Chapter 10

32 Y el principal de los príncipes de los levitas [será] Eleazar, hijo de Aarón el sacerdote, prepósito de los que tienen la guarda del santuario.

33 De Merari, la familia mahalítica y la familia musítica; éstas [son] las familias de Merari.

34 Y los contados de ellos, conforme a la cuenta de todos los varones de un mes arriba, [fueron] seis mil doscientos.

35 Y el príncipe de la casa del padre de las familias de Merari, Zuriel hijo de Abihail; acamparán al lado del tabernáculo, al aquilón.

36 Y a cargo de los hijos de Merari [estará] la custodia de las tablas del tabernáculo, y sus barras, y sus columnas, y sus basas, y todas sus alhajas, con todo su servicio;

37 y las columnas en derredor del atrio, y sus basas, y sus estacas, y sus cuerdas.

38 Y los que acamparán delante del tabernáculo al oriente, delante del tabernáculo del testimonio al levante, [serán] Moisés, y Aarón y sus hijos, teniendo la guarda del santuario por la guarda de los hijos de Israel; y el extraño que se acercare, morirá.

39 Todos los contados de los levitas, que Moisés y Aarón conforme a la palabra del SEÑOR contaron por sus familias, todos los varones de un mes arriba, [fueron] veintidós mil.

40 Y el SEÑOR dijo a Moisés: Cuenta todos los primogénitos varones de los hijos de Israel de un mes arriba, y toma la cuenta de los nombres de ellos.

41 Y tomarás [a] los levitas para mí, (yo [soy] el SEÑOR), en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel; y los animales de los levitas en lugar de todos los primogénitos de los animales de los hijos de Israel.

42 Y contó Moisés, como el SEÑOR le mandó, todos los primogénitos de los hijos de Israel.

43 Y todos los primogénitos varones, conforme a la cuenta de los nombres, de un mes arriba, conforme a su cuenta [fueron] veintidós mil doscientos setenta y tres.

44 Y habló el SEÑOR a Moisés, diciendo:

45 Toma los levitas en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel, y los animales de los levitas en lugar de sus animales; y los levitas serán míos. Yo [soy] el SEÑOR.

46 Y por los rescates de los doscientos setenta y tres [de] los primogénitos de los hijos de Israel que exceden a los levitas;

47 tomarás cinco siclos por cabeza; conforme al siclo del santuario tomarás. (El siclo [tiene] veinte geras.)

48 Y darás a Aarón y a sus hijos el dinero por los rescates de los que de ellos exceden.

49 Tomó, pues, Moisés el dinero del rescate de los que excedían el número de los redimidos por los levitas;

50 y recibió de los primogénitos de los hijos de Israel, en dinero, mil trescientos sesenta y cinco [siclos], conforme al siclo del santuario.

51 Y Moisés dio el dinero de los rescates a Aarón y a sus hijos, conforme al dicho del SEÑOR, de la manera que el SEÑOR había mandado a Moisés.

1 Y habló el SEÑOR a Moisés y a Aarón, diciendo:

2 Toma la cuenta de los hijos de Coat de entre los hijos de Leví, por sus familias, por las casas de sus padres,

3 de edad de treinta años arriba hasta cincuenta años, todos los que entran en compañía, para hacer obra en el tabernáculo del testimonio.

4 Este [será] el oficio de los hijos de Coat en el tabernáculo del testimonio, en el lugar santísimo:

5 Cuando se hubiere de mudar el campamento, vendrán Aarón y sus hijos, y desarmarán el velo de la tienda, y cubrirán con él el arca del testimonio;

6 y pondrán sobre ella la cubierta de pieles de tejones, y extenderán encima el paño todo de cárdeno, y le pondrán sus varas.

7 Y sobre la mesa de la proposición extenderán el paño cárdeno, y pondrán sobre ella las escudillas, y los cucharros, y los tazones y las cubiertas; y el pan continuo estará sobre ella.

8 Y extenderán sobre ella el paño de carmesí colorado, y lo cubrirán con la cubierta de pieles de tejones; y le pondrán sus varas.

9 Y tomarán el paño cárdeno, y cubrirán el candelero de la luminaria; y sus candilejas, y sus despabiladeras, y sus platillos, y todos sus vasos del aceite con que se sirve;

10 y lo pondrán con todos sus vasos en la cubierta de pieles de tejones, y lo pondrán sobre las varas.

11 Y sobre el altar de oro extenderán el paño cárdeno, y le cubrirán con la cubierta de pieles de tejones, y le pondrán sus varas.

12 Y tomarán todos los vasos del ministerio, con los cuales se ministren en el santuario, y los pondrán en el paño cárdeno, y los cubrirán con la cubierta de pieles de tejones, y los pondrán sobre las varas.

13 Y quitarán la ceniza del altar, y extenderán sobre él el paño de púrpura;

14 y pondrán sobre él todos los vasos con los cuales se ministren: las paletas, los garfios, los braseros, y los tazones, todos los vasos del altar; y extenderán sobre él la cubierta de pieles de tejones, y le pondrán sobre las varas.

15 Y tan pronto acaben Aarón y sus hijos de cubrir el santuario y todos los vasos del santuario, cuando el campamento se hubiere de mudar, vendrán después [de ello] los hijos de Coat para llevarlos; mas no tocarán cosa santa, porque morirán. Estas [serán] las cargas de los hijos de Coat en el tabernáculo del testimonio.

16 Pero al cargo de Eleazar, hijo de Aarón el sacerdote, [estará] el aceite de la luminaria, y el perfume aromático, y el presente continuo, y el aceite de la unción; el cargo de todo el tabernáculo, y de todo lo que [está] en él, en el santuario, y en sus vasos.

17 Y habló el SEÑOR a Moisés y a Aarón, diciendo:

18 No cortaréis la tribu de las familias de Coat de entre los levitas;

19 mas esto haréis con ellos, para que vivan, y no mueran cuando llegaren al lugar santísimo: Aarón y sus hijos vendrán y los pondrán a cada uno en su ministerio, y en su cargo. 20 No entrarán para ver, cuando cubrieren las cosas santas; porque morirán.

21 Y habló el SEÑOR a Moisés diciendo:

22 Toma también la cuenta de los hijos de Gersón por las casas de sus padres, por sus familias.

23 De edad de treinta años arriba hasta cincuenta años los contarás; todos los que entran en compañía para hacer obra en el tabernáculo del testimonio.

24 Este [será] el oficio de las familias de Gersón, para ministrar y para llevar:

25 Llevarán las cortinas del tabernáculo, y el tabernáculo del testimonio, su cubierta, y la cubierta de pieles de tejones que [está] sobre él encima, y el pabellón de la puerta del tabernáculo del testimonio,

26 y las cortinas del atrio, y el pabellón de la puerta del atrio, que [está] sobre el tabernáculo y sobre el altar alrededor, y sus cuerdas, y todos los instrumentos de su servicio, y todo lo que está hecho para ellos; así servirán.

27 Conforme al dicho de Aarón y de sus hijos será todo el ministerio de los hijos de Gersón en todas sus cargas, y en todo su servicio; y les encomendaréis en guarda todas sus cargas.

