Chapter 37

13 Sean avergonzados, perezcan los adversarios de mi alma; sean cubiertos de vergüenza y de confusión los que buscan mi mal.

14 Mas yo siempre esperaré, y añadiré sobre toda tu alabanza.

15 Mi boca publicará tu justicia y tu salud todo el día, aunque no sé el número [de ellas].

16 Iré en la valentía del Señor DIOS; haré memoria de tu justicia, [de la tuya] solamente.

17 Oh Dios, me enseñaste desde mi juventud y hasta ahora; manifestaré tus maravillas.

18 Y aun hasta la vejez y las canas; oh Dios, no me desampares; hasta que denuncie tu brazo a la posteridad; tus valentías a todos los que han de venir.

19 Y tu justicia, oh Dios, hasta lo excelso; porque has hecho grandes cosas; Oh Dios, ¿quién como tú? 20 [Tú], que me has hecho ver muchas angustias y males; volverás y me darás vida, y de los abismos de la tierra volverás a levantarme.

21 Aumentarás mi grandeza, y volverás a consolarme.

22 Asimismo yo te alabaré con instrumento de salterio, oh Dios mío; tu verdad cantaré yo a ti en el arpa, oh Santo de Israel.

23 Mis labios se alegrarán cuando cantare alabanzas a ti; y mi alma, a la cual redimiste.

24 Asimismo mi lengua hablará también de tu justicia cada día; por cuanto fueron avergonzados, porque fueron confundidos los que mi mal procuraban.

1 Para Salomón. Oh Dios, da tus juicios al rey, y tu justicia al hijo del rey.

2 [El] juzgará tu pueblo con justicia, y tus pobres con juicio.

3 Los montes llevarán paz al pueblo, y los collados, por justicia.

4 Juzgará los pobres del pueblo, salvará los hijos del menesteroso, y quebrantará al violento.

5 Te temerán con el sol y antes de la luna, por generación de generaciones.

6 Descenderá como la lluvia sobre la [hierba] cortada; como el rocío que destila [sobre] la tierra.

7 Florecerá en sus días justicia, y muchedumbre de paz, hasta que no [haya] luna.

8 Y dominará de mar a mar, y desde el río hasta los confines de la tierra.

9 Delante de él se postrarán los etíopes; y sus enemigos lamerán la tierra.

10 Los reyes de Tarsis y de las islas traerán presentes; los reyes de Sabá y de Seba ofrecerán dones.

11 Y se arrodillarán a él todos los reyes; le servirán todos los gentiles.

12 Porque [él] librará al menesteroso que clamare, y al pobre que no tuviere quién le socorra.

13 Tendrá misericordia del pobre y del menesteroso, y salvará las almas de los pobres [en espíritu].

14 De engaño y de fraude redimirá sus almas; y la sangre de ellos será preciosa en sus ojos.

15 Y vivirá, y se le dará del oro de Sabá; y se orará por él continuamente; cada día le echará bendiciones.

16 Será [echado] un puño de grano en tierra, en las cumbres de los montes; su fruto hará estruendo como el Líbano, y desde la ciudad verdecerán como la hierba de la tierra.

17 Será su Nombre para siempre, delante del sol será propagado su Nombre; y bendecirán en él todos los gentiles; lo llamarán bienaventurado.

18 Bendito el SEÑOR Dios, el Dios de Israel, [el] único que hace maravillas.

19 Y bendito su Nombre glorioso para siempre; y toda la tierra sea llena de su gloria. Amén y Amén. 20 [Aquí] terminan las oraciones de David, hijo de Isaí.

1 Salmo de Asaf. Ciertamente bueno [es] Dios a Israel, a los limpios de corazón.

2 En cuanto a mí, casi se apartaron mis pies; por poco resbalaron mis pasos.

3 Porque me enojé contra los locos, viendo la paz de los impíos.

4 Porque no hay ataduras para su muerte; antes su fortaleza [está] entera.

5 No pasan trabajos como [otros] seres humanos; ni son azotados con los hombres.

6 Por tanto, la soberbia los corona; se cubren de vestido de violencia.

7 Sus ojos están salidos de gruesos; logran con creces los antojos del corazón.

8 Se soltaron, y hablan con maldad de [hacer] violencia; hablan con altanería.

9 Ponen contra el cielo su boca, y su lengua pasea la tierra.

10 Por eso su pueblo volverá aquí, y aguas de lleno le son exprimidas.

11 Y dirán: ¿Cómo sabe Dios? ¿Y hay conocimiento en lo [más] alto?

12 He aquí estos impíos, sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas.

13 Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, y lavado mis manos en limpieza;

14 y he sido azotado todo el día, y castigado por las mañanas:

15 Si dijera yo, hablaré como ellos; he aquí habría negado la generación de tus hijos:

16 Pensaré pues para entender esto; es a mis ojos [duro] trabajo.

17 Hasta que venga al santuario de Dios, [entonces] entenderé la postrimería de ellos.

18 Ciertamente los has puesto en deslizaderos; en asolamientos los harás caer.

19 ¡Cómo han sido asolados! ¡Cuán en un punto! Se acabaron, fenecieron con turbaciones. 20 Como sueño del que despierta, [así], Señor, cuando despertares, menospreciarás sus apariencias.

21 Se desazonó a la verdad mi corazón, y en mis riñones sentía punzadas.

22 Mas yo [era] ignorante, y no entendía; era [como una] bestia acerca de ti.

23 Con todo, yo siempre [estuve] contigo; trabaste de mi mano derecha.

24 Me has guiado según tu consejo, y después me recibirás con gloria.

25 ¿A quién tengo yo en los cielos [sino a ti]? Y fuera de ti nada deseo en la tierra.

26 Mi carne y mi corazón desfallecen; la fuerza de mi corazón [es] que mi porción [es] Dios para siempre.

27 Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán; [tú] cortas a todo aquel que fornica de ti.

28 Y [en cuanto a] mí, el acercarme a Dios me [es] el bien; he puesto en el Señor DIOS mi esperanza, para contar todas tus obras.

1 Masquil de Asaf. ¿Por qué, oh Dios, [nos] has desechado para siempre? ¿Por [qué] ha humeado tu furor contra las ovejas de tu prado?

2 Acuérdate de tu congregación, que adquiriste de antiguo, [cuando] redimiste la vara de tu heredad; este monte de Sion, donde has habitado.

3 Levanta tus pies a los asolamientos eternos; a todo enemigo que ha hecho mal en el santuario.

4 Tus enemigos han bramado en medio de tus asambleas; han puesto sus [propias] banderas [por] señas.

5 Nombrado era, como si lo llevara al cielo, [el que metía] las hachas en el monte de la madera espesa [para el edificio del santuario].

