Chapter 27

44 Mas los hijos de Merari sus hermanos estaban a la mano siniestra, [es a saber], Etán hijo de Quisi, hijo de Abdi, hijo de Maluc;

45 hijo de Hasabías, hijo de Amasías, hijo de Hilcías;

46 hijo de Amsi, hijo de Bani, hijo de Semer;

47 hijo de Mahli, hijo de Musi, hijo de Merari, hijo de Leví.

48 Y sus hermanos los levitas [fueron] entregados a todo el ministerio del tabernáculo de la Casa de Dios.

49 Mas Aarón y sus hijos ofrecían incienso sobre el altar del holocausto, y sobre el altar del incienso, en toda la obra del lugar santísimo, y para hacer las expiaciones sobre Israel, conforme a todo lo que Moisés siervo de Dios había mandado.

50 Y los hijos de Aarón [son] estos: Eleazar su hijo, Finees su hijo, Abisúa su hijo;

51 Buqui su hijo, Uzi su hijo, Zeraías su hijo;

52 Meraiot su hijo, Amarías su hijo, Ahitob su hijo;

53 Sadoc su hijo, Ahimaas su hijo.

54 Y estas [son] sus habitaciones, por sus palacios y en sus términos, de los hijos de Aarón por las familias de los coatitas, porque de ellos fue la suerte ([en herencia]),

55 que les dieron a Hebrón en tierra de Judá, y sus ejidos alrededor de ella.

56 Mas la tierra [alrededor] de la ciudad y sus aldeas se dieron a Caleb, hijo de Jefone.

57 Y a los hijos de Aarón dieron las ciudades de Judá de acogimiento, [es a saber], a Hebrón, y a Libna con sus ejidos;

58 a Jatir, y Estemoa con sus ejidos, y a Hilén con sus ejidos, y a Debir con sus ejidos;

59 a Asán con sus ejidos, y a Bet-semes con sus ejidos.

60 Y de la tribu de Benjamín, a Geba, con sus ejidos, y a Alemet con sus ejidos, y a Anatot con sus ejidos. Todas sus ciudades [fueron] trece ciudades, repartidas por sus linajes.

61 A los hijos de Coat, que quedaron de su parentela, [dieron] diez ciudades de la media tribu de Manasés por suerte.

62 Y a los hijos de Gersón, por sus linajes, [dieron] de la tribu de Isacar, de la tribu de Aser, y de la tribu de Neftalí, y de la tribu de Manasés en Basán, trece ciudades.

63 Y a los hijos de Merari, por sus linajes, de la tribu de Rubén, y de la tribu de Gad, y de la tribu de Zabulón, se dieron por suerte doce ciudades.

64 Y dieron los hijos de Israel a los levitas ciudades con sus ejidos.

65 Y dieron por suerte de la tribu de los hijos de Judá, y de la tribu de los hijos de Simeón, y de la tribu de los hijos de Benjamín, las ciudades que nombraron por sus nombres.

66 Y a los linajes de los hijos de Coat dieron ciudades con sus términos de la tribu de Efraín.

67 Y les dieron las ciudades de acogimiento, a Siquem con sus ejidos en el monte de Efraín, y a Gezer con sus ejidos,

68 y a Jocmeam con sus ejidos, y a Bet-horón con sus ejidos,

69 y a Ajalón con sus ejidos, y a Gat-rimón con sus ejidos.

70 De la media tribu de Manasés, a Aner con sus ejidos, y a Bileam con sus ejidos, para los del linaje de los hijos de Coat que habían quedado.

71 Y a los hijos de Gersón [dieron] de la familia de la media tribu de Manasés, a Golán en Basán con sus ejidos y a Astarot con sus ejidos;

72 y de la tribu de Isacar, a Cedes con sus ejidos, a Daberat con sus ejidos,

73 y a Ramot con sus ejidos, y a Anem con sus ejidos;

74 y de la tribu de Aser a Masal con sus ejidos, y a Abdón con sus ejidos,

75 y a Hucoc con sus ejidos, y a Rehob con sus ejidos.

76 Y de la tribu de Neftalí, a Cedes en Galilea con sus ejidos, y a Hamón con sus ejidos, a Quiriat-jearim con sus ejidos.

77 Y a los hijos de Merari que habían quedado, [dieron] de la tribu de Zabulón a Rimón con sus ejidos, y a Tabor con sus ejidos;

78 y del otro lado del Jordán frente a Jericó, al oriente del Jordán, [dieron], de la tribu de Rubén, a Beser en el desierto con sus ejidos; y a Jasa con sus ejidos.

79 Y a Cademot con sus ejidos, y a Mefaat con sus ejidos;

80 y de la tribu de Gad, a Ramot en Galaad con sus ejidos, y a Mahanaim con sus ejidos,

81 y a Hesbón con sus ejidos, y a Jazer con sus ejidos.

1 Los hijos de Isacar, cuatro: Tola, Fúa, Jasub, y Simrón.

2 Los hijos de Tola: Uzi, Refaías, Jeriel, Jahmai, Jibsam y Semuel, cabezas en las familias de sus padres. De Tola fueron contados por sus linajes en el tiempo de David, veintidós mil seiscientos varones valientes de gran valor.

3 Hijo de Uzi [fue] Izrahías; y los hijos de Izrahías: Micael, Obadías, Joel, e Isías: todos, cinco príncipes.

4 Y [había] con ellos en sus linajes, por las familias de sus padres, treinta y seis mil [hombres] de guerra; por que tuvieron muchas mujeres e hijos.

5 Y sus hermanos por todas las familias de Isacar, contados todos por sus genealogías, eran ochenta y siete mil [hombres] valientes de gran valor.

6 Los hijos de Benjamín [fueron] tres: Bela, Bequer, y Jediael.

7 Los hijos de Bela: Ezbón, Uzi, Uziel, Jerimot, e Iri; cinco cabezas de casas de linajes, [hombres] valientes de gran valor, y de cuyo linaje fueron contados veintidós mil treinta y cuatro.

8 Los hijos de Bequer: Zemira, Joás, Eliezer, Elioenai, Omri, Jerimot, Abías, Anatot y Alamet; todos [estos fueron hijos] de Bequer.

9 Y contados por sus descendencias, por sus linajes, los que eran cabezas de sus familias, resultaron veinte mil doscientos [hombres] valientes de gran valor.

10 Hijo de Jediael fue Bilhán; y los hijos de Bilhán: Jeús, Benjamín, Aod, Quenaana, Zetán, Tarsis, y Ahisahar.

11 Todos estos [fueron] hijos de Jediael, cabezas de familias, varones valientes de gran valor, diecisiete mil doscientos que salían a combatir en la guerra.

12 Y Supim y Hupim fueron hijos de Hir; y Husim, hijo de Aher.

13 Los hijos de Neftalí: Jahzeel, Guni, Jezer, y Salum, hijos de Bilha.

14 Los hijos de Manasés: Asriel, el cual le dio a luz su concubina la siria, la cual también le dio a luz a Maquir, padre de Galaad.

15 Y Maquir tomó mujeres de Hupim y Supim, el cual tuvo una hermana llamada Maaca. Y el nombre del segundo fue Zelofehad. Y Zelofehad tuvo hijas.

16 Y Maaca mujer de Maquir le dio a luz un hijo, y le llamó Peres; y el nombre de su hermano [fue] Seres, cuyos hijos [fueron] Ulam y Requem.

17 Hijo de Ulam fue Bedán. Estos [fueron] los hijos de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manasés.

18 Y su hermana Hamolequet dio a luz a Isod, y a Abiezer, y Mahala.

19 Y los hijos de Semida fueron Ahián, Siquem, Likhi, y Aniam. 20 Los hijos de Efraín: Sutela, Bered su hijo, Tahat su hijo, Elada su hijo, Tahat su hijo,

21 Zabad su hijo, y Sutela su hijo, Ezer, y Elad. Mas los hijos de Gat, naturales de aquella tierra, los mataron, porque vinieron a tomarles sus ganados.

