XXXV

XXXV

Boscán, las armas y el furor de Marte,[389]que con su propia sangre el africanosuelo regando, hacen que el romanoimperio reverdesca en esta parte,han reducido a la memoria el arte5y el antiguo valor italiano,por cuya fuerza y valerosa manoÁfrica se aterró de parte a parte.Aquí donde el romano encendimiento,donde el fuego y la llama licenciosa10solo el nombre dejaron a Cartago,vuelve y revuelve amor mi pensamiento,hiere y enciende el alma temerosa,y en llanto y en ceniza me deshago.[390]

Boscán, las armas y el furor de Marte,[389]que con su propia sangre el africanosuelo regando, hacen que el romanoimperio reverdesca en esta parte,han reducido a la memoria el arte5y el antiguo valor italiano,por cuya fuerza y valerosa manoÁfrica se aterró de parte a parte.Aquí donde el romano encendimiento,donde el fuego y la llama licenciosa10solo el nombre dejaron a Cartago,vuelve y revuelve amor mi pensamiento,hiere y enciende el alma temerosa,y en llanto y en ceniza me deshago.[390]

Boscán, las armas y el furor de Marte,[389]

que con su propia sangre el africano

suelo regando, hacen que el romano

imperio reverdesca en esta parte,

han reducido a la memoria el arte5

y el antiguo valor italiano,

por cuya fuerza y valerosa mano

África se aterró de parte a parte.

Aquí donde el romano encendimiento,

donde el fuego y la llama licenciosa10

solo el nombre dejaron a Cartago,

vuelve y revuelve amor mi pensamiento,

hiere y enciende el alma temerosa,

y en llanto y en ceniza me deshago.[390]


Back to IndexNext