CENA CUARTA.EN QUE SE INTRODUCENARTEMIA. — ILIA. — VIOLANTE. — SERAFINA.
EN QUE SE INTRODUCEN
ARTEMIA. — ILIA. — VIOLANTE. — SERAFINA.
Art.Pues, hija Ilia, ¿estais más consolada?
Il.¡Oh desventurados huérfanos! que así como carecen de defensor en faltalles el padre, así carecen de todo bien, y faltos de las cosas necesarias y ajenos de todo sosiego, y acompañados de asaz trabajos, pasan su desconsolada y ansiosa vida, procurando todo el mundo de los danificar, y áun las gentes se traen por refran: á él, á él, que no tiene padre; aosadas que no sin causa el derecho les llamó miserables personas porque todos no entienden salvo en les acumular unos agravios sobre otros; pues los tutores lo hacen bonico, qual dicen duelos, tal les dé Dios la salud, que no gastan tiempo sino en destruilles los bienes, y entre sí, ellos burlando, se andan diciendo al menor vendelde la raíz, comelde lo mueble, y despues haga lo peor que viere; no sin causa aosadas por grande maldicion estádicho en el Salmo: sus hijos sean huérfanos y su mujer viuda.
Art.¡Jesus, Jesus, y tanto sabes! y bachillera me parece esta moza, maravillada me estoy; ¿y qué será esto, mezquina? y ha estado en estudio.
Il.¿Qué está la vieja razonando? sin cuentas ¿qué reza?
Art.Dios, hija, lo remedie todo, que bien estás en lo cierto; pero el tiempo es largo, échate ahí á mis piés, y Dios nos recuerde á buen sueño.
Il.Lo que sé quiere la mona piñones mondados; eso me dices por la ley de Dios, como dice el beneficiado de San Polo, que amanecia el mozo á la cabecera.
Art.Pues mira, fija Ilia, que no me descobijes.
Il.Y áun en eso ha de parar la conseja.
Art.Hacer honra á estas mozas tales recia cosa es, porque daisles el dedo y tómanse la mano; y ¡amarga de mí, y creo que es loca, y acá se sube, y á mi ver se quiere alzar á mayores! estendeos, veréis como ruin en casa de su suegro; aosadas, como dixo la raposa, que si desta escapo y no me muero, nunca más bodas al cielo.
Il.¿Qué diablos dice la vieja? callandoestá, me parece, á todo, y aunque le estoy tentando las piernas, no dice nada; creo que hace del dormido, á otro perro con ese hueso.
Art.Sosiégate, Ilia, sosiégate y estate queda, que andas dando vuelcos como si estuvieses de parto.
Il.Sosegar ó qué; ¿y así pensais que se ha de reposar la moza? á buena fe, no huelgue hasta saltalle encima.
Art.Mira que me darás mala noche, que toda la ropa te has llevado; y si miras, me has dexado en cueros.
Il.Pues ¿tras qué ando yo? y ¿tengo aquí otras ovejas que trasquilar ni otras vacas que guardar? pero necesidad hay de hacer del loco, porque así dicen: híceme albardar y comíme el pan; quiero encomenzar á saltalle en las agujas, fingiendo que me toma espíritu, que ella sin duda callará por no caer en tan gran vergüenza; y sús, á los manojos, que aquí no espero buena nueva destarme como bozal.
Art.¡Jesus, Jesus, y qué es esto. Madre de Dios! y el demonio la toma á esta moza.
Il.Así, así, vieja cornera; ¿pensais que es todo estar hablando de talanquera?
Art.Hija Ilia, hija Ilia, ¿por qué me quereis ahogar? ¿qué mal os he hecho? noresponde, el diablo tiene en el cuerpo; pero ¿qué tengo de hacer? quiero callar, sino ahogarme ha, quiérola dexar pase su mal; mas aosadas, que nunca más perro al molino.
Il.Bien calla y disimula la vieja, aunque ha sentido el chiste; y paréceme que dexa obrar al mozo á su voluntad, y áun en tiempo está que creo que volveria los gañivetes con pocas palabras.
Art.Ilia hermana, reposaos; mirá, pecadora de vos, qué mal es el que os toma, que debe ser mal de fuera y me habeis cuidado ahogar.
