IIILA INSTRUCCIÓN DE LA FILIPINA POR LOS ESPAÑOLES.Tal era el estado en que los españoles encontraron á la mujer filipina.Los misioneros eran los encargados de educar al pueblo filipino y naturalmente empezaron por catequizarle y por inculcar las nuevas doctrinas del Crucificado, y como las creencias no se mudan cual un traje, hubieron los apóstoles del Cristianismo que tardar años y siglos para desterrar todos los restos de la Mitología malaya, que aun se conserva en toda su pureza entre los monteses, y ahora quedan aun reliquias de aquella en el ánimo de los más devotos filipinos. Y si no, ¿qué son esas supersticiones, que no se comprenden bien en algunos que alardean de muy devotos de Jesucristo?Si; tardaron siglos los ministros de doctrina, y habrian tardado más, si no hubieran sabido aprovechar la superioridad moral de las mujeres sobre los hombres. Y así como losSonatsyBayok(especie de Prelados) de los antiguos filipinos, preferían á las mujeres, como ayudantes para predicar el culto deBathalay de losAnitos, asi los misioneros las escogieron para renovar la Religión antigua de Filipinas.Sólo á principios de este siglo se regularizaron los seminarios de sacerdotes indígenas.Mientras ya en 1594 la Hermandad de la Misericordia estableció un colegio, en que encontraban amparo y educación las huérfanas de padres españoles; y en 1684 el Beaterio de la Compañía se inauguró parael recogimiento de las devotas indígenas y la educación cristiana de las niñas; Sta. Catalina, beaterio desde 1696, se convirtió en colegio de niñas en 1732. En 1719, el Beaterio de San Sebastián, que es al mismo tiempo establecimiento de enseñanza para las niñas. En 1810 se inauguró el Hospicio de San José y volvió á abrirse en 1828; en este colegio se enseñan también niñas. En 16 de Marzo de 1864 se encargaron de la Escuela Municipal las Hermanas de la Caridad, que fueron las que esmeraron y ampliaron la educación de la mujer filipina. En 18 de Setiembre del mismo año se encargaron del colegio de Sta. Isabel, en el que se refundió el antiguo de Sta. Potenciana; en Enero de 1866, del colegio de Sta. Rosa; en Abril de 1868, del colegio de Sta. Isabel de Nueva-Cáceres, en Mayo del mismo año inauguraron dichas Hermanas el colegio de la Concordia, en Abril de 1872 se fundó el colegio de San José de Jaro; y en 27 de Julio de 1885 la casa de San Vicente de Paul en Dilao (Manila). Y en estos años se van multiplicando las maestras y los colegios particulares de niñas, y estas serán las que difundirán en Filipinas la ilustración y el progreso.Pero lástima que se enseñen entre conocimientos buenos, otros no muy necesarios en detrimento de los más precisos.Desde el principio de la Conquista, la mujer filipina no aprendió más que las doctrinas cristianas y admira su mucha instrucción en esta materia. Solo las Hermanas de la Caridad ampliaron la reducida esfera de sus conocimientos en 1864, y más tarde, en 1866 á 83, las Religiosas dominicas, encargadas dela dirección del Colegio de Sta. Catalina, siguieron las mejoras introducidas por aquellas.Hé aquí las asignaturas que se enseñan en los colegios filipinos de niñas.Clase ínfima:Lectura con letras movibles y cartillas, principios de escritura, nociones de doctrina cristiana; de Historia sagrada; de Aritmética con el tablero contador ó bolario, de Gramática y Analogía por letras movibles, y Urbanidad práctica.—Labores: hacer media, principios decrochet, puntos de tapicería, dobladillos y principios de costuras; unión de idem por un calado.Clase media: Lectura en prosa; escritura, con carácter español é inglés; doctrina cristiana; Ortología; Historia sagrada; Aritmética (las cuatro reglas); Gramática con análisis de analogía; Urbanidad; explicación del sistema métrico con el cubo generador métrico.—Labores: Hacer costuras sencillas con pespuntes y vainica; coser camisas de caballero; variación de calados en tela; puntos variados en algodon y lana con agujas de media; labores decrochet, defrivolitéen lana, y de horquilla, bordados de tapicería sobre paño y alpaca; principios de bordado en blanco.Clase Superior:Lectura en manuscrito y verso; escritura con carácter español, inglés y redonda; Ortografía; Aritmética, sistema decimal, quebrados comunes, denominados, regla de tres simple y compuesta, directa ó inversa, de interés compuesto, de aligación, compañía y la falsa posición; Gramática, análisis de analogía y sintáxis; explicación de la Doctrina cristiana; Religión y Moral; Historia sagrada, antiguo y nuevo testamento; Historia general, la particular de España y Filipinas: principios de Geometría;Geografía, explicación del globo terrestre, mapas físicos de Europa, España, Isla de Luzón y el sistema planetario; Historia natural.—Labores:Coser y disponen por sí mismas las camisas de caballero, variación de zurcidos; coser en máquina trabajo de macramé; bordados á realce sobre holanda y piña; idem á relieve con variación de punto en holanda y piña; calados en las mismas; idem en punto de media, principios de corte por la cuadrícula y curso de corte por el sistema métrico y simplificación; bordados sobre raso, terciopelo, glasé,moiréy tisú, con abalorio, escamas, felpones; felpillas, sedas, plata y oro; bordados de lausin negro y de colores; en cristal con felpillas y oro; grabados y aplicaciones de papel bristol; hacer flores artificiales de papel, estambre, abanicos, escamas, tela plata y oro; frutas de cera; pasamanería.Se enseña también música vocal y piano. En el colegio de Sta. Catalina, á las que se preparan para maestras se las instruye además en pedagogía teórica y práctica. En el de Sta. Isabel, se enseña además, Geometría, nociones de Geología, higiene, economía doméstica, cocinar, repostería, y física recreativa; el idioma francés, el italiano, dibujo de paisaje y figura, y á las labores se añaden modas y confección de vestidos y sombreros de señora.Como se vé, todos son muy buenos conocimientos, no están de sobra; pero, Mad. Wolska, compare V. ese programa con el de los colegios mejor dirigidos de Europa, y dígame si hay mucha diferencia.En los colegios de Filipinas, absorven mucho tiempo las labores; pero ¿con qué razón hemos deobligar á todas las mujeres á ser bordadoras y costureras, cuando precisamente las que cursan en esos colegios son de familias acomodadas?