Chapter 33

De los nobilissimos Godosque en Castilla avian reynadoRodrigo rey no el postrerode los reyes que han passado:en cuyo tiempo los Morostodo Espana avian ganado,sino fuera las Asturiasque defendio Don PelayoEn Toledo esta Rodrigoal comienço del reynado;vinole gran voluntadde ver lo que esta cerradoen la torre que esta alli,antigua de muchos años.En esta torre los reyescada uno hecho un canado,porque lo ordenara ansiHercules el afamado,que gano primero a Españade Gerion gran tirano.Creyo el rey que avia en la torregran thesoro alli guardado;la torre fue luego abiertay quitados los canados;no ay en ella cosa alguna,sola una caxa han hallado.El rey la mandara abrir;un paño dentro se ha hallado,con unas letras latinasque dizen en Castellano,Quando aquestas cerradurasque cierran estos canados,fueren abiertas y vistolo en el paño debuxado,España sera perdida,y toda ella asolada;ganaran la gente estranacomo aqui est an figurados,los rostros muy denegridos,los braços arremangados,muchas colores vestidas,en las cabecas tocados,alçadas traeran sus señasen cavallos cavalgando,largas lanças en sus manos,con espadas en su lado.Alarabes se diran,y de aquesta tierra estraños;perderase toda España,que nada no aura fincado.El rey con sus ricos hombrestodos se avian espantado,quando vieron las figurasy letras que hemos contado;buelven a cerrar la torre,quedo el rey muy angustiado.Romances nuevamente sacados por Lorençode Sepulveda, ff. 160. 1564.

De los nobilissimos Godosque en Castilla avian reynadoRodrigo rey no el postrerode los reyes que han passado:en cuyo tiempo los Morostodo Espana avian ganado,sino fuera las Asturiasque defendio Don PelayoEn Toledo esta Rodrigoal comienço del reynado;vinole gran voluntadde ver lo que esta cerradoen la torre que esta alli,antigua de muchos años.En esta torre los reyescada uno hecho un canado,porque lo ordenara ansiHercules el afamado,que gano primero a Españade Gerion gran tirano.Creyo el rey que avia en la torregran thesoro alli guardado;la torre fue luego abiertay quitados los canados;no ay en ella cosa alguna,sola una caxa han hallado.El rey la mandara abrir;un paño dentro se ha hallado,con unas letras latinasque dizen en Castellano,Quando aquestas cerradurasque cierran estos canados,fueren abiertas y vistolo en el paño debuxado,España sera perdida,y toda ella asolada;ganaran la gente estranacomo aqui est an figurados,los rostros muy denegridos,los braços arremangados,muchas colores vestidas,en las cabecas tocados,alçadas traeran sus señasen cavallos cavalgando,largas lanças en sus manos,con espadas en su lado.Alarabes se diran,y de aquesta tierra estraños;perderase toda España,que nada no aura fincado.El rey con sus ricos hombrestodos se avian espantado,quando vieron las figurasy letras que hemos contado;buelven a cerrar la torre,quedo el rey muy angustiado.Romances nuevamente sacados por Lorençode Sepulveda, ff. 160. 1564.

De los nobilissimos Godosque en Castilla avian reynadoRodrigo rey no el postrerode los reyes que han passado:en cuyo tiempo los Morostodo Espana avian ganado,sino fuera las Asturiasque defendio Don PelayoEn Toledo esta Rodrigoal comienço del reynado;vinole gran voluntadde ver lo que esta cerradoen la torre que esta alli,antigua de muchos años.En esta torre los reyescada uno hecho un canado,porque lo ordenara ansiHercules el afamado,que gano primero a Españade Gerion gran tirano.Creyo el rey que avia en la torregran thesoro alli guardado;la torre fue luego abiertay quitados los canados;no ay en ella cosa alguna,sola una caxa han hallado.El rey la mandara abrir;un paño dentro se ha hallado,con unas letras latinasque dizen en Castellano,Quando aquestas cerradurasque cierran estos canados,fueren abiertas y vistolo en el paño debuxado,España sera perdida,y toda ella asolada;ganaran la gente estranacomo aqui est an figurados,los rostros muy denegridos,los braços arremangados,muchas colores vestidas,en las cabecas tocados,alçadas traeran sus señasen cavallos cavalgando,largas lanças en sus manos,con espadas en su lado.Alarabes se diran,y de aquesta tierra estraños;perderase toda España,que nada no aura fincado.El rey con sus ricos hombrestodos se avian espantado,quando vieron las figurasy letras que hemos contado;buelven a cerrar la torre,quedo el rey muy angustiado.

De los nobilissimos Godos

que en Castilla avian reynado

Rodrigo rey no el postrero

de los reyes que han passado:

en cuyo tiempo los Moros

todo Espana avian ganado,

sino fuera las Asturias

que defendio Don Pelayo

En Toledo esta Rodrigo

al comienço del reynado;

vinole gran voluntad

de ver lo que esta cerrado

en la torre que esta alli,

antigua de muchos años.

En esta torre los reyes

cada uno hecho un canado,

porque lo ordenara ansi

Hercules el afamado,

que gano primero a España

de Gerion gran tirano.

Creyo el rey que avia en la torre

gran thesoro alli guardado;

la torre fue luego abierta

y quitados los canados;

no ay en ella cosa alguna,

sola una caxa han hallado.

El rey la mandara abrir;

un paño dentro se ha hallado,

con unas letras latinas

que dizen en Castellano,

Quando aquestas cerraduras

que cierran estos canados,

fueren abiertas y visto

lo en el paño debuxado,

España sera perdida,

y toda ella asolada;

ganaran la gente estrana

como aqui est an figurados,

los rostros muy denegridos,

los braços arremangados,

muchas colores vestidas,

en las cabecas tocados,

alçadas traeran sus señas

en cavallos cavalgando,

largas lanças en sus manos,

con espadas en su lado.

Alarabes se diran,

y de aquesta tierra estraños;

perderase toda España,

que nada no aura fincado.

El rey con sus ricos hombres

todos se avian espantado,

quando vieron las figuras

y letras que hemos contado;

buelven a cerrar la torre,

quedo el rey muy angustiado.

Romances nuevamente sacados por Lorençode Sepulveda, ff. 160. 1564.

Romances nuevamente sacados por Lorençode Sepulveda, ff. 160. 1564.

Juan Yague de Salas relates a singular part of this miracle, which I have not seen recorded any where but in his very rare and curious poem:—

Cantò como rompidos los candadosDe la lobrega cueva, y despedidasDe sus senos obscuros vozes tristesNo bien articuladas, si a remiendos,Repetidas adentro por el ayre,Y una mas bronca se escucho que dize,Desdichado Rey Ro (y acaba digo,Quedando la R submersa entre piçarras)La Coro perderas, y el Man, y el Ce,No dixo el na, ni el do, ni el tro, no dixo;Almenos no se oyo, si bien oyosePor lascivo tirano, y por sobervio,Que ya permite el cielo que el de MecaCastigue por tu causa el Reyno Godo,Por solo que lo riges con mal modo.Los Amantes de Teruel, p. 29.

Cantò como rompidos los candadosDe la lobrega cueva, y despedidasDe sus senos obscuros vozes tristesNo bien articuladas, si a remiendos,Repetidas adentro por el ayre,Y una mas bronca se escucho que dize,Desdichado Rey Ro (y acaba digo,Quedando la R submersa entre piçarras)La Coro perderas, y el Man, y el Ce,No dixo el na, ni el do, ni el tro, no dixo;Almenos no se oyo, si bien oyosePor lascivo tirano, y por sobervio,Que ya permite el cielo que el de MecaCastigue por tu causa el Reyno Godo,Por solo que lo riges con mal modo.Los Amantes de Teruel, p. 29.

Cantò como rompidos los candadosDe la lobrega cueva, y despedidasDe sus senos obscuros vozes tristesNo bien articuladas, si a remiendos,Repetidas adentro por el ayre,Y una mas bronca se escucho que dize,Desdichado Rey Ro (y acaba digo,Quedando la R submersa entre piçarras)La Coro perderas, y el Man, y el Ce,No dixo el na, ni el do, ni el tro, no dixo;Almenos no se oyo, si bien oyosePor lascivo tirano, y por sobervio,Que ya permite el cielo que el de MecaCastigue por tu causa el Reyno Godo,Por solo que lo riges con mal modo.

