XXXVII
Mi lengua va por do el dolor la guía;ya yo con mi dolor sin guía camino;entrambos hemos de ir con puro tino;cada uno va a parar do no querría,yo, porque voy sin otra compañía,5sino la que me hace el desatino;ella, porque la lleve aquel que vinoa hacella decir más que querría.Y es para mí la ley tan desigual,que aunque inocencia siempre en mí conoce,10siempre yo pago el yerro ajeno y mío.¿Qué culpa tengo yo del desvaríode mi lengua, si estoy en tanto mal,que el sufrimiento ya me desconoce?
Mi lengua va por do el dolor la guía;ya yo con mi dolor sin guía camino;entrambos hemos de ir con puro tino;cada uno va a parar do no querría,yo, porque voy sin otra compañía,5sino la que me hace el desatino;ella, porque la lleve aquel que vinoa hacella decir más que querría.Y es para mí la ley tan desigual,que aunque inocencia siempre en mí conoce,10siempre yo pago el yerro ajeno y mío.¿Qué culpa tengo yo del desvaríode mi lengua, si estoy en tanto mal,que el sufrimiento ya me desconoce?
Mi lengua va por do el dolor la guía;
ya yo con mi dolor sin guía camino;
entrambos hemos de ir con puro tino;
cada uno va a parar do no querría,
yo, porque voy sin otra compañía,5
sino la que me hace el desatino;
ella, porque la lleve aquel que vino
a hacella decir más que querría.
Y es para mí la ley tan desigual,
que aunque inocencia siempre en mí conoce,10
siempre yo pago el yerro ajeno y mío.
¿Qué culpa tengo yo del desvarío
de mi lengua, si estoy en tanto mal,
que el sufrimiento ya me desconoce?