…La misión de la mujer en Filipinas, por su superioridad y las circunstancias actuales del país, es altamente civilizadora. Ella traerá la luz y el progreso; ella es la llamarla á desterrar de las casas á losmediquillosysobadoras; ella la llamada á regenerar al filipino indiferente; ella es la que debiera difundir los conocimientos agrícolas, elementos de derecho, y de la farmacopea7. Quitemos por ahora los conocimientos de adorno, ó al menos no hagamos obligatorio su estudio, y en cambio exijamos á las aspirantes á maestras elementos de Medicina y Farmacia domésticas, conocimientos agrícolas, de los que se esperaría la conveniente explotación de este suelo y otros conocimientos útiles; y qué no todo haya de enseñar la mujer, sino algo ha de corresponder á los hombres. Decimos ésto porque se notan en el anterior programa asignaturas más propias de los hombres que de las mujeres.En resúmen, fuera de los conocimientos teológicos, la, mujer filipina empieza aún á abrir sus ojos á la luz; y si se dirige bien su educación y se multiplican en provincias las escuelas normales de maestras, ellas contribuirán en mucho á la civilización del país.
IIILA INSTRUCCIÓN DE LA FILIPINA POR LOS ESPAÑOLES.Tal era el estado en que los españoles encontraron á la mujer filipina.Los misioneros eran los encargados de educar al pueblo filipino y naturalmente empezaron por catequizarle y por inculcar las nuevas doctrinas del Crucificado, y como las creencias no se mudan cual un traje, hubieron los apóstoles del Cristianismo que tardar años y siglos para desterrar todos los restos de la Mitología malaya, que aun se conserva en toda su pureza entre los monteses, y ahora quedan aun reliquias de aquella en el ánimo de los más devotos filipinos. Y si no, ¿qué son esas supersticiones, que no se comprenden bien en algunos que alardean de muy devotos de Jesucristo?Si; tardaron siglos los ministros de doctrina, y habrian tardado más, si no hubieran sabido aprovechar la superioridad moral de las mujeres sobre los hombres. Y así como losSonatsyBayok(especie de Prelados) de los antiguos filipinos, preferían á las mujeres, como ayudantes para predicar el culto deBathalay de losAnitos, asi los misioneros las escogieron para renovar la Religión antigua de Filipinas.Sólo á principios de este siglo se regularizaron los seminarios de sacerdotes indígenas.Mientras ya en 1594 la Hermandad de la Misericordia estableció un colegio, en que encontraban amparo y educación las huérfanas de padres españoles; y en 1684 el Beaterio de la Compañía se inauguró parael recogimiento de las devotas indígenas y la educación cristiana de las niñas; Sta. Catalina, beaterio desde 1696, se convirtió en colegio de niñas en 1732. En 1719, el Beaterio de San Sebastián, que es al mismo tiempo establecimiento de enseñanza para las niñas. En 1810 se inauguró el Hospicio de San José y volvió á abrirse en 1828; en este colegio se enseñan también niñas. En 16 de Marzo de 1864 se encargaron de la Escuela Municipal las Hermanas de la Caridad, que fueron las que esmeraron y ampliaron la educación de la mujer filipina. En 18 de Setiembre del mismo año se encargaron del colegio de Sta. Isabel, en el que se refundió el antiguo de Sta. Potenciana; en Enero de 1866, del colegio de Sta. Rosa; en Abril de 1868, del colegio de Sta. Isabel de Nueva-Cáceres, en Mayo del mismo año inauguraron dichas Hermanas el colegio de la Concordia, en Abril de 1872 se fundó el colegio de San José de Jaro; y en 27 de Julio de 1885 la casa de San Vicente de Paul en Dilao (Manila). Y en estos años se van multiplicando las maestras y los colegios particulares de niñas, y estas serán las que difundirán en Filipinas la ilustración y el progreso.Pero lástima que se enseñen entre conocimientos buenos, otros no muy necesarios en detrimento de los más precisos.Desde el principio de la Conquista, la mujer filipina no aprendió más que las doctrinas cristianas y admira su mucha instrucción en esta materia. Solo las Hermanas de la Caridad ampliaron la reducida esfera de sus conocimientos en 1864, y más tarde, en 1866 á 83, las Religiosas dominicas, encargadas dela dirección del Colegio de Sta. Catalina, siguieron las mejoras introducidas por aquellas.Hé aquí las asignaturas que se enseñan en los colegios filipinos de niñas.Clase ínfima:Lectura con letras movibles y cartillas, principios de escritura, nociones de doctrina cristiana; de Historia sagrada; de Aritmética con el tablero contador ó bolario, de Gramática y Analogía por letras movibles, y Urbanidad práctica.—Labores: hacer media, principios decrochet, puntos de tapicería, dobladillos y principios de costuras; unión de idem por un calado.Clase media: Lectura en prosa; escritura, con carácter español é inglés; doctrina cristiana; Ortología; Historia sagrada; Aritmética (las cuatro reglas); Gramática con análisis de analogía; Urbanidad; explicación del sistema métrico con el cubo generador métrico.