XXXIINOCTURNO

A MARIANO DE CÁVIA

LOS que auscultasteis el corazón de la noche,los que por el insomnio tenaz habéis oídoel cerrar de una puerta, el resonar de un cochelejano, un eco vago, un ligero ruido...En los instantes del silencio misterioso,cuando surgen de su prisión los olvidados,en la hora de los muertos, en la hora del reposo,sabréis leer estos versos de amargor impregnados...!Como en un vaso vierto en ellos mis doloresde lejanos recuerdos y desgracias funestas,y las tristes nostalgias de mi alma, ebria de floresy el duelo de mi corazón, triste de fiestas.Y el pesar de no ser lo que yo hubiera sido,la pérdida del reino que estaba para mí,el pensar que un instante pude no haber nacido,y el sueño que es mi vida desde que yo nací!Todo esto viene en medio del silencio profundoen que la noche envuelve la terrena ilusión,y siento como un eco del corazón del mundoque penetra y conmueve mi propio corazón.

LOS que auscultasteis el corazón de la noche,los que por el insomnio tenaz habéis oídoel cerrar de una puerta, el resonar de un cochelejano, un eco vago, un ligero ruido...En los instantes del silencio misterioso,cuando surgen de su prisión los olvidados,en la hora de los muertos, en la hora del reposo,sabréis leer estos versos de amargor impregnados...!Como en un vaso vierto en ellos mis doloresde lejanos recuerdos y desgracias funestas,y las tristes nostalgias de mi alma, ebria de floresy el duelo de mi corazón, triste de fiestas.Y el pesar de no ser lo que yo hubiera sido,la pérdida del reino que estaba para mí,el pensar que un instante pude no haber nacido,y el sueño que es mi vida desde que yo nací!Todo esto viene en medio del silencio profundoen que la noche envuelve la terrena ilusión,y siento como un eco del corazón del mundoque penetra y conmueve mi propio corazón.

LOS que auscultasteis el corazón de la noche,los que por el insomnio tenaz habéis oídoel cerrar de una puerta, el resonar de un cochelejano, un eco vago, un ligero ruido...

En los instantes del silencio misterioso,cuando surgen de su prisión los olvidados,en la hora de los muertos, en la hora del reposo,sabréis leer estos versos de amargor impregnados...!Como en un vaso vierto en ellos mis doloresde lejanos recuerdos y desgracias funestas,y las tristes nostalgias de mi alma, ebria de floresy el duelo de mi corazón, triste de fiestas.

Y el pesar de no ser lo que yo hubiera sido,la pérdida del reino que estaba para mí,el pensar que un instante pude no haber nacido,y el sueño que es mi vida desde que yo nací!

Todo esto viene en medio del silencio profundoen que la noche envuelve la terrena ilusión,y siento como un eco del corazón del mundoque penetra y conmueve mi propio corazón.

A LAMBERTI

SOBRE el caro despojo esta urna cincelo:un amable frescor de inmortal siemprevivaque decore la greca de la urna votivaen la copa que guarda rocío del cielo;una alondra fugaz sorprendida en su vuelocuando fuese a cantar en la rama de oliva,una estatua de Diana en la selva nativaque la Musa Armonía envolviera en su velo.Tal si fuese escultor con amor cincelaraen el mármol divino que brinda Carrara,coronando la obra una lira, una cruz;y sería mi sueño, al nacer de la aurora,contemplar en la faz de una niña que llora,una lágrima llena de amor y de luz.

SOBRE el caro despojo esta urna cincelo:un amable frescor de inmortal siemprevivaque decore la greca de la urna votivaen la copa que guarda rocío del cielo;una alondra fugaz sorprendida en su vuelocuando fuese a cantar en la rama de oliva,una estatua de Diana en la selva nativaque la Musa Armonía envolviera en su velo.Tal si fuese escultor con amor cincelaraen el mármol divino que brinda Carrara,coronando la obra una lira, una cruz;y sería mi sueño, al nacer de la aurora,contemplar en la faz de una niña que llora,una lágrima llena de amor y de luz.

