Ilustración ornamentalDE NOCHE
Ilustración ornamental
Calle delante de la puerta deMARGARITA
Valentín,soldado, hermano deMargarita
Cuando, al son de las botellas,nuestra bulliciosa tropahacía, entre copa y copa,el elogio de las bellas,yo, en la mesa entrambos codos,escuchaba sin empacho;y atusándome el mostacho,después que acababan todos,ajeno a temor y cuita,el vaso, bien lleno, alzaba,y «en el mundo no hay, gritaba,otra como Margarita.De ofender a nadie trato;mas sostengo mi fortuna:¡no le llega, no, ningunaa la suela del zapato!»Todos, chocando a la vezlos vasos en confusión,gritaban: «Tiene razón;es de su sexo honra y prez.»Y a la común alegríadando tributo forzoso,hasta el más vanagloriosocallaba, si no aplaudía.Y ahora, cualquier insolentepuede mofarse de mí:hay para estrellarse, sí,contra una esquina la frente.¡Cuán horribles sinsabores!Como deudor criminal,a cada frase casualsiento angustias y sudores,y en vano al que murmuróprovoco, si a la ira cedo;pues estrangularlo puedo,pero desmentirlo, no.Alguien viene: son dos, sí.¡Si uno de ellos fuera mi hombre!¡Oh! ¡Si es él –¡voto a mi nombre!–,no saldrá vivo de aquí!
Cuando, al son de las botellas,nuestra bulliciosa tropahacía, entre copa y copa,el elogio de las bellas,yo, en la mesa entrambos codos,escuchaba sin empacho;y atusándome el mostacho,después que acababan todos,ajeno a temor y cuita,el vaso, bien lleno, alzaba,y «en el mundo no hay, gritaba,otra como Margarita.De ofender a nadie trato;mas sostengo mi fortuna:¡no le llega, no, ningunaa la suela del zapato!»Todos, chocando a la vezlos vasos en confusión,gritaban: «Tiene razón;es de su sexo honra y prez.»Y a la común alegríadando tributo forzoso,hasta el más vanagloriosocallaba, si no aplaudía.Y ahora, cualquier insolentepuede mofarse de mí:hay para estrellarse, sí,contra una esquina la frente.¡Cuán horribles sinsabores!Como deudor criminal,a cada frase casualsiento angustias y sudores,y en vano al que murmuróprovoco, si a la ira cedo;pues estrangularlo puedo,pero desmentirlo, no.Alguien viene: son dos, sí.¡Si uno de ellos fuera mi hombre!¡Oh! ¡Si es él –¡voto a mi nombre!–,no saldrá vivo de aquí!
Cuando, al son de las botellas,
nuestra bulliciosa tropa
hacía, entre copa y copa,
el elogio de las bellas,
yo, en la mesa entrambos codos,
escuchaba sin empacho;
y atusándome el mostacho,
después que acababan todos,
ajeno a temor y cuita,
el vaso, bien lleno, alzaba,
y «en el mundo no hay, gritaba,
otra como Margarita.
De ofender a nadie trato;
mas sostengo mi fortuna:
¡no le llega, no, ninguna
a la suela del zapato!»
Todos, chocando a la vez
los vasos en confusión,
gritaban: «Tiene razón;
es de su sexo honra y prez.»
Y a la común alegría
dando tributo forzoso,
hasta el más vanaglorioso
callaba, si no aplaudía.
Y ahora, cualquier insolente
puede mofarse de mí:
hay para estrellarse, sí,
contra una esquina la frente.
¡Cuán horribles sinsabores!
Como deudor criminal,
a cada frase casual
siento angustias y sudores,
y en vano al que murmuró
provoco, si a la ira cedo;
pues estrangularlo puedo,
pero desmentirlo, no.
Alguien viene: son dos, sí.
¡Si uno de ellos fuera mi hombre!
¡Oh! ¡Si es él –¡voto a mi nombre!–,
no saldrá vivo de aquí!
FAUSTO, MEFISTÓFELES
Fausto
¿Ves por la ventana aquellaque a la sacristía da,una lámpara que yamoribunda luz destella,y más triste cada vezbrilla, con turbio desmayo,y al lanzar su último rayo,todo es sombra y lobreguez?¡Así, negra oscuridadmi corazón hoy inunda!
