CLXXX.

CLXXX.

Aquellos mismos que patente entradaHallan, yendo adelante, no por esoEvitan de la turba encarnizadaQue envuelta en el tropel los sigue, el peso.Tal hubo á quien alcance dió la espadaYa en el umbral, á do llegaba ileso,Y en la patria ciudad, recien llagado,Va á morir de su hogar en el sagrado.

Aquellos mismos que patente entradaHallan, yendo adelante, no por esoEvitan de la turba encarnizadaQue envuelta en el tropel los sigue, el peso.Tal hubo á quien alcance dió la espadaYa en el umbral, á do llegaba ileso,Y en la patria ciudad, recien llagado,Va á morir de su hogar en el sagrado.

Aquellos mismos que patente entradaHallan, yendo adelante, no por esoEvitan de la turba encarnizadaQue envuelta en el tropel los sigue, el peso.Tal hubo á quien alcance dió la espadaYa en el umbral, á do llegaba ileso,Y en la patria ciudad, recien llagado,Va á morir de su hogar en el sagrado.

Aquellos mismos que patente entrada

Hallan, yendo adelante, no por eso

Evitan de la turba encarnizada

Que envuelta en el tropel los sigue, el peso.

Tal hubo á quien alcance dió la espada

Ya en el umbral, á do llegaba ileso,

Y en la patria ciudad, recien llagado,

Va á morir de su hogar en el sagrado.

Mas de la plaza al ver los guardadoresQue amigos y enemigos junto llegan,Puertas danse á cerrar, y á los clamoresNo osan ceder de los que ansiosos ruegan.Nacieron del terror ciegos furores:Estos, armas en mano, el paso niegan;Con las suyas abrirlo aquéllos quieren,Y en choque horrendo asaz matan y mueren.

Mas de la plaza al ver los guardadoresQue amigos y enemigos junto llegan,Puertas danse á cerrar, y á los clamoresNo osan ceder de los que ansiosos ruegan.Nacieron del terror ciegos furores:Estos, armas en mano, el paso niegan;Con las suyas abrirlo aquéllos quieren,Y en choque horrendo asaz matan y mueren.

Mas de la plaza al ver los guardadoresQue amigos y enemigos junto llegan,Puertas danse á cerrar, y á los clamoresNo osan ceder de los que ansiosos ruegan.Nacieron del terror ciegos furores:Estos, armas en mano, el paso niegan;Con las suyas abrirlo aquéllos quieren,Y en choque horrendo asaz matan y mueren.

Mas de la plaza al ver los guardadores

Que amigos y enemigos junto llegan,

Puertas danse á cerrar, y á los clamores

No osan ceder de los que ansiosos ruegan.

Nacieron del terror ciegos furores:

Estos, armas en mano, el paso niegan;

Con las suyas abrirlo aquéllos quieren,

Y en choque horrendo asaz matan y mueren.

Los exclusos, que en vano buscan senda(Espectáculo fiero á los llorososPadres), ó urgidos de presion tremendaCaen despeñados en los hondos fosos,O contra la muralla á toda riendaArrójanse á estrellarse impetüosos,Y los ferrados postes acometeLa ciega masa con furor de ariete.

Los exclusos, que en vano buscan senda(Espectáculo fiero á los llorososPadres), ó urgidos de presion tremendaCaen despeñados en los hondos fosos,O contra la muralla á toda riendaArrójanse á estrellarse impetüosos,Y los ferrados postes acometeLa ciega masa con furor de ariete.

Los exclusos, que en vano buscan senda(Espectáculo fiero á los llorososPadres), ó urgidos de presion tremendaCaen despeñados en los hondos fosos,O contra la muralla á toda riendaArrójanse á estrellarse impetüosos,Y los ferrados postes acometeLa ciega masa con furor de ariete.

Los exclusos, que en vano buscan senda

(Espectáculo fiero á los llorosos

Padres), ó urgidos de presion tremenda

Caen despeñados en los hondos fosos,

O contra la muralla á toda rienda

Arrójanse á estrellarse impetüosos,

Y los ferrados postes acomete

La ciega masa con furor de ariete.

Desde el muro matronas y doncellasNegras púas y recios leños tiran,Si aceros faltan, y á seguir las huellasDe la Amazona intrépidas aspiran.Puro amor de la Patria tanto en ellasHace, que sólo á defenderla miranTendiendo el cuerpo, y cada cual esperaMorir en el empeño la primera.

Desde el muro matronas y doncellasNegras púas y recios leños tiran,Si aceros faltan, y á seguir las huellasDe la Amazona intrépidas aspiran.Puro amor de la Patria tanto en ellasHace, que sólo á defenderla miranTendiendo el cuerpo, y cada cual esperaMorir en el empeño la primera.

Desde el muro matronas y doncellasNegras púas y recios leños tiran,Si aceros faltan, y á seguir las huellasDe la Amazona intrépidas aspiran.Puro amor de la Patria tanto en ellasHace, que sólo á defenderla miranTendiendo el cuerpo, y cada cual esperaMorir en el empeño la primera.

Desde el muro matronas y doncellas

Negras púas y recios leños tiran,

Si aceros faltan, y á seguir las huellas

De la Amazona intrépidas aspiran.