Cantò como rompidos los candados

De la lobrega cueva, y despedidas

De sus senos obscuros vozes tristes

No bien articuladas, si a remiendos,

Repetidas adentro por el ayre,

Y una mas bronca se escucho que dize,

Desdichado Rey Ro (y acaba digo,

Quedando la R submersa entre piçarras)

La Coro perderas, y el Man, y el Ce,

No dixo el na, ni el do, ni el tro, no dixo;

Almenos no se oyo, si bien oyose

Por lascivo tirano, y por sobervio,

Que ya permite el cielo que el de Meca

Castigue por tu causa el Reyno Godo,

Por solo que lo riges con mal modo.

Los Amantes de Teruel, p. 29.

Los Amantes de Teruel, p. 29.

TheChronica General del Rey Don Alfonsogives a singular account of the first inhabitant of this fatal spot:—

“There was a king who had to name Rocas; he was of the east country from Edom, wherein was Paradise, and for the love of wisdom he forsook his kingdom, and went about the world seeking knowledge. And in a country between the east and the north he found seventy pillars; thirty were of brass, thirty of marble, and they lay upon the ground, and upon them was written all knowledge and the nature of things. These Rocas translated, and carried with him the book in which he had translated them, by which he did marvels. He came to Troy when the people under Laomedon were building the city, and seeing them he laughed. They asked him why, and he replied, that if they knew what was to happen, they would cease from their work. Then they took him and led him before Laomedon, and Laomedon asked him for why he had spoken these words, and Rocas answered, that he had spoken truth, for the people should be put to the sword, and the city be destroyed by fire. Wherefore the Trojans would have slain him, but Laomedon, judging that he spake from folly, put him in prison to see if he would repent. He, fearful of death, by his art sent a sleep upon the guards, and filed off his irons, and went his way. And he came to the seven hills by the Tyber, and there upon a stone he wrote the letters Roma, and Romulus found them, and gave them as a name to his city, because they bore a resemblance to his own.

“Then went King Rocas westward, and he entered Spain, and went round it and through it, till coming to the spot where Toledo stands, he discovered that it was the central place of the country, and that one day a city should there be built, and there he found a cave into which he entered. Therelay in it a huge dragon, and Rocas in fear besought the dragon not to hurt him, for they were both creatures of God. And the dragon took such love towards him, that he always brought him part of his food from the chase, and they dwelt together in the cave. One day an honourable man of that land, by name Tartus, was hunting in that mountain, and he found a bear, and the bear fled into the cave, and Rocas in fear addressed him as he had done the dragon, and the bear quietly lay down, and Rocas fondled his head, and Tartus following, saw Rocas how his beard was long, and his body covered with hair, and he thought it was a wild man, and fitted an arrow to his bow, and drew the string. Then Rocas besought him in the name of God not to slay him, and obtained security for himself and the bear under his protection. And when Tartus heard how he was a king, he invited him to leave that den and return with him, and he would give him his only daughter in marriage, and leave him all that he had. By this the dragon returned. Tartus was alarmed, and would have fled, but Rocas interfered, and the dragon threw down half an ox, for he had devoured the rest, and asked the stranger to stop and eat. Tartus declined the invitation, for he must be gone. Then said Rocas to the dragon, My friend, I must now leave you, for we have sojourned together long enough. So he departed, and married, and had two sons, and for love of the dragon he built a tower over the cave, and dwelt there. After his death, one of his sons built another, and King Pirros added more building, and this was the beginning of Toledo.”

Redeemed Magdalen.—X. p. 97.

Redeemed Magdalen.—X. p. 97.

Redeemed Magdalen.—X. p. 97.

Redeemed Magdalen.—X. p. 97.

Lardner published a letter to Jonas Hanway, showing why houses for the reception of penitent harlots ought not to be called Magdalen Houses; Mary Magdalen not being the sinner recorded in the 7th chapter of Luke, but a woman of distinction and excellent character, who laboured under some bodily infirmity, which our Lord miraculously healed.

In the Shibboleth of Jean Despagne, is an article thus entitled:De Marie Magdelaine laquelle faussement on dit avoir este femme de mauvaise vie: Le tort que luy font les Theologiens pour la plus part en leurs sermons, en leurs livres; et specialement la Bible Angloise en l’Argument du 7ᵉ chap. de S. Luc.

“The injury,” says this Hugonot divine, “which the Romish church does to another Mary, the sister of Lazarus, has been sufficiently confuted by the orthodox. It has been ignorantly believed that this Mary, and another who was of Magdala, and the sinner who is spoken of in the 7th of Luke, are the same person, confounding the three in one. We have justified one of the three, to wit, her of Bethany, the sister of Lazarus; but her of Magdala we still defame, as if that Magdalen were the sinner of whom St. Luke speaks.

“Nothing is more common in the mouth of the vulgar than the wicked life of the Magdalen. The preachers who wish to confess souls that are afflicted with horror at their sins, represent to them this woman as one of the most immodest and dissolute that ever existed, to whom, however, God has shown mercy. And, upon this same prejudice, which is altogether imaginary, has been founded a reason why the Son of God having been raised from the dead, appeared to Mary Magdalen before any other person; for, say they, it is because she had greater need of consolation, having been a greater sinner than the others.—He who wrote the Practice of Piety places her with the greatest offenders, even with Manasses, one of the wickedest of men: and to authorise this error the more, it has been inserted in the Bible itself. For the argument to the 7th of Luke in the English version says, that the woman whose sins were in greater number than those of others,—the woman, who till then had lived a wicked and infamous life, was Mary Magdalen. But,1st, The text gives no name to this sinner: Where then has it been found? Which of the Evangelists, or what other authentic writing, has taught us the proper name or surname of the woman? For she who poured an ointment upon Christ (Matth. xxvi. John, xii.) was not this sinner, nor Mary Magdalen, but a sister of Lazarus. All these circumstances show that they aretwo different stories, two divers actions, performed at divers times, in divers places, and by divers persons.2dly, Where do we find that Mary Magdalen ever anointed the feet of our Saviour?3dly, Where do we find that Mary Magdalen had been a woman of evil life? The gospel tells us that she had been tormented with seven devils or evil spirits, an affliction which might happen to the holiest person in the world: But we do not see even the shadow of a word there which marks her with infamy. Why then do we still adhere to an invention not only fabulous, but injurious to the memory of a woman illustrious in piety? We ought as well to beware of bearing false witness against the dead as against the living.

“It is remarkable that neither the sinner (Luke, vii.) nor the adultress who is spoken of in the 8th of John, are named in the sacred history, any more than the thief who was converted on the cross. There are particular reasons, beyond a doubt, and we may in part conjecture them, why the Holy Spirit has abstained from relating the names of these great sinners, although converted. It is not then for us to impose them; still less to appropriate them to persons whom the Scripture does not accuse of any enormous sins.”

That Egyptian penitent.—X. p. 97.

That Egyptian penitent.—X. p. 97.

That Egyptian penitent.—X. p. 97.

That Egyptian penitent.—X. p. 97.

St. Mary the Egyptian. This is one of those religious romances which may probably have been written to edify the people without any intention of deceiving them. Some parts of the legend are beautifully conceived. An English Romanist has versified it in eight books, under the title of the Triumph of the Cross, or Penitent of Egypt. Birmingham, 1776. He had the advantage of believing his story,—which ought to have acted like inspiration.

The dreadful tale!—X. p. 97.

The dreadful tale!—X. p. 97.

The dreadful tale!—X. p. 97.

The dreadful tale!—X. p. 97.