¿Ves por la ventana aquellaque a la sacristía da,una lámpara que yamoribunda luz destella,y más triste cada vezbrilla, con turbio desmayo,y al lanzar su último rayo,todo es sombra y lobreguez?¡Así, negra oscuridadmi corazón hoy inunda!
¿Ves por la ventana aquella
que a la sacristía da,
una lámpara que ya
moribunda luz destella,
y más triste cada vez
brilla, con turbio desmayo,
y al lanzar su último rayo,
todo es sombra y lobreguez?
¡Así, negra oscuridad
mi corazón hoy inunda!
Mefistófeles
Pues yo siento la profunday viva felicidaddel gato escuálido y viejoque los tejados pasea,y en la tibia chimeneafrota el áspero pellejo.En mi honrada condiciónhay, o mucho me equivoco,de libidinoso un pocoy otro poco de ladrón;y así aguardo ansioso ya,Santa Valpurgis, tu noche,porque en ella quien trasnocheno en balde trasnochará.
Pues yo siento la profunday viva felicidaddel gato escuálido y viejoque los tejados pasea,y en la tibia chimeneafrota el áspero pellejo.En mi honrada condiciónhay, o mucho me equivoco,de libidinoso un pocoy otro poco de ladrón;y así aguardo ansioso ya,Santa Valpurgis, tu noche,porque en ella quien trasnocheno en balde trasnochará.
Pues yo siento la profunda
y viva felicidad
del gato escuálido y viejo
que los tejados pasea,
y en la tibia chimenea
frota el áspero pellejo.
En mi honrada condición
hay, o mucho me equivoco,
de libidinoso un poco
y otro poco de ladrón;
y así aguardo ansioso ya,
Santa Valpurgis, tu noche,
porque en ella quien trasnoche
no en balde trasnochará.
Fausto
¿Lograré en ella el tesoroque allá en las entrañas vide la tierra?
¿Lograré en ella el tesoroque allá en las entrañas vide la tierra?
¿Lograré en ella el tesoro
que allá en las entrañas vi
de la tierra?
Mefistófeles
Para tiserá el cofrecillo de oro.Los ojos eché ya en él:de doblas está repleto.
Para tiserá el cofrecillo de oro.Los ojos eché ya en él:de doblas está repleto.
Para ti
será el cofrecillo de oro.
Los ojos eché ya en él:
de doblas está repleto.
Fausto
¿Y no viste algún objetode adorno, anillo o joyelpara mi adorada?...
¿Y no viste algún objetode adorno, anillo o joyelpara mi adorada?...
¿Y no viste algún objeto
de adorno, anillo o joyel
para mi adorada?...
Mefistófeles
Verlasno pude bien; mas respondode que había allí en el fondoalgo cual sarta de perlas.
Verlasno pude bien; mas respondode que había allí en el fondoalgo cual sarta de perlas.
Verlas
no pude bien; mas respondo
de que había allí en el fondo
algo cual sarta de perlas.
Fausto
Pláceme, porque me enfadair con las manos vacíasa verla.
Pláceme, porque me enfadair con las manos vacíasa verla.
Pláceme, porque me enfada
ir con las manos vacías
a verla.
Mefistófeles
Y pues siempre ansíasgozar dicha no lograda,ahora que el cielo nos muestratodas sus luces brillantes,podrás en breves instantesescuchar una obra maestra.Se trata de una canción,pero una canción moral,que a tu niña celestialha de hacer viva impresión.
Y pues siempre ansíasgozar dicha no lograda,ahora que el cielo nos muestratodas sus luces brillantes,podrás en breves instantesescuchar una obra maestra.Se trata de una canción,pero una canción moral,que a tu niña celestialha de hacer viva impresión.
Y pues siempre ansías
gozar dicha no lograda,
ahora que el cielo nos muestra
todas sus luces brillantes,
podrás en breves instantes
escuchar una obra maestra.
Se trata de una canción,
pero una canción moral,
que a tu niña celestial
ha de hacer viva impresión.
