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XIIVisitas á la Sra. Townsed.—Situacion política descrita por Lancaster Jhones.—Dos incendios.—Viaje de Alcalde.—Despedidas.—Salida de Orleans.

Visitas á la Sra. Townsed.—Situacion política descrita por Lancaster Jhones.—Dos incendios.—Viaje de Alcalde.—Despedidas.—Salida de Orleans.

Nuestra partida de Orleans se anunció al fin, á pesar de que, aunque avanzada la estacion, no se alteraba, como nos habian dicho, el estado sanitario.

Sobre salubridad quisiera tener presentes las conversaciones todas del Dr. Havá, quien conociendo México, hacia observaciones llenas de exactitud, y extraordinariamente benéficas.

—Orleans, me decia, está en condiciones mucho más desfavorables que México, y la prevision de las autoridades y su cuidado han disminuido en mucho los horrores del vómito y otras enfermedades.

Me hablaba, y me llevó á la fábrica de unos carros de losque pendia una trompa degutta perca, la que aplicada á un depósito cualquiera de fango ó inmundicia, produce la absorcion muy violentamente, sin que se perciba mal olor ninguno.

Este sistema aplicado á nuestras atarjeas, produciria el ahorro anual de millares de vidas, que mueren envenenadas año por año por la limpia.

Mostróme unos cilindros con una grilla, que colocados en caños subterráneos y encendiéndose en ellos astillas ú otros combustibles, producen la purificacion de la atmósfera.

Las letrinas de codo, las rejillas colocadas en el interior de éstas y la aplicacion de desinfectantes, han sido objeto de su estudio especial, y cada una de esas mejoras la presenta, barata, practicable y adecuada á las necesidades de México. A mí me parece increible que no se hagan tentativas para plantear cualquiera de los sistemas del Dr. Havá.

En México hay personas que conocen esas máquinas y que encarecen sus excelencias, como Roa Bárcena, Mancera y otros: hay sabios dedicados á estudios higiénicos como el Dr. José María Reyes, Gumesindo Mendoza, Liceaga, Galan, Romero y otros muchos, porque en México los estudios médicos son concienzudos y brillantes, como en ningun otro punto de América.

¿Por qué el Consejo de Salubridad no ha emprendido un estudio sério sobre esta materia? ¿por qué la mejora de la salud y las garantías de la vida no ocupan el primer lugar entre todas las mejoras? ¿por qué presenciamos impasibles la muerte de cinco ó seis mil personas anualmente, sacrificadas á la apatía, al abandono y á la ignorancia?

¿Por qué no hacemos que se juzguen como reos á esosfuncionarios, rastreros y aduladores en las elecciones y las fiestas cívicas, y á los que no se debe un puño de cal en una cloaca que propaga el tifo y derrama la muerte y el espanto por todas partes?

Mis frecuentes visitas á la Sra. Townsed fueron para mí motivos de solaz y de instruccion.

Si la eminente, poetisa brilla por la excelencia de su númen y por una feliz alianza de grandeza, de concepciones y de sensibilidad exquisita, en el interior doméstico es la noble matrona, la tierna madre de familia y la mujer modesta y sencilla, encanto de cuantos somos sus amigos.

Xarifa, que es el nombre de la Sra. Townsed en la república de las letras, se distingue por su flexibilidad de entonacion y por un tinte de melancolía con que reviste sus obras, que mucho agradan.

Es vasta, sólida y variada la instruccion de Xarifa, y su modestia es tal, que muchas personas que la tratan de cerca, la estiman ante todo como excelente madre de familia.

Tiene Xarifa tres hijas hermosísimas, y que balancean la flor de sus años tempranos en las auras de las gracias.

Cora es alegre y tierna como una mexicana; otra de las jóvenes se desprende gozosa de los brazos de la niñez, y no dora de lleno el sol de la juventud la frente de la niña; y otra, jóven, tímida, delicada como una sensitiva, que deshoja con sus labios de carmin palabras españolas, y hacen contraste su seriedad y su voz que ahueca cuando habla español, con la belleza ingénua de su fisonomía y con sus grandes ojos negros.

La familia Townsed era especialmente afecta á Gomez del Palacio, que es cumplido caballero en su trato con señoras, y cuya conversacion fácil y oportuna es verdaderamente encantadora.

Es la casa de Xarifa centro de reunion escogida de personas de alto mérito, y ella sola bastaria para dar muy alta idea de la buena sociedad de Nueva-Orleans.

Los jóvenes se rodean del piano, cantan y conversan alegres; la señora mantiene en todas partes el buen humor, y los amigos de Mr. Townsed charlan de negocios y de lo que les ocurre, aislándose ó tomando parte en la conversacion general.

Hace pocos años fué nombrado Mr. Townsed, en union de Mr. Colon y otros caballeros de parte del comercio de Orleans, para estudiar nuestras relaciones mercantiles y procurar su fomento. Yo he leido varios de esos informes que me parecen de alto mérito, y de los que un hombre como el Sr. Romero, ministro de Hacienda, podria sacar mucho partido.

Además de los excelentes amigos que he mencionado, debo curiosas noticias á mi amado M. Palmer, inglés lleno de nobleza y de saber, director de uno de los bancos más acreditados.

Todas esas noticias, todos esos datos que yo recogia como al vuelo, y por decirlo así, desde la ventanilla de mi wagon viajero, merecen sérias reflexiones, estudios constantes; convertir en armónicos nuestros intereses con todo el mundo, utilizar nuestros cónsules, economizar chismes diplomáticos, abrir competencia de garantías y goces en nuestro suelo al emigrante y hacer de las tarifas pactos de alianza,como lo supieron hacer en 1860 la Francia y la Inglaterra, teniendo intereses más encontrados y preocupaciones más arraigadas que nosotros y los Estados-Unidos.

Me solazaba de estas visitas, que eran para mí sérias ocupaciones, con mis correrías por el mercado, lasMatinés, que convierten la calle del Canal en un Olimpo de deidades, y en donde se exponen con trages domingueros, el tipo frances, airoso y seductor; la cuarterona esbelta y subversiva; la americana, régia y soberbia, y la negrilla zandunguera, con su gorro lleno de flores, su sombrilla y sus guantes como cualquiera catrina.

Otras veces, con la adorable familia de Julia, emprendia el viaje á uno de esospic-nicde extramuros que realmente me deleitaban.

Un campo raso cubierto de césped, donde juegan y saltan parvadas de preciosos niños, un gran tablado con su barandal y en uno de sus extremos una buena orquesta, en que menudean pistones y trompetas de todas hechuras, una cantina en que se sirve nieve, aguas frescas, cerveza y licores: hé ahí todo el aparato escénico para los bailes al aire libre, más alegres y más animados del mundo.

El estudiante, el artesano, el tendero, el elegante, el juez y el calesero, se confunden y se revuelven con multitud de viajeros á quienes da nacionalidad el placer, y tienden sus brazos las bellas para embarcarlos en un wals vertiginoso, ó en una cuadrilla circunspecta; y como existe el hábito del respeto mútuo, no se conocen las riñas, y se verifican milagros de confraternidad, superiores á los que podrian ordenar las leyes más sábias y meditadas.

¡Qué desgarbo ysans façonde aquel yankee! qué zandunga de aquel habanero maldito! qué aire de perdonavidas de aquel tendero de la tierra de María Santísima! qué tenacidad, y qué furia, y qué aguante de aquella pareja de alemanes!

Los chicos aturden con sus gritos; el clamoreo de la orquesta envía sus ecos á gran distancia; de los montes van descendiendo las sombras; en el confin del cuadro se balancean mil buques como meciéndose en las caudalosas aguas del Mississippí.

Mis horas de permanencia en elBording, las empleaba con mis compañeros, ya obligando al condescendiente Jorge Hameken á que me buscase libros y tocase el piano, que como ya he dicho, lo pulsa con maestría, quitándole de su tresillo y de su ajedrez, para el que tiene constancia inverosímil; á Rocha le forzaba á que me hablase de sus viajes y me contara cuentos, porque lo hace muy bien, arrebatándole de las manos sus mapas y sus libros militares, que estudiaba constantemente; ya, por fin, poniendo á discusion mis dudas sobre las instituciones americanas y las cuestiones sociales, abandonando Iglesias sus lecturas filosóficas que duraban ocho y nueve horas diarias, Gomez del Palacio sus estudios de los clásicos griegos y latinos, y Lancaster y Alcalde sus apuntaciones políticas.

En una de las veces que entraba al cuarto de Lancaster, siempre en mucho arreglo y recibiendo como de cumplimiento á sus amigos, siendo el más dulce y el más tierno, en medio de una sequedad y concentracion que parecen afectadas, le encontré, contra su costumbre, hecho un predicador, imponiendo á un mexicano amigo, de la cuestion americana; y aunque ya se ha tocado esta materia, creo quela corrobora la conversacion de mi querido Alfonso, que yo copié con cuanta exactitud me fué posible.

LIT. H. IRIARTE, MEXICOCorreo y Aduana.N. Orleans.

LIT. H. IRIARTE, MEXICOCorreo y Aduana.N. Orleans.

LIT. H. IRIARTE, MEXICOCorreo y Aduana.N. Orleans.

Aunque sea de prestado, déjenme poner bonito este capítulo. Algo se me ha de perdonar. Habla Lancaster:

"Desde que concluyó la guerra de separacion, el Norte no ha cesado de hacer sentir sobre el Sur todo el peso de la derrota, no habiendo ejemplo alguno de guerra civil, en que haya sido mayor el abuso de la victoria.

"Algun tiempo despues de la caida de Richmond, los campos talados habian cubiértose otra vez de sementeras, y las ciudades y aldeas destruidas, estaban reemplazadas con nuevas construcciones. Pero las libertades políticas y mercantiles de los Estados rebeldes no alcanzaron amnistía como los prisioneros hechos en el combate. Estos volvieron pronto á sus hogares, aquellas tardaron mucho en volver.

"El gobierno de Washington, despues de su triunfo y del restablecimiento de la Union Americana, puso los destinos de esos Estados en manos de los enemigos más tremendos de la causa separatista, á los cuales se permitia, ó por lo ménos se disimulaba todo abuso de poder que tuviese por objeto abatir más á los vencidos. Los gobernadores que les eran impuestos, á semejanza de los que la república romana enviaba á las provincias sojuzgadas, solicitaban y obtenian estos empleos como una recompensa de sus servicios prestados durante la guerra, como la parte del botin á que se creian con derecho indisputable, y como un mediolícitode enriquecerse.

"Los surianos llamabansacos de viajeá estos gobernadores, á los jefes de los acantonamientos militares y á los demás agentes federales, de cuya tiranía y codicia fueron víctimas indefensas. Hé aquí la significacion maliciosa de ese apodo: Esos empleados eran generalmente hombres sin moralidad, sin fortuna, ni medio honesto de adquirirla, y se ponian en camino para tomar posesion de su encargo, sin llevar consigo mas que lo encapillado, unasegundacamisa y undescabaladocalcetin en su maleta, cuando ésta no estaba enteramente vacía; y siempre volvian al Norte con el sacolleno. A propósito de esto, en Orleans se refieren varias anécdotas de un generalyankee, que fué, á la terminacion de la guerra, uno de los primeros procónsules de la Luisiana.

"Este general, al dejar el hotel en que se alojó, se llevó todas las cucharas de plata que habia para el servicio de los pasajeros; y tanto se habló de esta ocurrencia en los periódicos, y tantos epígramas se hicieron sobre este tema, que elyankeellegó á ponerse de un humor negro é intratable, el cual solo se disipaba un poco el dia en que él podia robarse alguna otra cosa. Nadie se atrevia á pronunciar la palabracucharaen su presencia, porque era como mentar la soga en casa del ahorcado.

"A un médico que le prescribiócucharadasde qué sé yo qué específico, trató de darle de bastonazos, sospechando que elrécipeera unapulla, y el facultativo tuvo que cambiar esta fórmula por la de píldoras.

"Un dia el general invitó á almorzar á varios amigos suyos en una fonda, y á la hora de los postres quiso hablar reservadamente con ellos sobre negocios políticos. En consecuencia, ordenó al criado que les servia, que les dejase solos; pero el criado no obedeció, permaneciendo cerca de la mesa.

—"¿No ha oido vd. la órden de retirarse? le preguntó el general con enojo.

—"Sí, señor; pero no puedo hacerlo.

—"¿Por qué?

—"Porque soy responsable de la vajilla. Los hombres encargados de reorganizar y conservar la administracion de los Estados separatistas, fueron—aunque con varias y honrosas excepciones—dignos ejecutores de los designios de depresion y nulificacion que han dominado en la política del Norte respecto del Sur. Se atacó al comercio y la produccion de esos Estados, en sus principales fuentes, por medio de medidas administrativas que les han hecho de mucho peor condicion que las del resto de la poderosa y floreciente república americana; y una decadencia lenta y progresiva de todos los elementos de la riqueza pública, vino profundizando más cada dia las huellas de los vencedores, á la vez que el encono y resentimiento de los vencidos.

"Esa política abre campo á consideraciones importantes. ¿Cuáles eran las ideas que les inspiraba y el objeto á que se dirigia?

"Debe advertirse, ante todo, que el término que tuvo la guerra civil, implicó no solo el triunfo de los altos principios nacionales y humanitarios de la conservacion de la unidad americana y de la emancipacion de los esclavos, sino tambien el triunfo y la preponderancia definitiva de los intereses del partido republicano, sobre los del partido demócrata, que se habian estado disputando entre si con vária suerte los destinos del país. El segundo ha tenido siempre en el Sur hondas raíces y sus mejores elementos, y la afirmacion del primero en el poder, consistia en impedir que los Estados rebeldes recobrasen su antigua prosperidad. A este propósito se asociaba el temor, que aun no desaparece, de que se levante de nuevo la terrible idea separatista, robustecida por el espíritu de la venganza.

"Examinada la cuestion bajo este punto de vista, se comprende y se puede políticamente justificar el sistema depresor que el Norte adoptó en sus relaciones de todo género con el Sur. Pero la reaccion era natural é inevitable, y se vino operando de un modo incesante, hasta llegar al extremo de amenazar hoy al partido republicano con una próxima é indefectible derrota en el campo electoral, derrota que ya se habria consumado en las últimas elecciones presidenciales, á no haber intervenido el fraude, para evitar que se computasen todos los votos que obtuvo el candidato demócrata. El fraude produjo en esta vez la usurpacionlegalyconsentida por el país, del poder ejecutivo; pero fué impotente para hacer preponderar en la cámara de representantes los intereses del partido republicano, que se encuentra en ellos en minoría.

"El actual presidente, Mr. Hayes, se ha visto por esto en la necesidad de apelar á las transacciones con sus adversarios, para mantener la armonía entre los poderes, y librarse de una acusacion que le haria descender de su puesto ántes de tiempo; mas, inclusive él mismo, apénas hay ahora en aquella república quien no esté cierto de que el futuro presidente será demócrata.

"Los Estados del Sur se han ido emancipando uno tras otro de la tutela del Norte; y en Orleans, principal poblacion de la Luisiana, vimos nosotros romperse el último eslabon de esa cadena política. Verificáronse allí, al propiotiempo, las elecciones federales y las locales, bajo los auspicios de un gobernador republicano, que recibia y ejecutaba las instrucciones de la convencion de su partido, las cuales no eran otras, que hacer triunfar la candidatura de Mr. Hayes para la presidencia, y la de Mr. Packard para el gobierno del Estado.

"Difícil era la empresa, pues siendo demócratas un 75 por ciento de los habitantes, y hallándose alentados por el ejemplo de otras localidades, resueltos á acabar con la preponderanciaoficialde los hombres del Norte, se iba á dar el espectáculo más escandaloso de una lucha abierta entre el poder y la opinion pública. El poder, apoyado por la fuerza federal, aceptó y sostuvo esta lucha, empleando todos los recursos de que disponia y todos los artificios maliciosos que lachicanaelectoral podia sugerir; y como todos sus esfuerzos se estrellasen contra la voluntad popular, enérgica y casi unánimamente expresada en favor de Mr. Tilden y de Mr. Nicholls, candidatos demócratas, el primero para la presidencia de la república, y el segundo para el gobierno de la Luisiana, se apeló entónces al medio de suplantar votos, y falsificar expedientes electorales.

