»Ese, de asta de paz y augusto porte,Que á la luz va por suerte el más cercano,Será el primero que á la vida aporte,Con sangre mixta y con renombre albano:Mira, es Silvio: Lavinia tu consorteA luz darále, de tu amor, ya anciano,Póstumo dón: le criará su madreRey en las selvas, y de reyes padre.
»Ese, de asta de paz y augusto porte,Que á la luz va por suerte el más cercano,Será el primero que á la vida aporte,Con sangre mixta y con renombre albano:Mira, es Silvio: Lavinia tu consorteA luz darále, de tu amor, ya anciano,Póstumo dón: le criará su madreRey en las selvas, y de reyes padre.
»Ese, de asta de paz y augusto porte,Que á la luz va por suerte el más cercano,Será el primero que á la vida aporte,Con sangre mixta y con renombre albano:Mira, es Silvio: Lavinia tu consorteA luz darále, de tu amor, ya anciano,Póstumo dón: le criará su madreRey en las selvas, y de reyes padre.
»De ahí en Italia empezará el reinadoDe Troya. Honor de la Troyana gente,Prócas luégo aparece, y á su ladoA Cápis ves y á Numitor presente;Y al otro Silvio, á quien tu nombre añado,Enéas, ya en virtudes eminente,Ya en armas, si reinare en Alba un dia:¡Qué mancebos! ¡qué heroica bizarría!
»De ahí en Italia empezará el reinadoDe Troya. Honor de la Troyana gente,Prócas luégo aparece, y á su ladoA Cápis ves y á Numitor presente;Y al otro Silvio, á quien tu nombre añado,Enéas, ya en virtudes eminente,Ya en armas, si reinare en Alba un dia:¡Qué mancebos! ¡qué heroica bizarría!
»De ahí en Italia empezará el reinadoDe Troya. Honor de la Troyana gente,Prócas luégo aparece, y á su ladoA Cápis ves y á Numitor presente;Y al otro Silvio, á quien tu nombre añado,Enéas, ya en virtudes eminente,Ya en armas, si reinare en Alba un dia:¡Qué mancebos! ¡qué heroica bizarría!
»Contempla aquésos cuya sien serenaAsombra en derredor cívica encina:Cuáles de ellos á Gabia y á FidenaTe alzarán, y la villa Nomentina;Y de ellos cuáles una y otra almenaFundarán sobre montes Colatina,Y á Pomecio y á Inuo, á Bole y Cora;Nombre á campos darán sin nombre ahora.
»Contempla aquésos cuya sien serenaAsombra en derredor cívica encina:Cuáles de ellos á Gabia y á FidenaTe alzarán, y la villa Nomentina;Y de ellos cuáles una y otra almenaFundarán sobre montes Colatina,Y á Pomecio y á Inuo, á Bole y Cora;Nombre á campos darán sin nombre ahora.
»Contempla aquésos cuya sien serenaAsombra en derredor cívica encina:Cuáles de ellos á Gabia y á FidenaTe alzarán, y la villa Nomentina;Y de ellos cuáles una y otra almenaFundarán sobre montes Colatina,Y á Pomecio y á Inuo, á Bole y Cora;Nombre á campos darán sin nombre ahora.
»Vé á Rómulo, hijo de Ilia, descendienteDe Troya, hijo de Marte, que al abueloSigue; y mira ondear sobre su frenteCrestones dobles con gallardo vuelo:Marca el padre en su noble continenteSu propia, alta mision. Por él al cieloLevantará la frente pensadoraRoma, del orbe militar señora.
»Vé á Rómulo, hijo de Ilia, descendienteDe Troya, hijo de Marte, que al abueloSigue; y mira ondear sobre su frenteCrestones dobles con gallardo vuelo:Marca el padre en su noble continenteSu propia, alta mision. Por él al cieloLevantará la frente pensadoraRoma, del orbe militar señora.
»Vé á Rómulo, hijo de Ilia, descendienteDe Troya, hijo de Marte, que al abueloSigue; y mira ondear sobre su frenteCrestones dobles con gallardo vuelo:Marca el padre en su noble continenteSu propia, alta mision. Por él al cieloLevantará la frente pensadoraRoma, del orbe militar señora.
