XLVIII

XLVIII

E ornadaEsebuen Cid Campeadorya se parte de Castilla;por mando del rey Alfonsolleva su mensajeríaá Almucanis, ese mororey de Córdoba y Sevilla,para que le dé las pariaspasadas que le debía.En Sevilla estaba el Cidfaciendo á lo que venía.Mudafar, rey de Granada,á Almucanis mal quería;caballeros castellanosMudafar consigo había;son de los más estimadosque había dentro en Castilla;don García Ordoño el uno,que conde todos decían;Fernán Sánchez era el otro,yerno del rey don García;y Lope Sánchez, su hermano,estaba en su compañía;y otro caballero honrado,Diego Pérez se decía.Ellos con grandes poderescon el Mudafar veníancontra Almucanis el rey,que pechero es de Castilla.El Cid, cuando aquesto supo,mucho pesado le había;enviárale sus cartasy en ellas así decía:«Que non vengan con su gente»contra el reino de Sevilla,»que es pechero al rey Alfonso,»con quien amistad tenía:»y si lo quieren facer,»que su Rey ayudaría»á Almucanis su vasallo,»que otra cosa no pedía.»Recibido han las cartas,mas en nada las tenían;entran en tierras del rey,del rey moro de Sevilla,Quemando van y estragandofasta Cabra, aquesa villa.El Cid, cuando aquesto supo,contra ellos se partía;moros llevaba consigo,cristianos los que podía.Las huestes se habían juntado,el Cid mataba y hería:muy reñida es la batalla,durado ha casi un día,fasta que venciera el Cidy en huída los ponía.Á caballeros cristianosel buen Cid muchos prendía;de moros non había cuentalos que cautivado había.Tres días tuviera presoslos cristianos que vencía;volvióse con gran despojoá Sevilla, do partía;Almucanis dió las pariasy á Castilla se volvía.Mucho plugo al rey Alfonsode lo que el Cid fecho había,y de aquel día adelanteal CidCampeadordecían.

E ornada

Esebuen Cid Campeador

ya se parte de Castilla;

por mando del rey Alfonso

lleva su mensajería

á Almucanis, ese moro

rey de Córdoba y Sevilla,

para que le dé las parias

pasadas que le debía.

En Sevilla estaba el Cid

faciendo á lo que venía.

Mudafar, rey de Granada,

á Almucanis mal quería;

caballeros castellanos

Mudafar consigo había;

son de los más estimados

que había dentro en Castilla;

don García Ordoño el uno,

que conde todos decían;

Fernán Sánchez era el otro,

yerno del rey don García;

y Lope Sánchez, su hermano,

estaba en su compañía;

y otro caballero honrado,

Diego Pérez se decía.

Ellos con grandes poderes

con el Mudafar venían

contra Almucanis el rey,

que pechero es de Castilla.

El Cid, cuando aquesto supo,

mucho pesado le había;

enviárale sus cartas

y en ellas así decía:

«Que non vengan con su gente

»contra el reino de Sevilla,

»que es pechero al rey Alfonso,

»con quien amistad tenía:

»y si lo quieren facer,

»que su Rey ayudaría

ȇ Almucanis su vasallo,

»que otra cosa no pedía.»

Recibido han las cartas,

mas en nada las tenían;

entran en tierras del rey,

del rey moro de Sevilla,

Quemando van y estragando

fasta Cabra, aquesa villa.

El Cid, cuando aquesto supo,

contra ellos se partía;

moros llevaba consigo,

cristianos los que podía.

Las huestes se habían juntado,

el Cid mataba y hería:

muy reñida es la batalla,

durado ha casi un día,

fasta que venciera el Cid

y en huída los ponía.

Á caballeros cristianos

el buen Cid muchos prendía;

de moros non había cuenta

los que cautivado había.

Tres días tuviera presos

los cristianos que vencía;

volvióse con gran despojo

á Sevilla, do partía;

Almucanis dió las parias

y á Castilla se volvía.

Mucho plugo al rey Alfonso

de lo que el Cid fecho había,

y de aquel día adelante

al CidCampeadordecían.


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