Estas llamas ardientes simbolizanEl amor que mereces á este pueblo:Su inquietud el deseo de tu gloria,Su claridad la luz de tu consejo.
Estas llamas ardientes simbolizanEl amor que mereces á este pueblo:Su inquietud el deseo de tu gloria,Su claridad la luz de tu consejo.
Estas llamas ardientes simbolizan
El amor que mereces á este pueblo:
Su inquietud el deseo de tu gloria,
Su claridad la luz de tu consejo.
La única composicion poética, firmada con iniciales que allí se rejistra, pertenece al Dr. D. José Sanchez Carrion, quien mas tarde se hizo notable por la parte que tomó en la emancipacion del Perú y por el cargo de Ministro jeneral de Bolivar que desempeñó hasta la batalla de Junin. Este personaje se liga con nuestra historia en cuanto se le considera por algunos como un rival poco jeneroso del Dr. Monteagudo, asesinado en las calles de Lima durante la influencia política de Sanchez Carrion.
Baquijano pasó á Madrid á tomar posesion de su empleo, y entendemos que llevó consigo á Miralla de quien se habia declarado protector.
Es de presumir que la gratitud no flaquease en el ardiente corazon de Miralla; pero tambien es presumible que sus opiniones políticas y su devocion á la causa de la independencia americana, levantasen un celaje opaco y frio en las relaciones amistosas entre el magnate protector y su protejido, novel y oscuro literato republicano.
Baquijano, Conde de Vista Florida, estaba ligadocon estrechos vínculos á dos Ministros del absolutismo de Fernando VII, ambos, por una aberracion singular, nacidos en América. El uno era el Duque de San Carlos, peruano, y el otro el mejicano Lardizabal.
La reunion á Cortes habia hecho de Madrid la residencia de muchos americanos distinguidos, quienes se dividieron, alistándose en uno ú otro de los dos grandes partidos que ajitaban entonces á la Península.
Los americanos liberales que veian en el triunfo del sistema constitucional de la Metrópoli, el triunfo tambien de la libertad en América, manifestaron con una loable valentia su indignacion contra el decreto de 4 de Mayo de 1814 aboliendo la constitucion y disolviendo en consecuencia las cortes del Reino.
Algunos de aquellos, como D. Vicente Rocafuerte, y Rivero, diputados por las ciudades de Guayaquil y de Arequipa, llevaron la enerjia de sus convicciones y principios hasta negarse á asistir á una audiencia real, declarando que no era digno de sus respetos un monarca que hacia jemir en las cárceles á los diputados liberales cuyas opiniones estaban garantidas por el rejimen constitucional bajo cuyo imperio las habian emitido. Esta valiente determinacion fué, como es de creerse en los momentos de la reaccion absolutista, castigadaejemplarmente. Arrebatado Rivero de los brazos de su joven y reciente compañera, fué encerrado en la oscuridad de una prision de estado, en donde jimió durante seis años.
Si Miralla se hallaba entonces en Europa es de presumirse que pensase como el ecuatoriano Rocafuerte: decia este, “que, los americanos eran mas delincuentes que los españoles en reconocer al rei absoluto, porque sufrian mas de su lejano despotismo y porque habia llegado la época en que era obligacion de ellos trabajar en sacudir el yugo español y combatirlo de todos modos.”
Al fin de una carrera llena de amarguras y de tantos desengaños como importantes servicios habia prestado á la libertad y á la ilustracion del nuevo mundo, el mismo Rocafuerte volviendo la memoria á la aurora de la revolucion esclamaba desde Lima en 1844: «En esa época feliz yo consideraba toda la América española como la patria de mi nacimiento.» Esta tambien era la manera de sentir de todos los americanos ilustres que el espíritu de fraternidad filosófica del siglo XVIII, habia preparado como por milagro para esa larga y heróica lucha de que habia de resultar independiente un mundo entero.
Bolivar, Morelos, San Martin, se buscaban anhelantes con el pensamiento en ese oceano de llanuras, de bosques y montañas vírjenes que fueron teatro de la lucha de la emancipacion, deseándose mútuamente el acierto y la victoria en la idéntica causa que sostenian.
Camilo Enriquez no reconoce en los Andes el poder de separar en dos patrias el suelo chileno y el argentino, y electriza simultáneamente con sus escritos republicanos á Santiago y á Buenos Aires. El Dr. D. Bernardino Vera, ignorado y completamente desconocido á las márjenes del Paraná, donde tuvo su ilustre cuna, vivirá eternamente en los fastos de la revolucion chilena, como pensador, como majistrado, como poeta, como patriota.
A este tenor, muchos otros americanos fueron del mismo modo de pensar que Rocafuerte. Miembros de una misma familia por los principios, las aspiraciones y los fines, siguieron el rumbo que el destino quiso señalarles y cultivaron el campo de la independencia con la pluma y la espada como una heredad comun. Las victorias de Boyacá y de Maypu alcanzadas por dos distintos heroes en dos opuestos estremos de la América española, son tan hermanas como Leutres y Mantinea.
Miralla vivia en la atmósfera de esas mismas jenerosas ideas.—«A pesar de haber sido el principal é inalterable anhelo de su alma el volver al círculo de sus amigos y paisanos y al grato calor de sus hogares,» como lo decia á su antiguo maestro en Julio de 1822, el destino le detenia en la Habana en donde por aquel tiempo era vecino comerciante y propietario acaudalado.