Il.Mejor te ahorquen, que no tienes entendida quán honda va la conseja; sobre que está metiendo tanta obra como caballo garví y tengo necesidad de tenerme á las crines, está disimulando haciéndose de nuevas; aosadas que dicen bien, que pajar viejo es malo de apagar, pero ya es hecho tras lo que andaba, quiero hacer otra vuelta del inocente y abaxarme á los piés, porque no sé qué me diga de lo pasado, y haciendo esto veré en lo que para la negociacion, y como viere así haré; mas mucho me paresce que está tascando en el freno, bien toma la sal, pienso que poco habria que hacer para domalla, pues para hacella andar, aosadas,que no soy yo el primero que le echa las trabas, segun anda de dos en dos.
Art.Donosa moza es ésta, que bien talludo tiene el virgo; á la fe, á los piés de su madre. ¿Vídose tal engaño jamas? Y aquesto no debe ser sino alguno por burlar le hicieron vestir en hábito de mujer, y debe ser algun mozo bonazo, y ándase de casa en casa como mostrenco; áun no sé qué me diga, que mucho ha callado, lo qual es señal de gran cautela. Pues lo poco que habló, un jurista no dixera más á mi ver. Desatinada me tiene, no sé á qué fin fué su venida. Quiero metelle en pláticas, y podrá ser que atine en algo de lo que me conviene saber, y quiero hacer que no siento, y podré con él refregar un poco mi hilado y jugar á la gana pierde, ó en el saco al pié del hoyo, porque mozo me parece de muy buen fregado, y creo que no se hará mucho de rogar, segun es redomado, como potro; de manera que complacelle quiero y lavar bien mis madexas, que esto no es cada dia, y sacaré mi vientre de mal año, que ya no puede ser más negro el cuervo que las alas, y áun, aosadas, que pocos cocos son menester hacelle para que torne al juego; pues en lo demas es falto, tómenlo por descaminado, que tanto tiene como un borrico dedos años, y aosadas que dicen bien, que boyezuelo malo en el cuerno cria; pero roncando está, y aunque le doy del pié no siente, ¿qué será esto, si hace del ventero? Hija, Ilia, ¿dormis? subíos un poco acá y contarme heis qué mal es el vuestro, pues es bonico, hija, bonico; subíos paso.
Il.Si lo dixo al sordo, no al perezoso, que ya lo tengo adobilado.
Art.Bien será hacer que no siento, por mejor efectuar mi propósito; paso, paso, Ilia, que no os corren moros ni va tras vos el toro; con todo eso es pena con estos rapaces que no saben sino á sordas y á locas cumplir su voluntad, y á los otros que los papen duelos.
Il.Quien vido la vieja haciendo del estado, con las tocas largas, con las haldas luengas, los ojos baxos, muy honesta en sus pláticas, y á buena fe, la cordobesa no es tan disoluta en la cama, que no lo puedo más encarecer, aunque está ganando á cuatro dineros como cada hi de vecino; por mi fe, espantado estoy, y hame de comer, si así me trata no amanezco vivo, que no me ha de dexar quitar de encima; por esto se debiera decir: arregostóse la vieja á los bredos, ni dexó verdes ni secos; bien será hacer del modorro y volverme de concha,y así andaré granjeando, que ella quede contenta y yo bien pagado. Pero mucho digo, porque Salomon dice que ni el infierno nunca se harta de ánimas, ni el fuego de quemar, ni la tierra de agua, ni la mujer desta salsa de lo mal cocinado, y á la clara parece, la experiencia cada dia la vemos, y éste las debe dar causa á ser tan desolutas, de que pierden la vergüenza; aosadas que por esto dice Sant Bernaldo, más milagro es estar con las mujeres y no pecar, que no resucitar muertos: así que bien es que por un rato se quede al sol de Dios.
Art.Volveos acá, hija mia Ilia, ¡oh cómo sois desamorada!
Il.Y él dalle; á esa otra puerta, que ésta no se abre; á buena fe, aunque más sepais ni más traigais la mano por el lomo, no me tomés allá hasta que sea el dia.