22 Y Efraín su padre hizo duelo por muchos días, y vinieron sus hermanos a consolarlo.

23 Entrando él [después] a su mujer ella concibió, y dio a luz [un] hijo, al cual puso por nombre Bería; por cuanto había estado en aflicción en su casa.

24 Y su hija fue Seera, la cual edificó a Bet-horón la baja y la alta, y a Uzen-seera.

25 Hijo de este [Bería] fue Refa y Resef, y Telah su hijo, y Tahán su hijo,

26 Laadán su hijo, Amiud su hijo, Elisama su hijo,

27 Nun su hijo, Josué su hijo.

28 Y la heredad y habitación [de ellos] fue Bet-el con sus aldeas; y hacia el oriente Naarán, y a la parte del occidente Gezer y sus aldeas; asimismo Siquem con sus aldeas, hasta Gaza y sus aldeas;

29 y a la parte de los hijos de Manasés, Bet-seán con sus aldeas, Taanac con sus aldeas, Meguido con sus aldeas, [y] Dor con sus aldeas. En estos [lugares] habitaron los hijos de José, hijo de Israel.

30 Los hijos de Aser: Imna, Isúa, Isúi, Bería, y su hermana Sera.

31 Los hijos de Bería: Heber, y Malquiel, el cual fue padre de Birzavit.

32 Y Heber engendró a Jaflet, Semer, Hotam, y Súa hermana de ellos.

33 Los hijos de Jaflet: Pasac, Bimhal, y Asvat. Estos [fueron] los hijos de Jaflet.

34 Y los hijos de Semer: Ahí, Rohga, Jehúba, y Aram.

35 Los hijos de Helem su hermano: Zofa, Imna, Selles, y Amal.

36 Los hijos de Zofa: Súa, Harnefer, Súal, Beri, Imra,

37 Beser, Hod, Sama, Silsa, Itrán y Beera.

38 Los hijos de Jeter: Jefone, Pispa, y Ara.

39 Y los hijos de Ula; Ara, y Haniel, y Rezia.

40 Y todos estos [fueron] hijos de Aser, cabezas de familias paternas, escogidos, poderosos, cabezas de príncipes; y cuando fueron contados por sus linajes entre los hombres de guerra, el número de ellos fue veintiséis mil hombres.

1 Benjamín engendró a Bela su primogénito, Asbel el segundo, Ara el tercero,

2 Noha el cuarto, y Rafa el quinto.

3 Y los hijos de Bela fueron Adar, Gera, Abiud,

4 Abisúa, Naamán, Ahoa,

5 y Gera, Sefufán, e Hiram.

6 Y estos [son] los hijos de Aod, estos las cabezas de padres que habitaron en Geba, y fueron trasportados a Manahat.

7 [Es a saber]: Naamán, Ahías, y Gera; éste los trasportó, y engendró a Uza, y a Ahiud.

8 Y Saharaim engendró [hijos] en la provincia de Moab, después que dejó a Husim y a Baara [que eran] sus mujeres.

9 Engendró, [pues], de Hodes su mujer, a Jobab, Sibia, Mesa, Malcam,

10 Jeúz, Saquías, y Mirma. Estos [son] sus hijos, cabezas de familias.

11 Mas de Husim engendró a Abitob, y a Elpaal.

12 Y los hijos de Elpaal: Heber, Misam, y Semed (el cual edificó a Ono, y a Lod con sus aldeas).

13 Bería [también], y Sema, que fueron las cabezas de las familias de los moradores de Ajalón, los cuales echaron a los moradores de Gat;

14 y Ahío, Sasac, Jeremot;

15 Zebadías, Arad, Ader;

16 Micael, Ispa, y Joha, hijos de Bería;

17 y Zebadías, Mesulam, Hizqui, Heber;

18 Ismerai, Jezlías, y Jobab, hijos de Elpaal.

19 Y Jaquim, Zicri, Zabdi; 20 Elioenai, Ziletai, Eliel;

21 Adaías, Beraías, y Simrat, hijos de Simei;

22 e Ispán, Heber, Eliel;

23 Abdón, Zicri, Hanán;

24 Hananías, Elam, Anatotías;

25 Ifdaías, y Peniel, hijos de Sasac;

26 y Samserai, Seharías, Atalías;

27 Jaresías, Elías, [y] Zicri, hijos de Jeroham.

28 Estos [fueron] príncipes de familias por sus linajes, y habitaron en Jerusalén.

29 Y en Gabaón habitaron Abigabaón, la mujer del cual se llamó Maaca;

30 y su hijo primogénito, Abdón, luego Sur, Cis, Baal, Nadab,

31 Gedor, Ahío, y Zequer.

32 Y Miclot engendró a Simea. Estos también habitaron con sus hermanos en Jerusalén, enfrente de ellos.

33 Y Ner engendró a Cis, y Cis engendró a Saúl, y Saúl engendró a Jonatán, Malquisúa, Abinadab, y Es-baal.

34 Hijo de Jonatán [fue] Merib-baal, y Merib-baal engendró a Micaía.

35 Los hijos de Micaía: Pitón, Melec, Tarea y Acaz.

36 Y Acaz engendró a Joada; y Joada engendró a Alemet, y a Azmavet, y a Zimri; y Zimri engendró a Mosa;

37 y Mosa engendró a Bina, hijo del cual fue Rafa, hijo del cual fue Elasa, cuyo hijo fue Azel.

38 Y los hijos de Azel fueron seis, cuyos nombres son Azricam, Bocru, Ismael, Searías, Obadías, y Hanán; todos estos [fueron] hijos de Azel.

39 Y los hijos de Esec su hermano: Ulam su primogénito, Jehús el segundo, Elifelet el tercero.

40 Y fueron los hijos de Ulam hombres valientes de gran valor, flecheros diestros, los cuales tuvieron muchos hijos y nietos, ciento cincuenta. Todos estos [fueron] de los hijos de Benjamín.

1 Y contado todo Israel por el orden de los linajes, fueron escritos en el libro de los reyes de Israel y [los] de Judá, [y] fueron trasportados a Babilonia por su rebelión.

2 Los primeros moradores que [entraron] en sus posesiones en sus ciudades, fueron así de Israel, como de los sacerdotes, levitas, y netineos.

3 Y habitaron en Jerusalén de los hijos de Judá, de los hijos de Benjamín, de los hijos de Efraín y Manasés:

4 Utai hijo de Amiud, hijo de Omri, hijo de Imri, hijo de Bani, de los hijos de Fares hijo de Judá.

5 Y de Siloni, Asaías el primogénito, y sus hijos.

6 Y de los hijos de Zera, Jeuel y sus hermanos, seiscientos noventa.

7 Y de los hijos de Benjamín: Salú hijo de Mesulam, hijo de Hodavías, hijo de Asenúa;

8 e Ibneías hijo de Jeroham, y Ela hijo de Uzi, hijo de Micri; y Mesulam hijo de Sefatías, hijo de Reuel, hijo de Ibnías.

9 Y sus hermanos por sus linajes fueron novecientos cincuenta y seis. Todos estos varones [fueron] cabezas de familia en las casas de sus padres.

10 Y de los sacerdotes: Jedaías, Joiarib, Jaquín;

11 y Azarías hijo de Hilcías, hijo de Mesulam, hijo de Sadoc, hijo de Meraiot, hijo de Ahitob, príncipe de la Casa de Dios;

12 y Adaía hijo de Jeroham, hijo de Pasur, hijo de Malquías; y Masai hijo de Adiel, hijo de Jazera, hijo de Mesulam, hijo de Mesilemit, hijo de Imer;

13 y sus hermanos, cabezas de las casas de sus padres, [en número de] mil setecientos sesenta, [hombres] valientes de gran valor en la obra del ministerio de la Casa de Dios.

