D. FLORENCIO BALCARCE.

No es dado á los tiranosEterno hacer su tenebroso imperio.....

No es dado á los tiranosEterno hacer su tenebroso imperio.....

No es dado á los tiranos

Eterno hacer su tenebroso imperio.....

fué premiado por el gobierno, adjudicando á su autor una coleccion de los épicos mas célebres entre los antiguos y modernos.

Bajo el uniforme de sarjento mayor de artillería que vistió el Sr. Luca hasta 1822, se escondia un filósofo amigo de la paz y de las artes útiles. Vuelta en sí la provincia de Buenos Aires, despues de los trastornos del año 20, él se asoció á la obra de rejeneracion social comenzada con tan buen éxito y lucimiento, y publicó su notable composicional pueblo de Buenos Airesen el periódico titulado laAbeja Arjentina, redactada por los miembros de la sociedad literaria. Llamámosla notable mas por las ideas que por la forma, mas por su moralidad y sus acertadas miras sobre lo venidero que por el calor de la inspiracion y las calidades puramente poéticas; y mas que todo porque encierra los primeros jérmenes de muchas ideas que si pareciensen vulgares seria porque se han desvirtuado á fuerza de repetirse, y han pasado al tesoro comun de los convencimientos conquistados por toda la sociedad arjentina.

Luca, discípulo de Fernandez en el Colegio deSan Cárlos, era gran conocedor de los maestros latinos, y comete al comenzar aquella composicion una figura verdaderamentehoraciana, imitando aunque remotamente, la profecia de Nereo. “Muéstrase sobre las aguas, elParaná, con serena frente hablando á la prole hermosa de la victoria.” “Abandonad, (les dice), la molicie de las ciudades y el lujo corruptor que entregó á Roma, cuna de los Camilos y los Fabios, al poder del Godo. No durmais imprudentes en el ocio muelle de una paz engañosa. Corred á los campos hoy desiertos, á esa vastísima llanura que como el mar no tiene horizontes. Mejorad allí la raza del caballo jeneroso: esquilad el bellon que defiende al hombre de las injurias del invierno; y acreced el número del útil animal que sabe romper el seno de la tierra con el corvo filo del arado. Los campos llenos ahora del espinoso cardo, se cubrirán de las rubias espigas deCéresy se fundarán con el trabajo pueblos venturosos y en tanto número como las estrellas. Crecerán á par de vuestros hijos los árboles cargados de frutos y de sombra, y de misterio para los castos amores. La fama de tamaña ventura resonará en los climas remotos, y los pueblos desgraciados que beben las frias aguas del Volga y del Danubio vendrán á buscar asilo entre nosotros.”

Talvez para mayor gloria suya, ha querido el destinoque no se conozcan de este poeta, mas que sus composiciones patrióticas. Todos sus papeles se hundieron con él en un leño náufrago sobre los bajios delBanco-Inglés, en el mes de Marzo de 1824.... D. Juan Ramon Rojas, militar y versificador, pereció tambien en un naufrajio. Regresaba de una legacion diplomática á la corte de Rio Janeiro confiada por el Gobierno Argentino al Sr. Dr. D. Valentin Gomez, y á él como secretario. Habia compuesto un poema con el títuloLa Martiniana, cuyo asunto debia ser las campañas del General San Martin en Chile y el Perú.—(Argos de 27 de Octubre de 1821.)

El Sr. Luca no fué únicamente un literato distinguido. Los estudios de humanidades no le parecieron bastante para llenar con inteligencia el lugar que la revolucion brindaba á la juventud virtuosa y séria. Dedicóse á las ciencias exactas, á esas grandes ausiliadoras de la fuerza que transforma á la naturaleza venciéndola bajo las máquinas del hombre. Si compuso himnos para entusiasmar al pueblo en el albor de la revolucion, tambien supo fundir los cañones y templar las hojas de las espadas con que se equiparon nuestros primeros ejércitos improvisados. El fué discípulo del coronel D. Anjel Monasterio, (el amigo del sábio Jovellanos), y su sucesor en la direccion de la fábrica de cañones y fusíles establecida desde 1812.

D. Estevan Luca contaba apenas 38 años de edad cuando pereció: habia nacido en Buenos Aires el dia 2 de Agosto de 1786. Su vida fué corta pero bien aprovechada. Defendió á su patria y la ilustró con sus talentos, dejando conquistador con su dulce carácter las simpatias que sus versos revivirán constantemente.

Yo he sido una gota del agua que llueve, Perdida, de noche, que el polvo bebió.F. Balcarce.En su muerte, perdió nuestra patria infortunada una de las mas robustas intelijencias, un espíritu abierto á grandes concepciones.—(Comercio del Plata, núm. 142—marzo 24 de 1846.)

Yo he sido una gota del agua que llueve, Perdida, de noche, que el polvo bebió.

F. Balcarce.

En su muerte, perdió nuestra patria infortunada una de las mas robustas intelijencias, un espíritu abierto á grandes concepciones.—(Comercio del Plata, núm. 142—marzo 24 de 1846.)

D. Florencio Balcarce, hijo del virtuoso vencedor deSuypacha, murió á la edad de 24 años, en Buenos Aires, ciudad de su nacimiento, el dia 16 de Mayo de 1839.