—Labores: Hacer costuras sencillas con pespuntes y vainica; coser camisas de caballero; variación de calados en tela; puntos variados en algodon y lana con agujas de media; labores decrochet, defrivolitéen lana, y de horquilla, bordados de tapicería sobre paño y alpaca; principios de bordado en blanco.Clase Superior:Lectura en manuscrito y verso; escritura con carácter español, inglés y redonda; Ortografía; Aritmética, sistema decimal, quebrados comunes, denominados, regla de tres simple y compuesta, directa ó inversa, de interés compuesto, de aligación, compañía y la falsa posición; Gramática, análisis de analogía y sintáxis; explicación de la Doctrina cristiana; Religión y Moral; Historia sagrada, antiguo y nuevo testamento; Historia general, la particular de España y Filipinas: principios de Geometría;Geografía, explicación del globo terrestre, mapas físicos de Europa, España, Isla de Luzón y el sistema planetario; Historia natural.—Labores:Coser y disponen por sí mismas las camisas de caballero, variación de zurcidos; coser en máquina trabajo de macramé; bordados á realce sobre holanda y piña; idem á relieve con variación de punto en holanda y piña; calados en las mismas; idem en punto de media, principios de corte por la cuadrícula y curso de corte por el sistema métrico y simplificación; bordados sobre raso, terciopelo, glasé,moiréy tisú, con abalorio, escamas, felpones; felpillas, sedas, plata y oro; bordados de lausin negro y de colores; en cristal con felpillas y oro; grabados y aplicaciones de papel bristol; hacer flores artificiales de papel, estambre, abanicos, escamas, tela plata y oro; frutas de cera; pasamanería.Se enseña también música vocal y piano. En el colegio de Sta. Catalina, á las que se preparan para maestras se las instruye además en pedagogía teórica y práctica. En el de Sta. Isabel, se enseña además, Geometría, nociones de Geología, higiene, economía doméstica, cocinar, repostería, y física recreativa; el idioma francés, el italiano, dibujo de paisaje y figura, y á las labores se añaden modas y confección de vestidos y sombreros de señora.Como se vé, todos son muy buenos conocimientos, no están de sobra; pero, Mad. Wolska, compare V. ese programa con el de los colegios mejor dirigidos de Europa, y dígame si hay mucha diferencia.En los colegios de Filipinas, absorven mucho tiempo las labores; pero ¿con qué razón hemos deobligar á todas las mujeres á ser bordadoras y costureras, cuando precisamente las que cursan en esos colegios son de familias acomodadas?…La misión de la mujer en Filipinas, por su superioridad y las circunstancias actuales del país, es altamente civilizadora. Ella traerá la luz y el progreso; ella es la llamarla á desterrar de las casas á losmediquillosysobadoras; ella la llamada á regenerar al filipino indiferente; ella es la que debiera difundir los conocimientos agrícolas, elementos de derecho, y de la farmacopea7. Quitemos por ahora los conocimientos de adorno, ó al menos no hagamos obligatorio su estudio, y en cambio exijamos á las aspirantes á maestras elementos de Medicina y Farmacia domésticas, conocimientos agrícolas, de los que se esperaría la conveniente explotación de este suelo y otros conocimientos útiles; y qué no todo haya de enseñar la mujer, sino algo ha de corresponder á los hombres. Decimos ésto porque se notan en el anterior programa asignaturas más propias de los hombres que de las mujeres.En resúmen, fuera de los conocimientos teológicos, la, mujer filipina empieza aún á abrir sus ojos á la luz; y si se dirige bien su educación y se multiplican en provincias las escuelas normales de maestras, ellas contribuirán en mucho á la civilización del país.
IIILA INSTRUCCIÓN DE LA FILIPINA POR LOS ESPAÑOLES.Tal era el estado en que los españoles encontraron á la mujer filipina.Los misioneros eran los encargados de educar al pueblo filipino y naturalmente empezaron por catequizarle y por inculcar las nuevas doctrinas del Crucificado, y como las creencias no se mudan cual un traje, hubieron los apóstoles del Cristianismo que tardar años y siglos para desterrar todos los restos de la Mitología malaya, que aun se conserva en toda su pureza entre los monteses, y ahora quedan aun reliquias de aquella en el ánimo de los más devotos filipinos. Y si no, ¿qué son esas supersticiones, que no se comprenden bien en algunos que alardean de muy devotos de Jesucristo?Si; tardaron siglos los ministros de doctrina, y habrian tardado más, si no hubieran sabido aprovechar la superioridad moral de las mujeres sobre los hombres. Y así como losSonatsyBayok(especie de Prelados) de los antiguos filipinos, preferían á las mujeres, como ayudantes para predicar el culto deBathalay de losAnitos, asi los misioneros las escogieron para renovar la Religión antigua de Filipinas.Sólo á principios de este siglo se regularizaron los seminarios de sacerdotes indígenas.Mientras ya en 1594 la Hermandad de la Misericordia estableció un colegio, en que encontraban amparo y educación las huérfanas de padres españoles; y en 1684 el Beaterio de la Compañía se inauguró parael recogimiento de las devotas indígenas y la educación cristiana de las niñas; Sta. Catalina, beaterio desde 1696, se convirtió en colegio de niñas en 1732. En 1719, el Beaterio de San Sebastián, que es al mismo tiempo establecimiento de enseñanza para las niñas. En 1810 se inauguró el Hospicio de San José y volvió á abrirse en 1828; en este colegio se enseñan también niñas. En 16 de Marzo de 1864 se encargaron de la Escuela Municipal las Hermanas de la