JUECES

1 Y fue la suerte de la tribu de los hijos de Judá, por sus familias, junto al término de Edom, del desierto de Zin al mediodía, al lado del sur.

2 Y su término de la parte del mediodía fue desde la costa del mar Salado, desde la lengua que mira hacia el mediodía;

3 y salía hacia el mediodía a la subida de Acrabim, pasando hasta Zin; y subiendo por el mediodía hasta Cades-barnea, pasaba a Hezrón, y subiendo por Adar daba vuelta a Carca;

4 de allí pasaba a Asmón, y salía al arroyo de Egipto; y sale este término al occidente. Este pues os será el término del mediodía.

5 El término del oriente [es] el mar Salado hasta el fin del Jordán. Y el término de la parte del norte, desde la lengua del mar, desde el fin del Jordán;

6 y sube este término por Bet-hogla, y pasa del norte a Bet-arabá, y de aquí sube este término a la piedra de Bohán, hijo de Rubén.

7 Y torna a subir este término a Debir desde el valle de Acor; y al norte mira sobre Gilgal, que está delante de la subida de Adumín, la cual está al mediodía del arroyo; y pasa este término a las aguas de En-semes, y sale a la fuente de Rogel;

8 y sube este término por el valle del hijo de Hinom al lado del jebuseo al mediodía; ésta es Jerusalén. Luego sube este término por la cumbre del monte que está delante del valle de Hinom hacia el occidente, el cual está al cabo del valle de los gigantes al norte;

9 y rodea este término desde la cumbre del monte hasta la fuente de las aguas de Neftoa, y sale a la ciudades del monte de Efrón, rodeando luego el mismo término a Baala, la cual es Quiriat-jearim.

10 [Después] torna este término desde Baala hacia el occidente al monte de Seir; y pasa al lado del monte de Jearim hacia el norte, ésta es Quesalón, y desciende a Bet-semes, y pasa a Timna.

11 Sale luego este término al lado de Ecrón hacia el norte; y rodea el mismo término a Sicrón, y pasa por el monte de Baala, y sale a Jabneel; y sale este término al mar.

12 El término del occidente [es] el mar grande. Este [pues], [es] el término de los hijos de Judá en derredor, por sus familias.

13 Mas a Caleb, hijo de Jefone, dio parte entre los hijos de Judá, conforme al mandamiento del SEÑOR a Josué; [esto es], a Quiriat-arba, del padre de Anac, que es Hebrón.

14 Y Caleb echó de allí tres hijos de Anac, a Sesai, Ahimán, y Talmai, hijos de Anac.

15 De aquí subió a los que moraban en Debir; y el nombre de Debir era antes Quiriat-sefer.

16 Y dijo Caleb: Al que hiriere a Quiriat-sefer, y la tomare, [yo] le daré a mi hija Acsa por mujer.

17 Y la tomó Otoniel, hijo de Cenaz, hermano de Caleb; y él le dio por mujer a su hija Acsa.

18 Y aconteció [que] cuando la llevaba, él la persuadió que pidiese a su padre tierras para labrar. Ella entonces se apeó del asno. Y Caleb le dijo: ¿Qué tienes?

19 Y ella respondió: Dame una bendición; pues que me has dado tierra de secadal, dame también fuentes de aguas. El entonces le dio las fuentes de arriba, y las de abajo. 20 Esta pues es la herencia de la tribu de los hijos de Judá por sus familias.

21 Y fueron las ciudades del término de la tribu de los hijos de Judá hacia el término de Edom al mediodía: Cabseel, y Edar, y Jagur,

22 y Cina, y Dimona, y Adada,

23 y Cedes, y Hazor, e Itnán,

24 Zif, y Telem, Bealot,

25 y Hazor-hadata, y Queriot-hezrón, que es Hazor,

26 Amam, y Sema, y Molada,

27 y Hazar-gada, y Hesmón, y Bet-pelet,

28 y Hazar-sual, Beerseba, y Bizotia,

29 Baala, e Iim, y Esem,

30 y Eltolad, y Quesil, y Horma,

31 y Siclag, y Madmana, Sansana,

32 y Lebaot, Silhim, y Aín, y Rimón; en todas veintinueve ciudades con sus aldeas.

33 En las llanuras, Estaol, y Zora, y Asena,

34 y Zanoa, y En-ganim, Tapúa, y Enam,

35 Jarmut, y Adulam, Soco, y Azeca,

36 y Saaraim, y Aditaim, y Gedera, y Gederotaim; catorce ciudades con sus aldeas.

37 Zenán, y Hadasa, y Migdal-gad,

38 y Dileán, y Mizpa, y Jocteel,

39 Laquis, y Boscat, y Eglón,

40 y Cabón, y Lahmam, y Quitlis,

41 y Gederot, Bet-dagón, y Naama, y Maceda; dieciséis ciudades con sus aldeas.

42 Libna, y Eter, y Asán,

43 y Jifta, y Asena, y Nezib,

44 y Keila, y Aczib, y Maresa; nueve ciudades con sus aldeas.

45 Ecrón con sus villas y sus aldeas.

46 Desde Ecrón hasta el mar, todas las que están a la costa de Asdod con sus aldeas.

47 Asdod con sus villas y sus aldeas; Gaza con sus villas y sus aldeas hasta el río de Egipto, y la gran mar con sus términos.

48 Y en las montañas, Samir, y Jatir, y Soco,

49 y Dana, y Quiriat-sana, que es Debir,

50 y Anab, y Estemoa, y Anim,

51 y Gosén, y Holón, y Gilo; once ciudades con sus aldeas.

52 Arab, y Duma, y Esán,

53 y Janum, y Bet-tapúa, y Afeca,

54 y Humta, y Quiriat-arba, que es Hebrón, y Sior; nueve ciudades con sus aldeas.

55 Maón, Carmel, y Zif, y Juta,

56 Jezreel, Jocdeam, y Zanoa,

57 Caín, Gabaa, y Timna; diez ciudades con sus aldeas.

58 Halhul, y Bet-sur, y Gedor,

59 y Maarat, y Bet-anot, y Eltecón; seis ciudades con sus aldeas.

60 Quiriat-baal, que es Quiriat-jearim, y Rabá; dos ciudades con sus aldeas.

61 En el desierto, Bet-arabá, Midín, y Secaca,

62 y Nibsán, y la Ciudad de la Sal, y Engadi; seis ciudades con sus aldeas.

63 Mas a los jebuseos que habitaban en Jerusalén, los hijos de Judá no los pudieron desarraigar; antes quedó el jebuseo en Jerusalén con los hijos de Judá, hasta hoy.

1 Y la suerte de los hijos de José salió desde el Jordán de Jericó hasta las aguas de Jericó hacia el oriente, al desierto que sube de Jericó al monte de Bet-el;

2 y de Bet-el sale a Luz, y pasa al término de Arqui en Atarot;

3 y torna a descender hacia el mar al término de Jaflet, hasta el término de Bet-horón la de abajo, y hasta Gezer; y sale al mar.

4 Recibieron pues heredad los hijos de José, Manasés y Efraín.

5 Y fue el término de los hijos de Efraín por sus familias, fue el término de su herencia a la parte oriental, [desde] Atarot-adar hasta Bet-horón la de arriba;

6 y sale este término al mar, y a Micmetat al norte, y da vuelta este término hacia el oriente a Taanat-silo, y de aquí pasa al oriente a Janoa;

7 y de Janoa desciende a Atarot, y a Naarat, y toca en Jericó, y sale al Jordán.

8 Y de Tapúa torna este término hacia el mar al arroyo de Caná, y sale al mar. Esta [es] la heredad de la tribu de los hijos de Efraín por sus familias.

9 [Hubo también] ciudades que se apartaron para los hijos de Efraín en medio de la herencia de los hijos de Manasés, todas ciudades con sus aldeas.

10 Y no echaron al cananeo que habitaba en Gezer; antes quedó el cananeo en medio de Efraín, hasta hoy, y fue tributario.

1 Y tuvo también suerte la tribu de Manasés, porque fue primogénito de José. Maquir, primogénito de Manasés, y padre de Galaad, el cual fue hombre de guerra, tuvo a Galaad y a Basán.