El jóven Balcarce no solo tenia un talento natural muy distinguido sino tambien mucha contraccion al estudio sério. Al examinar sus trabajos emprendidos, los libros de su pequeña biblioteca y los apuntes tomados por él en los bancos de las aulas, se advierte inmediatamente la buena direccion que daba á la cultura de su espíritu. La amena literatura no formaba su ocupacion principal, sino el empleo honesto y laudable de los momentos de descanso. En la época en que él se educaba habian declinado mucho los estudios públicos en Buenos Aires, y aspiró á beber su instruccion en mejor fuente. Quien á su edad y propensiones no sueñacon las escuelas de Europa, con sus grandes bibliotecas y con el nombre de sus sábios? Balcarce pudo realizar este sueño, y partió para la capital de la Francia en Abril de 1837. Alli se propuso adquirir conocimientos jenerales, y profundizar en especial la ciencia de la filosofia por cuyos problemas manifestaba una predileccion innata. Fueron sus maestros, entre otros, los señores Saint-Hilaire, Jouffroi, Lerminier, celebridades con cuyos nombres estamos familiarizados y que entonces estaban al frente de las aulas mas concurridas de París.

Elbarrio latinofué la patria y el mundo esclusivo de Balcarce durante dos años seguidos; dos años que él supo duplicar en duracion por su infatigable asiduidad al trabajo y sus largas vijilias.—No iban á la par en él la robustez de su cabeza con la de los demas miembros de su cuerpo. Su cerebro, materialmente muy desarrollado, absorbia egoista la vida toda de la existencia que presidia, y llegó dia en que la atmósfera de París no fué respirable para los pulmones debilitados del jóven estudiante. Pensó entonces en los aires patrios, en el agua balsámica de su rio natal, en su familia, y vióse forzado á sacrificar á la esperanza de mejor salud la cosecha de saber que se prometia recojer madura por una larga permanencia en Europa.

Esta esperanza fué otra ilusion desvanecida. Balcarce estaba condenado á morir apenas pisase de nuevo el umbral de su casa en la calle que lleva su glorioso apellido, y á dar razon á la exactitud de este pensamiento de Ercilla:

Aquella vida es bien afortunadaQue una temprana muerte la asegura.

Aquella vida es bien afortunadaQue una temprana muerte la asegura.

Aquella vida es bien afortunada

Que una temprana muerte la asegura.

Por qué ¿quién puede sernos garante de que mezclado al movimiento de nuestra época, no habria naufragado en algun error, en alguna pasion, ó no se hubiese alistado en algun partido doméstico que le atrajese la enemistad de una gran parte de sus propios conciudadanos? Su temprana desaparicion de este mundo, la inocencia de sus actos hasta el momento de entregar su alma al Creador, le aseguran una memoria de amor y de simpatías entre sus compatriotas, mientras haya (y esto será por siglos) amor á la poesía en la ciudad donde fué concebido aquel injenio prematuro.

Balcarce tradujo del francés al castellano el estenso curso de filosofia de Mr. Laromiguiere; el drama de Dumas titulado Catalina Howard, y escribió una novela histórica, y muchos artículos literarios para los periódicos, antes de salir de Buenos Aires. Pero estos trabajos, apesar de lo que recomiendan á quien en tan corta edad los emprendió y realizó, no son sus timbres ni la prenda de la duracion de su memoria. Unas cuantas composicionespoéticas escritas con arte, y sentidas con toda la verdad de que es capaz el corazon, son las hojas de la corona de su fama. Cuando se conocieron por primera vez en Montevideo (en 1833) esas composiciones, escribió sobre ellas D. Florencio Varela un artículo publicado en el número 8 delIniciador, del cual tomamos las siguientes palabras: “D. Florencio Balcarce aparece ahora en la escena literaria para ocupar despues un lugar muy distinguido entre los poétas argentinos. Cuenta apenas 23 años, y sería una injusticia no reconocerle ya acreedor á aquel título tan dificil de merecer. En las dos únicas composiciones suyas que hemos tenido la fortuna de ver, (la Partida, y la cancion á las hijas del Plata) se descubren ya todas las dotes del verdadero poéta: corazon muy sensible, imaginacion ardiente, inspiraciones elevadas, abundancia y propiedad de imágenes, colores naturales, animados, vivísimos, gala de diccion, pureza de lenguaje, y un estilo lleno de lozania y de soltura capáz de prestarse á todas las entonaciones.”

El noble entusiasmo del distinguido crítico no le cegaba al espresarse así. Es imposible pensar de diversa manera al leer los versos dela Partidasaumados con el aroma de una melancolía grave y de un patriotismo intenso. Imposible es repetir sin conmoverse aquel final de todas las estrofas,

Adios, Buenos Aires, amigos, adios,

Adios, Buenos Aires, amigos, adios,

Adios, Buenos Aires, amigos, adios,

cuando se sabe que aquella despedida será eterna dentro de poco tiempo.

Las ideas mas poéticas están encerradas en este cuadro limitado. Grandeza de Dios y de la Creacion; pequeñez fugaz de la criatura, presentimientos de gloria y de muerte; profecias de una libertad próxima, imprecaciones contra lostiranos inicuos. Todo esto, naturalmente traido y bien dicho, forman entre luces vivas y sombras profundas un cuadro que deja al que le medite una impresion duradera.

Antes de escribir estos adioses habia dirijido una composicion notable á su condiscípulo el Sr. D. Victor Silva, al ordenarse este de Sacerdote, en la cual le describe con severidad y seso las obligaciones que imponen el estado á que iva á consagrarse.