Caridad, que fueron las que esmeraron y ampliaron la educación de la mujer filipina. En 18 de Setiembre del mismo año se encargaron del colegio de Sta. Isabel, en el que se refundió el antiguo de Sta. Potenciana; en Enero de 1866, del colegio de Sta. Rosa; en Abril de 1868, del colegio de Sta. Isabel de Nueva-Cáceres, en Mayo del mismo año inauguraron dichas Hermanas el colegio de la Concordia, en Abril de 1872 se fundó el colegio de San José de Jaro; y en 27 de Julio de 1885 la casa de San Vicente de Paul en Dilao (Manila). Y en estos años se van multiplicando las maestras y los colegios particulares de niñas, y estas serán las que difundirán en Filipinas la ilustración y el progreso.Pero lástima que se enseñen entre conocimientos buenos, otros no muy necesarios en detrimento de los más precisos.Desde el principio de la Conquista, la mujer filipina no aprendió más que las doctrinas cristianas y admira su mucha instrucción en esta materia. Solo las Hermanas de la Caridad ampliaron la reducida esfera de sus conocimientos en 1864, y más tarde, en 1866 á 83, las Religiosas dominicas, encargadas dela dirección del Colegio de Sta. Catalina, siguieron las mejoras introducidas por aquellas.Hé aquí las asignaturas que se enseñan en los colegios filipinos de niñas.Clase ínfima:Lectura con letras movibles y cartillas, principios de escritura, nociones de doctrina cristiana; de Historia sagrada; de Aritmética con el tablero contador ó bolario, de Gramática y Analogía por letras movibles, y Urbanidad práctica.—Labores: hacer media, principios decrochet, puntos de tapicería, dobladillos y principios de costuras; unión de idem por un calado.Clase media: Lectura en prosa; escritura, con carácter español é inglés; doctrina cristiana; Ortología; Historia sagrada; Aritmética (las cuatro reglas); Gramática con análisis de analogía; Urbanidad; explicación del sistema métrico con el cubo generador métrico.—Labores: Hacer costuras sencillas con pespuntes y vainica; coser camisas de caballero; variación de calados en tela; puntos variados en algodon y lana con agujas de media; labores decrochet, defrivolitéen lana, y de horquilla, bordados de tapicería sobre paño y alpaca; principios de bordado en blanco.Clase Superior:Lectura en manuscrito y verso; escritura con carácter español, inglés y redonda; Ortografía; Aritmética, sistema decimal, quebrados comunes, denominados, regla de tres simple y compuesta, directa ó inversa, de interés compuesto, de aligación, compañía y la falsa posición; Gramática, análisis de analogía y sintáxis; explicación de la Doctrina cristiana; Religión y Moral; Historia sagrada, antiguo y nuevo testamento; Historia general, la particular de España y Filipinas: principios de Geometría;Geografía, explicación del globo terrestre, mapas físicos de Europa, España, Isla de Luzón y el sistema planetario; Historia natural.—Labores:Coser y disponen por sí mismas las camisas de caballero, variación de zurcidos; coser en máquina trabajo de macramé; bordados á realce sobre holanda y piña; idem á relieve con variación de punto en holanda y piña; calados en las mismas; idem en punto de media, principios de corte por la cuadrícula y curso de corte por el sistema métrico y simplificación; bordados sobre raso, terciopelo, glasé,moiréy tisú, con abalorio, escamas, felpones; felpillas, sedas, plata y oro; bordados de lausin negro y de colores; en cristal con felpillas y oro; grabados y aplicaciones de papel bristol; hacer flores artificiales de papel, estambre, abanicos, escamas, tela plata y oro; frutas de cera; pasamanería.Se enseña también música vocal y piano. En el colegio de Sta. Catalina, á las que se preparan para maestras se las instruye además en pedagogía teórica y práctica. En el de Sta. Isabel, se enseña además, Geometría, nociones de Geología, higiene, economía doméstica, cocinar, repostería, y física recreativa; el idioma francés, el italiano, dibujo de paisaje y figura, y á las labores se añaden modas y confección de vestidos y sombreros de señora.Como se vé, todos son muy buenos conocimientos, no están de sobra; pero, Mad. Wolska, compare V. ese programa con el de los colegios mejor dirigidos de Europa, y dígame si hay mucha diferencia.En los colegios de Filipinas, absorven mucho tiempo las labores; pero ¿con qué razón hemos deobligar á todas las mujeres á ser bordadoras y costureras, cuando precisamente las que cursan en esos colegios son de familias acomodadas?…La misión de la mujer en Filipinas, por su superioridad y las circunstancias actuales del país, es altamente civilizadora. Ella traerá la luz y el progreso; ella es la llamarla á desterrar de las casas á losmediquillosysobadoras; ella la llamada á regenerar al filipino indiferente; ella es la que debiera difundir los conocimientos agrícolas, elementos de derecho, y de la farmacopea7. Quitemos por ahora los conocimientos de adorno, ó al menos no hagamos obligatorio su estudio, y en cambio exijamos á las aspirantes á maestras elementos de Medicina y Farmacia domésticas, conocimientos agrícolas, de los que se esperaría la conveniente explotación de este suelo y otros conocimientos útiles; y qué no todo haya de enseñar la mujer, sino algo ha de corresponder á los hombres. Decimos ésto porque se notan en el anterior programa asignaturas más propias de los hombres que de las mujeres.En resúmen, fuera de los conocimientos teológicos, la, mujer filipina empieza aún á abrir sus ojos á la luz; y si se dirige bien su educación y se multiplican en provincias las escuelas normales de maestras, ellas contribuirán en mucho á la civilización del país.