Amava el Rey la desigual FlorindaEn ser gentil, y desdeñosa dama,Que quiere amor, que quando un Rey se rindaDesdenes puedan resistir su llama.No fue de Grecia mas hermosa y lindaLa que le dio por su desdicha fama,Ni desde el Sagitario a CynosuraSe vio en tanto rigor tanta hermosura.Creciò el amor como el desden crecia;Enojose el poder; la resistenciaSe fue aumentando, pero no podiaSufrir un Rey sujeta competencia:Estendiose à furor la cortesia,Los terminos passo de la paciencia,Haziendo los mayores desengañosLas horas meses, y los meses años.Cansado ya Rodrigo de que fuesseTeorica el amor, y intentos vanos,Sin que demostracion alguna huviesse,Puso su gusto en pratica de manos:Pues quien de tanto amor no le tuviesseCon los medios mas faciles y humanos,Como tendria entonces sufrimientoDe injusta fuerça en el riqor violento?Ansias, congojas, lagrimas y vozes,Amenazas, amores, fuerça, injuria,Pruevan, pelean, llegan, dan ferozesAl que ama, rabia, al que aborrece, furia:Discurren los pronosticos velozes,Que ofrece el pensamiento aquien injuria;Rodrigo teme, y ama, y fuerça, y ellaQuanto mas se resiste, està mas bella.Ya viste de jazmines el desmayoLas eludas mexillas siempre hermosas,Ya la verguença del clavel de Mayo,Alexandrinas, y purpureas rosas:Rodrigo ya como encendido rayo,Que no respeta las sagradas cosas,Ni se ahoga en sus lagrimas, ni muevePorque se abrasse, o se convierta en nieve.Rindiose al fin la femenil flaquezaAl varonil valor y atrevimiento;Quedò sin lustre la mayor bellezaQue es de una casta Virgen ornamento:Siguio à la injusta furia la tibieza.Apareciose el arrepentimiento,Que viene como sombra del pecado,Principios del castigo del culpado.Fue con Rodrigo este mortal disgusto,Y quedò con Florinda la vengança,Que le propuso el echo mas injustoQue de muger nuestra memoria alcança:Dizese que no ver en el Rey gusto,Sino de tanto amor tanta mudançaFue la ocasion, que la muger gozadaMas siente aborrecida que forçada.Jerusalen Conquistada, l. 6. ff. 132.

Amava el Rey la desigual FlorindaEn ser gentil, y desdeñosa dama,Que quiere amor, que quando un Rey se rindaDesdenes puedan resistir su llama.No fue de Grecia mas hermosa y lindaLa que le dio por su desdicha fama,Ni desde el Sagitario a CynosuraSe vio en tanto rigor tanta hermosura.Creciò el amor como el desden crecia;Enojose el poder; la resistenciaSe fue aumentando, pero no podiaSufrir un Rey sujeta competencia:Estendiose à furor la cortesia,Los terminos passo de la paciencia,Haziendo los mayores desengañosLas horas meses, y los meses años.Cansado ya Rodrigo de que fuesseTeorica el amor, y intentos vanos,Sin que demostracion alguna huviesse,Puso su gusto en pratica de manos:Pues quien de tanto amor no le tuviesseCon los medios mas faciles y humanos,Como tendria entonces sufrimientoDe injusta fuerça en el riqor violento?Ansias, congojas, lagrimas y vozes,Amenazas, amores, fuerça, injuria,Pruevan, pelean, llegan, dan ferozesAl que ama, rabia, al que aborrece, furia:Discurren los pronosticos velozes,Que ofrece el pensamiento aquien injuria;Rodrigo teme, y ama, y fuerça, y ellaQuanto mas se resiste, està mas bella.Ya viste de jazmines el desmayoLas eludas mexillas siempre hermosas,Ya la verguença del clavel de Mayo,Alexandrinas, y purpureas rosas:Rodrigo ya como encendido rayo,Que no respeta las sagradas cosas,Ni se ahoga en sus lagrimas, ni muevePorque se abrasse, o se convierta en nieve.Rindiose al fin la femenil flaquezaAl varonil valor y atrevimiento;Quedò sin lustre la mayor bellezaQue es de una casta Virgen ornamento:Siguio à la injusta furia la tibieza.Apareciose el arrepentimiento,Que viene como sombra del pecado,Principios del castigo del culpado.Fue con Rodrigo este mortal disgusto,Y quedò con Florinda la vengança,Que le propuso el echo mas injustoQue de muger nuestra memoria alcança:Dizese que no ver en el Rey gusto,Sino de tanto amor tanta mudançaFue la ocasion, que la muger gozadaMas siente aborrecida que forçada.Jerusalen Conquistada, l. 6. ff. 132.

Amava el Rey la desigual FlorindaEn ser gentil, y desdeñosa dama,Que quiere amor, que quando un Rey se rindaDesdenes puedan resistir su llama.No fue de Grecia mas hermosa y lindaLa que le dio por su desdicha fama,Ni desde el Sagitario a CynosuraSe vio en tanto rigor tanta hermosura.

Amava el Rey la desigual Florinda

En ser gentil, y desdeñosa dama,

Que quiere amor, que quando un Rey se rinda

Desdenes puedan resistir su llama.

No fue de Grecia mas hermosa y linda

La que le dio por su desdicha fama,

Ni desde el Sagitario a Cynosura

Se vio en tanto rigor tanta hermosura.

Creciò el amor como el desden crecia;Enojose el poder; la resistenciaSe fue aumentando, pero no podiaSufrir un Rey sujeta competencia:Estendiose à furor la cortesia,Los terminos passo de la paciencia,Haziendo los mayores desengañosLas horas meses, y los meses años.

Creciò el amor como el desden crecia;

Enojose el poder; la resistencia

Se fue aumentando, pero no podia

Sufrir un Rey sujeta competencia:

Estendiose à furor la cortesia,

Los terminos passo de la paciencia,

Haziendo los mayores desengaños

Las horas meses, y los meses años.

Cansado ya Rodrigo de que fuesseTeorica el amor, y intentos vanos,Sin que demostracion alguna huviesse,Puso su gusto en pratica de manos:Pues quien de tanto amor no le tuviesseCon los medios mas faciles y humanos,Como tendria entonces sufrimientoDe injusta fuerça en el riqor violento?

Cansado ya Rodrigo de que fuesse

Teorica el amor, y intentos vanos,

Sin que demostracion alguna huviesse,

Puso su gusto en pratica de manos:

Pues quien de tanto amor no le tuviesse

Con los medios mas faciles y humanos,

Como tendria entonces sufrimiento

De injusta fuerça en el riqor violento?

Ansias, congojas, lagrimas y vozes,Amenazas, amores, fuerça, injuria,Pruevan, pelean, llegan, dan ferozesAl que ama, rabia, al que aborrece, furia:Discurren los pronosticos velozes,Que ofrece el pensamiento aquien injuria;Rodrigo teme, y ama, y fuerça, y ellaQuanto mas se resiste, està mas bella.

Ansias, congojas, lagrimas y vozes,

Amenazas, amores, fuerça, injuria,

Pruevan, pelean, llegan, dan ferozes

Al que ama, rabia, al que aborrece, furia:

Discurren los pronosticos velozes,

Que ofrece el pensamiento aquien injuria;

Rodrigo teme, y ama, y fuerça, y ella

Quanto mas se resiste, està mas bella.

Ya viste de jazmines el desmayoLas eludas mexillas siempre hermosas,Ya la verguença del clavel de Mayo,Alexandrinas, y purpureas rosas:Rodrigo ya como encendido rayo,Que no respeta las sagradas cosas,Ni se ahoga en sus lagrimas, ni muevePorque se abrasse, o se convierta en nieve.

Ya viste de jazmines el desmayo

Las eludas mexillas siempre hermosas,

Ya la verguença del clavel de Mayo,

Alexandrinas, y purpureas rosas:

Rodrigo ya como encendido rayo,

Que no respeta las sagradas cosas,

Ni se ahoga en sus lagrimas, ni mueve

Porque se abrasse, o se convierta en nieve.

Rindiose al fin la femenil flaquezaAl varonil valor y atrevimiento;Quedò sin lustre la mayor bellezaQue es de una casta Virgen ornamento:Siguio à la injusta furia la tibieza.Apareciose el arrepentimiento,Que viene como sombra del pecado,Principios del castigo del culpado.

Rindiose al fin la femenil flaqueza

Al varonil valor y atrevimiento;

Quedò sin lustre la mayor belleza

Que es de una casta Virgen ornamento:

Siguio à la injusta furia la tibieza.

Apareciose el arrepentimiento,

Que viene como sombra del pecado,

Principios del castigo del culpado.

Fue con Rodrigo este mortal disgusto,Y quedò con Florinda la vengança,Que le propuso el echo mas injustoQue de muger nuestra memoria alcança:Dizese que no ver en el Rey gusto,Sino de tanto amor tanta mudançaFue la ocasion, que la muger gozadaMas siente aborrecida que forçada.

Fue con Rodrigo este mortal disgusto,

Y quedò con Florinda la vengança,

Que le propuso el echo mas injusto

Que de muger nuestra memoria alcança:

Dizese que no ver en el Rey gusto,

Sino de tanto amor tanta mudança

Fue la ocasion, que la muger gozada

Mas siente aborrecida que forçada.