El comienzo de esta composicion es muy felíz:

Humilla al polvo la elevada frenteY á Dios entona, ó Victor, alabanza,Qué él te estendió su mano omnipotente,Y con paterno anheloAlzarte quiso á celestial bonanza............

Humilla al polvo la elevada frenteY á Dios entona, ó Victor, alabanza,Qué él te estendió su mano omnipotente,Y con paterno anheloAlzarte quiso á celestial bonanza............

Humilla al polvo la elevada frente

Y á Dios entona, ó Victor, alabanza,

Qué él te estendió su mano omnipotente,

Y con paterno anhelo

Alzarte quiso á celestial bonanza............

Una composicion existe tambien de Balcarce que es una muestra de su talento y una prenda de la utilidad social de sus trabajos literarios para un porvenir á que no pudo alcanzar. Es una cancion que puede titularse:el cigarro, modelo de filosofia popular y de sencillez y nobleza de lenguaje á la vez. Un anciano, guerrero en otro tiempo, fuma á la puerta de suranchoy compara las vicisitudes de la vida con las diversas transformaciones á que el fuego condena á su cigarro hasta convertirle en unpuchoinútil. Si algo fuese capaz de dar una idea en lengua estranjera á la francesa, del sentimiento melancólico y prácticamente filosófico que hay en el fondo de las canciones deBeranger, es sin disputa esta cancioncita de Balcarce enteramente orijinal y escrita, como se vé claro, para mostrar como se pueden ennoblecer y como son propios para el arte los incidentes de nuestra naturaleza, de nuestra civilizacion y de nuestras costumbres. Cuando la pintura tenga entre nosotros mas adeptos que hoy, ha de inspirarse alguno de ellos en la siguiente estrofa que por sí sola es un cuadro trazado con la pluma:

En la cresta de una loma,Se alza un ombú corpulento,Que alumbra el sol cuando asomaY bate si sopla el viento:Bajo sus ramas se escondeUn rancho de paja y barro,Mansion pacífica dondeFuma un viejo sucigarro.

En la cresta de una loma,Se alza un ombú corpulento,Que alumbra el sol cuando asomaY bate si sopla el viento:Bajo sus ramas se escondeUn rancho de paja y barro,Mansion pacífica dondeFuma un viejo sucigarro.

En la cresta de una loma,Se alza un ombú corpulento,Que alumbra el sol cuando asomaY bate si sopla el viento:

En la cresta de una loma,

Se alza un ombú corpulento,

Que alumbra el sol cuando asoma

Y bate si sopla el viento:

Bajo sus ramas se escondeUn rancho de paja y barro,Mansion pacífica dondeFuma un viejo sucigarro.

Bajo sus ramas se esconde

Un rancho de paja y barro,

Mansion pacífica donde

Fuma un viejo sucigarro.

Balcarce tiene muchos puntos de contacto y de similitud con Adolfo Berro, esa otra esperanza arrebatada en flor al Parnaso de la opuesta orilla del Plata. Pero lo que mas les asemeja es el buen rumbo en que ambos se habian colocado al comenzar sus escursiones literarias. Uno y otro habian hecho un estudio esmerado de los recursos del idioma en que debian espresar sus pensamientos. Leian en los antiguos; se inspiraban en una de las eternas fuentes de toda poesia, en la Biblia; y eran orijinales, procediendo con los elementos patrios, como los maestros habian procedido con los que les fueron familiares. La inspiracion sola no basta para alcanzar la palma de poeta en las sociedades cultas y artificiales, se necesita la intervencion del arte, sin el cual la espontaneidad misma marcha tímida como si la faltase luz y aplomo. Para los poetas hechos por la naturaleza, es para quienes justamente escribió este precepto el amigo de los Pisones:Sapere est principium et fons: Y eso, que él sabia muy bien que los poetas

Songenus irrítabileen estremoY les hay que aspirando á ciego cultoHasta el consejo toman por insulto.

Songenus irrítabileen estremoY les hay que aspirando á ciego cultoHasta el consejo toman por insulto.

Songenus irrítabileen estremo

Y les hay que aspirando á ciego culto

Hasta el consejo toman por insulto.

D. Francisco Agustin Wright, perteneció á una familia antigua y conocida de Buenos Aires. Su apellido y sus facciones, justificaban en él su conocida predileccion por los usos y por el idioma de la nacion inglesa.

Wright comenzó á aparecer en la vida pública bajo la bandera del partido federal, y fué blanco de los tiros satíricos de los periódicos del partido contrario. Representó varias veces al pueblo, fué jefe de un batallon de cívicos, y tomó una parte muy activa en los sucesos que restablecieron en el mando á D. Juan Manuel de Rosas, despues de la administracion de Balcarce, echado á tierra por una revolucion.—Wright pertenecia á la cámara de diputados y como tal se negó á votar por las facultades estraordinarias, perdiendo de este modo la confianza de los Restauradores, de quienes tuvo que huir á Montevideo en busca de seguridad personal.

En aquella ciudad, donde murió estimado de todos, escribió una estensa obra que comprende la narracion prolija de los acontecimientos del asedio que sufrió aquella plaza por D. Manuel Oribe.