El restablecimiento de la Constitucion en Cádiz permitió á los amigos de la independencia americana residentes en la principal de las islas Antillas, mayor libertad para sus proyectos y trabajos. Existia en la Habana una asociacion secreta relacionada con otras de la misma especie en Caracas, cuyo objeto era ganar prosélitos y difundir ideas á favor de la gran causa de nuestro continente.
En esos trabajos tomó Miralla una parte activa, y aprovechando de la libertad de imprenta que el movimiento revolucionario de Riego y Quiroga habia devuelto á los súbditos españoles, se asoció á Fernandez Madrid para escribir en el sentido de la independencia y de la democracia.
En 1821 fundaron ambos en la misma Habana un periódico titulado elArgos, para influir en la política del continente y en especial en la de los habitantes de Méjico, en donde acababa de dar Iturbide el grito de independencia, (24 de febrero de 1821.) Las ideas monárquicas del plan de Iguala dejaban demasiado transparente los fines de ambicion personal que se realizaron en 18 de Mayo de 1822;—dia en que se vió en América la parodia de un Emperador consagrado por el motin militar de un sarjento. Los verdaderos patriotas mejicanos querian entrar francamente en el camino natural de los destinos de América que ellos comprendian y aceptaban como ley infalible en lo futuro. Aspiraban al triunfo del sistema democrático republicano y á la comunidad de principios é intereses entre los nuevos Estados que nacian á la independencia, para que esta gran familia de naciones llegase á ser próspera y feliz por medio de la paz, del órden y de una sabia administracion económica. El programa delArgosera este mismo, y estas las ideas y tendencias á cuyo servicio se pusieron sus inteligentes redactores.
Fernandez Madrid, nacido en Cartajena de la antigua Colombia en 1789, y cuya existencia se apagó en las cercanias de Lóndres en Junio de 1830, nos es mas conocido que su amigo Miralla, compatriota nuestro y educado en esta capital, objeto constante de sus simpatías y recuerdos.
La amistad entre estos dos ilustrados y beneméritos americanos redunda en elogio del que es objeto de esta breve noticia. Madrid llegó á tener, dentro y fuera del territorio de Colombia las posiciones mas elevadas de la majistratura y de la diplomacia. Orador elocuente, versado en las ciencias, ha salvado su nombre del olvido, no tanto porel distinguido papel que desempeñó en el teatro de la política, cuanto por las amables calidades de su carácter y por su aventajada inspiracion poética.
Natural es presumir que entre el Argentino y el Colombiano que habian fundido sus pensamientos y pasiones políticas en el molde de las columnas delArgos, existiese una especial analojía en el carácter y en las propensiones del espíritu, cultivado en ambos por la disciplina de la escuela y por la enseñanza práctica que proporcionan los viajes.
Madrid ha dejado en su coleccion de poesias, publicadas en Lóndres en 1828, huellas bien marcadas de la intimidad con Miralla, de las inclinaciones literarias de este, y de su influencia en la sociedad habanera en cuyo seno pasaron ambos juntos muchos años.
Una de esas composiciones forma por si sola un rasgo sumamente característico de la fisonomia de nuestro ilustre compatriota. Ella coloca á Miralla en el número de esosvarones insignes en merecimientos, cuyas palabras son poderosas para aplacar el mar de las iras populares.
Ille regit dictis animos, et pectora mulcet.
Esa composicion no necesita esplicaciones ni comentarios: las relaciones entre las colonias del golfo mejicano y su metrópoli de entonces, esplicarán los motivos posibles de la asonada que dá ocasion al
Soneto.
Al ciudadano Miralla, con motivo de haber sosegado el furor popular del pueblo el 15 de Abril de 1820.
Visteis alguna vez del mar airadoEncresparse las olas ajitadas,Cuando de opuestos vientos contrastadasBramando sin piedad se han levantado?Ya descienden de un cielo encapotadoLas centellas por Júpiter lanzadas;Ya no atiende á las velas destrozadasEl marinero absorto y consternado.Pero armada la diestra del tridente,Habla Neptuno y calla el océanoQue la voz reconoce omnipotente.Imájen de ese mar fué el pueblo Habano,Y de Neptuno el jóven elocuente,Que aplacar supo su furor insano.
Visteis alguna vez del mar airadoEncresparse las olas ajitadas,Cuando de opuestos vientos contrastadasBramando sin piedad se han levantado?Ya descienden de un cielo encapotadoLas centellas por Júpiter lanzadas;Ya no atiende á las velas destrozadasEl marinero absorto y consternado.Pero armada la diestra del tridente,Habla Neptuno y calla el océanoQue la voz reconoce omnipotente.Imájen de ese mar fué el pueblo Habano,Y de Neptuno el jóven elocuente,Que aplacar supo su furor insano.
Visteis alguna vez del mar airado
Encresparse las olas ajitadas,
Cuando de opuestos vientos contrastadas
Bramando sin piedad se han levantado?
Ya descienden de un cielo encapotado
Las centellas por Júpiter lanzadas;
Ya no atiende á las velas destrozadas
El marinero absorto y consternado.
Pero armada la diestra del tridente,
Habla Neptuno y calla el océano
Que la voz reconoce omnipotente.
Imájen de ese mar fué el pueblo Habano,
Y de Neptuno el jóven elocuente,
Que aplacar supo su furor insano.
La otra composicion es una sátira bella y orijinal escrita en tercetas fáciles y de grata lectura bajo la inspiracion de estos dos versos que dictó Miralla para que sirvieran de tema al poeta:
Hay en el mundo dos felicidades,Una ser rico, y otra ser soltero.
Hay en el mundo dos felicidades,Una ser rico, y otra ser soltero.
