XVIII
Si a vuestra voluntad yo soy de cera,y por sol tengo solo vuestra vista,la cual a quien no inflama o no conquistacon su mirar, es de sentido fuera;de do viene una cosa, que si fuera5menos veces de mí probada y vista,según parece que a razón resista,a mi sentido mismo no creyera,y es, que yo soy de lejos inflamadode vuestra ardiente vista, y encendido10tanto, que en vida me sostengo apenas.Mas si de cerca soy acometidode vuestros ojos, luego siento heladocuajárseme la sangre por las venas.
Si a vuestra voluntad yo soy de cera,y por sol tengo solo vuestra vista,la cual a quien no inflama o no conquistacon su mirar, es de sentido fuera;de do viene una cosa, que si fuera5menos veces de mí probada y vista,según parece que a razón resista,a mi sentido mismo no creyera,y es, que yo soy de lejos inflamadode vuestra ardiente vista, y encendido10tanto, que en vida me sostengo apenas.Mas si de cerca soy acometidode vuestros ojos, luego siento heladocuajárseme la sangre por las venas.
Si a vuestra voluntad yo soy de cera,
y por sol tengo solo vuestra vista,
la cual a quien no inflama o no conquista
con su mirar, es de sentido fuera;
de do viene una cosa, que si fuera5
menos veces de mí probada y vista,
según parece que a razón resista,
a mi sentido mismo no creyera,
y es, que yo soy de lejos inflamado
de vuestra ardiente vista, y encendido10
tanto, que en vida me sostengo apenas.
Mas si de cerca soy acometido
de vuestros ojos, luego siento helado
cuajárseme la sangre por las venas.