El Sr. Wright era hombre de principios rectos y un buen patriota, y mereció la amistad de personas caracterizadas y de mas edad que él, como lo prueba la dedicatoria de uno de sus escritos.Su Breve Ensayo sobre la prosperidad de los Estrangeros y decadencia de los Nacionales(1833), que está dedicado á los Señores D. Vicente Lopez y D. Manuel Garcia, es un escrito contraido á mostrar por qué el estranjero adquiere una posicion mejor que el hijo del pais, á pesar de tener que vencer una gran porcion de inconvenientes y resistencias que el autor examina con detencion. El pensamiento fundamental de este escrito se resume en estas palabras de su página 52: «los estrangeros y el libre ejercicio de sus industrias es enteramente ventajoso al pais y voy á demostrar que cualesquiera restricciones ó prohibiciones hacia ambos respectos, en tiempo de paz, es un quebrantamiento á los tratados que tenemos con las Naciones Amigas, y á lo que hemos ofrecido al mundo entero; cuando hemos llamado á voces á los hombres de todos los paises á vivir entre nosotros.»

Escribió tambien las biografias de los bravos D. Federico Brandsen y D. Tomas Espora. La primera se registra entre los documentos históricos dados á luz por el Sr. Lamas en Montevideo en 1849, y la segunda se imprimió en Buenos Aires con estetítulo: «Noticia del Sr. Coronel D. Tomas Espora que falleció en esta ciudad el 25 de Julio de 1835.—Por un amigo suyo.»—(1835.)

En la parte mas central de la Sierra de la provincia de San Luis, y á la falda del cerro Tomalarta, llamado tambien Cerro Rico por la abundancia de oro que le hizo célebre en otro tiempo, existe un valle denominado de la Carolina, y un pueblo de este mismo nombre en el dia decaido y casi desierto. En este humilde lugar fué en dónde vió la luz el dia 27 de Enero de 1797 el Dr.D. Juan Crisóstomo Lafinur, hombre entusiasta y activo, condenado por su temperamento á gastar la existencia en pocos años, y cuyos escritos (los que nos son conocidos, al menos) son inferiores á su fama y al talento que le atribuyen los contemporáneos.

Frecuentaba Lafinur las escuelas de Córdoba, cuando emprendió sus campañas del Norte el jeneral D. Manuel Belgrano. Dejando entonces el manteo de estudiante de ciencias morales, ciñó la espada y dió otra direccion á su espíritu, pues segun espresion de él mismo tuvo la honra de pertenecer á la Academia de matemáticas fundada en Tucuman por aquel jeneral para instruccion de los cadetes de su ejército; “academia á que se agolpaba la juventud á sorprender á la naturaleza en sus misterios y á fecundar desde temprano el jérmen de la gloria.”

No sabemos en que época abandonó una carrera que no debia ser la de su verdadera vocacion. Pero antes de pasar á la ciudad de Mendoza en donde fundó un colegio en 1822, se habia hecho notable en Buenos Aires como periodista, como poeta, y sobre todo como innovador en la enseñanza de la filosofía. Esta última circunstancia, le atrajo algunos disgustos que le decidieron á avecindarse en Chile en cuya capital se graduó en ambos derechos el año 1823, tomó estado, y murió el 13 de Agosto de 1824.

La muerte del jeneral Belgrano hizo una viva sensacion en el alma impresionable de Lafinur y arrancó á su lira tres composiciones poéticas que le colocan en un lugar distinguido entre los poetas argentinos. ElCanto elegiaco, elCanto fúnebrey la oda á laOracion fúnebrepronunciada por el Dr. D. Valentin Gomez en las exéquias del héroe y del patriota ejemplar, apagan en nuestro concepto los acentos de dolor con que otros vates lloraron el mismo lamentable acontecimiento. En esos cantos se revelan todas las dotes y todos los defectos de la musa de Lafinur. Son inspirados por un dolor verdadero por un aprecio reflexivo de las virtudes del ciudadanoy del guerrero, y parece como que se exhalase de sus estrofas algo de las entrañas de un hijo. La inspiracion corre á par de la incorreccion; la naturalidad, el sentimiento, la gracia y la harmonía se mezclan alternativamente con los conceptos oscuros y ponderativos, y las frases desaliñadas, aunque sea verdad que estos defectos son en menos número que las bellezas y los rasgos verdaderamente poéticos de las tres composiciones en general. Todas ellas brotan de la fuente poética en el carácter de una inspiracion innegable, y pocas veces hallamos en las obras de nuestros versificadores modos de comenzar mas felices que los que se advierten en estos de Lafinur. La interrogacion es su figura favorita:

Por qué tiembla el sepulcro, y desquiciadasSus sempiternas losas de repente,Al pálido brillar de las antorchasLos justos y la tierra se conmueven?

Por qué tiembla el sepulcro, y desquiciadasSus sempiternas losas de repente,Al pálido brillar de las antorchasLos justos y la tierra se conmueven?

Por qué tiembla el sepulcro, y desquiciadas

Sus sempiternas losas de repente,

Al pálido brillar de las antorchas

Los justos y la tierra se conmueven?

Así se introduce el poeta en suCanto elegiaco, y con no menos brio y entonacion prorrumpe al entonar sucanto fúnebre:

Adonde alzaste fugitivo el vuelo,Robándote al mortal infortunado,Virtud, hija del cielo?....

Adonde alzaste fugitivo el vuelo,Robándote al mortal infortunado,Virtud, hija del cielo?....

Adonde alzaste fugitivo el vuelo,

Robándote al mortal infortunado,

Virtud, hija del cielo?....