28 Este [es] el servicio de las familias de los hijos de Gersón en el tabernáculo del testimonio; y la guarda de ellos [será] por mano de Itamar, hijo de Aarón sacerdote.

29 Contarás los hijos de Merari por sus familias, por las casas de sus padres.

30 Desde el de edad de treinta años arriba hasta el de cincuenta años, los contarás; todos los que entran en compañía, para hacer obra en el tabernáculo del testimonio.

31 Y ésta [será] la guarda de su cargo para todo su servicio en el tabernáculo del testimonio: las tablas del tabernáculo, y sus barras, y sus columnas, y sus basas,

32 y las columnas del atrio alrededor, y sus basas, y sus estacas, y sus cuerdas con todos sus instrumentos, y todo su servicio; y contaréis por sus nombres todos los vasos de la guarda de su cargo.

33 Este [será] el servicio de las familias de los hijos de Merari para todo su ministerio en el tabernáculo del testimonio, por mano de Itamar, hijo de Aarón el sacerdote.

34 Moisés, pues, y Aarón, y los príncipes de la congregación, contaron los hijos de Coat por sus familias, y por las casas de sus padres,

35 desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de cincuenta años; todos los que entran en compañía, para ministrar en el tabernáculo del testimonio.

36 Y fueron los contados de ellos por sus familias, dos mil setecientos cincuenta.

37 Estos [fueron] los contados de las familias de Coat, todos los que ministran en el tabernáculo del testimonio, los cuales contaron Moisés y Aarón, como lo mandó el SEÑOR por mano de Moisés.

38 Y los contados de los hijos de Gersón, por sus familias, y por las casas de sus padres,

39 desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de cincuenta años, todos los que entran en compañía, para ministrar en el tabernáculo del testimonio;

40 los contados de ellos por sus familias, por las casas de sus padres, [fueron] dos mil seiscientos treinta.

41 Estos [son] los contados de las familias de los hijos de Gersón, todos los que ministran en el tabernáculo del testimonio, los cuales contaron Moisés y Aarón por mandato del SEÑOR.

42 Y los contados de las familias de los hijos de Merari, por sus familias, por las casas de sus padres,

43 desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de cincuenta años, todos los que entran en compañía, para ministrar en el tabernáculo del testimonio;

44 los contados de ellos, por sus familias, [fueron] tres mil doscientos.

45 Estos [fueron] los contados de las familias de los hijos de Merari, los cuales contaron Moisés y Aarón, según lo mandó el SEÑOR por mano de Moisés.

46 Todos los contados de los levitas, que Moisés y Aarón y los príncipes de Israel contaron por sus familias, y por las casas de sus padres,

47 desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de cincuenta años, todos los que entraban para servir en el servicio, y [tener] cargo de obra en el tabernáculo del testimonio;

48 los contados de ellos fueron ocho mil quinientos ochenta.

49 Como lo mandó el SEÑOR por mano de Moisés fueron contados, cada uno según su oficio, y según su cargo; los cuales contó él, como le fue mandado.

1 Y el SEÑOR habló a Moisés, diciendo:

2 Manda a los hijos de Israel que echen del campamento a todo leproso, y a todos los que padecen flujo de semen, y a todo contaminado sobre muerto.

3 Así hombres como mujeres echaréis, fuera del campamento los echaréis; para que no contaminen el campamento de aquellos entre los cuales yo habito.

4 Y lo hicieron así los hijos de Israel, los echaron fuera del campamento; como el SEÑOR dijo a Moisés, así lo hicieron los hijos de Israel.

5 Además habló el SEÑOR a Moisés, diciendo:

6 Habla a los hijos de Israel: El hombre o la mujer que cometiere [alguno] de todos los pecados de los hombres, haciendo prevaricación contra el SEÑOR, y pecare aquella persona;

7 confesarán su pecado que cometieron, y restituirán su ofensa enteramente, y añadirán sobre ello la quinta [parte], y lo darán a aquel contra quien pecaron.

8 Y si aquel varón no tuviere redentor al cual el delito sea restituido, el delito se restituirá al SEÑOR, al sacerdote, a más del carnero de las expiaciones, con el cual lo expiará.

9 Y toda ofrenda de todas las cosas santas que los hijos de Israel presentaren al sacerdote, suya será.

10 Y lo santificado de cualquiera será suyo; asimismo lo que cualquiera diere al sacerdote, suyo será.

11 Y el SEÑOR habló a Moisés, diciendo:

12 Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando la mujer de alguno errare, e hiciere traición contra él,

13 que alguno se hubiere echado con ella por ayuntamiento de simiente, y su marido no lo hubiese visto por haberse ella contaminado ocultamente, ni hubiere testigo contra ella, ni ella hubiere sido cogida en el acto;

14 si viniere sobre él espíritu de celo, y tuviere celos de su mujer, habiéndose ella contaminado; o viniere sobre él espíritu de celo, y tuviere celos de su mujer, no habiéndose ella contaminado;

15 entonces el marido traerá su mujer al sacerdote, y traerá su ofrenda con ella, [la] décima de [un] efa de harina de cebada; no echará sobre ella aceite, ni pondrá sobre ella incienso, porque es presente de celos, presente de recordación, que trae en memoria pecado.

16 Y el sacerdote la hará acercar, y la hará poner delante del SEÑOR.

17 [Luego] tomará el sacerdote del agua santa en [un] vaso de barro; tomará también el sacerdote del polvo que hubiere en el suelo del tabernáculo, y lo echará en el agua.

18 Y hará el sacerdote estar en pie a la mujer delante del SEÑOR, y descubrirá la cabeza de la mujer, y pondrá sobre sus manos el presente de la recordación, [que] es el presente de celos; y el sacerdote tendrá en la mano las aguas amargas que acarrean maldición.

19 Y el sacerdote la conjurará, y le dirá: Si ninguno hubiere dormido contigo, y si no te has apartado de tu marido a inmundicia, limpia seas de estas aguas amargas que traen maldición. 20 Mas si te has apartado de tu marido, y te has contaminado, y alguno hubiere puesto en ti su simiente, fuera de tu marido;

21 (el sacerdote conjurará a la mujer con juramento de maldición, y dirá a la mujer): el SEÑOR te dé en maldición y en conjuración en medio de tu pueblo, haciendo el SEÑOR a tu muslo que caiga, y a tu vientre que se te hinche;

22 y estas aguas que dan maldición entren en tus entrañas, y hagan henchir tu vientre, y caer tu muslo. Y la mujer dirá: Amén, amén.

23 Y el sacerdote escribirá estas maldiciones en un libro, y las borrará con las aguas amargas;

24 y dará a beber a la mujer las aguas amargas que traen maldición; y las aguas que obran maldición entrarán en ella por amargas.

25 [Después] tomará el sacerdote de la mano de la mujer el presente de los celos, y lo mecerá delante del SEÑOR, y lo ofrecerá delante del altar.

26 Y tomará el sacerdote un puñado del presente, en memoria de ella, y hará perfume de ello sobre el altar, y después dará a beber las aguas a la mujer.

