LOS EDITORES EN LA RED

[Resumen] A partir de 1996, la edición electrónica se labra un camino junto a la edición tradicional, gracias a las ventajas que ofrece: permite evitar existencias y reducir el costo de funcionamiento, y la difusión resulta más fácil. Algunos editores tradicionales empiezan a vender sus títulos en línea, mientras algunos editores electrónicos van comercializando las versiones digitalizadas de sus libros. Libreros digitales deciden vender versiones digitalizadas de libros publicados por editores asociados, sin hablar de los autores que optan por autoeditar sus escritos en la web o promover por cuenta propia las obras que ya han publicado, ni de las nuevas plataformas de edición literaria que se encargan de revelar nuevos talentos.

= Algunos editores piloto

# La NAP y la MIT Press

La cuestión es saber si la publicación gratuita de un libro perjudica o no las ventas de la versión impresa. La National Academy Press (NAP) es la primera editorial en tomar semejante riesgo, ya en 1994, y acaba ganando la apuesta.

"A primera vista, eso no parece lógico", escribe Beth Berselli, una periodista del Washington Post, en un artículo de noviembre de 1997. "Un editor de Washington, la National Academy Press (NAP), vio sus ventas aumentar en un 17% en un año tras haber publicado en el internet 700 títulos de su catálogo actual, permitiendo así a cualquier persona leer gratuitamente sus libros. ¿Quién dijo que ya nadie compraría la vaca si la leche se distribuía gratuitamente?"

La NAP es el primer editor que apuesta por este proyecto, una iniciativa aclamada por las demás editoriales, aunque sin embargo seguían dudando en lanzarse también a la aventura por tres motivos: los gastos excesivos generados por la puesta en línea de miles de páginas, los problemas de derechos de autor, y una "competencia" que juzgan perjudicial para la venta de estos libros.

En el caso de la NAP, fueron los mismos autores quienes pidieron que sus libros aparecieran en el sitio web, para dar a conocer su obra. Para la NAP, la web representa un nuevo instrumento de marketing para hacer frente a las 50.000 obras publicadas cada año en los Estados Unidos. Se concede un descuento de 20% sobre cualquier pedido realizado en línea. La presencia de estos libros en la web provoca también un aumento de las ventas telefónicas. En 1998, el sitio web de la NAP ofrece unos mil títulos en versión integral.

La solución por la que optó la NAP también fue adoptada a partir de 1995 por la MIT Press. Fue un éxito: en poco tiempo se duplicaron las ventas de los títulos disponibles en versión integral en la web.

# Editel y CyLibris

En abril de 1995, Pierre François Gagnon, poeta y ensayista quebequense, decide recurrir a la tecnología digital para la recepción de textos, su almacenamiento y su difusión. Crea entonces Editel, el primer sitio web de autoedición colectiva en lengua francesa.

En julio de 2000, cuenta lo siguiente: "En realidad, todo el mundo sabe o debería saber que el primer sitio web de edición en línea comercial fue CyLibris (creado en agosto de 1996), y que ésto fue precedido tiempo atrás, en la primavera de 1995, por nada menos que Editel, el pionero por excelencia en este ámbito, aunque hasta ahora hayamos tenido que limitarnos a una acción simbólica colectiva, por falta de medios para que el proyecto resultara en un modelo de comercio en línea verdaderamente viable y accesible (…).

Actualmente nuestro equipo se compone de tres mosqueteros (Pierre François Gagnon, Jacques Massacrier y Mostafa Benhamza); intentamos desarrollar el contenido original e inédito del webzine literario un regalo de los autores caseros a su lectorado que seguirá sirviendo de fachada de animación gratuita para potenciales actividades de edición en línea, de pago, en cuanto dispongamos de los medios técnicos y financieros necesarios. ¿Será posible seguir soñando con la democracia económica?" Editel cesa su actividad editorial en 2005 y empieza un blog literario.

Fundada por Olivier Gainon en agosto de 1996, la editorial CyLibris (de "Cy", ciber y "Libris", libro), basada en París, es la pionera de lengua francesa en materia de edición electrónica comercial.

De hecho, CyLibris es la primera editorial en utilizar el internet y el sistema digital para publicar a nuevos autores literarios, y a algunos autores confirmados, que practican géneros diversos: literatura general, novela policíaca, ciencia ficción, teatro y poesía. Los libros se venden únicamente en la web, se imprimen a petición del usuario y se envían directamente al cliente, evitando así existencias e intermediarios. Algunos fragmentos se pueden descargar libremente.

Durante su primer trimestre de actividad, CyLibris firma contratos con trece autores. En el año 2000, CyLibris suma un promedio de 15.000 visitas mensuales a su sitio web, ha vendido 3.500 libros en total impresos y digitales y el balance financiero del año 1999 resulta equilibrado. En 2001, algunos títulos también se venden en versión impresa gracias a una red de librerías asociadas, como la Fnac, y en versión digital por intermedio de Mobipocket y Numilog, para ser leídos en un ordenador o en una PDA. En 2003, el catálogo de CyLibris comprende unos cincuenta títulos.

Olivier Gainon explica en diciembre de 2000: "CyLibris ha sido creada primero con la idea de especializarse en un sector preciso que en nuestra opinión los otros editores no han sabido cubrir bien: la publicación de primeras obras, o sea, obras de autores principiantes. Al fin y al cabo, lo que nos interesa es aquella literatura que no puede encontrar su lugar dentro del circuito tradicional: no sólo las primeras obras, sino también los textos atípicos, inclasificables o en desfase con los gustos y las modas literarias dominantes. Lo que nos tranquiliza es que ya hemos logrado algunos éxitos editoriales: el gran premio de la Sociedad de Literatos (SGDL: Société des Gens de Lettres) en 1999 para el libro 'La Toile' (La Tela) de Jean-Pierre Balpe, el Premio de lítotes (Prix de la litote) para 'Willer ou la trahison' (Willer o la traición) de Jérôme Olinon en 2000, etc. Esta tarea de 'desbrozador' es original de por sí en el mundo editorial, pero lo que hace que CyLibris se pueda considerar un editor atípico, es sobre todo su modo de funcionamiento.

Creada a partir de 1996 en torno al internet, CyLibris quiso evitar las obligaciones impuestas por la edición tradicional gracias a dos innovaciones: la venta directa a través de un sitio web comercial en el internet y, unida a ésta, la impresión digital de 'flujo tenso'. Esta solución permitía esquivar las dos barreras características del mundo editorial: los costes de impresión (y de almacenamiento), y las exigencias de la distribución. Nuestro sistema gestionaba entonces flujos físicos: recepción del pedido por el internet, impresión del libro encargado, envío por correo. Debo precisar que la impresión la subcontratamos a impresores digitales, por lo cual la calidad de nuestros libros es equiparable a la que ofrece el offset, y el precio también. Nuestro sistema no es ni más caro, ni de una calidad inferior; obedece a una economía diferente que a largo plazo, en nuestra opinión, probablemente acabará generalizándose."

¿En qué consiste entonces la actividad de un editor electrónico? "Yo diría que mi actividad es doble, explica Olivier. Por una parte hago lo mismo que un editor tradicional a la hora de seleccionar manuscritos y luego retocarlos (yo me ocupo directamente de la colección de ciencia ficción), pero también se trata de elegir las maquetas, gestionar las relaciones con los prestadores de servicios, etc. Por otro lado, gran parte de nuestra actividad se concentra en el internet: lo que buscamos es optimizar el sitio web de CyLibris y poner en marcha una estrategia de cooperaciones que pueda permitir a CyLibris alcanzar la visibilidad de la que a veces carece. Por último, represento a CyLibris en el Sindicato Nacional de la Edición (SNE: Syndicat National de l'Édition, en el que CyLibris forma parte desde la primavera de 2000). Hoy CyLibris es una estructura pequeña. Ha encontrado su lugar en el mundo editorial, pero su economía en el internet aún es frágil. Queremos que la sociedad sea perenne y rentable, y nos esforzamos por alcanzar este objetivo."

El sitio web también pretende servir de encrucijada para los pequeños editores. Facilita información práctica a los autores en ciernes: cómo enviar un manuscrito a un editor, qué se debe incluir en un contrato editorial, cómo proteger sus manuscritos, cómo probar suerte en las revistas o certámenes literarios, etc.