»La cual de siete alcázares murada,Con viriles renuevos en que abundaRie, como en su carro alborozadaDe Berecinto la Deidad fecundaPor las frigias ciudades torreadaVa, y su prole celeste la circunda:Cien nietos que amamanta y que la adoran;Todos son Dioses y entre Dioses moran.
»La cual de siete alcázares murada,Con viriles renuevos en que abundaRie, como en su carro alborozadaDe Berecinto la Deidad fecundaPor las frigias ciudades torreadaVa, y su prole celeste la circunda:Cien nietos que amamanta y que la adoran;Todos son Dioses y entre Dioses moran.
»La cual de siete alcázares murada,Con viriles renuevos en que abundaRie, como en su carro alborozadaDe Berecinto la Deidad fecundaPor las frigias ciudades torreadaVa, y su prole celeste la circunda:Cien nietos que amamanta y que la adoran;Todos son Dioses y entre Dioses moran.
»Los ojos torna: á tu nacion atentoContempla en Roma; á César mira; advierteLos racimos de Yulo tu sarmiento,Que á luz cabal predestinó la suerte.Éste es, éste es el que una vez y cientoOiste á altos anuncios prometerte,César Augusto, hijo de un Dios, que al mundoEl áureo siglo volverá fecundo.
»Los ojos torna: á tu nacion atentoContempla en Roma; á César mira; advierteLos racimos de Yulo tu sarmiento,Que á luz cabal predestinó la suerte.Éste es, éste es el que una vez y cientoOiste á altos anuncios prometerte,César Augusto, hijo de un Dios, que al mundoEl áureo siglo volverá fecundo.
»Los ojos torna: á tu nacion atentoContempla en Roma; á César mira; advierteLos racimos de Yulo tu sarmiento,Que á luz cabal predestinó la suerte.Éste es, éste es el que una vez y cientoOiste á altos anuncios prometerte,César Augusto, hijo de un Dios, que al mundoEl áureo siglo volverá fecundo.
»Él á Italia honrará con tales donesCual ya Saturno; y llevará su imperioDel Indo y Garamanta á las naciones,Su valor fatigando al hemisferio;Y abriránse á su paso las regionesQue allende el Sol se embozan en misterio,Á do el cielo con astros rutilanteRueda en los hombros del eterno Atlante.
»Él á Italia honrará con tales donesCual ya Saturno; y llevará su imperioDel Indo y Garamanta á las naciones,Su valor fatigando al hemisferio;Y abriránse á su paso las regionesQue allende el Sol se embozan en misterio,Á do el cielo con astros rutilanteRueda en los hombros del eterno Atlante.
»Él á Italia honrará con tales donesCual ya Saturno; y llevará su imperioDel Indo y Garamanta á las naciones,Su valor fatigando al hemisferio;Y abriránse á su paso las regionesQue allende el Sol se embozan en misterio,Á do el cielo con astros rutilanteRueda en los hombros del eterno Atlante.
»Ya ven los Caspios reinos su venida,Por anuncios, con ánimo intranquilo;Ya la tierra Meótica trepida,Sus siete brazos estremece el Nilo.Tigres guiando con pampínea bridaY de Nisa impeliendo, excelso asilo,Su carro victorioso, Baco emperoLlegar no pudo á ese último lindero.
»Ya ven los Caspios reinos su venida,Por anuncios, con ánimo intranquilo;Ya la tierra Meótica trepida,Sus siete brazos estremece el Nilo.Tigres guiando con pampínea bridaY de Nisa impeliendo, excelso asilo,Su carro victorioso, Baco emperoLlegar no pudo á ese último lindero.
»Ya ven los Caspios reinos su venida,Por anuncios, con ánimo intranquilo;Ya la tierra Meótica trepida,Sus siete brazos estremece el Nilo.Tigres guiando con pampínea bridaY de Nisa impeliendo, excelso asilo,Su carro victorioso, Baco emperoLlegar no pudo á ese último lindero.
»No corrió Alcídes mismo espacio tanto,Aunque prendió con rápida saetaLa cierva piés-de-bronce, y de ErimantoImpuso paces en la selva inquieta,Y el lerneo confin cubrió de espanto.¿Y dudamos vencer adversa metaNuestra gloria ensanchando? ¿Harán temoresQue no hollemos la Ausonia triunfadores?