14 Y de los levitas: Semaías, hijo de Hasub, hijo de Azricam, hijo de Hasabías, de los hijos de Merari;

15 y Bacbacar, Heres, y Galal, y Matanías hijo de Micaía, hijo de Zicri, hijo de Asaf;

16 y Obadías hijo de Semaías, hijo de Galal, hijo de Jedutún; y Berequías hijo de Asa, hijo de Elcana, el cual habitó en las aldeas de netofatitas.

17 Y los porteros: Salum, Acub, Talmón, Ahiman, y sus hermanos. Salum [era] la cabeza.

18 Y hasta ahora entre las cuadrillas de los hijos de Leví [han sido] estos los porteros en la puerta del rey [que está] al oriente.

19 Y Salum hijo de Coré, hijo de Ebiasaf, hijo de Coré, y sus hermanos los coreítas por la casa de su padre, tuvieron cargo de la obra del ministerio, guardando las puertas del tabernáculo; y sus padres fueron sobre la cuadrilla del SEÑOR guardas de la entrada. 20 Y Finees hijo de Eleazar [fue] capitán sobre ellos antiguamente, [siendo] el SEÑOR con él.

21 Y Zacarías hijo de Meselemías [era] portero de la puerta del tabernáculo del testimonio.

22 Todos estos, ilustres entre los porteros en las puertas, [eran] doscientos doce cuando fueron contados por el orden de sus linajes en sus aldeas, a los cuales constituyó en su oficio David y Samuel el vidente.

23 Así ellos y sus hijos eran porteros por [sus] turnos a las puertas de la Casa del SEÑOR, y de la Casa del tabernáculo.

24 Y estaban los porteros a los cuatro vientos, al oriente, al occidente, al septentrión, y al mediodía.

25 Y sus hermanos [que estaban] en sus aldeas, venían cada siete días por sus tiempos con ellos.

26 Porque [había] en el oficio cuatro de los más poderosos de los porteros, [los cuales] eran levitas que tenían cargo de las cámaras, y de los tesoros de la Casa de Dios.

27 Estos moraban alrededor de la Casa de Dios, porque tenían cargo de la guardia, y tenían [el] cargo de abrir todas las mañanas.

28 [Algunos] de estos tenían cargo de los vasos del ministerio, los cuales se metían por cuenta, y por cuenta se sacaban.

29 Y [algunos] de ellos tenían cargo de la vajilla, y de todos los vasos del santuario, y de la harina, y del vino, y del aceite, y del incienso, y de los especias.

30 Y [algunos] de los hijos de los sacerdotes hacían los ungüentos aromáticos.

31 Y Matatías, uno de los levitas, primogénito de Salum coreíta, tenía cargo de las cosas que se hacían en sartén.

32 Y algunos de los hijos de Coat, y de sus hermanos, tenían el cargo de los panes de la proposición, los cuales ponían por orden cada sábado.

33 Y de estos había cantores, príncipes de familias de los levitas, [los cuales estaban en sus] cámaras libres [de otros cargos]; porque de día y de noche estaban en [aquella] obra.

34 Estos [eran] príncipes de familias de los levitas por sus linajes, príncipes, que habitaban en Jerusalén.

35 Y en Gabaón habitaban Jehiel padre de Gabaón, el nombre de cuya mujer [era] Maaca;

36 Y su hijo primogénito Abdón, luego Zur, Cis, Baal, Ner, Nadab;

37 Gedor, Ahío, Zacarías, y Miclot.

38 Y Miclot engendró a Simeam. Y estos habitaban también en Jerusalén con sus hermanos enfrente de ellos.

39 Y Ner engendró a Cis, y Cis engendró a Saúl, y Saúl engendró a Jonatán, Malquisúa, Abinadab, y Es-baal.

40 E hijo de Jonatán fue Merib-baal, y Merib-baal engendró a Micaía.

41 Y los hijos de Micaía: Pitón, Melec, Tarea, y Acaz.

42 Acaz engendró a Jara, y Jara engendró a Alemet, Azmavet, y Zimri: y Zimri engendró a Mosa;

43 y Mosa engendró a Bina, cuyo hijo fue Refaías, cuyo hijo fue Elasa, cuyo hijo fue Azel.

44 Y Azel tuvo seis hijos, los nombres de los cuales son: Azricam, Bocru, Ismael, Searías, Obadías, y Hanán: estos [fueron] los hijos de Azel.

1 Los filisteos pelearon con Israel; y el varón de Israel huyó delante de ellos, y cayeron heridos en el monte de Gilboa.

2 Y los filisteos siguieron a Saúl y a sus hijos; y mataron los filisteos a Jonatán, y a Abinadab, y a Malquisúa, hijos de Saúl.

3 Y se agravó la batalla sobre Saúl, y le alcanzaron los flecheros, y fue herido de los flecheros.

4 Entonces Saúl dijo a su escudero: Saca tu espada, y pásame con ella, para que no vengan estos incircuncisos, y hagan escarnio de mí; mas su escudero no quiso, porque tenía gran miedo. Entonces Saúl tomó la espada, y se echó sobre ella.

5 Y cuando su escudero vio a Saúl muerto, él también se echó sobre su espada, y se mató.

6 Así murió Saúl, y sus tres hijos; y toda su casa murió juntamente con él.

7 Y viendo todos los de Israel que habitaban en el valle, que habían huido, y que Saúl y sus hijos eran muertos, dejaron sus ciudades, y huyeron; y vinieron los filisteos, y habitaron en ellas.

8 Y fue [que] viniendo el día siguiente los filisteos a despojar los muertos, hallaron a Saúl y a sus hijos tendidos en el monte de Gilboa.

9 Y luego que le hubieron desnudado, tomaron su cabeza y sus armas, y [lo] enviaron [todo] a la tierra de los filisteos por todas partes, para que fuese denunciado a sus ídolos y al pueblo.

10 Y pusieron sus armas en el templo de su dios, y colgaron la cabeza en el templo de Dagón.

11 Y oyendo todos los de Jabes de Galaad lo que los filisteos habían hecho de Saúl,

12 se levantaron todos los hombres valientes, y tomaron el cuerpo de Saúl, y los cuerpos de sus hijos, y los trajeron a Jabes; y enterraron sus huesos debajo del alcornoque en Jabes, y ayunaron siete días.

13 Así murió Saúl por su rebelión con que prevaricó contra el SEÑOR, contra la palabra del SEÑOR, la cual no guardó; y porque consultó al pitón, preguntándole,

14 y no consultó al SEÑOR; por esta causa lo mató, y traspasó el reino a David, hijo de Isaí.

1 Entonces todo Israel se juntó a David en Hebrón, diciendo: He aquí nosotros somos tu hueso y tu carne.

2 Y además de esto ayer y anteayer, aun mientras Saúl reinaba, tú sacabas y metías a Israel. También el SEÑOR tu Dios te ha dicho: Tú apacentarás mi pueblo Israel, y tú serás príncipe sobre Israel mi pueblo.

3 Y vinieron todos los ancianos de Israel al rey en Hebrón, y David hizo con ellos alianza delante del SEÑOR; y ungieron a David por rey sobre Israel, conforme a la palabra del SEÑOR por mano de Samuel.

4 Entonces se fue David con todo Israel a Jerusalén, la cual es Jebus; porque allí el jebuseo era habitador de aquella tierra.

5 Y los [moradores] de Jebus dijeron a David: No entrarás acá. Mas David tomó la fortaleza de Sion, que es la ciudad de David.

6 Y David dijo: El que primero hiriere al jebuseo, será cabeza y príncipe. Entonces Joab hijo de Sarvia [subió] el primero, y fue [hecho] príncipe.

7 Y David habitó en la fortaleza, y por esto la llamaron la ciudad de David.

8 Y edificó la ciudad alrededor, desde Millo hasta la cerca; y Joab edificó el resto de la ciudad.

9 Y David iba adelantando y creciendo, y el SEÑOR de los ejércitos era con él.

10 Estos son los capitanes de los valientes que David tuvo, y los que le ayudaron en su reino, con todo Israel, para hacerle rey sobre Israel, conforme a la palabra del SEÑOR.

