MAMOTRETO LXVI.

MAMOTRETO LXVI.Cómo la Lozana se fué á vivir á la ínsula de Lipari, y allí acabó muy santamente ella y su pretérito criado Rampin, y aquí se nota su fin y un sueño que soñó.

Cómo la Lozana se fué á vivir á la ínsula de Lipari, y allí acabó muy santamente ella y su pretérito criado Rampin, y aquí se nota su fin y un sueño que soñó.

Loz.¿Sabeis, venerable Rampin, qué he soñado? que veia á Pluton caballero sobre la Sierra Morena, y voltándome en verso la tramontana, veia venir á Marte debaxo una niebla, y era tanto el estrépito que sus ministros hacian, que casi me hacian caer las tenazuelas de la mano; yo, que consideraba qué podria suceder, sin otro ningun detenimiento cabalgaba en Mercurio, que de repente se me acostó, el cual me parecia á mí que hiciese el más seguro viaje que al presente se halle en Italia, en tal modo que navegando llegábamos en Venecia, donde Marte no puede extender su ira; finalmente desperté, y no pudiendo quietar en mí una tanta alteracion, traxe á la memoria el sueño que áun todavía la imaginativa lo retenia. Considerando consideraba como las cosas que han de estar en el profundo, como Pluton, que estásobre la Sierra Morena, y las altas se abaten al baxo, como milano, que tantas veces se abate hasta que no dexa pollo ni polla, el cual diablo de milano ya no teme espantajos, que cierto las gallinas ya no pueden hacer tantos pollos como él consuma. En conclusion, me recordé haber visto un arbol grandísimo sobre el cual era uno asentado, riendo siempre y guardando el fruto, el cual ninguno seguia, debajo del cual arbol vi una gran compaña, que cada uno queria tomar un ramo del árbol de la locura, que por bienaventurado se tenía quien podia haber una hoja ó una rameta; quién tiraba de acá, quién de allá, quién cortaba, quién rompia, quién cogia quién la corteza, quién la raíz, quién se empinaba, quién se ponia sobre las puntillas, ansí buenos como medianos y más chicos, ansí hombres como mujeres, ansí griegos como latinos, como tramontanos ó como bárbaros, ansí religiosos como seculares, ansí señores como súbditos, ansí sabios como iñorantes, cogian y querian del árbol de la vanidad; por tanto dicen que el hombre apercibido medio combatido. Ya vistes que el astrólogo nos dixo que uno de nosotros habia de ir á paraíso, porquelo halló ansí en su arismética y en nuestros pasos, y más este sueño que yo he soñado; quiero que éste sea mi testamento, yo quiero ir á paraíso, y entraré por la puerta que abierta halláre, pues tiene tres, y solicitaré que vais vos, que lo sabré hacer.

Ramp.Yo no queria estar en paraíso sin vos; mas mejor será á Nápoles á vivir, y allí vivirémos como reyes, y aprenderé yo á hacer guazamalletas, y vos venderés regalicia, y allí será el paraíso que soñastes.

Loz.Si yo vó, os escribiré lo que por el alma habeis de hacer con el primero que venga, si viniere, y si veo la Paz, que allá está contínua, la enviaré atada con este ñudo de Salomon, desátela quien la quisiere; y ésta es mi última voluntad, porque sé que tres suertes de personas acaban mal, como son: soldados y putanas y osurarios, si no ellos, sus descendientes, y por esto es bueno fuir romano por Roma, que voltadas las letras dice amor, y entendamos en dexar lo que nos ha de dexar; y luégo vamos en casa de la señora Guiomar Lopez, que mañana se parte madona Sabina, vamos con ella, que no podemos errar, al ínsulade Lipari con nuestros pares, y mudaréme yo el nombre, y diréme la Vellida, y así más de cuatro me echarán ménos, aunque no soy sola, que más de cuatro Lozanas hay en Roma, y yo seré salida de tanta fortuna pretérita, contínua y futura, y de oir palabradas de necios, que dicen que no lo hagais y no os lo dirán, que á ninguno hace injuria quien honestamente dice su razon; ya estoy harta de meter barboquexos á putas, y poner xaquimas de mi casa, y pues he visto mi ventura y desgracia, y he tenido modo y manera y conversacion para saber vivir, y veo que mi trato y plática ya me dicen que no corren como solian, haré como hace la Paz, que huye á las islas, y como no la buscan, duerme quieta y sin fastidio, pues ninguno se lo da, que todos son ocupados á romper ramos del sobrescrito árbor, y cogiendo las hojas será mi fin; estarme he reposada, y veré mundo nuevo, y no esperar qué él me dexe á mí, sino yo á él. Ansí se acabará lo pasado, y estarémos á ver lo presente, como fin de Rampin y de la Lozana.

Fenezca la historia compuesta en retrato, el más natural que el autor pudo, yacabóse hoy primero de Diciembre, año de mill y quinientos e veinte e cuatro, á laude y honra de Dios trino y uno, y porque, reprendiendo los que rompen el árbor de la vanidad, seré causa de moderar su fortuna, porque no sería quien está encima quien los truxere y conduyere, á no poder vivir sin semejantes compañías, y porque siendo por la presente obra avisados, que no ofendan á su Criador, el cual sea rogado que perdone á los pasados, y á nosotros, que decimos:Averte, Domine, oculos meos ne videant vanitatem sine præjudiciis personarum: in alma Urbe, M.D.XXIV.

FINIS.


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