»No corrió Alcídes mismo espacio tanto,Aunque prendió con rápida saetaLa cierva piés-de-bronce, y de ErimantoImpuso paces en la selva inquieta,Y el lerneo confin cubrió de espanto.¿Y dudamos vencer adversa metaNuestra gloria ensanchando? ¿Harán temoresQue no hollemos la Ausonia triunfadores?
»No corrió Alcídes mismo espacio tanto,Aunque prendió con rápida saetaLa cierva piés-de-bronce, y de ErimantoImpuso paces en la selva inquieta,Y el lerneo confin cubrió de espanto.¿Y dudamos vencer adversa metaNuestra gloria ensanchando? ¿Harán temoresQue no hollemos la Ausonia triunfadores?
»¿Quién es aquél que coronado asomaDe insigne oliva, y que con propia manoYa sobre sí sacras ofrendas toma?Su barba anuncia y su cabello canoAl primer rey-legislador de Roma,Que de su humilde Cúres, aldeano,Y de su hogar, desnudo, imperio grandeSaldrá á regir cuando el deber lo mande.
»¿Quién es aquél que coronado asomaDe insigne oliva, y que con propia manoYa sobre sí sacras ofrendas toma?Su barba anuncia y su cabello canoAl primer rey-legislador de Roma,Que de su humilde Cúres, aldeano,Y de su hogar, desnudo, imperio grandeSaldrá á regir cuando el deber lo mande.
»¿Quién es aquél que coronado asomaDe insigne oliva, y que con propia manoYa sobre sí sacras ofrendas toma?Su barba anuncia y su cabello canoAl primer rey-legislador de Roma,Que de su humilde Cúres, aldeano,Y de su hogar, desnudo, imperio grandeSaldrá á regir cuando el deber lo mande.
»Tulo va en pos, que moverá á pelea,La paz quebrando, á ejércitos vecinosYa al prez no usados que el valor granjea;Y Anco despues, que áun hoy en sus caminosEl aura popular vano desea.¿O quieres ver los príncipes Tarquinos,De Bruto vengador el alma fieraY los fasces que al pueblo recupera?
»Tulo va en pos, que moverá á pelea,La paz quebrando, á ejércitos vecinosYa al prez no usados que el valor granjea;Y Anco despues, que áun hoy en sus caminosEl aura popular vano desea.¿O quieres ver los príncipes Tarquinos,De Bruto vengador el alma fieraY los fasces que al pueblo recupera?
»Tulo va en pos, que moverá á pelea,La paz quebrando, á ejércitos vecinosYa al prez no usados que el valor granjea;Y Anco despues, que áun hoy en sus caminosEl aura popular vano desea.¿O quieres ver los príncipes Tarquinos,De Bruto vengador el alma fieraY los fasces que al pueblo recupera?
»Bruto duras segures el primeroCobrará, y el honor del consulado;Y al ver que nuevo plan traman guerrero,El, de la bella libertad prendado,Muerte á sus hijos mandará severo.En él vencieron (¡padre infortunado!),Cualquier fallo que espere á su memoria,Amor de patria y ambicion de gloria.
»Bruto duras segures el primeroCobrará, y el honor del consulado;Y al ver que nuevo plan traman guerrero,El, de la bella libertad prendado,Muerte á sus hijos mandará severo.En él vencieron (¡padre infortunado!),Cualquier fallo que espere á su memoria,Amor de patria y ambicion de gloria.
»Bruto duras segures el primeroCobrará, y el honor del consulado;Y al ver que nuevo plan traman guerrero,El, de la bella libertad prendado,Muerte á sus hijos mandará severo.En él vencieron (¡padre infortunado!),Cualquier fallo que espere á su memoria,Amor de patria y ambicion de gloria.
»Brillar Decios y Drusos vé lejanos;Torcuato, que levanta el hacha impía;Camilo, que del triunfo, con romanosRescatados pendones, se gloría.Esas dos almas que cual dos hermanosEn sombra armadas ves, rayando el dia¿Qué guerra no se harán? ¡Cuánto de estragos!¡Qué grandes huestes y sangrientos lagos!
»Brillar Decios y Drusos vé lejanos;Torcuato, que levanta el hacha impía;Camilo, que del triunfo, con romanosRescatados pendones, se gloría.Esas dos almas que cual dos hermanosEn sombra armadas ves, rayando el dia¿Qué guerra no se harán? ¡Cuánto de estragos!¡Qué grandes huestes y sangrientos lagos!