11 Y este [es] el número de los valientes que David tuvo: Jasobeam hijo de Hacmoni, príncipe de los treinta, el cual blandió su lanza una vez contra trescientos, a los cuales mató.

12 Tras de éste fue Eleazar hijo de Dodo, ahohíta, el cual era de los tres valientes.

13 Este estuvo con David en Pasdamim, estando allí juntos en batalla los filisteos; y había [allí] una heredad de tierra llena de cebada, y huyendo el pueblo delante de los filisteos,

14 se pusieron ellos en medio del cultivo, y la defendieron, y vencieron a los filisteos; y los salvó el SEÑOR de gran salud.

15 Y tres de los treinta principales descendieron a la peña a David, a la cueva de Adulam, estando el campamento de los filisteos en el valle de Rafaim.

16 Y David estaba entonces en la fortaleza, y la guarnición de filisteos estaba en Belén.

17 David deseó entonces, y dijo: ¡Quién me diera a beber de las aguas del pozo de Belén, que está a la puerta!

18 Y aquellos tres rompieron por el campamento de los filisteos, y sacaron agua del pozo de Belén, que está a la puerta, y tomaron y la trajeron a David; mas él no la quiso beber, sino que la derramó al SEÑOR, y dijo:

19 Guárdeme mi Dios de hacer esto. ¿Había [yo] de beber la sangre de estos varones con sus vidas, que con [peligro de] sus vidas la han traído? Y no la quiso beber. Esto hicieron aquellos tres valientes. 20 Y Abisai, hermano de Joab, era cabeza de los tres, el cual blandió su lanza sobre trescientos, a los cuales hirió; y fue entre los tres nombrado.

21 Y fue el más ilustre de los tres [en] el segundo [ternario], y fue príncipe de ellos; mas no llegó a los tres primeros.

22 Benaía hijo de Joiada, hijo de varón de esfuerzo, de grandes hechos, de Cabseel; él venció los dos leones de Moab; también descendió, e hirió un león en mitad de un foso en tiempo de nieve.

23 El mismo venció a un egipcio, hombre de cinco codos de estatura; y el egipcio traía una lanza como un rodillo de [un] telar; mas él descendió a él con un bastón, y arrebató al egipcio la lanza de la mano, y lo mató con su misma lanza.

24 Esto hizo Benaía hijo de Joiada, y fue nombrado entre los tres valientes.

25 Y fue el más honrado de los treinta, mas no llegó a los tres [primeros]. A éste puso David en su consejo.

26 Y los valientes de los ejércitos: Asael hermano de Joab, y Elhanan hijo de Dodo de Belén;

27 Samot de Arori, Heles pelonita;

28 Ira hijo de Iques tecoíta, Abiezer anatotita;

29 Sibecai husatita, Ilai ahohíta;

30 Maharai netofatita, Heled hijo de Baana netofatita;

31 Itai hijo de Ribai de Gabaa de los hijos de Benjamín, Benaía piratonita;

32 Hurai del río Gaas, Abiel arbatita;

33 Azmavet barhumita, Eliaba saalbonita;

34 los hijos de Hasem gizonita, Jonatán hijo de Sage ararita;

35 Ahíam hijo de Sacar ararita, Elifal hijo de Ur;

36 Hefer mequeratita, Ahías pelonita;

37 Hezro carmelita, Naarai hijo de Ezbai;

38 Joel hermano de Natán, Mibhar hijo de Hagrai;

39 Selec amonita, Naharai beerotita, escudero de Joab hijo de Sarvia;

40 Ira itrita, Gareb itrita;

41 Urías heteo, Zabad hijo de Ahlai;

42 Adina hijo de Siza rubenita, príncipe de los rubenitas, y con él treinta;

43 Hanán hijo de Maaca, y Josafat mitnita;

44 Uzías astarotita, Sama y Jehiel hijos de Hotam aroerita;

45 Jediael hijo de Simri, y Joha su hermano, tizita;

46 Eliel de Mahavi, Jerebai y Josavía hijos de Elnaam, e Itma moabita;

47 Eliel, y Obed, y Jaasiel de Mesobia.

1 Estos [son] los que vinieron a David a Siclag, estando él aún encerrado por causa de Saúl hijo de Cis; y eran de los valientes ayudadores de la guerra.

2 [Estaban] armados de arcos, y usaban de ambas manos en tirar piedras [con honda], y saetas con arco, de los hermanos de Saúl de Benjamín.

3 El principal era Ahiezer, [después] Joás, hijos de Semaa gabaatita; y Jeziel, y Pelet, hijos de Azmavet, y Beraca, y Jehú anatotita;

4 e Ismaías gabaonita, valiente entre los treinta, y más que los treinta; y Jeremías, Jahaziel, Johanán, Jozabad gederatita,

5 Eluzai, y Jerimot, Bealías, Semarías, y Sefatías harufita;

6 Elcana, e Isías, y Azareel, y Joezer, y Jasobeam, de Coré;

7 y Joela, y Zebadías, hijos de Jeroham de Gedor.

8 [También] de los de Gad se huyeron a David, [estando] en la fortaleza en el desierto, muy valientes hombres de guerra para pelear, puestos en orden con escudo y pavés; sus rostros como rostros de leones, y ligeros como las cabras monteses.

9 Ezer [era] el capitán, Obadías el segundo, Eliab el tercero,

10 Mismana el cuarto, Jeremías el quinto,

11 Atai el sexto, Eliel el séptimo,

12 Johanán el octavo, Elzabad el noveno,

13 Jeremías el décimo, Macbanai el undécimo.

14 Estos [fueron] capitanes del ejército de los hijos de Gad. El menor [de ellos] tenía cargo de cien hombres, y el mayor de mil.

15 Estos pasaron el Jordán en el mes primero, cuando había salido sobre todas sus riberas; e hicieron huir a todos los de los valles al oriente y al poniente.

16 Asimismo [algunos] de los hijos de Benjamín y de Judá vinieron a David a la fortaleza.

17 Y David salió a ellos, y les habló diciendo: Si habéis venido a mí para paz y para ayudarme, mi corazón será unido con vosotros; mas si para engañarme en pro de mis enemigos, siendo mis manos sin iniquidad, véalo el Dios de nuestros padres, y demándelo.

18 Entonces se envistió el espíritu en Amasai, príncipe de treinta, [y dijo]: Por ti, oh David, y contigo, oh hijo de Isaí. Paz, paz contigo, y paz con tus ayudadores; pues que también tu Dios te ayuda. Y David los recibió, y los puso entre los capitanes de la cuadrilla.

19 También se pasaron a David [algunos] de Manasés, cuando vino con los filisteos a la batalla contra Saúl, aunque no les ayudaron; porque los sátrapas de los filisteos, habido consejo, lo despidieron, diciendo: Con nuestras cabezas se pasará a su señor Saúl. 20 Así que viniendo él a Siclag, se pasaron a él de los de Manasés, Adnas, Jozabad, Jediaiel, Micael, Jozabad, Eliú, y Ziletai, príncipes de millares de los de Manasés.

21 Estos ayudaron a David contra aquella compañía; porque todos ellos eran hombres valientes, y fueron capitanes en el ejército.

22 Porque entonces todos los días venía ayuda a David, hasta [hacerse] un grande ejército, como ejército de Dios.

23 Y este es el número de los príncipes de los que estaban a punto de guerra, y vinieron a David en Hebrón, para traspasarle el reino de Saúl, conforme a la palabra del SEÑOR.

24 De los hijos de Judá que traían escudo y lanza, seis mil ochocientos, a punto de guerra.

25 De los hijos de Simeón, hombres valientes de gran valor para la guerra, siete mil cien.

26 De los hijos de Leví, cuatro mil seiscientos;

27 asimismo Joiada, príncipe [de los del linaje] de Aarón, y con él tres mil setecientos;

28 y Sadoc, joven valiente de valor, y de la familia de su padre veintidós príncipes.