En mayo de 1999, el equipo de CyLibris lanza CyLibris Infos, un newsletter electrónico gratuito cuyo objetivo no es prioritariamente promover los libros del editor, sino presentar la actualidad de la edición francófona. El newsletter es redactado a propósito en un estilo disonante, a menudo humorístico, y hasta corrosivo. Se publica primero mensualmente, y luego dos veces al mes a partir de febrero de 2000. Cuenta con 565 suscriptores en octubre de 2000. Este newsletter cambia de nombre en febrero de 2001 para convertirse en Edition-actu, que cuenta con 1.500 suscriptores en 2003, pero luego es sustituido por el blog de CyLibris. CyLibris cesa su actividad editorial en 2007.

= La editorial en línea 00h00

La editorial 00h00 (que se pronuncia "zéro heure") aparece en mayo de 1998 en París como primera editorial en línea. Su actividad consiste en vender libros digitales vía el internet y no libros impresos. En 2000, las versiones digitales (en formato PDF) representan un 85% de las ventas, y el 15% son versiones impresas a petición del cliente, un servicio que el editor facilita de forma complementaria.

00h00 es lanzado por Jean-Pierre Arbon y Bruno de Sa Moreira, respectivamente el antiguo director general de la editorial francesa Flammarion, y el antiguo director de Flammarion Multimédia.

"Hoy mi actividad profesional está basada al 100% en el internet", explica Bruno de Sa Moreira en julio de 1998. "El cambio no ha ocurrido radicalmente, sino que ha sido progresivo (audiovisual primero, luego multimedia, y finalmente el internet). (…) La gestación del proyecto duró un año: brainstorming, factibilidad, creación de la sociedad e instalación financiera, desarrollo técnico del sitio web e informática editorial, elaboración y producción de los textos y preparación del catálogo para la inauguración. (…) Al optar por el internet tomamos riesgos, pero me parece que este medio de comunicación puede popularizarse con facilidad, porque los terminales del internet suelen ser más fáciles de usar que los de un microordenador."

En 1999 se puede leer en el sitio web de 00h00: "La creación de 00h00 marca el verdadero punto de partida de la edición en línea. De hecho, es la primera vez en el mundo que se contempla la publicación de textos en formato digital en un sitio web comercial, y que una empresa propone a los actores tradicionales del mundo editorial (autores y editores) unir fuerzas con ella para abrir en la red una nueva ventana de explotación de los derechos. Los textos propuestos por 00h00 son inéditos, o bien textos que han pasado ya al dominio público, o que están bajo copyright y cuyos derechos en línea han sido negociados con sus derechohabientes. (…)

Con la edición en línea probablemente se vislumbra lo que será la edición del siglo 21. Esta idea de origen, de nueva partida, es la que se expresa en el nombre de marca 00h00. (…) El internet es un lugar sin pasado, donde lo que uno hace no se evalúa en relación a una tradición. En este espacio hay que inventar nuevas maneras de hacer las cosas. (…) El éxito de la edición en línea no dependerá sólo de las elecciones de los editores: dependerá también de la capacidad de éstos para proponer enfoques nuevos, que se apoyen tanto en los lectores como en los textos, en las lecturas tanto como en la escritura, y para que cualquier persona pueda percibir de inmediato que una aventura nueva ha comenzado."

Las colecciones son diversas: textos inéditos, teatro clásico francés, cuentos y relatos fantásticos, cuentos y relatos filosóficos, recuerdos y memorias, filosofía clásica, realismo y naturalismo, cibercultura, novelas infantiles, novelas de amor, cuentos y novelas de aventuras. La búsqueda se puede realizar por autor, por título y por género. Para cada libro hay una descripción corta y otra pormenorizada, un índice y una breve presentación del autor. Luego se van añadiendo los comentarios de los lectores. De este modo no hay existencias, ni obligaciones materiales para la distribución, pero sí existe un vínculo directo con el lector y entre los lectores. En el sitio web, los internautas/lectores que lo desean pueden crear su espacio personal para redactar ahí sus comentarios, participar en foros o recomendar enlaces hacia otros sitios web. Pueden suscribirse al newsletter de 00h00 para mantenerse informados de las novedades. El editor produce también videoclips literarios para presentar las obras publicadas.

En 2000, el catálogo comprende 600 títulos, entre los cuales figuran unas cien obras originales y algunas reediciones electrónicas de obras publicadas por otros editores. Las obras originales se reparten en varias colecciones: nuevas escrituras interactivas e hipertextuales, primeras novelas, documentos de actualidad, estudios sobre las NTIC (Nuevas Tecnologías de Información y Comunicación), coediciones en colaboración con editores tradicionales o con grandes instituciones. El pago se realiza en línea gracias a un sistema con seguridad. Los que desconfían del pago online también pueden pagar con tarjeta (envío por fax) o con un cheque (envío por correo postal).

En septiembre de 2000, la sociedad Gemstar-TV Guide International (Estados Unidos), especialista en productos y servicios digitales para los medios, procede a la recompra de 00h00. Algunos meses antes, en enero de 2000, Gemstar compró las dos sociedades californianas que habían lanzado las primeras tabletas de lectura, a saber NuvoMedia, creadora del Rocket eBook, y SoftBook Press, creadora del SoftBook Reader. Según un comunicado de Henry Yuen, presidente de Gemstar, "la habilidad editorial de la que dispone 00h00 y la capacidad de innovación y de creatividad que ha demostrado son lo que necesita Gemstar para convertirse en un actor principal de la nueva edad de la edición digital en la que ha entrado Europa."

La comunidad francófona no ve con muy buenos ojos esta recompra, ya que precisamente la globalización del sector editorial parece poco compatible con la innovación y la creatividad. Apenas tres años más tarde, en junio de 2003, 00h00 abandona definitivamente su actividad, y Gemstar abandona definitivamente su sección eBook y sus tabletas de lectura.

Sobrevive, sin embargo, el recuerdo de esta hermosa aventura. En octubre de 2006, Jean-Pierre Arbon, quien entre tanto se ha hecho cantante, cuenta en su propio sitio web: "Yo había fundado, junto con Bruno de Sa Moreira, una editorial de un género nuevo, la primera del mundo en lanzarse a la aventura de la edición en línea a gran escala. Todo quedaba por hacer, por inventar. La edición digital era terra incógnita: había que explorar, que desbrozar."

= Los editores y las tecnologías

# Un ejemplo: la editorial Le Choucas

La editorial Le Choucas, especializada en novelas policíacas, literatura, libros de fotos y de arte, fue fundada en 1992 por Nicolas y Suzanne Pewny, libreros de Saboya, en el sureste de Francia.

En junio de 1998, Nicolas Pewny cuenta: "El sitio web de la editorial Le Choucas se creó a finales de noviembre de 1996. Al enterarme de las posibilidades que ofrecía el internet, me prometí que lo antes posible dispondríamos de un sitio web. Pero el problema era el siguiente: no teníamos presupuesto suficiente para delegar su construcción a un profesional. Entonces, a costa de numerosas noches de desvelo, acabé creando yo mismo el sitio web y lo mandé referenciar (no fue ésta la parte más sencilla). Luego, el sitio web se desarrolló a medida que iba profundizando mis conocimientos en este campo (que por cierto siguen siendo bastante modestos), y poco a poco empecé a ser conocido, incluso fuera de Francia y de Europa.

El cambio que introdujo el internet en nuestra vida profesional fue considerable. Somos una pequeña editorial instalada lejos de la capital. En poco tiempo, gracias al internet, hemos llegado a ser conocidos en un perímetro que yo no me hubiera imaginado nunca. Incluso los medios de comunicación 'clásicos' nos abrieron un poco sus puertas gracias a nuestro sitio web. Los manuscritos afluían por correo electrónico. De esta manera hemos editado a dos autores quebequenses (Fernand Héroux y Liz Morency, autores de 'Affaire de coeurs' (Asunto de corazones), publicado en septiembre de 1997). Muchos libros se crean (correcciones, ilustraciones, envío de documentos al impresor) por esta vía. Desde el principio hemos recibido solicitudes desde países en los que (aún) no estamos representados: Estados Unidos, Japón, Latinoamérica, México, a pesar de nuestro deseo de no convertirnos en un sitio web 'comercial' sino de información y con 'connotación cultural'. (No disponemos de ningún sistema de pago segurizado, sólo hemos hecho una lista de los libreros que venden nuestros libros en línea)."

