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Cenefa de adornoPaseo

Cenefa de adorno

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Lashoras de moda para pasear a pie son de tres a cinco en invierno y de cinco a siete en verano.

Las señoras escogerán los parques y demás paseos públicos con preferencia a las calles de mucho bullicio y gran gentío.

Aunque es cosa corriente que salga sola a la calle una señora casada, se observa, noobstante, que las más, especialmente las jóvenes, suelen ir acompañadas de otra señora o de un niño, así por el placer de la compañía como para evitar las miradas que comúnmente se fijan en una señora que sale sola.

Una señorita no sale sino en compañía de alguna parienta, aya o camarera.

En cuanto a los saludos entre personas amigas y conocidas, por la calle y el paseo, es privilegio de las señoras tomar la iniciativa haciendo una ligera reverencia, si bien el acto de saludar suele ser simultáneo.

Si el caballero conoce solo superficialmente a la señora que le saluda, contestará con deferencia, levantando muy poco el sombrero.

Si la conoce mucho lo levantará más, según el grado de franqueza y familiaridad, procurando siempre que el saludo no peque por demasiado atento o por sobrado frío.

Entre señoras poco conocidas saluda primeramente la de rango más elevado.

Una señora jamás toma la iniciativa para saludar a una persona que no le ha sido presentada, aunque la haya visto en varias ocasiones en casa de sus amigas.

En un paseo se saluda solo una vez a una persona, por más que se la vea en diferentes encuentros.

Los caballeros se saludan con una simple seña, sin levantar el sombrero sino para saludar a un personaje distinguido; pero si encuentran a un amigo acompañado de una o más señoras, en obsequio a estas, aunque les sean desconocidas, levantarán el sombrero.

Es costumbre que los caballeros, al encontrar en un paseo público a señoras conocidas, las acompañen un rato, sin ofrecerles el brazo a menos que estén enfermas o sean ancianas.

La hora usual de pasear en coche es de cinco a siete en verano y de tres a cinco en invierno.

Cuando una señora sale a paseo en su coche acompañada de amigas, suele darles la derecha, si son casadas, ocupando sitio en el vidrio, sin que esta colocación sea de rigor.

La dueña del carruaje es la última en apearse, a no ser que para comodidad o menos molestia de la compañía convenga que baje antes.

El sitio que hemos señalado en el coche como meramente voluntario para la señora, es obligatorio para el caballero, quien tiene además el deber de apearse antes que las señoras para ayudarlas a bajar, aunque luego tenga que volver a subir.

Si una señora va en su coche a buscar a otra para ir juntas a paseo u otro sitio, no tiene que apearse para que aquella suba primero.

Un caballero que acompañe a una señora a caballo, ha de ir siempre a la derecha.

Se empezará a subir la escalera con el pie derecho y a bajarla con el izquierdo; esta costumbre evita la incomodidad de ir chocando espalda con espalda las personas que suben y bajan a un tiempo.

Viñeta de adorno


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