"De allí resultó una eleccion doble, tanto federal como local. Dobles expedientes se mandaron al escritorio de Washington, uno por el pueblo y otro por el gobierno de la Luisiana, conteniendo uno los sufragios verdaderos favorables á Tilden, y el otro los sufragios supuestos en favor de Hayes. A la vez, ambos partidos declararon legítimamente electo gobernador á su respectivo candidato. Instaláronse, pues, en Orleans dos administraciones, la de Nicholls y la de Packard; pero era tal la debilidad de este último, que tuvo que mantenerse encerrado en su casa oficial, custodiada á todas horas por centenares de policías que la cercaban, y por un regimiento de tropas federales, guardando las puertas y las azoteas, para impedir que el pueblo, en un arranque de mal humor, colgase de los balcones al último vástago de la dinastía de loscarpet-vags(sacos de viaje).

"Era espectáculo digno de verse la multitud desarrapada y hambrienta, compuesta de empleados y de pretendientes de empleos, que como abejas en derredor del panal, circulaban por las calles adyacentes alpalaciode Packard. En su mayor parte, los amigos de éste eran negros, en cuyo semblante se veia el sello de la estupidez, de la miseria, de la tristeza y de algo como la conciencia de que la causa de su jefe estaba perdida.

"Lo contrario acontecia respecto de Nicholls: lo más florido y granado de la sociedad neorlina formaba su apoyo; y una guardia nacional de más de 30,000 hombres, enteramente voluntarios, se organizó para sostenerle, costeando ellos de su peculio sus armas, equipo, etc.

"Todas las contribuciones eran enteradas en la tesorería establecida por Nicholls; y para que funcionase su gobierno con perfecta regularidad, solo le faltaba en un principio la mayoría de la legislatura, que como resto de la administracion anterior, reconocia lalegalidadde Packard; pero al último, varios miembros de ese cuerpo abandonaron sus filas, pasándose con todo y bagajes al enemigo, en medio de la rechifla de unos y otros.

"Tan solamente el habitual amor á la paz, que en los Estados-Unidos se estima como la base primera é indispensable del bienestar de todos y cada uno de los individuos,inclusive lospoliticians(políticos ópoliticastros); y tan solamente la esperanza de que, llegando á preponderar en Washington los demócratas, se reconocieran y respetaran, al fin, los derechos del pueblo de la Luisiana, pudieron salvar entónces á Orleans de un sangriento choque, en el cual, á no dudarlo, la tropa federal habria sido aniquilada en unas cuantas horas.

"Los discursos pronunciados en losmeetingsque se reunian al aire libre, los razonamientos de la prensa y los medios de representacion legítima, fueron las únicas armas esgrimidas contra el poder usurpador. Ni un solomuera, ni un insulto, ni el más pequeño desórden se mezclaban á aquellas imponentes manifestaciones, que concluian, casi siempre, por la adopcion de medidas pacíficas en pró de los ultrajados fueros de la libertad y de la justicia.

"Los artesanos, los banqueros y los comerciantes se reunian por gremios, para formular protestas contra la suplantacion del sufragio popular, elevadas á los poderes de la Union, en términos enérgicos al par que decorosos. Y en todos esos documentos, una cosa nada más se solicitaba del Ejecutivo federal: que hiciera salir su fuerza de Orleans; que dejara al pueblo en libertad para resolver la cuestion por sus propios medios.

"Veamos, entretanto, lo que ocurria en Washington. Se hace el escrutinio de votos para presidente de la república; y en los expedientes electorales forjados por las autoridades de la Luisiana y de la Carolina del Sur, aparece la candidatura de Hayes favorecida por un gran número de sufragios, miéntras que los expedientes verdaderos de los mismos Estados, arrojan una gran mayoría en favor de Tilden. No esposible computar unos y otros en el escrutinio: hay que decidir préviamente cuáles son los legítimos; y siendo este el primer caso de esa naturaleza, y no estando prevista la dificultad ni por la constitucion ni por los estatutos electorales, la cámara se resuelve á crear un recursoad hoc, un recurso extraño á las leyes y prácticas de la república: una comision de arbitraje, compuesta de quince individuos, siete de ellos caracterizados como pertenecientes al partido demócrata, y los otros siete como republicanos, y el décimoquinto como merecedor de la confianza de ambos partidos. Este último fué llamado por la prensa festiva,el fabricante de presidentes(Presidents-macker).

"Con solo desechar los votos que suplantó Packard en favor de Hayes, la eleccion de éste naufraga; triunfa Tilden, y con él los demócratas, y con los demócratas el Sur. Pero por el voto del décimoquinto miembro de la comision árbitra, se declaran legítimos esos votos y los que remitió el círculo republicano de la Carolina. Un hombre decide así de los destinos de los Estados-Unidos, sin que tenga para ello facultades constitucionales; y sin embargo, los vencidos se someten, y el pueblo americano entero reconoce la autoridad del electo, sin perjuicio de que algunos oradores de club se enfurezcan y se desgañiten, y de que algunos periódicos graben el retrato de Hayes á la cabeza de su primer columna, con la palabrafraudeescrita sobre la frente.

"¿Puede darse mejor bandera para una revolucion? Sin duda que no; y á pesar de esto, el derecho, la conciencia de la mayoría de los votantes y las instituciones mismas, son sacrificadas temporalmente en aras de la paz. Se ha preferido que este paréntesis en la tradicion constitucional, lo llene el fraude y no la sangre. Pero el partido demócrata llegó ya hasta las gradas del Capitolio, y allí se sienta tranquilo á esperar por cuatro años la hora de subir á la cúspide, y clavar en ella su enseña victoriosa....

"En último análisis, Packard ha hecho presidente á Hayes. ¿Qué debe esperarse? Una proteccion decidida é ilimitada de éste para aquel, puesto que los une el doble lazo de la comunion política y de la igualdad detítulos legales. Es el contratoaleatorioque con frecuencia hemos visto celebrarse y cumplirse entre los gobernadores de nuestros Estados y el presidente: "te enviaremos todoslos sufragios que necesites, y enviaremos tambien á las cámaras una recua de diputadosmansos; pero en cambio préstanos tus bayonetas para sostenernos."

"Y no obstante, el pueblo de la Luisiana continúa esperando é insistiendo en que se retire la fuerza federal, hasta que un dia lo logra; y tras del último soldado de la Federacion que sale de Orleans, marcha Packard, con la cabeza inclinada sobre el pecho, y con susaco de viajevacío...... aquella poblacion tan circunspecta durante la lucha como despues del triunfo, aguarda generosa hasta que deje de oirse el ruido de los tambores y pífanos de los regimientos que se alejan, para entregarse en brazos de la libertad, á todas las expansiones de un noble orgullo y de un inmenso júbilo!

"Tal fué el término de aquel conflicto. Los republicanos, en su despecho, acusaron á Hayes de ingrato. No sé hasta dónde pueda ser justo este cargo; pero debe decirse en obsequio de la verdad, que la situacion era ya insostenible, y que el presidente no podia, sin exponerse á perder su puesto,continuar manteniendo á Packard en el suyo. Más aún; á aquel le ha sido preciso, para ganarse la mayoría parlamentaria, ó neutralizar por lo ménos su hostilidad, adoptar un sistema de transacciones con el partido demócrata, segun lo he dicho ya, y el cual no se reduce solo á abrir camino en la administracion federal á algunas de las aspiraciones de ese partido, y á modificar sus relaciones entre los poderes generales y los Estados del Sur, sino que afecta tambien á la política exterior."

Solia interrumpir la monotonía de nuestra vida en la casa de Mad. Belloc, la llegada de viajeros, algunos de ellos mexicanos, y las visitas de nuestros amigos.

Entre los primeros, nos fué muy agradable la permanencia en nuestra morada de Enrique Mejía, caballeroso y servicial como todos le conocen, y su señora, americana, hija de una distinguida familia, y que tiene por México verdadera pasion.

Dos de las Sritas. Juarez y Benito, se alojaron en nuestroBording, y yo tuve las satisfacciones consiguientes al trato de personas cuyas virtudes y finura he admirado siempre, y á quienes amo tiernamente por verlas dignas de su heróico padre.

Entre las visitas nos favoreció Jorge la Serna, hombre á quien sus padecimientos tenian en grande extremo de postracion; pero conservando entre las ruinas de su salud el tipo generoso, simpático é inteligentísimo, á quien habia visto en mis tempranos años como gala y ornamento de la buena sociedad veracruzana.

Una noche me presentó Joaquin Alcalde, que era incansable en bondades para conmigo, á un caballero jóven y garrido, pero taciturno y de palabra breve y apasionada.

El Sr. G***, rico negociante español establecido en las cercanías de Orleans, habia presenciado el terrible incendio de Southern-Hotel, en San Luis Missouri, acaecido el 11 de Abril, y que tenia consternada á toda la Luisiana.

El Southern-Hotel es el mismo en que estuvimos á nuestro paso por Missouri, y ya recordarán nuestros lectores sus seis pisos, sus salones régios, el pavimiento de mármol, la techumbre y cúpula de cristales de su patio, y el conjunto que justificaba su costo de un millon quinientos mil pesos, inclusives doscientos mil pesos, precio de los muebles.

Alcalde quiso que un testigo presencial me refiriese aquella catástrofe, por ser algo de característicos los grandes incendios en los Estados-Unidos.

Endilgando Alcalde con la mayor habilidad la conversacion, logró que M. G*** nos refiriese el incendio del hotel, en los siguientes términos:

"Serian las dos de la mañana cuando el incendio estalló: hizo una erupcion en los pisos interiores y bodegas, y subió en columna irresistible al techo, desprendiéndose de ella corrientes de llama que invadieron corredores y escaleras, envolviéndolo todo en humo espesísimo que nos asfixiaba.

"La poblacion del hotel podria llegar á mil personas, y como si todas no hubieran tenido más que un solo acento, se elevó un espantoso alarido, que fué como el grito de lucha con la muerte.

"La densidad del humo apagó el gas, no partiéndose aquella tiniebla sino por una que otra ráfaga de llama queatravesaba zumbando y arrollando cuanto encontraba á su paso, descubriendo hombres, mujeres, niños y ancianos, corriendo sin objeto y cayendo y levantándose de nuevo entre las llamas, en espantosa confusion.

"Muchos de los habitantes de los pisos primero y segundo, se salvaron sin dificultad, saltando medio desnudos en el fuego. Pero desde el tercer piso, las hileras de cuartos estaban totalmente interceptadas, y no quedaba más medio de salvacion que las ventanas que daban á la calle.

"Aunque la llegada de los bomberos fué instantes despues que estalló el incendio, éste hizo rapidísimos progresos; las corrientes de fuego se precipitaban de uno en otro piso, como cataratas inmensas; corrian, trepaban á las alturas, enlazaban artesones y cornisas, y como que se despeñaban con ellas al abismo, envolviendo siempre algunas víctimas.

"Entónces, al espanto sucedió la demencia: muchos se lanzaban á la ventura en aquel mar inmenso de revueltas llamas, y sus cuerpos, achicharrados, quedaban balanceándose de alguna barra de fierro, en actitudes diabólicas.

"Los otros, para abreviar su agonía, se arrojaban de los pisos superiores á matarse: algunos quedaron con restos de vida, pero despedazándose y nadando en lagos de sangre.

"Pero la generalidad se precipitó á las ventanas, esperando auxilio de fuera, envueltos en humo, entre ráfagas de llama: se presentaban escenas horribles.

"Dos esposos jóvenes, estrechándose y pidiendo socorro.... una madre cubriendo á sus hijos con su cuerpo.... un anciano con las manos levantadas al cielo......

"El caer fracciones de muro, los gritos, los ayes de los moribundos, los alaridos de las madres, el llorar de los niños,la súplica, la blasfemia, todo lo que tiene el dolor de más desgarrador, imperaba allí.

"Los bomberos ponian sus escalas, pero eran insuficientes; unos se colgaban y se estrellaban el cráneo; los otros arrojaban cordeles, que no llegaban, ó si llegaban, se emprendian descensos riesgosísimos de los que sin embargo salvaron algunos.

"La distinguida actriz Katty-Clarton, que ya habia salvado de otros atroces incendios, tuvo bastante sangre fria, ántes que se hubieran destruido las escaleras, para empapar en agua varias toallas y sábanas, envolverse en ellas, precipitarse en las llamas, correr, rodar y llegar á la calle ardiendo y maltratada, pero sin lesion alguna.

"Otro individuo desgarró las sábanas, hizo con ellas fuertísimas cuerdas; se descolgó por aquellas alturas de cuarenta varas; pero tocó la extremidad de sus cuerdas.... y aun estaba como á sesenta piés sobre el abismo.... hizo esfuerzos inauditos, no habia modo de ascender, el hilo que le sostenia comenzaba á quemarse, sus brazos se rendian; convulso y retorciéndose al cabo de la cuerda, se persuadió sin duda de su muerte inevitable.... hizo un esfuerzo supremo, despues echó hácia atrás la cabeza con gesto horrible.... y se soltó, despedazándose sobre las piedras....

"El dia que lucia en los cielos no se atrevió á penetrar en aquel teatro de horrores, donde, de entre montones de escombros y cenizas, estuvieron extrayendo varios dias multitud de cadáveres."

Formalizóse al fin la partida de Alcalde, de mi compañero, de uno de los que habia tenido para conmigo las finezas de amigo, la ternura de hijo y la abnegacion de favorecedor. Una comision nuestra, que para él era costoso sacrificio, le urgió á tocar en la Habana pasando despues á México.

Lancaster, como siempre que lo asalta elspleen, se encerró en su cuarto; Gomez del Palacio y yo acompañamos á nuestro amigo al vapor, que salia á las ocho de la noche.

Nosotros tres íbamos con frecuencia á laLevée, es decir, á aquel mismo lugar á recibir ó despedirnos de nuestros amigos de México.

Esa noche el muelle estaba silencioso, los navíos parecian dormidos sobre las aguas; del lado opuesto del rio se veian los farolillos de algunas embarcaciones y se oian los cantos lejanos de los marineros despiertos.

Al principio, la conversacion era animada; despues, habia grandes ratos de silencio; los marineros acomodaban los equipajes; en las sombras habia grupos de viajeros, de cuyos grupos salian sollozos y palabras entrecortadas.

Al fin se dió el primer toque de marcha: subimos sobre cubierta con Alcalde y le dejamos instalado....

A poco, el vapor comenzó á andar y nosotros le vimos perderse, volviéndonos en silencio profundo á nuestra habitacion.

A los pocos dias de la partida de Alcalde, se anunció nuestra marcha para Nueva-York; pero dando un ligero rodeo para ver el Niágara.

De contadas personas tuve que despedirme en Orleans;pero esas personas son inolvidables para mí, y tienen lugar privilegiado en mi cariño.

La familia Townsed me dió cartas expresivas para Nueva-York y mostró profundo sentimiento por mi partida.

A Quintero le sorprendí acabado de levantar. Estaban sus roperos abiertos, sus útiles de aseo de fatiga, el libro acabado de cerrar sobre delburó, y él escurriendo agua.

—Chico.... quédate conmigo, fueron sus primeras palabras: adivinaba el triste objeto de mi visita.

—Ya sabes que no es posible.

—Mira: te dejo para tí solo estas dos piezas. Ahora, ven por aquí:—abrió uno de los cajones de su ropero.—Este pico que ves aquí (mostrándome dinero), no me sirve para maldita la cosa; yo te formaré una mesadilla para que no necesites de nadie: te paseas, escribes, y cuando quieras, me llamas y paseamos, y de cuando en cuando me lees esos tus versos, que ya ves cómo me encantan....

Ya se supondrá cuánto me habian conmovido aquellas palabras tan llenas de generosidad y de ternura.

En la casa de Federico Miranda se hizo el duelo de familia, se suspendieron los trabajos en cuanto se formalizó mi partida; Julia, adorable de bondad y señorío, llevaba á sus niños á la iglesia á que rogasen á Dios por su amigoFidel.

Las señoras hablaban á sus conocimientos de mi ausencia, como de la pérdida de un hermano querido: querian que todos participaran de su duelo.