(Canta acompañándose con la mandolina.)
Aún el alba matutinavierte incierto resplandor;¿qué buscas tú, Catalina,a la puerta de tu amor?¡Cuidadito, niña bella!mira, mira adónde vas:¡sabe Dios, si entras doncella,sabe Dios cómo saldrás!No vengas, no, con reproches,cuando te dejes querer:¿ya cediste? ¡Buenas noches!¡Siempre así, pobre mujer!Cuando el galán pida y ruegue,no te dejes ablandar,hasta que, al cabo, te entregueel anillo en el altar.
Aún el alba matutinavierte incierto resplandor;¿qué buscas tú, Catalina,a la puerta de tu amor?¡Cuidadito, niña bella!mira, mira adónde vas:¡sabe Dios, si entras doncella,sabe Dios cómo saldrás!No vengas, no, con reproches,cuando te dejes querer:¿ya cediste? ¡Buenas noches!¡Siempre así, pobre mujer!Cuando el galán pida y ruegue,no te dejes ablandar,hasta que, al cabo, te entregueel anillo en el altar.
Aún el alba matutina
vierte incierto resplandor;
¿qué buscas tú, Catalina,
a la puerta de tu amor?
¡Cuidadito, niña bella!
mira, mira adónde vas:
¡sabe Dios, si entras doncella,
sabe Dios cómo saldrás!
No vengas, no, con reproches,
cuando te dejes querer:
¿ya cediste? ¡Buenas noches!
¡Siempre así, pobre mujer!
Cuando el galán pida y ruegue,
no te dejes ablandar,
hasta que, al cabo, te entregue
el anillo en el altar.
Grabado
Valentín,presentándose
¿A quién llamas, cazadorratonil? ¡Se acabó el cuento!¡Vaya al diablo el instrumento,y vaya al diablo el cantor!
¿A quién llamas, cazadorratonil? ¡Se acabó el cuento!¡Vaya al diablo el instrumento,y vaya al diablo el cantor!
¿A quién llamas, cazador
ratonil? ¡Se acabó el cuento!
¡Vaya al diablo el instrumento,
y vaya al diablo el cantor!
Mefistófeles
Dio fin la cítara ya,en dos partida.
Dio fin la cítara ya,en dos partida.
Dio fin la cítara ya,
en dos partida.
Valentín
¡Está bien!Veamos ahora quién a quiénla crisma le romperá.
¡Está bien!Veamos ahora quién a quiénla crisma le romperá.
¡Está bien!
Veamos ahora quién a quién
la crisma le romperá.
Mefistófeles,aFausto
¡Doctor, firme! Al punto sacala tizona. ¡Así! A mi ladomantente siempre pegado;yo paro el golpe; tú, ataca.
¡Doctor, firme! Al punto sacala tizona. ¡Así! A mi ladomantente siempre pegado;yo paro el golpe; tú, ataca.
¡Doctor, firme! Al punto saca
la tizona. ¡Así! A mi lado
mantente siempre pegado;
yo paro el golpe; tú, ataca.
Valentín
Parad esa.
Parad esa.
Parad esa.
Mefistófeles
¿Por qué no?
¿Por qué no?
¿Por qué no?
Valentín
Y esa también.
Y esa también.
Y esa también.
Mefistófeles
Ya lo ves.
Ya lo ves.
Ya lo ves.
Valentín
Si no es el diablo, ¿quién es?Mi puño se entumeció.
Si no es el diablo, ¿quién es?Mi puño se entumeció.
Si no es el diablo, ¿quién es?
Mi puño se entumeció.
Grabado
Mefistófeles,aFausto
¡Tírale a fondo!
¡Tírale a fondo!
¡Tírale a fondo!
Valentín,cayendo
¡Ay de mí!
¡Ay de mí!
¡Ay de mí!
Mefistófeles
¡Cayó el bravucón! Velocescorramos, que ya las vocesde los vecinos oí.Avéngome muchas vecescon la policía; peroni tratar ni entender quierocon escribanos y jueces.