27 Le dará, pues, a beber las aguas; y será, que si fuere inmunda y hubiere hecho traición contra su marido, las aguas que obran maldición entrarán en ella en amargura, y su vientre se hinchará, y caerá su muslo; y la tal mujer será por maldición en medio de su pueblo.

28 Mas si la mujer no fuere inmunda, sino que estuviere limpia, ella será libre, y será fecunda.

29 Esta [es] la ley de los celos, cuando la mujer errare [estando] en poder de su marido, y se contaminare;

30 o del marido, sobre el cual pasare espíritu de celo, y tuviere celos de su mujer; la presentará [entonces] delante del SEÑOR, [y] el sacerdote ejecutará en ella toda esta ley.

31 Y aquel varón será libre de iniquidad, y la mujer llevará su pecado.

1 Y habló el SEÑOR a Moisés, diciendo:

2 Habla a los hijos de Israel, y diles: El hombre, o la mujer, cuando se apartare haciendo voto de Nazareo ([apartado]), para dedicarse al SEÑOR,

3 se abstendrá de vino y de sidra; vinagre de vino, ni vinagre de sidra no beberá, ni beberá algún licor de uvas, ni tampoco comerá uvas frescas ni secas.

4 Todo el tiempo de su nazareato, de todo lo que se hace de vid de vino, desde los granillos hasta el hollejo, no comerá.

5 Todo el tiempo del voto de su nazareato no pasará navaja sobre su cabeza, hasta que sean cumplidos los días de su apartamiento al SEÑOR, santo será; dejará crecer las guedejas del cabello de su cabeza.

6 Todo el tiempo que se apartare al SEÑOR, no entrará a persona muerta.

7 Por su padre, ni por su madre, por su hermano, ni por su hermana, no se contaminará con ellos cuando murieren; porque consagración de su Dios tiene sobre su cabeza.

8 Todo el tiempo de su nazareato, será santo al SEÑOR.

9 Y si alguno muriere muy de repente junto a él, contaminará la cabeza de su nazareato; por tanto el día de su purificación raerá su cabeza; al séptimo día la raerá.

10 Y el día octavo traerá dos tórtolas o dos palominos al sacerdote, a la puerta del tabernáculo del testimonio;

11 y el sacerdote hará el uno [en] expiación, y el otro en holocausto; y lo expiará de lo que pecó sobre el muerto, y santificará su cabeza en aquel día.

12 Y consagrará al SEÑOR los días de su nazareato, y traerá un cordero de un año [en expiación] por la culpa; y los días primeros serán anulados, por cuanto fue contaminado su nazareato.

13 Esta es, pues, la ley del Nazareo; el día que se cumpliere el tiempo de su nazareato: Vendrá a la puerta del tabernáculo del testimonio;

14 y ofrecerá su ofrenda al SEÑOR, un cordero de un año sin tacha en holocausto, y una cordera de un año sin tacha [en] expiación, y un carnero sin tacha en sacrificio de paz;

15 además un canastillo de [panes] cenceños, tortas de flor de harina amasadas con aceite, y hojaldres cenceñas untadas con aceite, y su presente, y sus libaciones.

16 Y el sacerdote lo ofrecerá delante del SEÑOR, y hará su expiación y su holocausto;

17 y ofrecerá el carnero en sacrificio de paz al SEÑOR, con el canastillo de los [panes] cenceños; ofrecerá asimismo el sacerdote su presente, y sus libaciones.

18 Entonces el Nazareo raerá a la puerta del tabernáculo del testimonio la cabeza de su nazareato, y tomará los cabellos de la cabeza de su nazareato, y los pondrá sobre el fuego que [está] debajo del sacrificio de la paz.

19 Después tomará el sacerdote la espaldilla cocida del carnero, y una torta sin levadura del canastillo, y una hojaldre sin levadura, y las pondrá sobre las manos del Nazareo, después que fuere raído su nazareato; 20 y el sacerdote mecerá aquello, [ofrenda] mecida delante del SEÑOR; lo cual será cosa santa del sacerdote, a más del pecho mecido y de la espaldilla de la apartada; y después beberá vino el Nazareo.

21 Esta [es] la ley del Nazareo que hiciere voto de su ofrenda al SEÑOR por su nazareato, a más de lo que sus recursos le permitieren; según el voto que hiciere, así hará, conforme a la ley de su nazareato.

22 Y el SEÑOR habló a Moisés, diciendo:

23 Habla a Aarón y a sus hijos, y diles: Así bendeciréis a los hijos de Israel, diciéndoles:

24 el SEÑOR te bendiga, y te guarde;

25 el SEÑOR haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia;

26 el SEÑOR alce a ti su rostro, y ponga en ti paz.

27 Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré.

1 Y aconteció, que cuando Moisés hubo acabado de levantar el tabernáculo, y lo [hubo] ungido y santificado, con todos sus vasos; [y] asimismo ungido y santificado el altar, con todos sus vasos;

2 entonces los príncipes de Israel, las cabezas de las casas de sus padres, los cuales eran los príncipes de las tribus, que estaban sobre los contados, ofrecieron;

3 y trajeron sus ofrendas delante del SEÑOR: seis carros cubiertos, y doce bueyes; [por] cada dos príncipes un carro, y cada uno un buey; lo cual ofrecieron delante del tabernáculo.

4 Y el SEÑOR habló a Moisés, diciendo:

5 Tómalo de ellos, y será para el servicio del tabernáculo del testimonio; y lo darás a los levitas, a cada uno conforme a su ministerio.

6 Entonces Moisés recibió los carros y los bueyes, y los dio a los levitas.

7 Dos carros y cuatro bueyes, dio a los hijos de Gersón, conforme a su ministerio;

8 y a los hijos de Merari dio los cuatro carros y ocho bueyes, conforme a su ministerio, a gobierno de Itamar, hijo de Aarón el sacerdote.

9 Y a los hijos de Coat no [les] dio [nada]; porque llevaban sobre sí en los hombros el servicio del santuario.

10 Y ofrecieron los príncipes a la dedicación del altar el día que fue ungido, ofrecieron los príncipes su ofrenda delante del altar.

11 Y el SEÑOR dijo a Moisés: Ofrecerán su ofrenda, un príncipe un día, y otro príncipe otro día, a la dedicación del altar.

12 Y el que ofreció su ofrenda el primer día [fue] Naasón hijo de Aminadab, de la tribu de Judá.

13 Y [fue] su ofrenda un plato de plata de peso de ciento treinta [siclos], y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente;

14 un cucharro de oro de diez [siclos], lleno de incienso;

15 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;

16 un macho cabrío para expiación;

17 y para sacrificio de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año. Esta [fue] la ofrenda de Naasón, hijo de Aminadab.

18 El segundo día ofreció Natanael hijo de Zuar, príncipe de Isacar.

19 Ofreció por su ofrenda un plato de plata de ciento treinta [siclos] de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente; 20 un cucharro de oro de diez [siclos], lleno de incienso;

21 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;

22 un macho cabrío para expiación;

23 y para [el] sacrificio de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año. Esta [fue] la ofrenda de Natanael, hijo de Zuar.