6 Y ahora con hachas y martillos han quebrado todas sus entalladuras.

7 Han puesto a fuego tus santuarios, han ensuciado [en la] tierra el tabernáculo de tu Nombre.

8 Dijeron en su corazón: Destruyámoslos de una vez; quemaron todos los lugares de ayuntamiento [del pueblo] de Dios en la tierra.

9 No vemos ya nuestras banderas [propias]; no [hay] más profeta; ni [hay] con nosotros quien sepa. ¿Hasta cuándo?

10 ¿Hasta cuándo, oh Dios, nos afrentará el angustiador? ¿Ha de blasfemar el enemigo perpetuamente tu Nombre?

11 ¿Por qué retraes tu mano, y tu diestra? ¿[Por qué] la escondes dentro de tu seno?

12 Pero Dios es mi rey ya de antiguo; el que obra salud en medio de la tierra.

13 Tú hendiste el mar con tu fortaleza; quebrantaste las cabezas de los dragones en las aguas.

14 Tú magullaste las cabezas del leviatán; lo diste por comida al pueblo de los desiertos.

15 Tú abriste fuente y río; tú secaste ríos impetuosos.

16 Tuyo es el día, tuya también es la noche; tú aparejaste la lumbre y el sol.

17 Tú estableciste todos los términos de la tierra; el verano y el invierno tú los formaste.

18 Acuérdate de esto: que el enemigo ha dicho afrentas al SEÑOR, y que el pueblo loco ha blasfemado tu Nombre.

19 No entregues a las bestias el alma de tu tórtola; y no olvides para siempre la congregación de tus pobres. 20 Mira al pacto; porque las tenebrosidades de la tierra llenas están de habitaciones de violencia.

21 No vuelva avergonzado el abatido; el pobre y el menesteroso alabarán tu Nombre.

22 Levántate, oh Dios, aboga tu causa; acuérdate de cómo el loco te injuria cada día.

23 No olvides las voces de tus enemigos; el alboroto de los que se levantan contra ti sube continuamente.

1 Al Vencedor: [sobre] No destruyas: Salmo de Asaf: Canción. Te alabaremos, oh Dios, alabaremos; que cercano está tu Nombre; cuenten tus maravillas.

2 Cuando tuviere la oportunidad, yo juzgaré rectamente.

3 Se arruinaba la tierra y sus moradores; yo compuse sus columnas. (Selah.)

4 Dije a los locos: No os infatuéis; y a los impíos: No levantéis el cuerno.

5 No levantéis en alto vuestro cuerno; no habléis con soberbia.

6 Porque ni de oriente, ni de occidente, ni del desierto [solano viene] el ensalzamiento.

7 Porque Dios es el juez; a éste abate, y a aquel ensalza.

8 Que la copa está en la mano del SEÑOR, y el vino es bermejo, lleno de mistura; y él derrama del mismo; ciertamente sus heces chuparán y tragarán todos los impíos de la tierra.

9 Mas yo anunciaré siempre, cantaré alabanzas al Dios de Jacob.

10 Y quebraré todos los cuernos de los pecadores; los cuernos del justo serán ensalzados.

1 Al Vencedor: en Neginot: Salmo de Asaf: Canción. Dios [es] conocido en Judá: Dios, en Israel [es] grande su nombre.

2 Y en Salem está su tabernáculo, y su habitación en Sion.

3 Allí quebró las saetas del arco; el escudo, y la espada, y la guerra. (Selah.)

4 Ilustre [eres] tú; y fuerte, más que los montes de caza.

5 Los fuertes de corazón fueron despojados; durmieron su sueño, y nada hallaron en sus manos todos los varones fuertes.

6 Por tu reprensión, oh Dios de Jacob, el carro y el caballo fueron adormecidos.

7 Tú, terrible [eres] tú: ¿Y quién parará delante de ti, en comenzando tu ira?

8 Desde los cielos hiciste oír juicio; la tierra tuvo temor y quedó quieta,

9 Cuando te levantaste, oh Dios, al juicio, para salvar a todos los mansos de la tierra. (Selah.)

10 Ciertamente la ira del hombre te acarreará alabanza; tú reprimirás el resto de las iras.

11 Prometed, y pagad al SEÑOR vuestro Dios todos los que estáis alrededor de él; traed presentes al que merece temor.

12 Cortará él el espíritu de los príncipes; terrible [es] a los reyes de la tierra.

1 Al Vencedor: para Jedutún: Salmo de Asaf. Con mi voz clamé a Dios, a Dios clamé, y [él] me escuchó.

2 Al Señor busqué en el día de mi angustia; mi llaga desangraba de noche y no cesaba; mi alma no quería consuelo.

3 Me acordaba de Dios, y gritaba; me quejaba, y desmayaba mi espíritu. (Selah.)

4 Tenías los párpados de mis ojos [abiertos]; estaba yo quebrantado, y no hablaba.

5 Consideraba los días desde el principio, los años de los siglos.

6 Me acordaba de mis canciones de noche; meditaba con mi corazón, y mi espíritu inquiría.

7 ¿Desechará el Señor para siempre, y no volverá más a amar?

8 ¿Se ha acabado para siempre su misericordia? ¿Se ha acabado la palabra [suya] para generación y generación?

9 ¿Ha olvidado Dios el tener misericordia? ¿Ha encerrado con ira sus misericordias? (Selah.)

10 Y dije: Enfermedad mía es [ésta]; [me acordaré] de los años de la diestra del Altísimo,

11 me acordaba de las obras de JAH; por tanto me acordé de tus maravillas antiguas.

12 Y meditaba en todas tus obras, y hablaba de tus hechos.

13 Oh Dios, en santidad [es] tu camino: ¿Qué Dios grande como el Dios [nuestro]?

14 Tú [eres] el Dios que hace maravillas; [tú] hiciste notoria en los pueblos tu fortaleza.

15 Con [tu] brazo redimiste a tu pueblo, a los hijos de Jacob y de José. (Selah.)

16 Te vieron las aguas, oh Dios; te vieron las aguas, temieron; y temblaron los abismos.

17 Las nubes echaron inundaciones de aguas; tronaron los cielos, y discurrieron tus rayos.

18 [Anduvo] en derredor el sonido de tus truenos; los relámpagos alumbraron el mundo; la tierra se estremeció y tembló.

19 En el mar [fue] tu camino, y tus sendas en las muchas aguas; y tus pisadas no fueron conocidas. 20 Condujiste a tu pueblo como ovejas, por mano de Moisés y de Aarón.

1 Masquil de Asaf. Escucha, pueblo mío, mi ley; inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca.

2 Abriré mi boca en parábola; hablaré enigmas del [tiempo] antiguo.

3 Las cuales hemos oído y entendido; que nuestros padres nos [las] contaron.

4 No [las] encubriremos a sus hijos, contando a la generación venidera las alabanzas del SEÑOR, y su fortaleza, y sus maravillas que hizo.