SOBRE el caro despojo esta urna cincelo:un amable frescor de inmortal siemprevivaque decore la greca de la urna votivaen la copa que guarda rocío del cielo;

una alondra fugaz sorprendida en su vuelocuando fuese a cantar en la rama de oliva,una estatua de Diana en la selva nativaque la Musa Armonía envolviera en su velo.Tal si fuese escultor con amor cincelaraen el mármol divino que brinda Carrara,coronando la obra una lira, una cruz;

y sería mi sueño, al nacer de la aurora,contemplar en la faz de una niña que llora,una lágrima llena de amor y de luz.

Claras horas de la mañanaen que mil clarines de orodicen la divina diana!Salve al celeste Sol sonoro!

Claras horas de la mañanaen que mil clarines de orodicen la divina diana!Salve al celeste Sol sonoro!

Claras horas de la mañanaen que mil clarines de orodicen la divina diana!Salve al celeste Sol sonoro!

CLARAS horas de la mañanaen que mil clarines de orodicen la divina diana!Salve al celeste Sol sonoro.En la angustia de la ignoranciade lo porvenir, saludemosla barca llena de fraganciaque tiene de marfil los remos.Epicúreos o soñadoresamemos la gloriosa Vida,siempre coronados de floresy siempre la antorcha encendida!Exprimamos de los racimosde nuestra vida transitorialos placeres porque vivimosy los champañas de la gloria.Devanemos de Amor los hilos,hagamos, porque es bello, el bien,y después durmamos tranquilosy por siempre jamás. Amén.

CLARAS horas de la mañanaen que mil clarines de orodicen la divina diana!Salve al celeste Sol sonoro.En la angustia de la ignoranciade lo porvenir, saludemosla barca llena de fraganciaque tiene de marfil los remos.Epicúreos o soñadoresamemos la gloriosa Vida,siempre coronados de floresy siempre la antorcha encendida!Exprimamos de los racimosde nuestra vida transitorialos placeres porque vivimosy los champañas de la gloria.Devanemos de Amor los hilos,hagamos, porque es bello, el bien,y después durmamos tranquilosy por siempre jamás. Amén.

CLARAS horas de la mañanaen que mil clarines de orodicen la divina diana!Salve al celeste Sol sonoro.

En la angustia de la ignoranciade lo porvenir, saludemosla barca llena de fraganciaque tiene de marfil los remos.Epicúreos o soñadoresamemos la gloriosa Vida,siempre coronados de floresy siempre la antorcha encendida!

Exprimamos de los racimosde nuestra vida transitorialos placeres porque vivimosy los champañas de la gloria.

Devanemos de Amor los hilos,hagamos, porque es bello, el bien,y después durmamos tranquilosy por siempre jamás. Amén.

CUIDADOSO estoy siempre ante el Ibis de Ovidio,enigma humano tan ponzoñoso y suaveque casi no pretende su condición de avecuando se ha conquistado sus terrores de ofidio.

CUIDADOSO estoy siempre ante el Ibis de Ovidio,enigma humano tan ponzoñoso y suaveque casi no pretende su condición de avecuando se ha conquistado sus terrores de ofidio.

CUIDADOSO estoy siempre ante el Ibis de Ovidio,enigma humano tan ponzoñoso y suaveque casi no pretende su condición de avecuando se ha conquistado sus terrores de ofidio.

ENmedio del camino de la vida...dijo Dante. Su verso se convierte:En medio del camino de la Muerte.Y no hay que aborrecer a la ignoradaemperatriz y reina de la Nada.Por ella nuestra tela está tejida,y ella en la copa de los sueños vierteun contrario nepente: ella no olvida!

ENmedio del camino de la vida...dijo Dante. Su verso se convierte:En medio del camino de la Muerte.Y no hay que aborrecer a la ignoradaemperatriz y reina de la Nada.Por ella nuestra tela está tejida,y ella en la copa de los sueños vierteun contrario nepente: ella no olvida!

ENmedio del camino de la vida...dijo Dante. Su verso se convierte:En medio del camino de la Muerte.