29 De los hijos de Benjamín hermanos de Saúl, tres mil; porque aun en aquel tiempo muchos de ellos tenían la guardia de la casa de Saúl.

30 Y de los hijos de Efraín, veinte mil ochocientos, valientes de gran valor, varones ilustres en las casas de sus padres.

31 De la media tribu de Manasés, dieciocho mil, los cuales fueron tomados por lista para venir a poner a David por rey.

32 Y de los hijos de Isacar, doscientos príncipes, entendidos en los tiempos, y sabios de lo que Israel debía hacer, cuyo dicho seguían todos sus hermanos.

33 Y de Zabulón cincuenta mil, que salían a batalla a punto de guerra, con todas armas de guerra, dispuestos a pelear sin doblez de corazón.

34 Y de Neftalí mil príncipes, y con ellos treinta y siete mil con escudo y lanza.

35 De los de Dan, dispuestos a pelear, veintiocho mil seiscientos.

36 Y de Aser, a punto de guerra y aparejados a pelear, cuarenta mil.

37 Y del otro lado del Jordán, de los de Rubén y de los de Gad y de la media tribu de Manasés, ciento veinte mil con toda suerte de armas de guerra.

38 Todos estos hombres de guerra, dispuestos para guerrear, vinieron con corazón perfecto a Hebrón, para poner a David por rey sobre todo Israel; y asimismo todos los demás de Israel tenían un [mismo] corazón para poner a David por rey.

39 Y estuvieron allí con David tres días comiendo y bebiendo, porque sus hermanos habían preparado para ellos.

40 Y asimismo los que les eran vecinos, hasta Isacar y Zabulón y Neftalí, trajeron pan en asnos, y camellos, y mulos, y bueyes; comida, y harina, masas de higos, y pasas, vino, y aceite, bueyes y ovejas en abundancia, porque en Israel había alegría.

1 Entonces David tomó consejo con los capitanes de los millares y de los cientos, y con todos los príncipes.

2 Y dijo David a todo la congregación de Israel: Si [os parece] bien y del SEÑOR nuestro Dios, enviaremos a todas partes a llamar nuestros hermanos que han quedado en todas las tierras de Israel, y a los sacerdotes y levitas que están con ellos en sus ciudades y ejidos que se junten con nosotros;

3 y traigamos el arca de nuestro Dios a nosotros, porque desde el tiempo de Saúl no hemos hecho caso de ella.

4 Y dijo toda la congregación que se hiciese así, porque la cosa parecía bien a todo el pueblo.

5 Entonces juntó David a todo Israel, desde Sihor de Egipto hasta entrar en Hamat, para que trajesen el arca de Dios de Quiriat-jearim.

6 Y subió David con todo Israel a Baala de Quiriat-jearim, que [es] en Judá, para pasar de allí el arca del SEÑOR Dios que habita [entre] los querubines, [sobre] la cual su nombre es invocado.

7 Y llevaron el arca sobre [un] carro nuevo de la casa de Abinadab, y Uza y su hermano guiaban el carro.

8 Y David y todo Israel hacían alegrías delante de Dios con todas sus fuerzas, con canciones, arpas, salterios, tamboriles, címbalos y trompetas.

9 Y cuando llegaron a la era de Quidón, Uza extendió su mano al arca para tenerla, porque los bueyes se apartaban.

10 Y el furor del SEÑOR se encendió contra Uza, y lo hirió, porque había extendido su mano al arca; y murió allí delante de Dios.

11 Y David tuvo pesar, porque el SEÑOR había hecho rotura en Uza; por lo que llamó aquel lugar Pérez-uza ([división o rotura de Uza]), hasta hoy.

12 Y David temió a Dios aquel día, y dijo: ¿Cómo he de traer [a casa] conmigo el arca de Dios?

13 Y no trajo David el arca a su casa en la ciudad de David, sino la llevó a casa de Obed-edom geteo.

14 Y el arca estuvo en casa de Obed-edom, en su casa, tres meses; y bendijo el SEÑOR la casa de Obed-edom, y todas las cosas que tenía.

1 E Hiram rey de Tiro envió embajadores a David, y madera de cedro, y albañiles y carpinteros, que le edificasen [una] casa.

2 Y entendiendo David que el SEÑOR lo había confirmado por rey sobre Israel, y que había ensalzado su reino sobre su pueblo Israel,

3 tomó aun David mujeres en Jerusalén, y engendró David aun hijos e hijas.

4 Y estos [son] los nombres de los que le nacieron en Jerusalén: Samúa, Sobab, Natán, Salomón,

5 Ibhar, Elisúa, Elpelet,

6 Noga, Nefeg, Jafía,

7 Elisama, Beeliada y Elifelet.

8 Y oyendo los filisteos que David había sido ungido por rey sobre todo Israel, subieron todos los filisteos en busca de David. Y cuando David lo oyó, salió contra ellos.

9 Y vinieron los filisteos y se extendieron por el valle de Rafaim.

10 Y David consultó a Dios, diciendo: ¿Subiré contra los filisteos? ¿Los entregarás en mi mano? Y el SEÑOR le dijo: Sube, que [yo] los entregaré en tus manos.

11 Entonces subieron a Baal-perazim, y allí los hirió David. Dijo [luego] David: Dios ha partido mis enemigos por mi mano, como se parten las aguas. Por esto llamaron el nombre de aquel lugar Baal-perazim.

12 Y dejaron allí sus dioses, y David dijo que los quemasen al fuego.

13 Y volviendo los filisteos a extenderse por el valle,

14 David volvió a consultar a Dios, y Dios le dijo: No subas tras ellos, sino rodéalos, para venir a ellos por delante de los morales;

15 y cuando oyeres venir un estruendo por las copas de los morales, sal luego a la batalla; porque Dios saldrá delante de ti, y herirá el campamento de los filisteos.

16 Hizo, [pues], David como Dios le mandó, e hirieron el ejército de los filisteos desde Gabaón hasta Gezer.

17 Y el nombre de David fue divulgada por todas aquellas tierras; y puso el SEÑOR el temor de David sobre todos los gentiles.

1 Hizo también casas para sí en la ciudad de David, y labró un lugar para el arca de Dios, y le tendió una tienda.

2 Entonces dijo David: El arca de Dios no debe ser traída sino por los levitas; porque a ellos ha elegido el SEÑOR para que lleven el arca del SEÑOR, y le sirvan perpetuamente.

3 Y juntó David a todo Israel en Jerusalén, para que pasasen el arca del SEÑOR a su lugar, el cual le había él preparado.

4 Juntó también David a los hijos de Aarón y a los levitas;

5 de los hijos de Coat, Uriel el principal, y sus hermanos, ciento veinte;

6 de los hijos de Merari, Asaías el principal, y sus hermanos, doscientos veinte;

7 de los hijos de Gersón, Joel el principal, y sus hermanos, ciento treinta;

8 de los hijos de Elizafán, Semaías el principal, y sus hermanos, doscientos;

9 de los hijos de Hebrón, Eliel el principal, y sus hermanos, ochenta;

10 de los hijos de Uziel, Aminadab el principal, y sus hermanos, ciento doce.

11 Y llamó también David a Sadoc y a Abiatar, sacerdotes, y a los levitas, Uriel, Asaías, Joel, Semaías, Eliel, y Aminadab;

12 y les dijo: Vosotros que sois los principales de padres entre los levitas, santificaos a vosotros y a vuestros hermanos, y pasad el arca del SEÑOR Dios de Israel al [lugar] que le he preparado;

13 pues por no [haberlo hecho así] vosotros la primera vez, el SEÑOR nuestro Dios hizo en nosotros rotura, por cuanto no le buscamos según su ordenanza.