5 El estableció testimonio en Jacob, y puso ley en Israel; las cuales mandó a nuestros padres que las notificasen a sus hijos;

6 para que lo sepa la generación venidera, y los hijos que nacerán; [y los que] se levantarán, [lo] cuenten a sus hijos

7 con el fin de poner su confianza en Dios, y no olvidar de las obras de Dios, y guardar sus mandamientos:

8 Y no ser como sus padres, generación contumaz y rebelde; generación que no compuso su corazón, ni su espíritu fue fiel con Dios.

9 Los hijos de Efraín armados, flecheros, volvieron [las espaldas] el día de la batalla.

10 No guardaron el pacto de Dios, ni quisieron andar en su ley;

11 antes se olvidaron de sus obras, y de sus maravillas que les había mostrado.

12 Delante de sus padres hizo maravillas en la tierra de Egipto, en el campo de Zoán.

13 Rompió el mar, y los hizo pasar; e hizo estar las aguas como en un montón.

14 Y los llevó con nube de día, y toda la noche con resplandor de fuego.

15 Hendió las peñas en el desierto; y les dio a beber de abismos grandes;

16 y sacó de la peña corrientes, e hizo descender aguas como ríos.

17 Pero aun tornaron a pecar contra él, enojando al Altísimo en la soledad.

18 Y tentaron a Dios en su corazón, pidiendo comida al gusto de su alma.

19 Y hablaron contra Dios, diciendo: ¿Podrá Dios ponernos mesa en el desierto? 20 He aquí ha herido la peña, y corrieron aguas, y arroyos salieron ondeando: ¿Podrá también dar pan? ¿Aparejará carne a su pueblo?

21 Por tanto oyó el SEÑOR, y se enojó; se encendió el fuego contra Jacob, y el furor subió también contra Israel;

22 por cuanto no habían creído a Dios, ni habían confiado de su salud.

23 Y mandó a las nubes de arriba, y abrió las puertas de los cielos,

24 e hizo llover sobre ellos maná para comer, y les dio trigo de los cielos.

25 Pan de fuertes comió el hombre; les envió comida en abundancia.

26 Movió el solano en el cielo, y trajo con su fortaleza el austro,

27 e hizo llover sobre ellos carne como polvo, y aves de alas como arena del mar.

28 Y [las] hizo caer en medio de su campamento, alrededor de sus tiendas.

29 Y comieron, y se llenaron bien; les cumplió pues su deseo.

30 No habían quitado de sí su deseo, aun [estaba] su vianda en su boca,

31 cuando vino sobre ellos el furor de Dios, y mató los más robustos de ellos, y derribó los escogidos de Israel.

32 Con todo esto pecaron aún, y no dieron crédito a sus maravillas.

33 Consumió [por tanto] sus días en vanidad, y sus años en tribulación.

34 Si los mataba, entonces le buscaban; y se convertían, y buscaban a Dios de mañana.

35 Y se acordaban que Dios [era] su refugio, y el Dios Alto su redentor.

36 Mas le lisonjeaban con su boca, y con su lengua le mentían,

37 pues sus corazones no [eran] rectos con él, ni estuvieron firmes en su pacto.

38 Pero él, misericordioso, perdonaba la maldad, y no [los] destruyó; y abundó [su misericordia] para apartar su ira, y no despertó toda su ira.

39 Y se acordó que eran carne; soplo que va y no vuelve.

40 ¡Cuántas veces lo ensañaron en el desierto, lo enojaron en la soledad!

41 Y volvían, y tentaban a Dios, y ponían límite al Santo de Israel.

42 No se acordaron de su mano, del día que los redimió de angustia;

43 cuando puso en Egipto sus señales, y sus maravillas en el campo de Zoán;

44 y volvió sus ríos en sangre, y sus corrientes para que no bebiesen.

45 Envió entre ellos enjambres [de moscas] que los comían, y ranas que los destruyeron.

46 Dio también al pulgón sus frutos, y sus trabajos a la langosta.

47 Sus viñas destruyó con granizo, y sus higuerales con piedra;

48 y entregó al pedrisco sus bestias, y al fuego sus ganados.

49 Envió sobre ellos el furor de su saña; ira, enojo, angustia, y ángeles malos.

50 Dispuso el camino a su furor; no eximió el alma de ellos de la muerte, sino que entregó su vida a la mortandad.

51 E hirió a todo primogénito en Egipto, las primicias de las fuerzas en las tiendas de Cam.

52 Hizo salir a su pueblo como ovejas, y los llevó por el desierto, como un rebaño.

53 Y los pastoreó con seguridad, que no tuvieron miedo; y el mar cubrió a sus enemigos.

54 Los metió después en los términos de su santidad, en este monte que ganó su mano derecha.

55 Y echó los gentiles de delante de ellos, y les repartió una herencia con cuerdas; e hizo habitar en sus moradas a las tribus de Israel.

56 Mas tentaron y enojaron al Dios Altísimo, y no guardaron sus testimonios;

57 sino que se volvieron, y se rebelaron como sus padres; se volvieron como arco engañoso.

58 Y le enojaron con sus [lugares] altos, y le provocaron a celo con sus esculturas.

59 [Lo] oyó Dios, y se enojó, y en gran manera aborreció a Israel.

60 Por esta causa dejó el tabernáculo de Silo, la tienda [en que] habitó entre los hombres;

61 y dio en cautividad su fortaleza, y su gloria en mano del enemigo.

62 Entregó también su pueblo a cuchillo, y se airó contra su heredad.

63 El fuego devoró sus jóvenes, y sus vírgenes no fueron loadas [en cantos nupciales].

64 Sus sacerdotes cayeron a cuchillo, y sus viudas no [se] lamentaron.

65 Entonces despertó el Señor a la manera del que ha dormido, como un valiente que grita [a causa] del vino:

66 e hirió a sus enemigos en las partes posteriores; les dio perpetua afrenta.

67 Y aborreció la tienda de José, y no escogió la tribu de Efraín.

68 Sino que escogió la tribu de Judá, el monte de Sion, al cual amó.

69 Y edificó su santuario a manera de eminencia, como la tierra que cimentó para siempre.

70 Y eligió a David su siervo, y lo tomó de las majadas de las ovejas;

71 de tras las paridas lo trajo, para que apacentase a Jacob su pueblo, y a Israel su heredad.

72 Y los apacentó con entereza de su corazón; y los pastoreó con la pericia de sus manos.

1 Salmo de Asaf. Oh Dios, vinieron los gentiles a tu heredad; contaminaron el templo de tu santidad; pusieron a Jerusalén en montones.

2 Dieron los cuerpos de tus siervos por comida a las aves de los cielos; la carne de los tuyos a las bestias de la tierra.

3 Derramaron su sangre como agua en los alrededores de Jerusalén; y no [hubo quién] los enterrase.

4 Somos afrentados de nuestros vecinos, escarnecidos y burlados de los que [están] en nuestros alrededores.

5 ¿Hasta cuándo, oh SEÑOR? ¿Has de estar airado para siempre? ¿Arderá como fuego tu celo?