2 Tuvieron también [suerte] los otros hijos de Manasés conforme a sus familias: los hijos de Abiezer, y los hijos de Helec, y los hijos de Asriel, y los hijos de Siquem, y los hijos de Hefer, y los hijos de Semida; éstos fueron los hijos varones de Manasés hijo de José, por sus familias.

3 Pero Zelofehad, hijo de Hefer, hijo de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manasés, no tuvo hijos, sino hijas, los nombres de las cuales son éstos: Maala, Noa, Hogla, Milca, y Tirsa.

4 Estas vinieron delante de Eleazar sacerdote, y de Josué hijo de Nun, y de los príncipes, y dijeron: El SEÑOR mandó a Moisés que nos diese herencia entre nuestros hermanos. Y él les dio herencia entre los hermanos del padre de ellas, conforme al dicho del SEÑOR.

5 Y cayeron a Manasés diez suertes a más de la tierra de Galaad y de Basán, que [está] al otro lado del Jordán;

6 porque las hijas de Manasés poseyeron herencia entre sus hijos; y la tierra de Galaad fue de los otros hijos de Manasés.

7 Y fue el término de Manasés desde Aser hasta Micmetat, la cual [está] delante de Siquem; y va este término a la mano derecha, a los que habitan en En-Tapúa.

8 Y la tierra de Tapúa fue de Manasés; pero la Tapúa que está junto al término de Manasés, es de los hijos de Efraín.

9 Y desciende este término al arroyo de Caná, hacia el mediodía del arroyo. Estas ciudades de Efraín [están] entre las ciudades de Manasés; y el término de Manasés es desde el norte del mismo arroyo, y sus salidas son al mar.

10 Efraín al mediodía, y Manasés al norte, y el mar es su término; y se encuentran con Aser a la parte del norte, y con Isacar al oriente.

11 Tuvo también Manasés en Isacar y en Aser a Bet-seán y sus aldeas, e Ibleam y sus aldeas, y los moradores de Dor y sus aldeas, y los moradores de Endor y sus aldeas, y los moradores de Taanac y sus aldeas, y los moradores de Meguido y sus aldeas; tres provincias.

12 Mas los hijos de Manasés no pudieron echar [a los] de aquellas ciudades; antes el cananeo quiso habitar en la tierra.

13 Pero cuando los hijos de Israel tomaron fuerzas, hicieron tributario al cananeo, mas no lo echaron.

14 Y los hijos de José hablaron a Josué, diciendo: ¿Por qué me has dado por heredad una sola suerte y una sola parte, siendo yo un pueblo tan grande y que el SEÑOR me ha así bendecido hasta ahora?

15 Y Josué les respondió: Si eres pueblo tan grande, sube tú al monte, y corta para ti allí en la tierra del ferezeo y de los gigantes, pues que el monte de Efraín es angosto para ti.

16 Y los hijos de José dijeron: No nos bastará a nosotros este monte; y todos los cananeos que habitan la tierra de la campiña, tienen carros herrados; los que están en Bet-seán y en sus aldeas, y los que están en el valle de Jezreel.

17 Entonces Josué respondió a la casa de José, a Efraín y Manasés, diciendo: Tú eres gran pueblo, y tienes gran fuerza; no tendrás una sola suerte;

18 mas aquel monte será tuyo; que bosque es, y tú lo cortarás, y serán tuyos sus términos; porque tú echarás al cananeo, aunque tenga carros herrados, y aunque sea fuerte.

1 Y toda la congregación de los hijos de Israel se juntó en Silo, y asentaron allí el Tabernáculo del Testimonio, después que la tierra les fue sujeta.

2 Mas habían quedado en los hijos de Israel siete tribus, [a] las cuales aún no habían partido su posesión.

3 Y Josué dijo a los hijos de Israel: ¿Hasta cuándo [seréis] negligentes para venir a poseer la tierra que os ha dado el SEÑOR el Dios de vuestros padres?

4 Señalad tres varones de cada tribu, para que [yo] los envíe, y [que ellos] se levanten, y anden la tierra, y la dibujen conforme a sus heredades, y se tornen a mí.

5 Y la repartirán en siete partes; y Judá estará en su término al mediodía, y [los de] la casa de José estarán en el suyo al norte.

6 Vosotros, pues, dibujaréis la tierra en siete partes, y me traeréis [la descripción] aquí, y [yo] os echaré las suertes aquí delante del SEÑOR nuestro Dios.

7 Pero los levitas ninguna parte tienen entre vosotros; porque el sacerdocio del SEÑOR [es] la heredad de ellos; Gad también y Rubén, y la media tribu de Manasés, ya han recibido su heredad del otro lado del Jordán al oriente, la cual les dio Moisés siervo del SEÑOR.

8 Levantándose pues aquellos varones, fueron; y mandó Josué a los que iban para dibujar la tierra, diciéndoles: Id, recorred la tierra, y dibujadla, y tornad a mí, para que [yo] os eche las suertes aquí delante del SEÑOR en Silo.

9 Fueron pues aquellos varones y pasearon la tierra, dibujándola por ciudades en siete partes en [un] libro, y tornaron a Josué al campo en Silo.

10 Y Josué les echó las suertes delante del SEÑOR en Silo; y allí repartió Josué la tierra a los hijos de Israel por sus porciones.

11 Y subió la suerte de la tribu de los hijos de Benjamín por sus familias; y salió el término de su suerte entre los hijos de Judá y los hijos de José.

12 Y fue el término de ellos al lado del norte desde el Jordán; y sube aquel término al lado de Jericó al norte; sube después al monte hacia el occidente, y viene a salir al desierto de Bet-avén;

13 y de allí pasa aquel término a Luz, por el lado de Luz (ésta es Bet-el) hacia el mediodía. Y desciende este término de Atarot-adar al monte que [está] al mediodía de Bet-horón la de abajo.

14 Y torna este término, y da vuelta al lado del mar, al mediodía hasta el monte que [está] delante de Bet-horón al mediodía; y viene a salir a Quiriat-baal, que es Quiriat-jearim, ciudad de los hijos de Judá. Este [es] el lado del occidente.

15 Y el lado del mediodía [es] desde el cabo de Quiriat-jearim, y sale el término al occidente, y sale a la fuente de las aguas de Neftoa;

16 y desciende este término al cabo del monte que [está] delante del valle del hijo de Hinom, que [está] en la campiña de los gigantes hacia el norte; desciende luego al valle de Hinom, al lado del jebuseo al mediodía, y [de allí] desciende a la fuente de Rogel;

17 y del norte torna y sale a En-semes, y [de allí] sale a Gelilot, que [está] delante de la subida de Adumín, y descendía a la piedra de Bohán, hijo de Rubén;

18 y pasa al lado que [está] delante de la campiña del norte, y desciende a los llanos;

19 y torna a pasar este término por el lado de Bet-hogla hacia el norte, y viene a salir el término a la lengua del mar Salado al norte, al cabo del Jordán al mediodía. Este [es] el término de hacia el mediodía. 20 Y el Jordán acaba este término al lado del oriente. Esta [es] la heredad de los hijos de Benjamín por sus términos alrededor, conforme a sus familias.

21 Las ciudades de la tribu de los hijos de Benjamín, por sus familias, fueron Jericó, Bet-hogla, y el valle de Casis,

22 Bet-arabá, Zemaraim, y Bet-el;

23 y Avim, y Pará, y Ofra,

24 y Quefar-haamoni, Ofni, y Geba; doce ciudades con sus aldeas:

25 Gabaón, Ramá, Beerot,

26 y Mizpa, Cafira, y Mozah,

27 Requem, Irpeel y Tarala,

28 y Zela, Elef, Jebús, que es Jerusalén, Gabaa, y Quiriat; catorce ciudades con sus aldeas. Esta [es] la heredad de los hijos de Benjamín, conforme a sus familias.

1 La segunda suerte salió por Simeón, por la tribu de los hijos de Simeón conforme a sus familias; y su heredad fue entre la heredad de los hijos de Judá.