Pero en nuestro concepto las estrofas regulares con que celebró la elocuencia del orador sagrado son de un mérito mayor y mas orijinales que las anteriores silvas. El asunto tambien, como menos trillado, liberta al autor de la remora de las reminiscencias y de los modelos y le obliga á buscar un cauce propio para dar salida á los sentimientos en que reboza. Qué natural y digna introduccion!:

Era la hora: el coro majestuosoDió á la endecha una tregua; y el silencio,Antiguo amigo de la tumba triste,Sucedió á la harmonía amarga y dulce....

Era la hora: el coro majestuosoDió á la endecha una tregua; y el silencio,Antiguo amigo de la tumba triste,Sucedió á la harmonía amarga y dulce....

Era la hora: el coro majestuoso

Dió á la endecha una tregua; y el silencio,

Antiguo amigo de la tumba triste,

Sucedió á la harmonía amarga y dulce....

Pinta en seguida la urna solitaria presidiendo la augusta escena, y supone que todas las virtudes que andaban en torno de aquella, levantando al cielo, llanto, esperanzas y amores, volaron á posarse en los lábios del sacerdote elocuente; y los hombres se dolieron de ser hombres al escuchar sus acentos. Los suspiros del pueblo llegan por una senda muda y misteriosa hasta el orador, y avara el alma, recoje sus palabras cual si fuesen reliquias del héroe que elojia..... Estaodaes una joya de nuestra literatura.

(Un rato de conversacion escrita con el Sr. D. B. Poucel que se permite su atento S. S. Juan Maria Gutierrez.)Buenos Aires, Enero 16 de 1856.

(Un rato de conversacion escrita con el Sr. D. B. Poucel que se permite su atento S. S. Juan Maria Gutierrez.)

Buenos Aires, Enero 16 de 1856.

Es un hecho, al abrigo de toda duda, que la poblacion de la provincia Argentina deSantiago del Esterohabla la lenguaquiehuaóquichua, que es la lengua jeneral del Perú. Si esa parte del territorio de la Confederacion se hallase inmediatamente en contacto con la República Boliviana, no causaría tanta estrañeza el fenómeno que acabamos de señalar; pero no es así. Entre la parte meridional del territorio Boliviano y la Provincia de Santiago, se interponen otras provincias arjentinas cuyas poblaciones no conocen la lengua de los Incas y hablan el español únicamente.

El Sr. Poucel, con la sagacidad de induccion que le es familiar, ha echado de paso algunas ideas sobre esta materia en un artículo recientemente publicado en elOrden; ideas que nos proponemos ayudar un poco con los presentes renglones.

La cuestion histórica que á este respecto debe ventilarse es: ¿Los pobladores primitivos de los llanos de Santiago, se establecieron allí durante el gobierno de los Incas, ó con posterioridad á la conquista del Perú por las armas españolas?—Nos parece que por mucho que se compulsen los elementos deficientes que componen la historia de esta parte de América, no se hallarian pruebasterminantespara asegurar lo primero ni para negar lo segundo. Los Incas eran conquistadores é invasores: hicieron por muchos siglos el papel de los romanos, y se dice de ellos como se ha dicho de losSeñores del mundo, que tomaban lo mejor de los usos y costumbres de los pueblos que sometian á su dominio. Eran tolerantes y trataban de alijerar la mortificacion de la conquista derramando en sus nuevos dominios los beneficios de la exelencia de su gobierno, de su administracion y de su civilizacion verdaderamente notables. Es de creer, pues, que tanto por medio de las armas como de la habilidad, y sobre todo por la fuerza de espansion que tienen en sí los pueblos adelantados, se estendió el Imperio de los Incas en el ámbito que le señalan los historiadores. Oigamos á este respecto al Sr. Prescott (Guillermo), quien, refiriéndose á larelacionmanuscrita de Sarmiento, á laCrónica del Perúde Cieza de Leon y al exactísimo y bien informado Garcilaso de la Vega, dice lo siguiente: “ElImperio del Perú, en la época de la invasion española, se estendía por la costa del Pacífico, desde el segundo grado, por mas ó menos de latitud Norte hasta el 37de latitud Sur; línea que describen actualmente los límites occidentales de las repúblicas modernas del Ecuador, Perú, Bolivia y Chile. Su anchura no puede ser determinada con exactitud, porque aunque totalmente limitado al Oeste por el gran Oceano,hácia el Este se dilataba en varias partes mucho mas allá de los montes, hasta los confines de las tribus bárbaras, cuya exacta situacion no es conocida y cuyos nombres han sido borrados del mapade la historia.”

En las palabras que quedan subrayadas en esta larga cita de laHistoria de la Conquista del Perú con observaciones preliminares sobre la civilizacion de los Incas, puede apoyarse cualquiera que tenga interés en sostener que antes de la conquista fueron del Señorio del Inca las llanuras que median entre los riosSaladoyDulce. Veamos ahora los datos que en el otro sentido presentan los historiadores de la conquista del Tucuman, compulsados por el Dr. Funes, en suEnsayo Histórico, al que seguiremos para no acumular autoridades en una nota pasajera.