Jerusalen Conquistada, l. 6. ff. 132.

Jerusalen Conquistada, l. 6. ff. 132.

Lope de Vega quotes scripture in proof of the opinion expressed in this last couplet. 2 Kings, ch. xiii.

Old Barret tells the story as Ancient Pistol would have done:—

“In Ulit’s time there regalized in SpainOne Roderick, king from the Gothians race’t;Into whose secret heart with silent strainInstretcht the ’sturber of hart pudike chast,Him enamouravizing of a piece,A piece by Nature quaintly symmetrized,Enfayred with beauty as Helen fair of Greece:Count Julian’s daughter of bed-wedlockized,Ycleaped Caba; who in court surshinedThe rest, as Hesperus the dimmed stars.This piece the king in his Love’s-closet shrined,Survicting her by wile, gold, gems, or forced jars.”

“In Ulit’s time there regalized in SpainOne Roderick, king from the Gothians race’t;Into whose secret heart with silent strainInstretcht the ’sturber of hart pudike chast,Him enamouravizing of a piece,A piece by Nature quaintly symmetrized,Enfayred with beauty as Helen fair of Greece:Count Julian’s daughter of bed-wedlockized,Ycleaped Caba; who in court surshinedThe rest, as Hesperus the dimmed stars.This piece the king in his Love’s-closet shrined,Survicting her by wile, gold, gems, or forced jars.”

“In Ulit’s time there regalized in SpainOne Roderick, king from the Gothians race’t;Into whose secret heart with silent strainInstretcht the ’sturber of hart pudike chast,Him enamouravizing of a piece,A piece by Nature quaintly symmetrized,Enfayred with beauty as Helen fair of Greece:Count Julian’s daughter of bed-wedlockized,Ycleaped Caba; who in court surshinedThe rest, as Hesperus the dimmed stars.This piece the king in his Love’s-closet shrined,Survicting her by wile, gold, gems, or forced jars.”

“In Ulit’s time there regalized in Spain

One Roderick, king from the Gothians race’t;

Into whose secret heart with silent strain

Instretcht the ’sturber of hart pudike chast,

Him enamouravizing of a piece,

A piece by Nature quaintly symmetrized,

Enfayred with beauty as Helen fair of Greece:

Count Julian’s daughter of bed-wedlockized,

Ycleaped Caba; who in court surshined

The rest, as Hesperus the dimmed stars.

This piece the king in his Love’s-closet shrined,

Survicting her by wile, gold, gems, or forced jars.”

It is thus related in the fabulous Chronicle:—“Despues que el Rey ovo descubierto su coraçon a la Cava, no era dia que la no requiriesse una vez o dos, y ella se defendia con buena razon: empero al cabo como el Rey no pensava cosa como en esto, un dia en la siesta embio con un donzel suyo por la Cava; y ella vino a su mandado; y como en essa hora no avia en toda su camara otro ninguno sino ellos todos tres, el cumplio con ella todo lo que puso. Empero tanto sabed que si ella quisiera dar bozes que bien fuera oyda de la reyna, mas callosse con lo que el Rey quiso fazer.”—P. 1. c. 172.

In this fabulous Chronicle Roderick’s fall is represented as the work of his stars:—“Y aunque a las vezes pensava el gran yerro en que tocava, y en la maldad que su coraçon avia cometido, tanto era el ardor que tenia que lo olvidava todo, y esto acarreava la malandança que le avia de venir, y la destruycion de Espana que avia de aver comienço para se hazer; y quiero vos dezir que su constelacion no podia escusar que esto no passasse assi; y ya Dios lo avia dexado en su discrecion; y el por cosa que fuesse on se podia arredrar que no topasse en ello.”—P. 1. c. 164.

“Certes,” says the fabulous Chronicler, “he was a Lord of greater bounty than ever had been seen before his time.—He used to say, that if all the world were his, he would rather lose it than one friend; for the world was a thing, which if it were lost, might be recovered; but a friend once lost could never be recovered for all the treasure in the world. And because he was thus bountiful, all those of Spain were likewise; and they had the fame of being the most liberal men in the world, especially those of the lineage of the Goths. Never a thing was asked at his hands, whether great or small, to which he could say no; and never king nor other great lord asked aidof him that he denied, but gave them of his treasures and of his people as much as they needed. And doubt not, but that if fortune had not ordered that in his time the lineage of the Goths should be cut off, and Spain destroyed, there was no king or emperor whom he would not have brought into subjection; and if the whole world ought to be placed in the power of one man, (speaking of worldly things,) there never was, nor will be, a man deserving to possess it, save he alone. But as envy is the beginning of all evil, and saw how great was the goodness of this king, she never rested till she had brought about that things should be utterly reversed, even till she had destroyed him. Oh what great damage to the world will it be when God shall consent that so much bounty, and courage, and frankness, and loyalty should be destroyed for ever! All nations ought to clad themselves in wretched weeds one day in the week to mourn for the flower of the world, and especially ought the people of Spain to make such mourning.”—Chronica del Rey Don Rodrigo, p. 1. c. 55.

And again, when the last battle is approaching, he praises the king:—“Y el Rey era el mas esforçado hombre de coraçon que nunca se oyo dezir: y el mas franco de todo lo que podia aver; y preciava mas cobrar amigos que no quanto tesoro pudiesse estar en su reyno, hasta el dia que creyo el consejo del traydor del conde Don Julian; y a maravilla era buen cavallero que al tiempo que el no era rey, no se hallava cavallero que a la su bondad se ygualasse, y tanto sabed que sino por estas malandanças que le vinieron, nunca cavallero al mundo de tales condiciones fue; que nunca a el vino chico ni grande que del se partiesse despagado a culpa suya.”—P. 1. c. 213.

The manner in which Florinda calls upon her father to revenge her is curiously expressed by Lope de Vega:—

Al escrivirle tiemblan pluma y mano,Llega el agravio, la piedad retira,Pues quanto escrive la vengança, tantoQuiere borrar de la verguença el llanto.No son menos las letras que soldados,Los ringlones yleras y esquadrones,Que al son de los suspiros van formadosHaciendo las distancias las diciones:Los mayores caracteres, armadosNavios, tiendas, maquinas, pendones;Los puntos, los incisos, los acentosCapitanes, Alferez y Sargentos.Breve processo escrive, aunque el sucessoSignificar quexosa determina,Pero en tan breve causa, en tal processoLa perdicion de España se fulmina.Jerusalen Conquistada, l. 6. ff. 138.

Al escrivirle tiemblan pluma y mano,Llega el agravio, la piedad retira,Pues quanto escrive la vengança, tantoQuiere borrar de la verguença el llanto.No son menos las letras que soldados,Los ringlones yleras y esquadrones,Que al son de los suspiros van formadosHaciendo las distancias las diciones:Los mayores caracteres, armadosNavios, tiendas, maquinas, pendones;Los puntos, los incisos, los acentosCapitanes, Alferez y Sargentos.Breve processo escrive, aunque el sucessoSignificar quexosa determina,Pero en tan breve causa, en tal processoLa perdicion de España se fulmina.Jerusalen Conquistada, l. 6. ff. 138.

Al escrivirle tiemblan pluma y mano,Llega el agravio, la piedad retira,Pues quanto escrive la vengança, tantoQuiere borrar de la verguença el llanto.No son menos las letras que soldados,Los ringlones yleras y esquadrones,Que al son de los suspiros van formadosHaciendo las distancias las diciones:Los mayores caracteres, armadosNavios, tiendas, maquinas, pendones;Los puntos, los incisos, los acentosCapitanes, Alferez y Sargentos.

Al escrivirle tiemblan pluma y mano,

Llega el agravio, la piedad retira,

Pues quanto escrive la vengança, tanto

Quiere borrar de la verguença el llanto.

No son menos las letras que soldados,

Los ringlones yleras y esquadrones,

Que al son de los suspiros van formados

Haciendo las distancias las diciones:

Los mayores caracteres, armados

Navios, tiendas, maquinas, pendones;

Los puntos, los incisos, los acentos

Capitanes, Alferez y Sargentos.

Breve processo escrive, aunque el sucessoSignificar quexosa determina,Pero en tan breve causa, en tal processoLa perdicion de España se fulmina.

Breve processo escrive, aunque el sucesso

Significar quexosa determina,

Pero en tan breve causa, en tal processo

La perdicion de España se fulmina.

Jerusalen Conquistada, l. 6. ff. 138.

