III

IIIEL KAIBAAN Ó KIBAAN.Según se dice, es una criatura como de un año de edad; anda automáticamente con piés puestos al revés, tiene una cabellera extraordinariamentelarga y vive invisiblemente en ciertas malezas; rarísimas veces aparece, haciéndolo solo á sus amigos, pretendidas ó novias. Hay muchoskaibaanes, son de dos sexos y procrean juntándose, ó bien unkaibaany una mujer humana.Y cuando loskaibaanesse enamoran de una mujer, se aparecen á ella, en forma de hombre con boca abierta, mostrando sus dientes, que despiden una luz intensa que deslumbra á la mujer pretendida. Dá elkaibaanserenatas con su guitarrita á su amada. Si la mujer humana acepta el amor ofrecido, elkaibaanla regalará un capote de los que tienen la especialidad de hacer invisibles á loskaibaanesy á cuantos se vistan con él. La novia delkaibaanvendría pues á ser invisible como su amante; participaría de su poder y no le faltará el pan cuotidiano, porque valiéndose de su invisibilidad, irá á hurtarlo. Elkaibaanmuere, y en ese caso irá la viuda (humana) á llorar al lugar mortuorio, llevando untabo11lleno de sal en señal de luto. El dolor de la viuda, por lo regular, es premiado por loskaibaanessobrevivientes y parientes del difunto, entregándole los bienes que hubiera dejado el finado.Elkaibaanposee untabollamadokiraod, que tiene la virtud de producir arroz, siempre que se introduzca en una tinaja, aunque ésta se halle vacía; y además una olla, que, sin embargo de su estremada pequeñez, contiene de un modo misterioso cuatro chupas de arroz.Cuando elkaibaandesea ganarse la amistad de algun hombre, le agasaja con una serenata, permaneciendoinvisible, y una vez ganada la voluntad del amigo, le regala tinajas de oro, plata, esquisitos manjares, el maravillosotabo, el capote mágico y otros objetos valiosos. Elkaibaaná pesar de ser rico, tiene mucho gusto en hurtar y encarga á sus amigos (hombres) que si desaparece algun objeto suyo, no lo busquen; y si no cumplen este encargo, elkaibaanles arroja un puñado de ciertos polvos, que les produce asquerosas enfermedades de la piel, que son rebeldes á todo tratamiento. Los ilocanos tienen miedo á loskaibaanesy siempre que derramen algun líquido caliente en cualquier sitio, dicen¡alejaos!antes de efectuarlo. La persona, que les haga algun daño ó proporcione disgustos, padecerá tambien de enfermedades cutáneas. Estas enfermedades se atribuyen casi siempre á loskaibaanes, y abundan muchos crédulos, que van á las malezas á decir:pakaoanennak kadi, Apo(perdóname, señor,) y creen que con esta satisfacción, se obtiene el perdon del ofendidokaibaan, que hará desaparecer los efectos de su venganza.

