Defunciones

Cenefa de adornoDefunciones

Cenefa de adorno

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Unahermana de la Caridad, u otra persona amiga de la familia, vela con gran recogimiento el cadáver en el lecho mortuorio, junto al cual, sobre una mesa cubierta con un paño blanco, hay una pila de agua bendita y un crucifijo alumbrado por dos cirios.

La familia, sumida en el dolor y el retraimiento, no agencia por sí misma, sino quesuele confiar a un amigo o comisionado el despacho de las siguientes diligencias funerarias:

1.º Declarar la defunción, su hora y el estado civil del finado ante el Juez municipal, el cual, oído el testimonio de dos parientes, amigos o vecinos que dan fe del fallecimiento, y vistas la certificación facultativa, la partida de bautismo, y acaso la del matrimonio del difunto, extenderá el acta de defunción, expresando con escrupulosa exactitud los nombres y apellidos, edad, estado, profesión y títulos, con la fecha y hora del fallecimiento; como también los nombres y apellidos de los padres, si la persona fenecida era soltera, o los del otro cónyuge si era casada.

2.º Señalar inmediatamente en la parroquia la hora y forma de la función religiosa en armonía con los deseos de la familia, que si bien no debe ser mezquina en el último obsequio que dedican al finado, ha de acomodarse a su fortuna; sin olvidar que las honras fúnebres sobrado lujosas, a veces revelan gran cariño, pero frecuentemente acusan vanidad.

3.º Mandar en seguida los anuncios a los periódicos o hacer imprimir esquelas para enviarlas a domicilio, indicando la hora del entierro, y pasar el correspondiente aviso a la administración de coches fúnebres.

4.º El fallecimiento de un alto funcionario o militar se notifica además a las autoridades.

Los invitados se presentarán en la casa del difunto; un pariente recibirá en el salón a los caballeros, y una parienta en una sala a las señoras.

Cortejo fúnebre

Un amigo avisa a la familia cuando se pone en marcha el cortejo.

Van inmediatamente detrás del coche fúnebre los propios parientes del finado, y siguen los otros parientes, los amigos y demás convidados.

Irán a continuación de los coches de la familia los de los amigos y después los de alquiler.

Si va el coche del difunto, irá cerrado y enlutado inmediatamente después de la comitiva.

Los padres no asisten al entierro de sus hijos, ni un cónyuge al del otro cónyuge.

Los parientes cercanos y los criados de la casa asisten vestidos de luto.

Las señoras invitadas llevan luto o traje obscuro, y no van a la casa sino directamente al templo, desde el cual regresan a sus casas.

En el entierro de un alto personaje, el representante del jefe del Estado y las corporaciones van a la cabeza del cortejo, y el coche del jefe del Estado inmediatamente detrás del coche enlutado.

Si el cadáver es de una niña, llevarán las cintas del féretro niñas con vestido y velo blancos; si de un niño, niños con traje negro y guantes blancos; si de un personaje distinguido, las personas más caracterizadas; si de un elevado militar, otros militares.

Sobre el ataúd de una niña se coloca corona de flores blancas; sobre el de un sacerdote su bonete; sobre el de un militar o alto dignatario, sus armas y condecoraciones; y engeneral, sobre el de un elevado personaje, los atributos que simbolizan su dignidad.

Terminada la ceremonia religiosa, acompañan el cadáver al cementerio los próximos parientes y amigos del finado, utilizando los coches que siguen a la comitiva, los cuales les conducen después a sus casas.

Los restantes amigos e invitados pueden seguir a aquellos o despedirse, si lo prefieren.

Si sobre la tumba se pronuncian discursos, deben ser panegíricos breves y autorizados por la familia.

Para enterrar lejos del punto del fallecimiento a un cadáver, se le coloca en un ataúd de plomo, revestido de otro de roble, y se pide a las autoridades el permiso de traslación.

Cuando se celebra el aniversario de la muerte de una persona, el día de la ceremonia es de duelo para la familia, y así toda reunión bulliciosa, o todo acto que produzca algún goce, es impropio, contrario a todo sentimiento de humanidad y un ultraje que se hace al difunto. Por lo mismo que en este día se renueva el dolor de la familia, es natural que algunos de sus parientes y amigos más inmediatos la visiten y la acompañen.

Viñeta de adorno


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