Hay en el mundo dos felicidades,
Una ser rico, y otra ser soltero.
Dedúcese de la lectura de esta sátira que era comun á ambos amigos la inclinacion á escribir en metro:
No mas el tiempo en versos malgastemos,Porque á la sombra del laurel de Apolo,Coronados y hambrientos moriremos......
No mas el tiempo en versos malgastemos,Porque á la sombra del laurel de Apolo,Coronados y hambrientos moriremos......
No mas el tiempo en versos malgastemos,
Porque á la sombra del laurel de Apolo,
Coronados y hambrientos moriremos......
Dedúcese tambien de la lectura de esta composicion, que doce años de apartamiento de la patria, no habian desvirtuado en Miralla las amables dotes intelectuales y los jeniales arranques de un carácter desenvuelto y comunicativo que con frecuencia acarrean el elojio ó la crítica de los estraños á los hijos de nuestro pais!....
Porque sabes hablar eres pedante;Porque entiendes de todo eres lijero;Por ameno y jovial eres tunante.Asi te juzga el público habanero!....
Porque sabes hablar eres pedante;Porque entiendes de todo eres lijero;Por ameno y jovial eres tunante.Asi te juzga el público habanero!....
Porque sabes hablar eres pedante;
Porque entiendes de todo eres lijero;
Por ameno y jovial eres tunante.
Asi te juzga el público habanero!....
Otros hechos parciales que han llegado á nuestro conocimiento prueban el amor á las letras y la aptitud para cultivarlas que asistia á Miralla. Rayaba alto en un lujo en que pocas veces pecan los americanos estudiosos. No solo estimaba las buenas obras y los autores clásicos, sino tambien las bellas ediciones acreditadas entre los eruditos. Complacíase en leer á Homero, á Horacio, á Lafontaine,al Tasso, en anchas pájinas de bien abatanado papel y en tipos vaciados en moldes artísticamente correctos.
Este placer, propio de un hombre de gusto y entendido, quiso compartirle con sus compatriotas destinando á la biblioteca pública de Buenos Aires, en donde existen hoy,treinte y sietevolúmenes de las ediciones in-folio del Bodoni, muchas de las cuales eran ya raras en Europa en 1822, segun la indicacion del donante en la carta con que remite el obsequio desde la Habana á surespetable rectorel Dr. D. Luis José Chorroarin.[3]Esta carta cuya fecha es de 27 de Julio de 1822 se publicó en elArgosde Buenos Aires del Sábado 28 de Diciembre de aquel mismo año. El mismo periódico, cuya redaccion se señaló en su larga carrera por inteligente y noticiosa, habia anunciado de antemano el donativo de Miralla, agregando: “D. José Antonio Miralla, hijo de esta ciudad, que se halla en el dia en la Habana ejerciendo el comercio...... es un argentino muy recomendable por sus talentos y por elnúmero considerable de idiomas que posée. Cuantos porteños han visitado aquel puerto, hacen elojios de la cordialidad con que los ha tratado.” (Argosnúmero 90—Miércoles 27 de Noviembre de 1822.)
Fruto de su inclinacion al estudio de las lenguas, es su traduccion del orijinal italiano de la afamada obra de Foscolo, titulada:últimas cartas de Jacobo Dortis. Este libro, reimpreso en Buenos Aires en 1835, por un porteño amigo de las letras, que habia tratado y estimaba á Miralla, es el único documento que haya llegado á nuestras manos, medianamente apropiado para dar testimonio de los dotes ó de los defectos de su estilo.
Esa version es fácil y correcta, y conserva transparente, sin daño de la lengua patria, las formas mórbidas del orijinal italiano, indecisas y vaporosas á veces, enérjicas y lúgubres con mayor frecuencia. Miralla habria sido capaz de traer al dominio del habla española los recónditos tercetos de laDivina Comedia, como puede juzgarse por la muestra que nos ofrece la version de lasúltimas cartas. Es imposible traducir con mayor concision, con mas eficacia, aquellos dos hemistiquios del Dante tan conocidos como citados;
....Come sa di saleLo pane altrui!......Ah! como sabe a sal el pan ajeno!
....Come sa di saleLo pane altrui!......Ah! como sabe a sal el pan ajeno!
....Come sa di saleLo pane altrui!......
....Come sa di sale
Lo pane altrui!......
Ah! como sabe a sal el pan ajeno!
Ah! como sabe a sal el pan ajeno!
Algunos trozos de la trajedia de Alfieri, intercalados en el testo orijinal, han sido traducidos en verso con igual propiedad y maestria.
El acierto en traducir de que dió pruebas nuestro compatriota faltole para elejir el objeto de su “principal obra literaria.”[4]La familia enfermiza de Verther pudo llegar vigorosa hasta el umbral del siglo presente; pero hoy no puede tener descendencia en las Repúblicas que crecen en el nuevo mundo, sin ruinas del tiempo sobre sus juveniles espaldas, y que andan alegremente el camino hácia lo venidero en que tantas esperanzas de hoy han de ver cumplidas. Podemos aceptar la dulce y fecunda melancolia que el cristianismo hace brotar del contraste entre nuestra nada y la eternidad; pero de manera alguna la amarga y venenosa desesperacion que proviene de la duda ó del ateismo. Estamos por lo tanto los argentinos, en el deber de buscar en el rastro de la existencia andariega y desprendida del Sr. Miralla, otros títulos para colocarle en el lugar que le corresponde por su indudable mérito como literato, asi como los tiene ya granjeados, como patriota, para nuestra gratitud y nuestro cariño.Alentar á otros para que efectuen esas indagaciones, es el objeto que nos hemos propuesto al escribir estos lijeros apuntes que reclaman la induljencia de los lectores.
