EJEMPLO XVI

EJEMPLO XVIDe la repuesta que dió el Conde Ferrant Gonsales a Nuño Laynes, su pariente.

De la repuesta que dió el Conde Ferrant Gonsales a Nuño Laynes, su pariente.

El conde Lucanor fablaba un día con Patronio, su consejero, en esta guisa:

—Patronio, bien entendedes que non so yo ya muy mancebo, et sabedes que pasé muchos trabajos fasta aquí. Et bien vos digo, que querría de aquí adelante folgar, et cazar, et escusar los trabajos et afanes; et porque sé que siempre me consejastes lo mejor, ruégovos que me consejedes lo que vierdes que me cae más de facer.

—Señor conde—dijo Patronio—, como quier que vos decides bien et razón, pero placerme hía que sopiésedes lo que dijo una vez el conde Ferrant Gonsales a Nuño Laynes.

E el conde Lucanor le rogó quel dijiese como fuera aquello.

—Señor conde—dijo Patronio—, el conde Ferrant Gonsales era en Burgos et había pasados muchos trabajos por defender su tierra. Et una vez que estaba ya como más en asosiego et en paz, díjole Nuño Laynes: que sería bien que dallí adelante, que non se metiese en tantos roidos et que folgase él, et que dejase folgar a sus gentes.

Et el conde respondiol que a homne del mundo non plazdría más que a él folgar et estar vicioso si pudiese; más, que bien sabía, que había grand guerra con los moros et con los leoneses et con los navarros, et si quisiesen mucho folgar, que los sus contrarios que luego serían contra ellos: et si quisiesen andar a caza con buenas aves por Arlanzón arriba et ayuso et en buenas mulas gordas, et dejar de defender la tierra, que bien lo podrían facer, mas que les contescería como decía el vierbo antiguo: «Murió el hombre et murió el su nombre»: mas, si quisiéremos olvidar los vicios et facer mucho por nos defender et llevar nuestra honra adelante, dirán por nos depués que muriésemos: «Murió el homne, mas non murió el su nombre». Et pues viciosos et lazdrados, todos habemos a morir, non me semeja que sería bueno si por vicio nin por la folgura dejáremos de facer en guisa que después que nos muriéremos, que nunca muera la buena fama de los nuestros fechos.

Et vos, señor conde, pues sabedes que habedes amorir, por el mi consejo nunca por vicio nin por folgura dejaredes de facer tales cosas, porque, aun desque vos murierdes, siempre viva la fama de los vuestros fechos.

E al conde plogo mucho desto que Patronio le consejó, et fízolo así, et fallose dello muy bien.

Et porque don Johán, tovo este ejiemplo por muy bueno, fízolo escribir en este libro et fizo estos viesos, que dicen así:

Si por vicio et por folgura la buena fama perdemos,La vida muy poco dura; denostados quedaremos[22].

Si por vicio et por folgura la buena fama perdemos,La vida muy poco dura; denostados quedaremos[22].

Si por vicio et por folgura la buena fama perdemos,La vida muy poco dura; denostados quedaremos[22].

Si por vicio et por folgura la buena fama perdemos,

La vida muy poco dura; denostados quedaremos[22].

[22]Se refiere de modo muy semejante en la Crónica General, 3.ª parte, cap. XVIII, y con muy semejantes palabras en elPoema de Fernán González, por ejemplo, estrofa 347 (ed. Riv. LVII, pág. 400), «El vicioso e el lacerado amor han de morir...»

[22]Se refiere de modo muy semejante en la Crónica General, 3.ª parte, cap. XVIII, y con muy semejantes palabras en elPoema de Fernán González, por ejemplo, estrofa 347 (ed. Riv. LVII, pág. 400), «El vicioso e el lacerado amor han de morir...»


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