6 Derrama tu ira sobre los gentiles que no te conocen, y sobre los reinos que no invocan tu Nombre.

7 Porque han consumido a Jacob, y su morada han asolado.

8 No recuerdes contra nosotros las iniquidades antiguas; anticípanos pronto tus misericordias, porque estamos muy pobres.

9 Ayúdanos, oh Dios, salud nuestra, por la honra de tu Nombre; y líbranos, y purga nuestros pecados por causa de tu Nombre.

10 Porque dirán los gentiles: ¿Dónde [está] su Dios? Sea notorio en los gentiles, delante de nuestros ojos, la venganza de la sangre de tus siervos, [que se ha] derramado.

11 Entre delante de ti el gemido de los presos; conforme a la grandeza de tu brazo preserva a los sentenciados a muerte.

12 Y devuelve a nuestros vecinos en su seno siete tantos de su deshonra, con que te han deshonrado, oh SEÑOR.

13 Y nosotros, pueblo tuyo, y ovejas de tu prado, te alabaremos para siempre; por generación y generación cantaremos tus alabanzas.

1 Al Vencedor: sobre Sosanim: testimonio de Asaf: Salmo. Oh Pastor de Israel, escucha; [tú] que pastoreas como a ovejas a José, que estás entre querubines, resplandece.

2 Despierta tu valentía delante de Efraín, y de Benjamín, y de Manasés, y ven a salvarnos.

3 Oh Dios, haznos tornar; y haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.

4 SEÑOR, Dios de los ejércitos, ¿Hasta cuándo humearás tú [contra] la oración de tu pueblo?

5 Les diste a comer pan de lágrimas, y les diste a beber lágrimas con medida.

6 Nos pusiste por contienda a nuestros vecinos; y nuestros enemigos se burlan [de nosotros] entre sí.

7 Oh Dios de los ejércitos, haznos tornar; y haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.

8 Hiciste venir una vid desde Egipto; echaste los gentiles, y la plantaste.

9 Limpiaste [sitio] delante de ella, e hiciste arraigar sus raíces, y llenó la tierra.

10 Los montes fueron cubiertos de su sombra; y sus ramas [como] cedros de Dios.

11 Envió sus ramas hasta el mar, y hasta el río sus renuevos.

12 ¿Por qué aportillaste sus vallados, y la vendimian todos los que pasan por el camino?

13 La estropeó el puerco montés, y la pació la bestia del campo.

14 Oh Dios de los ejércitos, vuelve ahora; mira desde el cielo, y ve, y visita esta vid,

15 y la viña que tu diestra plantó, y sobre el renuevo que corroboraste para ti.

16 Quemada a fuego [está], y talada; perezcan por la reprensión de tu rostro.

17 Sea tu mano sobre el varón de tu diestra, sobre el hijo del hombre que corroboraste para ti.

18 Así no nos volveremos de ti; nos darás vida, e invocaremos tu Nombre.

19 Oh SEÑOR, Dios de los ejércitos, haznos tornar; haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.

1 Al Vencedor: sobre Gitit: Salmo de Asaf. Cantad a Dios, fortaleza nuestra; al Dios de Jacob celebrad con júbilo.

2 Tomad la canción, y tañed el adufe, el arpa de alegría con el salterio.

3 Tocad la trompeta en la nueva luna, en el tiempo señalado, en el día de nuestra fiesta solemne.

4 Porque estatuto [es] de Israel, ordenanza del Dios de Jacob.

5 Por testimonio en José lo ha constituido, cuando salió por la tierra de Egipto; [donde] oí lenguaje que no entendía.

6 Aparté su hombro de debajo de la carga; sus manos se quitaron [de hacer obras] de barro.

7 En la calamidad clamaste, y [yo] te libré; te respondí en el secreto del trueno; te probé sobre las aguas de Meriba. (Selah.)

8 Oye, pueblo mío y te protestaré. Israel, si me oyeres,

9 no habrá en ti dios ajeno, ni te encorvarás a dios extraño.

10 Yo [soy] el SEÑOR tu Dios, que te hice subir de la tierra de Egipto; abre tu boca, y [yo] la llenaré.

11 Mas mi pueblo no oyó mi voz, e Israel no me quiso a mí.

12 Los dejé por tanto a la dureza de su corazón; caminaron en sus consejos.

13 ¡Oh, si mi pueblo me oyera, si Israel anduviera en mis caminos!

14 En [una] nada derribara [yo] sus enemigos, y volviera mi mano sobre sus adversarios.

15 Los aborrecedores del SEÑOR se le hubieran sometido; y el tiempo de ellos fuera para siempre.

16 Y [Dios] les hubiera sustentado con lo mejor del trigo; y de miel de la piedra te hubiera saciado.

1 Salmo de Asaf. Dios está en la congregación de los poderosos; en medio de los dioses juzga.

2 ¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente, y aceptaréis las personas de los impíos? (Selah.)

3 Haced derecho al pobre y al huérfano; haced justicia al pobre y al menesteroso.

4 Librad al pobre y al menesteroso; libradlo de mano de los impíos.

5 No saben, no entienden, andan en tinieblas; vacilan todos los cimientos de la tierra.

6 Yo dije: Vosotros [sois] dioses. Y todos vosotros hijos del Altísimo.

7 Pero como hombres moriréis. Y caeréis como cualquiera de los tiranos.

8 Levántate, oh Dios, juzga la tierra; porque tú heredarás todos los gentiles.

1 Canción: Salmo de Asaf. Oh Dios, no guardes silencio; no calles, oh Dios, ni te estés quieto.

2 Porque he aquí que braman tus enemigos; y tus aborrecedores han alzado cabeza.

3 Sobre tu pueblo han consultado astuta y secretamente, y han entrado en consejo contra tus escondidos.

4 Han dicho: Venid, y cortémoslos de ser pueblo, y no haya más memoria del nombre de Israel.

5 Por esto han conspirado de corazón a una, contra ti han hecho liga;

6 las tiendas de los idumeos y de los ismaelitas, Moab y los agarenos;

7 Gebal, Amón, y Amalec; Palestina con los habitadores de Tiro.

8 También el assur se ha juntado con ellos; Son por brazo a los hijos de Lot. (Selah.)

9 Hazles como a Madián; Como a Sísara, como a Jabín en el arroyo de Cisón;

10 [que] perecieron en Endor, fueron hechos muladar de la tierra.

11 Pon a ellos [y] a sus capitanes como a Oreb y como a Zeeb; como a Zeba y como a Zalmuna, a todos sus príncipes;

12 que han dicho: Heredemos para nosotros las moradas de Dios.