La niña enferma mostró deseos vivísimos de que le leyera algunos de mis versos; yo la complací: reuniéronse en su casa varios habaneros amigos, y en plena tertulia, dí lectura á la siguiente leyenda, que vió la luz en casa de Mad. Belloc, y que he elegido para que cierre mis recuerdos de Orleans:

LAS DOS VIRGENES¿Qué son esos acentos que atraviesanSombras de fresnos, toldos de ramajesQue al aire dan las orlas que columpianAl ténue aliento de las brisas suaves?——¿Por qué en torrentes brota la armoníaY se tiende en dulcísimos cantares,Entre los bosques de arrayan y rosasQue perfuman las alas de los aires....?——Es el festin: con débiles reflejosEl sol baña la frente de la tarde,Y en el verjel que en competencia adornanRica naturaleza y hábil arte,——Opulento banquero, le da sueltaA sus instintos de amoroso padre,Y celebra de su hija el natalicio,La flor de la beldad y los magnates.——Era Lilia una niña, muy más bellaQue de Murillo y de Rafael los ángeles,Pálido el rostro, de ébano el cabello;Y el mirar tierno de sus ojos grandes,——Amor inmenso al alma revelabanDe su luz deslumbrados al cerrarse:En su inocencia el corazon dormia,Sin temor al vaiven de los pesares,——Como en espejo de apacible lagoDe esbelta palma la gentil imágen;Y algo de melancólico velabaCon vuelo incierto el mágico semblante,——Como el sol cuando filtra sus destellosEn las ramas profusas de los sauces,O como oculta tórtola á la lunaAlza en los bosques sus dolientes ayes......——Niña inocente, que en los cielos sueñaY que de amor su corazon no sabe;Como fuente que pinta las estrellasAl correr limpia en el tendido cauce.——Y nació bella del banquero avaro,Como flor de marfil del fango nace,O cual llama fosfórica que brotaDe los restos humanos en la cárcel....——Era el festin: en ráfagas la llamaInundaba la estancia, y en los árbolesResbalaba profusa, convirtiendoEn fantásticos grupos sus ramajes.——Del amplio cenador, seda y armiñoSuspendieron pomposos cortinajes;Y era de un solo espejo el ancho muro,Y sembrados de soles sus cristales,——Entre claveles que su labio abrian,Entre acacias y nardo y tulipanes,Que como ébrios de luz se reclinabanDe estatuas en los blancos pedestales.——De trecho en trecho, en medio de la estanciaSe levantaban fuentes deslumbrantes,Sacudiendo entre plúmbagos y almendrosY enredaderas bellas, sus diamantes.——Las fuentes el carril interrumpian,Donde brindaba el arte los manjaresEn grupos caprichosos, do en tumultoSe elevaban columnas y pirámides,Sobre dorados cestos de las frutasAsomaban sonriendo entre el follaje.——Era una insurreccion de luz, de aromas,De música, de amor y de beldades,En que el íris, rompiendo sus matices,A todo daba luminoso realce.——¡Oh! cómo se miraba la luz puraA los hombros de nieve abalanzarse,Iluminando pechos que temblabanEn sus nidos de perlas y de encajes!——¡Oh! cómo triunfadora la hermosuraDe pasion inundaba los galanes!¡Oh! y cómo del placer la intensa fiebreSe abrigaba en los senos palpitantes!——Y la óptica falaz reproduciendoEn salones sin fin, como en los aires,Como nadando en llama, los encantosDel contento tornaba en celestiales.——Los acentos de amor entre las notas,Brotaban esparciéndose irritantes;El mirar que acaricia entre las floresCintilaba tiernísimo y brillante.——Del Jerez el topacio se brindabaAl través de su muro de cristales,Y del Champaña trémula la espuma,Sobre el diáfano cáliz rebosante....——Hubo un momento en que imperó el silencio,Como queriendo el gozo renovarse,Y en ese instante.... percibió el concursoDe canto lastimero eco distante....——Y como el alma humana se enamoraY le seduce el viso del contraste,Que se indagara del extraño cantoOrdenaron mil voces á los pajes.——"Es el viejo cantor," dicen volviendo,Ese que da sus coplas á las calles,Que quiere se le escuche una leyendaQue á la deidad de nuestra fiesta trae....——Unos dicen: "limosna;" otros censuranAquella aparicion como un ultraje,Y Lilia ordena que al coplero ancianoCon respeto y cariño se le llame.——Apareció el cantor: su triste frente,Ni se mostró humillada, ni arrogante;Mudo é inmóvil se quedó el concurso,Y él prorumpió despues de serenarse....————————"Recuerda fiel la memoria"El tiempo de los torneos,"De amorosos devaneos"De altas empresas de gloria,——"En que la mística dama"Y el entusiasta guerrero,"Y hasta el humilde escudero"Cortejaban á la fama.——"En que opulento señor,"En medio al fastuoso brillo,"Daba albergue en su castillo"Al humilde trovador.——"En que á su grata presencia,"Todo, sumiso, callaba,"Porque sin rival cantaba"Entónces la gaya ciencia.——"Y hoy el astuto dolor,"A mi pecho vacilante"Le pide por un instante"Mi disfraz de trovador.——"Y vengo á contar un cuento,"Si el concurso me perdona,"Que sirva como corona"Al legítimo contento."————————El trovador calló, como mirandoSi le era la licencia concedida:Tiene llanto en sus ojos, de su frenteLas gruesas gotas de sudor corrian.——Alguien mira de reojo al importunoQuidam insustancial: "música!" grita,Y que hable el trovador, con breve acentoViendo al viejo amorosa, exclamó Lilia.——Apoyó en su baston la izquierda mano,Limpió su frente, serenó su vista:Y á un desierto poblado por estatuasEl soberbio salon se parecia.————————CANTO DEL TROVADOR."Eranse dos artistas, dos tiernos trovadores"Sembrando en su miseria sublime inspiracion:"El uno sus hechizos pidiendo á los colores;"El otro á la escultura, con férvida pasion.——"Entre ambos compartiendo con fraternal cariño"Del infortunio el llanto, de la pobreza el pan:"Soñando con sus almas del blanco del armiño,"En ricas recompensas del entusiasta afan.——"El pintor los matices del íris sorprendia;Parece que en las hebras del mágico pincel,Estaba como oculta la luz del claro dia,Los cantos de la fuente, la pompa del clavel.——"En orfandad de niños, cruzando de la vida"En hondo desamparo por el revuelto mar,"El arte fué la playa que les tendió sus brazos,"El arte fué á sus almas consolador altar.——"Al pintor diera el cielo la fuerza y la osadía,"Al escultor ternura le concediera Dios:"En una sola llama de santidad ardia"Lo más radiante y puro del alma de los dos."——"Pablo, el pintor, calcaba en obediente lienzo"De su inspirada mente magnífica creacion,"Para abrir á su hermano las puertas de la Europa,"Y que emprendiera el vuelo su génio de escultor.——"Y un dia en que las sombras pedia á su paleta"Para envolver los cielos en lúgubre capuz,"Sintió que de sus ojos la luz desparecia...."Y que en la eterna sombra se sepultó su luz.——"El último destello que en su interior quedaba,"Se vió cuando se vieron sus lágrimas rodar,"Quedándose en las sombras aislado y silencioso,"De la muerte los pasos inmóvil á esperar.——"¡Oh juventud hermosa, que en el dolor naufraga!"¡Oh pintor desdichado sin flores y sin sol!"¡Oh eternidad de espera sin rumbo y sin arrimo!"¡Oh mísera existencia sin luz y sin amor!——"En Alfonso su hermano la sombra proyectaba"Despedazando fiera su triste corazon,"Y á su cincel divino remedio demandaba,"Y un rayo, un solo rayo de ardiente inspiracion.——"Remedio de su Pablo la ciencia predecia,"El oro de su noche le puede restituir"Al mundo y sus placeres, al arte y sus encantos,"Al alma de la vida que alumbra en el zenit.——"Y acariciando el mármol como rendido amante,"De su cincel de acero mirábase nacer"Algo de ideal y puro, de vago y de divino,"Con rostro de querube, con formas de mujer.——"Temblaba como carne del mármol la tersura,"Los labios de la estatua parecen respirar,"Y su cincel retira del mármol, porque siente"Que el levantado seno comienza á palpitar.——"En celestial consorcio sobre la frente agrupa"De su creacion la gracia y el tinte virginal;"A su cuello de cisne pegó su labio ardiente,"Cual rendido viajero sus labios al cristal.——"¡Oh Vírgen de los cielos! tu imágen se encarnaba"En el sumiso mármol premiando la virtud,"Y en el beso postrero de su cincel triunfante,"Dijo, pensando en Pablo:la Vírgen de la Luz.——"Fué de Pablo la Vírgen la tierna compañera,"Amor de sus amores, sus brisas y su sol;"La madre idolatrada, la niña, la flor pura,"El aroma de vida de un triste corazon....——"Su corazon ardiente, de la insensible estatua"Produjo en sus delirios como animado sér:"Contóle sus dolores, lloró sobre su seno,"Tuvo alivio y consuelo su inmenso padecer.——"Los ojos de sus dedos palpaban su hermosura,"Vivia de su aliento, oyendo en su interior"Al colocarse al frente de sus helados labios,"Las notas melodiosas de su celeste voz.——"Así, cuando pensaba que á venta inexorable"Al alma de su vida se pudo destinar,"Dudaba entre el encanto de restituirse al dia,"O encontrar sin su Vírgen desierto y orfandad.——"Y pasaban las horas en vuelo infatigable,"Envueltas en tristeza y en lúgubre crespon,"Como cruza las sombras el cárabo nocturno,"Lanzando como cantos gemidos de dolor.——"Y yo, triste coplero, bastardo del acaso,"Que sazono con cantos el pan del infeliz,"A la Reina del ángel, en medio á los artistas,"Cual madre entre sus hijos enamorado ví.——"Lloré con los dolores, dí aliento á los ensueños"De un porvenir alegre de goces y de luz,"Y derramé mis cantos cual gotas de consuelo,——"Yo tornaré riqueza la angélica hermosura,"Dije: y á los magnates sumiso buscaré;"Le pediré á mi lira sus cantos más sentidos,"luz para tus ojos, ¡oh Pablo! encontraré.——"¿Qué importa que me digan, el soñador risible,"El corredor de cuentos, el bardo insustancial,"Si llevo entre los labios la luz del claro dia"Y si llevo en mi pecho de la ternura el mar?——"Así en acecho astuto de la piedad divina,"Alcázares de grandes y templos recorrí,"Y no encontré un resquicio de amor y de consuelo,"Para el que en las tinieblas consúmese infeliz.——"Bellas á quienes ciñen la luz y los encantos,"Los que ostentais donceles, la dicha y el amor,"Verted de vuestras copas, cual lágrima una gota"Para mi pobre ciego, de tierna compasion.——"Un óbolo que caiga de cada blanca mano,"En gozo tiernas almas y en bien inundará:"Tendrá como recuerdo en su suntuosa estancia,"Y augurio de ventura, la Vírgen celestial.——"Pensad en los que lloran, magnates de la tierra;"Pensad en que es contento que goce el infeliz;"Pensad ¡ay! en que á muchos la vida les daria"Los míseros desechos de opíparo festin."————————Y creyendo que á punto la ternuraIba á estallar, consuelo de sus ansias,Mandó acercar con imperioso acentoAl medio del salon la hermosa estatua.——Ya Lilia estaba en pié.... ya le tendiaCon noble afan la mano enamorada....Cuando gritó el banquero: "¡Impertinente!"No nos entristezcais.... vedme mañana!"——Y cual negra corriente los despojosY los gusanos de la tierra arrastra,Así siguió la turba al avariento,Haciendo renaciese la algazara.——Pueblan ardientes de Offembach las notas,Oyense risas, truenan las palmadas,Y del cantor las voces doloridasEn el tumulto del placer se apagan,——Como tropel de ardientes cazadoresQue á herido ciervo con placer alcanza,Y estalla en gritos de feroz contentoCuando contempla sus mortales ansias.——Corrido el trovador, dejó aquel sitio,Dando corriente á sus amargas lágrimas;Pero al dejarlo.... al esconder su rostroHuyendo del desprecio á las miradas,——Creyó mirar á Lilia, y en sus ojosTesoros de bondad, nidos de gracias:Creyó ver en relámpago divino,Un mundo de ternura y esperanzas....——Así, cuando entoldado el horizonteEl terror y la muerte nos amagan,Rauda corriente de propicio vientoLas negras nubes poderoso rasga.——Y allí rayos del sol se precipitan,Derramando en los montes sus cascadas,Dando realce al magnífico paisajeLas tristes sombras que en los cielos vagan....————————¿A dónde va en su carrozaA dónde la tierna niña,La que huella alfombras turcas,La que duerme entre cortinas?¿Por qué en extraviados barriosSu régio coche camina?¿Qué busca la jóven bella,Qué busca la jóven rica,Donde los dolores moran,Donde viven las desdichas?Al pisar de sus caballos,Las pobres chozas se cimbran;Sobresalen sus sirvientes,Con su lujo y con sus cintas,Del techo de losjacalesEn que los pobres habitan....Va por donde mora Pablo,Que el desdichado viviaDonde hacen paso las casasA los llanos que principian.Entre unos árboles grandesLa mansion está escondida,Con descarnadas paredes,Con rejas que parecianDe desnuda calaveraLa maltratada mandíbula.A distancia quedó el coche,Y fuese sola la niña,Hasta que el punto deseadoEncontró sagaz su vista....Era un sepulcro sin losaLa casa.... triste y vacía;El lecho de dura tabla,Una mesa y una silla;Pegados á las paredesGrandes lienzos se veian,Con tan celestes pinturas,Con imágenes tan lindas,Que entusiasmados pensaban,Los que los lienzos veian,Que los ángeles del cieloPerfeccionaban sus tintas.En un rincon, empolvadoEstaba en espectativaComo marco sin su cuadroEl caballete de artista,Como sin lámpara faro,Como descordada lira,Como casco de una barca,Cadáver de la bahía....La luz del sol penetrabaSilenciosa.... y se limitaA calcar en los ladrillosSu entrada á la estancia exígua.Y á la luz aquella, al frenteDe la imágen de María,Venerada por lo augusta,Por sus perfecciones linda,Estaba el pintor de hinojos,En adoracion tan íntima,Que parece que los cielosA la oracion asistian....Ancha la frente, morenoEl color de sus mejillas,La nariz proporcionada,La boca breve, expresiva,Y la barba, del que sufreResignado su desdicha,Al cuello erguido y esbeltoComo raudal descendiaEl ébano en negras hebras,Que en sus profusas sortijasRemedaban la obsidianaY á su piel hacen caricias,Como del sauce las ramasBesan la onda cristalina.Pero donde se concentranLuz, amor, ensueños, vida,Es en sus hermosos ojosQue ven el alma sin vista,Abismos de triste sombraY en triste sombra perdida,Como en naufragio espantosoLa luz brillante del dia....La niña al pintor mirando,La niña en el pintor fija,Sintió llanto de sus ojos,Dobló humilde sus rodillas,Y habló con la voz del almaTierna á la Vírgen María....Manteniéndose á distancia,Reverente y escondida.¿Se encontraron las dos almasEn esa plegaria mística?¿Se amaron, se prodigaronEn el éter sus caricias?....¿La estatua desde aquel puntoTuvo la dulce sonrisaCon que al felice creyenteEn los altares cautiva?....Yo no sé; pero volvióseA su palacio la niña,Sin alma, porque ya su almaCon el pintor se vivia.¿Sedujo la niña al padre,Corrió hácia Pablo furtivaY le hizo, siempre distante,Sus generosas visitas?....¿Se volvió asombrado PabloAlguna vez con delicia....Percibiendo que la estatuaComo que dulce respira,O con ahogado sollozoCree que la estatua palpita....?Eso calla la leyenda,Ni espereis que yo lo diga;Que no quiero que aquí dejeNegras huellas la mentira.————————Una vez al besar PabloLa mano de su madona,Papel leve como sedaY de perfume de rosasHalló.... y esperó que AlfonsoLe descifrase en persona.Y oyó, casi con espanto,Una carta que aquí anotaFiel y oficiosa la pluma,Tomada de mi memoria:"Felice tú, noble artista,"Porque te confiaste á mí:"La noche de tus desdichas"Está tocando su fin,"Y los rayos de la aurora"Mirarás brillando en mí."Sigue del bardo los pasos,"Sin más querer inquirir,"Que una vida de venturas"Amanece para tí."————————¡Pobre mujer! cuando su pecho se abreDel amor puro al viento, el sacrificioEs su placer, y en su entusiasmo correCon vuelo temerario á lo infinito.——¡Pobre niña! que mira sus amoresNacer entre las zarzas del martirio,Como la luz del alba que alumbraraAl viajero fatales precipicios.——Y pobre Lilia, que regó con llantoSu linda alcoba y sus salones ricos,Desesperada de encontrar de PabloDe sus cegados ojos el alivio.——La noche estaba en su alma; en desamparo,Exhalaba quejosa sus suspiros,Como ave herida que á los anchos maresTuerce inexperta del materno nido.——En vano quiso del feroz banqueroConsuelo hallar, que sus ardientes mimosDespertaron, las víboras del celo,Voraces en su pecho empedernido.——Y torvo y suspicaz, siguió los pasos,Sintiendo el garfio de rencor maldito,Y esperando le dieran sus pesquisas,A sus fieras venganzas un resquicio.——Rompió los diques el amor un dia,Y tierno, astuto, inmenso y atrevido,Tomando por el cuello á la fortuna,Le dictó leyes con poder altivo.——Lilia fingió perdidos sus diamantes,Pidió, vendió, y en medio del sigilo,En su complot de amor, á un sacerdoteLogró sagaz mirar comprometido.——El coplero se torna en instrumento,Sabiendo que hay un pecho compasivoQue oculto quiere redimir á PabloDe la honda sombra en que se encuentra hundido.——¿Quién sino una mujer comprender puedeLa sutil prevision, el tierno mimoConque procura la mujer amanteEl consuelo y el bien del sér querido?——En el cojin que sostendrá sus sienes,En la seda, en el vaso cristalino,Y en la gota del agua de sus labios,Vierte la esencia de su amor divino.——Así se preparó la oculta estanciaDel noble Pablo en apartado sitio,Y en ella se instaló, como del vateY de Alfonso teniendo los auxilios.——¡Paso á la ciencia! al cabo se preparaA operar en el ciego sus prodigios....Alcemos la cortina de ese cuadro:Felice yo si exacto lo describo.——Es del enfermo la cuidada estancia,Más bien de colibrí precioso nido:En follaje de encajes y de sedasEl lecho del doncel esconde el brillo.——Donde no halla la vista candelabros,Lámparas de cristal y espejos ricos,Es porque invaden los lujosos mueblesEn nombre del placer el breve sitio.——Bajo de amplio dosel, sobre una peanaQue formaron el oro y el armiño,La Vírgen de la Luzalza la frenteDerramando amorosa sus hechizos,Vertiendo los aromas á sus plantasBlancas camelias y morados lirios.——Símbolo de alguna alma, al frente ardiaDe la Madre de Dios robusto cirio,Que compitiendo con la luz opaca,Daba á la estancia sus dorados visos.——En cómodo sillon estaba Pablo,Pálida la color, negro el vestido.Cayendo en el Olimpo de su frenteDe su cabello de ébano los rizos.——Los augustos ministros de la cienciaSe hallaban á su frente, y absorbidosEn ansiedad intensa, estaba AlfonsoY aquel viejo cantor que conocimos.——Tras el lecho, perdido en sus cortinasDel sacerdote veíase el vestido,Y tambien se miraba en negro veloSemblante misterioso oscurecido——De incógnita matrona, que piadosaCondujo al sacerdote á aquel recinto,Creyendo su presencia convenienteEn aquella ocasion y en aquel sitio.——Es el fatal momento, solo se oyeFrente á la Vírgen el chispear del cirio,El aliento suspenso entre los labiosY presos en los pechos los gemidos.——"Vírgen Madre de Dios, bebe en tus ojosSu blanca luz el astro matutino:Piedad para el que gime en negras sombras,A sus ojos devuelve el bien perdido."——"El es la luz de mi alma, en sus tinieblasMe siento fallecer, muriendo vivo:Para él, el sol, los lauros de la gloria;Para mí, del tormento el infinito...."——"Piedad de mi amargura!.... tú á las sombrasTambien miraste circundar á tu Hijo,Cuando cual negros buitres se posaronEn la cruz á que estaba suspendido...."——"Piedad del noble jóven! te lo pidenA tus piés, de mis lágrimas los rios:Ve que de angustia se derrite el pechoQue ardiente te invocó como su alivio...."——Dijo Lilia, que á incógnita matronaPidió el disfraz.... ahogando sus gemidos,Así exclamó su amor sin esperanza,De los cielos tan solo conocido....——Vuelto Pablo á la Vírgen, en silencioLos circunstantes de la estancia hundidos,Alzó la mano el médico.... de su obraCon firme pulso para dar principio...——Algun gusano vil de cuyo nombreFuera el canto sacrílego bautismo,De lo que pasa, al suspicaz banqueroPor mísera pitanza lleva aviso.——Y furioso, seguido de sus criados,En la frente el furor, la espada al cinto,Llegó á la alcoba donde Pablo estabaY va tocando de la puerta el quicio....——Cuando escucha de asombro exclamaciones,De gozo acentos, de contento gritos:Es la luz con su pompa y sus encantos,Radiando y difundiendo el regocijo.——Es la luz la que plácida revuela,Es Dios que inunda con su inmenso brillo,Las pupilas de Pablo, y resucitaRisueño, ardiente, vencedor y lindo.——Y un solo pensamiento le preocupa,Y solo uno le embarga su albedrío:Arrojarse á las plantas de su Vírgen,Su alma verter sobre sus piés divinos.——Lánzase.... y espantoso le detieneUn caballero  que entra de improvisoY de allí arrastra á la ignorada damaCon rudo brazo y ademan altivo.——Trémula.... incierta, vacilante el paso,La doncella se aleja de aquel sitio;Mas levantando el velo de su rostro,"No importa, Pablo.... porque el triunfo es mio....——Dijo la jóven, se borró cual sueñoLa aparicion.... y en el silencio frioSe escuchaba el rumor de las pisadas....Y el rumor sordo del robusto cirio.————————Niña que llora el tormentoDel imposible de amor,No invoques en tu conventoLa imágen de tu pintor.——Mira que á tu pena asistoY que lamento tu mal,Aunque vistas el sayal,De esposa de Jesucristo.——Y no le queda á tu historiaTan sentida y tan doliente,Que te conserve en su menteQuien fué tu amor.... y tu gloria,——Ni un recuerdo.... ni una luzDe quien tú fuiste luz pura,Ni en tu pobre sepulturaUna flor junto á la cruz....——El á su Vírgen queria;El su amor le consagraba:De Lilia nada sabia,Y su Vírgen le extasiaba....——Pero una vez el cantor,Le dijo: "que pintes quieroCon tu pincel hechiceroUna Vírgen del Dolor——"Que enajene su hermosura,Que de la noche entre el velo,Mire un claro azul de cieloComo fin de su amargura."——Y pidió á la inspiracionPablo su santa asistencia,Y pintó en reminiscenciaDe tiniebla y de afliccion,——Una Vírgen de DoloresCon tintas tan verdaderas,Con sombras tan hechicerasY con tan vivos colores,——Que el infelice pintorMuy más que pintor, poeta,Le dió vida á su paletaCon su llanto de dolor.——La Vírgen cabe la cruzDe agonía sollozando,Y en esa cruz resbalandoVívido rayo de luz——Que caia dulce y gratoEn un rostro con amor,Y era de Pablo el retrato....Un capricho de pintor....——Y en el altar en que orabaLilia.... y á Dios le pedia....Con el alma que llorabaDiera fin á su agonía,——Astuto puso el cantor,Cual promesa de consuelo,Entre crespones de dueloA la Vírgen del Dolor.——Lilia entónces, del altarNi un punto se desprendia;Llorando la hallaba el dia,La noche la vió llorar.——Y.... sin arrimo ni amores,Entre las vírgenes santas....Espiró Lilia á las plantasDe la Vírgen de Dolores......Guillermo Prieto.Nueva-Orleans.—Marzo 25 de 1877.

