MAMOTRETO XXXVIII.Cómo la Lozana entra en la baratería de los gentiles hombres y dice:
Cómo la Lozana entra en la baratería de los gentiles hombres y dice:
Loz.Algo tengo yo aquí, que el otro dia cuando vine por no tener favor, con seis ducadillos me fuí, de un resto que hizo el faraute, mi señor; mas agora que es el campo mio, restos y resto mio serán.
Octavio.Señora Lozana, resto quexoso será el mio.
Loz.Andá, señor, que no de mí.
Aurelio.Vení acá, señora Lozana, que aquí se os dará el resto y la suerte principal.
Loz.Viva esa cara de rosa, que con esa magnificencia las hacés esclavas siendo libres, que el resto dicen que es poco.
Aur.¿Cómo poco? tanto, sin mentir.
Loz.Crezca de dia en dia, porque gocés tan florida mocedad.
Aur.Y vos, señora Lozana, goceis de lo que bien quereis.
Loz.Yo, señor, quiero bien á los buenos y caballeros que me ayudan á pasar mi vida sin decir ni hacer mal á nadie.
Oct.Eso tal sea este resto, porque es para vos, tomaldo, que para vos se ganó.
Loz.¿Sepamos cuánto es?
Oct.Andá, callá y cogé, que todos dicenAmén, sino quien perdió, que calla.
Loz.Soy yo capellana de todos, y más de su señoría.
Oracio.Cogé, señora Lozana, que si los pierdo, en habellos vos los gano, aunque el otro dia me motejaste delante de una dama.
Loz.Yo, señor, lo que dixe entónces digo ahora, que ellas me lo han dicho, que diz que teneis un diablo que parece conjuro de sacar espíritus.
Orac.¡Oh pese á tal! ¿y eso dicen ellas? no saben bien la materia.
Loz.Si no saben la materia, saben la forma.
Orac.No hay ninguno malo, mozas.
Loz.Señor, no, sino que unos tienen más fuerza que otros.
Milio.Señora Lozana, hacé parte á todos de lo que sabeis; ¿de mí qué dicen, que no me quieren ver ni oir?
Loz.Hay pecador sobre que dicen que vuestra merced es el que muncho hizo.
Salustio.¿Y yo, señora Lozana?
Loz.Vuestra merced el que poco y bueno, como de razon.
Camilo.¿A mí, señora Lozana, qué?
Loz.Vos, señor, el que no hizo nada que se pareciese.
Cam.Porque cayó en mala tierra, que son putas insaciables. ¿No le basta á una puta una y dos, y un beso tres, y una palmadica cuatro, y un ducado cinco? ¿son piltracas?
Loz.Sí para vos, mas no para nos; ¿no sabés que uno que es bueno, para sí es bueno, más mejor es si su bondad aprovecha á munchos?
Cam.Verdad decís, señora Lozana, mas el pecado callado, medio perdonado.
Loz.Si por ahí tirais, callaré, mas siempre oí decir que las cosas de amor avivan el ingenio, y tambien quieren plática, el amor sin conversacion es bachiller sin repetidor, y voyme, que tengo que hacer.
Aur.Mirá, señora Lozana, que á vos encomiendo mis amores.
Loz.Y si no sé quién son.
Aur.Yo os lo diré si vos mandais, que cerca están, y yo léxos.
Loz.Pues dexáme agora, que voy á ver si puedo hallar quien me preste otros dos ducados para pagar mi casa.
Aur.Voto á Dios, que si los tuviera que os los diera, mas dexé la bolsa en casa por no perder, y tambien porque se me quebraron los cerraderos, mas sed cierta que eso y más os dexaré en mi testamento.
Loz.¿Cuándo? soy vuestra sin eso y con eso, véngase á mi casa esta noche y jugarémos castañas, y probará mi vino, que raspa; sea á cená, y haré una cazuela de pexe, que dicen que venden unas azedias frescas vivas, y no tengo quien me vaya por ellas y por un cardo.
Aur.Pues yo enviaré á mi mozo esta tarde con todo.
Loz.Vuestra merced será muy bien venido; nunca me encuentra Dios sino con míseros lacerados, él caerá, que para la luz de Dios, que bobo y hidalgo es.
Guardian.¿Qué se dice, señora Lozana? ¿dó buena?
Loz.Señor, á mi casa.
Guard.Llegaos aquí al sol, y sacámeun arador, y contáme cómo os va con los galanes deste tiempo, que no hay tantos bobos como en mis tiempos, y ellas creo que tambien se retiran.
Loz.¿Y cómo? si bien supiese vuestra merced, no hay puta que valga un maravedí, ni dé de comer á un gato, y ellos, como no hay saco de Génova, no tienen sino el maullar, y los que algo tienen piensan que les ha de faltar para comer, y á las veces sería mejor hoder poco que comer muncho, cuantos he visto enfermos de los riñones por miseria de no expender, y otros que piensan que por cesar han de vivir, mas es al contrario, quesemel in setimanano hizo mal á nadie.
Alcaide.Por mi vida, señora Lozana, que yosemel in menseybis in anno.
Loz.Andá ya, que ya lo sé, que vuestra merced hace como viejo y paga como mozo.
Guard.Eso del pagar, mal pecado, nunca acabó, porque cuando era mozo pagaba por entrar, y agora por salir.
Loz.Viva vuestra merced muchos años, que tiene del peribon; por eso dadme un alfiler, que yo os quiero sacar diez aradores.
Alc.Pues sacá, que por cada uno os daré un grueso.
Loz.Ya sé que vuestra merced lo tiene grueso, que á su puta beata lo oí, que le metiades las paredes adentro, dámelo de argento.
Alc.Por vida de mi amiga, que si yo los hubiese de comprar, que diese un ducado por cada uno, que uno que retuve me costó más de ciento.
Loz.Sofa sería ése, no hace para mí, quiérome ir con mi honra.
Alc.Vení acá, traidora, sacáme uno no más de la palma.
Loz.No sé sacar de la palma ni del codo.
Guard.¿Y de la punta de la picarazada?
Loz.De ahí sí, buscallo, mas no hallarlo.
Guard.¡Oh cuerpo de mí, señora Lozana, que no sabeis de la palma y estais en tierra, que los sacan de las nalgas con putarólo, y no sabeis vos sacallos al sol con buen aguja!
Loz.Sin aguja los saco yo cuando son de oro ó de plata, que de otras suertes ó maneras no me entiendo; mejor hará vuestra merced darme un barril de mosto para hacer arrope.
Guard.De buena gana, enviá por ello y por leña para hacello, y por membrillos que cozais dentro, y mirá si mandais más, que á vuestro servicio está todo.
Loz.Soy yo suya toda.
Alc.Y yo vuestro hasta las trencas.