Jerusalen Conquistada, l. 6. ff. 138.

I remember but one of the old poets who has spoken with compassion of Florinda: It is the Portugueze Bras Garcia Mascarenhas, a writer who, with many odd things in his poem, has some fine ones.

Refresca em Covilham a gente aflita,Nam se sabe que nome entam a honrava;Muyto deposis foy Cava Julia dita,Por nascer nella a desditada Cava.Nam a deslustra, antes a acreditaFilha que a honra mais que hum Rey presava;Hespanha culpe a força sem desculpa,Nam culpe a bella, que nam teve culpa.Viriato Tragico, Canto ii. St. 118.

Refresca em Covilham a gente aflita,Nam se sabe que nome entam a honrava;Muyto deposis foy Cava Julia dita,Por nascer nella a desditada Cava.Nam a deslustra, antes a acreditaFilha que a honra mais que hum Rey presava;Hespanha culpe a força sem desculpa,Nam culpe a bella, que nam teve culpa.Viriato Tragico, Canto ii. St. 118.

Refresca em Covilham a gente aflita,Nam se sabe que nome entam a honrava;Muyto deposis foy Cava Julia dita,Por nascer nella a desditada Cava.Nam a deslustra, antes a acreditaFilha que a honra mais que hum Rey presava;Hespanha culpe a força sem desculpa,Nam culpe a bella, que nam teve culpa.

Refresca em Covilham a gente aflita,

Nam se sabe que nome entam a honrava;

Muyto deposis foy Cava Julia dita,

Por nascer nella a desditada Cava.

Nam a deslustra, antes a acredita

Filha que a honra mais que hum Rey presava;

Hespanha culpe a força sem desculpa,

Nam culpe a bella, que nam teve culpa.

Viriato Tragico, Canto ii. St. 118.

Viriato Tragico, Canto ii. St. 118.

Wamba’s wars.—XII. p. 110.

Wamba’s wars.—XII. p. 110.

Wamba’s wars.—XII. p. 110.

Wamba’s wars.—XII. p. 110.

In the valuable history of this king by a contemporary writer, the following character of the French is given:—

“Hujus igitur gloriosis temporibus, Galliarum terra altrix perfidiæ infami denotatur elogio, quæ utique inæstimabili infidelitatis febre vexata, genita a se infidelium depasceret membra.Quid enim non in illa crudele vel lubricum? ubi conjuratorum conciliabulum, perfidiæ signum, obscœnitas operum, fraus negotiorum, vænale judicium, et quod pejus his omnibus est, contra ipsum Salvatorem nostrum et Dominum, Judæorum blasphemantium prostibulum habebatur. Hæc enim terra suo, ut ita dixerim, partu, perditionis suæ sibimet præparavit excidium, et ex ventris sui generatione viperea eversionis suæ nutrivit decipulam. Etenim dum multo jam tempore his febrium diversitatibus ageretur, subito in ea unius nefandi capitis prolapsione turbo infidelitatis adsurgit, et conscensio perfidiæ per unum ad plurimos transit.”—S. Julian, Hist. Wambæ, § 5.—Espana Sagrada, 6. 544.

The bath, the bed,The vigil.—XII. p. 111.

The bath, the bed,The vigil.—XII. p. 111.

The bath, the bed,The vigil.—XII. p. 111.

The bath, the bed,

The vigil.—XII. p. 111.

The Partidas have some curious matter upon this subject.

“Cleanliness makes things appear well to those who behold them, even as propriety makes them seemly, each in its way. And therefore the ancients held it good that knights should be made cleanly. For even as they ought to have cleanliness within them in their manners and customs, so ought they to have it without in their garments, and in the arms which they wear. For albeit their business is hard and cruel, being to strike and to slay; yet notwithstanding they may not so far forego their natural inclinations, as not to be pleased with fair and goodly things, especially when they wear them. For on one part they give joy and delight, and on the other make them fearlessly perform feats of arms, because they are aware that by them they are known, and that because of them men take more heed to what they do. Therefore, for this reason, cleanliness and propriety do not diminish the hardihood and cruelty which they ought to have. Moreover, as is aforesaid, that which appears without is the signification of what they have in their inclinations within. And therefore the ancients ordained that the squire, who is of noble lineage, should keep vigil the day before he receives knighthood. And after mid-day the squires shall bathe him, and wash his head with their hands,and lay him in the goodliest bed that may be. And there the knights shall draw on his hose, and clothe him with the best garments that can be had. And when the cleansing of the body has been performed, they shall do as much to the soul, taking him to the church, where he is to labour in watching and beseeching mercy of God, that he will forgive him his sins, and guide him so that he may demean himself well in that order which he is about to receive; to the end that he may defend his law, and do all other things according as it behoveth him, and that he would be his defender and keeper in all dangers and in all difficulties. And he ought to bear in mind how God is powerful above all things, and can show his power in them when he listeth, and especially in affairs of arms. For in his hand are life and death, to give and to take away, and to make the weak strong, and the strong weak. And when he is making this prayer, he must be with his knees bent, and all the rest of the time on foot, as long as he can bear it. For the vigil of knights was not ordained to be a sport, nor for any thing else, except that they, and those who go there, should pray to God to protect them, and direct them in the right way, and support them, as men who are entering upon the way of death.”—Part. ii. Tit. 21. Ley 13.

“When the vigil is over, as soon as it is day, he ought first to hear mass, and pray God to direct all his feats to his service. And afterwards he who is to knight him shall come and ask him, if he would receive the order of knighthood; and if he answereth yea, then shall it be asked him, if he will maintain it as it ought to be maintained; and when he shall have promised to do this, that knight shall fasten on his spurs, or order some other knight to fasten them on, according to what manner of man he may be, and the rank which he holdeth. And this they do to signify, that as a knight putteth spurs on the right and on the left, to make his horse gallop straight forward, even so he ought to let his actions be straight forward, swerving on neither side. And then shall his sword be girt on over hisbrial.—Formerly it was ordained that when noble men were made knights, they should be armed at all points, as ifthey were about to do battle. But it was not held good that their heads should be covered, for they who cover their heads do so for two reasons: the one to hide something there which hath an ill look, and for that reason they may well cover them with any fair and becoming covering. The other reason is, when a man hath done some unseemly thing of which he is ashamed. And this in no wise becometh noble knights. For when they are about to receive so noble and so honourable a thing as knighthood, it is not fitting that they should enter into it with any evil shame, neither with fear. And when they shall have girded on his sword, they shall draw it from out the scabbard, and place it in his right hand, and make him swear these three things: first, That he shall not fear to die for his faith, if need be; secondly, For his natural Lord; thirdly, For his country; and when he hath sworn this, then shall the blow on the neck be given him, in order that these things aforesaid may come into his mind, saying, God guard him to his service, and let him perform all that he hath promised; and after this, he who hath conferred the order upon him, shall kiss him, in token of the faith and peace and brotherhood which ought to be observed among knights. And the same ought all the knights to do who are in that place, not only at that time, but whenever they shall meet with him during that whole year.”—Part. ii. Tit. 21. Ley 14.

“The gilt spurs which the knights put on have many significations; for the gold, which is so greatly esteemed, he puts upon his feet, denoting thereby, that the knight shall not for gold commit any malignity or treason, or like deed, that would detract from the honour of knighthood. The spurs are sharp, that they may quicken the speed of the horse; and this signifies that the knight ought to spur and prick on the people, and make them virtuous; for one knight with his virtues is sufficient to make many people virtuous, and on the other hand, he ought to prick a perverse people to make them fearful.”—Tirante il Blanco, p. 1. C. 19. ff. 44.

The Hermit reads to Tirante a chapter from theArbor de battaglieexplaining the origin of knighthood. The world, itis there said, was corrupted, when God, to the intent that he might be loved, honoured, served, and feared once more, chose out from every thousand men one who was more amiable, more affable, more wise, more loyal, more strong, more noble-minded, more virtuous, and of better customs than all the others: And then he sought among all beasts for that which was the goodliest, and the swiftest, and which could bear the greatest fatigue, and might be convenient for the service of man; and he chose the horse, and gave him to this man who was chosen from the thousand; and for this reason he was calledcavallero, because the best animal was thus joined to the most noble man. And when Romulus founded Rome, he chose out a thousand young men to be knights, andfurno nominati militi porche mille furono fatti in un tempo cavalleri.—P. 1. C. 14. ff. 40.