2 Y tuvieron en su heredad a Beerseba, Seba, y Molada,

3 Hazar-sual, Bala, y Ezem,

4 Eltolad, Betul, y Horma,

5 Siclag, Bet-marcabot, y Hazar-susa,

6 Bet-lebaot, y Saruhén; trece ciudades con sus aldeas;

7 Aín, Rimón, Eter, y Asán; cuatro ciudades con sus aldeas;

8 con todas las aldeas que estaban alrededor de estas ciudades hasta Baalat-beer, [que es] Ramat del mediodía. Esta es la heredad de la tribu de los hijos de Simeón, según sus familias.

9 De la suerte de los hijos de Judá [fue sacada] la heredad de los hijos de Simeón; por cuanto la parte de los hijos de Judá era mayor que ellos; así que los hijos de Simeón tuvieron su heredad en medio de la de ellos.

10 La tercera suerte salió por los hijos de Zabulón conforme a sus familias; y el término de su heredad fue hasta Sarid.

11 Y su término sube hasta el mar y hasta Marala, y llega hasta Dabeset, y [de allí] llega al arroyo que [está] delante de Jocneam.

12 Y tornando de Sarid hacia oriente, donde nace el sol al término de Quislot-tabor, sale a Daberat, y sube a Jafía;

13 y pasando de allí hacia oriente donde nace [el sol] en Gat-hefer y a Ita-cazín, sale a Rimón rodeando a Nea;

14 y [de aquí] torna este término al norte a Hanatón, viniendo a salir al valle de Jefte-el;

15 y abraza Catat, y Naalal, y Simrón, e Idala, y Belén; doce ciudades con sus aldeas.

16 Esta [es] la heredad de los hijos de Zabulón por sus familias; estas ciudades con sus aldeas.

17 La cuarta suerte salió por Isacar, por los hijos de Isacar conforme a sus familias.

18 Y fue su término Jezreel, y Quesulot, y Sunem,

19 y Hafaraim, y Sihón, y Anaharat, 20 y Rabit, y Quisión, y Abez,

21 y Remet, y En-ganim, y En-hada y Bet-pases;

22 y llega este término hasta Tabor, y Sahazima, y Bet-semes; y sale su término al Jordán; dieciséis ciudades con sus aldeas.

23 Esta [es] la heredad de la tribu de los hijos de Isacar conforme a sus familias; estas ciudades con sus aldeas.

24 Y salió la quinta suerte por la tribu de los hijos de Aser por sus familias.

25 Y su término fue Helcat, y Halí, y Betén, y Acsaf,

26 y Alamelec, y Amad, y Miseal; y llega hasta Carmelo al occidente, y a Sihorlibnat;

27 y tornando de donde nace el sol a Bet-dagón, llega a Zabulón, y al valle de Jefte-el al norte, a Bet-emec, y a Neiel, y sale a Cabul a la [mano] izquierda;

28 y abraza a Abran (Hebrón), y Rehob, y Hamón, y Caná, hasta la gran Sidón;

29 y torna [de allí] este término a Horma ([Ramá]), y hasta la fuerte ciudad de Zor ([Tiro]), y torna este término a Hosa, y sale al mar desde la fuerte de Aczib;

30 abraza también Uma, y Afec, y Rehob: veintidós ciudades con sus aldeas.

31 Esta [es] la heredad de la tribu de los hijos de Aser por sus familias; estas ciudades con sus aldeas.

32 La sexta suerte salió por los hijos de Neftalí, por los hijos de Neftalí conforme a sus familias.

33 Y fue su término desde Helef, y Alón-saananim, y Adami-neceb, y Jabneel, hasta Lacum; y sale al Jordán;

34 y tornando [de allí] este término hacia el occidente a Aznot-tabor, pasa de allí a Hucoc, y llega hasta Zabulón al mediodía, y al occidente confina con Aser, y con Judá al Jordán hacia donde nace el sol.

35 Y las ciudades fuertes [son] Sidim, Zer, y Hamat, Racat, y Cineret,

36 y Adama, y Ramá, y Hazor,

37 y Cedes, y Edrei, y En-hazor,

38 e Irón, y Migdal-el, y Horem, y Bet-anat, y Bet-semes; diecinueve ciudades con sus aldeas.

39 Esta [es] la heredad de la tribu de los hijos de Neftalí por sus familias; estas ciudades con sus aldeas.

40 La séptima suerte salió por la tribu de los hijos de Dan por sus familias.

41 Y fue el término de su heredad, Zora, y Estaol, e Ir-semes,

42 y Saalabín, y Ajalón, y Jetla,

43 y Elón, y Timnat, y Ecrón,

44 y Elteque, Gibetón, y Baalat,

45 y Jehúd, y Bene-berac, y Gat-rimón,

46 y Mejarcón, y Racón, con el término [que está] delante de Jope.

47 Y les faltó término a los hijos de Dan; y subieron los hijos de Dan y combatieron a Lesem, y tomándola metiéronla a filo de espada, y la poseyeron, y habitaron en ella; y llamaron a Lesem, Dan, del nombre de Dan su padre.

48 Esta [es] la heredad de la tribu de los hijos de Dan conforme a sus familias; estas ciudades con sus aldeas.

49 Y [así] acabaron de repartir la tierra en heredad por sus términos, y dieron los hijos de Israel heredad a Josué hijo de Nun en medio de ellos.

50 Según la palabra del SEÑOR, le dieron la ciudad que él pidió, [que fue] Timnat-sera, en el monte de Efraín; y él reedificó la ciudad, y habitó en ella.

51 Estas [son] las heredades que Eleazar sacerdote, y Josué hijo de Nun, y los principales de los padres, entregaron por suerte en posesión a las tribus de los hijos de Israel en Silo delante del SEÑOR, a la entrada del tabernáculo del testimonio; y [así] acabaron de repartir la tierra.

1 Y habló el SEÑOR a Josué, diciendo:

2 Habla a los hijos de Israel, diciendo: Señalaos las ciudades de refugio, de las cuales [yo] os hablé por Moisés;

3 para que se acoja allí el homicida que matare a alguno por yerro y no a sabiendas; que os sean por acogimiento del vengador de la sangre [del muerto].

4 Y el que se acogiere a alguna de aquellas ciudades, se presentará a la puerta de la ciudad, y dirá sus causas, oyéndolo los ancianos de aquella ciudad; y ellos le recibirán consigo dentro de la ciudad, y le darán lugar que habite con ellos.

5 Y cuando el vengador de la sangre le siguiere, no entregarán en su mano al homicida, por cuanto hirió a su prójimo por yerro, ni tuvo con él antes enemistad.

6 Y quedará en aquella ciudad hasta que parezca en juicio delante del ayuntamiento, hasta la muerte del sumo sacerdote que fuere en aquel tiempo; entonces el homicida tornará y vendrá a su ciudad y a su casa y a la ciudad de donde huyó.

7 Entonces señalaron a Cedes en Galilea, en el monte de Neftalí, y a Siquem en el monte de Efraín, y a Quiriat-arba, que es Hebrón, en el monte de Judá.

8 Y al otro lado del Jordán de Jericó, al oriente, señalaron a Beser en el desierto, en la llanura de la tribu de Rubén, y a Ramot en Galaad de la tribu de Gad, y a Golán en Basán de la tribu de Manasés.

9 Estas fueron las ciudades señaladas para todos los hijos de Israel, y para el extranjero que morase entre ellos, para que se acogiese a ellas cualquiera que hiriese hombre por yerro; para que no muriese por mano del vengador de la sangre, hasta que compareciese delante del ayuntamiento.

1 Y los principales de los padres de los levitas vinieron a Eleazar sacerdote, y a Josué hijo de Nun, y a los principales de los padres de las tribus de los hijos de Israel;

2 y les hablaron en Silo en la tierra de Canaán, diciendo: El SEÑOR mandó por Moisés que nos fuesen dadas villas para habitar, con sus ejidos para nuestras bestias.

3 Entonces los hijos de Israel dieron a los levitas de sus posesiones, conforme a la palabra del SEÑOR, estas villas con sus ejidos.

