XXVIII

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LLlegadoes el rey don Sanchosobre Zamora, esa villa;muchas gentes trae consigo,que haberla mucho quería.Caballero en un caballo,y el Cid en su compañía,andábala al rededor,y el Rey así al Cid decía:—Armada está sobre peñatajada toda esta villa,los muros tiene muy fuertes,torres há en gran demasía,Duero la cercaba al pié,fuerte es á maravilla,no bastan á la tomarcuántos en el mundo había;si me la diese mi hermana,más que á España la querría.Cid, á vos crió mi padre,mucho bien fecho os había;fízoos mayor de su casay caballero en Coímbracuando la ganara á moros.Cuando en Cabezón moría,á mí y á los mis hermanosencomendado os había;jurámosle allí en sus manosfacervos merced cumplida.Fíceos mayor de mi casa,gran tierra dado os tenía,que vale más que un condado,el mayor que hay en Castilla.Yo vos ruego, don Rodrigo,como amigo de valía,que vayades á Zamoracon la mi mensajería,y á doña Urraca mi hermanadecid que me dé esa villapor gran haber ó gran cambio,como á ella mejor sería.Á Medina de Riosecoyo por ella la daría,con todo el Infantazgo,y también le prometíaá Villalpando y su tierra,ó Valladolid la rica,ó á Tiedra, que es buen castillo;y juramento la haríacon doce de mis vasallosde cumplir lo que decía;y si no lo quiere hacer,por fuerza la tomaría.—El Cid le besó la mano,del buen rey se despedía,llegado había á Zamoracon quince en su compañía.

L

Llegadoes el rey don Sancho

sobre Zamora, esa villa;

muchas gentes trae consigo,

que haberla mucho quería.

Caballero en un caballo,

y el Cid en su compañía,

andábala al rededor,

y el Rey así al Cid decía:

—Armada está sobre peña

tajada toda esta villa,

los muros tiene muy fuertes,

torres há en gran demasía,

Duero la cercaba al pié,

fuerte es á maravilla,

no bastan á la tomar

cuántos en el mundo había;

si me la diese mi hermana,

más que á España la querría.

Cid, á vos crió mi padre,

mucho bien fecho os había;

fízoos mayor de su casa

y caballero en Coímbra

cuando la ganara á moros.

Cuando en Cabezón moría,

á mí y á los mis hermanos

encomendado os había;

jurámosle allí en sus manos

facervos merced cumplida.

Fíceos mayor de mi casa,

gran tierra dado os tenía,

que vale más que un condado,

el mayor que hay en Castilla.

Yo vos ruego, don Rodrigo,

como amigo de valía,

que vayades á Zamora

con la mi mensajería,

y á doña Urraca mi hermana

decid que me dé esa villa

por gran haber ó gran cambio,

como á ella mejor sería.

Á Medina de Rioseco

yo por ella la daría,

con todo el Infantazgo,

y también le prometía

á Villalpando y su tierra,

ó Valladolid la rica,

ó á Tiedra, que es buen castillo;

y juramento la haría

con doce de mis vasallos

de cumplir lo que decía;

y si no lo quiere hacer,

por fuerza la tomaría.—

El Cid le besó la mano,

del buen rey se despedía,

llegado había á Zamora

con quince en su compañía.


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