IIIEL KAIBAAN Ó KIBAAN.Según se dice, es una criatura como de un año de edad; anda automáticamente con piés puestos al revés, tiene una cabellera extraordinariamentelarga y vive invisiblemente en ciertas malezas; rarísimas veces aparece, haciéndolo solo á sus amigos, pretendidas ó novias. Hay muchoskaibaanes, son de dos sexos y procrean juntándose, ó bien unkaibaany una mujer humana.Y cuando loskaibaanesse enamoran de una mujer, se aparecen á ella, en forma de hombre con boca abierta, mostrando sus dientes, que despiden una luz intensa que deslumbra á la mujer pretendida. Dá elkaibaanserenatas con su guitarrita á su amada. Si la mujer humana acepta el amor ofrecido, elkaibaanla regalará un capote de los que tienen la especialidad de hacer invisibles á loskaibaanesy á cuantos se vistan con él. La novia delkaibaanvendría pues á ser invisible como su amante; participaría de su poder y no le faltará el pan cuotidiano, porque valiéndose de su invisibilidad, irá á hurtarlo. Elkaibaanmuere, y en ese caso irá la viuda (humana) á llorar al lugar mortuorio, llevando untabo11lleno de sal en señal de luto. El dolor de la viuda, por lo regular, es premiado por loskaibaanessobrevivientes y parientes del difunto, entregándole los bienes que hubiera dejado el finado.Elkaibaanposee untabollamadokiraod, que tiene la virtud de producir arroz, siempre que se introduzca en una tinaja, aunque ésta se halle vacía; y además una olla, que, sin embargo de su estremada pequeñez, contiene de un modo misterioso cuatro chupas de arroz.Cuando elkaibaandesea ganarse la amistad de algun hombre, le agasaja con una serenata, permaneciendoinvisible, y una vez ganada la voluntad del amigo, le regala tinajas de oro, plata, esquisitos manjares, el maravillosotabo, el capote mágico y otros objetos valiosos. Elkaibaaná pesar de ser rico, tiene mucho gusto en hurtar y encarga á sus amigos (hombres) que si desaparece algun objeto suyo, no lo busquen; y si no cumplen este encargo, elkaibaanles arroja un puñado de ciertos polvos, que les produce asquerosas enfermedades de la piel, que son rebeldes á todo tratamiento. Los ilocanos tienen miedo á loskaibaanesy siempre que derramen algun líquido caliente en cualquier sitio, dicen¡alejaos!antes de efectuarlo. La persona, que les haga algun daño ó proporcione disgustos, padecerá tambien de enfermedades cutáneas. Estas enfermedades se atribuyen casi siempre á loskaibaanes, y abundan muchos crédulos, que van á las malezas á decir:pakaoanennak kadi, Apo(perdóname, señor,) y creen que con esta satisfacción, se obtiene el perdon del ofendidokaibaan, que hará desaparecer los efectos de su venganza.

IIIEL KAIBAAN Ó KIBAAN.Según se dice, es una criatura como de un año de edad; anda automáticamente con piés puestos al revés, tiene una cabellera extraordinariamentelarga y vive invisiblemente en ciertas malezas; rarísimas veces aparece, haciéndolo solo á sus amigos, pretendidas ó novias. Hay muchoskaibaanes, son de dos sexos y procrean juntándose, ó bien unkaibaany una mujer humana.Y cuando loskaibaanesse enamoran de una mujer, se aparecen á ella, en forma de hombre con boca abierta, mostrando sus dientes, que despiden una luz intensa que deslumbra á la mujer pretendida. Dá elkaibaanserenatas con su guitarrita á su amada. Si la mujer humana acepta el amor ofrecido, elkaibaanla regalará un capote de los que tienen la especialidad de hacer invisibles á loskaibaanesy á cuantos se vistan con él. La novia delkaibaanvendría pues á ser invisible como su amante; participaría de su poder y no le faltará el pan cuotidiano, porque valiéndose de su invisibilidad, irá á hurtarlo. Elkaibaanmuere, y en ese caso irá la viuda (humana) á llorar al lugar mortuorio, llevando untabo11lleno de sal en señal de luto. El dolor de la viuda, por lo regular, es premiado por loskaibaanessobrevivientes y parientes del difunto, entregándole los bienes que hubiera dejado el finado.Elkaibaanposee untabollamadokiraod, que tiene la virtud de producir arroz, siempre que se introduzca en una tinaja, aunque ésta se halle vacía; y además una olla, que, sin embargo de su estremada pequeñez, contiene de un modo misterioso cuatro chupas de arroz.Cuando elkaibaandesea ganarse la amistad de algun hombre, le agasaja con una serenata, permaneciendoinvisible, y una vez ganada la voluntad del amigo, le regala tinajas de oro, plata, esquisitos manjares, el maravillosotabo, el capote mágico y otros objetos valiosos. Elkaibaaná pesar de ser rico, tiene mucho gusto en hurtar y encarga á sus amigos (hombres) que si desaparece algun objeto suyo, no lo busquen; y si no cumplen este encargo, elkaibaanles arroja un puñado de ciertos polvos, que les produce asquerosas enfermedades de la piel, que son rebeldes á todo tratamiento. Los ilocanos tienen miedo á loskaibaanesy siempre que derramen algun líquido caliente en cualquier sitio, dicen¡alejaos!antes de efectuarlo. La persona, que les haga algun daño ó proporcione disgustos, padecerá tambien de enfermedades cutáneas. Estas enfermedades se atribuyen casi siempre á loskaibaanes, y abundan muchos crédulos, que van á las malezas á decir:pakaoanennak kadi, Apo(perdóname, señor,) y creen que con esta satisfacción, se obtiene el perdon del ofendidokaibaan, que hará desaparecer los efectos de su venganza.