»Brillar Decios y Drusos vé lejanos;Torcuato, que levanta el hacha impía;Camilo, que del triunfo, con romanosRescatados pendones, se gloría.Esas dos almas que cual dos hermanosEn sombra armadas ves, rayando el dia¿Qué guerra no se harán? ¡Cuánto de estragos!¡Qué grandes huestes y sangrientos lagos!
»De los Alpes el suegro se abalanza;Convoca sus legiones de OrïenteEl enojado yerno á la venganza.¡Hijos! ¡no hirais el seno á la inocentePatria! ¡no eterniceis bárbara usanza!¡Tú, el primero, de Olimpo procedente,Oh sangre mia, de rencores libre,No ya esa arma cruel tu mano vibre!
»De los Alpes el suegro se abalanza;Convoca sus legiones de OrïenteEl enojado yerno á la venganza.¡Hijos! ¡no hirais el seno á la inocentePatria! ¡no eterniceis bárbara usanza!¡Tú, el primero, de Olimpo procedente,Oh sangre mia, de rencores libre,No ya esa arma cruel tu mano vibre!
»De los Alpes el suegro se abalanza;Convoca sus legiones de OrïenteEl enojado yerno á la venganza.¡Hijos! ¡no hirais el seno á la inocentePatria! ¡no eterniceis bárbara usanza!¡Tú, el primero, de Olimpo procedente,Oh sangre mia, de rencores libre,No ya esa arma cruel tu mano vibre!
»Aquél, cuando á Corinto á su talanteHaya tratado y al orgullo aquivo,Al Capitolio correrá triunfante;Éste, el país de Agamemnon nativoSubyugará, y en Pérses arroganteVerá á un nieto de Aquíles fugitivo:Tales desquites á Ilïon reservaY al profanado templo de Minerva.
»Aquél, cuando á Corinto á su talanteHaya tratado y al orgullo aquivo,Al Capitolio correrá triunfante;Éste, el país de Agamemnon nativoSubyugará, y en Pérses arroganteVerá á un nieto de Aquíles fugitivo:Tales desquites á Ilïon reservaY al profanado templo de Minerva.
»Aquél, cuando á Corinto á su talanteHaya tratado y al orgullo aquivo,Al Capitolio correrá triunfante;Éste, el país de Agamemnon nativoSubyugará, y en Pérses arroganteVerá á un nieto de Aquíles fugitivo:Tales desquites á Ilïon reservaY al profanado templo de Minerva.
»No al gran Caton olvidaré, no á Coso;Ni ya á los Gracos, ni á los dos Scipiones,Relámpagos de guerra, pavorosoApellido á las líbicas regiones.Fabricio, en tu pobreza poderoso,¡Salve! y tú, el oro en rústicos terronesEsparciendo, oh Serrano! ¡Salve, oh Fabios!No, aunque cansado, os callarán mis labios.
»No al gran Caton olvidaré, no á Coso;Ni ya á los Gracos, ni á los dos Scipiones,Relámpagos de guerra, pavorosoApellido á las líbicas regiones.Fabricio, en tu pobreza poderoso,¡Salve! y tú, el oro en rústicos terronesEsparciendo, oh Serrano! ¡Salve, oh Fabios!No, aunque cansado, os callarán mis labios.
»No al gran Caton olvidaré, no á Coso;Ni ya á los Gracos, ni á los dos Scipiones,Relámpagos de guerra, pavorosoApellido á las líbicas regiones.Fabricio, en tu pobreza poderoso,¡Salve! y tú, el oro en rústicos terronesEsparciendo, oh Serrano! ¡Salve, oh Fabios!No, aunque cansado, os callarán mis labios.