LAS DOS VIRGENES¿Qué son esos acentos que atraviesanSombras de fresnos, toldos de ramajesQue al aire dan las orlas que columpianAl ténue aliento de las brisas suaves?——¿Por qué en torrentes brota la armoníaY se tiende en dulcísimos cantares,Entre los bosques de arrayan y rosasQue perfuman las alas de los aires....?——Es el festin: con débiles reflejosEl sol baña la frente de la tarde,Y en el verjel que en competencia adornanRica naturaleza y hábil arte,——Opulento banquero, le da sueltaA sus instintos de amoroso padre,Y celebra de su hija el natalicio,La flor de la beldad y los magnates.——Era Lilia una niña, muy más bellaQue de Murillo y de Rafael los ángeles,Pálido el rostro, de ébano el cabello;Y el mirar tierno de sus ojos grandes,——Amor inmenso al alma revelabanDe su luz deslumbrados al cerrarse:En su inocencia el corazon dormia,Sin temor al vaiven de los pesares,——Como en espejo de apacible lagoDe esbelta palma la gentil imágen;Y algo de melancólico velabaCon vuelo incierto el mágico semblante,——Como el sol cuando filtra sus destellosEn las ramas profusas de los sauces,O como oculta tórtola á la lunaAlza en los bosques sus dolientes ayes......——Niña inocente, que en los cielos sueñaY que de amor su corazon no sabe;Como fuente que pinta las estrellasAl correr limpia en el tendido cauce.——Y nació bella del banquero avaro,Como flor de marfil del fango nace,O cual llama fosfórica que brotaDe los restos humanos en la cárcel....——Era el festin: en ráfagas la llamaInundaba la estancia, y en los árbolesResbalaba profusa, convirtiendoEn fantásticos grupos sus ramajes.——Del amplio cenador, seda y armiñoSuspendieron pomposos cortinajes;Y era de un solo espejo el ancho muro,Y sembrados de soles sus cristales,——Entre claveles que su labio abrian,Entre acacias y nardo y tulipanes,Que como ébrios de luz se reclinabanDe estatuas en los blancos pedestales.——De trecho en trecho, en medio de la estanciaSe levantaban fuentes deslumbrantes,Sacudiendo entre plúmbagos y almendrosY enredaderas bellas, sus diamantes.——Las fuentes el carril interrumpian,Donde brindaba el arte los manjaresEn grupos caprichosos, do en tumultoSe elevaban columnas y pirámides,Sobre dorados cestos de las frutasAsomaban sonriendo entre el follaje.——Era una insurreccion de luz, de aromas,De música, de amor y de beldades,En que el íris, rompiendo sus matices,A todo daba luminoso realce.——¡Oh! cómo se miraba la luz puraA los hombros de nieve abalanzarse,Iluminando pechos que temblabanEn sus nidos de perlas y de encajes!——¡Oh! cómo triunfadora la hermosuraDe pasion inundaba los galanes!¡Oh! y cómo del placer la intensa fiebreSe abrigaba en los senos palpitantes!——Y la óptica falaz reproduciendoEn salones sin fin, como en los aires,Como nadando en llama, los encantosDel contento tornaba en celestiales.——Los acentos de amor entre las notas,Brotaban esparciéndose irritantes;El mirar que acaricia entre las floresCintilaba tiernísimo y brillante.——Del Jerez el topacio se brindabaAl través de su muro de cristales,Y del Champaña trémula la espuma,Sobre el diáfano cáliz rebosante....——Hubo un momento en que imperó el silencio,Como queriendo el gozo renovarse,Y en ese instante.... percibió el concursoDe canto lastimero eco distante....——Y como el alma humana se enamoraY le seduce el viso del contraste,Que se indagara del extraño cantoOrdenaron mil voces á los pajes.——"Es el viejo cantor," dicen volviendo,Ese que da sus coplas á las calles,Que quiere se le escuche una leyendaQue á la deidad de nuestra fiesta trae....——Unos dicen: "limosna;" otros censuranAquella aparicion como un ultraje,Y Lilia ordena que al coplero ancianoCon respeto y cariño se le llame.——Apareció el cantor: su triste frente,Ni se mostró humillada, ni arrogante;Mudo é inmóvil se quedó el concurso,Y él prorumpió despues de serenarse....————————"Recuerda fiel la memoria"El tiempo de los torneos,"De amorosos devaneos"De altas empresas de gloria,——"En que la mística dama"Y el entusiasta guerrero,"Y hasta el humilde escudero"Cortejaban á la fama.——"En que opulento señor,"En medio al fastuoso brillo,"Daba albergue en su castillo"Al humilde trovador.——"En que á su grata presencia,"Todo, sumiso, callaba,"Porque sin rival cantaba"Entónces la gaya ciencia.——"Y hoy el astuto dolor,"A mi pecho vacilante"Le pide por un instante"Mi disfraz de trovador.——"Y vengo á contar un cuento,"Si el concurso me perdona,"Que sirva como corona"Al legítimo contento."————————El trovador calló, como mirandoSi le era la licencia concedida:Tiene llanto en sus ojos, de su frenteLas gruesas gotas de sudor corrian.——Alguien mira de reojo al importunoQuidam insustancial: "música!" grita,Y que hable el trovador, con breve acentoViendo al viejo amorosa, exclamó Lilia.——Apoyó en su baston la izquierda mano,Limpió su frente, serenó su vista:Y á un desierto poblado por estatuasEl soberbio salon se parecia.————————CANTO DEL TROVADOR."Eranse dos artistas, dos tiernos trovadores"Sembrando en su miseria sublime inspiracion:"El uno sus hechizos pidiendo á los colores;"El otro á la escultura, con férvida pasion.——"Entre ambos compartiendo con fraternal cariño"Del infortunio el llanto, de la pobreza el pan:"Soñando con sus almas del blanco del armiño,"En ricas recompensas del entusiasta afan.——"El pintor los matices del íris sorprendia;Parece que en las hebras del mágico pincel,Estaba como oculta la luz del claro dia,Los cantos de la fuente, la pompa del clavel.——"En orfandad de niños, cruzando de la vida"En hondo desamparo por el revuelto mar,"El arte fué la playa que les tendió sus brazos,"El arte fué á sus almas consolador altar.——"Al pintor diera el cielo la fuerza y la osadía,"Al escultor ternura le concediera Dios:"En una sola llama de santidad ardia"Lo más radiante y puro del alma de los dos."——"Pablo, el pintor, calcaba en obediente lienzo"De su inspirada mente magnífica creacion,"Para abrir á su hermano las puertas de la Europa,"Y que emprendiera el vuelo su génio de escultor.——"Y un dia en que las sombras pedia á su paleta"Para envolver los cielos en lúgubre capuz,"Sintió que de sus ojos la luz desparecia...."Y que en la eterna sombra se sepultó su luz.——"El último destello que en su interior quedaba,"Se vió cuando se vieron sus lágrimas rodar,"Quedándose en las sombras aislado y silencioso,"De la muerte los pasos inmóvil á esperar.——"¡Oh juventud hermosa, que en el dolor naufraga!"¡Oh pintor desdichado sin flores y sin sol!"¡Oh eternidad de espera sin rumbo y sin arrimo!"¡Oh mísera existencia sin luz y sin amor!——"En Alfonso su hermano la sombra proyectaba"Despedazando fiera su triste corazon,"Y á su cincel divino remedio demandaba,"Y un rayo, un solo rayo de ardiente inspiracion.——"Remedio de su Pablo la ciencia predecia,"El oro de su noche le puede restituir"Al mundo y sus placeres, al arte y sus encantos,"Al alma de la vida que alumbra en el zenit.——"Y acariciando el mármol como rendido amante,"De su cincel de acero mirábase nacer"Algo de ideal y puro, de vago y de divino,"Con rostro de querube, con formas de mujer.——"Temblaba como carne del mármol la tersura,"Los labios de la estatua parecen respirar,"Y su cincel retira del mármol, porque siente"Que el levantado seno comienza á palpitar.——"En celestial consorcio sobre la frente agrupa"De su creacion la gracia y el tinte virginal;"A su cuello de cisne pegó su labio ardiente,"Cual rendido viajero sus labios al cristal.——"¡Oh Vírgen de los cielos! tu imágen se encarnaba"En el sumiso mármol premiando la virtud,"Y en el beso postrero de su cincel triunfante,"Dijo, pensando en Pablo:la Vírgen de la Luz.——"Fué de Pablo la Vírgen la tierna compañera,"Amor de sus amores, sus brisas y su sol;"La madre idolatrada, la niña, la flor pura,"El aroma de vida de un triste corazon....——"Su corazon ardiente, de la insensible estatua"Produjo en sus delirios como animado sér:"Contóle sus dolores, lloró sobre su seno,"Tuvo alivio y consuelo su inmenso padecer.——"Los ojos de sus dedos palpaban su hermosura,"Vivia de su aliento, oyendo en su interior"Al colocarse al frente de sus helados labios,"Las notas melodiosas de su celeste voz.——"Así, cuando pensaba que á venta inexorable"Al alma de su vida se pudo destinar,"Dudaba entre el encanto de restituirse al dia,"O encontrar sin su Vírgen desierto y orfandad.——"Y pasaban las horas en vuelo infatigable,"Envueltas en tristeza y en lúgubre crespon,"Como cruza las sombras el cárabo nocturno,"Lanzando como cantos gemidos de dolor.——"Y yo, triste coplero, bastardo del acaso,"Que sazono con cantos el pan del infeliz,"A la Reina del ángel, en medio á los artistas,"Cual madre entre sus hijos enamorado ví.——"Lloré con los dolores, dí aliento á los ensueños"De un porvenir alegre de goces y de luz,"Y derramé mis cantos cual gotas de consuelo,——"Yo tornaré riqueza la angélica hermosura,"Dije: y á los magnates sumiso buscaré;"Le pediré á mi lira sus cantos más sentidos,"luz para tus ojos, ¡oh Pablo! encontraré.——"¿Qué importa que me digan, el soñador risible,"El corredor de cuentos, el bardo insustancial,"Si llevo entre los labios la luz del claro dia"Y si llevo en mi pecho de la ternura el mar?——"Así en acecho astuto de la piedad divina,"Alcázares de grandes y templos recorrí,"Y no encontré un resquicio de amor y de consuelo,"Para el que en las tinieblas consúmese infeliz.——"Bellas á quienes ciñen la luz y los encantos,"Los que ostentais donceles, la dicha y el amor,"Verted de vuestras copas, cual lágrima una gota"Para mi pobre ciego, de tierna compasion.——"Un óbolo que caiga de cada blanca mano,"En gozo tiernas almas y en bien inundará:"Tendrá como recuerdo en su suntuosa estancia,"Y augurio de ventura, la Vírgen celestial.——"Pensad en los que lloran, magnates de la tierra;"Pensad en que es contento que goce el infeliz;"Pensad ¡ay! en que á muchos la vida les daria"Los míseros desechos de opíparo festin."————————Y creyendo que á punto la ternuraIba á estallar, consuelo de sus ansias,Mandó acercar con imperioso acentoAl medio del salon la hermosa estatua.——Ya Lilia estaba en pié.... ya le tendiaCon noble afan la mano enamorada....Cuando gritó el banquero: "¡Impertinente!"No nos entristezcais.... vedme mañana!"——Y cual negra corriente los despojosY los gusanos de la tierra arrastra,Así siguió la turba al avariento,Haciendo renaciese la algazara.——Pueblan ardientes de Offembach las notas,Oyense risas, truenan las palmadas,Y del cantor las voces doloridasEn el tumulto del placer se apagan,——Como tropel de ardientes cazadoresQue á herido ciervo con placer alcanza,Y estalla en gritos de feroz contentoCuando contempla sus mortales ansias.——Corrido el trovador, dejó aquel sitio,Dando corriente á sus amargas lágrimas;Pero al dejarlo.... al esconder su rostroHuyendo del desprecio á las miradas,——Creyó mirar á Lilia, y en sus ojosTesoros de bondad, nidos de gracias:Creyó ver en relámpago divino,Un mundo de ternura y esperanzas....——Así, cuando entoldado el horizonteEl terror y la muerte nos amagan,Rauda corriente de propicio vientoLas negras nubes poderoso rasga.——Y allí rayos del sol se precipitan,Derramando en los montes sus cascadas,Dando realce al magnífico paisajeLas tristes sombras que en los cielos vagan....————————¿A dónde va en su carrozaA dónde la tierna niña,La que huella alfombras turcas,La que duerme entre cortinas?¿Por qué en extraviados barriosSu régio coche camina?¿Qué busca la jóven bella,Qué busca la jóven rica,Donde los dolores moran,Donde viven las desdichas?Al pisar de sus caballos,Las pobres chozas se cimbran;Sobresalen sus sirvientes,Con su lujo y con sus cintas,Del techo de losjacalesEn que los pobres habitan....Va por donde mora Pablo,Que el desdichado viviaDonde hacen paso las casasA los llanos que principian.Entre unos árboles grandesLa mansion está escondida,Con descarnadas paredes,Con rejas que parecianDe desnuda calaveraLa maltratada mandíbula.A distancia quedó el coche,Y fuese sola la niña,Hasta que el punto deseadoEncontró sagaz su vista....Era un sepulcro sin losaLa casa.... triste y vacía;El lecho de dura tabla,Una mesa y una silla;Pegados á las paredesGrandes lienzos se veian,Con tan celestes pinturas,Con imágenes tan lindas,Que entusiasmados pensaban,Los que los lienzos veian,Que los ángeles del cieloPerfeccionaban sus tintas.En un rincon, empolvadoEstaba en espectativaComo marco sin su cuadroEl caballete de artista,Como sin lámpara faro,Como descordada lira,Como casco de una barca,Cadáver de la bahía....La luz del sol penetrabaSilenciosa.... y se limitaA calcar en los ladrillosSu entrada á la estancia exígua.Y á la luz aquella, al frenteDe la imágen de María,Venerada por lo augusta,Por sus perfecciones linda,Estaba el pintor de hinojos,En adoracion tan íntima,Que parece que los cielosA la oracion asistian....Ancha la frente, morenoEl color de sus mejillas,La nariz proporcionada,La boca breve, expresiva,Y la barba, del que sufreResignado su desdicha,Al cuello erguido y esbeltoComo raudal descendiaEl ébano en negras hebras,Que en sus profusas sortijasRemedaban la obsidianaY á su piel hacen caricias,Como del sauce las ramasBesan la onda cristalina.Pero donde se concentranLuz, amor, ensueños, vida,Es en sus hermosos ojosQue ven el alma sin vista,Abismos de triste sombraY en triste sombra perdida,Como en naufragio espantosoLa luz brillante del dia....La niña al pintor mirando,La niña en el pintor fija,Sintió llanto de sus ojos,Dobló humilde sus rodillas,Y habló con la voz del almaTierna á la Vírgen María....Manteniéndose á distancia,Reverente y escondida.¿Se encontraron las dos almasEn esa plegaria mística?¿Se amaron, se prodigaronEn el éter sus caricias?....¿La estatua desde aquel puntoTuvo la dulce sonrisaCon que al felice creyenteEn los altares cautiva?....Yo no sé; pero volvióseA su palacio la niña,Sin alma, porque ya su almaCon el pintor se vivia.¿Sedujo la niña al padre,Corrió hácia Pablo furtivaY le hizo, siempre distante,Sus generosas visitas?....¿Se volvió asombrado PabloAlguna vez con delicia....Percibiendo que la estatuaComo que dulce respira,O con ahogado sollozoCree que la estatua palpita....?Eso calla la leyenda,Ni espereis que yo lo diga;Que no quiero que aquí dejeNegras huellas la mentira.————————Una vez al besar PabloLa mano de su madona,Papel leve como sedaY de perfume de rosasHalló.... y esperó que AlfonsoLe descifrase en persona.Y oyó, casi con espanto,Una carta que aquí anotaFiel y oficiosa la pluma,Tomada de mi memoria:"Felice tú, noble artista,"Porque te confiaste á mí:"La noche de tus desdichas"Está tocando su fin,"Y los rayos de la aurora"Mirarás brillando en mí."Sigue del bardo los pasos,"Sin más querer inquirir,"Que una vida de venturas"Amanece para tí."————————¡Pobre mujer! cuando su pecho se abreDel amor puro al viento, el sacrificioEs su placer, y en su entusiasmo correCon vuelo temerario á lo infinito.——¡Pobre niña! que mira sus amoresNacer entre las zarzas del martirio,Como la luz del alba que alumbraraAl viajero fatales precipicios.——Y pobre Lilia, que regó con llantoSu linda alcoba y sus salones ricos,Desesperada de encontrar de PabloDe sus cegados ojos el alivio.——La noche estaba en su alma; en desamparo,Exhalaba quejosa sus suspiros,Como ave herida que á los anchos maresTuerce inexperta del materno nido.——En vano quiso del feroz banqueroConsuelo hallar, que sus ardientes mimosDespertaron, las víboras del celo,Voraces en su pecho empedernido.——Y torvo y suspicaz, siguió los pasos,Sintiendo el garfio de rencor maldito,Y esperando le dieran sus pesquisas,A sus fieras venganzas un resquicio.——Rompió los diques el amor un dia,Y tierno, astuto, inmenso y atrevido,Tomando por el cuello á la fortuna,Le dictó leyes con poder altivo.——Lilia fingió perdidos sus diamantes,Pidió, vendió, y en medio del sigilo,En su complot de amor, á un sacerdoteLogró sagaz mirar comprometido.——El coplero se torna en instrumento,Sabiendo que hay un pecho compasivoQue oculto quiere redimir á PabloDe la honda sombra en que se encuentra hundido.——¿Quién sino una mujer comprender puedeLa sutil prevision, el tierno mimoConque procura la mujer amanteEl consuelo y el bien del sér querido?——En el cojin que sostendrá sus sienes,En la seda, en el vaso cristalino,Y en la gota del agua de sus labios,Vierte la esencia de su amor divino.——Así se preparó la oculta estanciaDel noble Pablo en apartado sitio,Y en ella se instaló, como del vateY de Alfonso teniendo los auxilios.——¡Paso á la ciencia! al cabo se preparaA operar en el ciego sus prodigios....Alcemos la cortina de ese cuadro:Felice yo si exacto lo describo.——Es del enfermo la cuidada estancia,Más bien de colibrí precioso nido:En follaje de encajes y de sedasEl lecho del doncel esconde el brillo.——Donde no halla la vista candelabros,Lámparas de cristal y espejos ricos,Es porque invaden los lujosos mueblesEn nombre del placer el breve sitio.——Bajo de amplio dosel, sobre una peanaQue formaron el oro y el armiño,La Vírgen de la Luzalza la frenteDerramando amorosa sus hechizos,Vertiendo los aromas á sus plantasBlancas camelias y morados lirios.——Símbolo de alguna alma, al frente ardiaDe la Madre de Dios robusto cirio,Que compitiendo con la luz opaca,Daba á la estancia sus dorados visos.——En cómodo sillon estaba Pablo,Pálida la color, negro el vestido.Cayendo en el Olimpo de su frenteDe su cabello de ébano los rizos.——Los augustos ministros de la cienciaSe hallaban á su frente, y absorbidosEn ansiedad intensa, estaba AlfonsoY aquel viejo cantor que conocimos.——Tras el lecho, perdido en sus cortinasDel sacerdote veíase el vestido,Y tambien se miraba en negro veloSemblante misterioso oscurecido——De incógnita matrona, que piadosaCondujo al sacerdote á aquel recinto,Creyendo su presencia convenienteEn aquella ocasion y en aquel sitio.——Es el fatal momento, solo se oyeFrente á la Vírgen el chispear del cirio,El aliento suspenso entre los labiosY presos en los pechos los gemidos.——"Vírgen Madre de Dios, bebe en tus ojosSu blanca luz el astro matutino:Piedad para el que gime en negras sombras,A sus ojos devuelve el bien perdido."——"El es la luz de mi alma, en sus tinieblasMe siento fallecer, muriendo vivo:Para él, el sol, los lauros de la gloria;Para mí, del tormento el infinito...."——"Piedad de mi amargura!.... tú á las sombrasTambien miraste circundar á tu Hijo,Cuando cual negros buitres se posaronEn la cruz á que estaba suspendido...."——"Piedad del noble jóven! te lo pidenA tus piés, de mis lágrimas los rios:Ve que de angustia se derrite el pechoQue ardiente te invocó como su alivio...."——Dijo Lilia, que á incógnita matronaPidió el disfraz.... ahogando sus gemidos,Así exclamó su amor sin esperanza,De los cielos tan solo conocido....——Vuelto Pablo á la Vírgen, en silencioLos circunstantes de la estancia hundidos,Alzó la mano el médico.... de su obraCon firme pulso para dar principio...——Algun gusano vil de cuyo nombreFuera el canto sacrílego bautismo,De lo que pasa, al suspicaz banqueroPor mísera pitanza lleva aviso.——Y furioso, seguido de sus criados,En la frente el furor, la espada al cinto,Llegó á la alcoba donde Pablo estabaY va tocando de la puerta el quicio....——Cuando escucha de asombro exclamaciones,De gozo acentos, de contento gritos:Es la luz con su pompa y sus encantos,Radiando y difundiendo el regocijo.——Es la luz la que plácida revuela,Es Dios que inunda con su inmenso brillo,Las pupilas de Pablo, y resucitaRisueño, ardiente, vencedor y lindo.——Y un solo pensamiento le preocupa,Y solo uno le embarga su albedrío:Arrojarse á las plantas de su Vírgen,Su alma verter sobre sus piés divinos.——Lánzase.... y espantoso le detieneUn caballero  que entra de improvisoY de allí arrastra á la ignorada damaCon rudo brazo y ademan altivo.——Trémula.... incierta, vacilante el paso,La doncella se aleja de aquel sitio;Mas levantando el velo de su rostro,"No importa, Pablo.... porque el triunfo es mio....——Dijo la jóven, se borró cual sueñoLa aparicion.... y en el silencio frioSe escuchaba el rumor de las pisadas....Y el rumor sordo del robusto cirio.————————Niña que llora el tormentoDel imposible de amor,No invoques en tu conventoLa imágen de tu pintor.——Mira que á tu pena asistoY que lamento tu mal,Aunque vistas el sayal,De esposa de Jesucristo.——Y no le queda á tu historiaTan sentida y tan doliente,Que te conserve en su menteQuien fué tu amor.... y tu gloria,——Ni un recuerdo.... ni una luzDe quien tú fuiste luz pura,Ni en tu pobre sepulturaUna flor junto á la cruz....——El á su Vírgen queria;El su amor le consagraba:De Lilia nada sabia,Y su Vírgen le extasiaba....——Pero una vez el cantor,Le dijo: "que pintes quieroCon tu pincel hechiceroUna Vírgen del Dolor——"Que enajene su hermosura,Que de la noche entre el velo,Mire un claro azul de cieloComo fin de su amargura."——Y pidió á la inspiracionPablo su santa asistencia,Y pintó en reminiscenciaDe tiniebla y de afliccion,——Una Vírgen de DoloresCon tintas tan verdaderas,Con sombras tan hechicerasY con tan vivos colores,——Que el infelice pintorMuy más que pintor, poeta,Le dió vida á su paletaCon su llanto de dolor.——La Vírgen cabe la cruzDe agonía sollozando,Y en esa cruz resbalandoVívido rayo de luz——Que caia dulce y gratoEn un rostro con amor,Y era de Pablo el retrato....Un capricho de pintor....——Y en el altar en que orabaLilia.... y á Dios le pedia....Con el alma que llorabaDiera fin á su agonía,——Astuto puso el cantor,Cual promesa de consuelo,Entre crespones de dueloA la Vírgen del Dolor.——Lilia entónces, del altarNi un punto se desprendia;Llorando la hallaba el dia,La noche la vió llorar.——Y.... sin arrimo ni amores,Entre las vírgenes santas....Espiró Lilia á las plantasDe la Vírgen de Dolores......Guillermo Prieto.Nueva-Orleans.—Marzo 25 de 1877.