IIIEL KAIBAAN Ó KIBAAN.Según se dice, es una criatura como de un año de edad; anda automáticamente con piés puestos al revés, tiene una cabellera extraordinariamentelarga y vive invisiblemente en ciertas malezas; rarísimas veces aparece, haciéndolo solo á sus amigos, pretendidas ó novias. Hay muchoskaibaanes, son de dos sexos y procrean juntándose, ó bien unkaibaany una mujer humana.Y cuando loskaibaanesse enamoran de una mujer, se aparecen á ella, en forma de hombre con boca abierta, mostrando sus dientes, que despiden una luz intensa que deslumbra á la mujer pretendida. Dá elkaibaanserenatas con su guitarrita á su amada. Si la mujer humana acepta el amor ofrecido, elkaibaanla regalará un capote de los que tienen la especialidad de hacer invisibles á loskaibaanesy á cuantos se vistan con él. La novia delkaibaanvendría pues á ser invisible como su amante; participaría de su poder y no le faltará el pan cuotidiano, porque valiéndose de su invisibilidad, irá á hurtarlo. Elkaibaanmuere, y en ese caso irá la viuda (humana) á llorar al lugar mortuorio, llevando untabo11lleno de sal en señal de luto. El dolor de la viuda, por lo regular, es premiado por loskaibaanessobrevivientes y parientes del difunto, entregándole los bienes que hubiera dejado el finado.Elkaibaanposee untabollamadokiraod, que tiene la virtud de producir arroz, siempre que se introduzca en una tinaja, aunque ésta se halle vacía; y además una olla, que, sin embargo de su estremada pequeñez, contiene de un modo misterioso cuatro chupas de arroz.Cuando elkaibaandesea ganarse la amistad de algun hombre, le agasaja con una serenata, permaneciendoinvisible, y una vez ganada la voluntad del amigo, le regala tinajas de oro, plata, esquisitos manjares, el maravillosotabo, el capote mágico y otros objetos valiosos. Elkaibaaná pesar de ser rico, tiene mucho gusto en hurtar y encarga á sus amigos (hombres) que si desaparece algun objeto suyo, no lo busquen; y si no cumplen este encargo, elkaibaanles arroja un puñado de ciertos polvos, que les produce asquerosas enfermedades de la piel, que son rebeldes á todo tratamiento. Los ilocanos tienen miedo á loskaibaanesy siempre que derramen algun líquido caliente en cualquier sitio, dicen¡alejaos!antes de efectuarlo. La persona, que les haga algun daño ó proporcione disgustos, padecerá tambien de enfermedades cutáneas. Estas enfermedades se atribuyen casi siempre á loskaibaanes, y abundan muchos crédulos, que van á las malezas á decir:pakaoanennak kadi, Apo(perdóname, señor,) y creen que con esta satisfacción, se obtiene el perdon del ofendidokaibaan, que hará desaparecer los efectos de su venganza.

IIIEL KAIBAAN Ó KIBAAN.