Supone el Dr. Funes que deseando D. Francisco Pizarro alejar la influencia poderosa de su rival D.Diego de Almagro, tuvo la habilidad de persuadirle la conveniencia de la conquista de Chile, la cual emprendió Almagro por los años de 1535, tomando la ruta de Tupiza, y de aquí la del valle deChicoan, jurisdiccion deCalchaqui. Si esto es exacto, el ejército español en camino para Chile, se internaba en la provincia llamada entonces del Tucuman, no por espíritu de conquista sino con el objeto de evitar las desiertas é inhospitalarias soledades de Atacama que separan á Chile del Perú. La resistencia á los invasores comenzó desde Jujuy. De cinco soldados españoles que se separaron del grueso del ejército, fueron tres despedazados cruelmente por los indios; y cuando la totalidad del mismo ejército atravesaba el citado valle de Chicoan, fué atacada por la retaguardia con tanta enerjia, que mataron al caballo del jeneral escapado dificilmente con vida á merced del oportuno socorro que le prestaron sus muy leales soldados. Almagro no pudo vengarse de este insulto. Los indios tomaron las alturas y se burlaron de las fuertes caballerias que destacó en su persecucion. La relacion algo confusa é incompleta del Dean, deja lugar á penas para suponer que el ejército de Almagro entró á Chile por la altura del valle de Calchaquí, lo que, segun las mejores cartas, cuadra bien con a proposicion que hicimos antes, pues en aquella altura termina el desierto deAtacama y comienza el suelo fértil de Chile.

Este ejército español se componia de 570 españoles y 15,000indios peruanos. Se vé pues que para las empresas de conquista se valian los españoles de sus nuevos súbditos, acostumbrados por sus envejecidos usos á invadir tierras estranjeras y á imponerles el uso de su idioma que era en lo que principalmente hacian consistir los Incas el buen éxito definitivo y la perpetuidad de sus conquistas.

No seria estraño, pues, que cuando poco mas tarde se concedió la Capitanía General á aquel Diego de Rojas que tanto se habia señalado en la conquista de Nicaragua y en otras grandes empresas que supo llevar á cabo con reducidos recursos, nada tendria de estraño, repetimos, que trajese consigo algunos aliados peruanos aunque no fuesen en el crecido número de 15,000. En esta suposicion y aunque segun puede deducirse del historiador que seguimos, el Capitan General Rojas estendió sus conquistas hácia Catamarca en donde halló una resistencia que le costó la vida, puede creerse sin embargo y sin violencia de la razon, que los pobladores de Santiago, (entonces, y hasta mucho tiempo despues, comprendidos en la jurisdiccion del Tucuman) son el resultado de la conquista española como lo presume tambien el Señor Poucel.

Porqué la influencia de los ausiliares peruanos del conquistador español se fijó de preferencia en aquel punto, no puede tampoco aplicarse de otro modo que lo hace el Sr. Poucel, es decir por las afinidades del indíjena Santiagueño con el Peruano, lo que dice mucho á favor del primero, atendiendo el grado de adelantamiento social é intelectual que no puede negarse por entonces á la raza de la lengua quichua. Es de añadir que cuando por los años de 1550, despues de la catástrofe de Rojas, recayó la Capitania de Tucuman en otro Capitan de la conquista del Perú llamadoJuan Nuñez de Prado, quien abrió la vanguardia de sus conquistas con 84 soldados ymuchos indios amigos. Esta vez los indíjenas se presentaron mas dóciles. Los deCalchaqui se convinieron en formar una nacion con la de su propio invasor, y los habitantes del Valle de Catamarca, los de los RiosSaladoyDulce, los de lajurisdiccion de Santiagoy los belicosos Lules se sujetaron con grande docilidad.

Estos hechos posteriores justifican aun mas las suposiciones que quedan aventuradas en un punto todavía tan oscuro de nuestra historía[10].

Volviendo al hecho constante de que la lengua hablada hoy por el pueblo de Santiago del Estero, es la misma llamada por los escritoresla lengua jeneral del Perú, tengo motivos para creer que la adulteracion que haya podido sufrir en las llanuras, distante de su orijen y circundada de pueblos que hablan un idioma tan superior como es el castellano, no es de gran consideracion. Conocemos personas cultas de la Provincia de Tucuman que han aprendido el quichua en largas residencias que en su juventud hicieron en los linderos de ambas provincias, y que teniendo despues que atravesar el territorio de Bolivia y del Perú á causa del comercio en mulas, se hicieron entender y entendieron perfectamente á los quichuas puros con elidioma que habian aprendido en Santiago.