Y no hay que aborrecer a la ignoradaemperatriz y reina de la Nada.Por ella nuestra tela está tejida,y ella en la copa de los sueños vierteun contrario nepente: ella no olvida!

BANDERA que aprisionael aliento de Abril,coronatu torre de marfil.Cual princesa encantada,eres mimada porun hadade rosado color.Las rosas que tu pisestu boca han de envidiar;los lisestu pureza estelar:Carrera de Atalantalleva tu dicha en flor;y cantatu nombre un ruiseñor.Y si meditabundasientes pena fugaz,inundaluz celeste tu faz.Ronsard, lira de Galia,te daría un rondel,Italiate brindara al pincel,para que la coronatuvieses, celestialMadona,en un lienzo inmortal.Ten al laurel cariño,hoy, cuando aspiro a quevaya a ornar tu corpiñomi rimadobouquet.

BANDERA que aprisionael aliento de Abril,coronatu torre de marfil.Cual princesa encantada,eres mimada porun hadade rosado color.Las rosas que tu pisestu boca han de envidiar;los lisestu pureza estelar:Carrera de Atalantalleva tu dicha en flor;y cantatu nombre un ruiseñor.Y si meditabundasientes pena fugaz,inundaluz celeste tu faz.Ronsard, lira de Galia,te daría un rondel,Italiate brindara al pincel,para que la coronatuvieses, celestialMadona,en un lienzo inmortal.Ten al laurel cariño,hoy, cuando aspiro a quevaya a ornar tu corpiñomi rimadobouquet.

BANDERA que aprisionael aliento de Abril,coronatu torre de marfil.

Cual princesa encantada,eres mimada porun hadade rosado color.Las rosas que tu pisestu boca han de envidiar;los lisestu pureza estelar:

Carrera de Atalantalleva tu dicha en flor;y cantatu nombre un ruiseñor.

Y si meditabundasientes pena fugaz,inundaluz celeste tu faz.

Ronsard, lira de Galia,te daría un rondel,Italiate brindara al pincel,para que la coronatuvieses, celestialMadona,en un lienzo inmortal.

Ten al laurel cariño,hoy, cuando aspiro a quevaya a ornar tu corpiñomi rimadobouquet.

A VARGAS VILA

A saludar me ofrezco y a celebrar me obligotu triunfo, Amor, al beso de la estación que llegamientras el blanco cisne del lago azul navegaen el mágico parque de mis triunfos testigo.Amor, tu hoz de oro ha segado mi trigo;por ti me halaga el suave son de la flauta griegay por ti Venus pródiga sus manzanas me entregay me brinda las perlas de las mieles del higo.En el erecto término coloco una coronaen que de rosas frescas la púrpura detona;y en tanto canta el agua bajo el boscaje oscuro,junto a la adolescente que en el misterio inicioapuraré alternando con tu dulce ejerciciolas ánforas de oro del divino Epicuro.

A saludar me ofrezco y a celebrar me obligotu triunfo, Amor, al beso de la estación que llegamientras el blanco cisne del lago azul navegaen el mágico parque de mis triunfos testigo.Amor, tu hoz de oro ha segado mi trigo;por ti me halaga el suave son de la flauta griegay por ti Venus pródiga sus manzanas me entregay me brinda las perlas de las mieles del higo.En el erecto término coloco una coronaen que de rosas frescas la púrpura detona;y en tanto canta el agua bajo el boscaje oscuro,junto a la adolescente que en el misterio inicioapuraré alternando con tu dulce ejerciciolas ánforas de oro del divino Epicuro.

A saludar me ofrezco y a celebrar me obligotu triunfo, Amor, al beso de la estación que llegamientras el blanco cisne del lago azul navegaen el mágico parque de mis triunfos testigo.

Amor, tu hoz de oro ha segado mi trigo;por ti me halaga el suave son de la flauta griegay por ti Venus pródiga sus manzanas me entregay me brinda las perlas de las mieles del higo.En el erecto término coloco una coronaen que de rosas frescas la púrpura detona;y en tanto canta el agua bajo el boscaje oscuro,

junto a la adolescente que en el misterio inicioapuraré alternando con tu dulce ejerciciolas ánforas de oro del divino Epicuro.