¿En cuanto al futuro? "Me dan ganas de contestar con dos preguntas", contesta Nicolas. "¿Puede usted decirme cómo evolucionará el internet? ¿Cómo evolucionarán las costumbres de los usuarios? Nos gustaría que la editorial siguiera siendo lo menos 'comercial' posible y aumentar la interactividad y el contacto con los visitantes de nuestro sitio web. ¿Lo lograremos? Ya hemos recibido propuestas que más bien apuntan en dirección contraria. De momento las hemos puesto 'en standby'. Pero si las cosas toman este rumbo, ¿acaso podremos resistir, o encontrar un 'término medio'? Francamente, no tengo ni idea."

Por desgracia, Le Choucas cesa sus actividades en marzo de 2001, una desaparición más que deplorable entre los pequeños editores independientes. Valiéndose de su experiencia de librero, de editor, y de su conocimiento del internet y del mundo digital, Nicolas se ha hecho consultor en edición electrónica y ha puesto sus habilidades al servicio de otros organismos.

En marzo de 2003, Nicolas ve "el libro digital del futuro como una 'obra total' que reuniría textos, sonidos, imágenes, vídeos, interactividad: una nueva manera de concebir, escribir y leer, quizás en un libro único, siempre renovable, que contendría todo lo que uno ha leído, un compañero único y múltiple a la vez".

# Las tecnologías digitales

Las tecnologías digitales también llevan a los editores científicos y técnicos a reestructurar por completo su trabajo y, para algunos, a orientarse hacia una difusión en línea, y hacer tiradas impresas sólo a petición. Algunas universidades difunden manuales "a medida" que se componen de una selección de capítulos y artículos sacados de una base de datos, complementados por los comentarios de los profesores. Para un seminario, se puede imprimir a petición una tirada limitada a partir de documentos transmitidos por vía electrónica a un impresor. En cuanto a las revistas en línea, suelen pasar un acuerdo con una sociedad especializada para las impresiones a petición del usuario.

Profesora y investigadora en la Universidad de la Sorbona de París, Marie-Joseph Pierre escribe en febrero de 2003: "Me parece evidente que los artículos y las obras, por lo menos los trabajos científicos, se publicarán cada vez más en formato digital, facilitando para los investigadores el acceso a enormes bases de datos, en constante e inmediata evolución, y favoreciendo además el contacto directo y el diálogo entre los autores. Nuestros organismos tutelares, como el Centro Nacional de la Investigación Científica (CNRS: Centre National de la Recherche Scientifique) por ejemplo, ya empiezan a obligar a los investigadores a publicar en formato digital, e instan a los laboratorios a que difundan sus trabajos de investigación por ese medio, para que estén rápidamente disponibles. Nuestros informes de segundo y cuarto año de actividad aquellos enormes y trabajosos archivos que constituyen un resumen de nuestras labores no deberían tardar en publicarse en este formato. Esto no significa que el papel desparecerá, y tampoco pienso que se utilice menos porque, para trabajar sobre un texto, resulta mucho más manejable un libro. Me doy cuenta de que en mi sector, las revistas recién estrenadas en formato digital también empiezan a difundirse en versión impresa, encuadernada en condiciones. Pasar del uno al otro es una oportunidad para aportar revisiones y tener más perspectiva, y esto me parece muy interesante."

Diseñador gráfico, Marc Autret, goza de diez años de experiencia como periodista multitarea, y de una formación en línea en el ámbito editorial, multimedia y de los derechos de autor. Explica en diciembre de 2006: "Eso constituye una base irremplazable para mis actividades actuales, que resultan ser una prolongación técnica de mis antiguas actividades. Soy un 'artesano' de la información y trabajo esencialmente con editores. Llevan tanto retraso, son tan ajenos a la revolución digital, que tengo trabajo para rato, quizás incluso para varios años. Hoy me concentro en la asesoría, la infografía, la tipografía, la preprensa y el diseño web, pero presiento que la parte dedicada al software irá creciendo. Los sectores como la animación en 3D, la automatización de las tareas de producción, la integración multisoporte, el sistema de base de datos y todas las tecnologías procedentes de XML van a abrirse naturalmente. Los editores necesitan esos instrumentos, ya sea para producir mejor o para comunicar mejor. En esos aspectos puedo percibir la evolución, o mejor dicho, la intensificación de mi trabajo."

¿Cómo ve el futuro del ebook (libro digital)? "Estoy convencido de que el ebook (o 'e-book') tiene mucho futuro en todos los sectores no ficcionales. Me refiero al libro digital como software, y no al soporte físico (porque las conjeturas acerca de éste son más inciertas). Los editores de guías, de enciclopedias y de obras informativas, por lo general siguen considerando el ebook como una declinación muy secundaria del libro impreso, sin duda porque de momento el modelo comercial y la seguridad de esta explotación aún no les parecen totalmente estabilizados. Pero todo es cuestión de tiempo. Los ebooks no comerciales ya están emergiendo en varios lugares y en cierto modo operan un desciframiento de los posibles. Emergen al menos dos ejes distintos: (1) una interfaz de lectura/consulta cada vez más atractiva y funcional (navegación, búsqueda, reestructuración inmediata, anotaciones del usuario, quizz interactivo, etc.); (2) una integración multimedia (video, sonido, infografía animada, base de datos, etc.) actualmente fuertemente asociada a la web. Ningún libro físico ofrece semejantes funcionalidades. Entonces me imagino el ebook de mañana como una suerte de wiki cristalizado, empaquetado en un formato. ¿Cuál será entonces su valor propio? ¡La de un libro: la unidad y la calidad del trabajo editorial!"

Pierre Schweitzer, inventor del proyecto @folio, una tableta de lectura nómada, escribe en enero de 2007: "La lectura digital llega más allá, mucho más allá de la mera cuestión del 'libro' o de la prensa. El libro y el periódico siguen siendo y seguirán siendo por mucho tiempo soportes de lectura técnicamente insuperables para los contenidos de valor o para los contenidos que traspasen un umbral crítico de difusión. Aunque su modelo económico pueda seguir evolucionando (como pasa con la prensa gratuita, destinada al público en general), no creo que haya ningún trastorno radical a nivel de una sola generación. Más allá de esta generación, sólo el futuro nos lo dirá. Ya veremos. Sin embargo, se desarrollan otros tipos de contenidos en la red. El internet lanza un reto al documento impreso en el terreno de la difusión en la web (difusión desmaterializada = coste marginal nulo) de las obras y de los saberes, un terreno en el que lo impreso no logra equilibrar sus costes, el espacio al que pueden acudir nuevos actores para quitarles el sitio.

Ahora bien, en este nuevo ámbito, los equilibrios económicos y las lógicas de adopción son radicalmente diferentes a los que imperan en el mundo impreso véase por ejemplo la evolución de los sistemas de validación para los archivos abiertos en la publicación científica, o los modelos económicos emergentes de la prensa en línea. Por lo tanto, es vano e incluso peligroso querer transformar con fórceps la ecología del papel. ¡Pues semejante forcejeo acabaría aniquilándola! En margen, algunos contenidos muy específicos, algunos nichos editoriales, podrían ser transformados. Por ejemplo, la enciclopedia o la publicación científica ya han conocido cambios: del mismo modo, las guías prácticas, los libros de actualidad de uso casi único y algunas otras secciones que invaden las mesas de las librerías podrían modificarse, para mayor alegría de los libreros. Pero en mi opinión no se trata de un cambio masivo ni brutal: nuestras costumbres de lectura no cambiarán de un día para otro. Al contrario, forman parte de nuestras costumbres culturales y van evolucionando lentamente, a medida que las adoptan (o sea, que las aceptan) las nuevas generaciones."

[Resumen] La convergencia multimedia se puede definir como la convergencia de los sectores de la informática, de la telefonía y de la radiotelevisión hacia una industria que utiliza el internet para la distribución de la información. Si bien este fenómeno genera la creación de nuevos empleos en algunos sectores, por ejemplo los que están vinculados con la producción audiovisual, otros sectores están sujetos a reestructuraciones drásticas. La convergencia multimedia tiene muchos reveses, por ejemplo la proliferación de contratos precarios para los empleados, la inexistencia de sindicatos para los teletrabajadores o el maltrato de los derechos de autor en detrimento de los autores. Éste fue el tema del Simposio sobre convergencia multimedia organizado en enero de 1997 por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

= Una definición

La convergencia multimedia se puede definir como la convergencia de los sectores de la informática, de la telefonía y de la radiotelevisión hacia una industria de la comunicación y de la distribución que utiliza las autovías de la información.

En concreto, ¿qué es? La digitalización permite generar, guardar, combinar, almacenar, buscar y transmitir textos, sonidos e imágenes por medios sencillos y rápidos. Procedimientos similares permiten el procesamiento de la escritura, de la música y de las películas, mientras que antes se necesitaban soportes variados (papel para la escritura, cinta magnética para la música, celuloide para el cine). Además, sectores distintos como la edición (que produce libros) y la industria musical (que produce discos) trabajan conjuntamente para producir CD-ROM.