14 Así los sacerdotes y los levitas se santificaron para traer el arca del SEÑOR Dios de Israel.

15 Y los hijos de los levitas trajeron el arca de Dios puesta sobre sus hombros en las barras, como lo había mandado Moisés conforme a la palabra del SEÑOR.

16 Asimismo dijo David a los principales de los levitas, que constituyesen de sus hermanos cantores, con instrumentos de música, con salterios, y arpas, y címbalos, que resonasen, y alzasen la voz en alegría.

17 Y los levitas constituyeron a Hemán hijo de Joel; y de sus hermanos, a Asaf hijo de Berequías; y de los hijos de Merari y de sus hermanos, a Etán hijo de Cusaías;

18 y con ellos a sus hermanos del segundo orden, a Zacarías, Ben y Jaaziel, Semiramot, Jehiel, Uni, Eliab, Benaía, Maasías, y Matatías, Elifelehu, Micnías, Obed-edom, y Jeiel, los porteros.

19 Así Hemán, Asaf, y Etán, que eran cantores, alzaban su voz con címbalos de bronce. 20 Y Zacarías, Jaaziel, Semiramot, Jehiel, Uni, Eliab, Maasías, y Benaía, con salterios sobre Alamot.

21 Y Matatías, Elifelehu, Micnías, Obed-edom, Jeiel, y Azazías, [cantaban] con arpas en la octava sobresaliendo.

22 Y Quenanías, príncipe de los levitas en la profecía, porque él presidía en la profecía, porque era entendido.

23 Y Berequías y Elcana [eran] los porteros del arca.

24 Y Sebanías, Josafat, Natanael, Amasai, Zacarías, Benaía, y Eliezer, sacerdotes, tocaban las trompetas delante del arca de Dios; Obed-edom y Jehías [eran también] porteros del arca.

25 David pues y los ancianos de Israel, y los capitanes de los millares fueron a traer el arca del pacto del SEÑOR de casa de Obed-edom, con alegría.

26 Y ayudando Dios a los levitas que llevaban el arca del pacto del SEÑOR, sacrificaban siete bueyes y siete carneros.

27 Y David iba vestido de lino [fino] y también todos los levitas que llevaban el arca, y asimismo los cantores; y Quenanías [era] príncipe de la profecía de los cantores. Y llevaba David sobre sí un efod de lino.

28 De esta manera todo Israel llevaba el arca del pacto del SEÑOR, con júbilo y sonido de bocinas, y trompetas, y de címbalos, y salterios, y arpas, haciendo sonido.

29 Y cuando el arca del pacto del SEÑOR llegó a la ciudad de David, Mical, hija de Saúl, mirando por una ventana, vio al rey David que saltaba y bailaba; y lo menospreció en su corazón.

1 Así trajeron el arca de Dios, y la asentaron en medio de la tienda que David había tendido para ella; y ofrecieron holocaustos y pacíficos delante de Dios.

2 Y cuando David hubo acabado de ofrecer el holocausto y los pacíficos, bendijo al pueblo en el nombre del SEÑOR.

3 Y repartió a todo Israel, así [a] hombres como [a] mujeres, a cada uno una torta de pan, y una pieza de carne, y un frasco [de vino].

4 Y puso delante del arca del SEÑOR ministros de los levitas, para que recordasen, y confesasen, y loasen al SEÑOR Dios de Israel:

5 Asaf [era] el primero, el segundo [después] de él Zacarías, Jeiel, Semiramot, Jeiel, Matatías, Eliab, Benaía, Obed-edom, y Jehiel, con sus instrumentos de salterios y arpas; y Asaf resonaba con címbalos;

6 y Benaía y Jahaziel, sacerdotes, continuamente con trompetas delante del arca del pacto de Dios.

7 Entonces, en aquel día, dio David principio a confesar al SEÑOR por mano de Asaf y de sus hermanos:

8 Confesad al SEÑOR, invocad su nombre, haced notorias en los pueblos sus obras.

9 Cantad a él, cantadle salmos; hablad de todas sus maravillas.

10 Gloriaos en su santo nombre; alégrese el corazón de los que buscan al SEÑOR.

11 Buscad al SEÑOR y su fortaleza; buscad su rostro continuamente.

12 Haced memoria de sus maravillas que ha obrado, de sus prodigios, y de los juicios de su boca,

13 [oh vosotros], simiente de Israel su siervo, hijos de Jacob, sus escogidos.

14 El SEÑOR, él es nuestro Dios; sus juicios, en toda la tierra.

15 Haced memoria de su alianza perpetuamente, y de la palabra que él mandó en mil generaciones.

16 La cual [él] concertó con Abraham, y de su juramento a Isaac;

17 la cual [él] confirmó a Jacob por estatuto, y a Israel en pacto eterno,

18 diciendo: A ti daré la tierra de Canaán, cuerda de vuestra herencia;

19 siendo [vosotros] pocos hombres en número, y peregrinos en ella. 20 Y anduvieron de nación en nación, y de un reino a otro pueblo.

21 No permitió que nadie los oprimiese; antes por amor de ellos castigó a los reyes.

22 No toquéis, dijo, a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas.

23 Cantad al SEÑOR, toda la tierra; anunciad de día en día su salud.

24 Declarad entre los gentiles su gloria, y en todos los pueblos sus maravillas.

25 Porque grande [es] el SEÑOR, y digno de ser grandemente loado, y de ser temido sobre todos los dioses.

26 Porque todos los dioses de los pueblos [no son] nada; mas el SEÑOR hizo los cielos.

27 Potencia y hermosura [están] delante de él; fortaleza y alegría en su morada.

28 Atribuid al SEÑOR, oh familias de [los] pueblos, atribuid al SEÑOR gloria y potencia.

29 Atribuid al SEÑOR la gloria de su nombre; traed presente, y venid delante de él; postraos delante del SEÑOR en la hermosura de su santidad.

30 Temed delante de su presencia, toda la tierra; que el mundo está [aún] afirmando para que no se conmueva.

31 Los cielos se alegren, y la tierra se goce, y digan en las naciones [extrañas]: Reina el SEÑOR.

32 El mar truene, y todo lo que en él está; alégrese el campo, y todo lo que contiene.

33 Entonces cantarán los árboles de los bosques delante del SEÑOR, porque viene a juzgar la tierra.

34 Confesad al SEÑOR, porque [es] bueno; porque su misericordia [es] eterna.

35 Y decid: Sálvanos, [oh] Dios, salud nuestra; júntanos, y líbranos de los gentiles, para que confesemos tu santo nombre, y nos gloriemos en tu alabanza.

36 Bendito sea el SEÑOR Dios de Israel, de eternidad a eternidad; y digan todos los pueblos, Amén; y alabanza al SEÑOR.

37 Y dejó allí, delante del arca del pacto del SEÑOR, a Asaf y a sus hermanos, para que ministrasen de continuo delante del arca, cada cosa en su día.

38 Y a Obed-edom y a sus hermanos, sesenta y ocho; y a Obed-edom hijo de Jedutún, y a Asa, por porteros.

39 Y a Sadoc el sacerdote, y a sus hermanos los sacerdotes, delante del tabernáculo del SEÑOR en el alto que estaba en Gabaón,

40 para que sacrificasen continuamente, a mañana y tarde, holocaustos al SEÑOR en el altar del holocausto, conforme a todo lo [que está] escrito en la ley del SEÑOR, que él mandó a Israel;

41 y con ellos a Hemán y a Jedutún, y los otros escogidos declarados por sus nombres, para confesar al SEÑOR, porque su misericordia es eterna.

42 Y con ellos a Hemán y a Jedutún con trompetas y címbalos para sonar, con [otros] instrumentos de música de Dios; y los hijos de Jedutún, por porteros.

43 Y todo el pueblo se fue cada uno a su casa; y David se volvió para bendecir su casa.

1 Y aconteció [que] morando David en su casa, David dijo al profeta Natán: He aquí yo habito en casa de cedro, y el arca del pacto del SEÑOR debajo de cortinas.

