CUADRO SEGUNDO

Empieza un preludio en la orquesta, y al terminar el motivo del tango, se levanta la cortina y apareceun telón blanco, y, pegado en él, un gran cartel de color que dirá:

Empieza un preludio en la orquesta, y al terminar el motivo del tango, se levanta la cortina y apareceun telón blanco, y, pegado en él, un gran cartel de color que dirá:

SALÓN MADRILEÑODebut sensacional en la cuarta funciónLA BELLA ANTOÑITAmono-cuple tanguistaNUEVA ESTRELLANo faltéis

SALÓN MADRILEÑO

Debut sensacional en la cuarta función

LA BELLA ANTOÑITA

mono-cuple tanguista

NUEVA ESTRELLA

No faltéis

Al terminar el preludio, se alza el telón del anuncio y aparece el

La escena representa el escenario de un salón «Music-Hall» visto de costado. El telón de boca del supuesto escenario figura estar al lado izquierdo del verdadero, ocupando desde la segunda caja hasta el foro, y, por consecuencia, el foro simulado ocupa iguales términos a la derecha. Los bastidores de este escenario se verán de canto, ocupando el centro de la escena, a distancias simétricas y con varales de luz tras ellos. En primer término, a la izquierda y cerca del supuesto telón, la taquilla de la luz eléctrica. A la derecha una puerta practicable, que se supone da a un pasillo, con cuartos de artistas. La decoración supuesta será una selva.

Al hacerse la mutación aparecen dos o tresCarpinterosacabando de colocar la decoración. ElElectricista2.ºcolocando bombillas de luz en los varales. ElElectricista1.ºmanipulando en la taquilla de la luz.Rodríguez,representante de la empresa, mirando por el agujero del telón.

Carpintero1.º (A los otros.)—¡Amos, rediez, que sus dormís! (Mirando hacia las bambalinas y con voz más fuerte.) Manolo, pon el foro.

Una voz(Desde arriba.)—¿El japonés?

Carpintero1.º—No, hombre, la selva. (Cae desde arriba un telón que ventea el Carpintero 1.º, colocándolo en su sitio.)

Electricista2.º (Al primero.)—¿Qué luz se le da a la debutanta?

Electricista1.º—P’al tango dicen que la demos el rojo; pa loscoplésla daremos el verde.

Electricista2.º—Pues prueba a ver.

Electricista1.º (Dando luz verde.)—¿Va?

Electricista2.º—Sí, apaga. (Se apaga la luz verde.)

DichosyEmpresario,que sale primera derecha

Empresario(Con acento catalán.)—“¡Rodrígues! ¡Rodrígues!”

Rodríguez(Deja de mirar por el telón. Habla con acento andaluz.)—¿Qué quié osté?

Empresario.—Oiga, miri, que se dé la entrada a escape y curriendo, ¿sabe? ¡Que vamos con una mica de retraso y me tengo al ispetor detrás de las urejas!

Rodríguez.—Oiga osté, ¿y qué tar de gente, don Manué?

Empresario.—Va a haber un llenaso de bote en bote. Pero miri, no es estraño: cuarta sesión y debut... ¡as claro!

Rodríguez.—Y qué, ¿ha visto osté vestía a esa niña?

Empresario.—Ahora vengo de sucamarino, y qué quiere que le diga, como mona es mona.

Rodríguez.—Pero oiga osté, que yo la he visto ensayar esta tarde y... (Gestos de duda.)

Empresario.—Miri, miri, déjese de cuentos; el caso es que da un lleno, que es lo que se buscaba, y si la matan que la maten, ¿sabe? A nosotros, ¿qué?

Rodríguez.—En eso tié osté rasón.

Empresario.—Lu que se busca, y nada más... ¡hombre! Ande, avise.

Rodríguez.—Voy allá. (Vase primera derecha.)

Empresario(Al Carpintero1.º)—¿Está todo listo?

Carpintero1.º—Todo, sí, señor. (Vase el empresario por el foro. Suena fuera un timbre eléctrico.)

PolinioyPrudencio

Polinio(Sacando casi en brazos a Prudencio.)—¡Vamos, hombre! ¡Pero no te pongas así! ¿Pero qué te pasa?

Prudencio(Temblando de miedo y con voz acongojada.)—¡Ay, Polinio! ¿Que qué me pasa?... ¡Pues que a medida que va llegando la hora del debut de mi hija, me se está poniendo un amargor de boca, y tengo un vacío de estómago que me muero! ¡Mira cómo tiemblo!

Polinio.—¿Pero hombre, qué has hecho de aquellos bríos?