¡Cayó el bravucón! Velocescorramos, que ya las vocesde los vecinos oí.Avéngome muchas vecescon la policía; peroni tratar ni entender quierocon escribanos y jueces.
¡Cayó el bravucón! Veloces
corramos, que ya las voces
de los vecinos oí.
Avéngome muchas veces
con la policía; pero
ni tratar ni entender quiero
con escribanos y jueces.
Marta,a la ventana
¡Socorro, socorro!
¡Socorro, socorro!
¡Socorro, socorro!
Margarita,a la ventana
Al puntosacad luz.
Al puntosacad luz.
Al punto
sacad luz.
Marta
Riñendo están;venid, que a matarse van.
Riñendo están;venid, que a matarse van.
Riñendo están;
venid, que a matarse van.
La Gente
Uno hay aquí: ¡ya es difunto!
Uno hay aquí: ¡ya es difunto!
Uno hay aquí: ¡ya es difunto!
Marta,saliendo a la calle
Los matadores, en tanto,huyen y escapan de fijo...
Los matadores, en tanto,huyen y escapan de fijo...
Los matadores, en tanto,
huyen y escapan de fijo...
Margarita,saliendo también
¿Quién es el muerto?
¿Quién es el muerto?
¿Quién es el muerto?
La Gente
Es el hijode tu madre.
Es el hijode tu madre.
Es el hijo
de tu madre.
Margarita
¡Cielo santo!¡Qué desgracia!
¡Cielo santo!¡Qué desgracia!
¡Cielo santo!
¡Qué desgracia!
Valentín
Muero, sí;pronto está dicho, y tambiénestará hecho pronto. ¡Y bien!¿Qué hacéis sollozando ahí?Escuchadme.
Muero, sí;pronto está dicho, y tambiénestará hecho pronto. ¡Y bien!¿Qué hacéis sollozando ahí?Escuchadme.
Muero, sí;
pronto está dicho, y también
estará hecho pronto. ¡Y bien!
¿Qué hacéis sollozando ahí?
Escuchadme.
(Todos le rodean.)
Margarita,eres moza y descuidada;tu carrera aprovechadamás cautela necesita.Te diré en secreto el modo,te enseñaré la manera:ya que eres una ramera,sé una ramera del todo.
Margarita,eres moza y descuidada;tu carrera aprovechadamás cautela necesita.Te diré en secreto el modo,te enseñaré la manera:ya que eres una ramera,sé una ramera del todo.
Margarita,
eres moza y descuidada;
tu carrera aprovechada
más cautela necesita.
Te diré en secreto el modo,
te enseñaré la manera:
ya que eres una ramera,
sé una ramera del todo.
Margarita
¡Por Dios, por Dios santo, hermano!
¡Por Dios, por Dios santo, hermano!
¡Por Dios, por Dios santo, hermano!
Valentín
Dios no tiene arte ni parteen esto: déjale apartey oye: nada pasa en vano.Por uno comenzarássecretamente; despuésotro vendrá, y dos y tres,¡y quién sabe cuántos más!Y así, bajando al profundo,cuando, en infame cadena,te hayas dado a una docena,serás ya de todo el mundo.Nace oculto el deshonor,y arroja con vivo anhelosobre él la vergüenza el velodel misterio y del rubor;pero va creciendo y vaese velo desnudando,y a la luz del día, cuandoes grande, muéstrase ya.No es que embellecerse pudoal desechar ese arreo;es que conforme es más feo,más apetece ir desnudo.Ya el día miro presenteen que de ti, al encontrarte,vil prostituta, se aparte,cual de un cadáver, la gente.A tu rostro abochornadodarán sangrientos sonrojos,al clavar en él los ojos,los que pasen por tu lado.¡No más gorgueras de encajes!¡No más cadenas doradas!¡Adiós, fiestas anheladaspor lucir galas y trajes!¡Adiós tu sitio en el temploa los pies del mismo altar!En mísero lupanarmoribunda te contemplo;y al perder allí honra y vida,serás, ¡oh desventurada!,si en el cielo perdonada,en la tierra maldecida.