24 El tercer día, el príncipe de los hijos de Zabulón, Eliab hijo de Helón.

25 Y su ofrenda, un plato de plata de ciento treinta [siclos] de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente;

26 un cucharro de oro de diez [siclos], lleno de incienso;

27 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;

28 un macho cabrío para expiación;

29 y para sacrificio de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año. Esta [fue] la ofrenda de Eliab, hijo de Helón.

30 El cuarto día, el príncipe de los hijos de Rubén, Elisur hijo de Sedeur.

31 Y su ofrenda, un plato de plata de ciento treinta [siclos] de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente;

32 un cucharro de oro de diez [siclos], lleno de incienso;

33 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;

34 un macho cabrío para expiación;

35 y para sacrificio de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año. Esta [fue] la ofrenda de Elisur, hijo de Sedeur.

36 El quinto día, el príncipe de los hijos de Simeón, Selumiel hijo de Zurisadai.

37 Y su ofrenda, un plato de plata de ciento treinta [siclos] de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente;

38 un cucharro de oro de diez [siclos], lleno de incienso;

39 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;

40 un macho cabrío para expiación;

41 y para sacrificio de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año. Esta [fue] la ofrenda de Selumiel, hijo de Zurisadai.

42 El sexto día, el príncipe de los hijos de Gad, Eliasaf hijo de Deuel.

43 Y su ofrenda, un plato de plata de ciento treinta [siclos] de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente;

44 un cucharro de oro de diez [siclos], lleno de incienso;

45 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;

46 un macho cabrío para expiación;

47 y para sacrificio de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año, Esta [fue] la ofrenda de Eliasaf, hijo de Deuel.

48 El séptimo día, el príncipe de los hijos de Efraín, Elisama hijo de Amiud.

49 Y su ofrenda, un plato de plata de ciento treinta [siclos] de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente;

50 un cucharro de oro de diez [siclos], lleno de incienso;

51 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;

52 un macho cabrío para expiación;

53 y para sacrificio de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año. Esta [fue] la ofrenda de Elisama, hijo de Amiud.

54 El octavo día, el príncipe de los hijos de Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur.

55 Y su ofrenda, un plato de plata de ciento treinta [siclos] de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente;

56 un cucharro de oro de [diez] siclos, lleno de incienso;

57 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;

58 un macho cabrío para expiación;

59 y para sacrificio de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año. Esta [fue] la ofrenda de Gamaliel, hijo de Pedasur.

60 El noveno día, el príncipe de los hijos de Benjamín, Abidán hijo de Gedeóni.

61 Y su ofrenda, un plato de plata de ciento treinta [siclos] de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente;

62 un cucharro de oro de diez [siclos], lleno de incienso;

63 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;

64 un macho cabrío para expiación;

65 y para sacrificio de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año. Esta [fue] la ofrenda de Abidán, hijo de Gedeoni.

66 El décimo día, el príncipe de los hijos de Dan, Ahiezer hijo de Amisadai.

67 Y su ofrenda, un plato de plata de ciento treinta [siclos] de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente;

68 un cucharro de oro de diez [siclos], lleno de incienso;

69 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;

70 un macho cabrío para expiación;

71 y para sacrificio de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año. Esta [fue] la ofrenda de Ahiezer, hijo de Amisadai.

72 El undécimo día, el príncipe de los hijos de Aser, Pagiel hijo de Ocrán.

73 Y su ofrenda, un plato de plata de ciento treinta [siclos] de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente;

74 un cucharro de oro de diez [siclos], lleno de incienso;

75 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;

76 un macho cabrío para expiación;

77 y para sacrificio de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año. Esta [fue] la ofrenda de Pagiel, hijo de Ocrán.

78 El duodécimo día, el príncipe de los hijos de Neftalí, Ahira hijo de Enán.

79 Y su ofrenda, un plato de plata de ciento treinta [siclos] de peso, un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para presente;

80 un cucharro de oro de diez [siclos], lleno de incienso;

81 un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto;

82 un macho cabrío para expiación;

83 y para sacrificio de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos, cinco corderos de un año. Esta [fue] la ofrenda de Ahira, hijo de Enán.

84 Esta [fue] la dedicación del altar, el día que fue ungido, por los príncipes de Israel: doce platos de plata, doce jarros de plata, doce cucharros de oro.

85 Cada plato de ciento treinta [siclos], cada jarro de setenta; toda la plata de los vasos, dos mil cuatrocientos siclos, al siclo del santuario.

86 Los doce cucharros de oro llenos de incienso, de diez [siclos] cada cucharro, al peso del santuario; todo el oro de los cucharros, ciento veinte [siclos].

87 Todos los bueyes para holocausto, doce becerros; doce los carneros, doce [los] corderos de un año, con su presente; y doce los machos cabríos, para expiación.

88 Y todos los bueyes del sacrificio de la paz veinticuatro novillos, sesenta [los] carneros, sesenta [los] machos cabríos, sesenta [los] corderos de un año. Esta fue la dedicación del altar, después que fue ungido.

89 Y cuando entraba Moisés en el tabernáculo del testimonio, para hablar con El, oía la voz del que le hablaba de encima de la cubierta que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los dos querubines; y hablaba con él.

1 Y habló el SEÑOR a Moisés, diciendo:

2 Habla a Aarón, y dile: Cuando encendieres las lámparas, las siete lámparas arderán frente a la faz del candelero.

3 Y Aarón lo hizo así; que encendió contra la faz del candelero sus lámparas, como el SEÑOR lo mandó a Moisés.

4 Y ésta [era] la hechura del candelero, de oro [labrado] a martillo; desde su pie hasta sus flores era [labrado] a martillo; conforme al modelo que el SEÑOR mostró a Moisés, así hizo el candelero.

5 Y el SEÑOR habló a Moisés, diciendo:

6 Toma a los levitas de entre los hijos de Israel, y expíalos.

7 Y así les harás para expiarlos: rocía sobre ellos el agua de la expiación, y haz pasar la navaja sobre toda su carne, y lavarán sus vestidos, y serán expiados.

8 Luego tomarán un novillo, con su presente de flor de harina amasada con aceite; y tomarás otro novillo para expiación.

9 Y ofrecerás [a] los levitas delante del tabernáculo del testimonio, y juntarás toda la congregación de los hijos de Israel;

10 y harás llegar los levitas delante del SEÑOR, y pondrán los hijos de Israel sus manos sobre los levitas;

11 y ofrecerá Aarón los levitas delante del SEÑOR en ofrenda de mecedura de los hijos de Israel, y servirán en el ministerio del SEÑOR.

12 Y los levitas pondrán sus manos sobre las cabezas de los novillos; y ofrecerás el uno por expiación, y el otro en holocausto al SEÑOR, para expiar los levitas.

13 Y harás presentar [a] los levitas delante de Aarón, y delante de sus hijos, y los ofrecerás en ofrenda al SEÑOR.

14 Y apartarás los levitas de entre los hijos de Israel; y serán míos los levitas.

15 Y así después vendrán los levitas a ministrar en el tabernáculo del testimonio; los expiarás [pues], y los ofrecerás en ofrenda.

16 Porque enteramente me son a mí dados los levitas de entre los hijos de Israel, en lugar de todo aquel que abre matriz; los he tomado [para] mí en lugar de los primogénitos de todos los hijos de Israel.

