CENA TERCERA.EN QUE SE INTRODUCENDAVO. — PINARDO. — ARTEMIA. — SERAFINA. — VIOLANTE.
EN QUE SE INTRODUCEN
DAVO. — PINARDO. — ARTEMIA. — SERAFINA. — VIOLANTE.
Dav.A buena fe, Pinardo, que debes parar mientes por tí, que quien adelante no mira, atras se halla, y destas marcadurías tales siempre veo escapar sin narices, ó á bien librar con un jubon sin mangas, porque, como dice, quales las romerías tales son las veneras, especialmente que ir tú con vestiduras mudadas, y en hábito de mujer, llevas el cuchillo á la garganta, y áun si miras la soga arrastrando; y tambien de necesidad has de mudar tu nombre para efectuar tu engaño, cosa reprobada en derecho, mayormente en perjuicio de tercero, pues quien en malos pasos anda, en mal acaba, y no puede hablar verdad, y si la dixeses, bonico te pararian, pues hablando mentira la tal cocina muchas veces suele amargar, y áun salir á los rostros; y áun Salomon decia que ántes hombre debe amar al ladron que no al mentiroso; por eso guárdate, que áun sant Gregorio decia que por las mentiras de los malos no se conoce la verdad.
Pin.Anda, calla, que quien burla al burlador, etc.
Dav.El engañado á la postre no hallará ganancia, decia Salomon, y el poeta afirma, Dios destruye los engañadores y sus engaños y malas lenguas; y áun si miras, debaxo de la piel del cordero va encerrado el lobo, y mira que los malos pensamientos hacen apartar al hombre de Dios.
Pin.Titubeando estó, no sé qué me haga; grandes inconvenientes se me representan de la sentencia, que de tu sermon á las clara procede; pero ¡oh cuitado de mí! ¿qué haré? que lo he prometido, y allende de quedar corrido de lo ya comenzado, no me cumple parar en el mundo si retrocedo de la primera intencion.
Dav.El primer movimiento no es en mano del hombre, dice Platon, mas la perseverancia en el pecado abominable, cosa parece, y el decreto afirma que nunca la carne se corrompe sin el pensamiento; así que tu voluntad dañada, y tan aparejada para el mal, refrénala, que, áun allende de los notorios inconvenientes, Artemia sabe mucha malicia y es formada en todo género de engaños, y sobre manera sospechosa, sentirte ha luégo la cazada y así del juego saldrás descalabrado; por eso, hermano, si quieres bien librar, concierta tu vida de manera que se asegure tu persona; y esto se mire, que cierto aquella vieja cautelosa es, y dos mil géneros de acechanzas te armará.
Pin.¿Quieres que te diga á un traidor dos alevosos, y podria ser que uno piense el bayo y otro quien lo ensilla, si mucha arte sabe la raposa, más quien la toma?
Dav.Adoba por ahí; ya lo digo yo que la moza loca no ha menester toca; y bien dicen que por demas es á la cabeza quebrada untalle el casco.
Pin.Quédate adios, que ántes la dulce primavera dexará de pintar los campos y florestas con frondas, produciendo flores matizadas con diversos colores, que yo me aparte de efectuar lo ya comenzado; y ya hecho es, la muerte ó la vida comigo va, hacer otra cosa burla sería de muchachos, no quiera Dios que sea tenido por inconstante.
Dav.Sé que no eres rio, que no te puedes volver quando quiera que te pareciere, alzándote á tu mano.
Pin.Gran tacha es no ser hombre firmeen sus propósitos, y áun, segun afirma el Salustio, la inconstancia es señal de locura, y el filósofo dice que el inconstante sus cosas pone á la ventura.
Dav.Bien estoy con eso que dices; pero el perseverar en el vicio la constancia con el pecado, no se debe llamar constancia, ni nombre de firmeza merece; y, por el contrario, el que de mal propósito y del camino de los vicios se aparta, no se ha de llamar inconstante, ántes sabio y muy firme en los actos virtuosos y nobles; pero, pues tan predestinado estás en el mal, haz lo que quisieres, y yo arriba me voy, que por demas me parece que es dar consejo á la cabeza loca, ni ménos lavar con lexía la cabeza del asno.