D. Hipólito Vieitessobrevivió apenas cinco años á la revolucion de Mayo, no obstante, tuvo en ella una parte muy principal. El Dean Funes le coloca en la lista de aquellos “hombres atrevidos en quienes el eco de la libertad hacia una impresion irresistible.” La casa del Dr. Vieites en la calle de Venezuela (dice un testigo presencial) servia frecuentemente de punto de reunion á los iniciados en el pensamiento de formar un gobierno independiente de la antigua metrópoli.
El primer gobierno patrio le confió una comision importante al lado del jeneral D. Francisco Antonio Ocampo, jefe de la expedicion auxiliadora á las provincias del interior del Vireinato. Intervino con esta ocasion en el famoso suceso de la prision de Liniers y contribuyó á que se ejecutase sin demora la órden cruenta pero enérgicamente necesaria que para salvar la revolucion hizo célebre el lugar de la Cabeza del Tigre.
Obtuvo otros muchos empleos que dan testimonio de la jeneralidad de sus conocimientos y de la confianza que inspiraba á sus compatriotas.
Fué miembro de la Cámara de Apelaciones en 1812. En noviembre de este mismo año le nombró el Gobierno para que con otros ciudadanos preparasen las materias que habian de ventilarse en la Asamblea Nacional que estaba convocada para el próximo Enero. Segun el tenor de la circular gubernativa, el Señor Vieites y sus asociados debian “trabajar muy particularmente en la ilustracion metódica de los ramos relativos á la prosperidad general y comun seguridad de estas provincias, formando al mismo tiempo un proyecto de constitucion digno de someterse al examen de los Representantes de ellas, y de llevar á estos paises al punto de elevacion y grandeza á que les llama el destino.”
Reunida la Asamblea jeneral, tomó asiento en ella como diputado por Buenos Aires, y desempeñó la Secretaria de ese cuerpo lejislativo acompañado del Sr. Dr. D. Valentin Gomez.
El mejor título del Dr. Vieites á la atencion de la posteridad del pais es su aplicacion apasionada al estudio de las cuestiones económicas é industriales á que tan poco se inclinaban en la época en que él se formó los hombres de carreras liberales. Promover la riqueza del pais por la libertad del comercio, por la difusion de las ciencias aplicables, y por el cultivo inteligente de la tierra; tal fué el pensamiento constante de la buena cabeza de aquel ilustrado patriota. Para servir á este fin, fundó el periódico titulado:Semanario de Agrícultura, Industria y Comercio, cuyo primer número apareció el miércoles 1ᵒ de Setiembre de 1802. Solo las atenciones de la defensa del pais en 1807 contra el enemigo exterior, pudieron arrebatar la pluma á la mano incansable de Vieites. Cinco años consecutivos y sin tregua, combatió contra la pereza, contra los abusos, contra las ideas estraviadas, y otros tantos empleó en derramar ideas sanas y buenos principios que al fin fructificaron á pesar del mal preparado terreno en que caia la exelente semilla. Sus contemporáneos le hicieron justicia, y el Virey Liniers en comunicacion de Setiembre de 1806, pidiéndole su cooperacion para la defensa contra las fuerzas británicas, le decia: “los escritos de V. no respiran mas que el mas puro patriotismo, amor á las artes, y mas acendradas ideas morales.”
Llegará dia en que los agricultores de Buenos Aires levantarán una estátua á Vieites como al primero de nuestros escritores que, por medio de la prensa trató de ennoblecer y de alentar el arte de cultivar la tierra. Antes que Grigera publicase su cartilla rural, que aun se reimprime como un prontuario útil, habia llenado Vieites la misma necesidad bajo una forma mas didáctica y con mas método, guardando el sencillo proceder de preguntas y respuestas.
Los papeles públicos de los primeros años de la revolucion abundan en rasgos jenerosos del carácter del Señor Vieites. Dotó jenerosamente de varias obras de su uso á la biblioteca pública de Buenos Aires, y como las dádivas del hombre de juicio tienden á ser fecundas y se hacen con discrecion, donó entre aquellos libros, en lengua española, el tratado mas estenso y de mejor doctrina que sobre la industria rural era conocido en aquellos tiempos. El ejemplar del diccionario de Agricultura de Rozier que pertenece á aquel establecimiento público conserva todavia el nombre respetable de su primer poseedor.
Hombre de este carácter no podia mantener esclavos á su lado ni con permiso de la ley y del hábito. Cuando se formó una Compañia deCastaspara engrosar con ella las filas del ejército del Perú, el Sr. Vieites dió la libertad al único esclavo que poseia y le colocó bajo las banderas de la patria. Murió en Buenos Aires el dia 27 de Setiembre de 1815.[5]
El Dr. Vieites tuvo un hermano, canónigo de la Catedral de Buenos Aires, no menos decidido que él por la causa de la revolucion desde sus primeros síntomas. Era aquel sacerdote hombre de talento é instruccion y nos aseguran que escribió y publicó por los años de 1812 una cartilla ó catecismo político que no hemos visto.
El buen canónigo cayó en cama postrado por una paralisis. De aquí tomó causa el mal espíritu antagonista del órden nuevo, para atribuir aquella desgracia física á castigo del cielo. Los hechos reales de decision patriótica se agravaron con la calumnia que nunca se hace esperar, siendo, á veces, no tanto hija de la perversidad, cuanto de la propension del vulgo á exajerar las cosas y á darlas tintes vivos y novelescos.