No es el primer cambio en la cadena de la edición, que ha conocido varios cambios desde los últimos treinta años. Al principio, en los 1970, las máquinas de fotocomposición hicieron vacilar el mundo de la impresión tradicional. Luego el coste de la impresión siguió bajando gracias a las fotocopiadoras, las fotocopiadoras en color, las técnicas de impresión asistida por ordenador y el material de impresión digital. En los años 1990, los talleres de PAO (Publicación Asistida por Ordenador) proponen una impresión a bajo precio. Ahora se digitaliza sistemáticamente cualquier contenido con el fin de que se pueda transferir por vía electrónica.

La digitalización acelera el procedimiento material de producción. En la prensa, los periodistas envían directamente sus textos para la maquetación, mientras que antes el personal de producción tenía que dactilografiar los textos del personal de redacción. En el mundo editorial, el redactor, el diseñador artístico y el diseñador gráfico suelen trabajar simultáneamente sobre la misma obra.

Progresivamente asistimos a la convergencia de todos los sectores vinculados con la información: impresión, edición, prensa, concepción gráfica, grabaciones sonoras, películas, radiodifusión, etc.

Aunque en algunos sectores este fenómeno pueda generar nuevos empleos por ejemplo, en el campo de la producción de películas o de productos audiovisuales otros sectores padecen inquietantes reestructuraciones. Estos problemas son tan preocupantes como para haber sido objeto de un Simposio sobre Convergencia Multimedia organizado en enero de 1997 en Ginebra (Suiza) por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

= Algunos comentarios

Durante este simposio hubo varias intervenciones de particular interés, de las cuales algunas siguen siendo de actualidad diez años después.

Bernie Lunzer, membro de la Newspaper Guild (Estados Unidos), recalca las batallas jurídicas que se han desenfrenado en torno a los problemas de propiedad intelectual. Estas batallas conciernen especialmente la actitud de los directores de publicaciones, que convencen a los escritores independientes de que firmen contratos chocantes, por los cuales se comprometen a ceder la totalidad de sus derechos al director de la publicación, a cambio de una contraparte financiera ridícula.

Heinz-Uwe Rübenach, membro de la Asociación de Directores de Periódicos (BDZ: Bundesverband Deutscher Zeitungsverleger) de Alemania, insiste también en la necesidad para las empresas de prensa de administrar y controlar la utilización en la web de los artículos de sus periodistas, y en el pedir una contrapartida financiera que permita seguir invirtiendo en las nuevas tecnologías.

Otro problema tan preocupante como el anterior es el de la presión constante ejercida sobre los periodistas de las salas de redacción, cuyo trabajo debe estar a disposición a medida que avanza el día, en lugar de ser utilizado sólo al final de la jornada. A estas tensiones repetidas se añade el estrés de estar trabajando frente a la pantalla durante ocho a diez horas seguidas. El ritmo de trabajo y el uso intensivo del ordenador acarrean problemas preocupantes en términos de seguridad en el trabajo. Después de seguir algunos años con este ritmo, algunos periodistas se desmoronan con sólo treinta y cinco o cuarenta años de edad.

Según Carlos Alberto de Almeida, membro de la Federación Nacional de Periodistas (FENAJ: Federação Nacional dos Jornalistas) de Brasil, las nuevas tecnologías deberían hacer posible una racionalización del trabajo y permitir reducir su duración para favorecer el ocio y el enriquecimiento intelectual. En la práctica, los profesionales de los medios de comunicación se ven obligados a trabajar cada vez más horas. La jornada legal de cinco horas en realidad es una jornada de diez a doce horas. Las horas extra no se pagan, ni tampoco las horas trabajadas por un periodista los fines de semana durante su tiempo de descanso.

Aunque la digitalización de los documentos y la automatización de los métodos de trabajo aceleran el proceso de producción, también provocan una disminución de la intervención humana y por lo tanto incrementan el desempleo. Antes, el personal de producción debía volver a dactilografiar los textos del personal de redacción, mientras que ahora el diseño automático permite combinar ambas tareas; la redacción y la composición.

Etienne Reichel, director suplente de Viscom (Visual Communication), la asociación suiza para la comunicación visual, demuestra que la transferencia de datos vía el internet y la supresión de varias fases de producción reducen el número de empleos. Ahora basta con seis trabajadores cualificados para cubrir el trabajo de veinte tipógrafos, de lo cual se puede deducir que anteriormente las empresas de comunicación visual solían generar empleos. En cambio, la informática permite a algunos profesionales establecerse por cuenta propia, como es el caso para el 30% de los empleados que han perdido su trabajo debido a la reestructuración de su empresa.

Profesor asociado de ciencias sociales en la Universidad de Utrecht (Países Bajos), Peter Leisink precisa que la redacción de los textos y la corrección de pruebas suelen realizarse a domicilio, lo más a menudo por trabajadores que se han hecho empresarios individuales tras haber sido despedidos, o tras la deslocalización o la fusión de su empresa. "Ahora bien, esta forma de empleo se parece más a un trabajo precario que a una trabajo autónomo, pues las personas que la adoptan sólo gozan de una autonomía reducida y en general dependen de una sola editorial."

Aparte de algunos casos aislados que las organizaciones de empleadores suelen poner de realce, la convergencia multimedia provoca masivas supresiones de empleos.

Según Michel Muller, secretario general de la Federación de las Industrias del Libro, del Papel y de la Comunicación (FILPAC: Fédération des Industries du Livre, du Papier et de la Communication) de Francia, las industrias gráficas francesas han perdido 20.000 empleos en diez años. Entre 1987 y 1996, los efectivos pasan de 110.000 a 90.000 empleados. Las empresas elaboran planes sociales costosos para favorecer la recolocación de los empleados despedidos, creando empleos que suelen ser artificiales, mientras que hubiera sido preferible costear estudios fiables sobre el modo de equilibrar creaciones y supresiones de empleos antes de que fuera demasiado tarde.

En el mundo entero, muchos puestos de baja cualificación técnica son sustituidos por puestos que requieren personal muy cualificado. Los trabajadores poco cualificados son despedidos. Algunos de ellos reciben una formación profesional complementaria, teniendo a veces que autofinanciarla y que cursarla en su tiempo libre, aunque al final de la formación profesional ni siquiera puedan estar seguros de que los vuelvan a contratar.

Walter Durling, director del gigante de las telecomunicaciones AT&T (Estados Unidos), insiste en el hecho de que las nuevas tecnologías no cambiarán fundamentalmente la situación de los empleados. La invención de las películas no mató al teatro, y la invención de la televisión tampoco acabó con el cine. Las empresas deberían crear empleos vinculados con las nuevas tecnologías y proponérselos a aquellos trabajadores que se ven obligados a abandonar sus puestos porque éstos se han vuelto obsoletos.

Éstos son argumentos muy teóricos, mientras que el problema es más bien una cuestión de proporción. ¿Cuántos puestos se han creado, y a cuántos trabajadores se ha despedido?

Por su parte, los sindicatos preconizan la creación de empleos mediante la inversión, la innovación, la formación para las nuevas tecnologías, la reconversión de los trabajadores cuyos empleos han sido suprimidos, una negociación colectiva justa, la defensa de los derechos de autor, una mejor protección de los trabajadores del sector artístico, y por último la defensa de los teletrabajadores hasta que sean considerados como trabajadores de pleno derecho.

[Resumen] "Básteme, por ahora, repetir el dictamen clásico: La Biblioteca es una esfera cuyo centro cabal es cualquier hexágono, cuya circunferencia es inaccesible." (La biblioteca de Babel, 1941) Esta cita de Jorge Luis Borges también puede definir la biblioteca digital. Las bibliotecas se instalan en la web, en primer lugar los textos y a continuación las imágenes y el sonido, con miles de obras de dominio público en línea, así como publicaciones literarias y científicas recientes, periódicos, fotografías, música y películas, gratis o de pago. Varias bibliotecas elaboran "ciberespacios" con ordenadores para sus usuarios. Otras dan a conocer las joyas de sus colecciones por media de la web. Muchos bibliotecarios se hacen cibertecarios para ayudar a los usuarios en la red.

= Las bibliotecas digitales

# La digitalización de los libros

La primera biblioteca "tradicional" presente en la red es la Biblioteca municipal de Helsinki (Finlandia) que inaugura su sitio web en febrero de 1994.