Pin.Por esperimentado mancebo tengo á Davo en todo género de negociacion, y bien veo que él como está sin pasion conseja discretamente, pero ¿qué tengo de hacer sino andar por aqueste camino bueno ó malo, cayendo ó levantando, errando ó acertando, y mostrándome en todo osado, que á los tales la fortuna dicen que suele favorecer? pero el mejor consejo al presente es entrarme en casa de Artemia, pues estó á la puerta, como que entro á ver el aposento, lo qual no tendrán por cosa nueva,porque como la casa es labrada por tan maravillosa arte, todos los forasteros tienen por costumbre de vella como cosa de admiracion; y si acaso viere á Serafina, al tiempo el consejo, que nunca me faltarán razones ni nuevos achaques, y todo es menester; pero válala la maldicion, desde aquella rexa que está en el corridor me llama Artemia, ¿áun quál ha de ser si me ha conocido el diablo?
Artemia.¿Sois de aquí de la ciudad hija, ó qué enhorabuena quereis en nuestra casa? entrad, entrad, no hayais vergüenza, que, como suelen decir, al mozo vergonzoso el diablo lo truxo á palacio.
Pin.Mozo dice; á otra palabra como esa dexo el manto y la saya como el otro fraile los hábitos, y baxo las escaleras como un cuadrillo; ¿por ahí me entras? no me personeo dese lado; que palabras tiene la noble, habla sin monte.
Art.No lloreis, hija, no lloreis; pero allegaos acá y contadme lo que quereis, y decí, ¿cómo venis así enojada?
Pin.Yo, señora, soy huérfana de padres, y un tio mio, que vive á la puerta de Sant Juan del Alcázar, es mi tutor, y su mujer trátame tan mal que hoy por dos veces ha cuidado matarme, y yo de desesperada mehe salido de casa con intencion de buscar con quién viva, porque en ninguna manera puedo sufrir aquella mujer.
Art.Pues no lloreis, hija, no lloreis, que yo enviaré por ese vuestro tio, y haré que dé órden en vuestra vida, ¿oyes, oyes, hija Violante?
Violante.¿Qué mandais, señora?
Art.A esa pecadora de moza sola y desconsolada, métela en mi cámara, y dale de cenar y estése ahí.
Viol.¿Cómo os llamais, hermana?
Pin.Ilia me llaman, que no debiera nacer.
Viol.Pues andad acá, hermana, andad acá, quel llorar poco aprovecha.
Serafina.Válala la maldicion aquella moza, y cómo parece á Pinardo el paje de Evandro, ¿es su hermana ó es él mismo? aunque bien me puedo engañar, porque suelen decir que un diablo parece á otro; pero, como que voy á otra cosa, quiero ir al aposento de Artemia y sabré qué hay en el mundo, que una espina tengo atravesada en el corazon, y el alma me da que es esto cosa de gran novedad.
Ilia.A Serafina veo, y si las pisadas trae enderezadas acá, sola estoy; áun si viniese pienso que se urdirla bien esta tela.
Ser.Estaos, hermana, estaos, n’os levanteis, que debeis estar fatigada.
Il.Más fatigado está Evandro y lo pasa.
Ser.¡Jesus, Jesus, y eres Pinardo! es verdad que no me la daba el espíritu.
Pin.Esta carta traigo de Evandro, y por traella traigo la muerte á los dientes, como veis, y Artemia anda por ahí, no es tiempo de pláticas; leelda, señora, y dadme la respuesta, que, como veis, en el filo está la negociacion, y desta mi venida depende la salud y vida y honra de Evandro, y áun la vuestra, como veis, no se queda en la posada; sábia sois, en tal reputacion estais tenida acerca de todos, pensaldo bien, pensá las cosas, que yo cumplido he con lo que debo al servicio de quien me ha criado.