LAS DOS VIRGENES¿Qué son esos acentos que atraviesanSombras de fresnos, toldos de ramajesQue al aire dan las orlas que columpianAl ténue aliento de las brisas suaves?——¿Por qué en torrentes brota la armoníaY se tiende en dulcísimos cantares,Entre los bosques de arrayan y rosasQue perfuman las alas de los aires....?——Es el festin: con débiles reflejosEl sol baña la frente de la tarde,Y en el verjel que en competencia adornanRica naturaleza y hábil arte,——Opulento banquero, le da sueltaA sus instintos de amoroso padre,Y celebra de su hija el natalicio,La flor de la beldad y los magnates.——Era Lilia una niña, muy más bellaQue de Murillo y de Rafael los ángeles,Pálido el rostro, de ébano el cabello;Y el mirar tierno de sus ojos grandes,——Amor inmenso al alma revelabanDe su luz deslumbrados al cerrarse:En su inocencia el corazon dormia,Sin temor al vaiven de los pesares,——Como en espejo de apacible lagoDe esbelta palma la gentil imágen;Y algo de melancólico velabaCon vuelo incierto el mágico semblante,——Como el sol cuando filtra sus destellosEn las ramas profusas de los sauces,O como oculta tórtola á la lunaAlza en los bosques sus dolientes ayes......——Niña inocente, que en los cielos sueñaY que de amor su corazon no sabe;Como fuente que pinta las estrellasAl correr limpia en el tendido cauce.——Y nació bella del banquero avaro,Como flor de marfil del fango nace,O cual llama fosfórica que brotaDe los restos humanos en la cárcel....——Era el festin: en ráfagas la llamaInundaba la estancia, y en los árbolesResbalaba profusa, convirtiendoEn fantásticos grupos sus ramajes.——Del amplio cenador, seda y armiñoSuspendieron pomposos cortinajes;Y era de un solo espejo el ancho muro,Y sembrados de soles sus cristales,——Entre claveles que su labio abrian,Entre acacias y nardo y tulipanes,Que como ébrios de luz se reclinabanDe estatuas en los blancos pedestales.——De trecho en trecho, en medio de la estanciaSe levantaban fuentes deslumbrantes,Sacudiendo entre plúmbagos y almendrosY enredaderas bellas, sus diamantes.——Las fuentes el carril interrumpian,Donde brindaba el arte los manjaresEn grupos caprichosos, do en tumultoSe elevaban columnas y pirámides,Sobre dorados cestos de las frutasAsomaban sonriendo entre el follaje.——Era una insurreccion de luz, de aromas,De música, de amor y de beldades,En que el íris, rompiendo sus matices,A todo daba luminoso realce.——¡Oh! cómo se miraba la luz puraA los hombros de nieve abalanzarse,Iluminando pechos que temblabanEn sus nidos de perlas y de encajes!——¡Oh! cómo triunfadora la hermosuraDe pasion inundaba los galanes!¡Oh! y cómo del placer la intensa fiebreSe abrigaba en los senos palpitantes!——Y la óptica falaz reproduciendoEn salones sin fin, como en los aires,Como nadando en llama, los encantosDel contento tornaba en celestiales.——Los acentos de amor entre las notas,Brotaban esparciéndose irritantes;El mirar que acaricia entre las floresCintilaba tiernísimo y brillante.——Del Jerez el topacio se brindabaAl través de su muro de cristales,Y del Champaña trémula la espuma,Sobre el diáfano cáliz rebosante....——Hubo un momento en que imperó el silencio,Como queriendo el gozo renovarse,Y en ese instante.... percibió el concursoDe canto lastimero eco distante....——Y como el alma humana se enamoraY le seduce el viso del contraste,Que se indagara del extraño cantoOrdenaron mil voces á los pajes.——"Es el viejo cantor," dicen volviendo,Ese que da sus coplas á las calles,Que quiere se le escuche una leyendaQue á la deidad de nuestra fiesta trae....——Unos dicen: "limosna;" otros censuranAquella aparicion como un ultraje,Y Lilia ordena que al coplero ancianoCon respeto y cariño se le llame.——Apareció el cantor: su triste frente,Ni se mostró humillada, ni arrogante;Mudo é inmóvil se quedó el concurso,Y él prorumpió despues de serenarse....————————"Recuerda fiel la memoria"El tiempo de los torneos,"De amorosos devaneos"De altas empresas de gloria,——"En que la mística dama"Y el entusiasta guerrero,"Y hasta el humilde escudero"Cortejaban á la fama.——"En que opulento señor,"En medio al fastuoso brillo,"Daba albergue en su castillo"Al humilde trovador.——"En que á su grata presencia,"Todo, sumiso, callaba,"Porque sin rival cantaba"Entónces la gaya ciencia.——"Y hoy el astuto dolor,"A mi pecho vacilante"Le pide por un instante"Mi disfraz de trovador.——"Y vengo á contar un cuento,"Si el concurso me perdona,"Que sirva como corona"Al legítimo contento."————————El trovador calló, como mirandoSi le era la licencia concedida:Tiene llanto en sus ojos, de su frenteLas gruesas gotas de sudor corrian.——Alguien mira de reojo al importunoQuidam insustancial: "música!" grita,Y que hable el trovador, con breve acentoViendo al viejo amorosa, exclamó Lilia.——Apoyó en su baston la izquierda mano,Limpió su frente, serenó su vista:Y á un desierto poblado por estatuasEl soberbio salon se parecia.————————CANTO DEL TROVADOR."Eranse dos artistas, dos tiernos trovadores"Sembrando en su miseria sublime inspiracion:"El uno sus hechizos pidiendo á los colores;"El otro á la escultura, con férvida pasion.——"Entre ambos compartiendo con fraternal cariño"Del infortunio el llanto, de la pobreza el pan:"Soñando con sus almas del blanco del armiño,"En ricas recompensas del entusiasta afan.——"El pintor los matices del íris sorprendia;Parece que en las hebras del mágico pincel,Estaba como oculta la luz del claro dia,Los cantos de la fuente, la pompa del clavel.——"En orfandad de niños, cruzando de la vida"En hondo desamparo por el revuelto mar,"El arte fué la playa que les tendió sus brazos,"El arte fué á sus almas consolador altar.——"Al pintor diera el cielo la fuerza y la osadía,"Al escultor ternura le concediera Dios:"En una sola llama de santidad ardia"Lo más radiante y puro del alma de los dos."——"Pablo, el pintor, calcaba en obediente lienzo"De su inspirada mente magnífica creacion,"Para abrir á su hermano las puertas de la Europa,"Y que emprendiera el vuelo su génio de escultor.——"Y un dia en que las sombras pedia á su paleta"Para envolver los cielos en lúgubre capuz,"Sintió que de sus ojos la luz desparecia...."Y que en la eterna sombra se sepultó su luz.——"El último destello que en su interior quedaba,"Se vió cuando se vieron sus lágrimas rodar,"Quedándose en las sombras aislado y silencioso,"De la muerte los pasos inmóvil á esperar.——"¡Oh juventud hermosa, que en el dolor naufraga!"¡Oh pintor desdichado sin flores y sin sol!"¡Oh eternidad de espera sin rumbo y sin arrimo!"¡Oh mísera existencia sin luz y sin amor!——"En Alfonso su hermano la sombra proyectaba"Despedazando fiera su triste corazon,"Y á su cincel divino remedio demandaba,"Y un rayo, un solo rayo de ardiente inspiracion.——"Remedio de su Pablo la ciencia predecia,"El oro de su noche le puede restituir"Al mundo y sus placeres, al arte y sus encantos,"Al alma de la vida que alumbra en el zenit.——"Y acariciando el mármol como rendido amante,"De su cincel de acero mirábase nacer"Algo de ideal y puro, de vago y de divino,"Con rostro de querube, con formas de mujer.——"Temblaba como carne del mármol la tersura,"Los labios de la estatua parecen respirar,"Y su cincel retira del mármol, porque siente"Que el levantado seno comienza á palpitar.——"En celestial consorcio sobre la frente agrupa"De su creacion la gracia y el tinte virginal;"A su cuello de cisne pegó su labio ardiente,"Cual rendido viajero sus labios al cristal.——"¡Oh Vírgen de los cielos! tu imágen se encarnaba"En el sumiso mármol premiando la virtud,"Y en el beso postrero de su cincel triunfante,"Dijo, pensando en Pablo:la Vírgen de la Luz.——"Fué de Pablo la Vírgen la tierna compañera,"Amor de sus amores, sus brisas y su sol;"La madre idolatrada, la niña, la flor pura,"El aroma de vida de un triste corazon....——"Su corazon ardiente, de la insensible estatua"Produjo en sus delirios como animado sér:"Contóle sus dolores, lloró sobre su seno,"Tuvo alivio y consuelo su inmenso padecer.——"Los ojos de sus dedos palpaban su hermosura,"Vivia de su aliento, oyendo en su interior"Al colocarse al frente de sus helados labios,"Las notas melodiosas de su celeste voz.——"Así, cuando pensaba que á venta inexorable"Al alma de su vida se pudo destinar,"Dudaba entre el encanto de restituirse al dia,"O encontrar sin su Vírgen desierto y orfandad.——"Y pasaban las horas en vuelo infatigable,"Envueltas en tristeza y en lúgubre crespon,"Como cruza las sombras el cárabo nocturno,"Lanzando como cantos gemidos de dolor.——"Y yo, triste coplero, bastardo del acaso,"Que sazono con cantos el pan del infeliz,"A la Reina del ángel, en medio á los artistas,"Cual madre entre sus hijos enamorado ví.——"Lloré con los dolores, dí aliento á los ensueños"De un porvenir alegre de goces y de luz,"Y derramé mis cantos cual gotas de consuelo,——"Yo tornaré riqueza la angélica hermosura,"Dije: y á los magnates sumiso buscaré;"Le pediré á mi lira sus cantos más sentidos,"luz para tus ojos, ¡oh Pablo! encontraré.——"¿Qué importa que me digan, el soñador risible,"El corredor de cuentos, el bardo insustancial,"Si llevo entre los labios la luz del claro dia"Y si llevo en mi pecho de la ternura el mar?——"Así en acecho astuto de la piedad divina,"Alcázares de grandes y templos recorrí,"Y no encontré un resquicio de amor y de consuelo,"Para el que en las tinieblas consúmese infeliz.——"Bellas á quienes ciñen la luz y los encantos,"Los que ostentais donceles, la dicha y el amor,"Verted de vuestras copas, cual lágrima una gota"Para mi pobre ciego, de tierna compasion.——"Un óbolo que caiga de cada blanca mano,"En gozo tiernas almas y en bien inundará:"Tendrá como recuerdo en su suntuosa estancia,"Y augurio de ventura, la Vírgen celestial.——"Pensad en los que lloran, magnates de la tierra;"Pensad en que es contento que goce el infeliz;"Pensad ¡ay! en que á muchos la vida les daria"Los míseros desechos de opíparo festin."————————Y creyendo que á punto la ternuraIba á estallar, consuelo de sus ansias,Mandó acercar con imperioso acentoAl medio del salon la hermosa estatua.——Ya Lilia estaba en pié.... ya le tendiaCon noble afan la mano enamorada....Cuando gritó el banquero: "¡Impertinente!"No nos entristezcais.... vedme mañana!"——Y cual negra corriente los despojosY los gusanos de la tierra arrastra,Así siguió la turba al avariento,Haciendo renaciese la algazara.——Pueblan ardientes de Offembach las notas,Oyense risas, truenan las palmadas,Y del cantor las voces doloridasEn el tumulto del placer se apagan,——Como tropel de ardientes cazadoresQue á herido ciervo con placer alcanza,Y estalla en gritos de feroz contentoCuando contempla sus mortales ansias.——Corrido el trovador, dejó aquel sitio,Dando corriente á sus amargas lágrimas;Pero al dejarlo.... al esconder su rostroHuyendo del desprecio á las miradas,——Creyó mirar á Lilia, y en sus ojosTesoros de bondad, nidos de gracias:Creyó ver en relámpago divino,Un mundo de ternura y esperanzas....——Así, cuando entoldado el horizonteEl terror y la muerte nos amagan,Rauda corriente de propicio vientoLas negras nubes poderoso rasga.——Y allí rayos del sol se precipitan,Derramando en los montes sus cascadas,Dando realce al magnífico paisajeLas tristes sombras que en los cielos vagan....————————¿A dónde va en su carrozaA dónde la tierna niña,La que huella alfombras turcas,La que duerme entre cortinas?¿Por qué en extraviados barriosSu régio coche camina?¿Qué busca la jóven bella,Qué busca la jóven rica,Donde los dolores moran,Donde viven las desdichas?Al pisar de sus caballos,Las pobres chozas se cimbran;Sobresalen sus sirvientes,Con su lujo y con sus cintas,Del techo de losjacalesEn que los pobres habitan....Va por donde mora Pablo,Que el desdichado viviaDonde hacen paso las casasA los llanos que principian.Entre unos árboles grandesLa mansion está escondida,Con descarnadas paredes,Con rejas que parecianDe desnuda calaveraLa maltratada mandíbula.A distancia quedó el coche,Y fuese sola la niña,Hasta que el punto deseadoEncontró sagaz su vista....