Puro amor de la Patria tanto en ellas

Hace, que sólo á defenderla miran

Tendiendo el cuerpo, y cada cual espera

Morir en el empeño la primera.

En este medio allá en los escondidosSenos del bosque á Turno desconciertaNueva cruel que lleva á sus oidosAcca en gran turbacion:—Camila, muerta:Los Volscos, destrozados, destruidos:Del enemigo la victoria, cierta;Suyo el abandonado campamento:El terror á las puertas de Laurento.

En este medio allá en los escondidosSenos del bosque á Turno desconciertaNueva cruel que lleva á sus oidosAcca en gran turbacion:—Camila, muerta:Los Volscos, destrozados, destruidos:Del enemigo la victoria, cierta;Suyo el abandonado campamento:El terror á las puertas de Laurento.

En este medio allá en los escondidosSenos del bosque á Turno desconciertaNueva cruel que lleva á sus oidosAcca en gran turbacion:—Camila, muerta:Los Volscos, destrozados, destruidos:Del enemigo la victoria, cierta;Suyo el abandonado campamento:El terror á las puertas de Laurento.

En este medio allá en los escondidos

Senos del bosque á Turno desconcierta

Nueva cruel que lleva á sus oidos

Acca en gran turbacion:—Camila, muerta:

Los Volscos, destrozados, destruidos:

Del enemigo la victoria, cierta;

Suyo el abandonado campamento:

El terror á las puertas de Laurento.

El mancebo al instante ardiendo en ira(No sin que á ello en su daño le persuadaLa voluntad de Jove) se retiraDel agrio bosque y pérfida celada.A tiempo que él de nuevo á sus piés miraDilatarse los llanos, la evacuadaMontaña Enéas penetró, la alturaSupera, y sale de la selva oscura.

El mancebo al instante ardiendo en ira(No sin que á ello en su daño le persuadaLa voluntad de Jove) se retiraDel agrio bosque y pérfida celada.A tiempo que él de nuevo á sus piés miraDilatarse los llanos, la evacuadaMontaña Enéas penetró, la alturaSupera, y sale de la selva oscura.

El mancebo al instante ardiendo en ira(No sin que á ello en su daño le persuadaLa voluntad de Jove) se retiraDel agrio bosque y pérfida celada.A tiempo que él de nuevo á sus piés miraDilatarse los llanos, la evacuadaMontaña Enéas penetró, la alturaSupera, y sale de la selva oscura.

El mancebo al instante ardiendo en ira

(No sin que á ello en su daño le persuada

La voluntad de Jove) se retira

Del agrio bosque y pérfida celada.

A tiempo que él de nuevo á sus piés mira

Dilatarse los llanos, la evacuada

Montaña Enéas penetró, la altura

Supera, y sale de la selva oscura.

Raudo uno y otro á la ciudad camina;No muchos pasos entre sí distantesY en órden van. La hueste laurentinaY de polvo los campos humeantesDelante Enéas ve: que él se avecinaTurno advierte á su vez; de los infantesHa sentido el concorde movimientoY de los potros el fogoso aliento.

Raudo uno y otro á la ciudad camina;No muchos pasos entre sí distantesY en órden van. La hueste laurentinaY de polvo los campos humeantesDelante Enéas ve: que él se avecinaTurno advierte á su vez; de los infantesHa sentido el concorde movimientoY de los potros el fogoso aliento.

Raudo uno y otro á la ciudad camina;No muchos pasos entre sí distantesY en órden van. La hueste laurentinaY de polvo los campos humeantesDelante Enéas ve: que él se avecinaTurno advierte á su vez; de los infantesHa sentido el concorde movimientoY de los potros el fogoso aliento.

Raudo uno y otro á la ciudad camina;

No muchos pasos entre sí distantes

Y en órden van. La hueste laurentina

Y de polvo los campos humeantes

Delante Enéas ve: que él se avecina

Turno advierte á su vez; de los infantes

Ha sentido el concorde movimiento

Y de los potros el fogoso aliento.

Y al combate principio allí se diera,Si, á par que el hemisferio desampara,No ya el rosado Febo en la onda iberaSus cansados cabellos recreara.Abriendo de la noche la carreraFallece el dia, y sin su lumbre claraDeja á entrambos ejércitos, los cualesCercando el muro asientan sus rëales.

Y al combate principio allí se diera,Si, á par que el hemisferio desampara,No ya el rosado Febo en la onda iberaSus cansados cabellos recreara.Abriendo de la noche la carreraFallece el dia, y sin su lumbre claraDeja á entrambos ejércitos, los cualesCercando el muro asientan sus rëales.

Y al combate principio allí se diera,Si, á par que el hemisferio desampara,No ya el rosado Febo en la onda iberaSus cansados cabellos recreara.Abriendo de la noche la carreraFallece el dia, y sin su lumbre claraDeja á entrambos ejércitos, los cualesCercando el muro asientan sus rëales.

Y al combate principio allí se diera,

Si, á par que el hemisferio desampara,

No ya el rosado Febo en la onda ibera

Sus cansados cabellos recreara.

Abriendo de la noche la carrera

Fallece el dia, y sin su lumbre clara

Deja á entrambos ejércitos, los cuales

Cercando el muro asientan sus rëales.


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