DEDICATORIA
Tornáis de nuevo, hermosas imágenes flotantes,que dulce y melancólico un día contemplé.¿Asiros y teneros podré feliz como antes?¡Aún vuela hacia vosotras el alma cuando os ve!Venid, y medio envueltas en el brumoso velo,a mi poder sumisas, girad en derredor;el corazón aún late con juvenil anhelo,si aspira vuestro mágico aliento hechizador.Hoy vuelven de otro tiempo mejor la alegre historia,y las risueñas sombras de la feliz edad,y como añejo cuento, perdido en la memoria,sus cándidos amores, su crédula amistad;y aquel hondo lamento que en las revueltas víasde la existencia, amargo, del corazón brotó,y los queridos seres que en venturosos díasla momentánea dicha traidora nos robó.No escucharéis gozosos mi renaciente canto,vosotros para quienes la cítara pulsé;deshízose ¡ay! el coro que comprendió su encanto,apenas apagándose el eco débil fue.Hoy mis acentos oye tropel desconocido,y hasta su mismo aplauso me hiela el corazón;los pocos que a mi canto prestaran el oído,si alientan, lejos viven en triste dispersión.Al reino de los puros espíritus me impulsaafán en mí dormido, que despertando va;mas, como el arpa eolia, que un soplo errante pulsa,incoherentes notas mi labio al viento da.Del alma opresa brotan suspiro tras suspiro;ternura enervadora siento surgir en mí:cuanto poseo y gozo como apariencia miro,y como bien presente cuanto gocé y perdí.
Tornáis de nuevo, hermosas imágenes flotantes,que dulce y melancólico un día contemplé.¿Asiros y teneros podré feliz como antes?¡Aún vuela hacia vosotras el alma cuando os ve!Venid, y medio envueltas en el brumoso velo,a mi poder sumisas, girad en derredor;el corazón aún late con juvenil anhelo,si aspira vuestro mágico aliento hechizador.
Tornáis de nuevo, hermosas imágenes flotantes,
que dulce y melancólico un día contemplé.
¿Asiros y teneros podré feliz como antes?
¡Aún vuela hacia vosotras el alma cuando os ve!
Venid, y medio envueltas en el brumoso velo,
a mi poder sumisas, girad en derredor;
el corazón aún late con juvenil anhelo,
si aspira vuestro mágico aliento hechizador.
Hoy vuelven de otro tiempo mejor la alegre historia,y las risueñas sombras de la feliz edad,y como añejo cuento, perdido en la memoria,sus cándidos amores, su crédula amistad;y aquel hondo lamento que en las revueltas víasde la existencia, amargo, del corazón brotó,y los queridos seres que en venturosos díasla momentánea dicha traidora nos robó.
Hoy vuelven de otro tiempo mejor la alegre historia,
y las risueñas sombras de la feliz edad,
y como añejo cuento, perdido en la memoria,
sus cándidos amores, su crédula amistad;
y aquel hondo lamento que en las revueltas vías
de la existencia, amargo, del corazón brotó,
y los queridos seres que en venturosos días
la momentánea dicha traidora nos robó.
No escucharéis gozosos mi renaciente canto,vosotros para quienes la cítara pulsé;deshízose ¡ay! el coro que comprendió su encanto,apenas apagándose el eco débil fue.Hoy mis acentos oye tropel desconocido,y hasta su mismo aplauso me hiela el corazón;los pocos que a mi canto prestaran el oído,si alientan, lejos viven en triste dispersión.
No escucharéis gozosos mi renaciente canto,
vosotros para quienes la cítara pulsé;
deshízose ¡ay! el coro que comprendió su encanto,
apenas apagándose el eco débil fue.
Hoy mis acentos oye tropel desconocido,
y hasta su mismo aplauso me hiela el corazón;
los pocos que a mi canto prestaran el oído,
si alientan, lejos viven en triste dispersión.
Al reino de los puros espíritus me impulsaafán en mí dormido, que despertando va;mas, como el arpa eolia, que un soplo errante pulsa,incoherentes notas mi labio al viento da.Del alma opresa brotan suspiro tras suspiro;ternura enervadora siento surgir en mí:cuanto poseo y gozo como apariencia miro,y como bien presente cuanto gocé y perdí.
Al reino de los puros espíritus me impulsa
afán en mí dormido, que despertando va;
mas, como el arpa eolia, que un soplo errante pulsa,
incoherentes notas mi labio al viento da.
Del alma opresa brotan suspiro tras suspiro;
ternura enervadora siento surgir en mí:
cuanto poseo y gozo como apariencia miro,
y como bien presente cuanto gocé y perdí.
Ilustración ornamental