Rey de los hidalgos, señor de los tristes.

Rey de los hidalgos, señor de los tristes.

Rey de los hidalgos, señor de los tristes.

A NAVARRO LEDESMA

REY de los hidalgos, señor de los tristes,que de fuerza alientas y de ensueños vistes,coronado de áureo yelmo de ilusión;que nadie ha podido vencer todavía,por la adarga al brazo, toda fantasía,y la lanza en ristre, toda corazón.Noble peregrino de los peregrinos,que santificaste todos los caminoscon el paso augusto de tu heroicidad,contra las certezas, contra las concienciasy contra las leyes y contra las ciencias,contra la mentira, contra la verdad...Caballero errante de los caballeros,barón de varones, príncipe de fieros,par entre los pares, maestro, salud!¡Salud, porque juzgo que hoy muy poca tienes,entre los aplausos o entre los desdenes,y entre las coronas y los parabienesy las tonterías de la multitud!¡Tú, para quien pocas fueran las victoriasantiguas y para quien clásicas gloriasserían apenas de ley y razón,soportas elogios, memorias, discursos,resistes certámenes, tarjetas, concursos,y, teniendo a Orfeo, tienes a orfeón!Escucha, divino Rolando del sueño,a un enamorado de tu Clavileño,y cuyo Pegaso relincha hacia ti;escucha los versos de estas letanías,hechas con las cosas de todos los díasy con otras que en lo misterioso vi.¡Ruega por nosotros, hambrientos de vida,con el alma a tientas, con la fe perdida,llenos de congojas y faltos de sol,por advenedizas almas de manga ancha,que ridiculizan el ser de la Mancha,el ser generoso y el ser español!Ruega por nosotros, que necesitamoslas mágicas rosas, los sublimes ramosde laurel!Pro nobis ora, gran señor.(Tiembla la floresta de laurel del mundo,y antes que tu hermano vago, Segismundo,el pálido Hamlet te ofrece una flor.)Ruega generoso, piadoso, orgulloso;ruega casto, puro, celeste, animoso;por nós intercede, suplica por nós,pues casi ya estamos sin savia, sin brote,sin alma, sin vida, sin luz, sin Quijote,sin pies y sin alas, sin Sancho y sin Dios.De tantas tristezas, de dolores tantos,de los superhombres de Nietzsche, de cantosáfonos, recetas que firma un doctor,de las epidemias, de horribles blasfemiasde las Academias,líbranos, señor.De rudos malsines,falsos paladines,y espíritus finos y blandos y ruines,del hampa que saciasu canallocraciacon burlar la gloria, la vida, el honor,del puñal con gracia,¡líbranos, señor!Noble peregrino de los peregrinos,que santificaste todos los caminoscon el paso augusto de tu heroicidad,contra las certezas, contra las concienciasy contra las leyes y contra las ciencias,contra la mentira, contra la verdad...Ora por nosotros, señor de los tristes,que de fuerza alientas y de ensueños vistes,coronado de áureo yelmo de ilusión;que nadie ha podido vencer todavía,por la adarga al brazo, toda fantasía,y la lanza en ristre, toda corazón!