La difusión del libro, un objetivo perseguido por varias generaciones de bibliotecarios, por fin se hace posible a gran escala, ya que hoy en día éste puede ser convertido en archivo electrónico y transitar vía el internet para alcanzar a un público que no siempre tiene acceso a una biblioteca tradicional.

Pierre Perroud, fundador de la biblioteca digital Athena, en Ginebra (Suiza), insiste en la complementariedad del texto electrónico y del libro impreso. En su opinión, "los textos electrónicos representan una incitación a la lectura y una participación atrayente a la difusión de la cultura", especialmente respecto al estudio y a la búsqueda textual. Estos textos "son un buen complemento del libro impreso aunque este último sea irremplazable si se trata de leerlo". Aunque esté convencido de la utilidad del texto electrónico, sigue pensando que el libro impreso aún es "un compañero misteriosamente sagrado hacia el cual convergen símbolos profundos: uno puede apretarlo en su mano, estrecharlo contra su pecho, mirarlo con admiración; su pequeñez nos tranquiliza tanto como nos impresiona su contenido; su fragilidad esconde una densidad que nos tiene fascinados; como el hombre, teme al agua y al fuego, pero es capaz de mantener al pensamiento humano a salvo del Tiempo." (fragmento de la revista Informatique-Informations, Ginebra, febrero de 1997)

Si bien algunas bibliotecas digitales nacen directamente en la web, la mayoría emana de bibliotecas tradicionales.

# El modo texto o el modo imagen

No se puede hablar de biblioteca digital sin hablar de digitalización. Para que un libro pueda ser consultado en pantalla, primero hace falta digitalizarlo, en modo texto o en modo imagen.

La digitalización en modo texto implica la necesidad de dactilografiar el texto. Consiste en digitar el libro con paciencia, en el teclado, página a página. Ésta era la solución que se solía adoptar al constituirse las primeras bibliotecas digitales, o bien cuando los documentos originales carecían de claridad, por ejemplo en el caso de los libros antiguos. Han pasado varios años, y para digitalizar en modo texto ya casi basta con escanear el libro en modo imagen, y luego en convertirlo en texto gracias a un software OCR (Optical Character Recognition). Se supone que un buen software OCR tiene una fiabilidad de un 99%, luego basta con una relectura en pantalla para corregir el texto.

En este caso, la versión informática del libro no conserva el diseño original de este libro, ni tampoco el de la página. El libro se convierte en texto, es decir en un conjunto de caracteres que aparecen con continuidad en la pantalla. A causa de la cantidad de tiempo que se necesita para procesar cada libro, este modo de digitalización resulta bastante largo, y por lo tanto es más costoso que la digitalización en modo imagen. A pesar de todo, es muy preferible el modo texto, ya que permite la indexación, la búsqueda y el análisis textual, así como los estudios comparativos entre varios textos o varias versiones del mismo texto. Éste es el método utilizado por ejemplo por el Proyecto Gutenberg, fundado en 1971.

Digitalizar en modo imagen equivale a fotografiar el libro página a página. La versión informática no es sino un facsímile digital de la versión impresa. Como se conserva la presentación original, luego es posible "hojear" el texto en pantalla, página a página. Éste es el método empleado para digitalizaciones a gran escala, por ejemplo para la biblioteca digital Gallica de la Biblioteca nacional de Francia (BnF: Bibliothèque nationale de France). Sin embargo, para el índice, los sumarios y los corpus de documentos iconográficos, se utiliza la digitalización en modo texto, a fin de facilitar la búsqueda textual.

¿Por qué no se digitaliza todo en modo texto? La BnF contesta a esta pregunta en 2000 en el sitio web de Gallica: "El modo imagen permite conservar el aspecto inicial del documento original, e incluso los elementos no textuales. En cuanto al modo texto, permite efectuar búsquedas más amplias y precisas en un documento, y reducir substancialmente el volumen de los archivos tratados, pero supone un coste de procesamiento más o menos diez veces superior al de una simple digitalización en modo imagen, ya se trate de teclear el texto o de utilizar un software OCR. Se pueden utilizar estas técnicas si el volumen es limitado, pero no podría justificarse a nivel económico tratándose de los 50.000 documentos (o sea casi 15 millones de páginas) que se han puesto en línea."

Pierre Schweitzer, el diseñador del software Mot@mot que sirve para reorganizar el diseño de los facsímiles digitales insiste sobre la utilidad de ambos modos de digitalización. "El modo imagen permite digitalizar deprisa y con costes muy reducidos", explica en enero de 2001. "Esto es importante porque la tarea de digitalización del domino público es inmensa. Hay que tomar en cuenta también las diferentes ediciones: si se digitaliza el patrimonio, es para facilitar el acceso a las obras. Por lo tanto, sería paradójico focalizarse en una sola edición, dejando de lado el acceso a las otras ediciones. Cada uno de los dos modos de digitalización conviene a un tipo de documentos, antiguo/frágil o reciente, libre o no de derechos (para el autor o para la edición), parca o abundantemente ilustrado. Los dos métodos también tienen estatutos bastante distintos: en modo texto puede tratarse de la nueva edición de una obra, mientras que en modo imagen se trata más bien de una 'edición de otra edición'. En la práctica, la elección depende del tipo de fondo que se quiere digitalizar, del presupuesto disponible y de los objetivos que hay que alcanzar. Sería difícil prescindir de una de las dos técnicas."

= Un ejemplo: Gallica

Gallica, la biblioteca digital de la Biblioteca nacional de Francia (BnF: Bibliothèque nationale de France), se inauguró en octubre de 1997 con la digitalización de imágenes y textos del siglo 19 francófono, "el siglo de la edición y de la prensa moderna, el siglo de la novela y también el de las grandes síntesis históricas y filosóficas, un siglo científico y técnico".

Al comienzo del proyecto, el servidor almacenaba por una parte 2.500 libros digitalizados en modo imagen, y por otra los 250 libros en modo texto de la base Frantext del Instituto Nacional de la Lengua Francesa (INaLF: Institut National de la Langue Française). Clasificados por disciplina, estos libros se acompañan de una cronología del siglo 19 y de algunas síntesis sobre las grandes corrientes en Historia, Ciencias Políticas, Derecho, Economía, Literatura, Filosofía, Ciencias e Historia de las Ciencias.

El sitio web propone también una muestra de la futura iconoteca digital, es decir, del fondo del fotógrafo Eugène Atget, una selección de documentos sobre el escritor Pierre Loti, una colección de imágenes de la Escuela Nacional de Ingeniería Civil (École Nationale des Ponts et Chaussées) que representa las grandes obras vinculadas con la revolución industrial en Francia, y por último una selección de libros ilustrados sacados de la Biblioteca del Museo del Hombre (Musée de l'Homme) de París, un museo antropológico.

A finales de 1997, Gallica se considera más un "laboratorio que se propone evaluar las condiciones de acceso y de consulta a distancia de los documentos digitales" que una simple base de datos digitalizados. El objetivo es experimentar la navegación en estas colecciones, permitiendo a cualquier usuario saciar su curiosidad libremente, o realizar búsquedas textuales especializadas.

A inicios de 1998, Gallica anuncia 100.000 volúmenes y 300.000 imágenes para finales de 1999, y una amplificación rápida de las colecciones a continuación. De los 100.000 volúmenes previstos o sea, un total de 30 millones de páginas digitalizadas, más de un tercio concierne el siglo 19.

En cuanto a las 300.000 imágenes fijas, la mitad pertenece a departamentos especializados de la BnF (Estampas y Fotografía, Manuscritos, Artes del Espectáculo, Monedas y Medallas, etc.). La otra mitad proviene de las colecciones de establecimientos públicos varios museos y bibliotecas, la Documentation Française (una editorial pública), la Escuela Nacional de Ingeniería Civil (École Nationale des Ponts et Chaussées), el Instituto Pasteur, el Observatorio de París, etc. y de establecimientos privados agencias de prensa, entre las cuales destaca Magnum, Agence France-Presse, Sygma, Rapho, etc..

En mayo de 1998, la BnF revisa a la baja sus expectativas para Gallica y modifica un poco sus primeras orientaciones. Jérôme Strazzulla, periodista del diario Le Figaro, explica en la edición del 3 de junio de 1998 que la BnF "ha pasado de un proyecto universalista y enciclopédico, a la necesidad de elegir orientaciones precisas". En el mismo artículo, el presidente de la BnF, Jean-Pierre Angremy, comunica la decisión del comité editorial de Gallica: "Hemos decidido abandonar la idea de un vasto corpus enciclopédico de cien mil libros, al que siempre se le podría reprochar algunas omisiones. Ahora nos orientamos hacia corpus temáticos, lo más completos posible, pero más restringidos. (…) Lo que buscamos es satisfacer prioritariamente las solicitudes de los investigadores y lectores."