Dios no tiene arte ni parteen esto: déjale apartey oye: nada pasa en vano.Por uno comenzarássecretamente; despuésotro vendrá, y dos y tres,¡y quién sabe cuántos más!Y así, bajando al profundo,cuando, en infame cadena,te hayas dado a una docena,serás ya de todo el mundo.Nace oculto el deshonor,y arroja con vivo anhelosobre él la vergüenza el velodel misterio y del rubor;pero va creciendo y vaese velo desnudando,y a la luz del día, cuandoes grande, muéstrase ya.No es que embellecerse pudoal desechar ese arreo;es que conforme es más feo,más apetece ir desnudo.Ya el día miro presenteen que de ti, al encontrarte,vil prostituta, se aparte,cual de un cadáver, la gente.A tu rostro abochornadodarán sangrientos sonrojos,al clavar en él los ojos,los que pasen por tu lado.¡No más gorgueras de encajes!¡No más cadenas doradas!¡Adiós, fiestas anheladaspor lucir galas y trajes!¡Adiós tu sitio en el temploa los pies del mismo altar!En mísero lupanarmoribunda te contemplo;y al perder allí honra y vida,serás, ¡oh desventurada!,si en el cielo perdonada,en la tierra maldecida.
Dios no tiene arte ni parte
en esto: déjale aparte
y oye: nada pasa en vano.
Por uno comenzarás
secretamente; después
otro vendrá, y dos y tres,
¡y quién sabe cuántos más!
Y así, bajando al profundo,
cuando, en infame cadena,
te hayas dado a una docena,
serás ya de todo el mundo.
Nace oculto el deshonor,
y arroja con vivo anhelo
sobre él la vergüenza el velo
del misterio y del rubor;
pero va creciendo y va
ese velo desnudando,
y a la luz del día, cuando
es grande, muéstrase ya.
No es que embellecerse pudo
al desechar ese arreo;
es que conforme es más feo,
más apetece ir desnudo.
Ya el día miro presente
en que de ti, al encontrarte,
vil prostituta, se aparte,
cual de un cadáver, la gente.
A tu rostro abochornado
darán sangrientos sonrojos,
al clavar en él los ojos,
los que pasen por tu lado.
¡No más gorgueras de encajes!
¡No más cadenas doradas!
¡Adiós, fiestas anheladas
por lucir galas y trajes!
¡Adiós tu sitio en el templo
a los pies del mismo altar!
En mísero lupanar
moribunda te contemplo;
y al perder allí honra y vida,
serás, ¡oh desventurada!,
si en el cielo perdonada,
en la tierra maldecida.
Marta
Encomiéndate al Señor:¿aún le irrita de esa suerte,en el trance de la muerte,tu labio blasfemador?
Encomiéndate al Señor:¿aún le irrita de esa suerte,en el trance de la muerte,tu labio blasfemador?
Encomiéndate al Señor:
¿aún le irrita de esa suerte,
en el trance de la muerte,
tu labio blasfemador?
Valentín
¡Celestina desalmada!Si pudiera yo atraparte,fuérame la mayor partede mis culpas perdonada.
¡Celestina desalmada!Si pudiera yo atraparte,fuérame la mayor partede mis culpas perdonada.
¡Celestina desalmada!
Si pudiera yo atraparte,
fuérame la mayor parte
de mis culpas perdonada.
Margarita
¡Hermano!... ¡Angustia infernal!
¡Hermano!... ¡Angustia infernal!
¡Hermano!... ¡Angustia infernal!
Valentín
¡Enjuga, enjuga ese lloro!Cuando olvidaste el decoro,me diste el golpe fatal.La muerte me lleva en pos...y a la consigna obediente,cual soldado y cual valiente,voy a presentarme a Dios.
¡Enjuga, enjuga ese lloro!Cuando olvidaste el decoro,me diste el golpe fatal.La muerte me lleva en pos...y a la consigna obediente,cual soldado y cual valiente,voy a presentarme a Dios.
¡Enjuga, enjuga ese lloro!
Cuando olvidaste el decoro,
me diste el golpe fatal.
La muerte me lleva en pos...
y a la consigna obediente,
cual soldado y cual valiente,
voy a presentarme a Dios.
(Muere.)