MAMOTRETO XXXVI.Cómo un caballero iba con un embaxador napolitano travestidos, y vieron de léxos á la Lozana, y se la dió á conocer el caballero al embaxador.
Cómo un caballero iba con un embaxador napolitano travestidos, y vieron de léxos á la Lozana, y se la dió á conocer el caballero al embaxador.
Caballero.Monseñor, ¿ve vuestra señoría aquella mujer que llama allí?
Embaxador.Sí.
Cab.Corramos y tomémosla en medio,y gozará vuestra señoría la más excelente mujer que jamas vido, para que tenga vuestra señoría que contar si la goza por entero, y si toma conosciencia con ella, no habrá menester otro solacio, ni quien le diga mejor cuantas hermosas hay, y cada una que es hermosa, que tiene el mejor ver y judicar que jamas se vido, porque bebió y pasó el rio de Nilo, y conoce sin espejo, porque ella lo es, y como las tiene en plática, sabe cada una en qué puede ser loada, y es muy universal en todas las otras cosas que para esto de amores se requieren, y mírela en tal ojo que para la condicion de vuestra señoría es una perla, desta se puede muy bien decir:Mulier que fuit in urbe habens septem mecanicas artes. Pues á las liberales jamas le faltó retórica ni lógica para responder á quien las estudió, el mirable ingenio que tiene da que hacer á los que la oyen. Monseñor, vamos desta parte, esperemos á ver si me conoce.
Embax.Al cuerpo de mí esta dona yo la vi en Bancos que parlaba, muy dulce y con audacia, que parecia un Séneca.
Cab.Es parienta del ropero, conterránea de Séneca, Lucano, Marcial y Avicena, la tierra lo lleva, está in agilibus, nohay su par, y tiene otra excelencia, que lustravit provincias.
Embax.¿Es posible? como riguarda in qua.
Loz.Ya, ya conocido es vuestra merced, por mi vida, que aunque se cubra, que no aprovecha, que ya sé que es mi señor, por mi vida, tantico la cara, que ya sé que es de ver y de gozar, ese señor no lo conozco, más bien veo que debe ser gran señor. A seguridad le suplico que me perdone, que yo lo quiero forzar, por mi vida, que son matadores esos ojos, ¿quién es ese señor? que lo sirva yo, por vida de vuestra merced, y de su tio, y mi señor.
Cab.Señora Lozana, este señor os suplica que le metais debaxo de vuestra caparela, y entrará á ver la señora Angelina porque vea si tengo razon en decir que es la más acabada dama que hay en esta tierra.
Loz.A vuestra señoría metelle he yo encima, no debaxo, mas yo lo trabajaré, esperen aquí, que si su merced está sola, yo la haré poner á la ventana, y si más mandaren, yo verné abaxo, bien estaré media hora, paséense un poco, porque les tengo de rogar primero que haga un pocopor mí, que estoy en gran necesidad, que me echan de la casa, y no tengo de qué pagar, que el borracho del patron no quiere ménos de seis meses pagados ántes.
Cab.Pues no os detengais en nada deso, que la casa se pagará; enviáme vos á vuestro criado á mi posada, que yo le daré con qué pague la casa, porque su señoría no es persona que debe esperar.
Loz.¿Quién es, por mi vida?
Cab.Andá, señora Lozana, que persona es, que no perderéis nada con su señoría.
Loz.Sin eso y con eso sirvo yo á los buenos, esperen.
Cab.Monseñor, ¿qué le parece de la señora Lozana? Sus inxertos siempre toman.
Embax.Me parece que es astuta, que cierto ha de la sierpe é de la paloma. Esta mujer sin lágrimas parará más insidias que todas las mujeres con lágrimas; por vida del visorey, que mañana coma comigo, que yo le quiero dar un brial.
Cab.Mírela vuestra señoría á la ventana, no hay tal Lozana en el mundo, ya abre, veamos qué dice, cabecea que entremos, donde ni fierro ni fuego á la virtud empece.
Embax.Qua piu bella la madre que la filla.
Cab.Monseñor, ésta es cárcel de amor; aquí idolatró Calixto, aquí no se estima Melibea, aquí poco vale Celestina.