REY de los hidalgos, señor de los tristes,que de fuerza alientas y de ensueños vistes,coronado de áureo yelmo de ilusión;que nadie ha podido vencer todavía,por la adarga al brazo, toda fantasía,y la lanza en ristre, toda corazón.Noble peregrino de los peregrinos,que santificaste todos los caminoscon el paso augusto de tu heroicidad,contra las certezas, contra las concienciasy contra las leyes y contra las ciencias,contra la mentira, contra la verdad...Caballero errante de los caballeros,barón de varones, príncipe de fieros,par entre los pares, maestro, salud!¡Salud, porque juzgo que hoy muy poca tienes,entre los aplausos o entre los desdenes,y entre las coronas y los parabienesy las tonterías de la multitud!¡Tú, para quien pocas fueran las victoriasantiguas y para quien clásicas gloriasserían apenas de ley y razón,soportas elogios, memorias, discursos,resistes certámenes, tarjetas, concursos,y, teniendo a Orfeo, tienes a orfeón!Escucha, divino Rolando del sueño,a un enamorado de tu Clavileño,y cuyo Pegaso relincha hacia ti;escucha los versos de estas letanías,hechas con las cosas de todos los díasy con otras que en lo misterioso vi.¡Ruega por nosotros, hambrientos de vida,con el alma a tientas, con la fe perdida,llenos de congojas y faltos de sol,por advenedizas almas de manga ancha,que ridiculizan el ser de la Mancha,el ser generoso y el ser español!Ruega por nosotros, que necesitamoslas mágicas rosas, los sublimes ramosde laurel!Pro nobis ora, gran señor.(Tiembla la floresta de laurel del mundo,y antes que tu hermano vago, Segismundo,el pálido Hamlet te ofrece una flor.)Ruega generoso, piadoso, orgulloso;ruega casto, puro, celeste, animoso;por nós intercede, suplica por nós,pues casi ya estamos sin savia, sin brote,sin alma, sin vida, sin luz, sin Quijote,sin pies y sin alas, sin Sancho y sin Dios.De tantas tristezas, de dolores tantos,de los superhombres de Nietzsche, de cantosáfonos, recetas que firma un doctor,de las epidemias, de horribles blasfemiasde las Academias,líbranos, señor.De rudos malsines,falsos paladines,y espíritus finos y blandos y ruines,del hampa que saciasu canallocraciacon burlar la gloria, la vida, el honor,del puñal con gracia,¡líbranos, señor!Noble peregrino de los peregrinos,que santificaste todos los caminoscon el paso augusto de tu heroicidad,contra las certezas, contra las concienciasy contra las leyes y contra las ciencias,contra la mentira, contra la verdad...Ora por nosotros, señor de los tristes,que de fuerza alientas y de ensueños vistes,coronado de áureo yelmo de ilusión;que nadie ha podido vencer todavía,por la adarga al brazo, toda fantasía,y la lanza en ristre, toda corazón!

REY de los hidalgos, señor de los tristes,que de fuerza alientas y de ensueños vistes,coronado de áureo yelmo de ilusión;que nadie ha podido vencer todavía,por la adarga al brazo, toda fantasía,y la lanza en ristre, toda corazón.Noble peregrino de los peregrinos,que santificaste todos los caminoscon el paso augusto de tu heroicidad,contra las certezas, contra las concienciasy contra las leyes y contra las ciencias,contra la mentira, contra la verdad...

Caballero errante de los caballeros,barón de varones, príncipe de fieros,par entre los pares, maestro, salud!¡Salud, porque juzgo que hoy muy poca tienes,entre los aplausos o entre los desdenes,y entre las coronas y los parabienesy las tonterías de la multitud!

¡Tú, para quien pocas fueran las victoriasantiguas y para quien clásicas gloriasserían apenas de ley y razón,soportas elogios, memorias, discursos,resistes certámenes, tarjetas, concursos,y, teniendo a Orfeo, tienes a orfeón!Escucha, divino Rolando del sueño,a un enamorado de tu Clavileño,y cuyo Pegaso relincha hacia ti;escucha los versos de estas letanías,hechas con las cosas de todos los díasy con otras que en lo misterioso vi.

¡Ruega por nosotros, hambrientos de vida,con el alma a tientas, con la fe perdida,llenos de congojas y faltos de sol,por advenedizas almas de manga ancha,que ridiculizan el ser de la Mancha,el ser generoso y el ser español!

Ruega por nosotros, que necesitamoslas mágicas rosas, los sublimes ramosde laurel!Pro nobis ora, gran señor.(Tiembla la floresta de laurel del mundo,y antes que tu hermano vago, Segismundo,el pálido Hamlet te ofrece una flor.)Ruega generoso, piadoso, orgulloso;ruega casto, puro, celeste, animoso;por nós intercede, suplica por nós,pues casi ya estamos sin savia, sin brote,sin alma, sin vida, sin luz, sin Quijote,sin pies y sin alas, sin Sancho y sin Dios.