IIILA INSTRUCCIÓN DE LA FILIPINA POR LOS ESPAÑOLES.Tal era el estado en que los españoles encontraron á la mujer filipina.Los misioneros eran los encargados de educar al pueblo filipino y naturalmente empezaron por catequizarle y por inculcar las nuevas doctrinas del Crucificado, y como las creencias no se mudan cual un traje, hubieron los apóstoles del Cristianismo que tardar años y siglos para desterrar todos los restos de la Mitología malaya, que aun se conserva en toda su pureza entre los monteses, y ahora quedan aun reliquias de aquella en el ánimo de los más devotos filipinos. Y si no, ¿qué son esas supersticiones, que no se comprenden bien en algunos que alardean de muy devotos de Jesucristo?Si; tardaron siglos los ministros de doctrina, y habrian tardado más, si no hubieran sabido aprovechar la superioridad moral de las mujeres sobre los hombres. Y así como losSonatsyBayok(especie de Prelados) de los antiguos filipinos, preferían á las mujeres, como ayudantes para predicar el culto deBathalay de losAnitos, asi los misioneros las escogieron para renovar la Religión antigua de Filipinas.Sólo á principios de este siglo se regularizaron los seminarios de sacerdotes indígenas.Mientras ya en 1594 la Hermandad de la Misericordia estableció un colegio, en que encontraban amparo y educación las huérfanas de padres españoles; y en 1684 el Beaterio de la Compañía se inauguró parael recogimiento de las devotas indígenas y la educación cristiana de las niñas; Sta. Catalina, beaterio desde 1696, se convirtió en colegio de niñas en 1732. En 1719, el Beaterio de San Sebastián, que es al mismo tiempo establecimiento de enseñanza para las niñas. En 1810 se inauguró el Hospicio de San José y volvió á abrirse en 1828; en este colegio se enseñan también niñas. En 16 de Marzo de 1864 se encargaron de la Escuela Municipal las Hermanas de la Caridad, que fueron las que esmeraron y ampliaron la educación de la mujer filipina. En 18 de Setiembre del mismo año se encargaron del colegio de Sta. Isabel, en el que se refundió el antiguo de Sta. Potenciana; en Enero de 1866, del colegio de Sta. Rosa; en Abril de 1868, del colegio de Sta. Isabel de Nueva-Cáceres, en Mayo del mismo año inauguraron dichas Hermanas el colegio de la Concordia, en Abril de 1872 se fundó el colegio de San José de Jaro; y en 27 de Julio de 1885 la casa de San Vicente de Paul en Dilao (Manila). Y en estos años se van multiplicando las maestras y los colegios particulares de niñas, y estas serán las que difundirán en Filipinas la ilustración y el progreso.Pero lástima que se enseñen entre conocimientos buenos, otros no muy necesarios en detrimento de los más precisos.Desde el principio de la Conquista, la mujer filipina no aprendió más que las doctrinas cristianas y admira su mucha instrucción en esta materia. Solo las Hermanas de la Caridad ampliaron la reducida esfera de sus conocimientos en 1864, y más tarde, en 1866 á 83, las Religiosas dominicas, encargadas dela dirección del Colegio de Sta. Catalina, siguieron las mejoras introducidas por aquellas.Hé aquí las asignaturas que se enseñan en los colegios filipinos de niñas.Clase ínfima:Lectura con letras movibles y cartillas, principios de escritura, nociones de doctrina cristiana; de Historia sagrada; de Aritmética con el tablero contador ó bolario, de Gramática y Analogía por letras movibles, y Urbanidad práctica.—Labores: hacer media, principios decrochet, puntos de tapicería, dobladillos y principios de costuras; unión de idem por un calado.Clase media: Lectura en prosa; escritura, con carácter español é inglés; doctrina cristiana; Ortología; Historia sagrada; Aritmética (las cuatro reglas); Gramática con análisis de analogía; Urbanidad; explicación del sistema métrico con el cubo generador métrico.—Labores: Hacer costuras sencillas con pespuntes y vainica; coser camisas de caballero; variación de calados en tela; puntos variados en algodon y lana con agujas de media; labores decrochet, defrivolitéen lana, y de horquilla, bordados de tapicería sobre paño y alpaca; principios de bordado en blanco.Clase Superior:Lectura en manuscrito y verso; escritura con carácter español, inglés y redonda; Ortografía; Aritmética, sistema decimal, quebrados comunes, denominados, regla de tres simple y compuesta, directa ó inversa, de interés compuesto, de aligación, compañía y la falsa posición; Gramática, análisis de analogía y sintáxis; explicación de la Doctrina cristiana; Religión y Moral; Historia sagrada, antiguo y nuevo testamento; Historia general, la particular de España y Filipinas: principios de Geometría;Geografía, explicación del globo terrestre, mapas físicos de Europa, España, Isla de Luzón y el sistema planetario; Historia natural.