4 Y salió la suerte por las familias de los coatitas; y fueron dadas por suerte a los hijos de Aarón sacerdote, [que eran] de los levitas, por la tribu de Judá, por la de Simeón y por la de Benjamín, trece villas.

5 Y a los otros hijos de Coat [se dieron] por suerte diez villas de las familias de la tribu de Efraín, y de la tribu de Dan, y de la media tribu de Manasés;

6 y a los hijos de Gersón, por las familias de la tribu de Isacar, y de la tribu de Aser, y de la tribu de Neftalí, y de la media tribu de Manasés en Basán, [fueron dadas] por suerte trece villas.

7 A los hijos de Merari por sus familias [se dieron] doce villas por la tribu de Rubén, y por la tribu de Gad, y por la tribu de Zabulón.

8 Y [así] dieron por suerte los hijos de Israel a los levitas estas villas con sus ejidos, como el SEÑOR lo había mandado por Moisés.

9 Y de la tribu de los hijos de Judá, y de la tribu de los hijos de Simeón dieron estas villas que fueron nombradas;

10 y la primera suerte fue de los hijos de Aarón, de la familia de Coat, de los hijos de Leví;

11 a los cuales dieron Quiriat-arba, del padre de Anac, la cual [es] Hebrón, en el monte de Judá, con sus ejidos en sus contornos.

12 Mas el campo de esta ciudad y sus aldeas dieron a Caleb hijo de Jefone, por su posesión.

13 Y a los hijos de Aarón sacerdote dieron la ciudad de refugio para los homicidas, a Hebrón con sus ejidos; y a Libna con sus ejidos,

14 y a Jatir con sus ejidos, y a Estemoa con sus ejidos,

15 a Holón con sus ejidos, y a Debir con sus ejidos,

16 a Aín con sus ejidos, a Juta con sus ejidos, y a Bet-semes con sus ejidos; nueve villas de estas dos tribus.

17 Y de la tribu de Benjamín, a Gabaón con sus ejidos, a Geba con sus ejidos,

18 a Anatot con sus ejidos, a Almón con sus ejidos: cuatro villas.

19 Todas las villas de los sacerdotes, hijos de Aarón, [son] trece con sus ejidos. 20 Mas las familias de los hijos de Coat, levitas, los que quedaban de los hijos de Coat, recibieron por suerte villas de la tribu de Efraín.

21 Y les dieron a Siquem, villa de refugio para los homicidas, con sus ejidos, en el monte de Efraín; y a Gezer con sus ejidos.

22 Y a Kibsaim con sus ejidos, y a Bet-horón con sus ejidos: cuatro villas:

23 Y de la tribu de Dan a Elteque con sus ejidos, a Gibetón con sus ejidos,

24 a Ajalón con sus ejidos, a Gat-rimón con sus ejidos: cuatro villas:

25 Y de la media tribu de Manasés, a Taanac con sus ejidos, y a Gat-rimón con sus ejidos: dos villas.

26 Todas las villas para el resto de las familias de los hijos de Coat fueron diez con sus ejidos.

27 A los hijos de Gersón de las familias de los levitas, dieron la villa de refugio para los homicidas, de la media tribu de Manasés; a Golán en Basán con sus ejidos, y a Bosra con sus ejidos: dos villas.

28 Y de la tribu de Isacar, a Cisón con sus ejidos, a Daberat con sus ejidos,

29 a Jarmut con sus ejidos, y a En-ganim con sus ejidos, cuatro villas.

30 Y de la tribu de Aser, a Miseal con sus ejidos, a Abdón con sus ejidos,

31 a Helcat con sus ejidos, y a Rehob con sus ejidos, cuatro villas.

32 Y de la tribu de Neftalí, la villa de refugio para los homicidas, a Cedes en Galilea con sus ejidos, a Hamot-dor con sus ejidos, y a Cartán con sus ejidos, tres villas.

33 Todas las villas de los gersonitas por sus familias [fueron] trece villas con sus ejidos.

34 Y a las familias de los hijos de Merari, levitas que quedaban, [se les dio] de la tribu de Zabulón, a Jocneam con sus ejidos, Carta con sus ejidos,

35 Dimna con sus ejidos, Naalal con sus ejidos: cuatro villas:

36 Y de la tribu de Rubén, a Beser con sus ejidos, a Jahaza con sus ejidos,

37 a Cademot con sus ejidos, y Mefaat con sus ejidos: cuatro villas:

38 De la tribu de Gad, la villa de refugio para los homicidas, Ramot en Galaad con sus ejidos, y Mahanaim con sus ejidos,

39 Hesbón con sus ejidos, y Jazer con sus ejidos: cuatro villas.

40 Todas las villas de los hijos de Merari por sus familias, que restaban de las familias de los levitas, fueron por sus suertes doce villas.

41 Y todas la villas de los levitas en medio de la posesión de los hijos de Israel, [fueron] cuarenta y ocho villas con sus ejidos.

42 Y estas ciudades estaban apartadas la una de la otra cada cual con sus ejidos alrededor de ellas; lo cual fue en todas estas ciudades.

43 Así dio el SEÑOR a Israel toda la tierra que había jurado dar a sus padres; y la poseyeron, y habitaron en ella.

44 Y el SEÑOR les dio reposo alrededor, conforme a todo lo que había jurado a sus padres; y nadie de todos sus enemigos les paró delante, sino [que] el SEÑOR entregó en sus manos a todos sus enemigos.

45 No faltó palabra de todas las buenas que habló el SEÑOR a la casa de Israel; todo se cumplió.

1 Entonces Josué llamó a los rubenitas y a los gaditas, y a la media tribu de Manasés,

2 y les dijo: Vosotros habéis guardado todo lo que Moisés siervo del SEÑOR os mandó, y habéis escuchado mi voz en todo lo que os he mandado.

3 No habéis dejado a vuestros hermanos en estos muchos días hasta hoy, antes habéis guardado la observancia de los mandamientos del SEÑOR vuestro Dios.

4 Ahora [pues que] el SEÑOR vuestro Dios ha dado reposo a vuestros hermanos, como se lo había prometido, volved, y tornad a vuestras tiendas, a la tierra de vuestras posesiones, que Moisés siervo del SEÑOR os dio al otro lado del Jordán.

5 Solamente que con diligencia [os] guardéis haciendo el mandamiento y la ley, que Moisés siervo del SEÑOR os mandó: que améis al SEÑOR vuestro Dios, y andéis en todos sus caminos; que guardéis sus mandamientos, y os alleguéis a él, y le sirváis de todo vuestro corazón y de toda vuestra alma.

6 Y bendiciéndolos Josué, los envió; y se fueron a sus tiendas.

7 También a la media tribu de Manasés había dado Moisés [posesión] en Basán; mas a la otra media dio Josué [heredad] entre sus hermanos de este lado del Jordán al occidente; y también a éstos envió Josué a sus tiendas, después de haberlos bendecido.

8 Y les habló, diciendo: Volveos a vuestras tiendas con grandes riquezas, y con gran copia de ganado, con plata, y con oro, y bronce, y hierro, y muchos vestidos; partid con vuestros hermanos el despojo de vuestros enemigos.

9 Y los hijos de Rubén y los hijos de Gad, y la media tribu de Manasés, se tornaron, y partiéronse de los hijos de Israel, de Silo, que [está] en la tierra de Canaán, para ir a la tierra de Galaad, a la tierra de sus posesiones, de la cual eran poseedores, según palabra del SEÑOR por mano de Moisés.

10 Y llegando a los términos del Jordán, que [está] en la tierra de Canaán, los hijos de Rubén y los hijos de Gad, y la media tribu de Manasés, edificaron allí [un] altar junto al Jordán, [un] altar de grande apariencia.

11 Y los hijos de Israel oyeron decir como los hijos de Rubén y los hijos de Gad, y la media tribu de Manasés, habían edificado un altar delante de la tierra de Canaán, en los términos del Jordán, al paso de los hijos de Israel.

12 Lo cual cuando los hijos de Israel oyeron, se juntó toda la congregación de los hijos de Israel en Silo, para subir a pelear contra ellos.