2 Y Natán dijo a David: Haz todo lo que [está] en tu corazón, porque Dios [es] contigo.

3 En aquella misma noche fue palabra de Dios a Natán, diciendo:

4 Ve y di a David mi siervo: Así dijo el SEÑOR: [Tú] no me edificarás casa en que habite;

5 porque no he habitado en casa [alguna] desde el día que saqué a los hijos de Israel hasta hoy; antes estuve de tienda en tienda, y de tabernáculo [en tabernáculo].

6 En todo cuanto anduve con todo Israel ¿hablé una palabra a alguno de los jueces de Israel, a los cuales mandé que apacentasen mi pueblo, para decirles: Por qué no me edificáis [una] casa de cedro?

7 Por tanto, ahora dirás a mi siervo David: Así dijo el SEÑOR de los ejércitos: Yo te tomé del redil, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi pueblo Israel;

8 y he sido contigo en todo cuanto has andado; y he talado a todos tus enemigos de delante de ti, y te he hecho grande nombre, como el nombre de los grandes que son en la tierra.

9 Asimismo he dispuesto lugar a mi pueblo Israel, y lo he plantado para que habite por sí, y que no sea más conmovido; ni los hijos de iniquidad lo consumirán más, como antes.

10 Y desde el tiempo que puse los jueces sobre mi pueblo Israel, humillé a todos tus enemigos, y te hice anunciar: El SEÑOR te ha de edificar casa.

11 Y será que, cuando tus días fueren cumplidos para irte con tus padres, despertaré tu simiente después de ti, la cual será de tus hijos, y afirmaré su reino.

12 El me edificará Casa, y [yo] confirmaré su trono eternalmente.

13 Yo le seré por padre, y él me será por hijo; y no quitaré de él mi misericordia, como la quité de aquel que fue antes de ti;

14 mas yo lo confirmaré en mi Casa y en mi Reino eternalmente; y su trono será firme para siempre.

15 Conforme a todas estas palabras, y conforme a toda esta visión, así habló Natán a David.

16 Y entró el rey David, y se sentó delante del SEÑOR, y dijo: SEÑOR Dios, ¿quién soy yo, y cuál es mi casa, que me has traído hasta este lugar?

17 Y aun esto, oh Dios, te ha parecido poco, pues que has hablado de la casa de tu siervo para más lejos, y me has mirado como a un hombre excelente, [oh] SEÑOR Dios.

18 ¿Qué más puede añadir David [pidiendo] de ti para glorificar a tu siervo? Mas tú conoces a tu siervo.

19 Oh SEÑOR, por amor de tu siervo y según tu corazón, has hecho toda esta grandeza, para hacer notorias todas tus grandezas. 20 SEÑOR, no hay semejante a ti, ni hay Dios sino tú, según todas las cosas que hemos oído con nuestros oídos.

21 ¿Y qué gente hay en la tierra como tu pueblo Israel, cuyo Dios fuese y se redimiera un pueblo, para hacerte nombre [con] grandezas y maravillas, echando los gentiles de delante de tu pueblo, que tú redimiste de Egipto?

22 Tú has constituído a tu pueblo Israel por pueblo tuyo para siempre; y tú, el SEÑOR, has venido a ser su Dios.

23 Ahora pues, SEÑOR, la palabra que has hablado acerca de tu siervo y de su casa, sea firme para siempre, y haz como has dicho.

24 Permanezca, [pues], y sea engrandecido tu nombre para siempre, a fin de que se diga: El SEÑOR de los ejércitos, Dios de Israel, es Dios para Israel. Y sea la casa de tu siervo David firme delante de ti.

25 Porque tú, Dios mío, revelaste al oído a tu siervo que le has de edificar casa; por eso ha hallado tu siervo motivo de orar delante de ti.

26 Ahora pues, SEÑOR, tú eres el Dios que has hablado de tu siervo este bien;

27 y ahora has querido bendecir la casa de tu siervo, para que permanezca perpetuamente delante de ti; porque tú, SEÑOR, la has bendecido, y será bendita para siempre.

1 Después de estas cosas aconteció que David hirió a los filisteos, y los humilló; y tomó a Gat y a sus villas de mano de los filisteos.

2 También hirió a Moab; y los moabitas fueron siervos de David trayéndole presentes.

3 Asimismo hirió David a Hadad-ezer rey de Soba, en Hamat, yendo él a asegurar su dominio al río Eufrates.

4 Y les tomó David mil carros, y siete mil caballos, y veinte mil hombres de [a] pie; y desjarretó David [los caballos de] todos los carros, excepto [los de] cien carros que dejó.

5 Y viniendo Siria, la de Damasco, en ayuda de Hadad-ezer rey de Soba, David hirió de los sirios veintidós mil varones.

6 Y puso David [guarnición] en Siria, la de Damasco, y los sirios fueron hechos siervos de David, trayéndole presentes; porque el SEÑOR salvaba a David donde quiera que iba.

7 Tomó también David los escudos de oro que llevaban los siervos de Hadad-ezer, y los trajo a Jerusalén.

8 Asimismo de Tibhat y de Cun ciudades de Hadad-ezer, tomó David muchísimo bronce, de que Salomón hizo el mar de bronce, las columnas, y vasos de bronce.

9 Y oyendo Toi rey de Hamat, que David había deshecho todo el ejército de Hadad-ezer, rey de Soba,

10 envió a Adoram su hijo al rey David, a saludarle y a bendecirle por haber peleado con Hadad-ezer, y haberle vencido; porque Toi tenía guerra con Hadad-ezer. Y le [envió] toda [suerte] de vasos de oro, de plata y de bronce;

11 los cuales el rey David dedicó al SEÑOR, con la plata y oro que había tomado de todas las naciones, de Edom, de Moab, de los hijos de Hamón, de los filisteos, y de Amalec.

12 También Abisai hijo de Sarvia hirió a Edom en el valle de la Sal a dieciocho mil [hombres].

13 Y puso guarnición en Edom, y todos los idumeos fueron siervos de David; porque el SEÑOR guardaba a David donde quiera que iba.

14 Y reinó David sobre todo Israel, y hacía juicio y justicia a todo su pueblo.

15 Y Joab hijo de Sarvia era general del ejército; y Josafat hijo de Ahilud, canciller;

16 y Sadoc hijo de Ahitob, y Abimelec hijo de Abiatar, [eran] sacerdotes; y Savsa, escriba;

17 y Benaía hijo de Joiada era sobre los cereteos y peleteos; y los hijos de David eran los príncipes, a la mano del rey.

1 Después de estas cosas aconteció que murió Nahas rey de los hijos de Amón, y reinó en su lugar su hijo.

2 Y dijo David: Haré misericordia con Hanán hijo de Nahas, porque también su padre hizo conmigo misericordia. Así David envió embajadores que lo consolasen de la muerte de su padre. Mas venidos los siervos de David en la tierra de los amonitas a Hanán, para consolarle,

3 los príncipes de los hijos de Amón dijeron a Hanán: ¿A tu parecer honra David a tu padre, que te ha enviado consoladores? ¿No vienen antes sus siervos a ti para escudriñar, e inquirir, y reconocer la tierra?

4 Entonces Hanán tomó los siervos de David, y los rapó, y les cortó los vestidos por medio, hasta las partes vergonzosas, y los despachó.

5 Se fueron, [pues], y fue dada la nueva a David de aquellos varones, y él envió a recibirlos, porque estaban muy afrentados. Y les dijo el rey: Estaos en Jericó hasta que os crezca la barba, y entonces volveréis.

6 Y viendo los hijos de Amón que se habían hecho odiosos a David, Hanán y los hijos de Amón enviaron mil talentos de plata, para tomar a sueldo carros y gente de a caballo de la Siria de los ríos, y de la Siria de Maaca, y de Soba.