—Labores:Coser y disponen por sí mismas las camisas de caballero, variación de zurcidos; coser en máquina trabajo de macramé; bordados á realce sobre holanda y piña; idem á relieve con variación de punto en holanda y piña; calados en las mismas; idem en punto de media, principios de corte por la cuadrícula y curso de corte por el sistema métrico y simplificación; bordados sobre raso, terciopelo, glasé,moiréy tisú, con abalorio, escamas, felpones; felpillas, sedas, plata y oro; bordados de lausin negro y de colores; en cristal con felpillas y oro; grabados y aplicaciones de papel bristol; hacer flores artificiales de papel, estambre, abanicos, escamas, tela plata y oro; frutas de cera; pasamanería.Se enseña también música vocal y piano. En el colegio de Sta. Catalina, á las que se preparan para maestras se las instruye además en pedagogía teórica y práctica. En el de Sta. Isabel, se enseña además, Geometría, nociones de Geología, higiene, economía doméstica, cocinar, repostería, y física recreativa; el idioma francés, el italiano, dibujo de paisaje y figura, y á las labores se añaden modas y confección de vestidos y sombreros de señora.Como se vé, todos son muy buenos conocimientos, no están de sobra; pero, Mad. Wolska, compare V. ese programa con el de los colegios mejor dirigidos de Europa, y dígame si hay mucha diferencia.En los colegios de Filipinas, absorven mucho tiempo las labores; pero ¿con qué razón hemos deobligar á todas las mujeres á ser bordadoras y costureras, cuando precisamente las que cursan en esos colegios son de familias acomodadas?…La misión de la mujer en Filipinas, por su superioridad y las circunstancias actuales del país, es altamente civilizadora. Ella traerá la luz y el progreso; ella es la llamarla á desterrar de las casas á losmediquillosysobadoras; ella la llamada á regenerar al filipino indiferente; ella es la que debiera difundir los conocimientos agrícolas, elementos de derecho, y de la farmacopea7. Quitemos por ahora los conocimientos de adorno, ó al menos no hagamos obligatorio su estudio, y en cambio exijamos á las aspirantes á maestras elementos de Medicina y Farmacia domésticas, conocimientos agrícolas, de los que se esperaría la conveniente explotación de este suelo y otros conocimientos útiles; y qué no todo haya de enseñar la mujer, sino algo ha de corresponder á los hombres. Decimos ésto porque se notan en el anterior programa asignaturas más propias de los hombres que de las mujeres.En resúmen, fuera de los conocimientos teológicos, la, mujer filipina empieza aún á abrir sus ojos á la luz; y si se dirige bien su educación y se multiplican en provincias las escuelas normales de maestras, ellas contribuirán en mucho á la civilización del país.
IIILA INSTRUCCIÓN DE LA FILIPINA POR LOS ESPAÑOLES.
Tal era el estado en que los españoles encontraron á la mujer filipina.Los misioneros eran los encargados de educar al pueblo filipino y naturalmente empezaron por catequizarle y por inculcar las nuevas doctrinas del Crucificado, y como las creencias no se mudan cual un traje, hubieron los apóstoles del Cristianismo que tardar años y siglos para desterrar todos los restos de la Mitología malaya, que aun se conserva en toda su pureza entre los monteses, y ahora quedan aun reliquias de aquella en el ánimo de los más devotos filipinos. Y si no, ¿qué son esas supersticiones, que no se comprenden bien en algunos que alardean de muy devotos de Jesucristo?Si; tardaron siglos los ministros de doctrina, y habrian tardado más, si no hubieran sabido aprovechar la superioridad moral de las mujeres sobre los hombres. Y así como losSonatsyBayok(especie de Prelados) de los antiguos filipinos, preferían á las mujeres, como ayudantes para predicar el culto deBathalay de losAnitos, asi los misioneros las escogieron para renovar la Religión antigua de Filipinas.Sólo á principios de este siglo se regularizaron los seminarios de sacerdotes indígenas.Mientras ya en 1594 la Hermandad de la Misericordia estableció un colegio, en que encontraban amparo y educación las huérfanas de padres españoles; y en 1684 el Beaterio de la Compañía se inauguró parael recogimiento de las devotas indígenas y la educación cristiana de las niñas; Sta. Catalina, beaterio desde 1696, se convirtió en colegio de niñas en 1732. En 1719, el Beaterio de San Sebastián, que es al mismo tiempo establecimiento de enseñanza para las niñas. En 1810 se inauguró el Hospicio de San José y volvió á abrirse en 1828; en este colegio se enseñan también niñas. En 16 de Marzo de 1864 se encargaron de la Escuela Municipal las Hermanas de la Caridad, que fueron las que esmeraron y ampliaron la educación de la mujer filipina. En 18 de Setiembre del mismo año se encargaron del colegio de Sta. Isabel, en el que se refundió el antiguo de Sta. Potenciana; en Enero de 1866, del colegio de Sta. Rosa; en Abril de 1868, del colegio de Sta. Isabel de Nueva-Cáceres, en Mayo del mismo año inauguraron dichas Hermanas el colegio de la Concordia, en Abril de 1872 se fundó el colegio de San José de Jaro; y en 27 de Julio de 1885 la casa de San Vicente de Paul en Dilao (Manila). Y en estos años se van multiplicando las maestras y los colegios particulares de niñas, y estas serán las que difundirán en Filipinas la ilustración y el progreso.Pero lástima que se enseñen entre conocimientos buenos, otros no muy necesarios en detrimento de los más precisos.Desde el principio de la Conquista, la mujer filipina no aprendió más que las doctrinas cristianas y admira su mucha instrucción en esta materia. Solo las Hermanas de la Caridad ampliaron la reducida esfera de sus conocimientos en 1864, y más tarde, en 1866 á 83, las Religiosas dominicas, encargadas dela dirección del Colegio de Sta. Catalina, siguieron las mejoras introducidas por aquellas.Hé aquí las asignaturas que se enseñan en los colegios filipinos de niñas.Clase ínfima:Lectura con letras movibles y cartillas, principios de escritura, nociones de doctrina cristiana; de Historia sagrada; de Aritmética con el tablero contador ó bolario, de Gramática y Analogía por letras movibles, y Urbanidad práctica.