»Máximo, con tardanzas tú prudentesSalvarás la Nacion. Y esto adivino:Otros con más primor vultos vivientesHarán de bronce duro ó mármol fino;Oradores habrá más elocuentes;Sabios podrán con más seguro tinoEl cielo escudriñar y las estrellas,Y los cercos medir y el poder de ellas;—
»Máximo, con tardanzas tú prudentesSalvarás la Nacion. Y esto adivino:Otros con más primor vultos vivientesHarán de bronce duro ó mármol fino;Oradores habrá más elocuentes;Sabios podrán con más seguro tinoEl cielo escudriñar y las estrellas,Y los cercos medir y el poder de ellas;—
»Máximo, con tardanzas tú prudentesSalvarás la Nacion. Y esto adivino:Otros con más primor vultos vivientesHarán de bronce duro ó mármol fino;Oradores habrá más elocuentes;Sabios podrán con más seguro tinoEl cielo escudriñar y las estrellas,Y los cercos medir y el poder de ellas;—
»Tú, Romano, regir debes el mundo;Esto, y paces dictar, te asigna el hado,Humillando al soberbio, al iracundo,Levantando al rendido, al desgraciado.»Habla Anquíses, y atiéndenle en profundoSilencio. «Ved,» añade, «señaladoCon opimos despojos á Marcelo,Que alza entre todos vencedor su vuelo.
»Tú, Romano, regir debes el mundo;Esto, y paces dictar, te asigna el hado,Humillando al soberbio, al iracundo,Levantando al rendido, al desgraciado.»Habla Anquíses, y atiéndenle en profundoSilencio. «Ved,» añade, «señaladoCon opimos despojos á Marcelo,Que alza entre todos vencedor su vuelo.
»Tú, Romano, regir debes el mundo;Esto, y paces dictar, te asigna el hado,Humillando al soberbio, al iracundo,Levantando al rendido, al desgraciado.»Habla Anquíses, y atiéndenle en profundoSilencio. «Ved,» añade, «señaladoCon opimos despojos á Marcelo,Que alza entre todos vencedor su vuelo.
»En mar revuelta armado caballeroLibrará al pueblo de infeliz destino,Venciendo al Galo, al Peno, y el terceroSerá que ofrenda igual cuelgue á Quirino.»Viendo Enéas que aquél por compañeroTrae á un jóven de aspecto peregrinoY brillante armadura, mas la frenteMustia casi, ojos bajos, faz doliente;
»En mar revuelta armado caballeroLibrará al pueblo de infeliz destino,Venciendo al Galo, al Peno, y el terceroSerá que ofrenda igual cuelgue á Quirino.»Viendo Enéas que aquél por compañeroTrae á un jóven de aspecto peregrinoY brillante armadura, mas la frenteMustia casi, ojos bajos, faz doliente;
»En mar revuelta armado caballeroLibrará al pueblo de infeliz destino,Venciendo al Galo, al Peno, y el terceroSerá que ofrenda igual cuelgue á Quirino.»Viendo Enéas que aquél por compañeroTrae á un jóven de aspecto peregrinoY brillante armadura, mas la frenteMustia casi, ojos bajos, faz doliente;
«¿Y quién es el doncel, ¡oh padre!» exclama,«Que le sigue en amiga competencia?¿Hijo suyo será, ó acaso ramaRemota de su ilustre descendencia?¿Qué són de córte en torno se derrama?¡Cuán parecido en la marcial presencia!¡Mas ay! que en torno de su frente vagaOdiosa noche con su sombra aciaga!»
«¿Y quién es el doncel, ¡oh padre!» exclama,«Que le sigue en amiga competencia?¿Hijo suyo será, ó acaso ramaRemota de su ilustre descendencia?¿Qué són de córte en torno se derrama?¡Cuán parecido en la marcial presencia!¡Mas ay! que en torno de su frente vagaOdiosa noche con su sombra aciaga!»
«¿Y quién es el doncel, ¡oh padre!» exclama,«Que le sigue en amiga competencia?¿Hijo suyo será, ó acaso ramaRemota de su ilustre descendencia?¿Qué són de córte en torno se derrama?¡Cuán parecido en la marcial presencia!¡Mas ay! que en torno de su frente vagaOdiosa noche con su sombra aciaga!»
Con lágrimas Anquíses respondia:«¿Quieres anticipar de los RomanosEl eterno dolor? Fortuna un diaEse jóven mostrando á los humanosTornarále á ocultar en sombra impía.Tal vez, tal vez, oh Dioses soberanos,Si este dón inmortal nos franqueara,El trance vuestra diestra recelara!
Con lágrimas Anquíses respondia:«¿Quieres anticipar de los RomanosEl eterno dolor? Fortuna un diaEse jóven mostrando á los humanosTornarále á ocultar en sombra impía.Tal vez, tal vez, oh Dioses soberanos,Si este dón inmortal nos franqueara,El trance vuestra diestra recelara!