13 Y enviaron los hijos de Israel a los hijos de Rubén y a los hijos de Gad y a la media tribu de Manasés en la tierra de Galaad, a Finees hijo de Eleazar sacerdote,

14 y a diez príncipes con él; un príncipe de [cada] casa paterna de todas las tribus de Israel, cada uno de los cuales [era] cabeza de familia de sus padres en la multitud de Israel.

15 Los cuales vinieron a los hijos de Rubén y a los hijos de Gad, y a la media tribu de Manasés, en la tierra de Galaad; y les hablaron, diciendo:

16 Toda la congregación del SEÑOR dice así: ¿Qué transgresión [es] esta con que prevaricáis contra el Dios de Israel, volviéndoos hoy de seguir al SEÑOR, edificándoos altar para ser hoy rebeldes contra el SEÑOR?

17 ¿Nos [ha sido] poco la maldad de Peor, de la que no estamos aún limpios hasta este día, por la cual fue la mortandad en la congregación del SEÑOR?

18 Y vosotros os volvéis hoy de seguir al SEÑOR; mas será [que] vosotros os rebelaréis hoy contra el SEÑOR, y mañana se airará [él] contra toda la congregación de Israel.

19 [Que] si os parece que la tierra de vuestra posesión [es] inmunda, pasaos a la tierra de la posesión del SEÑOR, en la cual está el tabernáculo del SEÑOR, y tomad posesión entre nosotros; [pero] no os rebeléis contra el SEÑOR, ni [os rebeléis] contra nosotros, edificándoos altar a más del altar del SEÑOR nuestro Dios. 20 ¿Por ventura no cometió Acán, hijo de Zera, prevaricación en el anatema, y vino ira sobre toda la congregación de Israel? Y aquel hombre no pereció solo en su iniquidad.

21 [Entonces] los hijos de Rubén y los hijos de Gad, y la media tribu de Manasés, respondieron y dijeron a los principales de la multitud de Israel:

22 [El] Dios de los dioses, El SEÑOR, el Dios de los dioses, El SEÑOR, él sabe, y [que] Israel también entienda; si por rebelión o por prevaricación contra el SEÑOR (no nos salves hoy.)

23 Nos hemos edificado altar para tornarnos de en pos del SEÑOR, o para sacrificar holocausto o presente, o para hacer sobre él sacrificios pacíficos, el mismo SEÑOR [nos] lo demande.

24 [Asimismo], si no lo hicimos por temor de esto, diciendo: [Por ventura] mañana vuestros hijos dirán a nuestros hijos: ¿Qué [tenéis] vosotros con el SEÑOR Dios de Israel?

25 El SEÑOR ha puesto por término el Jordán entre nosotros y vosotros, oh hijos de Rubén e hijos de Gad; no tenéis vosotros parte en el SEÑOR; y [así] vuestros hijos harán que nuestros hijos no teman al SEÑOR.

26 Por esto dijimos: Hagamos ahora por edificarnos [un] altar, no para holocausto ni para sacrificio,

27 sino para que sea [un] testimonio entre nosotros y vosotros, y entre los que vendrán después de nosotros, para que hagan el servicio del SEÑOR delante de él con nuestros holocaustos, con nuestros sacrificios, y con nuestros pacíficos; y no digan mañana vuestros hijos a los nuestros: Vosotros no tenéis parte en el SEÑOR.

28 [Nosotros], pues, dijimos: Si aconteciere que [tal] digan a nosotros, o a nuestras generaciones en lo por venir, entonces responderemos: Mirad el símil del altar del SEÑOR, el cual hicieron nuestros padres, no para holocaustos o sacrificios, sino [para que] fuese testimonio entre nosotros y vosotros.

29 Nunca tal acontezca que nos rebelemos contra el SEÑOR, o que nos apartemos hoy de seguir al SEÑOR, edificando altar para holocaustos, para presente, o para sacrificio, a más del altar del SEÑOR nuestro Dios que [está] delante de su Tabernáculo.

30 Y oyendo Finees el sacerdote y los príncipes de la congregación, y las cabezas de la multitud de Israel que con él [estaban], las palabras que hablaron los hijos de Rubén y los hijos de Gad y los hijos de Manasés, fueron contentos [de ello].

31 Y dijo Finees hijo del sacerdote Eleazar, a los hijos de Rubén, a los hijos de Gad, y a los hijos de Manasés: Hoy hemos entendido que el SEÑOR [está] entre nosotros, pues que no habéis intentado esta traición contra el SEÑOR. Ahora habéis librado a los hijos de Israel de la ira del SEÑOR.

32 Y Finees hijo del sacerdote Eleazar, y los príncipes, se volvieron de los hijos de Rubén, y de los hijos de Gad, de la tierra de Galaad a la tierra de Canaán, a los hijos de Israel; a los cuales dieron la respuesta.

33 Y el negocio agradó a los hijos de Israel, y bendijeron a Dios los hijos de Israel; y no hablaron más de subir contra ellos en guerra, para destruir la tierra en que habitaban los hijos de Rubén y los hijos de Gad.

34 Y los hijos de Rubén y los hijos de Gad pusieron por nombre al altar Ed; porque [es] testimonio entre nosotros que el SEÑOR [es] Dios.

1 Y aconteció, pasados muchos días [después] que el SEÑOR dio reposo a Israel de todos sus enemigos al contorno, [que] Josué, [era] viejo, [y] entrado en días.

2 Y Josué llamó a todo Israel, a sus ancianos, a sus príncipes, a sus jueces y a sus oficiales, y les dijo: Yo soy ya viejo y entrado en días;

3 y vosotros habéis visto todo lo que el SEÑOR vuestro Dios ha hecho con todos estos gentiles en vuestra presencia; porque el SEÑOR vuestro Dios ha peleado por vosotros.

4 He aquí os he repartido por herencia, a vuestras tribus todos estos gentiles, así los destruidos como los que quedan, desde el Jordán hasta el gran mar [hacia] donde el sol se pone.

5 Y el SEÑOR vuestro Dios los echará de delante de vosotros, y los lanzará de vuestra presencia: y [vosotros] poseeréis sus tierras, como el SEÑOR vuestro Dios os ha dicho.

6 Esforzaos pues mucho a guardar y hacer todo lo [que está] escrito en el libro de la ley de Moisés, sin apartaros de ello ni a la diestra ni a la siniestra;

7 que cuando entrareis a estos gentiles que han quedado con vosotros, no hagáis mención ni juréis por el nombre de sus dioses, ni los honréis, ni os inclinéis a ellos.

8 Mas al SEÑOR vuestro Dios os allegaréis, como habéis hecho hasta hoy;

9 pues ha echado el SEÑOR delante de vosotros grandes y fuertes gentiles, y hasta hoy nadie ha podido parar delante de vuestro rostro.

10 Un varón de vosotros ha perseguido a mil; porque el SEÑOR vuestro Dios, él [mismo] ha peleado por vosotros, como él os dijo.

11 Por tanto, velad mucho por vuestras almas, que améis al SEÑOR vuestro Dios.

12 Porque si os apartaréis, y os allegaréis a lo que resta de aquellos gentiles que han quedado con vosotros, y si concertaréis con ellos matrimonios, y entrareis a ellas, y ellas a vosotros;

13 sabed que el SEÑOR vuestro Dios no echará más estos gentiles delante de vosotros; antes os serán por lazo, y por tropiezo, y por azote para vuestros costados, y por espinas para vuestros ojos, hasta tanto que perezcáis de esta buena tierra que el SEÑOR vuestro Dios os ha dado.

14 Y he aquí que yo entro hoy por el camino de toda la tierra; sabed, pues, con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, que no se ha perdido una palabra de todas las buenas palabras que el SEÑOR vuestro Dios había dicho de vosotros; todas os han venido, no se ha perdido de ellas ni una.

15 Mas será, que como ha venido sobre vosotros toda palabra buena que el SEÑOR vuestro Dios os ha dicho, así [también] traerá el SEÑOR sobre vosotros toda palabra mala, hasta destruiros de sobre la buena tierra que el SEÑOR vuestro Dios os ha dado;

16 cuando traspasaréis el pacto del SEÑOR vuestro Dios que [él] os ha mandado, yendo y honrando [a] dioses ajenos, e inclinándoos a ellos. Y el furor del SEÑOR se inflamará contra vosotros, y luego pereceréis de ésta buena tierra que él os ha dado.