LAS DOS VIRGENES

¿Qué son esos acentos que atraviesan

Sombras de fresnos, toldos de ramajes

Que al aire dan las orlas que columpian

Al ténue aliento de las brisas suaves?

——

¿Por qué en torrentes brota la armonía

Y se tiende en dulcísimos cantares,

Entre los bosques de arrayan y rosas

Que perfuman las alas de los aires....?

——

Es el festin: con débiles reflejos

El sol baña la frente de la tarde,

Y en el verjel que en competencia adornan

Rica naturaleza y hábil arte,

——

Opulento banquero, le da suelta

A sus instintos de amoroso padre,

Y celebra de su hija el natalicio,

La flor de la beldad y los magnates.

——

Era Lilia una niña, muy más bella

Que de Murillo y de Rafael los ángeles,

Pálido el rostro, de ébano el cabello;

Y el mirar tierno de sus ojos grandes,

——

Amor inmenso al alma revelaban

De su luz deslumbrados al cerrarse:

En su inocencia el corazon dormia,

Sin temor al vaiven de los pesares,

——

Como en espejo de apacible lago

De esbelta palma la gentil imágen;

Y algo de melancólico velaba

Con vuelo incierto el mágico semblante,

——

Como el sol cuando filtra sus destellos

En las ramas profusas de los sauces,

O como oculta tórtola á la luna

Alza en los bosques sus dolientes ayes......

——

Niña inocente, que en los cielos sueña

Y que de amor su corazon no sabe;

Como fuente que pinta las estrellas

Al correr limpia en el tendido cauce.

——

Y nació bella del banquero avaro,

Como flor de marfil del fango nace,

O cual llama fosfórica que brota

De los restos humanos en la cárcel....

——

Era el festin: en ráfagas la llama

Inundaba la estancia, y en los árboles

Resbalaba profusa, convirtiendo

En fantásticos grupos sus ramajes.

——

Del amplio cenador, seda y armiño

Suspendieron pomposos cortinajes;

Y era de un solo espejo el ancho muro,

Y sembrados de soles sus cristales,

——

Entre claveles que su labio abrian,

Entre acacias y nardo y tulipanes,

Que como ébrios de luz se reclinaban

De estatuas en los blancos pedestales.

——

De trecho en trecho, en medio de la estancia

Se levantaban fuentes deslumbrantes,

Sacudiendo entre plúmbagos y almendros

Y enredaderas bellas, sus diamantes.

——

Las fuentes el carril interrumpian,

Donde brindaba el arte los manjares

En grupos caprichosos, do en tumulto

Se elevaban columnas y pirámides,

Sobre dorados cestos de las frutas

Asomaban sonriendo entre el follaje.

——

Era una insurreccion de luz, de aromas,

De música, de amor y de beldades,

En que el íris, rompiendo sus matices,

A todo daba luminoso realce.

——

¡Oh! cómo se miraba la luz pura

A los hombros de nieve abalanzarse,

Iluminando pechos que temblaban

En sus nidos de perlas y de encajes!

——

¡Oh! cómo triunfadora la hermosura

De pasion inundaba los galanes!

¡Oh! y cómo del placer la intensa fiebre

Se abrigaba en los senos palpitantes!

——

Y la óptica falaz reproduciendo

En salones sin fin, como en los aires,

Como nadando en llama, los encantos

Del contento tornaba en celestiales.

——

Los acentos de amor entre las notas,

Brotaban esparciéndose irritantes;

El mirar que acaricia entre las flores

Cintilaba tiernísimo y brillante.

——

Del Jerez el topacio se brindaba

Al través de su muro de cristales,

Y del Champaña trémula la espuma,

Sobre el diáfano cáliz rebosante....

——

Hubo un momento en que imperó el silencio,

Como queriendo el gozo renovarse,

Y en ese instante.... percibió el concurso

De canto lastimero eco distante....

——

Y como el alma humana se enamora

Y le seduce el viso del contraste,

Que se indagara del extraño canto

Ordenaron mil voces á los pajes.

——

"Es el viejo cantor," dicen volviendo,

Ese que da sus coplas á las calles,

Que quiere se le escuche una leyenda

Que á la deidad de nuestra fiesta trae....

