Chapter 24

FOOTNOTES:[115]Juan de Espera en Dios is supposed originally to have been a popular name for St. John the Baptist (que esperaba al Mesías). However this may be, the phrase is now applied to idlers, who, like Juan de las Zancas largas (the Castilian Mr. Micawber), fold their hands and expect something to turn up providentially. The expression recurs inAlgunas poesías inéditas de Luis Vélez de Guevara(see p. 11 of thetirage à partof Sr. D. Adolfo Bonilla y San Martín's edition, reprinted from theRevista de Aragón, Madrid, 1902):—Mas luego, en mi fe constante,Soy Luys de Espera-en-Infante,Como Juan de Espera-en-Dios.An exceedingly doleful jest (in four volumes) was published at the end of the eighteenth century under the title ofZumbas con que el famoso Juan de Espera en Dios, hijo de Millan, y sobrino de Juan de Buen Alma, acude á dar vayas, bregas y chascas con los alegres gracejos y salados períodos de la divertida série de su graciosa vida á la melancolía y sus macilentos contertulios en los desvanes de los desagrados aprehensivos donde intentan anidarse; las que traducidas del Español al Castellano irá dando á luz el Jueves de cada semana Don Joseph de Santos Capuano, según se las deparó la feliz casualidad á su hermano Don Santiago, y este se las raya remitiendo á Madrid, en gracia, obsequio, y para honesto recreo de los sencillos y claros labradores, y de los muy honrados y prudentes comerciantes, fabricantes, artesanos, menestrales, etc., aplicados y leales vasallos de S.M. á quienes se las dedica(Madrid, 1799). The prolix humorist who wrote this work declares (vol. i., p. 26) that the name was first applied to a certain Andrés Quixano Cerro—of Tirteafuera, no mean city, and one familiar to readers ofDon Quixote, if not to geographers. This worthy is alleged to have supported the Moorish forays with pious fortitude, and to have remarked: "Obremos en nuestra defensa lo que dicte la razón en esta necesidad sin temer, yesperemos en Dios." His holy calm so edified his neighbours that they ceased using the name of Quixano Cerro and substituted Andrés de Espera en Dios in its stead. All of which may be believed or not, as the reader chooses.—J. F.-K.

FOOTNOTES:[115]Juan de Espera en Dios is supposed originally to have been a popular name for St. John the Baptist (que esperaba al Mesías). However this may be, the phrase is now applied to idlers, who, like Juan de las Zancas largas (the Castilian Mr. Micawber), fold their hands and expect something to turn up providentially. The expression recurs inAlgunas poesías inéditas de Luis Vélez de Guevara(see p. 11 of thetirage à partof Sr. D. Adolfo Bonilla y San Martín's edition, reprinted from theRevista de Aragón, Madrid, 1902):—Mas luego, en mi fe constante,Soy Luys de Espera-en-Infante,Como Juan de Espera-en-Dios.An exceedingly doleful jest (in four volumes) was published at the end of the eighteenth century under the title ofZumbas con que el famoso Juan de Espera en Dios, hijo de Millan, y sobrino de Juan de Buen Alma, acude á dar vayas, bregas y chascas con los alegres gracejos y salados períodos de la divertida série de su graciosa vida á la melancolía y sus macilentos contertulios en los desvanes de los desagrados aprehensivos donde intentan anidarse; las que traducidas del Español al Castellano irá dando á luz el Jueves de cada semana Don Joseph de Santos Capuano, según se las deparó la feliz casualidad á su hermano Don Santiago, y este se las raya remitiendo á Madrid, en gracia, obsequio, y para honesto recreo de los sencillos y claros labradores, y de los muy honrados y prudentes comerciantes, fabricantes, artesanos, menestrales, etc., aplicados y leales vasallos de S.M. á quienes se las dedica(Madrid, 1799). The prolix humorist who wrote this work declares (vol. i., p. 26) that the name was first applied to a certain Andrés Quixano Cerro—of Tirteafuera, no mean city, and one familiar to readers ofDon Quixote, if not to geographers. This worthy is alleged to have supported the Moorish forays with pious fortitude, and to have remarked: "Obremos en nuestra defensa lo que dicte la razón en esta necesidad sin temer, yesperemos en Dios." His holy calm so edified his neighbours that they ceased using the name of Quixano Cerro and substituted Andrés de Espera en Dios in its stead. All of which may be believed or not, as the reader chooses.—J. F.-K.