Art.Más sabe que una raposa, no puedo entender el fin; ello dirá, que no es cosa ésta para pasalla como gato sobre brasas, yo fio que yo sepa de qué pié coxquea la moza; pero gran dolor siento á su causa, tocado me ha en el corazon, lastimadas tengo las entrañas, en gran fuego me abraso. ¡Oh amor enojoso, que áun en mis envejecidas canas no has querido perdonar! ¿en qué te erré? ¿qué hice contra tí? ¿por quétan mal me tratas? ¡oh cómo eres odioso á toda edad, y en todo estado de gentes procuras de inxerirte en el tiempo del mayor descuido aunque no te llamen! ¡oh cómo estoy desatinada! ¡oh cómo no es en mi mano dexar de cumplir el apetito de la voluntad desordenada! Mas ya es el dia, la luz, desechando las noturnas tinieblas, entra por la ventana. Ilia, Ilia, mira, hija, ques ya tarde, abre los ojos, que áun pienso que estás durmiendo.
Il.Aun, hija, que habrá de ser, y si lo dice de verdad; mas gentil pensamiento es el mio, habiéndola puesto quatro ó cinco veces en las espinas de Santa Lucía, pensar agora que tiene creido que me llaman Ilia; mas, pues ella hace del bobo por sacar las nueces del cántaro, ¿que me pena á mí? quien compra y miente, su bolsa lo siente; pero para que un engaño se quite con otro, y una arte con otra, quiero hacer todavía del necio sobre sello, y así verá en lo que está, y quiero levantarme sin decille nada.
Art.Amiga Ilia, no, por mi vida, n’os levanteis, que áun es gran mañana, y áun el hijo de Latona no resplandece, y Bóreas anda delicado con la sazon del hieme, y áun llegaos acá, que algo habeis estado fatigada esta noche, y contarme heis qué enfermedad es la vuestra: ¡oid estas razones! ¿veis? al juego se torna la mochacha; adoba esas barreras, que se va el toro.
Il.¡Qué engullir tiene la vieja desto que no tiene huesos! pues dése priesa, que por mucho madrugar no amanece más ayna. Mas lo que me parece es que no se contenta con lo razonable, y tan caliente se quiere sorber el caldo que le habrá de amargar, porque acabaré yo y quedarse ha el papo al aire, cantando: dos ánades, madre, van por allí.
Art.Mucho me habeis fatigado, hermana Ilia, ¿por qué lo haceis así?
Il.No, sino muchas veces Ilia, y apretar el torno porque salga el mosto; pero con todo eso me quiero levantar, que mi partido se ha asegurado, y desde aquí digo que está en mi mano meter moros en la tierra, ó, cómo dicen, áun puedo pregonar vino y vender vinagre y salirme con todo, pues cierto es que quien el padre tiene alcalde seguro va á juicio; pero cara me cuesta la melcocha, que á muchas noches destas podria hombre quedarse como Juan Alonso, en la playa, y cantando: pésame de vos el conde.
Art.¿Qué haréis ahora, hija Ilia, en qué quereis entender?
Il.Irme, señora, si mandas, porque allá en mi casa tendrán pena por no saber dónde estoy, y puédome volver despues, si vos, mi señora, estais en algo contenta de mi servicio.
Art.Por mis puertas, tal sea mi salud, qual vos, Ilia, me pareceis; en mí por cierto, hija, tendréis madre y más que madre, y todas vuestras necesidades se cumplirán, y bien me paresce que vais donde decis, mas luégo, así goceis, os volved. Violante, Violante, ¿estais ahí?
Viol.Aquí estoy, ¿qué mandas, señora?
Art.Que aquesta pecadora de moza le deis de almorzar, que está algo enferma, y pienso que en toda esta noche no ha pegado los ojos.
Viol.Andad acá, hermana.
Il.Ese mal me hagas; quanto que desa manera cada noche querria ser el novio.
Viol.Estas tetillas de gallina podeis comer, hermana, y áun si bebeis vino, cataldo aquí, y por mi fe, ques traido desde Madrigal.
Il.Así se me caerá la cola, por eso no hagais sino rogarme bien que coma, que vergonzosa es la moza.
Ser.Ce, ce, Violante; por tu vida, que ántes que esa moza se vaya me la traigas, que la quiero hablar.
Viol.Entraos un poco, hermana mia, ántes que os vais, en el aposento de la señora Serafina.