Como su hermano D. Hipólito habia ayudado á formar la sumaria en el proceso de la conspiracion de Alzaga; tomaron de aquí ocasion para suponer, que el dia de la ejecucion de este altivo español, habia empapado su pañuelo en sangre: afeaban mas esta accion los impostores recordando que era un ministro de paz aquel á quien se la imputaban.
Cuando llegó este maligno rumor á oidos del canónigo Vieites, no pudiendo incorporar su cuerpo, levantó los ojos al cielo esclamando:¡Qué calumnia!Era un hombre caritativo y bondoso; unsanto, segun la espresion de una persona que le trató hasta su último dia.
D.Juan Ignacio Gorriti, es hijo de la provincia arjentina de Jujuí: recibió su educacion literaria en el colejio de Monserrat de Córdoba en tiempo que lo dirijia la comunidad de PP. franciscanos, sucesores de los espulsados jesuitas en la funcion de dirijir la enseñanza. A consecuencia del movimiento revolucionario de 1810, vino á Buenos Aires en el carácter de diputado por su provincia, y como tal votó en 18 de Diciembre de aquel año memorable á favor de la incorporacion de los Diputados de las Provincias, á la Junta provisional gubernativa. En 1813 obtuvo una silla de canónigo en la catedral de Salta de la cual llegó á ser Arcediano. Se atribuye á su doctrina y á su ejemplo una parte muy principal en el espíritu de independencia que manifestó el clero y la poblacion de la provincia de Salta durante la lucha con los ejércitos realistas. Posteriormente sirvió en el ejército del Perú el empleo de Vicario Jeneral castrense. Despues de los trastornos del año 20, la provincia de Salta, á imitacion de la de Buenos Aires, trató de reparar sus males creando unaadministracion arreglada é intelijente. En esta tarea prestó el Sr. Gorriti tan eficaz cooperacion que logró acabar de conquistar la confianza que desde muy atrás le dispensaban los Salteños, quienes le nombraron diputado para el Congreso Nacional de 1824 que se abria bajo lisonjeros auspicios. La figura del Sr. Gorriti en aquel cuerpo compuesto de personas notables sobresale en los primeros planos por la buena ley de su elocuencia, la alta moralidad de sus sentimientos y la robustez de su razon. Sobre el fruto final de aquel Congreso,—la Constitucion llamada vulgarmente unitaria,—tenia el Sr. Gorriti un concepto favorable que espresaba de esta manera. “Ese código reune todas las ventajas del sistema federal con las del de Unidad, evitando los inconvenientes de ambos.” Lleno de este convencimiento aceptó la comision de presentar la Constitucion á las autoridades de Córdoba en nombre del Congreso. El éxito de esta mision no fué favorable como es notorio, y la manera como fué desempeñada consta de un informe detenido pasado por el Sr. Gorriti al Congreso con fecha 8 de febrero de 1827; informe, que segun su autor, seria “una leccion bien instructiva para la posteridad.” El último dia de Agosto de aquel mismo año regresó á Salta. En 1829 fué electo gobernador de esta provincia, cargo que desempeñó hasta 1831. En esa época se espatrió voluntariamente á Bolivia en donde murió rodeado de la estima y de las consideraciones debidas á su talento, méritos y servicios. Segun el editor del libro del Dr. Gorriti, publicado en Valparaiso con el título: “Reflexiones sobre las causas morales de las convulsiones interiores de los nuevos Estados Americanos, etc.,” este señor dejó escrito una memoria sobre la conducta que observó en el Congreso de 1825 y sobre toda su vida pública: interesante documento que permanece inedito, no sabemos en poder de quien.
El presbitero Dr.D. Julian Navarro: hijo de Buenos Aires. El General San Martin le recomienda por el valor con que animó á los patriotas en la jornada de 3 de febrero de 1813, administrándoles al mismo tiempo sobre el campo de batalla los auxilios espirituales. Esta recomendacion se encuentra en el parte que dió al Gobierno aquel jeneral, de la importante victoria de San Lorenzo, preludio de otras mas gloriosas. En 1816 fué nombrado capellan del regimiento de artillería y catedrático de vísperas de losestudios públicosde esta capital.
El Dr. Navarro hizo parte de la espedicion á Chile al lado del jeneral San Martin. Allí obtuvo muy pronto empleos de lucimiento, pues en 1819 era Rector del seminario de Santiago.
En aquella ciudad ha muerto há pocos años en una edad avanzada, con fama de injenio agudo pero no en olor de santo.
El abateD. Francisco Javier Iturri, de la Compañía de Jesus, era natural de la ciudad de Santa Fé de la Vera Cruz. La espulsion de los dominios de España de aquella órden célebre, abrió al P. Iturri el mismo campo en que se ilustraron Clavijero, Molina, Velazco y otros jesuitas americanos. El Sr. Funes en el prólogo de suEnsayo, dice lo siguiente: “Tenia ya muy adelantado mi trabajo cuando leí en Hervas y Panduro que el V. Abate D. F. J. Iturri habia concluido suhistoria de esta parte de América.” Esta importante obra debe existir manuscrita en alguno de los colejios ó casas de la órden de Jesus en Roma ó en Boloña, cindades en donde residieron los expulsados que se dirijieron á Italia. Solo se conoce de nuestro P. Iturri dos pequeños volúmenes de cartas sobre crítica histórica americana, publicados en Madrid; una de las cuales se reimprimió en Buenos Aires en 1818, á costa del Dr. Soloaga, íntimo corresponsal del autor.[6]Este escrito se contrae á rebatir algunos errores cometidos sobre la naturaleza y productos del suelo americano, por D. Juan Bautista Muñoz, en la Historia de América que nunca concluyó, y para cuya formacion habia reunido laboriosamente gran cópia de documentos. Ese escrito es datado en Roma á 20 de Agosto de 1797, y en él hace mencion varias veces el autor, del trabajo histórico de que se ocupaba y al que se refiere el Sr. Hervas, quien debia estar bien informado acerca de los trabajos literarios de los miembros de la Compañia de Jesus, contemporáneos suyos.