13 Dios mío, ponlos como a torbellino; como a hojarascas delante del viento.

14 Como fuego que quema el monte, como llama que abrasa las breñas.

15 Persíguelos así con tu tempestad, y asómbralos con tu torbellino.

16 Llena sus rostros de vergüenza; y busquen tu Nombre, oh SEÑOR.

17 Sean afrentados y turbados para siempre; y sean deshonrados, y perezcan.

18 Y conozcan que tu nombre [es] el SEÑOR; [tú] solo Altísimo sobre toda la tierra.

1 Al Vencedor: sobre Gitit: A los hijos de Coré. Salmo. ¡Cuán amables son tus moradas, oh SEÑOR de los ejércitos!

2 Codicia y aun ardientemente desea mi alma los atrios del SEÑOR; mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.

3 Aun el gorrión halla casa, y la golondrina nido para sí, donde ponga sus pollos en tus altares, oh SEÑOR de los ejércitos, Rey mío, y Dios mío.

4 Dichosos los que habitan en tu Casa; perpetuamente te alabarán (Selah.)

5 Dichoso el hombre que tiene su fortaleza en ti; en cuyo corazón [están] tus caminos.

6 Cuando pasaren por el valle de Abaca lo tornarán [en] fuente, la lluvia también llenará las cisternas.

7 Irán en gran multitud y en orden, verán a Dios en Sion.

8 SEÑOR Dios de los ejércitos, oye mi oración; escucha, oh Dios de Jacob (Selah.)

9 Mira, oh Dios, escudo nuestro, y pon los ojos en el rostro de tu Ungido.

10 Porque mejor [es] un día en tus atrios que mil [fuera de ellos]; escogí antes estar a la puerta en la Casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad.

11 Porque sol y escudo [nos es] el SEÑOR Dios; gracia y gloria dará el SEÑOR; no quitará el bien a los que andan en integridad.

12 SEÑOR de los ejércitos, dichoso el hombre que confía en ti.

1 Al Vencedor: A los hijos de Coré. Salmo. Fuiste propicio a tu tierra, oh SEÑOR; volviste la cautividad de Jacob.

2 Perdonaste la iniquidad de tu pueblo; cubriste todos los pecados de ellos. (Selah.)

3 Quitaste toda tu saña; te volviste de la ira de tu furor.

4 Vuélvenos, oh Dios, salud nuestra, y haz cesar tu ira de [sobre] nosotros.

5 ¿Estarás enojado contra nosotros para siempre? ¿Extenderás tu ira de generación en generación?

6 ¿No volverás tú a darnos vida, y tu pueblo se alegrará en ti?

7 Muéstranos, oh SEÑOR, tu misericordia, y danos tu salud.

8 Escucharé lo que hablará Dios el SEÑOR; porque hablará paz a su pueblo y a sus santos, para que no se conviertan [otra vez] a la locura.

9 Ciertamente cercana [está] su salud a los que le temen; para que habite la gloria en nuestra tierra.

10 La misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron.

11 La verdad reverdecerá de la tierra; y la justicia mirará desde los cielos.

12 El SEÑOR dará también el bien; y nuestra tierra dará su fruto.

13 La justicia irá delante de él; y pondrá sus pasos en camino.

1 Oración de David. Inclina, oh SEÑOR, tu oído, y óyeme; porque estoy pobre y menesteroso.

2 Guarda mi alma, porque soy misericordioso; salva tú, oh Dios mío, a tu siervo que en ti confía.

3 Ten misericordia de mí, oh SEÑOR; porque a ti clamo cada día.

4 Alegra el alma de tu siervo; porque a ti, oh Señor, levanto mi alma.

5 Porque tú, Señor, [eres] bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos los que te invocan.

6 Escucha, oh SEÑOR, mi oración, y está atento a la voz de mis ruegos.

7 En el día de mi angustia te llamaré; porque [tú] me respondes.

8 Oh Señor, ninguno hay como tú entre los dioses, ni hay otro que haga tus obras.

9 Todos los gentiles que hiciste vendrán y se humillarán delante de ti, Señor; y glorificarán tu Nombre.

10 Porque tú [eres] grande, y hacedor de maravillas; tú solo [eres] Dios.

11 Enséñame, oh SEÑOR, tu camino; caminaré [yo] en tu verdad; afirma mi corazón para que tema tu nombre.

12 Te alabaré, oh SEÑOR Dios mío, con todo mi corazón; y glorificaré tu Nombre para siempre.

13 Porque tu misericordia [es] grande sobre mí; y has librado mi alma del hoyo profundo.

14 Oh Dios, soberbios se levantaron contra mí, y conspiración de fuertes ha buscado mi alma, y no te pusieron delante de sí.

15 Mas tú, Señor, Dios misericordioso y clemente, lento para la ira, y grande en misericordia y verdad;

16 mira en mi, y ten misericordia de mí; da fortaleza tuya a tu siervo, y guarda al hijo de tu sierva.

17 Haz conmigo señal para bien, y véanla los que me aborrecen, y sean avergonzados; porque tú, SEÑOR, me ayudaste, y me consolaste.

1 A los hijos de Coré: Salmo de Canción. Su cimiento [es] en montes de santidad.

2 El SEÑOR ama las puertas de Sion más que todas las moradas de Jacob.

3 Cosas ilustres son dichas de ti, ciudad de Dios. (Selah.)

4 [Yo] me acordaré de Rahab y de Babilonia entre los que me conocen; he aquí Palestina, y Tiro, con Etiopía; éste nació allá.

5 Y de Sion se dirá; este y aquel varón es nacido en ella; y el mismo Altísimo la fortificará.

6 El SEÑOR contará al inscribir a los pueblos: Este nació allí. (Selah.)

7 Y cantores y músicos con flautas [en ella dirán]: Todas mis fuentes [están] en ti.

1 Canción de Salmo: a los hijos de Coré: al Vencedor: para cantar sobre Mahalat; Masquil de Hemán [el] ezraíta. [Oh] SEÑOR, Dios de mi salud, día y noche clamo delante de ti.

2 Entre mi oración en tu presencia; inclina tu oído a mi clamor.

3 Porque mi alma está harta de males, y mi vida ha llegado a la sepultura.

4 Soy contado con los que descienden al hoyo, soy como hombre sin fuerza;

5 librado entre los muertos. Como los muertos que duermen en el sepulcro, que no te acuerdas más de ellos, y que son cortados de tu mano.

6 Me has puesto en el hoyo profundo, en tinieblas, en honduras.

7 Sobre mí se ha acostado tu ira, y [me] has afligido con todas tus ondas. (Selah.)

8 Has alejado de mí mis conocidos; me has puesto por abominación a ellos; estoy encerrado, y no saldré.

9 Mis ojos enfermaron a causa de mi aflicción; te he llamado, oh SEÑOR, cada día he extendido a ti mis manos.

10 ¿Harás [tú] milagro a los muertos? ¿Se levantarán los muertos para alabarte? (Selah.)