Con lágrimas Anquíses respondia:«¿Quieres anticipar de los RomanosEl eterno dolor? Fortuna un diaEse jóven mostrando á los humanosTornarále á ocultar en sombra impía.Tal vez, tal vez, oh Dioses soberanos,Si este dón inmortal nos franqueara,El trance vuestra diestra recelara!
»Del Campo Marcio á la romana plaza¡Cuántos gemidos herirán los cielos!Y si ya tu onda su sepulcro abraza,¿Qué, oh Tibre, no verás de acerbos duelos?Ningun mancebo de troyana razaTanto alzará, como él, de los abuelosLatinos la esperanza; hijo más buenoNunca otro criarás, Roma, á tu seno.
»Del Campo Marcio á la romana plaza¡Cuántos gemidos herirán los cielos!Y si ya tu onda su sepulcro abraza,¿Qué, oh Tibre, no verás de acerbos duelos?Ningun mancebo de troyana razaTanto alzará, como él, de los abuelosLatinos la esperanza; hijo más buenoNunca otro criarás, Roma, á tu seno.
»Del Campo Marcio á la romana plaza¡Cuántos gemidos herirán los cielos!Y si ya tu onda su sepulcro abraza,¿Qué, oh Tibre, no verás de acerbos duelos?Ningun mancebo de troyana razaTanto alzará, como él, de los abuelosLatinos la esperanza; hijo más buenoNunca otro criarás, Roma, á tu seno.
»¡Oh tipo de fe antigua y piedad rara!¡Oh, qué brazo invencible en lid guerrera!Ninguno, si viviese, le retaraImpune, ó ya á pié firme combatieraÓ caballo brioso espoleara.Mas ¿qué suerte llorosa no le espera?¡Ah! lograses trocar males por bienes!Tú un Marcelo serás, sombra que vienes:
»¡Oh tipo de fe antigua y piedad rara!¡Oh, qué brazo invencible en lid guerrera!Ninguno, si viviese, le retaraImpune, ó ya á pié firme combatieraÓ caballo brioso espoleara.Mas ¿qué suerte llorosa no le espera?¡Ah! lograses trocar males por bienes!Tú un Marcelo serás, sombra que vienes:
»¡Oh tipo de fe antigua y piedad rara!¡Oh, qué brazo invencible en lid guerrera!Ninguno, si viviese, le retaraImpune, ó ya á pié firme combatieraÓ caballo brioso espoleara.Mas ¿qué suerte llorosa no le espera?¡Ah! lograses trocar males por bienes!Tú un Marcelo serás, sombra que vienes:
»Azucenas me dad con mano larga;Que, á ilustre nieto fáciles honores,Cortos alivios de esparanza amarga,Quiero esparcir sobre su frente flores.»Dice, y la voz en lágrimas se embarga.Tal los campos hollando encantadoresEn que benigna luz mágica oscila,Míranlo todo el héroe y la Sibila.
»Azucenas me dad con mano larga;Que, á ilustre nieto fáciles honores,Cortos alivios de esparanza amarga,Quiero esparcir sobre su frente flores.»Dice, y la voz en lágrimas se embarga.Tal los campos hollando encantadoresEn que benigna luz mágica oscila,Míranlo todo el héroe y la Sibila.
»Azucenas me dad con mano larga;Que, á ilustre nieto fáciles honores,Cortos alivios de esparanza amarga,Quiero esparcir sobre su frente flores.»Dice, y la voz en lágrimas se embarga.Tal los campos hollando encantadoresEn que benigna luz mágica oscila,Míranlo todo el héroe y la Sibila.
Y luégo que hubo el padre al hijo atentoAventuras y sitios explicado,Avivando en su pecho el patrio alientoY ambicion santa de futuro estado,Nuevas guerras le anuncia, de LaurentoPueblos y muros do le cita el hado:Y maneras le enseña como eludaYa caso extraño, ya fatiga ruda.
Y luégo que hubo el padre al hijo atentoAventuras y sitios explicado,Avivando en su pecho el patrio alientoY ambicion santa de futuro estado,Nuevas guerras le anuncia, de LaurentoPueblos y muros do le cita el hado:Y maneras le enseña como eludaYa caso extraño, ya fatiga ruda.