17 Porque mío es todo primogénito en los hijos de Israel, así de hombres como de animales; desde el día que [yo] maté todo primogénito en la tierra de Egipto, los santifiqué para mí.

18 Y he tomado los levitas en lugar de todos los primogénitos en los hijos de Israel.

19 Y [yo] he dado [en don] los levitas a Aarón y a sus hijos de entre los hijos de Israel, para que sirvan el ministerio de los hijos de Israel en el tabernáculo del testimonio, y reconcilien a los hijos de Israel; para que no haya plaga en los hijos de Israel, al acercarse los hijos de Israel al santuario. 20 Y Moisés, y Aarón, y toda la congregación de los hijos de Israel, hicieron de los levitas conforme a todas las cosas que mandó el SEÑOR a Moisés acerca de los levitas; así hicieron de ellos los hijos de Israel.

21 Y los levitas se expiaron, y lavaron sus vestidos; y Aarón los ofreció en ofrenda de mecedura delante del SEÑOR, y Aarón los reconcilió para expiarlos.

22 Y así vinieron después los levitas para servir en su ministerio en el tabernáculo del testimonio, delante de Aarón y delante de sus hijos; de la manera que mandó el SEÑOR a Moisés acerca de los levitas, así hicieron con ellos.

23 Y habló el SEÑOR a Moisés, diciendo:

24 Esto en cuanto a los levitas de veinticinco años arriba, entrarán [a] militar milicia en el servicio del tabernáculo del testimonio.

25 Mas desde los cincuenta años volverán del oficio de su ministerio, y nunca más servirán;

26 pero servirán con sus hermanos en el tabernáculo del testimonio, para hacer la guardia, bien que no servirán en el ministerio. Así harás de los levitas en cuanto a sus oficios.

1 Y habló el SEÑOR a Moisés en el desierto de Sinaí, en el segundo año de su salida de la tierra de Egipto, en el mes primero, diciendo:

2 Los hijos de Israel harán la pascua a su tiempo [determinado].

3 El décimocuarto día de este mes, entre las dos tardes, la haréis a su tiempo [determinado]; conforme a todo su ordenanza, y conforme a todas sus leyes la haréis.

4 Y habló Moisés a los hijos de Israel, para que hiciesen la pascua.

5 E hicieron la pascua en el [mes] primero, a los catorce días del mes, entre las dos tardes, en el desierto de Sinaí; conforme a todas las cosas que mandó el SEÑOR a Moisés, así hicieron los hijos de Israel.

6 Y hubo varones que estaban inmundos a causa de muerto, y no pudieron hacer la pascua aquel día; y llegaron delante de Moisés y delante de Aarón aquel día;

7 y le dijeron aquellos hombres: Nosotros [somos] inmundos por causa de muerto; ¿por qué seremos impedidos de ofrecer ofrenda al SEÑOR a su tiempo [determinado] entre los hijos de Israel?

8 Y Moisés les respondió: Esperad, y oiré qué mandará el SEÑOR acerca de vosotros.

9 Y el SEÑOR habló a Moisés, diciendo:

10 Habla a los hijos de Israel, diciendo: Cualquier varón de vosotros o de vuestras generaciones, que fuere inmundo por causa de muerto o estuviere de viaje lejos, hará pascua al SEÑOR.

11 En el mes segundo, a los catorce días del mes, entre las dos tardes, la harán; con [panes] cenceños y [hierbas] amargas la comerán.

12 No dejarán de él para la mañana, ni quebrarán hueso en él; conforme a toda la ordenanza de la pascua la harán.

13 Mas el que estuviere limpio, y no estuviere de viaje, si dejare de hacer la pascua, la tal persona será cortada de [entre] su pueblo; por cuanto no ofreció a su tiempo [determinado] la ofrenda del SEÑOR, el tal hombre llevará su pecado.

14 Y si morare con vosotros [algún] extranjero, e hiciere la pascua al SEÑOR, conforme a la ordenanza de la pascua y conforme a sus leyes, así la hará; una misma ordenanza tendréis, así el extranjero como el natural de la tierra.

15 Y el día que el tabernáculo fue levantado, la nube cubrió el tabernáculo sobre la tienda del testimonio; y a la tarde había sobre el tabernáculo como una apariencia de fuego, hasta la mañana.

16 Así era continuamente: la nube lo cubría, y de noche la apariencia de fuego.

17 Y según que se alzaba la nube del tabernáculo, los hijos de Israel partían; y en el lugar donde la nube paraba, allí acampaban los hijos de Israel.

18 Al dicho del SEÑOR los hijos de Israel partían; y al dicho del SEÑOR asentaban el campamento; todos los días que la nube estaba sobre el tabernáculo, ellos quedaban reposados.

19 Y cuando la nube se detenía sobre el tabernáculo muchos días, entonces los hijos de Israel guardaban la ordenanza del SEÑOR y no partían. 20 Y era que cuando la nube estaba sobre el tabernáculo [determinado] número de días, al dicho del SEÑOR acampaban, y al dicho del SEÑOR partían.

21 Y era que cuando la nube [se detenía] desde la tarde hasta la mañana, y a la mañana la nube se levantaba, ellos partían; o [si había estado] el día, y a la noche la nube se levantaba, entonces partían.

22 O si dos días, o un mes, o un año, mientras la nube se detenía sobre el tabernáculo quedándose sobre él, los hijos de Israel se estaban acampados y no [se] movían; mas cuando ella se alzaba, ellos [se] movían.

23 Al dicho del SEÑOR asentaban [campamento], y al dicho del SEÑOR partían, aguardando al SEÑOR, como lo había dicho el SEÑOR por medio de Moisés.

1 Y el SEÑOR habló a Moisés, diciendo:

2 Hazte dos trompetas de plata; de obra de martillo las harás, las cuales te servirán para convocar la congregación, y para hacer mover el campamento.

3 Y cuando las tocaren, toda la congregación se juntará a ti a la puerta del tabernáculo del testimonio.

4 Mas cuando tocaren [sólo] una, entonces se congregarán a ti los príncipes, las cabezas de los millares de Israel.

5 Y cuando tocareis júbilo, entonces moverán el campamento de los que están alojados al oriente.

6 Y cuando tocareis júbilo la segunda vez, entonces moverán el campamento de los que están alojados al mediodía; júbilo tocarán a sus partidas.

7 Pero cuando hubiereis de juntar la congregación, tocaréis, mas no con sonido de júbilo.

8 Y los hijos de Aarón, los sacerdotes, tocarán las trompetas; y las tendréis por estatuto perpetuo por vuestras generaciones.

9 Y cuando saliereis a la guerra en vuestra tierra contra el enemigo que os molestare, tocaréis júbilo con las trompetas; y seréis en memoria delante del SEÑOR vuestro Dios, y seréis salvos de vuestros enemigos.

10 También en el día de vuestra alegría, y en vuestras solemnidades, y en los principios de vuestros meses, tocaréis las trompetas sobre vuestros holocaustos, y sobre los sacrificios de vuestra paz, y os serán por memoria delante de vuestro Dios: Yo [soy] el SEÑOR vuestro Dios.