No sabemos si la carta del P. Iturri, de la cual cópia un párrafo el Dr. Funes en la paj. 361 del t. 3ᵒ de su Ensayo, corresponde á las impresas ó si era una epistola confidencial y manuscrita. El dean es un autor muy de la escuela opuesta al historiador Prescott. Este deja en pié los andamios que le sirvieron para levantar su fábrica histórica; aquel quisiera pasar por único testigo de los sucesos que relata: aborrece las citas y poco se ocupa de las datas.
El Dr.D. Pantaleon Rivarolafué un sacerdote natural de Buenos Aires, capellan del rejimiento delFijo, muy dado al cumplimiento de sus santos deberes; versado en la literatura antigua y en la historia de su patria. Escribió dos largosromancesdescribiendo laGloríosa reconquistay lagloriosa defensade la capital del virreinato en los años de 1806 y 1807. Al emplear un metro vulgar y un estilo que raya en prosa desaliñada, tuvo en vista el que sus producciones se hiciesen familiares con el pueblo y fuesen “cantables para los labradores, para los artesanos, para las mujeres, en los campos, en los talleres, y hasta en las plazas públicas.” Son palabras testuales del autor.
El M. R. P. Fr.Pantaleon Garciadel órden de San Francisco, nació en Buenos Aires y vistió su humilde hábito en esta misma ciudad, pasando muy jóven, pero ya sacerdote, á la de Córdoba, del Tucuman. Allí se ilustró en el púlpito, y en el desempeño de las cátedras que la Universidad le confió desde el año 1780.
Una parte de los sermones panejíricos de este notable fraile se publicaron en Madrid en 6 volúmenes el mismo año de nuestra revolucion. La última de sus obras impresas es la oracion fúnebre que pronunció en las exéquias del estimable Fr. Cayetano Rodriguez, de quien no solo debió ser un hermano en el claustro y la penitencia sino un amigo en el patriotismo y en la comunidad del amor á los buenos estudios.
El P. Garcia tenia una voz sonora y penetrante, espresion viva, presencia grave y circunspecta: sus panejíricos son elocuentes y llenos de sana y oportuna erudicion.
Dr.D. Ramon Diaz.—En la calle central del cementerio de laRecoleta, existe una modesta tumba, levantada á espensas del Estado para encerrar los restos mortales del Dr. D. Matias Patron y Salgado. Descansan allí mismo las cenizas de los dos hermanos, D. Avelino Diaz y Salgado, el Euclides del Rio de la Plata, y D. Ramon, objeto de esta breve noticia.
Sobre esa tumba que encerró avara tres primaveras cargadas de frutos en flor, pudiera escribirse con propiedad los siguientes versos de un romance castellano del siglo XV:
Una tierra les crió,Una muerte les llevó,Una gloria les posea.
Una tierra les crió,Una muerte les llevó,Una gloria les posea.
Una tierra les crió,
Una muerte les llevó,
Una gloria les posea.
El Dr. Diaz falleció á la edad de veinticuatro años, el dia 6 de diciembre de 1824, ejerciendo el empleo de Defensor de Pobres. En el desempeño de esta magistratura mostró un corazon compasivo, y su caridad por los desgraciados le permitió conseguir que se tuviese por práctica de nuestros tribunales el aliviar de los grillos á los reos de graves delitos despues de prestada la confesion en el proceso. Solo en lo interior de su bella conciencia pudo gozar de la recompensa de estos servicios á la humanidad afligida. Él no pudo ver el séquito de desvalidos que le acompañaron con llanto hasta la última morada. Los Diaz fueron predestinados á despertar estimacion y amor, en los cortos años de su existencia. D. Avelino fué conducido al cementerio desde la iglesia de Monserrat, en brazos de sus amigos y numerosos discípulos poseidos del mas amargo dolor por su pérdida irreparable para las ciencias físico-matemáticas y para la sociedad que honraba con sus virtudes.
El Dr. D. Ramon Diaz desempeñó durante tres legislaturas consecutivas el cargo de diputado; y el de Procurador jeneral de Provincia.
Su modestia quiso ocultar un hecho que nos complacemos en revelar y en agradecerle. Suya fué la idea de reunir en un volumen todas las composiciones en verso que se habian compuesto y publicado en Buenos Aires desde 1810 y que podian servir para alentar el espíritu público en el camino de mejoras morales y materiales en que entró el pais pasados los conflictos del año 20. D. Ramon Diaz fué el compilador y el editor de laLira Argentina, impresa en Paris en 1824; libro que puede considerarse como el primer tomo de los anales de la poesía del Rio de la Plata.
