XXV
¡Oh hado esecutivo en mis dolores,[373]cómo sentí tus leyes rigurosas!Cortaste el árbol con manos dañosas,y esparciste por tierra fruta y flores.En poco espacio yacen mis amores5y toda la esperanza de mis cosas,tornadas en cenizas desdeñosas,y sordas a mis quejas y clamores.Las lágrimas que en esta sepulturase vierten hoy en día y se vertieron10recibe, aunque sin fruto allá te sean,hasta que aquella eterna noche escurame cierre aquestos ojos que te vieron,dejándome con otros que te vean.[374]
¡Oh hado esecutivo en mis dolores,[373]cómo sentí tus leyes rigurosas!Cortaste el árbol con manos dañosas,y esparciste por tierra fruta y flores.En poco espacio yacen mis amores5y toda la esperanza de mis cosas,tornadas en cenizas desdeñosas,y sordas a mis quejas y clamores.Las lágrimas que en esta sepulturase vierten hoy en día y se vertieron10recibe, aunque sin fruto allá te sean,hasta que aquella eterna noche escurame cierre aquestos ojos que te vieron,dejándome con otros que te vean.[374]
¡Oh hado esecutivo en mis dolores,[373]
cómo sentí tus leyes rigurosas!
Cortaste el árbol con manos dañosas,
y esparciste por tierra fruta y flores.
En poco espacio yacen mis amores5
y toda la esperanza de mis cosas,
tornadas en cenizas desdeñosas,
y sordas a mis quejas y clamores.
Las lágrimas que en esta sepultura
se vierten hoy en día y se vertieron10
recibe, aunque sin fruto allá te sean,
hasta que aquella eterna noche escura
me cierre aquestos ojos que te vieron,
dejándome con otros que te vean.[374]