——

Unos dicen: "limosna;" otros censuran

Aquella aparicion como un ultraje,

Y Lilia ordena que al coplero anciano

Con respeto y cariño se le llame.

——

Apareció el cantor: su triste frente,

Ni se mostró humillada, ni arrogante;

Mudo é inmóvil se quedó el concurso,

Y él prorumpió despues de serenarse....

————————

"Recuerda fiel la memoria

"El tiempo de los torneos,

"De amorosos devaneos

"De altas empresas de gloria,

——

"En que la mística dama

"Y el entusiasta guerrero,

"Y hasta el humilde escudero

"Cortejaban á la fama.

——

"En que opulento señor,

"En medio al fastuoso brillo,

"Daba albergue en su castillo

"Al humilde trovador.

——

"En que á su grata presencia,

"Todo, sumiso, callaba,

"Porque sin rival cantaba

"Entónces la gaya ciencia.

——

"Y hoy el astuto dolor,

"A mi pecho vacilante

"Le pide por un instante

"Mi disfraz de trovador.

——

"Y vengo á contar un cuento,

"Si el concurso me perdona,

"Que sirva como corona

"Al legítimo contento."

————————

El trovador calló, como mirando

Si le era la licencia concedida:

Tiene llanto en sus ojos, de su frente

Las gruesas gotas de sudor corrian.

——

Alguien mira de reojo al importuno

Quidam insustancial: "música!" grita,

Y que hable el trovador, con breve acento

Viendo al viejo amorosa, exclamó Lilia.

——

Apoyó en su baston la izquierda mano,

Limpió su frente, serenó su vista:

Y á un desierto poblado por estatuas

El soberbio salon se parecia.

————————

CANTO DEL TROVADOR.

"Eranse dos artistas, dos tiernos trovadores

"Sembrando en su miseria sublime inspiracion:

"El uno sus hechizos pidiendo á los colores;

"El otro á la escultura, con férvida pasion.

——

"Entre ambos compartiendo con fraternal cariño

"Del infortunio el llanto, de la pobreza el pan:

"Soñando con sus almas del blanco del armiño,

"En ricas recompensas del entusiasta afan.

——

"El pintor los matices del íris sorprendia;

Parece que en las hebras del mágico pincel,

Estaba como oculta la luz del claro dia,

Los cantos de la fuente, la pompa del clavel.

——

"En orfandad de niños, cruzando de la vida

"En hondo desamparo por el revuelto mar,

"El arte fué la playa que les tendió sus brazos,

"El arte fué á sus almas consolador altar.

——

"Al pintor diera el cielo la fuerza y la osadía,

"Al escultor ternura le concediera Dios:

"En una sola llama de santidad ardia

"Lo más radiante y puro del alma de los dos."

——

"Pablo, el pintor, calcaba en obediente lienzo

"De su inspirada mente magnífica creacion,

"Para abrir á su hermano las puertas de la Europa,

"Y que emprendiera el vuelo su génio de escultor.

——

"Y un dia en que las sombras pedia á su paleta

"Para envolver los cielos en lúgubre capuz,

"Sintió que de sus ojos la luz desparecia....

"Y que en la eterna sombra se sepultó su luz.

——

"El último destello que en su interior quedaba,

"Se vió cuando se vieron sus lágrimas rodar,

"Quedándose en las sombras aislado y silencioso,

"De la muerte los pasos inmóvil á esperar.

——

"¡Oh juventud hermosa, que en el dolor naufraga!

"¡Oh pintor desdichado sin flores y sin sol!

"¡Oh eternidad de espera sin rumbo y sin arrimo!

"¡Oh mísera existencia sin luz y sin amor!

——

"En Alfonso su hermano la sombra proyectaba

"Despedazando fiera su triste corazon,

"Y á su cincel divino remedio demandaba,

"Y un rayo, un solo rayo de ardiente inspiracion.

——

"Remedio de su Pablo la ciencia predecia,

"El oro de su noche le puede restituir

"Al mundo y sus placeres, al arte y sus encantos,

"Al alma de la vida que alumbra en el zenit.

——

"Y acariciando el mármol como rendido amante,

"De su cincel de acero mirábase nacer

"Algo de ideal y puro, de vago y de divino,

"Con rostro de querube, con formas de mujer.

——

"Temblaba como carne del mármol la tersura,

"Los labios de la estatua parecen respirar,

"Y su cincel retira del mármol, porque siente

"Que el levantado seno comienza á palpitar.

——

"En celestial consorcio sobre la frente agrupa

"De su creacion la gracia y el tinte virginal;

"A su cuello de cisne pegó su labio ardiente,

"Cual rendido viajero sus labios al cristal.

——

"¡Oh Vírgen de los cielos! tu imágen se encarnaba

"En el sumiso mármol premiando la virtud,

"Y en el beso postrero de su cincel triunfante,

"Dijo, pensando en Pablo:la Vírgen de la Luz.

——

"Fué de Pablo la Vírgen la tierna compañera,

"Amor de sus amores, sus brisas y su sol;

"La madre idolatrada, la niña, la flor pura,

"El aroma de vida de un triste corazon....

——

"Su corazon ardiente, de la insensible estatua

"Produjo en sus delirios como animado sér:

"Contóle sus dolores, lloró sobre su seno,

"Tuvo alivio y consuelo su inmenso padecer.

——

"Los ojos de sus dedos palpaban su hermosura,

"Vivia de su aliento, oyendo en su interior

"Al colocarse al frente de sus helados labios,

"Las notas melodiosas de su celeste voz.

——

"Así, cuando pensaba que á venta inexorable

"Al alma de su vida se pudo destinar,

"Dudaba entre el encanto de restituirse al dia,

"O encontrar sin su Vírgen desierto y orfandad.

——

"Y pasaban las horas en vuelo infatigable,

"Envueltas en tristeza y en lúgubre crespon,

"Como cruza las sombras el cárabo nocturno,

"Lanzando como cantos gemidos de dolor.

——

"Y yo, triste coplero, bastardo del acaso,

"Que sazono con cantos el pan del infeliz,

"A la Reina del ángel, en medio á los artistas,

"Cual madre entre sus hijos enamorado ví.

——

"Lloré con los dolores, dí aliento á los ensueños

"De un porvenir alegre de goces y de luz,

"Y derramé mis cantos cual gotas de consuelo,

——

"Yo tornaré riqueza la angélica hermosura,

"Dije: y á los magnates sumiso buscaré;

"Le pediré á mi lira sus cantos más sentidos,

"luz para tus ojos, ¡oh Pablo! encontraré.

——

"¿Qué importa que me digan, el soñador risible,

"El corredor de cuentos, el bardo insustancial,

"Si llevo entre los labios la luz del claro dia

"Y si llevo en mi pecho de la ternura el mar?

——

"Así en acecho astuto de la piedad divina,

"Alcázares de grandes y templos recorrí,

"Y no encontré un resquicio de amor y de consuelo,

"Para el que en las tinieblas consúmese infeliz.

——

"Bellas á quienes ciñen la luz y los encantos,

"Los que ostentais donceles, la dicha y el amor,

"Verted de vuestras copas, cual lágrima una gota

"Para mi pobre ciego, de tierna compasion.

——

"Un óbolo que caiga de cada blanca mano,

"En gozo tiernas almas y en bien inundará:

"Tendrá como recuerdo en su suntuosa estancia,

"Y augurio de ventura, la Vírgen celestial.

——

"Pensad en los que lloran, magnates de la tierra;

"Pensad en que es contento que goce el infeliz;

"Pensad ¡ay! en que á muchos la vida les daria

"Los míseros desechos de opíparo festin."

————————

Y creyendo que á punto la ternura

Iba á estallar, consuelo de sus ansias,

Mandó acercar con imperioso acento

Al medio del salon la hermosa estatua.

——

Ya Lilia estaba en pié.... ya le tendia

Con noble afan la mano enamorada....

Cuando gritó el banquero: "¡Impertinente!

"No nos entristezcais.... vedme mañana!"

——

Y cual negra corriente los despojos

Y los gusanos de la tierra arrastra,

Así siguió la turba al avariento,

Haciendo renaciese la algazara.

——

Pueblan ardientes de Offembach las notas,

Oyense risas, truenan las palmadas,

Y del cantor las voces doloridas

En el tumulto del placer se apagan,

——

Como tropel de ardientes cazadores

Que á herido ciervo con placer alcanza,

Y estalla en gritos de feroz contento

Cuando contempla sus mortales ansias.

——

Corrido el trovador, dejó aquel sitio,

Dando corriente á sus amargas lágrimas;

Pero al dejarlo.... al esconder su rostro

Huyendo del desprecio á las miradas,

——

Creyó mirar á Lilia, y en sus ojos

Tesoros de bondad, nidos de gracias:

Creyó ver en relámpago divino,

Un mundo de ternura y esperanzas....

——

Así, cuando entoldado el horizonte

El terror y la muerte nos amagan,

Rauda corriente de propicio viento

Las negras nubes poderoso rasga.

——

Y allí rayos del sol se precipitan,

Derramando en los montes sus cascadas,

Dando realce al magnífico paisaje

Las tristes sombras que en los cielos vagan....

————————

¿A dónde va en su carroza

A dónde la tierna niña,

La que huella alfombras turcas,

La que duerme entre cortinas?

¿Por qué en extraviados barrios

Su régio coche camina?

¿Qué busca la jóven bella,

Qué busca la jóven rica,

Donde los dolores moran,

Donde viven las desdichas?

Al pisar de sus caballos,

Las pobres chozas se cimbran;

Sobresalen sus sirvientes,

Con su lujo y con sus cintas,

Del techo de losjacales

En que los pobres habitan....

Va por donde mora Pablo,

Que el desdichado vivia

Donde hacen paso las casas

A los llanos que principian.

Entre unos árboles grandes

La mansion está escondida,

Con descarnadas paredes,

Con rejas que parecian

De desnuda calavera

La maltratada mandíbula.

A distancia quedó el coche,

Y fuese sola la niña,

Hasta que el punto deseado

Encontró sagaz su vista....

Era un sepulcro sin losaLa casa.... triste y vacía;El lecho de dura tabla,Una mesa y una silla;Pegados á las paredesGrandes lienzos se veian,Con tan celestes pinturas,Con imágenes tan lindas,Que entusiasmados pensaban,Los que los lienzos veian,Que los ángeles del cieloPerfeccionaban sus tintas.En un rincon, empolvadoEstaba en espectativaComo marco sin su cuadroEl caballete de artista,Como sin lámpara faro,Como descordada lira,Como casco de una barca,Cadáver de la bahía....La luz del sol penetrabaSilenciosa.... y se limitaA calcar en los ladrillosSu entrada á la estancia exígua.

Era un sepulcro sin losa

La casa.... triste y vacía;

El lecho de dura tabla,

Una mesa y una silla;

Pegados á las paredes

Grandes lienzos se veian,

Con tan celestes pinturas,

Con imágenes tan lindas,

Que entusiasmados pensaban,

Los que los lienzos veian,

Que los ángeles del cielo

Perfeccionaban sus tintas.

En un rincon, empolvado

Estaba en espectativa

Como marco sin su cuadro

El caballete de artista,

Como sin lámpara faro,

Como descordada lira,

Como casco de una barca,

Cadáver de la bahía....

La luz del sol penetraba

Silenciosa.... y se limita

A calcar en los ladrillos

Su entrada á la estancia exígua.

Y á la luz aquella, al frenteDe la imágen de María,Venerada por lo augusta,Por sus perfecciones linda,Estaba el pintor de hinojos,En adoracion tan íntima,Que parece que los cielosA la oracion asistian....

Y á la luz aquella, al frente

De la imágen de María,

Venerada por lo augusta,

Por sus perfecciones linda,

Estaba el pintor de hinojos,

En adoracion tan íntima,

Que parece que los cielos

A la oracion asistian....

Ancha la frente, morenoEl color de sus mejillas,La nariz proporcionada,La boca breve, expresiva,Y la barba, del que sufreResignado su desdicha,Al cuello erguido y esbeltoComo raudal descendiaEl ébano en negras hebras,Que en sus profusas sortijasRemedaban la obsidianaY á su piel hacen caricias,Como del sauce las ramasBesan la onda cristalina.Pero donde se concentranLuz, amor, ensueños, vida,Es en sus hermosos ojosQue ven el alma sin vista,Abismos de triste sombraY en triste sombra perdida,Como en naufragio espantosoLa luz brillante del dia....La niña al pintor mirando,La niña en el pintor fija,Sintió llanto de sus ojos,Dobló humilde sus rodillas,Y habló con la voz del almaTierna á la Vírgen María....Manteniéndose á distancia,Reverente y escondida.¿Se encontraron las dos almasEn esa plegaria mística?¿Se amaron, se prodigaronEn el éter sus caricias?....¿La estatua desde aquel puntoTuvo la dulce sonrisaCon que al felice creyenteEn los altares cautiva?....

Ancha la frente, moreno

El color de sus mejillas,

La nariz proporcionada,

La boca breve, expresiva,

Y la barba, del que sufre

Resignado su desdicha,

Al cuello erguido y esbelto

Como raudal descendia

El ébano en negras hebras,

Que en sus profusas sortijas

Remedaban la obsidiana

Y á su piel hacen caricias,

Como del sauce las ramas

Besan la onda cristalina.

Pero donde se concentran

Luz, amor, ensueños, vida,

Es en sus hermosos ojos

Que ven el alma sin vista,

Abismos de triste sombra

Y en triste sombra perdida,

Como en naufragio espantoso

La luz brillante del dia....

La niña al pintor mirando,

La niña en el pintor fija,

Sintió llanto de sus ojos,

Dobló humilde sus rodillas,

Y habló con la voz del alma

Tierna á la Vírgen María....

Manteniéndose á distancia,

Reverente y escondida.

¿Se encontraron las dos almas

En esa plegaria mística?

¿Se amaron, se prodigaron

En el éter sus caricias?....

¿La estatua desde aquel punto

Tuvo la dulce sonrisa

Con que al felice creyente

En los altares cautiva?....

Yo no sé; pero volvióseA su palacio la niña,Sin alma, porque ya su almaCon el pintor se vivia.¿Sedujo la niña al padre,Corrió hácia Pablo furtivaY le hizo, siempre distante,Sus generosas visitas?....

Yo no sé; pero volvióse

A su palacio la niña,

Sin alma, porque ya su alma

Con el pintor se vivia.

¿Sedujo la niña al padre,

Corrió hácia Pablo furtiva

Y le hizo, siempre distante,

Sus generosas visitas?....

¿Se volvió asombrado PabloAlguna vez con delicia....Percibiendo que la estatuaComo que dulce respira,O con ahogado sollozoCree que la estatua palpita....?

¿Se volvió asombrado Pablo

Alguna vez con delicia....

Percibiendo que la estatua

Como que dulce respira,

O con ahogado sollozo

Cree que la estatua palpita....?

Eso calla la leyenda,Ni espereis que yo lo diga;Que no quiero que aquí dejeNegras huellas la mentira.————————Una vez al besar PabloLa mano de su madona,Papel leve como sedaY de perfume de rosasHalló.... y esperó que AlfonsoLe descifrase en persona.Y oyó, casi con espanto,Una carta que aquí anotaFiel y oficiosa la pluma,Tomada de mi memoria:

Eso calla la leyenda,

Ni espereis que yo lo diga;

Que no quiero que aquí deje

Negras huellas la mentira.

————————

Una vez al besar Pablo

La mano de su madona,

Papel leve como seda

Y de perfume de rosas

Halló.... y esperó que Alfonso

Le descifrase en persona.