Il.Mas pensé que eran badanas: ya voy, Violante, por cumplir lo que mandas, aunque en verdad más necesidad hay de irme, que yo segura que anda mi tio bebiendo los vientos por saber dónde estoy. Pero quien malas mañas há, tarde ó nunca las perderá.
Ser.¿Cómo te ha ido, Pinardo, cómo te ha ido, que pienso que has estado más encogido que galgo en espuerta?
Pin.Heme concertado con la madre, señora, y pienso que hemos de ser dos á dos, ó como dicen, tres al mohino.
Ser.¿Qué me dices? ¿qué, estais amigos?
Pin.¿Y cómo amigos? y me ha rogado que vuelva luégo, que en todo su seso piensa que soy mujer.
Ser.¡Mas, por tu vida!
Pin.Y áun por la de Dios.
Ser.¿Pues á tí qué te parece?
Pin.Que nos ha Dios hecho señalada merced, si lo sabes conocer.
Ser.¿Cómo es eso? ea, pasa adelante.
Pin.Estando la vieja desabrida es andar á caza con huron muerto, y de la negociacion no se esperaban, salvo mil desconciertos; pero pues ya yo puedo ser intercesor,y entrar y salir cada hora y cada rato, debes, señora, pues claramente amas á Evandro, de abreviar la causa, y, como dicen, lo que se habia de comer cocido hágase asado, y más se podrán hacer las cosas con la brevedad; que la dilacion en aquestas cosas, y el estar pidiendo pan de trastrigo siempre daña, miraldo todo, y tu alma en tu palma, y nadie es tan buen juez como cada uno de sí mismo. Al cabo estás; pero si mi consejo tomases, esta noche yo traeré á Evandro, y á la hora que mandases te hablaria en tu misma cámara. E pues tengo el mando y el palo, no dubdes que yo lo haré. En esotro, señora, te determina, y no tengas temor, que á los corneros quebrados y á lo otro hecho, bien me entiendes, señora, que nunca faltan rogadores.
Ser.Burlando me parece que estás, Pinardo, de los de la feria; y pues tanto quieres apurar el testigo y sacar el hijo del cuerpo, si á eso te atreves, quanto por mí no te detengas más, porque mi voluntad ya la sabes más há de tres pares de juéves, y si quieres sentir, bien sabes que amo á Evandro como el agua á la tierra, pues quien bien ama, tarde olvida, como habrás oido; porque donde el amor toca, tal llaga, tal dolor, tanta fatiga, tal congoxa dexa, quemás de diez y nueve Mayos serian menester pasar para quel mal, envejecido y sin calma, en un punto afloxase su dolorido exercicio; de mi voluntad certificarás á Evandro, y á eso que dices, bien me parece, pero por imposible lo tengo, conciértalo allá, y ver y creer, como santo Tomas; pero Violante te llama, y á gran priesa, no te debes detener, ántes disimuladamente te vé, y Dios lo remedie de la manera que es menester, pero muy acompañada de mil sobresaltos me dexas.
Viol.Anda, Ilia, que Artemia te llama, que no sé qué te quiere decir ántes que te vayas.
Il.¿Áun si quiere que le dé otra vuelta y pague el escote del almuerzo? y ¿áun habrán de ser las tetillas de la gallina los limones del ventero?
Viol.Oir quiero desde esta rexa, que está en el retraimiento, qué secretos son éstos, que no estoy bien con la venida de esta moza.
Art.¡Oh amiga Ilia! llegaos acá, que no me he levantado á causa del gran dolor de la madre, que me ha dado despues que os levantastes, y áun, si quereis, con la mano podeis tentar de quán levantada la tengo.
Il.¿Que eso me dices?
Art.Mirá si me ha entendido la moza, que ya está encima, como buitre encima la carne, y la verdad, no otro amor sino con mozos, que ántes teneis necesidad de tentallos de freno que despuelas.
Il.Aunque me tenga por chocarrero, pues la vieja está á sus vicios, ántes que pase el juego adelante le quiero dar un tiento.
Art.¿Esperas alguna cosa, hija Ilia?
Il.Áun con Ilia se habrá de quedar; estó diciendo, señora, sino que no me quieres entender, que jugué mis vestidos, y por no tener qué traer ando desta manera, ¿que hay que negar la verdad?