—Labores: hacer media, principios decrochet, puntos de tapicería, dobladillos y principios de costuras; unión de idem por un calado.Clase media: Lectura en prosa; escritura, con carácter español é inglés; doctrina cristiana; Ortología; Historia sagrada; Aritmética (las cuatro reglas); Gramática con análisis de analogía; Urbanidad; explicación del sistema métrico con el cubo generador métrico.—Labores: Hacer costuras sencillas con pespuntes y vainica; coser camisas de caballero; variación de calados en tela; puntos variados en algodon y lana con agujas de media; labores decrochet, defrivolitéen lana, y de horquilla, bordados de tapicería sobre paño y alpaca; principios de bordado en blanco.Clase Superior:Lectura en manuscrito y verso; escritura con carácter español, inglés y redonda; Ortografía; Aritmética, sistema decimal, quebrados comunes, denominados, regla de tres simple y compuesta, directa ó inversa, de interés compuesto, de aligación, compañía y la falsa posición; Gramática, análisis de analogía y sintáxis; explicación de la Doctrina cristiana; Religión y Moral; Historia sagrada, antiguo y nuevo testamento; Historia general, la particular de España y Filipinas: principios de Geometría;Geografía, explicación del globo terrestre, mapas físicos de Europa, España, Isla de Luzón y el sistema planetario; Historia natural.—Labores:Coser y disponen por sí mismas las camisas de caballero, variación de zurcidos; coser en máquina trabajo de macramé; bordados á realce sobre holanda y piña; idem á relieve con variación de punto en holanda y piña; calados en las mismas; idem en punto de media, principios de corte por la cuadrícula y curso de corte por el sistema métrico y simplificación; bordados sobre raso, terciopelo, glasé,moiréy tisú, con abalorio, escamas, felpones; felpillas, sedas, plata y oro; bordados de lausin negro y de colores; en cristal con felpillas y oro; grabados y aplicaciones de papel bristol; hacer flores artificiales de papel, estambre, abanicos, escamas, tela plata y oro; frutas de cera; pasamanería.Se enseña también música vocal y piano. En el colegio de Sta. Catalina, á las que se preparan para maestras se las instruye además en pedagogía teórica y práctica. En el de Sta. Isabel, se enseña además, Geometría, nociones de Geología, higiene, economía doméstica, cocinar, repostería, y física recreativa; el idioma francés, el italiano, dibujo de paisaje y figura, y á las labores se añaden modas y confección de vestidos y sombreros de señora.Como se vé, todos son muy buenos conocimientos, no están de sobra; pero, Mad. Wolska, compare V. ese programa con el de los colegios mejor dirigidos de Europa, y dígame si hay mucha diferencia.En los colegios de Filipinas, absorven mucho tiempo las labores; pero ¿con qué razón hemos deobligar á todas las mujeres á ser bordadoras y costureras, cuando precisamente las que cursan en esos colegios son de familias acomodadas?…La misión de la mujer en Filipinas, por su superioridad y las circunstancias actuales del país, es altamente civilizadora. Ella traerá la luz y el progreso; ella es la llamarla á desterrar de las casas á losmediquillosysobadoras; ella la llamada á regenerar al filipino indiferente; ella es la que debiera difundir los conocimientos agrícolas, elementos de derecho, y de la farmacopea7. Quitemos por ahora los conocimientos de adorno, ó al menos no hagamos obligatorio su estudio, y en cambio exijamos á las aspirantes á maestras elementos de Medicina y Farmacia domésticas, conocimientos agrícolas, de los que se esperaría la conveniente explotación de este suelo y otros conocimientos útiles; y qué no todo haya de enseñar la mujer, sino algo ha de corresponder á los hombres. Decimos ésto porque se notan en el anterior programa asignaturas más propias de los hombres que de las mujeres.En resúmen, fuera de los conocimientos teológicos, la, mujer filipina empieza aún á abrir sus ojos á la luz; y si se dirige bien su educación y se multiplican en provincias las escuelas normales de maestras, ellas contribuirán en mucho á la civilización del país.
Tal era el estado en que los españoles encontraron á la mujer filipina.
Los misioneros eran los encargados de educar al pueblo filipino y naturalmente empezaron por catequizarle y por inculcar las nuevas doctrinas del Crucificado, y como las creencias no se mudan cual un traje, hubieron los apóstoles del Cristianismo que tardar años y siglos para desterrar todos los restos de la Mitología malaya, que aun se conserva en toda su pureza entre los monteses, y ahora quedan aun reliquias de aquella en el ánimo de los más devotos filipinos. Y si no, ¿qué son esas supersticiones, que no se comprenden bien en algunos que alardean de muy devotos de Jesucristo?
Si; tardaron siglos los ministros de doctrina, y habrian tardado más, si no hubieran sabido aprovechar la superioridad moral de las mujeres sobre los hombres. Y así como losSonatsyBayok(especie de Prelados) de los antiguos filipinos, preferían á las mujeres, como ayudantes para predicar el culto deBathalay de losAnitos, asi los misioneros las escogieron para renovar la Religión antigua de Filipinas.
Sólo á principios de este siglo se regularizaron los seminarios de sacerdotes indígenas.