7 Y tomaron a sueldo treinta y dos mil carros, y al rey de Maaca y a su pueblo, los cuales vinieron y asentaron su campamento delante de Medeba. Y se juntaron también los hijos de Amón de sus ciudades, y vinieron a la guerra.

8 Oyéndolo David, envió a Joab y a todo el ejército de los hombres valientes.

9 Y los hijos de Amón salieron, y ordenaron su escuadrón a la entrada de la ciudad; y los reyes que habían venido, [estaban] por sí en el campo.

10 Y viendo Joab que la faz de la batalla estaba contra él delante y a las espaldas, escogió de todos los más escogidos que había en Israel, y ordenó su escuadrón contra los sirios.

11 Puso [luego] el resto de la gente en mano de Abisai su hermano, ordenándolos en escuadrón contra los amonitas.

12 Y dijo: Si los sirios fueren más fuertes que yo, tú me salvarás; y si los amonitas fueren más fuertes que tú, yo te salvaré.

13 Esfuérzate, y esforcémonos por nuestro pueblo, y por las ciudades de nuestro Dios; y haga el SEÑOR lo que bien le pareciere.

14 Se acercó [luego] Joab y el pueblo que tenía consigo, para pelear contra los sirios; mas ellos huyeron delante de él.

15 Entonces los hijos de Amón, viendo que los Sirios habían huido, huyeron también ellos delante de Abisai su hermano, y se entraron en la ciudad. Y Joab se volvió a Jerusalén.

16 Y viendo los sirios que habían caído delante de Israel, enviaron embajadores, y trajeron a los sirios que [estaban] al otro lado del río, cuyo capitán era Sofac, general del ejército de Hadad-ezer.

17 Y cuando el aviso fue dado a David, juntó a todo Israel, y pasando el Jordán vino a ellos, y ordenó contra ellos su ejército. Y cuando David hubo ordenado su tropa contra ellos, pelearon contra él [los sirios].

18 Mas el sirio huyó delante de Israel; y mató David de los sirios [los de] siete mil carros, y cuarenta mil hombres de [a] pie; asimismo mató a Sofac, general del ejército.

19 Y viendo los sirios de Hadad-ezer que habían caído delante de Israel, concertaron paz con David, y fueron sus siervos; y nunca más quiso el sirio ayudar a los hijos de Amón.

1 Y aconteció a la vuelta del año, en el tiempo que suelen los reyes salir [a la guerra], que Joab sacó las fuerzas del ejército, y destruyó la tierra de los hijos de Amón, y vino y cercó a Rabá. Mas David estaba en Jerusalén; y Joab batió a Rabá, y la destruyó.

2 Y David tomó la corona de su rey de encima de su cabeza, y la halló de peso de un talento de oro, y [había] en ella piedras preciosas; y fue puesta sobre la cabeza de David. Y Además de esto sacó de la ciudad un muy gran despojo.

3 Sacó [también] al pueblo que [estaba] en ella, y los cortó con sierras, y con trillos de hierro, y segures. Lo mismo hizo David a todas las ciudades de los hijos de Amón. Y se volvió David con todo el pueblo a Jerusalén.

4 Después de esto aconteció [que] se levantó guerra en Gezer con los filisteos; e hirió Sibecai husatita a Sipai, del linaje de los gigantes; y fueron humillados.

5 Y volvió a levantarse guerra con los filisteos; e hirió Elhanán hijo de Jair a Lahmi, hermano de Goliat geteo, el asta de cuya lanza era como un rodillo de [un] telar.

6 Y volvió a haber guerra en Gat, [donde] hubo un hombre de grande estatura, el cual tenía seis [dedos en sus pies] y seis [dedos en sus manos, en todos] veinticuatro; y también era hijo del gigante.

7 Denostó él a Israel, mas lo hirió Jonatán, hijo de Simea hermano de David.

8 Estos fueron hijos del gigante en Gat, los cuales cayeron por mano de David y de sus siervos.

1 Mas Satanás se levantó contra Israel, e incitó a David a que contase a Israel.

2 Y dijo David a Joab y a los príncipes del pueblo: Id, contad a Israel desde Beerseba hasta Dan, y traedme el número de ellos para que [yo] lo sepa.

3 Y dijo Joab: Añada el SEÑOR a su pueblo cien veces otros tantos. Rey señor mío, ¿no son todos estos siervos de mi señor? ¿Para qué procura mi señor esto, para que sea por pecado a Israel?

4 Mas el mandamiento del rey pudo más que Joab. Salió, [por tanto], Joab, y fue por todo Israel; y volvió a Jerusalén. Y Joab dio la cuenta del número del pueblo a David.

5 Y se halló en todo Israel que sacaban espada, once veces cien mil; y de Judá cuatrocientos setenta mil hombres que sacaban espada.

6 Entre estos no fueron contados los levitas, ni los hijos de Benjamín, porque Joab abominaba el mandamiento del rey.

7 Este mandamiento [también] desagradó a los ojos de Dios, e hirió a Israel.

8 Y dijo David a Dios: He pecado gravemente en hacer esto; te ruego que hagas pasar la iniquidad de tu siervo, porque [yo] he hecho muy locamente.

9 Y habló el SEÑOR a Gad, vidente de David, diciendo:

10 Ve, y habla a David, y dile: Así dijo el SEÑOR: Tres cosas te propongo; escoge [de ellas] una que [yo] haga contigo.

11 Y viniendo Gad a David, le dijo: Así dijo el SEÑOR:

12 Escógete, o tres años de hambre; o que por tres meses [seas] consumido delante de tus enemigos, y que el cuchillo de tus adversarios te alcance; o [por] tres días el cuchillo del SEÑOR y pestilencia en la tierra, y que el ángel del SEÑOR destruya en todo el término de Israel; mira pues qué he de responder al que me ha enviado.

13 Entonces David dijo a Gad: Estoy en grande angustia; ruego que [yo] caiga en la mano del SEÑOR; porque sus misericordias [son] muchas en extremo, y que no caiga [yo] en manos de hombres.

14 Así el SEÑOR dio pestilencia en Israel, y cayeron de Israel setenta mil hombres.

15 Y envió el SEÑOR el ángel a Jerusalén para destruirla; pero estando él destruyendo, miró el SEÑOR, y se arrepintió de aquel mal. Y dijo al ángel que destruía: Basta; detén tu mano. Y el ángel del SEÑOR estaba junto a la era de Ornán jebuseo.

16 Y alzando David sus ojos, vio al ángel del SEÑOR, que estaba entre el cielo y la tierra, teniendo una espada desnuda en su mano extendida contra Jerusalén. Entonces David y los ancianos se postraron sobre sus rostros, cubiertos de cilicio.

17 Y dijo David a Dios: ¿No soy yo el que hizo contar el pueblo? Yo mismo soy el que pequé, y ciertamente he hecho mal; mas estas ovejas, ¿qué han hecho? SEÑOR Dios mío, sea ahora tu mano contra mí, y contra la casa de mi padre, y no haya plaga en tu pueblo.

18 Y dijo el ángel del SEÑOR a Gad que dijese a David, que subiese y compusiese un altar al SEÑOR en la era de Ornán jebuseo.

19 Entonces David subió, conforme a la palabra de Gad que le había dicho en nombre del SEÑOR. 20 Y volviéndose Ornán vio el ángel; y estaban con él cuatro hijos suyos, los cuales se escondieron. Y Ornán trillaba el trigo.

21 Y viniendo David a Ornán, miró Ornán y vio a David; y saliendo de la era, se postró en tierra a David.

22 Y dijo David a Ornán: Dame este lugar de la era, en que edifique un altar al SEÑOR, y dámelo por su cabal precio, para que cese la plaga del pueblo.

23 Y Ornán respondió a David: Tómalo para ti, y haga mi señor el rey lo que bien le pareciere; y aun los bueyes daré para el holocausto, y los trillos para leña, y trigo para el presente; [yo] lo doy todo.


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