D. José Rivera Indarte.—Nació en la ciudad de Córdoba del Tucuman el dia 13 de Agosto de 1814. Hizo sus estudios en la Universidad de Buenos Aires, desplegando desde niño suma aplicacion á los libros y una inclinacion á la carrera periodística que acabó por ser la vocacion y el empleo de toda su existencia. Apenas contaba 18 años fundó en Montevideo, bajo la proteccion del Sr. D. Santiago Vasquez, el periódico ministerial tituladoEl Investigador. Confiado en sus fuerzas y decidido ya por uno de los dos grandes partidos que luchaban en el Rio de la Plata, se hizo cargo de la redaccion delNacionalde Montevideo en el mes de Julio de 1839. Solo se apartó de este puesto y de las penosas obligaciones que le imponia, cuando se sintió rendido por la dolencia contraida en una brega de seis años. El espíritu, tendencia y medios de este diario están reasumidos en el libro que se titulaRosas y sus opositores, reimpreso en Buenos Aires despues de la desaparicion del tirano. Indarte escribió versos de los cuales se salvarán algunos en la memoria de los hombres de gusto. En 1853 se reunieron estos versos en un libroimpreso en Buenos Aires llevando al frente una biografia crítica del autor, obra del Sr. Coronel D. B. Mitre, en la cual se mencionan todos los escritos de Indarte, sus viajes, padecimientos y demas vicisitudes de una existencia trabajosa y poco mimada de la fortuna. Murió de una enfermedad pulmonar el dia 19 de Agosto de 1845 en la ciudad del Destierro, en la isla brasilera de Santa Catalina.
D.Patricio de Basabilbaso, hijo de Buenos Aires, se educó en el antiguo colegio de esta ciudad bajo el rectorado del Sr. Dr. Achega;
Mi venerable maestro siempre amado,Que del estudio en la tortuosa vegaDirigió mi razon con celo honrado.
Mi venerable maestro siempre amado,Que del estudio en la tortuosa vegaDirigió mi razon con celo honrado.
Mi venerable maestro siempre amado,
Que del estudio en la tortuosa vega
Dirigió mi razon con celo honrado.
como él mismo lo dice á la pág. 20 del poemita escrito en octavas, de donde se han tomado las que se registran en la presente coleccion. Siguió la carrera del comercio y residió muchos años en Méjico, en las Antillas y en Estados Unidos donde contrajo matrimonio. Era entusiasta admirador de los Americanos que se habian señalado por sus talentos y por su amor á la libertad. Movido de este sentimiento promovió en 1835 la reimpresion de las cartas deJacobo D’Ortiztraducidas por D. J. Antonio Miralla. Murió en Buenos Aires poco tiempo despues.
Jamas la patria podrá olvidar su memoria pues es la de un hijo en quien se reunían los mejores talentos á una vida llena de probidad.(Argosdel sabado 23 de Enero 823.)Hombre de cualidades muy amables, y particularmente recomendable por su erudicion y génio.(Moreno,vida y memorias.)
Jamas la patria podrá olvidar su memoria pues es la de un hijo en quien se reunían los mejores talentos á una vida llena de probidad.
(Argosdel sabado 23 de Enero 823.)
Hombre de cualidades muy amables, y particularmente recomendable por su erudicion y génio.
(Moreno,vida y memorias.)
Fr. Cayetano José Rodriguez, relijioso franciscano, lector jubilado, Ex-Provincial, Examinador Sinodal de los obispados de Buenos Aires, Córdoba, Paraguay y Concepcion de Penco, nació en elRincon de San Pedro, y tomó el hábito en el convento de la órden en esta Capital, el dia 12 de Enero de 1777, pocos meses despues de haber cumplido diez y seis años de edad.—En aquella época el jóven Rodriguez, poseia, segun su panegirista, una alma buena,un corazon del cielo, y un ardiente amor á las letras. Por estas calidades se hizo acreedor á acercarse al altar antes de tiempo, recibiendo á la edad de 22 años las órdenes de sacerdote de manos del Señor San Alberto, obispo de Córdoba.
El Padre Rodriguez, ante todo, fué un sacerdote de la creencia y de la doctrina católica. Orar, asistir al confesonario, endulzar con las esperanzas de mejor vida los últimos instantes de los enfermos, fueron sus principales ocupaciones. Fué director, durante veinte años, de la conciencia de las monjas de Santa Catalina y Santa Clara, y por cinco de aquellos años, “cargó sobre sus hombros todo el peso de la Santa Casa de Ejercicios,” que supone la tarea de pláticas espirituales diarias, la asídua contraccion al confesonario, y la atencion molesta á las consultas personales sobre intereses de la conciencia ó del mundo. Para el desempeño de estas dos ocupaciones tenia que caminar diariamente la larga distancia que media entre el monasterio de Santa Catalina y la Casa de Ejercicios, puntos distantes entre sí mas de media legua.
El descanso del P. Rodriguez era el estudio de la ciencia y de las bellas letras.—Tanto en el convento grande de Buenos Aires como en la Universidad de Córdoba, dictó filosofía, teología y escritura, introduciendo en esta enseñanza métodos mas adelantados y principios mas exactos que aquellos en que se habian educado. “Es verdad, dice el elocuente orador de sus honras fúnebres, que tuvo la desgracia de que le formase las entrañas un maestro que juraba en Aristóteles. ¿Pero no es su mayor gloria haber debido á su génio distinguir lamoneda falsa de la verdadera?” Segun este mismo contemporáneo, detestó el P. Rodriguez el ergotismo, la teología sistemática y las cuestiones inútiles. En la enseñanza de la física hizo por primera vez comprender á sus discípulos, que era esta una ciencia de hechos y de mera esperimentacion.