Ser.No sufren dilacion estas cosas, como dices, hermano Pinardo; turbada estoy, no sé qué me diga, yo me voy para mejor poder entender en tu despacho, porque malo es burlar hombre con su cabeza.
CARTA DE EVANDRO Á SERAFINA.
Señora y todo mi bien: Si como perdí la libertad y todo libre albedrío, con claridad tan resplandeciente que de contino está procediendo de vuestra vista, juntamenteno cobrára esperanza de libertad, escusado me fuera el mi tan apasionado vivir, porque, estando acompañado de tan sobrada pasion, ningun alivio ni sentido tuviera para poder estar á la contina especulando en vuestra sobrada gracia y demasiada hermosura, acompañada de tan incomparable beldad, que claramente veo rescebir los apasionados sentidos clarífica y resplandeciente luz, contra las escuras tinieblas de que á vuestra causa el entendimiento se halla ocupado; pero con vuestra vista toda la escuridad y niebla cerrada se convierte en lumbre, tan fulgente como la procediente de los rayos del clarífico Apolo, de manera que manifiesta es la cuita que por vos me atormenta; pues remedio en verdad no lo espera, porque vuestra tan sobrada honestidad y mesura le antepone mil géneros de inconvenientes. De manera que, sin más esperanza de salud, rescibo en satisfacion, y por cumplida paga, mis males y tan demasiado tormento ser á vuestra causa, y con esto sería contento y me satisfaria si entero estuviese, que mis sobradas ánsias se sienten de vos, pues sois la causa principal y primera de donde mi desconsolado y tan penado vivir proceden, pero mi poco merecimiento, enemigo del tan sobrado atrevimiento, me representa tantos temores, que me hallo indigno de áun pensar en lo tal, y así quedo el más aherrojado captivo de quantos en la casa de amor padescen.
Por la carta bien paresce,Muy linda graciosa dama,Que mi vida os obedece,Y que por vos no feneceTan grande fuego y tal llama.Pero los tristes sentidosQue se abrasan,Aunque están ya decaidos,En verse tan encendidosBien os llaman,Diciendo con gran clamor,Ven, ven, señora, por quienPadecemos,Y aumentarás el dolor,Y tendrémos mayor bienDel que tenemos.Y creciendo el tal favor,No estimarémos la muerteNi la vida,Ni tendrémos más temorDe ver desastrada suerteNi caida.Pues los otros exercicios,Tan prontos al daño y malTras que andamos,Ya han cesado en sus oficiosDiciendo: señora, y valQue espiramos.Así que no están en calma,Ántes ya muy consumidosOs desean;Y los sentidos y el alma,Con angustias condolidos,Mucho penan.Y desta arte así padecePena y tormento mortalLa mi vida,Y la triste ya feneceCon el ánsia desigual,Que no la olvida.Y tambien el pensamiento,Vacilando en el dolor,Que así lo trata,Siente congoxas, tormento,Viendo claro el disfavorQue lo mata.Así que mirando aquesto,Dama del mundo más bella,Me vencí,Pues que no tan lindo gesto,Ni ménos tan clara estrella,Yo la vi.Y con esto satisfagoDel todo al entendimiento,Segun veis,Pues que con vuestro halago,En tan crudo y gran tormentoLe teneis.Mas ya recibe por gloriaSer la causa do dependeÁ lo que apunta,La de más alta memoriaQue el ingenio humano entiendeNi barrunta,En lo qual cierto, contentoLe tendrá la tal porfía,Y estaria,Si tuviese pesamiento,Que por vos, señora mia,Se sabía.Así que á la clara vedQue mi vida que os adoraSiempre os llama,Y no quiere otra merced,Sino que sepais, señora,Cómo os ama;Y que dello no pasion,Ni cosa que lo parezcaRecibais,Ni ménos alteracion,Aunque mi vida fenezca,Vos sintais.
