V.EL PANANGYATANG Y EL CAIMAN.Morga13y Colin dicen que los filipinos adoraban, en la época de la Conquista del país por los españoles, alcaimanllamándolenonoy le rogaban no les hiciese ningun mal, dándole algo de lo que traían en el barco, y que los pescadores arrojaban como primicias los primeros pescados, que sacaban de su red, y de lo contrario, no entrarían otros peces en ella. Esta preocupación existe hasta el día en Ilocos y según elCatecismo ilocanodel P. Lopez (que estuvo en Ilocos á principios del siglo XVII) se llamapanangyatang: pero en aquellas provincias no se encuentra este anfibio. Probablemente el P. Colin se había equivocado al aseverar que los filipinos llamaban al caimannono, porque esta palabra es tagala, y significaabueloyespectro, y tanto los ilocanos como los tagalos llamanbuayaal caiman. Parece ser exacto que en los puntos de Filipinas donde hay caimanes, arrojen morisqueta á estos y otros objetos supersticiosos, como las rocas de formas singulares, á fin de que el viaje sea próspero.
V.EL PANANGYATANG Y EL CAIMAN.Morga13y Colin dicen que los filipinos adoraban, en la época de la Conquista del país por los españoles, alcaimanllamándolenonoy le rogaban no les hiciese ningun mal, dándole algo de lo que traían en el barco, y que los pescadores arrojaban como primicias los primeros pescados, que sacaban de su red, y de lo contrario, no entrarían otros peces en ella. Esta preocupación existe hasta el día en Ilocos y según elCatecismo ilocanodel P. Lopez (que estuvo en Ilocos á principios del siglo XVII) se llamapanangyatang: pero en aquellas provincias no se encuentra este anfibio. Probablemente el P. Colin se había equivocado al aseverar que los filipinos llamaban al caimannono, porque esta palabra es tagala, y significaabueloyespectro, y tanto los ilocanos como los tagalos llamanbuayaal caiman. Parece ser exacto que en los puntos de Filipinas donde hay caimanes, arrojen morisqueta á estos y otros objetos supersticiosos, como las rocas de formas singulares, á fin de que el viaje sea próspero.
V.EL PANANGYATANG Y EL CAIMAN.Morga13y Colin dicen que los filipinos adoraban, en la época de la Conquista del país por los españoles, alcaimanllamándolenonoy le rogaban no les hiciese ningun mal, dándole algo de lo que traían en el barco, y que los pescadores arrojaban como primicias los primeros pescados, que sacaban de su red, y de lo contrario, no entrarían otros peces en ella. Esta preocupación existe hasta el día en Ilocos y según elCatecismo ilocanodel P. Lopez (que estuvo en Ilocos á principios del siglo XVII) se llamapanangyatang: pero en aquellas provincias no se encuentra este anfibio. Probablemente el P. Colin se había equivocado al aseverar que los filipinos llamaban al caimannono, porque esta palabra es tagala, y significaabueloyespectro, y tanto los ilocanos como los tagalos llamanbuayaal caiman. Parece ser exacto que en los puntos de Filipinas donde hay caimanes, arrojen morisqueta á estos y otros objetos supersticiosos, como las rocas de formas singulares, á fin de que el viaje sea próspero.
V.EL PANANGYATANG Y EL CAIMAN.Morga13y Colin dicen que los filipinos adoraban, en la época de la Conquista del país por los españoles, alcaimanllamándolenonoy le rogaban no les hiciese ningun mal, dándole algo de lo que traían en el barco, y que los pescadores arrojaban como primicias los primeros pescados, que sacaban de su red, y de lo contrario, no entrarían otros peces en ella. Esta preocupación existe hasta el día en Ilocos y según elCatecismo ilocanodel P. Lopez (que estuvo en Ilocos á principios del siglo XVII) se llamapanangyatang: pero en aquellas provincias no se encuentra este anfibio. Probablemente el P. Colin se había equivocado al aseverar que los filipinos llamaban al caimannono, porque esta palabra es tagala, y significaabueloyespectro, y tanto los ilocanos como los tagalos llamanbuayaal caiman. Parece ser exacto que en los puntos de Filipinas donde hay caimanes, arrojen morisqueta á estos y otros objetos supersticiosos, como las rocas de formas singulares, á fin de que el viaje sea próspero.
V.EL PANANGYATANG Y EL CAIMAN.
Morga13y Colin dicen que los filipinos adoraban, en la época de la Conquista del país por los españoles, alcaimanllamándolenonoy le rogaban no les hiciese ningun mal, dándole algo de lo que traían en el barco, y que los pescadores arrojaban como primicias los primeros pescados, que sacaban de su red, y de lo contrario, no entrarían otros peces en ella. Esta preocupación existe hasta el día en Ilocos y según elCatecismo ilocanodel P. Lopez (que estuvo en Ilocos á principios del siglo XVII) se llamapanangyatang: pero en aquellas provincias no se encuentra este anfibio. Probablemente el P. Colin se había equivocado al aseverar que los filipinos llamaban al caimannono, porque esta palabra es tagala, y significaabueloyespectro, y tanto los ilocanos como los tagalos llamanbuayaal caiman. Parece ser exacto que en los puntos de Filipinas donde hay caimanes, arrojen morisqueta á estos y otros objetos supersticiosos, como las rocas de formas singulares, á fin de que el viaje sea próspero.
Morga13y Colin dicen que los filipinos adoraban, en la época de la Conquista del país por los españoles, alcaimanllamándolenonoy le rogaban no les hiciese ningun mal, dándole algo de lo que traían en el barco, y que los pescadores arrojaban como primicias los primeros pescados, que sacaban de su red, y de lo contrario, no entrarían otros peces en ella. Esta preocupación existe hasta el día en Ilocos y según elCatecismo ilocanodel P. Lopez (que estuvo en Ilocos á principios del siglo XVII) se llamapanangyatang: pero en aquellas provincias no se encuentra este anfibio. Probablemente el P. Colin se había equivocado al aseverar que los filipinos llamaban al caimannono, porque esta palabra es tagala, y significaabueloyespectro, y tanto los ilocanos como los tagalos llamanbuayaal caiman. Parece ser exacto que en los puntos de Filipinas donde hay caimanes, arrojen morisqueta á estos y otros objetos supersticiosos, como las rocas de formas singulares, á fin de que el viaje sea próspero.