1 Y juntando Josué todas las tribus de Israel en Siquem, llamó a los ancianos de Israel, y a sus príncipes, a sus jueces, y a sus oficiales; y se presentaron delante de Dios.

2 Y dijo Josué a todo el pueblo: Así dice el SEÑOR, Dios de Israel: Vuestros padres habitaron antiguamente al otro lado del río, [es a saber], Taré, padre de Abraham y de Nacor; y servían a dioses extraños.

3 Y [yo] tomé a vuestro padre Abraham del otro lado del río, y lo traje por toda la tierra de Canaán, y aumenté su generación, y le di a Isaac.

4 Y a Isaac di a Jacob y a Esaú; y a Esaú di el monte de Seir, que lo poseyese; mas Jacob y sus hijos descendieron a Egipto.

5 Y [yo] envié a Moisés y a Aarón, y herí a Egipto, al modo que lo hice en medio de él, y después os saqué.

6 Y saqué a vuestros padres de Egipto; y [cuando] llegaron al mar, los egipcios siguieron a vuestros padres hasta el mar Bermejo con carros y caballería.

7 Y cuando ellos clamaron al SEÑOR, él puso oscuridad entre vosotros y los egipcios, e hizo venir sobre ellos el mar, el cual los cubrió; y vuestros ojos vieron lo que hice en Egipto. [Después] estuvisteis muchos días en el desierto.

8 Y [os] introduje en la tierra de los amorreos, que habitaban al otro lado del Jordán, los cuales pelearon contra vosotros; mas [yo] los entregué en vuestras manos, y poseisteis su tierra, y los destruí de delante de vosotros.

9 Y se levantó después Balac hijo de Zipor, rey de los moabitas, y peleó contra Israel; y envió a llamar a Balaam hijo de Beor, para que os maldijese.

10 Mas [yo] no quise escuchar a Balaam, antes os bendijo repetidamente, y os libré de sus manos.

11 Y pasado el Jordán, vinisteis a Jericó; y los señores de Jericó pelearon contra vosotros: los amorreos, ferezeos, cananeos, heteos, gergeseos, heveos, y jebuseos; y yo los entregué en vuestras manos.

12 Y envié avispas delante de vosotros, [los cuales] los echaron de delante de vosotros, [a saber], a los dos reyes de los amorreos; no con tu espada, ni con tu arco.

13 Y os di la tierra por la cual nada trabajasteis, y las ciudades que no edificasteis, en las cuales moráis; y las viñas y olivares que no plantasteis, [de las cuales] coméis.

14 Ahora pues, temed al SEÑOR, y servidle con perfección y con verdad; y quitad [de en medio] los dioses a los cuales honraron vuestros padres del otro lado del río, y en Egipto; y servid al SEÑOR.

15 Y si mal os parece servir al SEÑOR, escogeos hoy a quién sirváis; o a los dioses a quien sirvieron vuestros padres, cuando [estuvieron] al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos, en cuya tierra habitáis; que yo y mi casa serviremos al SEÑOR.

16 Entonces el pueblo respondió, y dijo: Nunca tal nos acontezca, que dejemos al SEÑOR por servir a otros dioses.

17 Porque el SEÑOR nuestro Dios es el que nos sacó a nosotros y a nuestros padres de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre; el cual delante de nuestros ojos ha hecho estas grandes señales, y nos ha guardado por todo el camino por donde hemos andado, y en todos los pueblos por entre los cuales pasamos.

18 Y el SEÑOR echó de delante de nosotros a todos los pueblos, y al amorreo que habitaba en la tierra. [Por tanto] nosotros también serviremos al SEÑOR, porque él es nuestro Dios.

19 Entonces Josué dijo al pueblo: No podréis servir al SEÑOR, porque él [es] Dios santo, y Dios celoso; no sufrirá vuestras rebeliones y vuestros pecados. 20 Si dejaréis al SEÑOR y sirviereis a dioses ajenos, se volverá, y os maltratará, y os consumirá, después que os ha hecho bien.

21 El pueblo entonces dijo a Josué: No, antes al SEÑOR serviremos.

22 Y Josué respondió al pueblo: Vosotros seréis testigos contra vosotros [mismos], de que os habéis elegido al SEÑOR para servirle. Y ellos respondieron: Testigos seremos.

23 Quitad, pues, ahora los dioses ajenos que [están] entre vosotros, e inclinad vuestro corazón al SEÑOR Dios de Israel.

24 Y el pueblo respondió a Josué: Al SEÑOR nuestro Dios serviremos, y a su voz oiremos.

25 Entonces Josué hizo alianza con el pueblo el mismo día, y le puso ordenanzas y leyes en Siquem.

26 Y escribió Josué estas palabras en el libro de la ley de Dios; y tomando una gran piedra, la levantó allí debajo de [un] alcornoque que [estaba] en el santuario del SEÑOR.

27 Y dijo Josué a todo el pueblo: He aquí esta piedra será entre nosotros por testigo, la cual ha oído todas las palabras del SEÑOR que él ha hablado con nosotros; será, pues, testigo contra vosotros, para que por ventura no mintáis contra vuestro Dios.

28 Y envió Josué al pueblo, cada uno a su heredad.

29 Y después de estas cosas murió Josué, hijo de Nun, siervo del SEÑOR siendo de ciento diez años.

30 Y lo enterraron en el término de su posesión en Timnat-sera, que [está] en el monte de Efraín, al norte del monte de Gaas.

31 Y sirvió Israel al SEÑOR todo el tiempo de Josué, y todo el tiempo de los ancianos que vivieron después de Josué, y que sabían todas las obras del SEÑOR, que había hecho con Israel.

32 Y enterraron en Siquem los huesos de José que los hijos de Israel habían traído de Egipto, en la parte del campo que Jacob compró de los hijos de Hamor padre de Siquem, por cien corderas; y fue en posesión a los hijos de José.

33 También murió Eleazar, hijo de Aarón; al cual enterraron en el collado de Finees su hijo, que le fue dado en el monte de Efraín.

1 Y aconteció después de la muerte de Josué, que los hijos de Israel consultaron al SEÑOR, diciendo: ¿Quién subirá por nosotros el primero a pelear contra los cananeos?

2 Y el SEÑOR respondió: Judá subirá; he aquí que [yo] he entregado la tierra en sus manos.

3 Y Judá dijo a Simeón su hermano: Sube conmigo a mi suerte, y peleemos contra el cananeo, y yo también iré contigo a tu suerte. Y Simeón fue con él.

4 Y subió Judá, y el SEÑOR entregó en sus manos al cananeo y al ferezeo; y de ellos hirieron en Bezec [a] diez mil hombres.

5 Y hallaron a Adoni-bezec en Bezec, y pelearon contra él; e hirieron al cananeo y al ferezeo.

6 Mas Adoni-bezec huyó; y le siguieron, y le prendieron, y le cortaron los pulgares de las manos y de los pies.

7 Entonces dijo Adoni-bezec: Setenta reyes, cortados los pulgares de sus manos y de sus pies, cogían [las migajas] debajo de mi mesa; como [yo] hice, así me ha pagado Dios. Y le metieron en Jerusalén, donde murió.

8 [Ya] habían combatido los hijos de Judá a Jerusalén, y la habían tomado, y metido a cuchillo, y puesto a fuego la ciudad.

9 Después los hijos de Judá descendieron para pelear contra el cananeo que habitaba en las montañas, y al mediodía, y en los llanos.

10 Y partió Judá contra el cananeo que habitaba en Hebrón, la cual se llamaba antes Quiriat-arba; e hirieron a Sesai, a Ahiman, y a Talmai.

