XV

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Si quejas y lamentos pueden tanto,que el curso refrenaron de los ríos,y en los diversos montes y sombríoslos árboles movieron con su canto;si convirtieron a escuchar su llanto5las fieras tigres y peñascos fríos;si, en fin, con menos casos que los míosbajaron a los reinos del espanto;[356]¿por qué no ablandará mi trabajosavida, en miseria y lágrimas pasada,10un corazón comigo endurecido?Con más piedad debría ser escuchadala voz del que se llora por perdidoque la del que perdió y llora otra cosa.

Si quejas y lamentos pueden tanto,que el curso refrenaron de los ríos,y en los diversos montes y sombríoslos árboles movieron con su canto;si convirtieron a escuchar su llanto5las fieras tigres y peñascos fríos;si, en fin, con menos casos que los míosbajaron a los reinos del espanto;[356]¿por qué no ablandará mi trabajosavida, en miseria y lágrimas pasada,10un corazón comigo endurecido?Con más piedad debría ser escuchadala voz del que se llora por perdidoque la del que perdió y llora otra cosa.

Si quejas y lamentos pueden tanto,

que el curso refrenaron de los ríos,

y en los diversos montes y sombríos

los árboles movieron con su canto;

si convirtieron a escuchar su llanto5

las fieras tigres y peñascos fríos;

si, en fin, con menos casos que los míos

bajaron a los reinos del espanto;[356]

¿por qué no ablandará mi trabajosa

vida, en miseria y lágrimas pasada,10

un corazón comigo endurecido?

Con más piedad debría ser escuchada

la voz del que se llora por perdido

que la del que perdió y llora otra cosa.


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