Prudencio.—¡Ay, no sé, no sé! ¡Ay, Polinio de mi alma, oye! ¿Tú crees en serio que gustará la chica?

Polinio.—¡Pues no ha de gustar! La chica es un asombro de gracia. ¿Qué digo un asombro? ¡un aspaviento!

Prudencio(Con voz entrecortada.)—¡Ay, Polinio, no te choque esta emoción! Tú no sabes lo que es ver a una celebridad y decir: ¡eso es un engendro mío!

Polinio.—¡Me lo explico! Y además que comprendo tu miedo; porque si por una de esas cosas, que no lo mande Dios, la chica no gustase...

Prudencio.—¡Calla, hombre! (Aterrado y nervioso le da un puñetazo.)

Polinio.—¡No, si hablo enpletérito!¡Calcúlate tu situación! Sin dinero y sin barbería; porque aunque tu mujer siga con ella, con la Feliciana no hay que contar.

Prudencio.—¡Como que ayer me la encontré, me miró el saqué, se echó a reir y me volvió la cara!... ¡figúrate! (Se oye un gran rumor detrás del supuestotelón, rumor que remeda con la mayor exactitud al del público cuando invade un teatro: escúchanse entre el natural vocerío estas frases:¡Acomodador... a ver mi asiento!—¡Caramelos y bombones!—¡ElHeraldo!...Sin cesar en absoluto, se atenúan los rumores del público supuesto, para que no se pierda el diálogo.) ¡Ay! ¿oyes? ¿qué ruido es ese? ¿qué pasará? ¿qué es? (Impaciente.)

Polinio.—Voy a ver. (Se acerca, mira por el agujero del telón y dice con mucha alegría.) ¡La gente, la gente que entra!... ¡Ya están entrando!

Prudencio(Asustado y tembloroso.)—¿Entran ya? ¡Ay! ¡ay, qué emoción!

Polinio(Que sigue mirando.)—¡Y qué buen público! ¡Va a estar lleno!

Prudencio.—¡Ay! ¡Aquí quisiá yo ver a la Feliciana, a ese ser egoísta y bárbaro, que estará a estas horas roncando en su cama muy tranquila! ¡Ay, qué temblor! ¡Ay, que no creí que era esto tan emocionante! (Se escuchan bastoneos y muestras de impaciencia en el público.) ¡Oye!... (Los dos atienden.) ¿Qué pasa ahora?

Polinio.—¡Que se cansan de esperar! ¡Como no empiezan!

Prudencio.—¡Ay, pues que empiecen, que empiecen!... (Muy nervioso, y recorriendo el escenario dice a grandes voces.) ¡Que empiecen! ¡Que empiecen!

Polinio(Conteniéndolo.)—¡Calla, hombre!

DichosyRodríguez;luegoAntoñita;despuésEmpresarioy luego elInspector;por último,Trianón

Rodríguez(Saliendo. A Prudencio.)—¿Y la Antoñita?

Prudencio.—¡Ya debe estar; ya debe estar vestida!

Rodríguez.—¡Voy a avisarla, que empieza ella! (Acercándose a la puerta derecha.) ¡Antoñita! ¡Antoñita! (Llamando a voces.)

Antoñita(Dentro.)—¡Voy, voy en seguida!

Prudencio.—¡Ay, Polinio, llegó el momento! ¿Qué será de nosotros?

Polinio.—¡Ánimo, Prudencio! ¡El porvenir es tuyo!

Rodríguez(Asomándose por el agujero del telón.)—¡Molina, la sinfonía! (Se oye a poco un vals al piano. Antoñita sale por la puerta de la derecha, vestida de “coupletista”, con un traje corto, verde y rosa, de muy mal gusto; lleva muchas flores en la cabeza; saca en la mano un sombrero cordobés. Viene radiante de alegría.)

Antoñita.—¡Ya estoy! ¿qué les paece a ustedes el trajecito? (Contoneándose muy satisfecha.)

Polinio.—¡Precioso! ¡Una monada! ¡Una divinidaz!...

Prudencio.—Oye, ¿no será demasiao verde pal público?

Antoñita(Enfadada por la observación.)—¡Qué va a ser! ¿Usté qué sabe? ¡Ya verá usté en cuanto me vean qué murmullo! ¡Palteatro cosas vivas! ¡En vestir las voy a dejar a todas así!... (Empequeñecidas.)

Prudencio.—Sí, hija; si pué que tengas razón. Pero yo es que ya no veo de miedo. ¡Mira qué temblor! (Enseñándole la mano temblorosa.)