FOOTNOTES:

[115]Juan de Espera en Dios is supposed originally to have been a popular name for St. John the Baptist (que esperaba al Mesías). However this may be, the phrase is now applied to idlers, who, like Juan de las Zancas largas (the Castilian Mr. Micawber), fold their hands and expect something to turn up providentially. The expression recurs inAlgunas poesías inéditas de Luis Vélez de Guevara(see p. 11 of thetirage à partof Sr. D. Adolfo Bonilla y San Martín's edition, reprinted from theRevista de Aragón, Madrid, 1902):—Mas luego, en mi fe constante,Soy Luys de Espera-en-Infante,Como Juan de Espera-en-Dios.An exceedingly doleful jest (in four volumes) was published at the end of the eighteenth century under the title ofZumbas con que el famoso Juan de Espera en Dios, hijo de Millan, y sobrino de Juan de Buen Alma, acude á dar vayas, bregas y chascas con los alegres gracejos y salados períodos de la divertida série de su graciosa vida á la melancolía y sus macilentos contertulios en los desvanes de los desagrados aprehensivos donde intentan anidarse; las que traducidas del Español al Castellano irá dando á luz el Jueves de cada semana Don Joseph de Santos Capuano, según se las deparó la feliz casualidad á su hermano Don Santiago, y este se las raya remitiendo á Madrid, en gracia, obsequio, y para honesto recreo de los sencillos y claros labradores, y de los muy honrados y prudentes comerciantes, fabricantes, artesanos, menestrales, etc., aplicados y leales vasallos de S.M. á quienes se las dedica(Madrid, 1799). The prolix humorist who wrote this work declares (vol. i., p. 26) that the name was first applied to a certain Andrés Quixano Cerro—of Tirteafuera, no mean city, and one familiar to readers ofDon Quixote, if not to geographers. This worthy is alleged to have supported the Moorish forays with pious fortitude, and to have remarked: "Obremos en nuestra defensa lo que dicte la razón en esta necesidad sin temer, yesperemos en Dios." His holy calm so edified his neighbours that they ceased using the name of Quixano Cerro and substituted Andrés de Espera en Dios in its stead. All of which may be believed or not, as the reader chooses.—J. F.-K.

[115]Juan de Espera en Dios is supposed originally to have been a popular name for St. John the Baptist (que esperaba al Mesías). However this may be, the phrase is now applied to idlers, who, like Juan de las Zancas largas (the Castilian Mr. Micawber), fold their hands and expect something to turn up providentially. The expression recurs inAlgunas poesías inéditas de Luis Vélez de Guevara(see p. 11 of thetirage à partof Sr. D. Adolfo Bonilla y San Martín's edition, reprinted from theRevista de Aragón, Madrid, 1902):—

Mas luego, en mi fe constante,Soy Luys de Espera-en-Infante,Como Juan de Espera-en-Dios.

An exceedingly doleful jest (in four volumes) was published at the end of the eighteenth century under the title ofZumbas con que el famoso Juan de Espera en Dios, hijo de Millan, y sobrino de Juan de Buen Alma, acude á dar vayas, bregas y chascas con los alegres gracejos y salados períodos de la divertida série de su graciosa vida á la melancolía y sus macilentos contertulios en los desvanes de los desagrados aprehensivos donde intentan anidarse; las que traducidas del Español al Castellano irá dando á luz el Jueves de cada semana Don Joseph de Santos Capuano, según se las deparó la feliz casualidad á su hermano Don Santiago, y este se las raya remitiendo á Madrid, en gracia, obsequio, y para honesto recreo de los sencillos y claros labradores, y de los muy honrados y prudentes comerciantes, fabricantes, artesanos, menestrales, etc., aplicados y leales vasallos de S.M. á quienes se las dedica(Madrid, 1799). The prolix humorist who wrote this work declares (vol. i., p. 26) that the name was first applied to a certain Andrés Quixano Cerro—of Tirteafuera, no mean city, and one familiar to readers ofDon Quixote, if not to geographers. This worthy is alleged to have supported the Moorish forays with pious fortitude, and to have remarked: "Obremos en nuestra defensa lo que dicte la razón en esta necesidad sin temer, yesperemos en Dios." His holy calm so edified his neighbours that they ceased using the name of Quixano Cerro and substituted Andrés de Espera en Dios in its stead. All of which may be believed or not, as the reader chooses.—J. F.-K.


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