El primer corpus, cuya puesta en línea está prevista para el año 2000, tendrá que ver con el tema de los viajes por Francia. Reunirá textos, estampas y fotografías del siglo 16 hasta 1920. A continuación, los corpus se organizarán en torno a los temas siguientes: París, los viajes a África desde los orígenes hasta 1920, las utopías, y las memorias de las Academias de Ciencias de ciudades francesas.

En 2003, Gallica reúne 70.000 obras y 80.000 imágenes que cubren desde la Edad Media hasta el principio del siglo 20, incluyendo sólo documentos libres de derechos. Sin embargo, muchos usuarios opinan que los archivos son muy pesados ya que los libros se han digitalizado en modo imagen, y resulta muy pesado acceder a su contenido. Otro problema importante es que la digitalización en modo imagen no permite realizar búsquedas textuales, a pesar de que Gallica sea la biblioteca digital francófona más amplia de la red en cuanto a la cantidad de títulos disponibles en línea. Sólo una pequeña colección de libros (1.117 libros en febrero de 2004) se ha digitalizado en modo texto, los de la base Frantext. Esos problemas quedan solucionados durante los años siguientes, con un software que convierte los archivos en modo imagen a archivos en modo texto.

En febrero de 2005, Gallica cuenta con 76.000 obras. En la misma fecha, la BnF anuncia que pronto se pondrá en línea (entre 2006 y 2009) la prensa francesa publicada entre 1826 y 1944, o sea 22 títulos, con un total de 3,5 millones de páginas. A principios de 2006, los primeros periódicos disponibles en línea son los diarios Le Figaro (fundado en 1826), La Croix (fundado en 1883), L'Humanité (fundado en 1904) y Le Temps (fundado en 1861 y desaparecido en 1942).

En diciembre de 2006, las colecciones abarcan 90.000 obras digitalizadas (incluso fascículos de prensa), 80.000 imágenes y decenas de horas de recursos sonoros. Gallica empieza la conversión a modo texto de los libros que primero habían sido digitalizados en modo imagen con el fin de facilitar el acceso a su contenido, así como su indexación en los buscadores.

En noviembre de 2007, Gallica anuncia que se han de digitalizar 300.000 obras adicionales de aquí a 2010. Éstas estarán accesibles en su nuevo sitio web Gallica2, en modo imagen y en modo texto a la vez, lo que en total representa 45 millones de páginas. En marzo de 2010, el sitio web Gallica2 con una nueva interfaz cuenta con 1 millón documentos.

= Del bibliotecario al cibertecario

# En 1999

Guiar a los usuarios en el internet, filtrar y organizar la información para ellos, crear y administrar un sitio web, buscar documentos en bases de datos especializadas, son las tareas que a partir de entonces incumben a muchos bibliotecarios. Es el caso de Peter Raggett, en la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), y de Bruno Didier, en el Instituto Pasteur.

Peter Raggett es subdirector (y más tarde director) del Centro de Documentación e información (CDI) de la OCDE desde 1994. Utiliza el internet desde 1996. Creó las páginas de la intranet del CDI, que son una de las fuentes de información del personal de la OCDE.

Situada en París, la OCDE es un grupo de treinta países: países deEuropa Occidental, Estados Unidos, Canadá, Japón, Australia, NuevaZelanda, Finlandia, México, República Checa, Hungría, Polonia y Corea.

El CDI está reservado para los funcionarios de la OCDE. Las coleccionesdel CDI abarcan en 1998 unas 60.000 monografías y 2.500 periódicos. ElCDI proporciona también información electrónica bajo la forma de CD-ROM, bases de datos y acceso al internet.

Peter explica en agosto de 1999: "Tengo que filtrar la información para nuestros usuarios, por lo tanto tengo que conocer bien los sitios web y los enlaces que proponen. He seleccionado varias centenas de sitios web a los que se puede acceder más fácilmente a partir de la intranet de la OCDE, y esta selección forma parte de la 'oficina de referencia virtual' que propone la biblioteca al personal de la organización. Además de enlaces, esta 'oficina virtual' contiene páginas con las referencias de los artículos, monografías y sitios web que corresponden a varios proyectos de investigación en curso de realización en la OCDE, y propone un acceso en red a los CD-ROM, y una lista mensual de nuevos títulos."

¿Cómo ve el futuro de su profesión? "El internet ofrece una reserva de información considerable para los investigadores, pero para ellos el problema es encontrar lo que buscan. Nunca antes se había sentido semejante sobrecarga de información como la sentimos ahora cuando tratamos de encontrar alguna información sobre un tema preciso utilizando los buscadores disponibles en el internet. Pienso que los bibliotecarios desempeñarán un papel importante en la misión de mejorar la búsqueda y la organización de la información en el internet.

Se puede prever también una gran expansión del internet en el campo de la enseñanza y de la investigación. Se incitará a las bibliotecas a crear bibliotecas virtuales que permitan a un estudiante seguir un curso impartido por cualquier institución al otro lado del mundo. La tarea del bibliotecario consistirá en filtrar la información para los usuarios. Personalmente, cada vez me imagino más como un bibliotecario virtual. Ya no tendré oportunidad de conocer a los usuarios en persona: bastará con que contacten conmigo por correo electrónico, por teléfono o por fax, luego realizaré la búsqueda y les enviaré los resultados por vía electrónica."

Bruno Didier, bibliotecario, crea el sitio web de la biblioteca del Instituto Pasteur de París en 1996, y se convierte en su webmaster, atraído por las perspectivas que ofrece la red en materia de búsqueda documental.

Bruno escribe en agosto de 1999: "La vocación principal del sitio web de nuestra biblioteca es ayudar a la comunidad Pasteur. Es el soporte de aplicaciones indispensable para la función documental en un organismo de esta dimensión: bases de datos bibliográficos, catálogo, pedido de documentos y, por supuesto, acceso a periódicos en línea (actualmente más de 100). Sirve también de 'aparador' para nuestros diferentes servicios, no sólo a nivel interno sino también en toda Francia y en el extranjero. Ocupa un lugar importante en el sistema de cooperación documental con los institutos de la red Pasteur en el mundo entero. Por último, intento convertir este sitio en una pasarela adaptada a nuestras necesidades para iniciar y utilizar el internet. El sitio existe en su forma actual desde 1996 y su auditorio aumenta con regularidad. Desarrollo y administro las páginas del sitio web, además de mantener una actividad de vigilancia regular. Por otra parte, soy responsable de la instrucción de los usuarios, como se puede observar en mis páginas. La red es un excelente soporte para la enseñanza, y casi todas las formaciones de usuarios utilizan ahora este instrumento."

Su actividad profesional ha cambiado de forma radical, así como la de muchos bibliotecarios. "Los cambios afectaron a la vez nuestra relación con la información y con los usuarios. Cada vez servimos más de mediadores, y quizás somos un poco menos conservadores. Mi actividad actual es típica de esta nueva situación: por una parte despejar caminos de acceso rápidos para la información e instalar medios de comunicación eficaces, y por otra enseñar a los usuarios cómo usar estos instrumentos nuevos. Creo que el futuro de nuestro trabajo depende de la cooperación y la explotación de recursos comunes. Es sin duda un viejo proyecto, pero al fin es la primera vez que disponemos de los medios para ponerlo en práctica."

# En 2000

En el año 2000, Bakayoko Bourahima es el responsable de la biblioteca de la Escuela Nacional Superior de Estadística y de Economía Aplicada (ENSEA: École Nationale Supérieure de Statistique et d'Économie Appliquée) de Abiyán (Costa de Marfil), un establecimiento cuya misión es impartir formación a los estadísticos en los países africanos de expresión francesa. El sitio web de la ENSEA, elaborado por la Agencia Universitaria de la Francofonía (AUF: Agence Universitaire de la Francophonie), se pone en línea en abril de 1999 en el marco de la red REFER. La red REFER es una red francófona que se dirige a la comunidad científica y técnica en África, Asia y Europa del Este, con 24 países participantes en 2002.