Antoñita(Enfadada.)—¡Caramba, padre! ¡pero qué pesao está usté con el miedo! ¡Jesús! que lo tuviese yo, güeno; ¿pero usté?... ¡Si sabré yo lo que va a pasar! ¡Un delirio en cuanto me vean y me oigan! y es que lo mismo me se da a mí del público este que del del Real, que el de cualsiquier lao. La cuestión pa gustar es atractivo, y desenvoltura, y cosas modernistas... ¡y déjeme usté a mí!... ¿Que todas saludan de esta manera? (Hace un saludo vulgar.) ¡Pues yo así!... (Hace un saludo raro moviendo la cabeza hacia la izquierda muy rápidamente y conuna sonrisa más rara que el saludo todavía.) ¡que tié más novedad! ¡y con esto y dos o tres ademanes que ha estudiao una servidora, el público en el bolsillo de una servidora!... ¡Va usté a verlo!

Polinio(Con entusiasmo.)—¿Pero no te animas de oirla?

Prudencio.—No; si yo también estoy seguro... pero... vaya... es que...

Antoñita.—¡Paece mentira! ¡Dudar de mí!... ¡Si gusto, como gustaré, no le vuelvo a mirar a usté a la cara!... ¡Merecía usté tener una hija tonta!

Rodríguez(Acercándose.)—¡Prevenida Antoñita!

Antoñita(Preparándose.)—¡Venga ya! (Acercándose a la primera caja.)

Rodríguez.—¡Arriba el telón! (Sube el telón y se llena de luz el escenario.)

Prudencio(Casi llorando.)—¡Ay, cómo me ha herido esa luz! ¡Hija mía, Dios te bendiga!

Polinio(A Antoñita.)—¡Ánimo!

Antoñita.—¡Me sobra! (Con indiferencia.)

Rodríguez.—¡Fuera! (Antoñita sale a escena, saluda y se oye un aplauso prolongado. Los personajes que están en escena y dos o tres tramoyistas quedan entre cajas de topes y arrojes mirando a Antoñita.)

Polinio.—¿Lo ves? (Con viva satisfacción y abrazando a Prudencio.)

Antoñita(Desde escena, sonriendo a su padre con disimulo.)—¿Ve usté el efecto del saludo?

Prudencio.—¡Qué aplauso! (Muy alegre.)

Rodríguez.—¡Tenemos una granclac! (Prudencio, indignado, le da un cogotazo. El piano deja oir un tango y Antoñita empieza a bailarlo muy mal y con ademanes raros; se pone el cordobés y se le cae en dos ocasiones. Se oyen en el público risas prolongadas.)

Prudencio(Con angustia.)—¡Ay, paece que se ríen! ¿Qué será?... ¿Qué es?... ¿Qué es?... ¿Qué es?...

Rodríguez.—No sé... ¡voy a ver! (Vase a mirar por detrás del foro.)

Polinio.—¡Nada, que se conoce que hace gracia, que gusta!... ¡Que les ha chocao lo del sombrero! (Se acentúan las risas en el público y se escuchan toses burlonas.)

Prudencio.—¡Ay, Polinio, que paece pitorreo! (Lo dice muy azorado.)

Polinio.—¡No, hombre, qué va a ser!

Antoñita(Sin dejar de bailar se acerca a la caja donde está su padre, y al dar una vuelta, dice muy rápidamente y con cara de angustia que trueca en seguida en el gesto sonriente que pone constantemente al público.)—¡Se me ha desatao una cinta! (Habla con gran rapidez.)

Prudencio.—¡Recontra! (Aterrado. A Antoñita.) ¿Salgo a atártela?

Polinio(Sujetándole.)—¡No por Dios! ¿Dónde vas? (Siguen en el público las toses y las risas.)

Prudencio.—¡Que se esperen un poco y ven y te la ato!

Antoñita(Que baila ya azoradísima.)—¡No sé de dónde es!

Una voz(En el público.)—Pero, ¿quién te ha vestido?

Prudencio.—¡No sigas!... ¡Ven, ven, Antoñita!

Polinio.—¡Calla, hombre, calla, por Dios! ¡Que la azaras!

Antoñita(Sin dejar de bailar.)—¡Y me se está cayendo una liga!

Prudencio.—¡Dios mío!

Una voz(Atiplada, del público.)—¡Pero si eso es una niñera!

Otra voz.—¡Asaura!

Voces.—¡Callarse!

Otras.—¡Fuera laclac! (Siguen rumores fuera.)

Antoñita(Bailando cada vez peor y casi llorando ya.)—¡Ay, que me muero de angustia!

Prudencio.—¡Éntrate, éntrate y no sigas!