11 Y fue en el año segundo, en el mes segundo, a los veinte del mes, que la nube se alzó del tabernáculo del testimonio.

12 Y [se] movieron los hijos de Israel por sus partidas del desierto de Sinaí; y paró la nube en el desierto de Parán.

13 Y [se] movieron la primera vez al dicho del SEÑOR por mano de Moisés.

14 Y la bandera del campamento de los hijos de Judá comenzó a marchar primero, por sus escuadrones; y Naasón, hijo de Aminadab, era sobre su ejército.

15 Y sobre el ejército de la tribu de los hijos de Isacar era Natanael hijo de Zuar.

16 Y sobre el ejército de la tribu de los hijos de Zabulón, Eliab hijo de Helón.

17 Y el tabernáculo era ya desarmado, y [se] movieron los hijos de Gersón y los hijos de Merari, que lo llevaban.

18 Luego comenzó a marchar la bandera del campamento de Rubén por sus escuadrones; y Elisur, hijo de Sedeur, era sobre su ejército.

19 Y sobre el ejército de la tribu de los hijos de Simeón, Selumiel hijo de Zurisadai. 20 Y sobre el ejército de la tribu de los hijos de Gad, Eliasaf hijo de Deuel.

21 Luego comenzaron a marchar los coatitas llevando el santuario; y entre tanto que ellos llegaban, [los otros] asentaron el tabernáculo.

22 Después comenzó a marchar la bandera del campamento de los hijos de Efraín por sus escuadrones; y Elisama, hijo de Amiud, [era] sobre su ejército.

23 Y sobre el ejército de la tribu de los hijos de Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur.

24 Y sobre el ejército de la tribu de los hijos de Benjamín, Abidán hijo de Gedeoni.

25 Luego comenzó a marchar la bandera del campamento de los hijos de Dan por sus escuadrones, recogiendo todos los campamentos; y Ahiezer, hijo de Amisadai, [era] sobre su ejército.

26 Y sobre el ejército de la tribu de los hijos de Aser, Pagiel hijo de Ocrán.

27 Y sobre el ejército de la tribu de los hijos de Neftalí, Ahira hijo de Enán.

28 Estas son las partidas de los hijos de Israel por sus ejércitos; y [así] partían.

29 Entonces dijo Moisés a Hobab, hijo de Ragüel madianita, su suegro: Nosotros partimos para el lugar del cual el SEÑOR ha dicho: [Yo] os lo daré. Ven con nosotros, y te haremos bien; porque el SEÑOR ha hablado bien respecto a Israel.

30 Y él le respondió: [Yo] no iré, sino que me marcharé a mi tierra y a mi natural.

31 Y él le dijo: Te ruego que no nos dejes; porque tú sabes nuestros campamentos en el desierto, y nos serás en lugar de ojos.

32 Y será, que si vinieres con nosotros, cuando tuviéremos el bien que el SEÑOR nos ha de hacer, nosotros te haremos bien.

33 Así partieron del monte del SEÑOR, camino de tres días; y el arca del pacto del SEÑOR fue delante de ellos camino de tres días, buscándoles reposo.

34 Y la nube del SEÑOR [iba] sobre ellos de día, desde que partieron del campamento.

35 Y fue, que al mover el arca, Moisés decía: Levántate, [oh] SEÑOR, y sean disipados tus enemigos, y huyan delante de tu rostro los que te aborrecen.

36 Y al asentar [a] ella, decía: Vuelve, [oh] SEÑOR, a los millares de millares de Israel.

1 Y aconteció que el pueblo se quejó a oídos del SEÑOR; y lo oyó el SEÑOR, y se enardeció su furor, y se encendió en ellos fuego del SEÑOR y consumió en el extremo del campamento.

2 Entonces el pueblo dio voces a Moisés, y Moisés oró al SEÑOR, y se calmó el fuego.

3 Y llamó a aquel lugar Tabera; porque el fuego del SEÑOR se encendió en ellos.

4 Y el vulgo que se mezcló con ellos tuvo deseo, y volvieron, y aun lloraron los hijos de Israel, y dijeron: ¡Quién nos diera a comer carne!

5 Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, y de los melones, y de los puerros, y de las cebollas, y de los ajos;

6 y ahora nuestra alma se seca; que nada sino maná [ven] nuestros ojos.

7 Y era el maná como semilla de culantro, y su color como color de bedelio.

8 El pueblo se esparcía, y [lo] recogía, y [lo] molía en molinos, o [lo] majaba en morteros, y [lo] cocía en caldera, o hacía de él tortas; y su sabor era como sabor de aceite nuevo.

9 Y cuando descendía el rocío sobre el campamento de noche, el maná descendía sobre él.

10 Y oyó Moisés al pueblo, que lloraba por sus familias, cada uno a la puerta de su tienda; y el furor del SEÑOR se encendió en gran manera; [también le] pareció mal a Moisés.

11 Y dijo Moisés al SEÑOR: ¿Por qué has hecho mal a tu siervo? ¿y por qué no he hallado gracia en tus ojos, que has puesto la carga de todo este pueblo sobre mí?

12 ¿Concebí yo a todo este pueblo? ¿Lo engendré yo, para que me digas: Llévalo en tu seno, como lleva la que cría al que mama, a la tierra de la cual juraste a sus padres?

13 ¿De dónde tengo yo carne para dar a todo este pueblo? Porque lloran a mí, diciendo: Danos carne que comamos.

14 No puedo yo solo soportar a todo este pueblo, que me es demasiado pesado.

15 Y si así lo haces tú conmigo, yo te ruego que me mates de repente, si he hallado gracia en tus ojos; y que [yo] no vea mi mal.

16 Entonces el SEÑOR dijo a Moisés: Júntame setenta varones de los ancianos de Israel, que [tú] sabes que son ancianos del pueblo y sus príncipes; y tráelos a la puerta del tabernáculo del testimonio, y esperen allí contigo.

17 Y [yo] descenderé y hablaré allí contigo; y tomaré del espíritu que está en ti, y pondré en ellos; y llevarán contigo la carga del pueblo, y no la llevarás tú solo.

18 Pero dirás al pueblo: Santificaos para mañana, y comeréis carne; porque habéis llorado en oídos del SEÑOR, diciendo: ¡Quién nos diera a comer carne! ¡Cierto mejor nos iba en Egipto! El SEÑOR, pues, os dará carne, y comeréis.

19 No comeréis un día, ni dos días, ni cinco días, ni diez días, ni veinte días; 20 [sino] hasta un mes de tiempo, hasta que os salga por las narices, y os sea en aborrecimiento; por cuanto menospreciasteis al SEÑOR que [está] en medio de vosotros, y llorasteis delante de él, diciendo: ¿Para qué salimos acá de Egipto?

21 Entonces dijo Moisés: Seiscientos mil de a pie es el pueblo en medio del cual yo estoy; y tú dices: ¡Les daré carne, y comerán el tiempo de [un] mes!

22 ¿Se degollarán para ellos ovejas y bueyes que les basten? ¿o se juntarán para ellos todos los peces del mar para que tengan abasto?