Art.Pues, amigo mio, daos priesa, que yo lo remediaré todo, y deso no paseis congoxo.
Pin.La pulga le he echado en la oreja, ó, como dicen, el agraz en el ojo, bien está; pero dola á la muerte, que bien hace con la hierba, y sabor toma con los caracoles: acabe, que aquí veré á lo que se estienden sus pensamientos, porque el juego y el tentar al hombre en la bolsa, gran toque y muy verdadero suele ser, y áun, amigo, amigo suelen decir, pero no hableis en el dinero; y cierto esta avaricia desordenada, ya tan condida en todas partes, mucho aparta al género humano del camino de la virtud;porque procurando cada uno su propio interese, ni se acuerda de amigo ni de Dios, y muy virtuoso, muy virtuoso ha de ser el que en la mayor necesidad no pierde la vergüenza; y por esto decia Sant Gregorio que en todas las cosas del mundo se hallaba algun sí, salvo en el avaricia, pues es verdad que es de la calidad de los otros vicios; llegaos á Sant Hierónimo y diráos que todos los vicios se envejecen en los hombres, salvo el avaricia, que siempre se renueva y crece, y áun acerca deste vicio dice Salomon, que el que sigue la avaricia turba su casa, y el que ama las riquezas no habrá fruto dellas; y Pitágoras dice que así como el albarda redunda en daño del asno y en provecho del amo, así el vicio de la avaricia es dañoso al avaro y provechoso á los estraños; y á este propósito el moral Séneca decia, quel hombre debe mandar el dinero y no obedecerlo, y áun dice que de dos linajes de gentes no se puede haber bien, salvo mal, de los locos y de los escasos; y que más era de estimar el hombre sin dineros que los dineros sin hombre afirmaba Themístocles, filósofo y capitan ateniense. Así que veamos lo que hará Artemia; pero á lo que parece, bien devanó esta madexa.
Art.Hijo mio, cata aquí treinta doblas, éstas tengo al presente en esta bolsa que estaba á la cabecera; levantarme he y todas tus necesidades se proveerán, por eso pierde cuidado.
Pin.La pella tengo, bueno es el páxaro en la mano, y de esperar al buitre que va volando sazon hay, levantarme quiero, que ya rabio por estar fuera desta prision, y allende de satisfacer á Evandro encomenzaré á bullir con el dinero.
Viol.¡Jesus, Jesus, y tal hay en el mundo! ¿que novia ha sido la dueña honrada aquesta noche, y sobre todo áun págale el caballaje? pero no me maravillo, que en tal lugar le han picado, mirá si era buena mi sospecha; donosa es la moza, bobeaba, siempre tuve yo á este Pinardo por mala bestia, mirá qué ha sabido; y las pláticas de Serafina éstas son, todas eran en la conseja, y más la vieja; pues, á buena fe, que me ha de alcanzar parte de la colacion, ó mal me andarán las manos. ¿De casada jugais? pues á perro viejo no tús tús, y si pensais que no os entienden, agua cogeis con arnero. Más que empapada está la vieja, como agua en esponja, oyendo á esotro que sabe más ruindad que Merlin, pero cállome; mas ántes que Pinardo se vaya, en buena fe me hade tentar el pulso, pues se pica de cirujano, y haré de la boba con él, y así andarémos todas en la danza, y luchando, como dicen, á más tomar.
Pin.¡Oh pecador de mí, y en la rexa veo á Violante! acechando está; bien ha visto lo que ha pasado, ya ella conosce que el lobo anda en hábito de mansa oveja, temor tengo no redunde algun inconveniente; pero cuerda es, y doncella bien mirada en todas sus cosas, creo yo, que aunque no por mí, que podrá ser que no haya conocido aún quién soy, pero, por la honra de Artemia, calle disimulando otra cosa allende que lo siente.
Art.Fijo mio, pues de que hayais dado recaudo en vuestros negocios n’os olvideis de acudiros hácia acá.
Pin.Yo, señora, lo llevo bien en cuidado, y á Dios quedeis, que ya son casi las diez horas.