Rodríguez.—¡Deje usté de bailar! ¡El cuplé, el cuplé en seguida! ¡Pronto, el cuplé, Antoñita! ¡Valor! (Todos hablan a un tiempo, el público grita y patea;Antoñita, cada vez más azorada, hace un desplante ridículo y termina el baile entre carcajadas y voces de burlona aprobación. El piano preludia el cuplé.)

Polinio.—¡Duro en el cuplé, que te haces con el público!

Prudencio(Furioso y a gritos y desesperado.)—¡Gritarla, con lo que vale esa criatura! ¡Porque lo vale! ¡A qué andar ya con modestias! ¡Lo vale, sí, señor! ¡Lo vale!

Rodríguez.—¡Calle usté ahora! (Antoñita empieza a cantar con voz temblorosa.)

Antoñita.—(Cantando.)

¡Ay, que me voy a morir!¡y tú me vas a matar!¡Ay!... (Hace un gallo.)

¡Ay, que me voy a morir!¡y tú me vas a matar!¡Ay!... (Hace un gallo.)

¡Ay, que me voy a morir!¡y tú me vas a matar!¡Ay!... (Hace un gallo.)

¡Ay, que me voy a morir!

¡y tú me vas a matar!

¡Ay!... (Hace un gallo.)

Una voz(Del público.)—¡Qui-qui-ri-quí! (Risa general.)

Prudencio.—¡Cochinos! ¡Dejarme salir!... ¡Cerdos!

Polinio.—¡Cállate, Prudencio!

Antoñita.—(Cantando con voz llorosa.)

El moreno que me enloquecíase casa pa Mayo,que yoiznore, por Dios, la noticiasi no me desmayo.¡Ay, los hombres, mamaíta, mamaítade mi corazón!

El moreno que me enloquecíase casa pa Mayo,que yoiznore, por Dios, la noticiasi no me desmayo.¡Ay, los hombres, mamaíta, mamaítade mi corazón!

El moreno que me enloquecíase casa pa Mayo,que yoiznore, por Dios, la noticiasi no me desmayo.¡Ay, los hombres, mamaíta, mamaítade mi corazón!

El moreno que me enloquecía

se casa pa Mayo,

que yoiznore, por Dios, la noticia

si no me desmayo.

¡Ay, los hombres, mamaíta, mamaíta

de mi corazón!

Una voz.—¡Ande usté a vender décimos!

Prudencio.—¡Insúltalos! ¡Ladrones! ¡Asesinos! (Frenético de ira.)

Antoñita(Cantando.)

¡Qué embusteros, qué falsos, qué pillos,qué pérfidos son!

¡Qué embusteros, qué falsos, qué pillos,qué pérfidos son!

¡Qué embusteros, qué falsos, qué pillos,qué pérfidos son!

¡Qué embusteros, qué falsos, qué pillos,

qué pérfidos son!

(Acercándose.) ¡Ay, padre, que yo estoy muy mala!...¡Yo me muero! (Intenta cantar otra vez, desafina y se produce un pateo formidable, voces e insultos.)

Rodríguez.—¡AlPepito! ¡AlPepito!

Antoñita(Cantando.)

Retírate, por Dios, Pepito,retírate, por Dios, que grito.

Retírate, por Dios, Pepito,retírate, por Dios, que grito.

Retírate, por Dios, Pepito,retírate, por Dios, que grito.

Retírate, por Dios, Pepito,

retírate, por Dios, que grito.

Una voz(Del público.)—¡Retírate tú!... (Risas, toses, aullidos.)

Antoñita(Llorosa, sofocada y sin saber lo que hace deja de cantar y grita dirigiéndose al público.)—¡Indecentes! (Vocerío espantoso, gritos, imprecaciones. Cae el telón. Llorando, acongojada se abraza a Prudencio.) ¡Ay, padre de mi alma, que creo que no he gustao!

Prudencio(Sosteniéndola en sus brazos.)—¡Pues no has de gustar hija mía!... ¡Han sido dos o tres!... ¡Morrales! ¡Golfos!... ¡No llores, hija!

Polinio.—¡Cálmate, cálmate, Antoñita! (Sigue oyéndose fuera un alboroto horrible.)

Antoñita(Angustiadísima.)—¡Ay, agua, agua, que me ahogo!

Prudencio(Suplicante.)—¡Por Dios! ¡Por caridad! ¡Un poco de agua!

Empresario(Saliendo primera derecha hecho una fiera.)—¡Nos ha perdido! ¡Insultar al público! ¿Qué ha hecho usted?

Polinio(Con ira.)—¡Qué sabe la chica!

Rodríguez(Sin dejar de mirar por el telón.)—¡Y no callan!