11 ¿Será contada en el sepulcro tu misericordia, [o] tu verdad en la perdición?

12 ¿Será conocida en las tinieblas tu maravilla, y tu justicia en la tierra del olvido?

13 Mas yo a ti he clamado, oh SEÑOR; y de mañana te previno mi oración.

14 ¿Por qué, oh SEÑOR, desechas mi alma? ¿Por qué escondes tu rostro de mí?

15 Yo [soy] pobre y menesteroso; desde la juventud he llevado tus temores, he estado medroso.

16 Sobre mí han pasado tus iras; tus espantos me han cortado.

17 Me han rodeado como aguas de continuo; me han cercado a una.

18 Has alejado de mí al amigo y al compañero; [y] mis conocidos [has puesto] en la tiniebla.

1 Masquil de Etán ezraíta. Las misericordias del SEÑOR cantaré perpetuamente; en generación y generación haré notoria tu verdad con mi boca.

2 Porque dije: Para siempre será edificada misericordia en los cielos; en ellos afirmarás tu verdad.

3 Hice alianza con mi escogido; juré a David mi siervo, [diciendo]:

4 Para siempre confirmaré tu simiente, y edificaré tu trono por todas las generaciones. (Selah.)

5 Y celebrarán los cielos tu maravilla, oh SEÑOR; tu verdad también en la congregación de los santos.

6 Porque ¿quién en los cielos se igualará con el SEÑOR? ¿[Quién] será semejante al SEÑOR entre los hijos de los poderosos?

7 Dios terrible en la grande congregación de los santos, y formidable sobre todos sus alrededores.

8 Oh SEÑOR, Dios de los ejércitos, ¿Quién como tú? FUERTE-JAH, Rodeado de tu verdad.

9 Tú dominas sobre la soberbia del mar; cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas.

10 Tú quebrantaste a Egipto como [a un] muerto; con el brazo de tu fortaleza esparciste a tus enemigos.

11 Tuyos [son] los cielos, tuya también la tierra; el mundo y su plenitud, tú lo fundaste.

12 Al aquilón y al austro tú [los] creaste; [el] Tabor y [el] Hermón en tu Nombre cantarán.

13 Tuyo [es] el brazo con valentía; fuerte es tu mano, ensalzada tu diestra.

14 Justicia y juicio son la compostura de tu trono; misericordia y verdad van delante de tu rostro.

15 Dichoso el pueblo que sabe jubilar; andarán, oh SEÑOR, a la luz de tu rostro.

16 En tu Nombre se alegrarán cada día; y en tu justicia se ensalzarán.

17 Porque tú [eres] la gloria de su fortaleza; y por tu [buena] voluntad ensalzarás nuestro cuerno.

18 Porque el SEÑOR [es] nuestro escudo; y nuestro rey [es] el Santo de Israel.

19 Entonces hablaste en visión a tu santo, y dijiste: [Yo] he puesto el socorro sobre [uno que es] valiente; he ensalzado un escogido de mi pueblo. 20 Hallé a David mi siervo; lo ungí con el aceite de mi santidad.

21 Que mi mano será firme con él, mi brazo también lo fortificará.

22 No lo sujetará enemigo, ni hijo de iniquidad lo quebrantará.

23 Mas [yo] quebrantaré delante de él a sus enemigos, y heriré a sus aborrecedores.

24 Y mi verdad y mi misericordia [serán] con él; y en mi nombre será ensalzado su cuerno.

25 [Asimismo] pondré su mano en el mar, y en los ríos su diestra.

26 El me llamará: Mi padre [eres] tú, mi Dios, y la roca de mi salud.

27 Yo también le pondré [por] primogénito, alto sobre los reyes de la tierra.

28 Para siempre le conservaré mi misericordia; y mi alianza será firme con él.

29 Y pondré su simiente para siempre, y su trono como los días de los cielos.

30 Si dejaren sus hijos mi ley, y no anduvieren en mis juicios;

31 si profanaren mis estatutos, y no guardaren mis mandamientos;

32 entonces visitaré con vara su rebelión, y con azotes sus iniquidades.

33 Mas no quitaré de él mi misericordia, ni falsearé mi verdad.

34 No profanaré mi pacto, ni mudaré lo que ha salido de mis labios.

35 Una vez he jurado por mi santidad, no mentiré a David.

36 Su simiente será para siempre, y su trono como el sol delante de mí.

37 Como la luna será firme para siempre, y como un testigo fiel en el cielo. (Selah.)

38 Mas tú desechaste y menospreciaste a tu Ungido; y te has airado [con él].

39 Rompiste el pacto de tu siervo; has profanado su corona hasta la tierra.

40 Aportillaste todos sus vallados; has quebrantado sus fortalezas.

41 Lo saquean todos los que pasaron por el camino; es oprobio a sus vecinos.

42 Has ensalzado la diestra de sus enemigos; has alegrado a todos sus adversarios.

43 Embotaste asimismo el filo de su espada, y no lo levantaste en la batalla.

44 Hiciste cesar su claridad, y echaste su trono por tierra.

45 Has acortado los días de su juventud; le has cubierto de afrenta. (Selah.)

46 ¿Hasta cuándo, oh SEÑOR? ¿Te esconderás para siempre? ¿Arderá [para siempre] tu ira como el fuego?

47 Acuérdate de cuán [corto] sea mi tiempo. ¿Por qué creaste [sujetos] a vanidad a todos los hijos del hombre?

48 ¿Qué hombre vivirá y no verá muerte? ¿Librarás su alma del poder del sepulcro? (Selah.)

49 Señor, ¿dónde [están] tus antiguas misericordias? Has jurado a David por tu verdad.

50 Señor, acuérdate del oprobio de tus siervos; [oprobio que] llevo yo en mi seno de muchos pueblos.

51 Porque tus enemigos, oh SEÑOR, han deshonrado, porque tus enemigos han deshonrado los pasos de tu Ungido.

52 Bendito [sea] el SEÑOR para siempre. Amén, y Amén.

1 Oración de Moisés Varón de Dios. Señor, tú nos has sido refugio en generación y en generación.

2 Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, y desde el siglo y hasta el siglo, tú [eres] Dios.

3 Vuelves al hombre hasta ser quebrantado, y dices: Convertíos, hijos de los hombres.

4 Porque mil años delante de tus ojos, [son] como el día de ayer, que pasó, y [como] la vela de la noche.

5 Los haces pasar como avenida de aguas; son [como] sueño; a la mañana está fuerte como la yerba,

6 [que] a la mañana florece, y crece; a la tarde es cortada, y se seca.

7 Porque con tu furor somos consumidos, y con tu ira somos conturbados.

8 Pusiste nuestras maldades delante de ti, nuestros yerros a la lumbre de tu rostro.

9 Porque todos nuestros días declinan a causa de tu ira; acabamos nuestros años según la palabra.

10 Los días de nuestra edad son setenta años; y de los más valientes, ochenta años, y su fortaleza [es] molestia y trabajo; porque es cortado presto, y volamos.