11 Y de allí fue a los que habitaban en Debir, que antes se llamaba Quiriat-sefer.

12 Y dijo Caleb: El que hiriere a Quiriat-sefer, y la tomare, [yo] le daré a Acsa mi hija por mujer.

13 Y la tomó Otoniel hijo de Cenaz, hermano menor de Caleb; y [él] le dio a Acsa su hija por mujer.

14 Y cuando la llevaban, la persuadió que pidiese a su padre tierras para labrar. Y [ella] se bajó del asno, y Caleb le dijo: ¿Qué tienes?

15 Ella entonces le respondió: Dame [una] bendición; que pues me has dado tierra de secadal, me des también fuentes de aguas. Entonces Caleb le dio las fuentes de arriba y las fuentes de abajo.

16 Y los hijos del cineo, suegro de Moisés, subieron de la ciudad de las palmas con los hijos de Judá al desierto de Judá, [que] está al mediodía de Arad; y fueron y habitaron con el pueblo.

17 Y fue Judá a su hermano Simeón, e hirieron al cananeo que habitaba en Sefat, y la asolaron; y pusieron por nombre a la ciudad, Horma.

18 Tomó también Judá a Gaza con su término, y a Ascalón con su término, y a Ecrón con su término.

19 Y el SEÑOR [estaba] con Judá, [quien] echó a los de las montañas; mas no [pudo] echar a los que habitaban en los llanos, los cuales tenían carros herrados. 20 Y dieron Hebrón a Caleb, como Moisés había dicho; y él echó de allí tres hijos de Anac.

21 Mas al jebuseo que habitaba en Jerusalén, no [lo] echaron los hijos de Benjamín, y así el jebuseo habitó con los hijos de Benjamín en Jerusalén hasta hoy.

22 También los de la casa de José subieron a Bet-el; y el SEÑOR [estaba] con ellos.

23 Y los de la casa de José pusieron espías en Bet-el. (La ciudad antes se llamaba Luz.)

24 Y los que espiaban vieron [un] hombre que salía de la ciudad, y le dijeron: Muéstranos ahora la entrada de la ciudad, y haremos contigo misericordia.

25 Y [él] les mostró la entrada a la ciudad, y la hirieron a filo de espada; mas dejaron a aquel hombre con toda su familia.

26 Y el hombre se fue a la tierra de los heteos, y edificó una ciudad, a la cual llamó Luz; [y] éste es su nombre hasta hoy.

27 Tampoco Manasés echó a [los] de Bet-seán, ni a [los] de sus aldeas, ni a [los] de Taanac y sus aldeas, ni a los que habitaban en Dor y en sus aldeas, ni a los que habitaban en Ibleam y en sus aldeas, ni a los que habitaban en Meguido y en sus aldeas; mas el cananeo quiso habitar en esta tierra.

28 Pero cuando Israel tomó fuerzas hizo al cananeo tributario, mas no lo echó.

29 Tampoco Efraín echó al cananeo que habitaba en Gezer; antes habitó el cananeo en medio de él en Gezer.

30 Tampoco Zabulón echó a los que habitaban en Quitrón y a los que habitaban en Naalal; mas el cananeo habitó en medio de él, y le fueron tributarios.

31 Tampoco Aser echó a los que habitaban en Aco, y a los que habitaban en Sidón, y en Ahlab, y en Aczib, y en Helba, y en Afec, y en Rehob;

32 antes moró Aser entre los cananeos que habitaban en la tierra; pues no los echó.

33 Tampoco Neftalí echó a los que habitaban en Bet-semes, y a los que habitaban en Bet-anat, sino [que] moró entre los cananeos que habitaban en la tierra; mas le fueron tributarios los moradores de Bet-semes, y los moradores de Bet-anat.

34 Los amorreos apretaron a los hijos de Dan hasta el monte; que no los dejaron descender a la campiña.

35 Y quiso el amorreo habitar en el monte de Heres, en Ajalón y en Saalbim; mas cuando la mano de la casa de José tomó fuerzas, los hicieron tributarios.

36 Y el término del amorreo [fue] desde la subida de Acrabim, desde la piedra, y arriba.

1 Y el ángel del SEÑOR subió de Gilgal a Boquim, y dijo: [Yo] os saqué de Egipto, y os introduje en la tierra de la cual había jurado a vuestros padres; y dije: No invalidaré jamás mi pacto con vosotros;

2 con tal que vosotros no hagáis alianza con los moradores de esta tierra, antes habéis de destruir sus altares; mas vosotros no habéis oído mi voz; ¿por qué habéis hecho esto?

3 [Por tanto yo] también dije: No los echaré de delante de vosotros, [sino] que os serán por [azote para vuestros] costados, y sus dioses por tropezadero.

4 Y cuando el ángel del SEÑOR habló estas palabras a todos los hijos de Israel, el pueblo lloró en alta voz.

5 Y llamaron por nombre aquel lugar Boquim; y sacrificaron allí al SEÑOR.

6 Porque ya Josué había despedido al pueblo, y los hijos de Israel se habían ido cada uno a su herencia para poseerla.

7 Y el pueblo había servido al SEÑOR todo el tiempo de Josué, y todo el tiempo de los ancianos que vivieron largos días después de Josué, los cuales habían visto todas las grandes obras del SEÑOR, que el había hecho con Israel.

8 Y murió Josué hijo de Nun, siervo del SEÑOR, siendo de ciento diez años.

9 Y lo enterraron en el término de su heredad en Timnat-sera, en el monte de Efraín, al norte del monte de Gaas.

10 Y toda aquella generación fue también recogida con sus padres. Y se levantó después de ellos otra generación, que no conocía al SEÑOR, ni la obra que él había hecho a Israel.

11 Y los hijos de Israel hicieron lo malo en ojos del SEÑOR, y sirvieron a los baales.

12 Y dejaron al SEÑOR el Dios de sus padres, que los había sacado de la tierra de Egipto, y se fueron tras otros dioses, [tras] los dioses de los pueblos que [estaban] en sus alrededores, a los cuales adoraron; y provocaron a ira al SEÑOR.

13 Y dejaron al SEÑOR, y adoraron a Baal y a Astarot.

14 Y el furor del SEÑOR se encendió contra Israel, el cual los entregó en manos de robadores que les robaron, y los vendió en manos de sus enemigos de alrededor; y no pudieron parar más delante de sus enemigos.

15 Por dondequiera que salían, la mano del SEÑOR era contra ellos para mal, como el SEÑOR había dicho, y como el SEÑOR se lo había jurado; así los afligió en gran manera.

16 Mas el SEÑOR despertó jueces que los librasen de mano de los que les saqueaban.

17 Y tampoco oyeron a sus jueces, sino que fornicaron tras dioses ajenos, a los cuales adoraron; y se apartaron presto del camino en que anduvieron sus padres escuchando los mandamientos del SEÑOR; [mas ellos] no hicieron así.

18 Y cuando el SEÑOR les despertaba jueces, el SEÑOR era con el juez, y los libraba de mano de los enemigos todo el tiempo de aquel juez; porque el SEÑOR se arrepentía por sus gemidos a causa de los que los oprimían y afligían.

19 Mas al morir el juez, [ellos] se tornaban, y se corrompían más que sus padres, siguiendo [a] dioses ajenos para servirles, e inclinándose delante de ellos; y nada disminuían de sus obras, ni de su obstinado camino. 20 Y la ira del SEÑOR se encendió contra Israel, y dijo: Pues que esta gente traspasa mi pacto que ordené a sus padres, y no escuchen mi voz,

21 tampoco yo echaré más de delante de ellos a ninguno de estos gentiles que dejó Josué cuando murió;

22 para que por ellos probara [yo] a Israel, si guardarían ellos el camino del SEÑOR andando por él, como sus padres lo guardaron, o no.

23 Por esto dejó el SEÑOR aquellos gentiles, y no los desarraigó luego, ni los entregó en mano de Josué.

1 Estos, pues, [son] los gentiles que dejó el SEÑOR para probar con ellos a Israel, a todos aquellos que no habían conocido todas las guerras de Canaán;

2 solamente [los dejó] para que el linaje de los hijos de Israel conociese, [y] para enseñarlos en la guerra, solamente [a los] que antes no la habían conocido:

3 Cinco príncipes de los filisteos, y todos los cananeos, y los sidonios, y los heveos que habitaban en el monte Líbano, desde el monte de Baal-hermón hasta llegar a Hamat.

