ALCAZAR FRANÇAISH. CHAILLET.—DIRECTOR PROPIETARIOLUNES 16 DE ABRIL DE 1877PROGRAMALOS DOS CIEGOS(OPERETA)GiraffierM. Mary.PatachonM. Julien.ORQUESTA.Le PartaguerM. Renoult.YáMme.Desdet.CalifourchonM. Mary.TamerlanM. Julien.ORQUESTA.Los muchachos panaderosM. Renoult.El mendigo españolM. Rossi.El gran resorteM. Mary.ORQUESTA.LA ESCALERA EXCUSADA.AunéM. Cadic.GustavoM. Julien.Para el Sábado próximo, estreno de la Srita. MARIA TURGIS.SE COMIENZA A LAS OCHO.Todos los Sábados hay MATINES para las SEÑORAS y los NIÑOS.Se suplica al público muy respetuosamente, no golpée en las mesas.El boleto de entrada da derecho á un consumo de 5 centavos.Precio de entrada:—25 centavos.
El Alcázar Frances está situado en las esquinas de Chartres y Conti.
—No hay que perder momento, dije á Joaquin; asaltemos el Alcázar, que no es mal recurso de distraccion en las alturas á que nos encontramos.
—Así me pensaba que discurriria vd.
A la hora anunciada, y en ménos que canta un gallo, estuvimos listos y á las puertas del Alcázar.
Es el Alcázar un salon comun de diez y seis varas cuadradas, poco más.
En el centro del salon hay seis robustas columnas de madera, que le dividen en naves; la central, amplia, y las laterales, que fungen como de tránsito, un tanto angostas.
Cercanas á las paredes hay mesas, porque en realidad se trata de unbar-roomó cantina en que se expenden licores.
Pero en el centro, y cerca del fondo, hay bancas paralelas con latas á su frente, y poco más altas que los asientos, en donde se colocan los vasos y suele sostenerse un plato en muy difícil equilibrio.
En uno de los corredores está la cantina, que es al mismo tiempo expendio de tabacos; el servicio se hace por numerosos domésticos que parten del mostrador y recorren las mesas, distribuyendo licores y excelente cerveza, á la vez que unos chicos giran entre la concurrencia ofreciendo puros y cigarros, y otros, en cajoncitos pequeños, venden dulces y bizcochos.
Las columnas de que hemos hablado sustentan en la altura un tapanco con su barandilla, y aquella es la galería en que las graciosas hijas del Sena y las criollas, ostentan sus gracias.
Dos tiras de madera, y entre ellas un cajon de canto suspendido de delgados, pero fuertes cordeles, conducen vasos,copas y botellas de un lado del mostrador á las regiones superiores, y el constante movimiento del elevador, da á entender que no siempre domina la austera sobriedad en las altas regiones.
El fondo del salon tendrá ocho varas á lo más, ocupadas con el palco escénico, con su telon rumboso y su orquesta al frente: de suerte que es una representacion en familia.
Es increible todo el partido que sacan empresario y actores de tan corto espacio.
Pero se desplegan grandes horizontes, se ven montañas, se dan batallas, y el salon y el palacio aparecen á lo vivo con sus accesorios, en que campea notable propiedad.
En lo que hay positiva riqueza es en el repertorio teatral, en esa multitud devaudevilles, de canciones, de refranes y de chistes, verdaderos tesoros de gracia y talento.
La risa, la mueca, el brinco, la coquetería, la caricatura, encuentran inventores y perfeccionadores; el público, que tiene derecho á consumir por valor de cinco centavos por el boleto de entrada que vale veinticinco, está muy distante de conformarse con la taxativa oficial, y entre risas y lágrimas, palmadas y arranques de entusiasmo, hace desaparecer toneles de cerveza.
El humo, el ruido de los vasos, las conversaciones acaloradas, el apeñuscamiento de la concurrencia, dan extraño carácter de animacion al cuadro, esencialmente en los entreactos; pero realmente guarda todo el mundo la mayor decencia y compostura, de suerte que nunca presenciamos un solo escándalo en el Alcázar.
Los concurrentes asíduos tienen sus actores favoritos, lesalientan, les miman, les presentanbouquetsy en sus beneficios les obsequian.
Pero vdes. no pueden figurarse todo lo que hay de chiste, de buen humor, de gracia, en aquel teatrito.
El conjunto es de personas educadas y bien recibidas en sociedad.
Con las representaciones alternan piezas escogidas de canto y baile, recuerdos de las costumbres íntimas de la Francia, peculiaridades fisionómicas de determinada provincia, de determinado acontecimiento histórico. Otras veces era laChaumier, eraMaville; y un poste, un árbol, un incidente cualquiera, servia para despertar los recuerdos, y que en el aire que hacia temblar el canto, aquellos franceses bebieran la patria. Entónces saltaba el ritmo de los actores al palco, las miradas se iluminaban, los cuerpos se erguian y pasaba entre lafanfarrede la orquesta, patria, amor, familia, creencias y cuanto tiene de más querido el alma del mortal.
Nosotros aplaudiamos al placer ajeno, dábamos nuestro escote al legítimo regocijo de los que sienten y aman, y esto hacia que tocasen con las nuestras sus copas aquellas gentes, y que despues estuviéramos iniciados hasta en la alta diplomacia de los bastidores.
Cerca de las doce de la noche acababan las funciones del Alcázar.
Alcalde y yo nos retirábamos por aquellos callejones desastrados, tropezando en las banquetas desiguales; pero eso sí, remedando el canto y el bailete de los cómicos
Nous ne sommes ni hommes ni femmesNous ne sommes que d'Auvernians....!!
Nous ne sommes ni hommes ni femmesNous ne sommes que d'Auvernians....!!
Nous ne sommes ni hommes ni femmesNous ne sommes que d'Auvernians....!!
Nous ne sommes ni hommes ni femmes
Nous ne sommes que d'Auvernians....!!
No somos ni hombres ni mujeres: somos de Aubernia....cualquier cosa.... pero de esas bojedades que quitan la murria y que valen mucho por lo mismo.
En la ciudad reinaban las tinieblas.... á muy largos trechos encontrábamos algun policía que marcaba las horas y advertia de su vigilancia, golpeando con su macizo baston la orilla de la banqueta.......
A dormir, chicos.