XII.

XII.TAGIROOT19Se llaman así las yerbas amatorias, en ilocano;gayumaen tagalo.El que adquiera la flor de la yerba llamada en ilocanopakó, será rico y amado frenéticamente por las mujeres. Parece que esta yerba no es florífera. Nos recuerda la encantadoracarissiade los antiguos, a que se atribuye igual virtud.—El que pueda adquirir la flor delkanónong, que dá eltamarindo,20será admirado en las peleas y guerras, pues los proyectiles no le hieren y el que intente descargarle puñetazos, garrotazos ó apedrearle, tendrá los brazos inmóviles y extendidos. En una palabra, será del todo invulnerable; pero como se ve, es imposible que un árbol produzca flores de otro de diferente especie.Las yerbas amatorias se encuentran en el día del Viernes Santo, según los ilocanos.—Si en el lugar, donde se enlazan las ramas de varios árboles, se encuentra una flor y debajo de ésta, allá en el suelo y en línea vertical, se halla una yerba, ésta será la deseada. A más de ella, se debe buscar otras dos de diferentes colores y con las mismas condiciones.Las tres yerbas se ponen en un cañuto lleno de aceite de coco, que servirá de alimento á las yerbas. Con éstas se consigue el caso singular de que las mujeres se enamoren del dichoso poseedor.—Si la yerba es la llamadaaribobó, su virtud de atraer será mayor que en otro caso, pues basta pensar en enamorarnos de cierta jóven, para que ésta, por mas virtuosa que sea, llegue á declararnos su amor.—En mi niñez tuve un amigo tinguian. Era el famoso capitan Aquino, que envenenó á muchos chiquillos. El me vendió en dos cuartos unas raices que se parecían á cabellos crespos, aseverándome, que tenían el poder de conquistar corazones.«Para eso, me dijo, ponlas en un frasquito lleno de aceite, para que no mueran; mójalas con tu lenguaantes de aplicarlas á la mujer, que te agrade. Y cuidado con comunicar este secreto á otro, porque perderían su virtud.»Á pesar de este encargo, se lo dije á nuestros criados, los cuales me aconsejaron arrojarlas, diciéndo que el tinguian trataba de envenenarme.No hubo tan mala intención: los chiquillos de mi amistad me las pidieron y aplicaron á una vendedora de golosinas, que …. la emprendió con ellos á bofetadas.—El humo de cigarrillo, rociado con aceite de coco que tiene un soloojo, tambien atrae el amor de lasbabbalasang. Llamanojos de cocolos ilocanos, los agujeros, que tienen las frutas de dicha palma en la parte superior.