El P. Rodriguez se declaró decididamente en favor de la emancipacion. El movimiento de 1810 era una realizacion de antiguos deseos suyos, aunque no fuese mas que considerado como el precursor de mejores destinos para los despejados talentos de los hijos de América. Sus discípulos, en la secreta fidelidad del claustro, le oyeron lamentarse mas de una vez del apocamiento á que tenia reducido el pensamiento patrio la política colonial. Preparado muy de antemano para las nuevas luchas, pudo escribir desde los primeros dias de Mayo un manifiesto sobre las vejaciones que habia recibido la América de sus dominadores, y alentar el fuego de la libertad en canciones y poesías patrióticas, algunas de las cuales se entonaban al rededor del monumento levantado á la memoria de la rejeneracion.
Su patriotismo fué de exelente ley. Preparar á los compatriotas para los nuevos destinos á que les llamaba la revolucion, fué uno de sus primeros objetos.Esos destinos los previó con la sagacidad de su jénio, desde un tiempo en que debia ser una insensatez si nó un delito el imajinarlos. Cuantas veces no esclamaba bajo las bóvedas de sus aulas: “qué haya uno nacido en un suelo en que el jénio oprimido pierde su vigor!.... Los americanos son culpables; nos agoviamos bajo el yugo cuando tiempo há se nos viene á las manos el sacudirlo. Pero es necesario trabajar, ilustrarnos: no se qué presajios advierto de libertad y es necesarioformar hombres.”
Magníficas palabras conservadas por un testigo; tanto mas notables, cuanto que resonaban en las paredes de un convento de franciscanos!
Lleno de esta idea deprepararhombres para la libertad, abrió las puertas de la biblioteca de San Francisco á cuantos talentos jóvenes aparecian con algun lucimiento. El Dr. D. Mariano Moreno fué uno de estos, y la proteccion del ilustre fraile le siguió hasta Chuquisaca á donde fué á completar la educacion que bajo tan buenos auspicios habia comenzado en Buenos Aires.
El P. Rodriguez fué un apasionado activo de la libertad de su patria y daba por infecundos y malgastados los años transcurridos bajo el réjimen colonial.Steriles transmissimus annosfueron las palabras sentidas que él adoptó como epígrafe de alguna de sus producciones para representar aquella idea.
El Congreso de Tucuman instalado el 24 de Marzo de 1816, le contó entre sus miembros y fué redactor de las actas de sus sesiones. Representante allí de la Provincia de su nacimiento, tuvo la gloria de firmar el acta famosa de nuestra independencia, cuya fecha inolvidable es de 9 de Julio de aquel mismo año.
Hasta aqui las tareas del P. Rodriguez no habian debido inquietarle ni acibararle el espíritu. No habia hasta entonces descendido á la lucha de la prensa periódica. La revolucion habia marchado con su espíritu hasta entonces en cuanto á los principios fundamentales de ella y á su propósito final. Pero en el año 1822 se presentó una novedad que le obligó á tomar la pluma del periodista. La reforma eclesiástica suscitó dos campos en la opinion pública y uno y otro tuvieron sus sostenedores y paladines. ElAmbigú, elEspíritu, elCentinela, sobre todos, eran periódicos consagrados á sostener las medidas gubernativas. Y como el terreno era resbaladizo, se fueron mas allá de lo que habria sido conveniente en un pueblo católico. La obra del hombre, en cuanto habia abastardeado la influencia religiosa y sus formas, necesitaba pasar por el crisol en que se habian depurado la forma y los medios del sistema político anterior á 1810. Esto es evidente: una revolucion no se completa,si en su marcha no pasa abatiendo las cabezas de las amapolas cargadas de ópio nocivo arraigadas en el campo de las ideas. Pero ¿era político para llegar á este fin, maltratar con la irrision y las púas de acero del lenguaje volteriano, á antiguas comunidades, á las cuales pertenecian hombres del mérito y de la constancia de alma del P. Rodriguez?
Jamás los frailes, la lejitimidad de sus propiedades, los derechos de la iglesia, fueron mejor defendidos que en las columnas delOficial de dia. Alli derramó Fr. Cayetano, todo su saber, la amenidad de su estilo, y la elevacion de su alma, resistiendo con una moderacion ejemplar á caer en los exesos á que casi le forzaban sus adversarios.
En esta amarga tarea falleció en Buenos Aires á la edad de 62 años cumplidos, el dia 21 de Enero de 1823.
El claustro americano, ha producido como el español sus Leones y Gonzalez. Méjico se gloría de su Navarrete; Lima de su Delso; Buenos Aires de su Rodriguez, que merece un lugar distinguido entre sus mejores poetas.
Su exesiva modestia hizo que no diera versos á la imprenta con su nombre. Son muchos los que escribió, devotos, patrióticos, y tambien inspirados por los intereses del mundo que hasta en el claustro entran á asirse de los corazones sensibles. Hemostenido en nuestro poder una coleccion de sonetos de puño y letra del P. Rodriguez, y nada sería mas fácil á una persona empeñosa que el reunir todas las composiciones que de pública voz y fama pertenecen á este escritor y deben hallarse en poder de los amigos de las musas argentinas.
“Aquí está sepultado el que con sus virtudes patrias cuidó de su nacion y alcanzó gloria dando á su pueblo lecciones de un buen ciudadano.” Este es el epitafio que le destinaba otro fraile compatriota, no menos notable por su talento y carácter, el P. Fr. Pantaleon Garcia.
El Dr.D. Bernardo Monteagudotuvo su humilde cuna en la ciudad del Tucuman, y es tradicion que se hallaba, por parte de madre, en el caso de aquellos de quienes dice Lope de Vega....