NOTICIA PRELIMINAR.

NOTICIA PRELIMINAR.

Cleón y Brásidas, generales de Atenas y Lacedemonia, murieron en un mismo combate; aquel al retirarse fugitivo, y este en brazos de la victoria. «Después de la derrota de los atenienses ante Anfípolis, dice Tucídides,[226]y de la muerte de Brásidas y Cleón, los más ardientes partidarios de la guerra, el primero porque le debía sus triunfos y su gloria, y el segundo porque no dejaba de prever que en tiempos normales serían más patentes sus prevaricaciones y menos atendidas sus calumnias, los hombres que en ambas ciudades aspiraban a desempeñar el principal papel, Plistoánax, hijo de Pausanias, rey de Esparta, y Nicias, hijo de Nicerato, el general afortunado como ninguno, se declararon en favor de la paz. Pactoseestá por cincuenta años tras largas negociaciones, aunque la reconciliación de las dos repúblicas enemigas siempre tuvo más de aparente que de real.» Alcibíades, cuya desmedida ambición era un continuo peligro, pues aspiraba no menos que a recoger la herencia de Pericles, y atropellando por todo, trataba de comprometer a su patria en una nueva guerra, atizó con sus intrigas los enconados odios que en el corazón de ambas ciudades se revolvían; y tal maña se dio que en el año 420 antes de nuestra era, decimotercio de la guerra del Peloponeso, era ya inminente una nueva ruptura de hostilidades. Para contener, si era posible, tan espantoso mal, escribióLa PazAristófanes, comedia cuyo objeto, idéntico al deLos Acarnienses, es inspirar al pueblo profunda aversión a una guerra desastrosa y funesta, y confirmarle en el amor a las dulzuras del estado pacífico, que apenas había empezado a saborear. Para lograr tan levantado fin, acude el poeta tanto a su inagotable imaginación como a la audaz energía de que tan elocuente muestra son susCaballeros, pues a un tiempo que pinta con poético colorido las ventajas de la paz y da existencia y vida a las más inanimadas abstracciones, levanta con atrevida mano el hipócrita velo con que se encubrían los enemigos del reposo público, mostrando al desnudo sus miras interesadas, sus bajas intenciones y su sospechosa ambición. Los dos partidos que entonces dividían a Atenas aparecen enLa Paztras una alegoría transparente: el populacho,los demagogos, las gentes que no teniendo nada que perder se agrupaban alderredor de Alcibíades, en aquella jarcia de comerciantes de lanzas, cascos y escudos; y las personas sensatas y sinceramente amantes de su país, en el noble coro de labradores que ayuda al audaz Trigeo en la peligrosa tarea de libertar a la patria. Veamos cómo desarrolla Aristófanes la acción.

Trigeo oviñador, condolido de los males que afligen a su patria, se propone subir al Olimpo en demanda de la Paz; el único medio que para ello se le ocurre, es alimentar un enorme escarabajo, recordando la fábula de Esopo en que aquel animalejo consigue llegar hasta el regazo del padre de los dioses. Caballero en el nuevo Pegaso, lánzase atrevidamente a los aires, desoyendo las advertencias de su atribulada familia. Llega por fin al cielo, donde Mercurio, después de un recibimiento descortés, se aviene a indicarle el modo de desenterrar a la Paz. Aparécese en esto la Guerra acompañada del Tumulto, y pone a la vista sus violencias majando en un inmenso mortero ciudades y regiones, mientras la Paz permanece relegada al fondo de una caverna, obstruida por enormes peñascos. Trigeo trata de darla libertad y convoca al efecto a ciudadanos de todos los países, principalmente labradores, que aparecen armados de cables y palancas. No todos ponen, sin embargo, igual ahínco en la consecución de la obra, pues mientras los atenienses y lacedemonios tiran con todas sus fuerzas, los de Mégara blandean por elhambre, y los de Argos y Beocia tratan, fingiendo ayuda, de anular sus esfuerzos con ánimo de obtener durante la guerra pingües subsidios de todos los beligerantes. Por fin la cautiva aparece, y con ella Opora y Teoría, personificaciones de la abundancia y de las fiestas anejas a la Paz. En medio del mayor júbilo se ofrece a la deidad rescatada un sacrificio, turbado solo por las pretensiones de Hierocles, sacerdote famélico, y las quejas de los vendedores de armas, a los que el nuevo orden de cosas va a arruinar.

La comedia concluye con las bodas de Trigeo y la Abundancia, celebradas por un alegre y estrepitoso canto de Himeneo.

Adolece esta pieza de un defecto capital, y es que la ficción admirablemente sostenida hasta que la Paz sale de la caverna, decae desde este momento y se arrastra lánguidamente hasta el final. Ni los más picantes chistes, ni multitud de encantadores detalles, parecidos, como dice Pierron,[227]a islotes de pura poesía sobrenadando en un mar de obscenidades y bajezas, ni el diálogo siempre intencionado y vivo bastan para disimular la pobreza de la acción, que desde el verso 520,[228]es decir, mucho antes de la mitad de la comedia, queda reducida a los preparativos necesarios para el ofrecimiento de un holocausto y la celebración de unas bodas. A esto se agrega, observa Brumoy,[229]elhallarse llenaLa Paz, más que otras comedias, de enigmas, alusiones, metáforas y figuras de toda especie, cuyo gusto, aunque no lo podamos apreciar con la debida precisión, sin embargo, no era de los más selectos, pues fue ya objeto de acerbas críticas por parte de los contemporáneos de Aristófanes,[230]hasta tal punto que este, según la opinión más probable, los corrigió en una segunda edición, en la cual la Paz, personaje mudo en la conservada, debía de intervenir en el diálogo y la acción con su compañera la Agricultura.

La Pazse representó el año 13 de la guerra del Peloponeso, 420 antes de nuestra era, cuya fecha fija suficientemente Aristófanes en elverso 998de la misma,[231]y obtuvo en el certamen el segundo lugar. «Quizá, observa un discreto intérprete,[232]al negarle los jueces la primera corona, quisieron castigar al poeta por haber tenido razón contra la ceguera popular.»


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