XII.TAGIROOT19Se llaman así las yerbas amatorias, en ilocano;gayumaen tagalo.El que adquiera la flor de la yerba llamada en ilocanopakó, será rico y amado frenéticamente por las mujeres. Parece que esta yerba no es florífera. Nos recuerda la encantadoracarissiade los antiguos, a que se atribuye igual virtud.—El que pueda adquirir la flor delkanónong, que dá eltamarindo,20será admirado en las peleas y guerras, pues los proyectiles no le hieren y el que intente descargarle puñetazos, garrotazos ó apedrearle, tendrá los brazos inmóviles y extendidos. En una palabra, será del todo invulnerable; pero como se ve, es imposible que un árbol produzca flores de otro de diferente especie.Las yerbas amatorias se encuentran en el día del Viernes Santo, según los ilocanos.—Si en el lugar, donde se enlazan las ramas de varios árboles, se encuentra una flor y debajo de ésta, allá en el suelo y en línea vertical, se halla una yerba, ésta será la deseada. A más de ella, se debe buscar otras dos de diferentes colores y con las mismas condiciones.Las tres yerbas se ponen en un cañuto lleno de aceite de coco, que servirá de alimento á las yerbas. Con éstas se consigue el caso singular de que las mujeres se enamoren del dichoso poseedor.—Si la yerba es la llamadaaribobó, su virtud de atraer será mayor que en otro caso, pues basta pensar en enamorarnos de cierta jóven, para que ésta, por mas virtuosa que sea, llegue á declararnos su amor.—En mi niñez tuve un amigo tinguian. Era el famoso capitan Aquino, que envenenó á muchos chiquillos. El me vendió en dos cuartos unas raices que se parecían á cabellos crespos, aseverándome, que tenían el poder de conquistar corazones.«Para eso, me dijo, ponlas en un frasquito lleno de aceite, para que no mueran; mójalas con tu lenguaantes de aplicarlas á la mujer, que te agrade. Y cuidado con comunicar este secreto á otro, porque perderían su virtud.»Á pesar de este encargo, se lo dije á nuestros criados, los cuales me aconsejaron arrojarlas, diciéndo que el tinguian trataba de envenenarme.No hubo tan mala intención: los chiquillos de mi amistad me las pidieron y aplicaron á una vendedora de golosinas, que …. la emprendió con ellos á bofetadas.—El humo de cigarrillo, rociado con aceite de coco que tiene un soloojo, tambien atrae el amor de lasbabbalasang. Llamanojos de cocolos ilocanos, los agujeros, que tienen las frutas de dicha palma en la parte superior.

XII.TAGIROOT19Se llaman así las yerbas amatorias, en ilocano;gayumaen tagalo.El que adquiera la flor de la yerba llamada en ilocanopakó, será rico y amado frenéticamente por las mujeres. Parece que esta yerba no es florífera. Nos recuerda la encantadoracarissiade los antiguos, a que se atribuye igual virtud.—El que pueda adquirir la flor delkanónong, que dá eltamarindo,20será admirado en las peleas y guerras, pues los proyectiles no le hieren y el que intente descargarle puñetazos, garrotazos ó apedrearle, tendrá los brazos inmóviles y extendidos. En una palabra, será del todo invulnerable; pero como se ve, es imposible que un árbol produzca flores de otro de diferente especie.Las yerbas amatorias se encuentran en el día del Viernes Santo, según los ilocanos.—Si en el lugar, donde se enlazan las ramas de varios árboles, se encuentra una flor y debajo de ésta, allá en el suelo y en línea vertical, se halla una yerba, ésta será la deseada. A más de ella, se debe buscar otras dos de diferentes colores y con las mismas condiciones.Las tres yerbas se ponen en un cañuto lleno de aceite de coco, que servirá de alimento á las yerbas. Con éstas se consigue el caso singular de que las mujeres se enamoren del dichoso poseedor.—Si la yerba es la llamadaaribobó, su virtud de atraer será mayor que en otro caso, pues basta pensar en enamorarnos de cierta jóven, para que ésta, por mas virtuosa que sea, llegue á declararnos su amor.—En mi niñez tuve un amigo tinguian. Era el famoso capitan Aquino, que envenenó á muchos chiquillos. El me vendió en dos cuartos unas raices que se parecían á cabellos crespos, aseverándome, que tenían el poder de conquistar corazones.«Para eso, me dijo, ponlas en un frasquito lleno de aceite, para que no mueran; mójalas con tu lenguaantes de aplicarlas á la mujer, que te agrade. Y cuidado con comunicar este secreto á otro, porque perderían su virtud.»Á pesar de este encargo, se lo dije á nuestros criados, los cuales me aconsejaron arrojarlas, diciéndo que el tinguian trataba de envenenarme.No hubo tan mala intención: los chiquillos de mi amistad me las pidieron y aplicaron á una vendedora de golosinas, que …. la emprendió con ellos á bofetadas.—El humo de cigarrillo, rociado con aceite de coco que tiene un soloojo, tambien atrae el amor de lasbabbalasang. Llamanojos de cocolos ilocanos, los agujeros, que tienen las frutas de dicha palma en la parte superior.