Y luégo que hubo el padre al hijo atentoAventuras y sitios explicado,Avivando en su pecho el patrio alientoY ambicion santa de futuro estado,Nuevas guerras le anuncia, de LaurentoPueblos y muros do le cita el hado:Y maneras le enseña como eludaYa caso extraño, ya fatiga ruda.
Allá en confines de misterio eternoEl Sueño volador tiene dos puertas,Una de albo marfil, otra de cuerno,A ensueños varios á la vez abiertas.Transitan la primera, del AvernoFábricas de ilusion, sombras inciertas;Las visiones é imágenes realesCruzan de la segunda los umbrales.
Allá en confines de misterio eternoEl Sueño volador tiene dos puertas,Una de albo marfil, otra de cuerno,A ensueños varios á la vez abiertas.Transitan la primera, del AvernoFábricas de ilusion, sombras inciertas;Las visiones é imágenes realesCruzan de la segunda los umbrales.
Allá en confines de misterio eternoEl Sueño volador tiene dos puertas,Una de albo marfil, otra de cuerno,A ensueños varios á la vez abiertas.Transitan la primera, del AvernoFábricas de ilusion, sombras inciertas;Las visiones é imágenes realesCruzan de la segunda los umbrales.
Yendo hablando los tres, hé aquí despideAnquíses á los dos por el abiertoPórtico de marfil. Enéas mideArrancando de allí, camino ciertoHácia amigos y naves, y decideIr tierra á tierra de Cayeta al puerto.Ya, por fin, proa afuera áncoras tiran;Las popas en la costa alzar se miran.
Yendo hablando los tres, hé aquí despideAnquíses á los dos por el abiertoPórtico de marfil. Enéas mideArrancando de allí, camino ciertoHácia amigos y naves, y decideIr tierra á tierra de Cayeta al puerto.Ya, por fin, proa afuera áncoras tiran;Las popas en la costa alzar se miran.
Yendo hablando los tres, hé aquí despideAnquíses á los dos por el abiertoPórtico de marfil. Enéas mideArrancando de allí, camino ciertoHácia amigos y naves, y decideIr tierra á tierra de Cayeta al puerto.Ya, por fin, proa afuera áncoras tiran;Las popas en la costa alzar se miran.
FIN DEL TOMO PRIMERO.
NOTAS:[A]Aquí transcribe el crítico, de la traducción de laEneidapor el Sr. Caro, cinco actavas (LXXIIáLXXVII), que el lector puede ver en este tomo á lapág. 172.[B]Apuntaciones críticas sobre el lenguaje bogotano, por Rufino José Cuervo. Bogotá, 1867-1872. Un v. in 8.º, de 527 páginas.—(De esta obra ha salido á luz en este año en Bogotá, una 3.ª edición, considerablemente aumentada.)—El Editor.[C]Aquí sigue discurriendo el crítico sobre las transformaciones que en su concepto debe experimentar el castellano en América. Suprimimos esta parte como no pertinente al asunto.El Editor.
NOTAS:
[A]Aquí transcribe el crítico, de la traducción de laEneidapor el Sr. Caro, cinco actavas (LXXIIáLXXVII), que el lector puede ver en este tomo á lapág. 172.
[A]Aquí transcribe el crítico, de la traducción de laEneidapor el Sr. Caro, cinco actavas (LXXIIáLXXVII), que el lector puede ver en este tomo á lapág. 172.
[B]Apuntaciones críticas sobre el lenguaje bogotano, por Rufino José Cuervo. Bogotá, 1867-1872. Un v. in 8.º, de 527 páginas.—(De esta obra ha salido á luz en este año en Bogotá, una 3.ª edición, considerablemente aumentada.)—El Editor.
[B]Apuntaciones críticas sobre el lenguaje bogotano, por Rufino José Cuervo. Bogotá, 1867-1872. Un v. in 8.º, de 527 páginas.—(De esta obra ha salido á luz en este año en Bogotá, una 3.ª edición, considerablemente aumentada.)—El Editor.
[C]Aquí sigue discurriendo el crítico sobre las transformaciones que en su concepto debe experimentar el castellano en América. Suprimimos esta parte como no pertinente al asunto.El Editor.
[C]Aquí sigue discurriendo el crítico sobre las transformaciones que en su concepto debe experimentar el castellano en América. Suprimimos esta parte como no pertinente al asunto.El Editor.