The custom which some kings had of knighting themselves is censured by the Partidas.—P. ii. T. 21. L. 11. It is there said, that there must be one to give, and another to receive the order. And a knight can no more knight, than a priest can ordain himself.

“When the Infante Hernando of Castile was chosen king of Aragon, he knighted himself on his coronation day:—De que tots los Barons nobles ho tengeren una gran maravella com el matex se feu cavaller, qui segons los dessus dits deyen nenguno pot esser cavaller, sino dones nos fa cavaller de ma de cavaller qui hage lorde de cavalleria.”—Tomich. C. 47. ff. 68.

“The qualifications for a knight, cavallero, or horse-soldier, in the barbarous stage of society, were three:1st, That he should be able to endure fatigue, hardship, and privations.2dly, That he should have been used to strike, that his blows might be the more deadly.3dly, That he should be bloody-minded, and rob, hack, and destroy the enemy without compunction. The persons, therefore, who were preferred, were mountaineers, accustomed to hunting,—carpenters, blacksmiths, stone-cutters, and butchers. But it being found that such persons would sometimes run away, it was then discovered that they who were chosen for cavaliers ought to havea natural sense of shame. And for this reason it was appointed that they should be men of family.”—Partida, ii. T. 21. L. 2. Vegetius, l. 1. c. 7.

The privileges of knighthood were at one time so great, that if the goods of a knight were liable to seizure, they could not be seized where he or his wife were present, nor even where his cloak or shield was to be found.—Part. ii. Tit. 21. Ley 23.

The coated scales of steelWhich o’er the tunic to his knees depend.—XII. p. 111.

The coated scales of steelWhich o’er the tunic to his knees depend.—XII. p. 111.

The coated scales of steelWhich o’er the tunic to his knees depend.—XII. p. 111.

The coated scales of steel

Which o’er the tunic to his knees depend.—XII. p. 111.

Canciani (T. 3. p. 34.) gives a representation of Roland from the porch of the Cathedral at Verona, which is supposed to have been built about the beginning of the ninth century. The figure is identified by the inscription on the sword, ...Du-rin-dar-da. Thelorica, which Canciani explains,Vestica bellica maculis ferreis contexta, is illustrated by this figure. It is a coat or frock ofscale-mail reaching to the knees, and with half sleeves. The only hand which appears is unarmed, as far as the elbow. The right leg also is unarmed, the other leg and foot are in the same sort of armour as the coat. The end of a loose garment appears under the mail. The shield reaches from the chin to the middle of the leg, it is broad enough at the top to cover the breast and shoulder, and slopes gradually off to the form of a long oval.

At every saddle-bowA gory head was hung.—XIV. p. 127.

At every saddle-bowA gory head was hung.—XIV. p. 127.

At every saddle-bowA gory head was hung.—XIV. p. 127.

At every saddle-bow

A gory head was hung.—XIV. p. 127.

This picture frequently occurs in the Spanish Chronicles. Sigurd the elder, Earl of Orkney, owed his death to a like custom. “Suddenly clapping spurs to his horse, as he was returning home in triumph, bearing, like each of his followers, one of these bloody spoils, a large front tooth in the mouth of the head which hung dangling by his side, cut the calf of his leg,—the wound mortified, and he died.—The Earl musthave been bare-legged.”—Torfæus, quoted in Edmonston’s View of the Zetland Islands, vol. i. p. 33.

In reverence to the priestly character.—XV. p. 135.

In reverence to the priestly character.—XV. p. 135.

In reverence to the priestly character.—XV. p. 135.

In reverence to the priestly character.—XV. p. 135.

“At the synod of Mascou, laymen were enjoined to do honour to the honourable clergy by humbly bowing the head, and uncovering it, if they were both on horseback, and by alighting also if the clergyman were a-foot.”—Pierre de Marca.Hist. de Bearn, l. i. ch. 18. § 2.

Whom not the spoils of AtabalipaCould satisfy insatiate.—XVI. p. 142.

Whom not the spoils of AtabalipaCould satisfy insatiate.—XVI. p. 142.

Whom not the spoils of AtabalipaCould satisfy insatiate.—XVI. p. 142.

Whom not the spoils of Atabalipa

Could satisfy insatiate.—XVI. p. 142.

Hernando de Soto,—the history of whose expedition to Florida by the Inca Garcilaso, is one of the most delightful books in the Spanish language.

Nor wicker storehouse for the autumnal grain.—XVI. p. 144.

Nor wicker storehouse for the autumnal grain.—XVI. p. 144.

Nor wicker storehouse for the autumnal grain.—XVI. p. 144.

Nor wicker storehouse for the autumnal grain.—XVI. p. 144.

“Morales (8. 23. 3.), speaking of the Asturians, mentions with wonder their chairs, furniture, and granaries of basket-work, ...las sillas y otras cosas de servicio recias y firmas que hacen entretexidas de mimbres y varas de avellano. Y aun a me no me espantaba en aquella tierra tanto esto como ver los graneros, que ellos llaman los horreos, fabricados desta misma obra de varas entretexidas, y tan tapidas y de tanta firmeza, que sufren gran carga como buenas paredes.”

Covadonga.—XVI. p. 146.

Covadonga.—XVI. p. 146.

Covadonga.—XVI. p. 146.

Covadonga.—XVI. p. 146.

The valley of Covadonga is thus described by the Conde de Saldueña;—and the description is a fair specimen of his poem;—

Yace de Asturias, donde el Sol infanteSus montes con primeras luces baña,De Covadonga el sitio, que triunfanteCuna fue en que nacio la insigne EspañaVierte en el Sela liquidos cristalesCon Buena y Deba, que de la montañaDeben la vida a la fragosa copa,A quien la antiguedad llamò de Europa.Aqui la juventud de un bello llanoCompite à flores, luces de la esphera;Y burlando el Invierno y el VeranoEterna vive en el la Primavera:Sobre sus glebas se derrama ufanoEl prodigioso cuerno de la FieraDe Amaltea, y aromas, y coloresConfunden los matices con olores.Robustos troncos, con pobladas ramasVuelven el sitio rustica Alameda,Y del Sol no permiten a las llamasLo espeso penetrar de la Arboleda:Pierden sus rayos las ardientes famas,Pues la frondosidad opuesta vedaLa luz al dia, y denso verde muroCrepusculo le viste al ayre puro.Sigeiendo la ribera de PeoniaAl Oriente Estival, y algo inclinadoA la parte que mira al medio dia,Otro valle se vè mas dilatado:A la derecha de esta selva umbriaReynazo corre, que precipitadoVa à dar à Bueña en liquidos abrazosSu pobre vena en cristalinos lazos.Sin passar de Reynazo el successivoCurso, dexando presto su torrente,Con el cristal se encuentra fugitivoDe Deba, a quien la Cueba dio la fuente:La admiracion aqui raro motivoVè, formando la senda su corriente,Pues lo estrecho del sitio peñascosoHace camino del licor undoso.Hecho serpiente Deva del caminoEn circulo se enrosca tortuoso,Vomitando veneno cristalinoEn el liquido aljofar proceloso:En las orillas con vivaz destino,En tosigo se vuelve, que espumosoInficiona lethal al pie ligero,Quando le pisa incanto el passagero.Ya de este valle cierran las campañas,Creciendo de sus riscos la estatura,Desmesuradas tanto las montanasQue ofuscan ya del Sol la lumbre puraSon rusticos los lados, las entrañasDel valle visten siempre la hermosuraFronsidad el ayre, y de coloresEl suelo texe alfombra de primores.Aunque los montes con espesas breñasEl lado al sitio forman horroroso,Y contra su verdor desnudas peñasCompiten de lo llano lo frondoso;Pintados pajarillos dulces senasAl son del agua en trino sonorosoDe ignorados idiomas en su cantoDan con arpados picos dulce encanto.Lo ultimo de este valle la alta sierraDe Covadonga ocupa, donde fuerteSe expone el Heroe al juego de la guerra,Sin temor negro ocaso de la suerte:Los que animosos este sitio encierraEl ceño despreciando de la muerte,Su pecho encienden en la altiva llamaQue no cabra en las trompas de la Fama.De Diba en ella la preciosa fuenteAl llano brota arroyos de cristales,Donde en pequena balsa su corrienteSe detiene en suspensos manantialesDespues se precipita su torrenteQuanto sus ondas enfreno neutrales,Con sonoroso ruido de la peñaEl curso de sus aguas se despeña.Cierra todo este valle esta robustaPeña, donde la Cueva està divina,Que amenaza tajada a ser injustaDel breve llano formidable ruina:Parece quiere ser con saña adustaSeco padron, y fiera se destinaA erigirse epitafio peñascoso,Sepultando su horror el sitio hermoso.De piedra viva tan tremenda alturaQue la vista al mirarla se estremece;Vasta grena se viste, y la hermosuraDe la fertilidad seca aborrece:Es tan desmesurada su estaturaQue estrecha el ayre, y barbara pareceQue quiere que la sirvan de CimeraLas fulminantes luces de la Esphera.Como a dos picas en la peña duraConstruye en circo una abertura rara,De una pica de alto, y dos de anchura,Rica de sombras su mansion avara:Ventana, ò boca de la cueva obscuraDonde el Sol no dispensa su luz clara,Tan corta, que su centro tenebrosoAun no admite crepusculo dudoso.En este sitio puez, donde compiteLa rustiquez con las pintadas flores,Puez la pelada sierra no permiteA la vista, sino es yertos horrores:Por el contrario el llano que en si admiteDe los bellos matices los primores,Efecto siendo de naturalezaLa union en lo fealdad, y la belleza.A tiorba de cristal las dulces avesCorresponden en trinos amorosos,Vertiendo en blando son tonos suavesEcos los ayres beben harmoniosos:Enmudecen su canto quando gravesBemoles gorgeando mas preciosos,Es maestro à la barbara CapillaEl Ruyseñor, plumada maravilla.Elige este distrito la DivinaProvidencia à lo grave de la hazaña,Pues aqui su justicia determinaLa monarquia fabricar de España:A las cortas reliquias, que à la ruinaReservò su piedad, enciende en sañaReligiosa, que à Imperio sin regundaAbra futura llave Nuevo Mundo.El Pelayo, Cant. ix.

