XXIII

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En tanto que de rosa y azucenase muestra la color en vuestro gesto,y que vuestro mirar ardiente, honesto,enciende el corazón y lo refrena;y en tanto que el cabello, que en la vena5del oro se escogió, con vuelo presto,por el hermoso cuello blanco, enhiesto,el viento mueve, esparce y desordena;coged de vuestra alegre primaverael dulce fruto, antes que el tiempo airado10cubra de nieve la hermosa cumbre.Marchitará la rosa el viento helado,todo lo mudará la edad ligera,por no hacer mudanza en su costumbre.[368]

En tanto que de rosa y azucenase muestra la color en vuestro gesto,y que vuestro mirar ardiente, honesto,enciende el corazón y lo refrena;y en tanto que el cabello, que en la vena5del oro se escogió, con vuelo presto,por el hermoso cuello blanco, enhiesto,el viento mueve, esparce y desordena;coged de vuestra alegre primaverael dulce fruto, antes que el tiempo airado10cubra de nieve la hermosa cumbre.Marchitará la rosa el viento helado,todo lo mudará la edad ligera,por no hacer mudanza en su costumbre.[368]

En tanto que de rosa y azucena

se muestra la color en vuestro gesto,

y que vuestro mirar ardiente, honesto,

enciende el corazón y lo refrena;

y en tanto que el cabello, que en la vena5

del oro se escogió, con vuelo presto,

por el hermoso cuello blanco, enhiesto,

el viento mueve, esparce y desordena;

coged de vuestra alegre primavera

el dulce fruto, antes que el tiempo airado10

cubra de nieve la hermosa cumbre.

Marchitará la rosa el viento helado,

todo lo mudará la edad ligera,

por no hacer mudanza en su costumbre.[368]


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