Por la carta bien paresce,Muy linda graciosa dama,Que mi vida os obedece,Y que por vos no feneceTan grande fuego y tal llama.Pero los tristes sentidosQue se abrasan,Aunque están ya decaidos,En verse tan encendidosBien os llaman,
Por la carta bien paresce,
Muy linda graciosa dama,
Que mi vida os obedece,
Y que por vos no fenece
Tan grande fuego y tal llama.
Pero los tristes sentidos
Que se abrasan,
Aunque están ya decaidos,
En verse tan encendidos
Bien os llaman,
Diciendo con gran clamor,Ven, ven, señora, por quienPadecemos,Y aumentarás el dolor,Y tendrémos mayor bienDel que tenemos.Y creciendo el tal favor,No estimarémos la muerteNi la vida,Ni tendrémos más temorDe ver desastrada suerteNi caida.
Diciendo con gran clamor,
Ven, ven, señora, por quien
Padecemos,
Y aumentarás el dolor,
Y tendrémos mayor bien
Del que tenemos.
Y creciendo el tal favor,
No estimarémos la muerte
Ni la vida,
Ni tendrémos más temor
De ver desastrada suerte
Ni caida.
Pues los otros exercicios,Tan prontos al daño y malTras que andamos,Ya han cesado en sus oficiosDiciendo: señora, y valQue espiramos.Así que no están en calma,Ántes ya muy consumidosOs desean;Y los sentidos y el alma,Con angustias condolidos,Mucho penan.
Pues los otros exercicios,
Tan prontos al daño y mal
Tras que andamos,
Ya han cesado en sus oficios
Diciendo: señora, y val
Que espiramos.
Así que no están en calma,
Ántes ya muy consumidos
Os desean;
Y los sentidos y el alma,
Con angustias condolidos,
Mucho penan.
Y desta arte así padecePena y tormento mortalLa mi vida,Y la triste ya feneceCon el ánsia desigual,Que no la olvida.Y tambien el pensamiento,Vacilando en el dolor,Que así lo trata,Siente congoxas, tormento,Viendo claro el disfavorQue lo mata.
Y desta arte así padece
Pena y tormento mortal
La mi vida,
Y la triste ya fenece
Con el ánsia desigual,
Que no la olvida.
Y tambien el pensamiento,
Vacilando en el dolor,
Que así lo trata,
Siente congoxas, tormento,
Viendo claro el disfavor
Que lo mata.
Así que mirando aquesto,Dama del mundo más bella,Me vencí,Pues que no tan lindo gesto,Ni ménos tan clara estrella,Yo la vi.Y con esto satisfagoDel todo al entendimiento,Segun veis,Pues que con vuestro halago,En tan crudo y gran tormentoLe teneis.
Así que mirando aquesto,
Dama del mundo más bella,
Me vencí,
Pues que no tan lindo gesto,
Ni ménos tan clara estrella,
Yo la vi.
Y con esto satisfago
Del todo al entendimiento,
Segun veis,
Pues que con vuestro halago,
En tan crudo y gran tormento
Le teneis.
Mas ya recibe por gloriaSer la causa do dependeÁ lo que apunta,La de más alta memoriaQue el ingenio humano entiendeNi barrunta,En lo qual cierto, contentoLe tendrá la tal porfía,Y estaria,Si tuviese pesamiento,Que por vos, señora mia,Se sabía.
Mas ya recibe por gloria
Ser la causa do depende
Á lo que apunta,
La de más alta memoria
Que el ingenio humano entiende
Ni barrunta,
En lo qual cierto, contento
Le tendrá la tal porfía,
Y estaria,
Si tuviese pesamiento,
Que por vos, señora mia,
Se sabía.
Así que á la clara vedQue mi vida que os adoraSiempre os llama,Y no quiere otra merced,Sino que sepais, señora,Cómo os ama;Y que dello no pasion,Ni cosa que lo parezcaRecibais,Ni ménos alteracion,Aunque mi vida fenezca,Vos sintais.
Así que á la clara ved
Que mi vida que os adora
Siempre os llama,
Y no quiere otra merced,
Sino que sepais, señora,
Cómo os ama;
Y que dello no pasion,
Ni cosa que lo parezca
Recibais,
Ni ménos alteracion,
Aunque mi vida fenezca,
Vos sintais.