Art.Nunca pensára, si por vista de ojos no lo viera, que así el amor me derribára, maravillada estoy de mí; ¿adónde estoy? ¡oh qué ajena me hallo de la libertad en que primero estaba! ¡oh qué falta me hallo de razon! ¡oh cómo el entendimiento está desatinado con la incogitada novedad! pero harto haré si lo puedo encubrir de Serafina, sino ¡ay! dirá ques cosa torpe el que reprende ser reprendido de la misma culpa. Agora veo que la cuitada tiene razon de amar á Evandro, porque recia cosa es moza y hermosa estar en dieta. Pues ayunar y ver comer á los otros es tentacion y áun no pequeña, me parece, pues levantar la liebre sin matalla cosa enojosa es, y encender el fuego y matallo en encomenzando á arder cosa escusada parece; pero la culpa fué mia, que quise nuera sin tener hijo, porque harto es estar sin el ó tenello incapaz.
Viol.Hermana Ilia, hermana Ilia.
Pin.¿Qué mandas?
Viol.Aquí en mi aposento te quiero dos palabras, y aunque está todo revuelto, recibirás la voluntad.
Pin.¿Y á qué propósito ha cerrado las ventanas y la puerta? ¿si quiere que pague el pato?
Viol.¿Qués lo que dices, Ilia, que hablas entre dientes?
Pin.Digo que todos estamos de un color, pero tambien me maravillo de lo que has hecho.
Viol.Aquí en este estrado, que está delante mi cama, te asienta, hermana; no te maravilles de cosa que veas, que las mujeres humanas somos, y los secretos grandes álos amigos se han de decir en secreto; dotrina tenemos del Salvador, que viniendo con grandes compañas á Hierusalen, á los discípulos, sus muy amados, aparte de las otras gentes, les dixo cómo iba á padecer y que habia de rescebir muerte de cruz, y que habia de resucitar al tercero dia. Así que, Ilia, bien es tener amistad unas personas con otras, y cosa dulce es la conversacion entre los amigos y parientes.
Pin.Si las manos tuviese quedas y no me estuviese besando, bien me paresce lo que dice Violante; pero véola tan encendida, que creo que hobo envidia de lo de la vieja y quiere hacer la chaza, necedad será no cumplille lo que desea; pero quiero encomenzar á jugar, véamos en qué la hallaré.
Viol.Mirad, hermana, por la pasion de Dios, que estoy vírgen, no me toqueis con el dedo.
Pin.¿Vírgen? y ¡qué tacha! mas ¿dedo era? ni áun por eso, como si no viese lo que es.
Viol.¡Jesus, Jesus hijo de Dios! ¿y hombre érades, y eso habeis hecho, y así me habeis destruido, y así me habeis querido deshonrar?
Pin.¡Qué palabras, y estálo tomandocon dos manos! pero con algo han de cubrir sus vergüenzas.
Viol.¡Oh cómo he perdido la virginidad, virtud tan resplandeciente en la hembra! ¡Oh Pinardo, y cómo hasta en la hora presente no conocí tus cautelas! por tí y otros tales se dice en la ley de gracia: guardaros heis de los que andan vestidos como ovejas, y son como lobos robadores.
Pin.Violante hermana, cada uno busca sus medios y procura lo que bien le está, cada una guárdese y abra el ojo, la estopa cabe los tizones en peligro está, ¿yo rogábate? tú me paresce que has estado la golosa por tastar la fruta nueva; pero yo no sé nada, de mis viñas vengo, lo que puedo hacer por amor de tí y por ser del linaje que eres, descargar mi conciencia, que te juro de casarme contigo, porque áun allende de lo que tengo dicho, estoy tan satisfecho de tu gran beldad y de tu demasiada gracia y fermosura sin comparacion de tal manera que ya estoy penando por tí, y me hallo falto de la libertad de que poco ántes estaba asaz adornado, de tu voluntad querria ser cierto, porque conformándome con tu intencion me gobernaré en la presente jornada.
Viol.¿Qué quieres que diga, señor mio, sino que seguiré tu voluntad hasta la muerte,y que de mí ordenes lo que mejor te estará?
Pin.Pues el tiempo dilacion no la concede, en anocheciendo soy de vuelta, porque tengo de cumplir lo encomendado; á Dios te quedes, que peligro habrá en la demasiada tardanza.
Viol.El Espíritu Santo te acompañe.