11 ¿Quién conoce la fortaleza de tu ira? Que tu ira no es menor que nuestro temor.

12 Para contar nuestros días haznos saber así, y traeremos al corazón sabiduría.

13 Vuélvete [a nosotros], oh SEÑOR: ¿hasta cuándo? Y aplácate para con tus siervos.

14 Sácianos de mañana de tu misericordia; y cantaremos, y nos alegraremos todos nuestros días.

15 Alégranos conforme a los días que nos afligiste, y los años [en] que vimos [el] mal.

16 Aparezca en tus siervos tu obra, y tu gloria sobre sus hijos.

17 Y sea la hermosura del SEÑOR nuestro Dios sobre nosotros; y enderezca sobre nosotros la obra de nuestras manos, la obra de nuestras manos enderezca.

1 El que habita en el escondedero del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente.

2 Dirá al SEÑOR: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, me aseguraré en él.

3 Y él te librará del lazo del cazador; de la mortandad que todo asuela.

4 Con su ala te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga [es] su verdad.

5 No tendrás temor de espanto nocturno, [ni] de saeta que vuele de día;

6 [ni] de pestilencia que ande en oscuridad, [ni] de mortandad que destruya al mediodía.

7 Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; [pero] a ti no llegará.

8 Ciertamente con tus ojos mirarás, y verás la recompensa de los impíos.

9 Porque tú, oh SEÑOR, [eres] mi esperanza; y al Altísimo has puesto [por] tu habitación,

10 no se ordenará para ti mal, ni plaga tocará tu morada.

11 Porque a sus ángeles mandará [acerca] de ti, que te guarden en todos tus caminos.

12 En las manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra.

13 Sobre el león y el basilisco pisarás; hollarás al cachorro del león, y al dragón.

14 Por cuanto en mí ha puesto su voluntad, [yo] también lo libraré; lo pondré en alto, por cuanto ha conocido mi Nombre.

15 Me invocará, y [yo] le responderé; con él [estaré] yo en la angustia; lo libraré, y le glorificaré.

16 Lo saciaré de larga vida, y le mostraré mi salud.

1 Salmo de Canción para el día del Sábado. Bueno [es] alabar al SEÑOR, y cantar salmos a tu Nombre, oh Altísimo;

2 anunciar por la mañana tu misericordia, y tu fidelidad en las noches,

3 en el decacordio y en el salterio, en tono suave con el arpa.

4 Por cuanto me has alegrado, oh SEÑOR, con tus obras; en las obras de tus manos me gozo.

5 ¡Cuán grandes son tus obras, oh SEÑOR! Muy profundos [son] tus pensamientos.

6 El hombre necio no sabe, y el loco no entiende esto:

7 Florezcan los impíos como la hierba, y reverdezcan todos los que obran iniquidad, para ser destruidos para siempre.

8 Mas tú, SEÑOR, para siempre [eres] Altísimo.

9 Porque he aquí tus enemigos, oh SEÑOR, porque he aquí tus enemigos perecerán; serán disipados todos los que obran maldad.

10 Y [tú] ensalzaste mi cuerno como de unicornio; fue ungido con óleo verde.

11 Y miraron mis ojos [mi deseo] sobre mis enemigos; oyeron mis oídos [mi deseo] de los que se levantaron contra mí, de los malignos.

12 El justo florecerá como la palma; crecerá como cedro en el Líbano.

13 Plantados en la Casa del SEÑOR, en los atrios de nuestro Dios florecerán.

14 Aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y verdes;

15 para anunciar que el SEÑOR mi fortaleza [es] recto; y que no hay injusticia en él.

1 El SEÑOR reina, se vistió de magnificencia, se vistió el SEÑOR de fortaleza, se ciñó; afirmó también el mundo, [que] no se moverá.

2 Firme [es] tu trono desde entonces; tú [eres] eternalmente.

3 Alzaron los ríos, oh SEÑOR, alzaron los ríos su sonido; alzaron los ríos sus ondas.

4 Más que sonidos de muchas aguas, [más] que [las] fuertes ondas del mar, fuerte es el SEÑOR en lo alto.

5 Tus testimonios son muy firmes; tu Casa, oh SEÑOR, tiene hermosa santidad para largos días.

1 SEÑOR, Dios de [las] venganzas, Dios de [las] venganzas, muéstrate.

2 Ensálzate, oh Juez de la tierra; da el pago a los soberbios.

3 ¿Hasta cuándo los impíos, oh SEÑOR, hasta cuándo, se gozarán los impíos?

4 ¿Pronunciarán, hablarán cosas duras, y se vanagloriarán todos los que obran iniquidad?

5 A tu pueblo, oh SEÑOR, quebrantan, y a tu heredad afligen.

6 A la viuda y al extranjero matan, y a los huérfanos quitan la vida.

7 Y dijeron: No verá JAH; y No lo tendrá en cuenta el Dios de Jacob.

8 Entended, necios del pueblo; y locos, ¿cuándo seréis sabios?

9 El que plantó el oído, ¿no oirá? El que formó el ojo, ¿no verá?

10 El que castiga [a] los gentiles, ¿no reprenderá? ¿[No sabrá] el que enseña al hombre la ciencia?

11 El SEÑOR conoce los pensamientos de los hombres, que son vanidad.

12 Bienaventurado el varón a quien tú, JAH, corriges, y en tu ley lo instruyeres;

13 para hacerle descansar en los días de aflicción, entre tanto que se cava el hoyo para el impío.

14 Porque no dejará el SEÑOR su pueblo, ni desamparará a su heredad;

15 sino que el juicio será vuelto a justicia, y en pos de ella irán todos los rectos de corazón.

16 ¿Quién se levanta por mí contra los malignos? ¿Quién está por mí contra los que obran iniquidad?

17 Si no me ayudara el SEÑOR, presto morará mi alma [con] los muertos.

18 Cuando yo decía: Mi pie resbala; tu misericordia, oh SEÑOR, me sustentaba.

19 En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma. 20 ¿Se juntará contigo el trono de iniquidades, que hace agravio bajo [forma de] ley?

21 Se ponen en ejército contra la vida del justo, y condenan la sangre inocente.

22 Mas el SEÑOR me ha sido por refugio; y mi Dios por peña de mi confianza.

23 El cual hizo volver sobre ellos su iniquidad, y con su maldad los talará; los talará el SEÑOR nuestro Dios.

1 Venid, alegrémonos al SEÑOR; cantemos con júbilo a la roca de nuestra salud.

2 Lleguemos ante su presencia con alabanza; cantemos a El con júbilo.

3 Porque el SEÑOR [es] Dios grande; y Rey grande sobre todos los dioses.

4 Porque en su mano [están] las profundidades de la tierra, y las alturas de los montes son suyas.

5 Suyo también el mar, pues él lo hizo; y sus manos formaron la [tierra] seca.

6 Venid, postrémonos y adoremos; arrodillémonos delante del SEÑOR nuestro hacedor.

7 Porque él [es] nuestro Dios; y nosotros el pueblo de su prado, y ovejas de su mano. Si hoy oyereis su voz,

8 no endurezcáis vuestro corazón como en Meriba, como el día de Masá en el desierto;

9 donde me tentaron vuestros padres, me probaron, y vieron mi obra.