Ser.¡Oh atribulado corazon, y cómo te cumple padecer, pues á tu causa está penado el que más amas! ¡Oh potencias del ánima, pues sois las más nobles en la humana compostura! ¿por qué no estais muy despiertas y sintiendo, con sentimiento crecido, el dolor que Evandro está padeciendoá mi causa? ¡Oh esteriores sentidos, que no vigilais á la contínua, consintiendo en todo género de pasion, pues fuistes y estais culpados como partícipes en el delito que de mi parte se cometió contra Evandro! ¡Oh corporales exercicios! ¿por qué n’os apresurais en que la voluntad de Evandro se cumpla? Porque, estando él con dolor, estando triste, estando enojado, estando en tormento, estando acompañado de pasion, estándose abrasando en un fuego más agente y más intolerable que no el del infierno, no puedo yo vivir. ¡Oh si la hermana se apresurase en cortar el hilo! ¡Oh si las superiores y celestes potencias dexasen de influir la operacion de natura en mi inferior y flaca composicion, ninguna cosa al presente más agradable me sería; gozo de lo tal, sin comparacion, se derramaria por mis venas! ¡Oh alto Dios, padre comun del género humano, y quán maravillosas y incomprensibles son tus obras! ¡Oh de quánta excelencia está acompañada la masa flaca de la pesada y enojosa tierra! ¡Oh de qué sér tan infinito está adornada y compuesta que del entendimiento humano no se puede imaginar! y pues tan inmensas maravillas usaste con el hombre, adornándolo de tan maravillosa perfeccion, haz al presente,por tu infinita y eterna bondad, que mi espíritu no vaya desesperado á la casa del desabrido y triste Pluton, porque, segun en el agonía en que está, y segun la pena y angustiada vida que padezco, gran temor se me representa que habré de facer compañía al apasionado Ixio, tan atormentado del enojoso buitre, que nunca un momento dexa de estar cebándose con nueva crueza en su pecho; pero ¡oh cuitada! que para más aumento de mi pasion, vienen mis criadas, pensando que tengo mucha voluntad de compañía.
Viol.Hora es, señora, que duermas, que Artemia ya se ha retraido, y algo es noche.
Ser.Pues tráeme, Violante, así el alto Señor te cumpla lo que más deseas, una caxa de acorza, porque comeré un bocado, que muy angustiada me siento y de parte del corazon me vienen grandes desmayos.
Viol.Héla aquí, señora; pero tengo pensamiento que te haces preñada, porque ya me parece que es tiempo, pues há cerca de seis meses que estás casada.
Ser.¡Bien está en la cuenta; por mi fe, á causa de la incapacidad de mi marido, y á causa de su demasiada impotencia, me estoy tan vírgen como el dia en que nací; estáme esotra diciendo del preñado!
Viol.¿Digo algo, señora? pienso que estoy en lo cierto, porque callas.
Ser.Digo, hermana Violante, que eso fuera y mañana pascua, pero si tan derecha te vas acostar.....
Viol.¡Amarga de mí, y si es verdad lo que por la ciudad se suena que su marido no es para mujer! ¡Ay! digo que estará estotra donosa, moza y fermosa y rica, y que le falta lo mejor. Como es buena cosa el hombre sin manos, pues dos mujeres en la cama tan bien parecen, qual sea su sueño; pues guarde el cuerno, que de allí se suele levantar la tos á la gallina: como se contentan estotras mucho que les guarden la fe sobre tal caso, no me maravillo, sobre que la noche quel marido no habla con ellas, otro dia no les veis el gesto. Andase estotro la mitad del tiempo fuera de casa, y despues piensa cumplir con palabras; áun no sea verdad lo que se suena de Evandro, ¡ay! digo yo que sería la burla coronada.
Ser.¿Qué hablas entre dientes, Violante? Véte á dormir.
Viol.Acá lo ha Marta con sus pollos.