Yace de Asturias, donde el Sol infanteSus montes con primeras luces baña,De Covadonga el sitio, que triunfanteCuna fue en que nacio la insigne EspañaVierte en el Sela liquidos cristalesCon Buena y Deba, que de la montañaDeben la vida a la fragosa copa,A quien la antiguedad llamò de Europa.Aqui la juventud de un bello llanoCompite à flores, luces de la esphera;Y burlando el Invierno y el VeranoEterna vive en el la Primavera:Sobre sus glebas se derrama ufanoEl prodigioso cuerno de la FieraDe Amaltea, y aromas, y coloresConfunden los matices con olores.Robustos troncos, con pobladas ramasVuelven el sitio rustica Alameda,Y del Sol no permiten a las llamasLo espeso penetrar de la Arboleda:Pierden sus rayos las ardientes famas,Pues la frondosidad opuesta vedaLa luz al dia, y denso verde muroCrepusculo le viste al ayre puro.Sigeiendo la ribera de PeoniaAl Oriente Estival, y algo inclinadoA la parte que mira al medio dia,Otro valle se vè mas dilatado:A la derecha de esta selva umbriaReynazo corre, que precipitadoVa à dar à Bueña en liquidos abrazosSu pobre vena en cristalinos lazos.Sin passar de Reynazo el successivoCurso, dexando presto su torrente,Con el cristal se encuentra fugitivoDe Deba, a quien la Cueba dio la fuente:La admiracion aqui raro motivoVè, formando la senda su corriente,Pues lo estrecho del sitio peñascosoHace camino del licor undoso.Hecho serpiente Deva del caminoEn circulo se enrosca tortuoso,Vomitando veneno cristalinoEn el liquido aljofar proceloso:En las orillas con vivaz destino,En tosigo se vuelve, que espumosoInficiona lethal al pie ligero,Quando le pisa incanto el passagero.Ya de este valle cierran las campañas,Creciendo de sus riscos la estatura,Desmesuradas tanto las montanasQue ofuscan ya del Sol la lumbre puraSon rusticos los lados, las entrañasDel valle visten siempre la hermosuraFronsidad el ayre, y de coloresEl suelo texe alfombra de primores.Aunque los montes con espesas breñasEl lado al sitio forman horroroso,Y contra su verdor desnudas peñasCompiten de lo llano lo frondoso;Pintados pajarillos dulces senasAl son del agua en trino sonorosoDe ignorados idiomas en su cantoDan con arpados picos dulce encanto.Lo ultimo de este valle la alta sierraDe Covadonga ocupa, donde fuerteSe expone el Heroe al juego de la guerra,Sin temor negro ocaso de la suerte:Los que animosos este sitio encierraEl ceño despreciando de la muerte,Su pecho encienden en la altiva llamaQue no cabra en las trompas de la Fama.De Diba en ella la preciosa fuenteAl llano brota arroyos de cristales,Donde en pequena balsa su corrienteSe detiene en suspensos manantialesDespues se precipita su torrenteQuanto sus ondas enfreno neutrales,Con sonoroso ruido de la peñaEl curso de sus aguas se despeña.Cierra todo este valle esta robustaPeña, donde la Cueva està divina,Que amenaza tajada a ser injustaDel breve llano formidable ruina:Parece quiere ser con saña adustaSeco padron, y fiera se destinaA erigirse epitafio peñascoso,Sepultando su horror el sitio hermoso.De piedra viva tan tremenda alturaQue la vista al mirarla se estremece;Vasta grena se viste, y la hermosuraDe la fertilidad seca aborrece:Es tan desmesurada su estaturaQue estrecha el ayre, y barbara pareceQue quiere que la sirvan de CimeraLas fulminantes luces de la Esphera.Como a dos picas en la peña duraConstruye en circo una abertura rara,De una pica de alto, y dos de anchura,Rica de sombras su mansion avara:Ventana, ò boca de la cueva obscuraDonde el Sol no dispensa su luz clara,Tan corta, que su centro tenebrosoAun no admite crepusculo dudoso.En este sitio puez, donde compiteLa rustiquez con las pintadas flores,Puez la pelada sierra no permiteA la vista, sino es yertos horrores:Por el contrario el llano que en si admiteDe los bellos matices los primores,Efecto siendo de naturalezaLa union en lo fealdad, y la belleza.A tiorba de cristal las dulces avesCorresponden en trinos amorosos,Vertiendo en blando son tonos suavesEcos los ayres beben harmoniosos:Enmudecen su canto quando gravesBemoles gorgeando mas preciosos,Es maestro à la barbara CapillaEl Ruyseñor, plumada maravilla.Elige este distrito la DivinaProvidencia à lo grave de la hazaña,Pues aqui su justicia determinaLa monarquia fabricar de España:A las cortas reliquias, que à la ruinaReservò su piedad, enciende en sañaReligiosa, que à Imperio sin regundaAbra futura llave Nuevo Mundo.El Pelayo, Cant. ix.

Yace de Asturias, donde el Sol infanteSus montes con primeras luces baña,De Covadonga el sitio, que triunfanteCuna fue en que nacio la insigne EspañaVierte en el Sela liquidos cristalesCon Buena y Deba, que de la montañaDeben la vida a la fragosa copa,A quien la antiguedad llamò de Europa.

Yace de Asturias, donde el Sol infante

Sus montes con primeras luces baña,

De Covadonga el sitio, que triunfante

Cuna fue en que nacio la insigne España

Vierte en el Sela liquidos cristales

Con Buena y Deba, que de la montaña

Deben la vida a la fragosa copa,

A quien la antiguedad llamò de Europa.

Aqui la juventud de un bello llanoCompite à flores, luces de la esphera;Y burlando el Invierno y el VeranoEterna vive en el la Primavera:Sobre sus glebas se derrama ufanoEl prodigioso cuerno de la FieraDe Amaltea, y aromas, y coloresConfunden los matices con olores.

Aqui la juventud de un bello llano

Compite à flores, luces de la esphera;

Y burlando el Invierno y el Verano

Eterna vive en el la Primavera:

Sobre sus glebas se derrama ufano

El prodigioso cuerno de la Fiera

De Amaltea, y aromas, y colores

Confunden los matices con olores.

Robustos troncos, con pobladas ramasVuelven el sitio rustica Alameda,Y del Sol no permiten a las llamasLo espeso penetrar de la Arboleda:Pierden sus rayos las ardientes famas,Pues la frondosidad opuesta vedaLa luz al dia, y denso verde muroCrepusculo le viste al ayre puro.