Los Santiagueños tienen, como es natural mucho apego á la lengua que para ellos es materna. El español es el latin de aquellos scitas, la lengua oficial en que no derraman ni los sentimientos intensos, ni las confianzas íntimas de la familia y de la amistad. La ola creciente de la civilizacion debe respetar ese rasgo variado de la fisonomía del pueblo argentino. Y lejos de desdeñar la parte culta de Santiago el espresarse en aquella lengua, debe al contrario esforzarse por llevarle á las fuentes puras de su origen y lavarla allí de las manchas que han de desfigurarla probablemente por las muchas pecaminosas influencias que la combaten. Los sacerdotes en especial, debian allí aprender en las gramáticas y diccionarios que dejaron de la lengua quichua los misioneros jesuitas, la pureza de que esta es susceptible para derramar con majestad y eficacia la palabra de Dios entre aquel pueblo tan industrioso y simpático.—Si se tratara de algun dialecto pobre y oscuro, encerrado en espacio reducido, y empleado como signo de groseras ideas por una tribu poco numerosa, nos guardariamos de recomendarla como digna de estudio, de conservacion y mejoramiento. Pero la lengua de la gran civilizacion peruana es hablada actualmente por mas de dos millones de americanos, y sus exelencias como idioma claro, espresivo y harmonioso están atestiguadas por muchos escritores de nota. Nos contentaremos con recordar lo que á este respecto dice un célebre Granadino, el malogrado Caldas, á quien cupo en sus montañas natales de América la misma suerte que al francesLavoisier, pidiendo en vano una tregua á la muerte (que no le mandaba Dios) para terminar un trabajo útil. “Los peruanos siempre exactos, siempre cuidadosos en dar á las cosas nombres tomados de sus virtudes, (dice el fundador del semanario de Nueva Granada) ó su figura, de su situacion etc., llamaron á las yerbas por sus virtudes y por sus usos en la medicina, en las artes, y en la sociedad. Cuando se conoce un poco su lengua,esta lengua armoniosa, dulce y flexible, esta lengua que representa en el nuevo continente á la Toscana del antiguo, entonces se conoce el juicio y la eleccion que tuvieron los peruanos en la imposicion de los nombres á todos los objetos que los rodeaban. Un volcan que arroja de su cima columnas de humo espeso mezclado con llamas, se le nombraCotopaxi(masa de fuego); otro que lanza de su seno nubes de arena, conmueve los fundamentos de la provincia, y arruina los templos y los edificios, se le llama elPichincha(el terrible,el amenazador): una cima inmensa cubierta de nieve, y colocada al otro lado de un rio, se nombraChimborazo(nieve al otro lado): una poblacion establecida en una garganta estrecha que corta la Cordillera, se le impone el nombre deLacta cunga(garganta estrecha); y en fin á una planta que fortifica los músculos, que dá vigor, que hace andar á un tullido, le llama....calpachina yuyu(yerba que hace caminar). Los nombres de esta lengua contienen las virtudes de las plantas y las cualidades de todos los objetos. Al oir los nombres de las plantas casi se saben sus virtudes. ¿No es esto mas sabio, mas importante á la humanidad que esos nombres que ha criado la adulacion, el reconocimiento ó el interés? Qué idea nos pueden dar de una planta las vocesdiascorea,plinia,busfonica,sigesvechia?....” Para dar algun idea mas de esta lengua, copiamos aquí la esclamacion patética de una madre que acababa de perder un hijo tierno:chaupipurchapi tutayarca!(en la mitad del dia le anocheció). Si faltase armonia á estas dos palabras nadie podrá tacharlas de faltas de elocuencia y de laconismo[11].

Hay una circunstancia digna de tomarse en cuenta y que prueba la exelencia de la lengua quichua. Tal es la de haberse naturalizado muchas de sus palabras en el lenguaje usual de las poblaciones civilizadas, aun en aquellas que por su situacion jeográfica no están en contacto inmediato con los indígenas que hablan la quichua. Como se verá mas adelante, esas palabras inoculadas en el habla de los españoles, es decir de los conquistadores, responden á usos é ideas mas adelantadas en el imperio de los Incas que en las sociedades formadas en el molde de la civilizacion española.—En las ciudades de Chile, Santiago y Copiapó, por el centro de las cuales corren rios que las divide en dos partes, se llama bario de laChimbaal suburbio que está al otro lado del rio separado de la parte principal de la poblacion.Chimba, en quichua significadel otro lado. En el fondo del valle de Copiapó y en toda la provincia llamada modernamentede Atacama, centro de afamados laboreos de metales de plata y cobre, la mayor parte de los términos tecnicos de mineria que allí se emplean son los mismos que usan los potosinos y demas mineros del Perú, términos que pertenecen á la lengua quichua sin disputa alguna. De estos recordamos los siguientes:Apir,poruña,chancar,canchaetc. Cuando los españoles bajo la bandera del jeneral Valdivia comenzaron la famosa guerra contra el resistente araucano,ya estaban allí en uso palabras quichuas que D. Alonzo de Ercilla consideró tal vez como pertenecientes á la lengua chilena, pues incorporó las palabrasojota,Llanto,Pallaetc. en laDeclaracionque puso al frente de su conocido y famoso poema, para inteligencia del lector no familiarizado con las cosas de Indias.

La ciudad de Buenos Aires situada en el estremo sur de la parte poblada del Continente español de la América, distante centenares de leguas del Cuzco y de Quito, emporios de la civilizacion de los Incas, ha dado carta de ciudadanía á muchas palabras de la lengua quichua, sin el ausilio de las cuales, á veces se hallarian muy embarazados sus habitantes para espresar ciertas ideas. Mientras tanto, no goza de la misma prerogativa la lenguaguaranique es sin disputa muy bella, muy propia y llena de imájenes, ha sido hablada, y lo es todavia, en lugares inmediatos y que se hallaron siempre en constante comunicacion con la antigua Capital por los canales de los grandes rios.[12]Nosotros tenemos rejistradas como veinticinco de esas palabras quichuas corrientes en nuestro lenguaje vulgar, y de entre ellas daremos el significado de las siguientes como mas características, valiéndonos para probar su orijen delVocabulario de la lengua natural del Perú, etc., del padre Diego Gonzalez Olguin, impreso en Lima en el año 1608.Cancha, patio ó corral: esta palabra se aplica entre nosotros para designar un espacio estenso de terreno bien nivelado, y así decimos,cancha de pelota,cancha de bolos, al patio donde tienen lugar estos juegos.Cancha de un horno de ladrillos, es el lugar á propósito para poner en órden el ladrillo crudo para que se oree antes de ponerle á la accion del fuego.Cancha, en nuestros rios, significa una larga porcion en que se mantienen rectos y sin serpenteos, conservando una misma direccion.Pucho ó puchasca(sobras, reliquias). De estas palabras hemos hecho el espresivo modismono vale un puchopara despreciar el valor ó la importancia que indebidamente se quiere dar á una cosa cualquiera. La aplicacion mas terminante que hacemos de la palabrapucho, es el resto ó sobra que se arroja del cigarro que se ha fumado; así decimos:pucho de cigarro.[13]