XII.TAGIROOT19Se llaman así las yerbas amatorias, en ilocano;gayumaen tagalo.El que adquiera la flor de la yerba llamada en ilocanopakó, será rico y amado frenéticamente por las mujeres. Parece que esta yerba no es florífera. Nos recuerda la encantadoracarissiade los antiguos, a que se atribuye igual virtud.—El que pueda adquirir la flor delkanónong, que dá eltamarindo,20será admirado en las peleas y guerras, pues los proyectiles no le hieren y el que intente descargarle puñetazos, garrotazos ó apedrearle, tendrá los brazos inmóviles y extendidos. En una palabra, será del todo invulnerable; pero como se ve, es imposible que un árbol produzca flores de otro de diferente especie.Las yerbas amatorias se encuentran en el día del Viernes Santo, según los ilocanos.—Si en el lugar, donde se enlazan las ramas de varios árboles, se encuentra una flor y debajo de ésta, allá en el suelo y en línea vertical, se halla una yerba, ésta será la deseada. A más de ella, se debe buscar otras dos de diferentes colores y con las mismas condiciones.Las tres yerbas se ponen en un cañuto lleno de aceite de coco, que servirá de alimento á las yerbas. Con éstas se consigue el caso singular de que las mujeres se enamoren del dichoso poseedor.—Si la yerba es la llamadaaribobó, su virtud de atraer será mayor que en otro caso, pues basta pensar en enamorarnos de cierta jóven, para que ésta, por mas virtuosa que sea, llegue á declararnos su amor.—En mi niñez tuve un amigo tinguian. Era el famoso capitan Aquino, que envenenó á muchos chiquillos. El me vendió en dos cuartos unas raices que se parecían á cabellos crespos, aseverándome, que tenían el poder de conquistar corazones.«Para eso, me dijo, ponlas en un frasquito lleno de aceite, para que no mueran; mójalas con tu lenguaantes de aplicarlas á la mujer, que te agrade. Y cuidado con comunicar este secreto á otro, porque perderían su virtud.»Á pesar de este encargo, se lo dije á nuestros criados, los cuales me aconsejaron arrojarlas, diciéndo que el tinguian trataba de envenenarme.No hubo tan mala intención: los chiquillos de mi amistad me las pidieron y aplicaron á una vendedora de golosinas, que …. la emprendió con ellos á bofetadas.—El humo de cigarrillo, rociado con aceite de coco que tiene un soloojo, tambien atrae el amor de lasbabbalasang. Llamanojos de cocolos ilocanos, los agujeros, que tienen las frutas de dicha palma en la parte superior.