Robustos troncos, con pobladas ramas

Vuelven el sitio rustica Alameda,

Y del Sol no permiten a las llamas

Lo espeso penetrar de la Arboleda:

Pierden sus rayos las ardientes famas,

Pues la frondosidad opuesta veda

La luz al dia, y denso verde muro

Crepusculo le viste al ayre puro.

Sigeiendo la ribera de PeoniaAl Oriente Estival, y algo inclinadoA la parte que mira al medio dia,Otro valle se vè mas dilatado:A la derecha de esta selva umbriaReynazo corre, que precipitadoVa à dar à Bueña en liquidos abrazosSu pobre vena en cristalinos lazos.

Sigeiendo la ribera de Peonia

Al Oriente Estival, y algo inclinado

A la parte que mira al medio dia,

Otro valle se vè mas dilatado:

A la derecha de esta selva umbria

Reynazo corre, que precipitado

Va à dar à Bueña en liquidos abrazos

Su pobre vena en cristalinos lazos.

Sin passar de Reynazo el successivoCurso, dexando presto su torrente,Con el cristal se encuentra fugitivoDe Deba, a quien la Cueba dio la fuente:La admiracion aqui raro motivoVè, formando la senda su corriente,Pues lo estrecho del sitio peñascosoHace camino del licor undoso.

Sin passar de Reynazo el successivo

Curso, dexando presto su torrente,

Con el cristal se encuentra fugitivo

De Deba, a quien la Cueba dio la fuente:

La admiracion aqui raro motivo

Vè, formando la senda su corriente,

Pues lo estrecho del sitio peñascoso

Hace camino del licor undoso.

Hecho serpiente Deva del caminoEn circulo se enrosca tortuoso,Vomitando veneno cristalinoEn el liquido aljofar proceloso:En las orillas con vivaz destino,En tosigo se vuelve, que espumosoInficiona lethal al pie ligero,Quando le pisa incanto el passagero.

Hecho serpiente Deva del camino

En circulo se enrosca tortuoso,

Vomitando veneno cristalino

En el liquido aljofar proceloso:

En las orillas con vivaz destino,

En tosigo se vuelve, que espumoso

Inficiona lethal al pie ligero,

Quando le pisa incanto el passagero.

Ya de este valle cierran las campañas,Creciendo de sus riscos la estatura,Desmesuradas tanto las montanasQue ofuscan ya del Sol la lumbre puraSon rusticos los lados, las entrañasDel valle visten siempre la hermosuraFronsidad el ayre, y de coloresEl suelo texe alfombra de primores.

Ya de este valle cierran las campañas,

Creciendo de sus riscos la estatura,

Desmesuradas tanto las montanas

Que ofuscan ya del Sol la lumbre pura

Son rusticos los lados, las entrañas

Del valle visten siempre la hermosura

Fronsidad el ayre, y de colores

El suelo texe alfombra de primores.

Aunque los montes con espesas breñasEl lado al sitio forman horroroso,Y contra su verdor desnudas peñasCompiten de lo llano lo frondoso;Pintados pajarillos dulces senasAl son del agua en trino sonorosoDe ignorados idiomas en su cantoDan con arpados picos dulce encanto.

Aunque los montes con espesas breñas

El lado al sitio forman horroroso,

Y contra su verdor desnudas peñas

Compiten de lo llano lo frondoso;

Pintados pajarillos dulces senas

Al son del agua en trino sonoroso

De ignorados idiomas en su canto

Dan con arpados picos dulce encanto.

Lo ultimo de este valle la alta sierraDe Covadonga ocupa, donde fuerteSe expone el Heroe al juego de la guerra,Sin temor negro ocaso de la suerte:Los que animosos este sitio encierraEl ceño despreciando de la muerte,Su pecho encienden en la altiva llamaQue no cabra en las trompas de la Fama.

Lo ultimo de este valle la alta sierra

De Covadonga ocupa, donde fuerte

Se expone el Heroe al juego de la guerra,

Sin temor negro ocaso de la suerte:

Los que animosos este sitio encierra

El ceño despreciando de la muerte,

Su pecho encienden en la altiva llama

Que no cabra en las trompas de la Fama.

De Diba en ella la preciosa fuenteAl llano brota arroyos de cristales,Donde en pequena balsa su corrienteSe detiene en suspensos manantialesDespues se precipita su torrenteQuanto sus ondas enfreno neutrales,Con sonoroso ruido de la peñaEl curso de sus aguas se despeña.

De Diba en ella la preciosa fuente

Al llano brota arroyos de cristales,

Donde en pequena balsa su corriente

Se detiene en suspensos manantiales

Despues se precipita su torrente

Quanto sus ondas enfreno neutrales,

Con sonoroso ruido de la peña

El curso de sus aguas se despeña.

Cierra todo este valle esta robustaPeña, donde la Cueva està divina,Que amenaza tajada a ser injustaDel breve llano formidable ruina:Parece quiere ser con saña adustaSeco padron, y fiera se destinaA erigirse epitafio peñascoso,Sepultando su horror el sitio hermoso.

Cierra todo este valle esta robusta

Peña, donde la Cueva està divina,

Que amenaza tajada a ser injusta

Del breve llano formidable ruina:

Parece quiere ser con saña adusta

Seco padron, y fiera se destina

A erigirse epitafio peñascoso,

Sepultando su horror el sitio hermoso.

De piedra viva tan tremenda alturaQue la vista al mirarla se estremece;Vasta grena se viste, y la hermosuraDe la fertilidad seca aborrece:Es tan desmesurada su estaturaQue estrecha el ayre, y barbara pareceQue quiere que la sirvan de CimeraLas fulminantes luces de la Esphera.

De piedra viva tan tremenda altura

Que la vista al mirarla se estremece;

Vasta grena se viste, y la hermosura

De la fertilidad seca aborrece:

Es tan desmesurada su estatura

Que estrecha el ayre, y barbara parece

Que quiere que la sirvan de Cimera

Las fulminantes luces de la Esphera.

Como a dos picas en la peña duraConstruye en circo una abertura rara,De una pica de alto, y dos de anchura,Rica de sombras su mansion avara:Ventana, ò boca de la cueva obscuraDonde el Sol no dispensa su luz clara,Tan corta, que su centro tenebrosoAun no admite crepusculo dudoso.

Como a dos picas en la peña dura

Construye en circo una abertura rara,

De una pica de alto, y dos de anchura,

Rica de sombras su mansion avara:

Ventana, ò boca de la cueva obscura

Donde el Sol no dispensa su luz clara,

Tan corta, que su centro tenebroso

Aun no admite crepusculo dudoso.

En este sitio puez, donde compiteLa rustiquez con las pintadas flores,Puez la pelada sierra no permiteA la vista, sino es yertos horrores:Por el contrario el llano que en si admiteDe los bellos matices los primores,Efecto siendo de naturalezaLa union en lo fealdad, y la belleza.

En este sitio puez, donde compite

La rustiquez con las pintadas flores,

Puez la pelada sierra no permite

A la vista, sino es yertos horrores:

Por el contrario el llano que en si admite

De los bellos matices los primores,

Efecto siendo de naturaleza

La union en lo fealdad, y la belleza.

A tiorba de cristal las dulces avesCorresponden en trinos amorosos,Vertiendo en blando son tonos suavesEcos los ayres beben harmoniosos:Enmudecen su canto quando gravesBemoles gorgeando mas preciosos,Es maestro à la barbara CapillaEl Ruyseñor, plumada maravilla.

A tiorba de cristal las dulces aves

Corresponden en trinos amorosos,

Vertiendo en blando son tonos suaves

Ecos los ayres beben harmoniosos:

Enmudecen su canto quando graves

Bemoles gorgeando mas preciosos,

Es maestro à la barbara Capilla

El Ruyseñor, plumada maravilla.

Elige este distrito la DivinaProvidencia à lo grave de la hazaña,Pues aqui su justicia determinaLa monarquia fabricar de España:A las cortas reliquias, que à la ruinaReservò su piedad, enciende en sañaReligiosa, que à Imperio sin regundaAbra futura llave Nuevo Mundo.

Elige este distrito la Divina

Providencia à lo grave de la hazaña,

Pues aqui su justicia determina

La monarquia fabricar de España:

A las cortas reliquias, que à la ruina

Reservò su piedad, enciende en saña

Religiosa, que à Imperio sin regunda

Abra futura llave Nuevo Mundo.

El Pelayo, Cant. ix.

El Pelayo, Cant. ix.

Christoval de Mesa also describes the scene.


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