Bakayoko Bourahima se encarga de la gestión de la información y de la difusión de los trabajos publicados por la ENSEA. Relata en julio de 2000: "Recientemente los miembros de mi sección han organizado sesiones de trabajo con el equipo informático para discutir sobre la implicación de la biblioteca en la animación del sitio web. El servicio de biblioteca trabaja también sobre dos proyectos de integración de la web para mejorar sus prestaciones.(…) Espero que pronto pueda poner a disposición de mis usuarios un acceso al internet para que puedan consultar las bases de datos.

Por otro lado, tengo el proyecto de elaborar algunos servicios documentales para cargarlos luego en la intranet y en la web (bases de datos temáticas, información bibliográfica, servicio de referencias bibliográficas, boletín analítico de los mejores trabajos de los estudiantes).

Si logro obtener los financiamientos necesarios para este proyecto, se tratará entonces para nuestra biblioteca de fomentar el uso del internet para dotar nuestra Escuela de mayor proyección, reforzar su plataforma de comunicación con cuantos asociados sea posible. Al integrar este instrumento en el plan de desarrollo de la biblioteca, tengo la esperanza de mejorar la calidad y ampliar la gama de información científica y técnica puesta a disposición de los estudiantes, de los docentes e investigadores, y a la vez de extender considerablemente la oferta de los servicios de la biblioteca."

En 2000, Emmanuel Barthe es documentalista jurídico y responsable informático de Coutrelis & Associés, un bufete de abogados de París. "Las principales áreas de trabajo de nuestro bufete son el derecho comunitario, el derecho de alimentación, el derecho de la competencia y el derecho aduanero", escribe en octubre de 2000. "Me hago cargo de tareas de indexación, y también concibo y administro las bases de datos internas. Cuando se trata de búsquedas documentales difíciles, las llevo a cabo yo mismo o lo consulto con un jurista. También soy responsable de la informática y de las telecomunicaciones en el bufete: consejos sobre las nuevas adquisiciones, asistencia y formación de lo usuarios. Además, me encargo de vigilar los sitios web jurídicos, y de su selección y catalogación: título, autor y breve descripción. En la empresa soy responsable también de la formación internet aplicada a la información jurídica, y también organizo cursillos de formación fuera de la empresa."

# En 2001

En 2001, Anissa Rachef es bibliotecaria y profesora en el Instituto Francés de Londres. Presentes en numerosos países, los institutos franceses son organismos oficiales que proponen clases y manifestaciones culturales. Cada año, en Londres, unos 5.000 estudiantes se matriculan en estas clases. Desde su inauguración en mayo de 1996, la mediateca siempre ha utilizado el internet.

"El objetivo de la mediateca es doble, explica Anissa Rachef en abril de 2001. Por una parte, servir a un público que se interesa por la cultura y por la lengua francesa, y por otra 'reclutar' a un público alófono poniendo a disposición productos atractivos, por ejemplo videos documentales, audiolibros y CD-ROM. Recientemente se ha creado un espacio multimedia con el fin de fidelizar a los usuarios. Se ha instalado también un servicio de información rápida para poder contestar en breve a las preguntas diversas enviadas por correo electrónico o por fax. Este servicio se apoya en las nuevas tecnologías para realizar búsquedas altamente especializadas. Elaboramos también archivos de prensa destinados a los estudiantes y profesores que están preparando exámenes de nivel secundario. Me ocupo esencialmente de la catalogación, indexación y codificación de los libros. (…)

Utilizo el internet para tareas básicas. Búsquedas bibliográficas, encargo de libros, correo profesional, préstamo interbibliotecario. Gracias al internet, ahora es posible consultar catálogos colectivos, como el catálogo del Sistema Universitario de Documentación francés (SUDOC: Système Universitaire de Documentation) y el catálogo de OCLC (Online Computer Library Center). Así pues, he podido crear un servicio que facilita acceso a documentos exteriores a la mediateca. Ésta ofrece ahora a sus usuarios la posibilidad de consultar obras de afuera y a su vez propone obras a las bibliotecas inglesas."

= Catálogos en línea

Creado en 1977 por la IFLA (International Federation of Library Associations - Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios), el formato UNIMARC es un formato común para el almacenamiento y el intercambio de reseñas bibliográficas, con codificación de las diversas partes de la reseña (autor, título, editorial, etc.) para su procesamiento informático. Este formato alienta el intercambio de datos entre los veinte formatos MARC existentes, que corresponden cada uno a una práctica nacional de catalogación (INTERMARC en Francia, UKMARC en el Reino Unido, USMARC en los Estados Unidos, CAN/MARC en Canadá, etc.). Las reseñas en el formato original MARC se convierten primero al formato UNIMARC antes de ser convertidas de nuevo al formato MARC de destino. UNIMARC también puede ser utilizado como estándar para el desarrollo de nuevos formatos MARC.

En 2006, los 73 millones de reseñas del catálogo mundial WorldCat gestionado desde hacía muchos años por la asociación OCLC (Online Computer Library Center - Centro Informático en Línea para Bibliotecas) provienen de 10.000 bibliotecas en 112 países y se utilizan para localizar a unos mil millones de documentos. Cada reseña contiene la descripción del documento y la información sobre su contenido: índice, resumen, portada, ilustraciones y breve biografía del autor. WorldCat va migrando hacia la web, primero con la posibilidad de ver las reseñas en buscadores como Yahoo! o Google, y segundo con el lanzamiento en agosto de 2006 de su versión web (beta) de acceso libre y gratis. Las bibliotecas participantes no ofrecen sólo su catálogo, sino que también un acceso directo (gratis o de pago) a sus documentos electrónicos: libros de dominio público, artículos, fotos, vídeos, música y audiolibros. En abril de 2010, el catálogo WorldCat abarca 1.500 millones de documentos.

[Resumen] Cuando nació la web, era casi exclusivamente anglófona. Empieza a ser verdaderamente multilingüe a finales de los años 1990, con la difusión de textos electrónicos en varios idiomas, pero aún queda mucho por hacer. María Victoria Marinetti, profesora de español en empresas y traductora, escribe en agosto de 1999: "Es muy importante poder comunicar a través del internet en diferentes lenguas, es más bien obligatorio. Ya que la información la tenemos a nivel mundial, ¿por qué no podríamos tenerla en el idioma que hablamos o que deseamos? ¿Acaso no es contradictorio?"

= Del ASCII al Unicode

Comunicar en varios idiomas supone tener a disposición sistemas de codificación de caracteres adaptados a nuestros alfabetos o ideogramas respectivos.

El primer sistema de codificación informática es el ASCII (AmericanStandard Code for Information Interchange - Código EstadounidenseEstándar para el Intercambio de Información).

Publicado en 1968 por el ANSI (American National Standards Institute - Instituto Estadounidense Nacional de Normas), y actualizado en 1977 y 1986, el ASCII es un código de 128 caracteres traducidos en lenguaje binario en siete bits (A se traduce por "1000001", B se traduce por "1000010", etc.). Los 128 caracteres incluyen 33 caracteres de control (que no representan símbolos escritos) y 95 caracteres imprimibles: las 26 letras sin acento en mayúsculas (A-Z) y en minúsculas (a-z), las cifras, los signos de puntuación y algunos símbolos; lo que corresponde en su conjunto a las teclas del teclado inglés o estadounidense.

El ASCII no permite más que la lectura del inglés y del latín. No permite tomar en cuenta las letras acentuadas presentes en gran parte de las lenguas europeas y aún menos los idiomas no alfabéticos (chino, japonés, coreano, etc.). Esto no planteaba ningún problema de importancia en los primeros años, cuando el intercambio de archivos electrónicos se limitaba esencialmente a Norteamérica.

Pero el plurilingüismo pronto se convierte en una necesidad vital.Variantes del ASCII (norma ISO-8859 o ISO-Latin) toman en cuenta loscaracteres acentuados de algunos idiomas europeos. La norma ISO 8859-1(Latin-1) define por ejemplo la variante adaptada al francés.

Pero el paso del ASCII original a las diversas extensiones no tarda en convertirse en un verdadero rompecabezas, incluso en la Unión Europea, donde se plantean problemas como la multiplicación de las variantes, la corrupción de los datos durante los intercambios informáticos o la incompatibilidad de los sistemas, ya que las páginas web sólo pueden visualizarse en un idioma a la vez.

Con el desarrollo de la web, se internacionaliza cada vez más el intercambio de datos. Uno ya no puede conformarse con utilizar el inglés y algunos idiomas europeos, traducidos a través de un sistema de codificación de caracteres que data de 1968.

