XI
Hermosas ninfas, que en el río metidas,contentas habitáis en las moradasde relucientes piedras fabricadasy en colunas de vidro sostenidas;agora estéis labrando embebecidas,5o tejiendo las telas delicadas;agora unas con otras apartadas,contándoos los amores y las vidas;dejad un rato la labor, alzandovuestras rubias cabezas a mirarme,10y no os detendréis mucho según ando;que o no podréis de lástima escucharme,o convertido en agua aquí llorando,podréis allá de espacio consolarme.[353]
Hermosas ninfas, que en el río metidas,contentas habitáis en las moradasde relucientes piedras fabricadasy en colunas de vidro sostenidas;agora estéis labrando embebecidas,5o tejiendo las telas delicadas;agora unas con otras apartadas,contándoos los amores y las vidas;dejad un rato la labor, alzandovuestras rubias cabezas a mirarme,10y no os detendréis mucho según ando;que o no podréis de lástima escucharme,o convertido en agua aquí llorando,podréis allá de espacio consolarme.[353]
Hermosas ninfas, que en el río metidas,
contentas habitáis en las moradas
de relucientes piedras fabricadas
y en colunas de vidro sostenidas;
agora estéis labrando embebecidas,5
o tejiendo las telas delicadas;
agora unas con otras apartadas,
contándoos los amores y las vidas;
dejad un rato la labor, alzando
vuestras rubias cabezas a mirarme,10
y no os detendréis mucho según ando;
que o no podréis de lástima escucharme,
o convertido en agua aquí llorando,
podréis allá de espacio consolarme.[353]