4 Estos, pues, fueron [dejados] para probar por ellos a Israel, para saber si escucharían los mandamientos del SEÑOR, que él había mandado a sus padres por mano de Moisés.

5 Y [como] los hijos de Israel habitaban entre los cananeos, heteos, amorreos, ferezeos, heveos, y jebuseos,

6 tomaron de sus hijas por mujeres, y dieron sus hijas a los hijos de ellos, y sirvieron a sus dioses.

7 Hicieron, pues, los hijos de Israel lo malo en ojos del SEÑOR; y olvidados del SEÑOR su Dios, sirvieron a los baales, y a Astarot.

8 Y la saña del SEÑOR se encendió contra Israel, y los vendió en manos de Cusan-risataim rey de Mesopotamia; y sirvieron los hijos de Israel a Cusan-risataim ocho años.

9 Y clamaron los hijos de Israel al SEÑOR; y el SEÑOR despertó [un] salvador a los hijos de Israel y los libró; [es a saber], a Otoniel hijo de Cenaz, hermano menor de Caleb.

10 Y el Espíritu del SEÑOR vino sobre él, y juzgó a Israel, y salió a batalla, y el SEÑOR entregó en su mano a Cusan-risataim, rey de Siria, y prevaleció su mano contra Cusan-risataim.

11 Y reposó la tierra cuarenta años; y murió Otoniel, hijo de Cenaz.

12 Y volvieron los hijos de Israel a hacer lo malo ante los ojos del SEÑOR; y el SEÑOR esforzó a Eglón rey de Moab contra Israel, por cuanto habían hecho lo malo ante los ojos del SEÑOR.

13 Y juntó consigo a los hijos de Amón y de Amalec, y fue, e hirió a Israel, y tomó la ciudad de las palmas.

14 Y sirvieron los hijos de Israel a Eglón rey de los moabitas dieciocho años.

15 Y clamaron los hijos de Israel al SEÑOR; y el SEÑOR les despertó [un] salvador, a Aod, hijo de Gera, benjamita, el cual tenía cerrada la mano derecha. Y los hijos de Israel enviaron con él [un] presente a Eglón rey de Moab.

16 Y Aod se había hecho un cuchillo de dos filos, de un codo de largo; y se lo ciñó debajo de sus vestidos a su lado derecho.

17 Y presentó el presente a Eglón rey de Moab; y [era] Eglón hombre muy grueso.

18 Y luego que hubo presentado el presente, despidió al pueblo que lo había traído.

19 Mas él se volvió desde los ídolos que [están] en Gilgal, y dijo: Rey, una palabra secreta tengo que decirte. El entonces dijo: Calla. Y salieron de delante de él todos los que estaban con él. 20 Y se llegó Aod a él, el cual estaba sentado solo en una sala de verano. Y Aod dijo: Tengo palabra de Dios para ti. El entonces se levantó de la silla.

21 Mas Aod metió su mano izquierda, y tomó el cuchillo de su lado derecho, y se lo metió por el vientre;

22 de tal manera que la empuñadura entró también tras la hoja, y la grosura encerró la hoja, que él no sacó el cuchillo de su vientre; y salió el estiércol.

23 Y saliendo Aod al patio, cerró tras sí las puertas de la sala con la llave.

24 Y salido él, vinieron sus siervos, los cuales viendo las puertas de la sala cerradas, dijeron: Por ventura [él] cubre sus pies en la sala de verano.

25 Y habiendo esperado hasta estar confusos, [pues] que él no abría las puertas de la sala, tomaron la llave y abrieron; y he aquí su señor caído en tierra muerto.

26 Mas entre tanto que ellos se detuvieron, Aod se escapó, y pasando los ídolos, se salvó en Seirat.

27 Y entrando, tocó la trompeta en el monte de Efraín, y los hijos de Israel descendieron con él del monte, y él [iba] delante de ellos.

28 Entonces él les dijo: Seguidme, porque el SEÑOR ha entregado vuestros enemigos los moabitas en vuestras manos. Y descendieron en pos de él, y tomaron los vados del Jordán a Moab, y no dejaron pasar a ninguno.

29 Y en aquel tiempo hirieron de los moabitas como diez mil hombres, todos valientes y todos hombres de guerra; no escapó varón.

30 Y Moab fue sujetado aquel día bajo la mano de Israel; y reposó la tierra ochenta años.

31 Después de él fue Samgar hijo de Anat, el cual hirió [a] seiscientos hombres de los filisteos con una aguijada de bueyes; y él también salvó a Israel.

1 Mas los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo en ojos del SEÑOR, después de la muerte de Aod.

2 Y el SEÑOR los vendió en mano de Jabín rey de Canaán, el cual reinó en Hazor; y el capitán de su ejército [se llamaba] Sísara, y él habitaba en Haroset de los Gentiles.

3 Y los hijos de Israel clamaron al SEÑOR, porque aquél tenía novecientos carros herrados; y había afligido en gran manera a los hijos de Israel por veinte años.

4 Y gobernaba en aquel tiempo a Israel [una] mujer, Débora, profetisa, mujer de Lapidot.

5 La cual Débora habitaba debajo de [una] palma entre Ramá y Bet-el, en el monte de Efraín; y los hijos de Israel subían a ella a juicio.

6 Y [ella] envió a llamar a Barac hijo de Abinoam, de Cedes de Neftalí, y le dijo: ¿No te ha mandado el SEÑOR Dios de Israel, [diciendo]: Ve, y atrae en el monte de Tabor, y toma contigo diez mil hombres de los hijos de Neftalí, y de los hijos de Zabulón;

7 y [yo] atraeré a ti al arroyo de Cisón a Sísara, capitán del ejército de Jabín, con sus carros y su ejército, y lo entregaré en tus manos?

8 Y Barac le respondió: Si [tú] fueres conmigo, [yo] iré; pero si no fueres conmigo, no iré.

9 Y [ella] dijo: Iré contigo; mas no será tu honra en el camino que vas; porque en mano de mujer venderá el SEÑOR a Sísara. Y levantándose Débora fue con Barac a Cedes.

10 Y juntó Barac a Zabulón y a Neftalí en Cedes, y subió con diez mil hombres de [a] pie, y Débora subió con él.

11 Y Heber cineo, de los hijos de Hobab suegro de Moisés, se había apartado de los ceneos, y puesto su tienda hasta el valle de Zaanaim, que [está] junto a Cedes.

12 Vinieron, pues, las nuevas a Sísara como Barac hijo de Abinoam había subido al monte de Tabor.

13 Y reunió Sísara todos sus carros, novecientos carros herrados, con todo el pueblo que con él estaba, desde Haroset de los Gentiles hasta el arroyo de Cisón.

14 Entonces Débora dijo a Barac: Levántate; porque éste [es] el día en que el SEÑOR ha de entregar a Sísara en tus manos. ¿No ha salido el SEÑOR delante de ti? Y Barac descendió del monte de Tabor, y diez mil hombres en pos de él.

15 Y el SEÑOR quebrantó a Sísara, y a todos sus carros y a todo su ejército, a filo de espada delante de Barac; y Sísara descendió del carro, y huyó a pie.

16 Mas Barac siguió los carros y el ejército hasta Haroset de los Gentiles, y todo el ejército de Sísara cayó a filo de espada hasta no quedar ni uno.

17 Y Sísara se acogió a pie a la tienda de Jael mujer de Heber cineo; porque había paz entre Jabín rey de Hazor y la casa de Heber cineo.

18 Y saliendo Jael a recibir a Sísara, le dijo: Ven, señor mío, ven a mí, no tengas temor. Y [él] vino a ella a la tienda, y ella le cubrió con [una] manta.

19 Y él le dijo: Dame a beber ahora un poco de agua, que tengo sed. Y [ella] abrió un odre de leche y le dio de beber, y le volvió a cubrir. 20 Y él le dijo: Estáte a la puerta de la tienda, y si alguien viniere, y te preguntare, diciendo: ¿Hay aquí alguno? Tú responderás que no.


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