Publicado por primera vez en enero de 1991, el Unicode es un sistema de codificación de caracteres "universal" en 16 bits, que asigna un número único a cada carácter. Este número es legible desde cualquier plataforma, con cualquier programa o idioma. El Unicode puede reconocer 65.000 caracteres únicos y tomar en cuenta todos los sistemas de escritura del planeta. Para gran satisfacción de los lingüistas, progresivamente el Unicode va sustituyendo el ASCII. Existen diversas variantes del Unicode, por ejemplo UTF-8, UTF-16 y UTF-32 (UTF: Unicode Transformation Format). Se convierte en uno de los componentes de las especificaciones del World Wide Web Consortium (W3C), el organismo internacional encargado del desarrollo de la web.

La utilización del Unicode se generaliza a partir de 1998, por ejemplo para los archivos de texto bajo plataforma Windows (Windows NT, Windows 2000, Windows XP y siguientes versiones), que hasta entonces estaban en ASCII.

Pero el Unicode no puede solucionar todos los problemas, como lo subraya en junio 2000 Luc Dall'Armellina, coautor y webmaster de oVosite, un espacio de escritura hipermedia: "Los sistemas operativos se van dotando de kits Unicode capaces de representar todos los idiomas del mundo. Ojalá sigan el mismo rumbo todas las aplicaciones, desde el procesamiento de texto hasta el navegador web. Las dificultades son inmensas: nuestro teclado, con sus ± 250 teclas, deja ver sus insuficiencias siempre que es necesario digitar Katakana o Hiragana japoneses, y aún peor con el chino. La gran variedad de los sistemas de escritura del mundo y el número de caracteres que abarcan, constituyen un freno potente. Sin embargo, los obstáculos culturales no son menos importantes, pues están vinculados con los códigos y modalidades de representación propios de cada cultura o etnia."

¿Qué preconiza Olivier Gainon, creador de la editorial CyLibris y pionero de la edición literaria electrónica? Explica en diciembre de 2000: "Primera etapa: el respeto de los particularismos a nivel técnico. Es preciso que la red respete las letras acentuadas, las letras específicas, etc. Me parece muy importante que los futuros protocolos permitan una transmisión perfecta de estos aspectos y eso puede que no resulte sencillo (en las evoluciones futuras del HTML, o de los protocolos IP, etc.). Por lo tanto, es necesario que cada uno pueda sentirse a gusto con el internet y que esto no se limite a los individuos que dominen (más o menos) el inglés. No parece normal que hoy en día la transmisión de los acentos plantee problemas en los correos electrónicos. Por eso me parece que el primer trámite es de orden técnico. Si se consigue esto, lo demás se derivará de ello: la representación de los idiomas se hará en función del número de personas conectadas, y al fin y al cabo habrá que contemplar la idea de usar buscadores multilingües."

= Del inglés al plurilingüismo

Aunque el inglés ya no posea un monopolio al 100% en la web, más del 80% de las páginas web siguen siendo anglófonas en 1998, un porcentaje que se explica por tres factores: (a) la creación de muchos sitios web procedentes de los Estados Unidos, de Canadá y del Reino Unido; (b) una proporción de usuarios particularmente alta en América del Norte con respecto al resto del mundo; (c) el uso del inglés como principal idioma de intercambio internacional.

De hecho, el inglés sigue siendo preponderante y las cosas no están por cambiar. Como lo indica en enero de 1999 Marcel Grangier, responsable de la sección francesa de los servicios lingüísticos centrales de la Administración Federal suiza, "esta supremacía no es nefasta en sí, en la medida en que resulta de realidades esencialmente estadísticas (más PC por vecino, más locutores de este idioma, etc.). La respuesta adecuada no es 'luchar contra el inglés' y tampoco basta con lamentarse, sino que hace falta multiplicar los sitios web en otros idiomas. Cabe añadir que en calidad de servicio de traducción, también preconizamos el plurilingüismo en los sitios web mismos. La multiplicación de los idiomas presentes en el internet es inevitable, y sólo puede hacerse en beneficio de los intercambios multiculturales."

Yoshi Mikami es informático en Fujisawa (Japón). En diciembre de 1995, lanza la página web "The Languages of the World by Computers and the Internet" (Las lenguas del mundo por ordenadores y el Internet), conocida comúnmente como Logos Home Page o Kotoba Home Page. Su página presenta un breve historial de cada idioma con sus características, su sistema de escritura, su juego de caracteres, y por último la configuración del teclado en dicho idioma. Yoshi Mikami también es el coautor (junto con Kenji Sekine y Nobutoshi Kohara) de "The Multilingual Web Guide" (Guía por una web multilingüe), publicado en japonés por las ediciones O'Reilly en agosto de 1997, y traducido al inglés, al alemán y al francés en 1998.

Yoshi explica en diciembre de 1998: "Mi lengua materna es el japonés. Al haber realizado mis estudios de tercer ciclo en los Estados Unidos y trabajado en informática, he llegado a ser bilingüe japonés-inglés americano. Siempre me he interesado por otras lenguas y culturas, lo que me llevó a aprender sobre la marcha ruso, francés y chino. A finales de 1995, he creado en la web el sitio 'The Languages of the World by Computers and the Internet' y he intentado proponer en inglés y en japonés un breve historial de todos estos idiomas, así como las características propias de cada lengua y de su fonética. Avalado por la experiencia adquirida, instigué a mis dos asociados a que escribieran un libro sobre la concepción, la creación y la presentación de sitios web multilingües, un libro que se publicó en agosto de 1997 bajo el título: 'The Multilingual Web Guide', el primer libro del mundo escrito sobre semejante tema."

¿Y cómo se imagina la evolución de la web multilingüe? "Miles de años atrás, en Egipto, en China y en otros lugares, la gente era más sensible a la necesidad de comunicar sus leyes y reflexiones en varios idiomas y no en uno solo. En nuestra sociedad moderna, cada Estado ha adoptado más o menos una sola lengua de comunicación. A mi parecer, el internet permitirá un uso más amplio de varios idiomas y de páginas multilingües (y no sólo una gravitación alrededor del inglés americano) y un uso más creativo de la traducción informática multilingüe. ¡99% de los sitios web creados en Japón están redactados en japonés!"

Randy Hobler, consultor en marketing internet de productos y servicios de traducción, escribe en septiembre de 1998: "Como el internet no tiene fronteras nacionales, los internautas se organizan según otros criterios, propios de este medio de comunicación. En términos de plurilingüismo, existen comunidades virtuales, por ejemplo lo que suelo llamar las 'naciones de los idiomas', todos los internautas que comparten la misma lengua materna, cualquiera que sea su entorno geográfico. Así pues, la nación de habla hispana no abarca sólo a los internautas de España y de Latinoamérica, sino también a todos los hispanohablantes que viven en los Estados Unidos, o en Marruecos."

Bruno Didier, webmaster de la biblioteca del Instituto Pasteur en París, escribe en agosto de 1999: "El internet no es una propiedad nacional ni lingüística. Es un vector de cultura, y el primer soporte de la cultura es la lengua. Cuantas más lenguas estén representadas en toda su diversidad, más culturas estarán representadas en el internet. No pienso que tengamos que ceder a la tentación sistemática de traducir las páginas a una lengua más o menos universal. Los intercambios culturales suponen una voluntad de ponerse al alcance de la persona a quien queremos encontrar. Y este esfuerzo pasa por la comprensión de su lengua. Por supuesto, mis palabras son muy utópicas. Porque concretamente, mi actividad de vigilancia en la red me incita más bien a echar pestes contra algunos sitios noruegos o brasileños que no dan ninguna información en inglés, por más mínima que sea."

En el verano de 2000, los usuarios no anglófonos superan el 50%. Este porcentaje sigue aumentando, como lo demuestran las estadísticas de la sociedad Global Reach, actualizadas a intervalos regulares. El número de usuarios no anglófonos alcanza el 52,5% en el verano de 2001, el 57% en diciembre de 2001, el 59,8% en abril de 2002, el 64,4% en septiembre de 2003 (del cual un 34,9% de europeos no anglófonos y un 29,4% de asiáticos) y el 64,2% en marzo de 2004 (del cual un 37,9% de europeos no anglófonos y un 33% de asiáticos).

= Diccionarios de traducción en línea

# Eurodicautom y IATE

La base Eurodicautom está administrada por el Servicio de Traducción de la Comisión Europea. Esta base terminológica multilingüe de términos económicos, científicos, técnicos y jurídicos permite combinar entre sí doce lenguas: las once lenguas oficiales de la Unión Europea (alemán, danés, español, finlandés, francés, griego, inglés, italiano, portugués, sueco) y el latín.


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