Cenefa de adornoLuto
Cenefa de adorno
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Elúltimo tercio del tiempo que señalaremos para luto, es el periodo de medio luto.
Por sobrinos se lleva únicamente medio luto por espacio de dos meses; por los tíos de los padres, dos; por primos hermanos, seis semanas, y por los demás primos la mitad.
Ninguno de estos lutos es riguroso, ni obliga, por tanto, a retirarse de la sociedad después que se haya celebrado el funeral.
Por los tíos se lleva luto tres meses, guardando retraimiento los quince días subsiguientes al funeral.
Por hermanos se lleva durante medio año con dos meses de retraimiento absoluto.
Los abuelos durante nueve meses, con dos de retraimiento.
Por bisabuelos y nietos, seis meses.
El periodo de luto de padres por hijos, y viceversa, ha de ser de un año: el retraimiento absoluto varía entre tres y seis meses, según las circunstancias especiales del individuo.
La viuda lleva luto por su marido dos años, viviendo durante el primero, o por lo menos durante los seis primeros meses, apartada de la sociedad.
Si volviese a casarse, lo cual no le es permitido antes de haber pasado diez meses de viudez, puede hacer visitas; mas sin recibirlas de cumplido durante las tres primeras semanas, ni dar reuniones hasta terminado el año de luto riguroso.
Los viudos, aunque llevan luto por sus esposas uno y medio año, o si quieren igual tiempo que las viudas, no han de tardar tanto en frecuentar la sociedad, ni tienen limitación alguna en cuanto a época de nuevo matrimonio.
Al fallecer uno de los cónyuges, que vivían separados legalmente, el que sobreviva tiene que guardar el luto en la misma forma prescrita en los tres párrafos anteriores.
La viuda o viudo que vuelven a casarse antes de terminar el periodo de luto, pueden dejarlo el día de la boda, volviendo a tomarlo al siguiente.
Los esposos han de llevar luto de igual modo por los parientes de ambas partes.
El heredero de un difunto lleva en tal concepto luto por espacio de medio año.
Únicamente por los cabezas de familia se viste de luto a los criados, así a los que usan librea como a los que no la llevan, y deben guardarlo tanto tiempo como sus señores.
Cuando una persona enlutada desea reanudar sus relaciones sociales, va a dejar tarjeta en casa de las personas que hayan ido a la suya a dejarla por ella.
Un alto personaje, así como el artista que ejerce su profesión ante una concurrencia, deben dejar transcurrir cuatro días antes de presentarse en público.
Mientras una persona guarda luto riguroso, no envía ni recibe felicitaciones, ni hace visitas de pésame, ni asiste a reuniones de recreo ni siquiera a misas de matrimonio o de entierro, a menos que se trate de una persona muy querida.
Las tarjetas, sobres y papel de cartas que usa la persona enlutada, deben tener orla negra.
Se admiten, no obstante, en un gran luto papel y sobre blanco con tal que vaya cerrado con lacre blanco o negro.
No se lleva luto por los menores de doce años o que no hayan llegado a la pubertad.
Cuando se asiste a un casamiento, aunque no haya parentesco, debe dejarse el luto para concurrir a aquella solemnidad.
Viñeta de adorno