Según se dice, es una criatura como de un año de edad; anda automáticamente con piés puestos al revés, tiene una cabellera extraordinariamentelarga y vive invisiblemente en ciertas malezas; rarísimas veces aparece, haciéndolo solo á sus amigos, pretendidas ó novias. Hay muchoskaibaanes, son de dos sexos y procrean juntándose, ó bien unkaibaany una mujer humana.Y cuando loskaibaanesse enamoran de una mujer, se aparecen á ella, en forma de hombre con boca abierta, mostrando sus dientes, que despiden una luz intensa que deslumbra á la mujer pretendida. Dá elkaibaanserenatas con su guitarrita á su amada. Si la mujer humana acepta el amor ofrecido, elkaibaanla regalará un capote de los que tienen la especialidad de hacer invisibles á loskaibaanesy á cuantos se vistan con él. La novia delkaibaanvendría pues á ser invisible como su amante; participaría de su poder y no le faltará el pan cuotidiano, porque valiéndose de su invisibilidad, irá á hurtarlo. Elkaibaanmuere, y en ese caso irá la viuda (humana) á llorar al lugar mortuorio, llevando untabo11lleno de sal en señal de luto. El dolor de la viuda, por lo regular, es premiado por loskaibaanessobrevivientes y parientes del difunto, entregándole los bienes que hubiera dejado el finado.Elkaibaanposee untabollamadokiraod, que tiene la virtud de producir arroz, siempre que se introduzca en una tinaja, aunque ésta se halle vacía; y además una olla, que, sin embargo de su estremada pequeñez, contiene de un modo misterioso cuatro chupas de arroz.Cuando elkaibaandesea ganarse la amistad de algun hombre, le agasaja con una serenata, permaneciendoinvisible, y una vez ganada la voluntad del amigo, le regala tinajas de oro, plata, esquisitos manjares, el maravillosotabo, el capote mágico y otros objetos valiosos. Elkaibaaná pesar de ser rico, tiene mucho gusto en hurtar y encarga á sus amigos (hombres) que si desaparece algun objeto suyo, no lo busquen; y si no cumplen este encargo, elkaibaanles arroja un puñado de ciertos polvos, que les produce asquerosas enfermedades de la piel, que son rebeldes á todo tratamiento. Los ilocanos tienen miedo á loskaibaanesy siempre que derramen algun líquido caliente en cualquier sitio, dicen¡alejaos!antes de efectuarlo. La persona, que les haga algun daño ó proporcione disgustos, padecerá tambien de enfermedades cutáneas. Estas enfermedades se atribuyen casi siempre á loskaibaanes, y abundan muchos crédulos, que van á las malezas á decir:pakaoanennak kadi, Apo(perdóname, señor,) y creen que con esta satisfacción, se obtiene el perdon del ofendidokaibaan, que hará desaparecer los efectos de su venganza.

Según se dice, es una criatura como de un año de edad; anda automáticamente con piés puestos al revés, tiene una cabellera extraordinariamentelarga y vive invisiblemente en ciertas malezas; rarísimas veces aparece, haciéndolo solo á sus amigos, pretendidas ó novias. Hay muchoskaibaanes, son de dos sexos y procrean juntándose, ó bien unkaibaany una mujer humana.

Y cuando loskaibaanesse enamoran de una mujer, se aparecen á ella, en forma de hombre con boca abierta, mostrando sus dientes, que despiden una luz intensa que deslumbra á la mujer pretendida. Dá elkaibaanserenatas con su guitarrita á su amada. Si la mujer humana acepta el amor ofrecido, elkaibaanla regalará un capote de los que tienen la especialidad de hacer invisibles á loskaibaanesy á cuantos se vistan con él. La novia delkaibaanvendría pues á ser invisible como su amante; participaría de su poder y no le faltará el pan cuotidiano, porque valiéndose de su invisibilidad, irá á hurtarlo. Elkaibaanmuere, y en ese caso irá la viuda (humana) á llorar al lugar mortuorio, llevando untabo11lleno de sal en señal de luto. El dolor de la viuda, por lo regular, es premiado por loskaibaanessobrevivientes y parientes del difunto, entregándole los bienes que hubiera dejado el finado.

Elkaibaanposee untabollamadokiraod, que tiene la virtud de producir arroz, siempre que se introduzca en una tinaja, aunque ésta se halle vacía; y además una olla, que, sin embargo de su estremada pequeñez, contiene de un modo misterioso cuatro chupas de arroz.

Cuando elkaibaandesea ganarse la amistad de algun hombre, le agasaja con una serenata, permaneciendoinvisible, y una vez ganada la voluntad del amigo, le regala tinajas de oro, plata, esquisitos manjares, el maravillosotabo, el capote mágico y otros objetos valiosos. Elkaibaaná pesar de ser rico, tiene mucho gusto en hurtar y encarga á sus amigos (hombres) que si desaparece algun objeto suyo, no lo busquen; y si no cumplen este encargo, elkaibaanles arroja un puñado de ciertos polvos, que les produce asquerosas enfermedades de la piel, que son rebeldes á todo tratamiento. Los ilocanos tienen miedo á loskaibaanesy siempre que derramen algun líquido caliente en cualquier sitio, dicen¡alejaos!antes de efectuarlo. La persona, que les haga algun daño ó proporcione disgustos, padecerá tambien de enfermedades cutáneas. Estas enfermedades se atribuyen casi siempre á loskaibaanes, y abundan muchos crédulos, que van á las malezas á decir:pakaoanennak kadi, Apo(perdóname, señor,) y creen que con esta satisfacción, se obtiene el perdon del ofendidokaibaan, que hará desaparecer los efectos de su venganza.


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