Chhacra(heredad de labor, tierras ó huertas). Nosotros usamos esta palabra en la misma significacion escribiéndola con una solah. Es palabra de uso indispensable. De la palabrachharqui, que en quichua significatasajoóresinay tambien el cuerpo de un animal ó del hombreflacoóseco, hemos hecho la vozcharqueque solo usamos en la primera significacion, cuando la carne es seca al sol. Esta palabra tiene sus derivados, comocharqueada, el lugar de la faena del charque; ycharconque se dice del animal enjuto pero fuerte, especialmente del caballo.Chhasca(melena) se emplea en Buenos Aires, aunque no jeneralmente, para designar un cabello mal cuidado y abundante. DeChasquí, se ha hecho en casi toda la América del SurChasque, que significa, como entre los Incas, el correo ó espreso despachado para dar una noticia especial y urgente. LaChhuspa, bolsa en que los peruanos guardan el maiz, la coca y demas enseres de viaje yllevan al hombro á guisa de maleta, se ha convertido entre nosotros enChuspa, especie de talego largo y angosto, hecho jeneralmente del buche del avestruz ó de la piel de animalillos silvestres y pequeños que sirve á nuestros paisanos para guardar el tabaco, el papel y los avios de encender. Vulgarmente se compara con unaChuspael seno de las mujeres cuando está lácio y flaco por falta de cuidado, por la edad, etc.

Huasca(soga ó cordel grueso), es una palabra que escribimosguasca, y es la única que empleamos para significar la cuerda hecha de cuero de animales que tiene infinitos usos en nuestras industrias: tiene á mas entre nosotros, el derivadoguascasoque es el golpe dado con una guasca.Vincha(cinta ó apretador de los caballos) se emplea en el mismo sentido aun cuando sea un pañuelo el que se ajuste á la frente como tienen de costumbre las jentes humildes cuando les duele la cabeza.Yuyu(hortaliza, yerba de comer). Es nuestra voz favorita para indicar cualquiera planta espontánea é inútil: se usa jeneralmente en plural, y cambiando laueno:yuyos.Humita(bollicos de maiz como tamales) dice el P. Olguin, describiendo así con la mayor exactitud el plato que llamamosumitasy que consiste en maiz tierno guisado y envuelto en la hoja de la planta del mismo maiz (chala). Dispuestoasí forma lo que en el Perú se llamatamal, palabra probablemente quichua que no ha llegado hasta nosotros.Pampa; este nombre con que designamos la llanura poblada á este lado de los Andes por la raza Araucana, significa en quichua—plaza, suelo llano, llanada, sábana, campo abierto. Para nosotros representa la idea de estension inmensa y solitaria. Llamamospampasá los indíjenas del desierto indicado antes.Chuccho, es el frio con temblor que produce la fiebre y especialmente la llamada terciana (calofrio). “Me dá chucho” se dice en Buenos Aires cuando se siente esa impresion que los franceses distinguen con la espresionchair de poule. La palabracháguaracon que designan los niños de Buenos Aires el hilo torcido consistente que les sirve parahacer bailarel trompo, la supongo derivada dechahuarhuana, que significa en quichua—soga de cáñamo, aunque tambien puede proceder del nombre de un aloes del chaco llamadochaiguar,segun el Sr. Arenales en su conocida obra sobre aquella rejion paj. 221.Dar cháguara, es un modismo humorítico de nuestra ciudad que significa—alentar á una persona á que muestre ó desenvuelva alguna propension inocentemente ridícula. La agricultura debe algunas voces á la misma lengua del Perú: decimos maiz ó trigochusoal que se halla en el caso descripto por el P. Olguin en el vocablochussode su citado diccionario: “maiz ó trigo chupado, no lleno, arrugado por helarse en leche, ó faltarle el agua al granar, que molido es todo cáscara ó afrecho;” y llamamoschauchaá la vaina tierna en que se encierra el poroto, que es la misma acepcion que esa palabra tiene en quichua etc. etc.—Es sabido que los Incas contraian especial atencion á la construccion y mejora de los caminos de los cuales habia algunos que atravesaban toda la estension del imperio y que se llamaban por antonomasia del Inca, porque este monarca transitaba por ellos en sus visitas oficiales. A distancia como de 3 á 4 leguas habia en estos caminos unas posadas que se llamabantambos, y con este mismo nombre se denominan todavia en Lima algunos grandes edificios construidos por particulares para proporcionar alojamiento á la jente y sus bestias que entran del interior con cargas ó productos para alimentar los mercados. Nosotros hemos adoptado esta voz pero dejenerándola notablemente en su significado: llamamostamboal lugar donde se atan y ordeñan las vacas:tamberasá las vacas mansas cuya leche se destina para beber, hacer mantequilla, ó quesos; y tambien llamamostamboal lugar donde se reunen los negros africanos á bailar y á tener sus juntas y reuniones. Lope de Vega, haciendo en su rica imajinacion una mezcla graciosa de cosas americanas ha introducido esta palabra en el siguiente estribillo de una cancioncilla preciosa:


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