23 Entonces el SEÑOR respondió a Moisés: ¿Se ha acortado la mano del SEÑOR? Ahora verás si te sucede mi dicho, o no.

24 Y salió Moisés, y dijo al pueblo las palabras del SEÑOR; y juntó a los setenta varones de los ancianos del pueblo, y los hizo estar alrededor del tabernáculo.

25 Entonces el SEÑOR descendió en la nube, y le habló; y tomó del espíritu que [estaba] en él, y lo puso en los setenta varones ancianos; y fue que, al reposar sobre ellos el espíritu, profetizaron, y no cesaron.

26 Y habían quedado en el campamento dos varones, el uno se llamaba Eldad y el otro Medad, sobre los cuales también reposó el espíritu; estaban éstos entre los inscritos, mas no habían salido al tabernáculo; y comenzaron a profetizar en el campamento.

27 Y corrió un joven, y dio aviso a Moisés, y dijo: Eldad y Medad profetizan en el campamento.

28 Entonces respondió Josué hijo de Nun, ministro de Moisés, [uno] de sus jóvenes, y dijo: Señor mío Moisés, impídelos.

29 Y Moisés le respondió: ¿Tienes tú celos por mí? Mas quién diese que todo el pueblo del SEÑOR [fuese] profeta, que el SEÑOR diese su espíritu sobre ellos.

30 Y se recogió Moisés al campamento, él y los ancianos de Israel.

31 Y salió un viento del SEÑOR, y trajo codornices del mar, y las dejó sobre el campamento, un día de camino a un lado, y un día de camino al otro, en derredor del campamento, y casi dos codos sobre la faz de la tierra.

32 Entonces el pueblo estuvo levantado todo aquel día, y toda la noche, y todo el día siguiente, y recogieron codornices; el que menos, recogió diez montones; y las tendieron para sí a lo largo en derredor del campamento.

33 Aún estaba la carne entre los dientes de ellos, antes que fuese mascada, cuando el furor del SEÑOR se encendió en el pueblo, e hirió el SEÑOR al pueblo con una plaga muy grande.

34 Y llamó el nombre de aquel lugar Kibrot-hataava, por cuanto allí sepultaron al pueblo codicioso.

35 De Kibrot-hataava movió el pueblo a Hazerot, y pararon en Hazerot.

1 Y hablaron María y Aarón contra Moisés a causa de la mujer etíope que había tomado; porque él había tomado mujer etíope.

2 Y dijeron: ¿Solamente por Moisés ha hablado el SEÑOR? ¿No ha hablado también por nosotros? Y lo oyó el SEÑOR.

3 Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra.

4 Y luego dijo el SEÑOR a Moisés, a Aarón, y a María: Salid vosotros tres al tabernáculo del testimonio. Y salieron ellos tres.

5 Entonces el SEÑOR descendió en la columna de la nube, y se puso a la puerta del tabernáculo, y llamó a Aarón y a María; y salieron ambos.

6 Y él les dijo: Oíd ahora mis palabras: si tuviereis profeta del SEÑOR, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él.

7 No así a mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa.

8 Boca a boca hablaré con él, y de vista; el no verá al SEÑOR por figuras o semejanza; ¿por qué, pues, no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Moisés?

9 Entonces el furor del SEÑOR se encendió en ellos; y se fue.

10 Y la nube se apartó del tabernáculo; y he aquí que María [era] leprosa como la nieve; y miró Aarón a María, y he aquí que [estaba] leprosa.

11 Y dijo Aarón a Moisés: Te ruego, señor mío, no pongas ahora sobre nosotros pecado; porque locamente lo hemos hecho, y hemos pecado.

12 No sea ella ahora como el que sale muerto del vientre de su madre, consumida la mitad de su carne.

13 Entonces Moisés clamó al SEÑOR, diciendo: Te ruego, oh Dios, que la sanes ahora.

14 Respondió el SEÑOR a Moisés: Pues si su padre hubiera escupido en su cara, ¿no se avergonzaría por siete días? Sea echada fuera del campamento por siete días, y después se reunirá.

15 Así María fue echada del campamento siete días; y el pueblo no pasó adelante hasta que se le reunió María.

16 Y después movió el pueblo de Hazerot, y asentaron el campamento en el desierto de Parán.

1 Y el SEÑOR habló a Moisés, diciendo:

2 Envía tú hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la cual yo doy a los hijos de Israel; de cada tribu de sus padres enviaréis un varón, cada uno príncipe entre ellos.

3 Y Moisés los envío desde el desierto de Parán, conforme a la palabra del SEÑOR; y todos aquellos varones eran príncipes de los hijos de Israel.

4 Los nombres de los cuales [son] éstos: De la tribu de Rubén, Samúa hijo de Zacur.

5 De la tribu de Simeón, Safat hijo de Horí.

6 De la tribu de Judá, Caleb hijo de Jefone.

7 De la tribu de Isacar, Igal hijo de José.

8 De la tribu de Efraín, Oseas hijo de Nun.

9 De la tribu de Benjamín, Palti hijo de Rafú.

10 De la tribu de Zabulón, Gadiel hijo de Sodi.

11 De la tribu de José, de la tribu de Manasés, Gadi hijo de Susi.

12 De la tribu de Dan, Amiel hijo de Gemali.

13 De la tribu de Aser, Setur hijo de Micael.

14 De la tribu de Neftalí, Nahbi hijo de Vapsi.

15 De la tribu de Gad, Geuel hijo de Maqui.

16 Estos [son] los nombres de los varones que Moisés envió a reconocer la tierra; y a Oseas hijo de Nun, le puso Moisés el nombre de Josué.

17 Los envió, pues, Moisés a reconocer la tierra de Canaán, diciéndoles: Subid por aquí, por el mediodía, y subid al monte,

18 y observad la tierra qué tal es; y el pueblo que la habita, si es fuerte o débil, si poco o numeroso;

19 qué tal la tierra habitada, si es buena o mala; y qué tales son las ciudades habitadas, si de tiendas o de fortalezas; 20 y cuál sea la tierra, si es fértil o estéril, si en ella hay árboles o no; y esforzaos, y coged del fruto de la tierra. Yel tiempo [era] el tiempo de las primeras uvas.

21 Y ellos subieron, y reconocieron la tierra desde el desierto de Zin hasta Rehob, entrando en Hamat.

22 Y subieron por el mediodía, y vinieron hasta Hebrón; y allí [estaban] Ahimán, y Sesai, y Talmai, hijos de Anac. Hebrón fue edificada siete años antes de Zoán, la de Egipto.

23 Y llegaron hasta el arroyo de Escol, y de allí cortaron un sarmiento con un racimo de uvas, el cual trajeron dos en una vara, y de las granadas y de los higos.

24 Y se llamó aquel lugar Nahal-escol por el racimo que cortaron de allí los hijos de Israel.

25 Y volvieron de reconocer la tierra al fin de cuarenta días.

26 Y anduvieron y vinieron a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación de los hijos de Israel, en el desierto de Parán, en Cades, y les dieron la respuesta, y a toda la congregación, y les mostraron el fruto de la tierra.