De tantas tristezas, de dolores tantos,de los superhombres de Nietzsche, de cantosáfonos, recetas que firma un doctor,de las epidemias, de horribles blasfemiasde las Academias,líbranos, señor.

De rudos malsines,falsos paladines,y espíritus finos y blandos y ruines,del hampa que saciasu canallocraciacon burlar la gloria, la vida, el honor,del puñal con gracia,¡líbranos, señor!Noble peregrino de los peregrinos,que santificaste todos los caminoscon el paso augusto de tu heroicidad,contra las certezas, contra las concienciasy contra las leyes y contra las ciencias,contra la mentira, contra la verdad...

Ora por nosotros, señor de los tristes,que de fuerza alientas y de ensueños vistes,coronado de áureo yelmo de ilusión;que nadie ha podido vencer todavía,por la adarga al brazo, toda fantasía,y la lanza en ristre, toda corazón!

BUEY que vi en mi niñez echando vaho un díabajo el nicaragüense sol de encendidos oros,en la hacienda fecunda, plena de la armoníadel trópico; paloma de los bosques sonorosdel viento, de las hachas, de pájaros y torossalvajes, yo os saludo, pues sois la vida mía.Pesado buey, tú evocas la dulce madrugadaque llamaba a la ordeña de la vaca lechera,cuando era mi existencia toda blanca y rosada,y tú, paloma arrulladora y montañera,significas en mi primavera pasadatodo lo que hay en la divina Primavera.

BUEY que vi en mi niñez echando vaho un díabajo el nicaragüense sol de encendidos oros,en la hacienda fecunda, plena de la armoníadel trópico; paloma de los bosques sonorosdel viento, de las hachas, de pájaros y torossalvajes, yo os saludo, pues sois la vida mía.Pesado buey, tú evocas la dulce madrugadaque llamaba a la ordeña de la vaca lechera,cuando era mi existencia toda blanca y rosada,y tú, paloma arrulladora y montañera,significas en mi primavera pasadatodo lo que hay en la divina Primavera.

BUEY que vi en mi niñez echando vaho un díabajo el nicaragüense sol de encendidos oros,en la hacienda fecunda, plena de la armoníadel trópico; paloma de los bosques sonorosdel viento, de las hachas, de pájaros y torossalvajes, yo os saludo, pues sois la vida mía.Pesado buey, tú evocas la dulce madrugadaque llamaba a la ordeña de la vaca lechera,cuando era mi existencia toda blanca y rosada,y tú, paloma arrulladora y montañera,significas en mi primavera pasadatodo lo que hay en la divina Primavera.

A RENÉ PÉREZ

DICHOSO el árbol que es apenas sensitivo,y más la piedra dura porque esa ya no siente,pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,ni mayor pesadumbre que la vida consciente.Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,y el temor de haber sido y un futuro terror...Y el espanto seguro de estar mañana muerto,y sufrir por la vida y por la sombra y porlo que no conocemos y apenas sospechamos,y la carne que tienta con sus frescos racimos,y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,y no saber a dónde vamos,ni de dónde venimos....

DICHOSO el árbol que es apenas sensitivo,y más la piedra dura porque esa ya no siente,pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,ni mayor pesadumbre que la vida consciente.Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,y el temor de haber sido y un futuro terror...Y el espanto seguro de estar mañana muerto,y sufrir por la vida y por la sombra y porlo que no conocemos y apenas sospechamos,y la carne que tienta con sus frescos racimos,y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,y no saber a dónde vamos,ni de dónde venimos....

DICHOSO el árbol que es apenas sensitivo,y más la piedra dura porque esa ya no siente,pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,y el temor de haber sido y un futuro terror...Y el espanto seguro de estar mañana muerto,y sufrir por la vida y por la sombra y porlo que no conocemos y apenas sospechamos,y la carne que tienta con sus frescos racimos,y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,y no saber a dónde vamos,ni de dónde venimos....

Acabóse de imprimir este libro en Madrid, en la TIPOGRAFÍA YAGÜES el día xxxi de Enero del año mcmxviii


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