XVI

XVIResumen y conclusiones

Resumen y conclusiones

En resumen, nos hallamos en presencia de los siguientes hechos, completamente auténticos.

Ante un examen tan prolijo de los textos, los nombres, los lugares y las fechas, cuál deberá ser la conclusión? Esta conclusión se impone, y si no es toda la verdad, pues la verdad no podrá jamás saberse, debe acercársele muchísimo.

Después de un estudio atento de todos los documentos, pienso que si se ha andado lejos de lo razonable, tratando á Vespucci de “feliz impostor,” y afirmando como Santarem, que “consintió indirectamente en la injusticia cometida con Colón,” sus panegiristas, al llamarle “genio sublime,” “hombre de educación superior, con el prodigioso talento de Plinio,” no han sido más justos, y han traspasado los límites de lo verosímil.

Adolphe de Varnhagen, en su deseo de rehabilitación, se dejó llevar por sus simpatías, y se avanzó demasiado, queriendo, dice, rendir “homenage á la justicia, á la moralidad y á la verdad histórica, en favor del nombre americano, y de Amerigo Vespucci.”

El mismo Alejandro de Humboldt, con todo y reconocer los lados flacos del carácter y escritos de Vespucci, ha creído más bien, que éste es víctima inocentede acontecimientos en gran parte inexplicables, de confusiones, de alteraciones fantásticas y de inexactitudes inherentes á cuanto se refiere á los descubrimientos de los navegantes de fines del sigloXV, y principios delXVI.

Del estudio que precede puede concluirse que Vespucci fué lo que el día de hoy se llama un hombre hábil, muy diplomático, muy diestro, en italianotan fino. Y es bien considerar que se trata de un compatriota de los Médicis, y del no menos célebre Maquiavelo. Desgraciadamente, en sus especulaciones comerciales, después de navegar como simple pasajero, ó empleado subalterno, tuvo el talento de hacerse recomendar por su compatriota el Almirante Colón, y obtener el puesto dePiloto Mayor. Tomó además sus precauciones para no dejarse olvidar en su patria, y colocarse ante el mundo como un gran navegante, escribiendo cartas á personajes de muy elevada posición en Florencia, cartas que se ve claro, eran destinadas á la publicidad, y que nunca desconoció.

No puede admitirse razonablemente, que no tuviese conocimiento de su publicación, pues su muerte ocurrió en 1512, y su posición de Piloto Mayor en Sevilla, lo ponía en relaciones con personajes tales como Pedro Mártir, Miembro del Consejo de Indias, con el Embajador de la República de Venecia, y con muchos otros que, ó le pudieron dar ejemplares de los opúsculos impresos en que se registraban sus cartas, ó bien advertirle su existencia.

Al concluir, no puedo menos que hacer notar, que el nombre indioAmerrique, fué atribuido á un piloto-cartógrafo, empleado por sus talentos de calígrafo y dibujante, el florentino Alberico Vespucci, y que ese singular bautismo fué puesto con no menos falta de razón, bajo la egida de otro dibujante-cartógrafo, que era al mismo tiempocastigatore, Martin Waltzemüller;que esto sucedió haciendo primeramente á un lado al navegante que descubrió el Nuevo Mundo, el genovés Cristóbal Colón, y luego á los soberanos de España que lo enviaron, desatendiéndose del nombre propio de Vespucci (Alberico) y pasando, en fin, enteramente en silencio el nombre del fantástico padrino del Nuevo Mundo, Jean Basin de Sandocourt, autor de la consabida licencia poética. ¡Qué tejido de errores y confusiones, tan singular en la historia de las ciencias geográficas! El florentino Alberico Vespucci tuvo el honor de ser el primer hombre de la raza blanca á quien se aplicó el sobrenombre deAmericus,AmeriquainóAmericaing. Esta gloria tan bella, considerados los antecentes de Vespucci, es después de todo, suficiente, y debería satisfacer á sus compatriotas, aun los más exigentes, así florentinos como italianos.

Si el día de hoy, con los conocimientos que poseemos en geografía física y descriptiva, buscásemos un nombre para el Nuevo Mundo, sería imposible encontrar otro mejor, pero ni siquiera tan bueno. Nombre indígena, designación descriptiva:Amerrique, país del viento, al mismo tiempo quepaís rico en oro¡qué bella definición! Las cuatro quintas de las tormentas que visitan la Europa occidental, son llevadas allí por los vientos del Sud-Oeste y del Oeste, originándose todas en la América,país de donde viene el viento. Y el oro que ha entrado á la circulación después de haber descubierto Cristóbal Colón á Castilla del Oro,[81]se ha decuplicado más de cuatro veces, gracias á los placeres y filones de cuarzo aurífero, esparcidos de un extremo á otro de este nuevo Continente. Estos dos grandes hechos de la geografía física, seencuentran reunidos y resumidos, entre el lago de Nicaragua y la costa de los mosquitos, en el centro mismo del Continente, en la Sierra deAmerrique. Alejado de todos los grandes focos de población, y sin pertenecer á ninguna gran nación, es un punto neutro, que á nadie provoca á celos por rivalidad de descubrimiento. El gran Colón es incontestablemente el descubridor, mientras Vespucci no aparece más que como persona subalterna, cuyo sobrenombre se hizo más célebre que lo que él mismo pudo pensar, ni aun soñar, cuando le dieron ó tomó tal sobrenombre.

¡Qué de obstáculos no tuvo que vencer el bello nombre América, que cubre la mitad del globo terrestre! El día de hoy brilla puro y libre de toda mancha. Nada debe á ninguna persona en particular, habiendo surgido de entre las relaciones de los primeros navegantes, tripulantes y aventureros, y acogídose por general asentimiento, con el concurso de todos.

Tal como es, fué recibido, sin examen, sin reparo—Es uno de esos nombres populares, salidos del seno de las masas, que lo lanzaron inconscientemente; y en seguida sancionado del modo más extraordinario y de una manera del todo errónea, por los doctos, los sabios, los cartógrafos y los grandes de la tierra. Poco á poco se extendió de las regiones equinocciales á las de los dos polos.

Nada tiene de exótico este nombre. Si su nacimiento fué oscuro, su juventud difícil y borrascosa, el día de hoy no hay cosa que lo empañe ni rebaje el resplandor de su justo renombre.

Cambridge, Massachusetts, Setiembre de 1886.


Back to IndexNext