27 Y les contaron, y dijeron: Nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; y éste es el fruto de ella.

28 Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy grandes y fuertes; y también vimos allí los hijos de Anac.

29 Amalec habita la tierra del mediodía; y el heteo, y el jebuseo, y el amorreo, habitan en el monte; y el cananeo habita junto al mar, y a la ribera del Jordán.

30 Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y poseámosla; que más podremos que ella.

31 Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos subir contra aquel pueblo; porque es más fuerte que nosotros.

32 Y vituperaron entre los hijos de Israel la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella, son hombres de gran estatura.

33 También vimos allí gigantes, hijos de Anac, [raza] de los gigantes: y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos [también] a ellos.

1 Entonces toda la congregación alzaron grito, y dieron voces; y el pueblo lloró aquella noche.

2 Y se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de Israel; y les dijo toda la multitud: ¡Mejor que muriéramos en la tierra de Egipto; o en este desierto que muriéramos!

3 ¿Y por qué nos trae el SEÑOR a esta tierra para caer a cuchillo y que nuestras mujeres y nuestros chiquitos sean por presa? ¿No nos sería mejor volvernos a Egipto?

4 Y decían el uno al otro: Hagamos un capitán, y volvámonos a Egipto.

5 Entonces Moisés y Aarón cayeron sobre sus rostros delante de toda la multitud de la congregación de los hijos de Israel.

6 Y Josué hijo de Nun, y Caleb hijo de Jefone, [que eran] de los que habían reconocido la tierra, rompieron sus vestidos;

7 y hablaron a toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra en gran manera buena.

8 Si el SEÑOR se agradare de nosotros, él nos meterá en esta tierra, y nos la entregará; tierra que fluye leche y miel.

9 Por tanto, no seáis rebeldes contra el SEÑOR, ni temáis al pueblo de esta tierra, porque nuestro pan son; su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros está el SEÑOR; no los temáis.

10 Entonces toda la multitud habló de apedrearlos con piedras. Mas la gloria del SEÑOR se mostró en el tabernáculo del testimonio a todos los hijos de Israel.

11 Y el SEÑOR dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me ha de creer con todas las señales que he hecho en medio de ellos?

12 Yo los heriré de mortandad, y los destruiré, y de ti haré [una] nación más grande y más fuerte que ellos.

13 Y Moisés respondió al SEÑOR: Lo oirán luego los egipcios, porque de en medio de ellos sacaste a este pueblo con tu fortaleza;

14 y dirán los habitantes de esta tierra, [los cuales] ya han oído que tú, oh SEÑOR, [estabas] en medio de este pueblo, que ojo a ojo aparecías tú, oh SEÑOR, y que tu nube estaba sobre ellos, y que de día ibas delante de ellos en columna de nube, y de noche en columna de fuego;

15 y que has hecho morir a este pueblo como a un hombre; y los gentiles que hubieren oído tu fama hablarán, diciendo:

16 Porque no pudo el SEÑOR meter este pueblo en la tierra de la cual les había jurado, los mató en el desierto.

17 Ahora, pues, yo te ruego que sea magnificada la fortaleza del Señor, como lo hablaste, diciendo:

18 El SEÑOR, tardo de ira y grande en misericordia, que suelta la iniquidad y la rebelión, y absolviendo no absolverá [al culpado]; que visita la maldad de los padres sobre los hijos hasta las terceras y hasta las cuartas [generaciones].

19 Perdona ahora la iniquidad de este pueblo según la grandeza de tu misericordia, y como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aquí. 20 Entonces el SEÑOR dijo: Yo lo he perdonado conforme a tu dicho.

21 Mas, [tan] ciertamente [como] vivo yo, la gloria del SEÑOR llenará toda la tierra.

22 Porque todos los que vieron mi gloria y mis señales que he hecho en Egipto y en el desierto, y me han tentado ya diez veces, y no han oído mi voz,

23 no verán la tierra de la cual juré a sus padres; no, ninguno de los que me han irritado la verá.

24 Pero mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro espíritu, y cumplió de ir en pos de mí, [yo] le meteré en la tierra donde entró y su simiente la recibirá en heredad;

25 y aun al amalecita y al cananeo que habitan en el valle. Volveos mañana, y partíos al desierto, camino del mar Bermejo.

26 Y el SEÑOR habló a Moisés y a Aarón, diciendo:

27 ¿Hasta cuándo oiré esta congregación perversa que murmura contra mí, las querellas de los hijos de Israel, que de mí se quejan?

28 Diles: Vivo yo, dice el SEÑOR, que según habéis hablado a mis oídos, así haré [yo] con vosotros.

29 En este desierto caerán vuestros cuerpos; todos vuestros contados según toda vuestra cuenta, de veinte años arriba, los cuales habéis murmurado contra mí;

30 vosotros [a la verdad] no entraréis en la tierra, por la cual alcé mi mano de haceros habitar en ella; exceptuando a Caleb hijo de Jefone, y a Josué hijo de Nun.

31 Mas vuestros chiquitos, de los cuales dijisteis [que] serían por presa, yo los introduciré, y ellos conocerán la tierra que vosotros despreciasteis.

32 [Y en cuanto a] vosotros, vuestros cuerpos caerán en este desierto.

33 Y vuestros hijos andarán pastoreando en el desierto cuarenta años, y ellos llevarán vuestras fornicaciones, hasta que vuestros cuerpos sean consumidos en el desierto.

34 Conforme al número de los días, de los cuarenta días en que reconocisteis la tierra, llevaréis vuestras iniquidades cuarenta años, un año por cada día; y conoceréis mi castigo.

35 Yo el SEÑOR he hablado; así haré a toda esta congregación perversa que se ha juntado contra mí; en este desierto serán consumidos, y allí morirán.

36 Y los varones que Moisés envió a reconocer la tierra, y que al volver habían hecho murmurar contra él a toda la congregación, desacreditando la tierra,

37 aquellos varones que habían hablado mal de la tierra, murieron de plaga delante del SEÑOR.

38 Mas Josué hijo de Nun, y Caleb hijo de Jefone, quedaron con vida de entre aquellos hombres que habían ido a reconocer la tierra.

39 Y Moisés dijo estas cosas a todos los hijos de Israel, y el pueblo se enlutó mucho.

40 Y se levantaron por la mañana, y subieron a la cumbre del monte, diciendo: Henos aquí [preparados] para subir al lugar del cual ha hablado el SEÑOR; porque hemos pecado.

41 Y dijo Moisés: ¿Por qué quebrantáis el dicho del SEÑOR? Esto tampoco os sucederá bien.

42 No subáis, porque el SEÑOR no está en medio de vosotros, no seáis heridos delante de vuestros enemigos.

43 Porque el amalecita y el cananeo [están allí] delante de vosotros, y caeréis a cuchillo; pues por cuanto os habéis retraído de seguir al SEÑOR, también el SEÑOR no está con vosotros.

44 Sin embargo, se esforzaron a subir a la cima del monte; pero el arca del pacto del SEÑOR, y Moisés, no se apartaron de en medio del campamento.

45 Y descendieron el amalecita y el cananeo, que habitaban en aquel monte, y los hirieron y los derrotaron, [persiguiéndolos] hasta Horma.


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