Y oyó, casi con espanto,

Una carta que aquí anota

Fiel y oficiosa la pluma,

Tomada de mi memoria:

"Felice tú, noble artista,"Porque te confiaste á mí:"La noche de tus desdichas"Está tocando su fin,"Y los rayos de la aurora"Mirarás brillando en mí."Sigue del bardo los pasos,"Sin más querer inquirir,"Que una vida de venturas"Amanece para tí."————————¡Pobre mujer! cuando su pecho se abreDel amor puro al viento, el sacrificioEs su placer, y en su entusiasmo correCon vuelo temerario á lo infinito.——¡Pobre niña! que mira sus amoresNacer entre las zarzas del martirio,Como la luz del alba que alumbraraAl viajero fatales precipicios.——Y pobre Lilia, que regó con llantoSu linda alcoba y sus salones ricos,Desesperada de encontrar de PabloDe sus cegados ojos el alivio.——La noche estaba en su alma; en desamparo,Exhalaba quejosa sus suspiros,Como ave herida que á los anchos maresTuerce inexperta del materno nido.——En vano quiso del feroz banqueroConsuelo hallar, que sus ardientes mimosDespertaron, las víboras del celo,Voraces en su pecho empedernido.——Y torvo y suspicaz, siguió los pasos,Sintiendo el garfio de rencor maldito,Y esperando le dieran sus pesquisas,A sus fieras venganzas un resquicio.——Rompió los diques el amor un dia,Y tierno, astuto, inmenso y atrevido,Tomando por el cuello á la fortuna,Le dictó leyes con poder altivo.——Lilia fingió perdidos sus diamantes,Pidió, vendió, y en medio del sigilo,En su complot de amor, á un sacerdoteLogró sagaz mirar comprometido.——El coplero se torna en instrumento,Sabiendo que hay un pecho compasivoQue oculto quiere redimir á PabloDe la honda sombra en que se encuentra hundido.——¿Quién sino una mujer comprender puedeLa sutil prevision, el tierno mimoConque procura la mujer amanteEl consuelo y el bien del sér querido?——En el cojin que sostendrá sus sienes,En la seda, en el vaso cristalino,Y en la gota del agua de sus labios,Vierte la esencia de su amor divino.——Así se preparó la oculta estanciaDel noble Pablo en apartado sitio,Y en ella se instaló, como del vateY de Alfonso teniendo los auxilios.——¡Paso á la ciencia! al cabo se preparaA operar en el ciego sus prodigios....Alcemos la cortina de ese cuadro:Felice yo si exacto lo describo.——Es del enfermo la cuidada estancia,Más bien de colibrí precioso nido:En follaje de encajes y de sedasEl lecho del doncel esconde el brillo.——Donde no halla la vista candelabros,Lámparas de cristal y espejos ricos,Es porque invaden los lujosos mueblesEn nombre del placer el breve sitio.——Bajo de amplio dosel, sobre una peanaQue formaron el oro y el armiño,La Vírgen de la Luzalza la frenteDerramando amorosa sus hechizos,Vertiendo los aromas á sus plantasBlancas camelias y morados lirios.——Símbolo de alguna alma, al frente ardiaDe la Madre de Dios robusto cirio,Que compitiendo con la luz opaca,Daba á la estancia sus dorados visos.——En cómodo sillon estaba Pablo,Pálida la color, negro el vestido.Cayendo en el Olimpo de su frenteDe su cabello de ébano los rizos.——Los augustos ministros de la cienciaSe hallaban á su frente, y absorbidosEn ansiedad intensa, estaba AlfonsoY aquel viejo cantor que conocimos.——Tras el lecho, perdido en sus cortinasDel sacerdote veíase el vestido,Y tambien se miraba en negro veloSemblante misterioso oscurecido——De incógnita matrona, que piadosaCondujo al sacerdote á aquel recinto,Creyendo su presencia convenienteEn aquella ocasion y en aquel sitio.——Es el fatal momento, solo se oyeFrente á la Vírgen el chispear del cirio,El aliento suspenso entre los labiosY presos en los pechos los gemidos.——"Vírgen Madre de Dios, bebe en tus ojosSu blanca luz el astro matutino:Piedad para el que gime en negras sombras,A sus ojos devuelve el bien perdido."——"El es la luz de mi alma, en sus tinieblasMe siento fallecer, muriendo vivo:Para él, el sol, los lauros de la gloria;Para mí, del tormento el infinito...."——"Piedad de mi amargura!.... tú á las sombrasTambien miraste circundar á tu Hijo,Cuando cual negros buitres se posaronEn la cruz á que estaba suspendido...."——"Piedad del noble jóven! te lo pidenA tus piés, de mis lágrimas los rios:Ve que de angustia se derrite el pechoQue ardiente te invocó como su alivio...."——Dijo Lilia, que á incógnita matronaPidió el disfraz.... ahogando sus gemidos,Así exclamó su amor sin esperanza,De los cielos tan solo conocido....——Vuelto Pablo á la Vírgen, en silencioLos circunstantes de la estancia hundidos,Alzó la mano el médico.... de su obraCon firme pulso para dar principio...——Algun gusano vil de cuyo nombreFuera el canto sacrílego bautismo,De lo que pasa, al suspicaz banqueroPor mísera pitanza lleva aviso.——Y furioso, seguido de sus criados,En la frente el furor, la espada al cinto,Llegó á la alcoba donde Pablo estabaY va tocando de la puerta el quicio....——Cuando escucha de asombro exclamaciones,De gozo acentos, de contento gritos:Es la luz con su pompa y sus encantos,Radiando y difundiendo el regocijo.——Es la luz la que plácida revuela,Es Dios que inunda con su inmenso brillo,Las pupilas de Pablo, y resucitaRisueño, ardiente, vencedor y lindo.——Y un solo pensamiento le preocupa,Y solo uno le embarga su albedrío:Arrojarse á las plantas de su Vírgen,Su alma verter sobre sus piés divinos.——Lánzase.... y espantoso le detieneUn caballero  que entra de improvisoY de allí arrastra á la ignorada damaCon rudo brazo y ademan altivo.——Trémula.... incierta, vacilante el paso,La doncella se aleja de aquel sitio;Mas levantando el velo de su rostro,"No importa, Pablo.... porque el triunfo es mio....——Dijo la jóven, se borró cual sueñoLa aparicion.... y en el silencio frioSe escuchaba el rumor de las pisadas....Y el rumor sordo del robusto cirio.————————Niña que llora el tormentoDel imposible de amor,No invoques en tu conventoLa imágen de tu pintor.——Mira que á tu pena asistoY que lamento tu mal,Aunque vistas el sayal,De esposa de Jesucristo.——Y no le queda á tu historiaTan sentida y tan doliente,Que te conserve en su menteQuien fué tu amor.... y tu gloria,——Ni un recuerdo.... ni una luzDe quien tú fuiste luz pura,Ni en tu pobre sepulturaUna flor junto á la cruz....——El á su Vírgen queria;El su amor le consagraba:De Lilia nada sabia,Y su Vírgen le extasiaba....——Pero una vez el cantor,Le dijo: "que pintes quieroCon tu pincel hechiceroUna Vírgen del Dolor——"Que enajene su hermosura,Que de la noche entre el velo,Mire un claro azul de cieloComo fin de su amargura."——Y pidió á la inspiracionPablo su santa asistencia,Y pintó en reminiscenciaDe tiniebla y de afliccion,——Una Vírgen de DoloresCon tintas tan verdaderas,Con sombras tan hechicerasY con tan vivos colores,——Que el infelice pintorMuy más que pintor, poeta,Le dió vida á su paletaCon su llanto de dolor.——La Vírgen cabe la cruzDe agonía sollozando,Y en esa cruz resbalandoVívido rayo de luz——Que caia dulce y gratoEn un rostro con amor,Y era de Pablo el retrato....Un capricho de pintor....——Y en el altar en que orabaLilia.... y á Dios le pedia....Con el alma que llorabaDiera fin á su agonía,——Astuto puso el cantor,Cual promesa de consuelo,Entre crespones de dueloA la Vírgen del Dolor.——Lilia entónces, del altarNi un punto se desprendia;Llorando la hallaba el dia,La noche la vió llorar.——Y.... sin arrimo ni amores,Entre las vírgenes santas....Espiró Lilia á las plantasDe la Vírgen de Dolores......Guillermo Prieto.Nueva-Orleans.—Marzo 25 de 1877.

"Felice tú, noble artista,

"Porque te confiaste á mí:

"La noche de tus desdichas

"Está tocando su fin,

"Y los rayos de la aurora

"Mirarás brillando en mí.

"Sigue del bardo los pasos,

"Sin más querer inquirir,

"Que una vida de venturas

"Amanece para tí."

————————

¡Pobre mujer! cuando su pecho se abre

Del amor puro al viento, el sacrificio

Es su placer, y en su entusiasmo corre

Con vuelo temerario á lo infinito.

——

¡Pobre niña! que mira sus amores

Nacer entre las zarzas del martirio,

Como la luz del alba que alumbrara

Al viajero fatales precipicios.

——

Y pobre Lilia, que regó con llanto

Su linda alcoba y sus salones ricos,

Desesperada de encontrar de Pablo

De sus cegados ojos el alivio.

——

La noche estaba en su alma; en desamparo,

Exhalaba quejosa sus suspiros,

Como ave herida que á los anchos mares

Tuerce inexperta del materno nido.

——

En vano quiso del feroz banquero

Consuelo hallar, que sus ardientes mimos

Despertaron, las víboras del celo,

Voraces en su pecho empedernido.

——

Y torvo y suspicaz, siguió los pasos,

Sintiendo el garfio de rencor maldito,

Y esperando le dieran sus pesquisas,

A sus fieras venganzas un resquicio.

——

Rompió los diques el amor un dia,

Y tierno, astuto, inmenso y atrevido,

Tomando por el cuello á la fortuna,

Le dictó leyes con poder altivo.

——

Lilia fingió perdidos sus diamantes,

Pidió, vendió, y en medio del sigilo,

En su complot de amor, á un sacerdote

Logró sagaz mirar comprometido.

——

El coplero se torna en instrumento,

Sabiendo que hay un pecho compasivo

Que oculto quiere redimir á Pablo

De la honda sombra en que se encuentra hundido.

——

¿Quién sino una mujer comprender puede

La sutil prevision, el tierno mimo

Conque procura la mujer amante

El consuelo y el bien del sér querido?

——

En el cojin que sostendrá sus sienes,

En la seda, en el vaso cristalino,

Y en la gota del agua de sus labios,

Vierte la esencia de su amor divino.

——

Así se preparó la oculta estancia

Del noble Pablo en apartado sitio,

Y en ella se instaló, como del vate

Y de Alfonso teniendo los auxilios.

——

¡Paso á la ciencia! al cabo se prepara

A operar en el ciego sus prodigios....

Alcemos la cortina de ese cuadro:

Felice yo si exacto lo describo.

——

Es del enfermo la cuidada estancia,

Más bien de colibrí precioso nido:

En follaje de encajes y de sedas

El lecho del doncel esconde el brillo.

——

Donde no halla la vista candelabros,

Lámparas de cristal y espejos ricos,

Es porque invaden los lujosos muebles

En nombre del placer el breve sitio.

——

Bajo de amplio dosel, sobre una peana

Que formaron el oro y el armiño,

La Vírgen de la Luzalza la frente

Derramando amorosa sus hechizos,

Vertiendo los aromas á sus plantas

Blancas camelias y morados lirios.

——

Símbolo de alguna alma, al frente ardia

De la Madre de Dios robusto cirio,

Que compitiendo con la luz opaca,

Daba á la estancia sus dorados visos.

——

En cómodo sillon estaba Pablo,

Pálida la color, negro el vestido.

Cayendo en el Olimpo de su frente

De su cabello de ébano los rizos.

——

Los augustos ministros de la ciencia

Se hallaban á su frente, y absorbidos

En ansiedad intensa, estaba Alfonso

Y aquel viejo cantor que conocimos.

——

Tras el lecho, perdido en sus cortinas

Del sacerdote veíase el vestido,

Y tambien se miraba en negro velo

Semblante misterioso oscurecido

——

De incógnita matrona, que piadosa

Condujo al sacerdote á aquel recinto,

Creyendo su presencia conveniente

En aquella ocasion y en aquel sitio.

——

Es el fatal momento, solo se oye

Frente á la Vírgen el chispear del cirio,

El aliento suspenso entre los labios

Y presos en los pechos los gemidos.

——

"Vírgen Madre de Dios, bebe en tus ojos

Su blanca luz el astro matutino:

Piedad para el que gime en negras sombras,

A sus ojos devuelve el bien perdido."

——

"El es la luz de mi alma, en sus tinieblas

Me siento fallecer, muriendo vivo:

Para él, el sol, los lauros de la gloria;

Para mí, del tormento el infinito...."

——

"Piedad de mi amargura!.... tú á las sombras

Tambien miraste circundar á tu Hijo,

Cuando cual negros buitres se posaron

En la cruz á que estaba suspendido...."

——

"Piedad del noble jóven! te lo piden

A tus piés, de mis lágrimas los rios:

Ve que de angustia se derrite el pecho

Que ardiente te invocó como su alivio...."

——

Dijo Lilia, que á incógnita matrona

Pidió el disfraz.... ahogando sus gemidos,

Así exclamó su amor sin esperanza,

De los cielos tan solo conocido....

——

Vuelto Pablo á la Vírgen, en silencio

Los circunstantes de la estancia hundidos,

Alzó la mano el médico.... de su obra

Con firme pulso para dar principio...

——

Algun gusano vil de cuyo nombre

Fuera el canto sacrílego bautismo,

De lo que pasa, al suspicaz banquero

Por mísera pitanza lleva aviso.

——

Y furioso, seguido de sus criados,

En la frente el furor, la espada al cinto,

Llegó á la alcoba donde Pablo estaba

Y va tocando de la puerta el quicio....

——

Cuando escucha de asombro exclamaciones,

De gozo acentos, de contento gritos:

Es la luz con su pompa y sus encantos,

Radiando y difundiendo el regocijo.

——

Es la luz la que plácida revuela,

Es Dios que inunda con su inmenso brillo,

Las pupilas de Pablo, y resucita

Risueño, ardiente, vencedor y lindo.

——

Y un solo pensamiento le preocupa,

Y solo uno le embarga su albedrío:

Arrojarse á las plantas de su Vírgen,

Su alma verter sobre sus piés divinos.

——

Lánzase.... y espantoso le detiene

Un caballero  que entra de improviso

Y de allí arrastra á la ignorada dama

Con rudo brazo y ademan altivo.

——

Trémula.... incierta, vacilante el paso,

La doncella se aleja de aquel sitio;

Mas levantando el velo de su rostro,

"No importa, Pablo.... porque el triunfo es mio....

——

Dijo la jóven, se borró cual sueño

La aparicion.... y en el silencio frio

Se escuchaba el rumor de las pisadas....

Y el rumor sordo del robusto cirio.

————————

Niña que llora el tormento

Del imposible de amor,

No invoques en tu convento

La imágen de tu pintor.

——

Mira que á tu pena asisto

Y que lamento tu mal,

Aunque vistas el sayal,

De esposa de Jesucristo.

——

Y no le queda á tu historia

Tan sentida y tan doliente,

Que te conserve en su mente

Quien fué tu amor.... y tu gloria,

——

Ni un recuerdo.... ni una luz

De quien tú fuiste luz pura,

Ni en tu pobre sepultura

Una flor junto á la cruz....

——

El á su Vírgen queria;

El su amor le consagraba:

De Lilia nada sabia,

Y su Vírgen le extasiaba....

——

Pero una vez el cantor,

Le dijo: "que pintes quiero

Con tu pincel hechicero

Una Vírgen del Dolor

——

"Que enajene su hermosura,

Que de la noche entre el velo,

Mire un claro azul de cielo

Como fin de su amargura."

——

Y pidió á la inspiracion

Pablo su santa asistencia,

Y pintó en reminiscencia

De tiniebla y de afliccion,

——

Una Vírgen de Dolores

Con tintas tan verdaderas,

Con sombras tan hechiceras

Y con tan vivos colores,

——

Que el infelice pintor

Muy más que pintor, poeta,

Le dió vida á su paleta

Con su llanto de dolor.

——

La Vírgen cabe la cruz

De agonía sollozando,

Y en esa cruz resbalando

Vívido rayo de luz

——

Que caia dulce y grato

En un rostro con amor,

Y era de Pablo el retrato....

Un capricho de pintor....

——

Y en el altar en que oraba

Lilia.... y á Dios le pedia....

Con el alma que lloraba

Diera fin á su agonía,

——

Astuto puso el cantor,

Cual promesa de consuelo,

Entre crespones de duelo

A la Vírgen del Dolor.

——

Lilia entónces, del altar

Ni un punto se desprendia;

Llorando la hallaba el dia,

La noche la vió llorar.

——

Y.... sin arrimo ni amores,

Entre las vírgenes santas....

Espiró Lilia á las plantas

De la Vírgen de Dolores......

Guillermo Prieto.

Nueva-Orleans.—Marzo 25 de 1877.


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