10 Cuarenta años combatí con la nación, y dije: Pueblo [es] que yerra de corazón, que no han conocido mis caminos.

11 Por tanto [yo] juré en mi furor: No entrarán en mi reposo.

1 Cantad al SEÑOR canción nueva; cantad al SEÑOR, toda la tierra.

2 Cantad al SEÑOR, bendecid su Nombre; anunciad de día en día su salud.

3 Contad entre los gentiles su gloria, en todos los pueblos sus maravillas.

4 Porque grande [es] el SEÑOR, y digno de suprema alabanza; terrible sobre todos los dioses.

5 Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos; mas el SEÑOR hizo los cielos.

6 Alabanza y gloria delante de él; fortaleza y hermosura en su santuario.

7 Dad al SEÑOR, oh familias de los pueblos, dad al SEÑOR la gloria y la fortaleza.

8 Dad al SEÑOR la honra de su Nombre; tomad presentes, y venid a sus atrios.

9 Adorad al SEÑOR en la hermosura de la santidad; temed delante de él, toda la tierra.

10 Decid entre los gentiles: El SEÑOR tomó el reino, también compuso el mundo, no será conmovido; juzgará a los pueblos en justicia.

11 Alégrense los cielos, y gócese la tierra; brame el mar y su plenitud.

12 Regocíjese el campo, y todo lo que en él está; entonces exultarán todos los árboles de la breña,

13 delante del SEÑOR que vino; porque vino a juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia, y a los pueblos con su verdad.

1 El SEÑOR reina; regocíjese la tierra, alégrense las muchas islas.

2 Nube y oscuridad alrededor de él; justicia y juicio [son] el asiento de su trono.

3 Fuego irá delante de él, y abrasará en derredor sus enemigos.

4 Sus relámpagos alumbraron el mundo; la tierra vio, y se angustió.

5 Los montes se derritieron como cera delante del SEÑOR, delante del Señor de toda la tierra.

6 Los cielos denunciaron su justicia, y todos los pueblos vieron su gloria.

7 Avergüéncense todos los que sirven a la escultura, los que se alaban de los ídolos; adórenlo todos los dioses.

8 Oyó Sion, y se alegró; y las hijas de Judá se gozaron por tus juicios, oh SEÑOR.

9 Porque tú, SEÑOR, [eres] alto sobre toda la tierra; [eres] muy ensalzado sobre todos los dioses.

10 Los que amáis al SEÑOR, aborreced el mal; él guarda las almas de sus misericordiosos; de mano de los impíos los libra.

11 Luz [está] sembrada para el justo, y alegría para los rectos de corazón.

12 Alegraos, justos, en el SEÑOR; y alabad la memoria de su santidad.

1 Salmo. Cantad al SEÑOR canción nueva, porque ha hecho maravillas; su diestra lo ha salvado, y el brazo de su santidad.

2 El SEÑOR ha hecho notoria su salud; en ojos de los gentiles ha descubierto su justicia.

3 Se ha acordado de su misericordia y de su verdad para con la Casa de Israel; todos los fines de la tierra han visto la salud de nuestro Dios.

4 Cantad con júbilo al SEÑOR, toda la tierra; levantad la voz, y aplaudid, y cantad salmos.

5 Cantad salmos al SEÑOR con arpa; con arpa y voz de cántico.

6 Con trompetas y sonido de shofar, jubilad delante del SEÑOR el rey.

7 Brame el mar y su plenitud; el mundo y los que habitan en él;

8 los ríos batan las manos; los montes todos hagan regocijo,

9 Delante del SEÑOR; porque vino a juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia, y a los pueblos con rectitud.

1 El SEÑOR reina, temblarán los pueblos; el que está sentado sobre los querubines [reina], se conmoverá la tierra.

2 El SEÑOR [es] grande en Sion, y ensalzado sobre todos los pueblos.

3 Alaben tu Nombre, grande y tremendo y santo.

4 Y la fortaleza del Rey, que ama el juicio; tú confirmas la rectitud; tú has hecho en Jacob juicio y justicia.

5 Ensalzad al SEÑOR nuestro Dios, y adorad al estrado de sus pies santo.

6 Moisés y Aarón [están] entre sus sacerdotes, y Samuel entre los que invocaron su Nombre; invocaban al SEÑOR, y él les respondía.

7 En columna de fuego hablaba con ellos; guardaban sus testimonios, y el derecho que les dio.

8 SEÑOR Dios nuestro, tú les respondías; Dios, tú eras perdonador a ellos, y vengador por sus obras.

9 Ensalzad al SEÑOR nuestro Dios, y adorad al monte de su santidad; porque el SEÑOR nuestro Dios es santo.

1 Salmo para confesión. Cantad a Dios con júbilo, toda la tierra.

2 Servid al SEÑOR con alegría; entrad delante de él con regocijo.

3 Reconoced que el SEÑOR [es] el Dios: él nos hizo, y no nosotros a nosotros [mismos]. Pueblo suyo [somos], y ovejas de su prado.

4 Entrad por sus puertas con confesión; por sus atrios con alabanza; alabadle, bendecid su Nombre.

5 Porque el SEÑOR [es] bueno; para siempre [es] su misericordia, y su verdad por todas las generaciones.

1 De David: Salmo. Misericordia y juicio cantaré; a ti, SEÑOR, diré salmos.

2 Entenderé en el camino de la perfección cuando vinieres a mí; en perfección de mi corazón andaré en medio de mi casa.

3 No pondré delante de mis ojos cosa injusta; hacer traiciones aborrecí; no se allegarán a mí.

4 Corazón perverso se apartará de mí; no conoceré al malvado.

5 Al detractor de su prójimo a escondidas, a éste cortaré; al altivo de ojos, y de corazón vanidoso, a éste no puedo [sufrir].

6 Mis ojos [pondré] en los fieles de la tierra, para que asienten conmigo; el que anduviere en el camino de la perfección, éste me servirá.

7 No habitará en medio de mi casa el que hace engaño; el que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos.

8 Temprano cortaré a todos los impíos de la tierra; para talar de la ciudad del SEÑOR a todos los que obraren iniquidad.

1 Oración del pobre [en espíritu], cuando estuviere atormentado, y delante del SEÑOR derramare su queja. SEÑOR, oye mi oración, y venga mi clamor a ti.


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