Mientras ya en 1594 la Hermandad de la Misericordia estableció un colegio, en que encontraban amparo y educación las huérfanas de padres españoles; y en 1684 el Beaterio de la Compañía se inauguró parael recogimiento de las devotas indígenas y la educación cristiana de las niñas; Sta. Catalina, beaterio desde 1696, se convirtió en colegio de niñas en 1732. En 1719, el Beaterio de San Sebastián, que es al mismo tiempo establecimiento de enseñanza para las niñas. En 1810 se inauguró el Hospicio de San José y volvió á abrirse en 1828; en este colegio se enseñan también niñas. En 16 de Marzo de 1864 se encargaron de la Escuela Municipal las Hermanas de la Caridad, que fueron las que esmeraron y ampliaron la educación de la mujer filipina. En 18 de Setiembre del mismo año se encargaron del colegio de Sta. Isabel, en el que se refundió el antiguo de Sta. Potenciana; en Enero de 1866, del colegio de Sta. Rosa; en Abril de 1868, del colegio de Sta. Isabel de Nueva-Cáceres, en Mayo del mismo año inauguraron dichas Hermanas el colegio de la Concordia, en Abril de 1872 se fundó el colegio de San José de Jaro; y en 27 de Julio de 1885 la casa de San Vicente de Paul en Dilao (Manila). Y en estos años se van multiplicando las maestras y los colegios particulares de niñas, y estas serán las que difundirán en Filipinas la ilustración y el progreso.
Pero lástima que se enseñen entre conocimientos buenos, otros no muy necesarios en detrimento de los más precisos.
Desde el principio de la Conquista, la mujer filipina no aprendió más que las doctrinas cristianas y admira su mucha instrucción en esta materia. Solo las Hermanas de la Caridad ampliaron la reducida esfera de sus conocimientos en 1864, y más tarde, en 1866 á 83, las Religiosas dominicas, encargadas dela dirección del Colegio de Sta. Catalina, siguieron las mejoras introducidas por aquellas.
Hé aquí las asignaturas que se enseñan en los colegios filipinos de niñas.
Clase ínfima:Lectura con letras movibles y cartillas, principios de escritura, nociones de doctrina cristiana; de Historia sagrada; de Aritmética con el tablero contador ó bolario, de Gramática y Analogía por letras movibles, y Urbanidad práctica.—Labores: hacer media, principios decrochet, puntos de tapicería, dobladillos y principios de costuras; unión de idem por un calado.
Clase media: Lectura en prosa; escritura, con carácter español é inglés; doctrina cristiana; Ortología; Historia sagrada; Aritmética (las cuatro reglas); Gramática con análisis de analogía; Urbanidad; explicación del sistema métrico con el cubo generador métrico.—Labores: Hacer costuras sencillas con pespuntes y vainica; coser camisas de caballero; variación de calados en tela; puntos variados en algodon y lana con agujas de media; labores decrochet, defrivolitéen lana, y de horquilla, bordados de tapicería sobre paño y alpaca; principios de bordado en blanco.
Clase Superior:Lectura en manuscrito y verso; escritura con carácter español, inglés y redonda; Ortografía; Aritmética, sistema decimal, quebrados comunes, denominados, regla de tres simple y compuesta, directa ó inversa, de interés compuesto, de aligación, compañía y la falsa posición; Gramática, análisis de analogía y sintáxis; explicación de la Doctrina cristiana; Religión y Moral; Historia sagrada, antiguo y nuevo testamento; Historia general, la particular de España y Filipinas: principios de Geometría;Geografía, explicación del globo terrestre, mapas físicos de Europa, España, Isla de Luzón y el sistema planetario; Historia natural.—Labores:Coser y disponen por sí mismas las camisas de caballero, variación de zurcidos; coser en máquina trabajo de macramé; bordados á realce sobre holanda y piña; idem á relieve con variación de punto en holanda y piña; calados en las mismas; idem en punto de media, principios de corte por la cuadrícula y curso de corte por el sistema métrico y simplificación; bordados sobre raso, terciopelo, glasé,moiréy tisú, con abalorio, escamas, felpones; felpillas, sedas, plata y oro; bordados de lausin negro y de colores; en cristal con felpillas y oro; grabados y aplicaciones de papel bristol; hacer flores artificiales de papel, estambre, abanicos, escamas, tela plata y oro; frutas de cera; pasamanería.
Se enseña también música vocal y piano. En el colegio de Sta. Catalina, á las que se preparan para maestras se las instruye además en pedagogía teórica y práctica. En el de Sta. Isabel, se enseña además, Geometría, nociones de Geología, higiene, economía doméstica, cocinar, repostería, y física recreativa; el idioma francés, el italiano, dibujo de paisaje y figura, y á las labores se añaden modas y confección de vestidos y sombreros de señora.
Como se vé, todos son muy buenos conocimientos, no están de sobra; pero, Mad. Wolska, compare V. ese programa con el de los colegios mejor dirigidos de Europa, y dígame si hay mucha diferencia.
En los colegios de Filipinas, absorven mucho tiempo las labores; pero ¿con qué razón hemos deobligar á todas las mujeres á ser bordadoras y costureras, cuando precisamente las que cursan en esos colegios son de familias acomodadas?…
La misión de la mujer en Filipinas, por su superioridad y las circunstancias actuales del país, es altamente civilizadora. Ella traerá la luz y el progreso; ella es la llamarla á desterrar de las casas á losmediquillosysobadoras; ella la llamada á regenerar al filipino indiferente; ella es la que debiera difundir los conocimientos agrícolas, elementos de derecho, y de la farmacopea7. Quitemos por ahora los conocimientos de adorno, ó al menos no hagamos obligatorio su estudio, y en cambio exijamos á las aspirantes á maestras elementos de Medicina y Farmacia domésticas, conocimientos agrícolas, de los que se esperaría la conveniente explotación de este suelo y otros conocimientos útiles; y qué no todo haya de enseñar la mujer, sino algo ha de corresponder á los hombres. Decimos ésto porque se notan en el anterior programa asignaturas más propias de los hombres que de las mujeres.
En resúmen, fuera de los conocimientos teológicos, la, mujer filipina empieza aún á abrir sus ojos á la luz; y si se dirige bien su educación y se multiplican en provincias las escuelas normales de maestras, ellas contribuirán en mucho á la civilización del país.