XII.TAGIROOT19

Se llaman así las yerbas amatorias, en ilocano;gayumaen tagalo.El que adquiera la flor de la yerba llamada en ilocanopakó, será rico y amado frenéticamente por las mujeres. Parece que esta yerba no es florífera. Nos recuerda la encantadoracarissiade los antiguos, a que se atribuye igual virtud.—El que pueda adquirir la flor delkanónong, que dá eltamarindo,20será admirado en las peleas y guerras, pues los proyectiles no le hieren y el que intente descargarle puñetazos, garrotazos ó apedrearle, tendrá los brazos inmóviles y extendidos. En una palabra, será del todo invulnerable; pero como se ve, es imposible que un árbol produzca flores de otro de diferente especie.Las yerbas amatorias se encuentran en el día del Viernes Santo, según los ilocanos.—Si en el lugar, donde se enlazan las ramas de varios árboles, se encuentra una flor y debajo de ésta, allá en el suelo y en línea vertical, se halla una yerba, ésta será la deseada. A más de ella, se debe buscar otras dos de diferentes colores y con las mismas condiciones.Las tres yerbas se ponen en un cañuto lleno de aceite de coco, que servirá de alimento á las yerbas. Con éstas se consigue el caso singular de que las mujeres se enamoren del dichoso poseedor.—Si la yerba es la llamadaaribobó, su virtud de atraer será mayor que en otro caso, pues basta pensar en enamorarnos de cierta jóven, para que ésta, por mas virtuosa que sea, llegue á declararnos su amor.—En mi niñez tuve un amigo tinguian. Era el famoso capitan Aquino, que envenenó á muchos chiquillos. El me vendió en dos cuartos unas raices que se parecían á cabellos crespos, aseverándome, que tenían el poder de conquistar corazones.«Para eso, me dijo, ponlas en un frasquito lleno de aceite, para que no mueran; mójalas con tu lenguaantes de aplicarlas á la mujer, que te agrade. Y cuidado con comunicar este secreto á otro, porque perderían su virtud.»Á pesar de este encargo, se lo dije á nuestros criados, los cuales me aconsejaron arrojarlas, diciéndo que el tinguian trataba de envenenarme.No hubo tan mala intención: los chiquillos de mi amistad me las pidieron y aplicaron á una vendedora de golosinas, que …. la emprendió con ellos á bofetadas.—El humo de cigarrillo, rociado con aceite de coco que tiene un soloojo, tambien atrae el amor de lasbabbalasang. Llamanojos de cocolos ilocanos, los agujeros, que tienen las frutas de dicha palma en la parte superior.

Se llaman así las yerbas amatorias, en ilocano;gayumaen tagalo.

El que adquiera la flor de la yerba llamada en ilocanopakó, será rico y amado frenéticamente por las mujeres. Parece que esta yerba no es florífera. Nos recuerda la encantadoracarissiade los antiguos, a que se atribuye igual virtud.

—El que pueda adquirir la flor delkanónong, que dá eltamarindo,20será admirado en las peleas y guerras, pues los proyectiles no le hieren y el que intente descargarle puñetazos, garrotazos ó apedrearle, tendrá los brazos inmóviles y extendidos. En una palabra, será del todo invulnerable; pero como se ve, es imposible que un árbol produzca flores de otro de diferente especie.

Las yerbas amatorias se encuentran en el día del Viernes Santo, según los ilocanos.

—Si en el lugar, donde se enlazan las ramas de varios árboles, se encuentra una flor y debajo de ésta, allá en el suelo y en línea vertical, se halla una yerba, ésta será la deseada. A más de ella, se debe buscar otras dos de diferentes colores y con las mismas condiciones.

Las tres yerbas se ponen en un cañuto lleno de aceite de coco, que servirá de alimento á las yerbas. Con éstas se consigue el caso singular de que las mujeres se enamoren del dichoso poseedor.

—Si la yerba es la llamadaaribobó, su virtud de atraer será mayor que en otro caso, pues basta pensar en enamorarnos de cierta jóven, para que ésta, por mas virtuosa que sea, llegue á declararnos su amor.

—En mi niñez tuve un amigo tinguian. Era el famoso capitan Aquino, que envenenó á muchos chiquillos. El me vendió en dos cuartos unas raices que se parecían á cabellos crespos, aseverándome, que tenían el poder de conquistar corazones.

«Para eso, me dijo, ponlas en un frasquito lleno de aceite, para que no mueran; mójalas con tu lenguaantes de aplicarlas á la mujer, que te agrade. Y cuidado con comunicar este secreto á otro, porque perderían su virtud.»

Á pesar de este encargo, se lo dije á nuestros criados, los cuales me aconsejaron arrojarlas, diciéndo que el tinguian trataba de envenenarme.

No hubo tan mala intención: los chiquillos de mi amistad me las pidieron y aplicaron á una vendedora de golosinas, que …. la emprendió con ellos á bofetadas.

—El humo de cigarrillo, rociado con aceite de coco que tiene un soloojo, tambien atrae el amor de lasbabbalasang. Llamanojos de cocolos ilocanos, los agujeros, que tienen las frutas de dicha palma en la parte superior.


Back to IndexNext