Empresario.—Pero, ¿qué quieren?

Rodríguez.—¡Rompen las butacas! (Miran los dos por el telón.)

Antoñita.—¡Ay, a mi casa! ¡Llevarme a mi casa! ¡Yo me muero aquí, me ahogo! ¡Vámonos!

Inspector(Furioso.)—¡La empresa! ¡A ver, la empresa inmediatamente!

Empresario.—¡Servidor!

Inspector(Con tono imperativo.)—Es necesarioque esta señorita salga inmediatamente a pedir perdón al público, inmediatamente.

Prudencio(Frenético de coraje.)—¿Qué? ¿Mi hija a pedir perdón a esos golfos? ¡Primero me ahorcan!

Inspector.—O pide perdón, o me la llevo detenida inmediatamente.

Prudencio.—¡Detenida mi hija! (Furioso.)

Antoñita(Sollozando y aterrada.)—¡Ay, no por Dios, perdón!... ¡Ay, no padre, detenida no! ¡Ay, que no me lleven, por Dios! (Se abraza a su padre como quien se refugia de un peligro.)

Prudencio.—¡No hija; me matarán antes!

Inspector.—Pues que salga inmediatamente.

Empresario.—Sí, hombre, que salga; verá usted, si no cuesta nada. (Empujando a Antoñita.)

Polinio.—Sí, hombre, es mejor, déjala. (Trata de que Prudencio suelte a su hija, que es zarandeada por unos y otros.)

Prudencio.—¡Mi hija humillada!

Antoñita.—¡Sí, señor; deje usted, padre, saldré! ¡Después de todo, he faltao! Así no se me llevarán, ¿verdá? ¡Que suban el telón! ¡Ay, sostenerme! (Desfallecida, sin poder casi andar.)

Rodríguez.—¡Arriba el telón! (Sube el telón.)

Empresario.—Vamos. (Empujándola.)

Antoñita(Sale trémula, cogida a los bastidores; al verla el público protesta y grita.)

Voces.—Chist... (Imponen silencio.)

Antoñita(Entre el hipo amargo de un llanto mal contenido.)—¡Re... re... respetable público!... ¡Perdón! (Se echa a llorar amargamente y cae arrodillada. Baja el telón en silencio.)

Prudencio(Sale a cogerla.)—¡Canallas! ¡Asesinos! (Llorando.) ¡Hija mía! ¡Yo, yo tengo la culpa! ¡Perdón, hija mía! ¡Perdóname! ¡Insultarme a mí!... ¡Matarme a mí, si queréis... pero a este peazo e mi alma!... (Llora.)

Polinio.—¡Vamos, vámonos! (Sacándolos del escenario.)

Empresario.—¡Vaya, fuera, fuera, despejar! (Los empuja a un rincón.)

Rodríguez.—¡Libre la escena! (Empujando a todos.)

Antoñita.—¡Ay, sí... nos echan!... (Angustiadísima.) Vámonos... ¡pero con mi madre!... ¡Llevarme con mi madre!

Prudencio.—¡Sí, hija, sí! Polinio, trae la ropa en un rebuño.

Polinio.—¡Voy en seguida! (Vase puerta derecha.)

Empresario(Empujándolos.)—¡Libre el paso! (A Rodríguez.) Que salga la Trianón y les cante la pulga, a ver si los contenta.

Rodríguez.—¡Trianón! ¡Trianón! (Dando voces primera derecha.)

Trianón(Saliendo.)—Aquí estoy. (Viste de cupletista.)

Rodríguez.—¡Sugestiva, niña, sugestiva: a ver si los amansas!

Trianón.—Conmigohocican... Verá osté. Arriba er trapo. (Esto último lo dice mirando arriba.—Se levanta el telón, se oye el tango, empieza a bailar y se oyen voces en el público.)

Voces.—¡Esto, esto!... ¡Ahí lo bueno!... ¡Tu madre!... ¡Olé!... (La Trianón baila de un modo descocado e indecente.)

Polinio(Sale, puerta derecha, con un lío de ropa y el mantón, y se acerca donde están Prudencio y Antoñita abrazados.)—¡Vámonos! (En este momento hace la Trianón un desplante y el público aplaude, quedando luego en silencio.)

Antoñita(Llorando.)—¡Cómo la aplauden a esa! ¿Por qué no habré gustao yo así, padre?

Prudencio(Con amargura.)—¿Que por qué no has gustao así? ¡Pues porque Dios no me ha querido castigar del todo, hija mía! (Salen por detrás del telón del foro. Sigue bailando la Trianón y el público jaleándola.)

Mutación


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