IV.

IV.Respuesta del capitan de navio D. José Varela, al Virey, sobre el reconocimiento y diario de Villarino.

Respuesta del capitan de navio D. José Varela, al Virey, sobre el reconocimiento y diario de Villarino.

Señor Marques de Sobremonte:—

Amigo y Señor. He leido con mucho cuidado el diario de Villarino, que Vd. me remitió el 19 por la tarde, y para cumplir lo que Vd. me encarga de parte de S. E., debo decirle lo siguiente.

Resulta del referido diario que la navegacion del Rio Negro es muy dificil aun para las embarcaciones que calen dos ó tres pies de agua, como las que llevaba Villarino. Vd. habrá observado como yo, que unas veces era preciso descargarlas para que flotasen, otras abrir canales por donde pudiesen pasar, y casi siempre emplear la fuerza de la marineria ó de los caballos para vencer con la sirga la rapidez de las corrientes. Debe agregarse á esto, que desde el parage que Villarino llamaCabeza del Carnero, hasta la laguna en que podemos considerar el origen ó vertientes del rio, hay diferentes saltos, ó cataratas, que no pueden franquearse sino con un sumo trabajo; y que en sus orillas áridas y secas en muchas partes no se encuentra auxilio ni socorro para las urgencias de la navegacion.

Combinando estas noticias con las que tenemos de la entrada del rio y de su poco fondo, podemos asegurar que nunca intentarán los enemigos de la Corona de España invadir por esta parte los establecimientos que tenemos en la costa del Sur: pues, ademas de las dificultades y tropiezos de la navegacion, que parecen insuperables para tropas conducidas de Europa, les quedaria aun que vencer el paso de la Cordillera para penetrar hasta Valdivia. Y cuando esto se intentase, ¿de donde se habian de sacar víveres? ¿Y en donde se habian de encontrar caballos ó mulas para la conduccion de los equipages y pertrechos que necesita un cuerpo de tropas?

Sabemos ya que la direccion del Rio Negro, desde el establecimiento hasta su origen, es con corta diferencia al ONO, de lo cual resulta, que la menor distancia que hay de este rio á Mendoza es de 120 leguas. Con esto queda desvanecido el temor que tuvo nuestra corte, (fundado sin duda en las noticias de Falkner) de que por el Rio Negro se podria navegar hasta las cercanias de aquella plaza.

Es cierto que Villarino habla en su diario de otro rio que desagua en el primero por la parte del Norte, al cual llamaDiamante: pero tampoco este puede dirigirse á Mendoza, por la razon siguiente:—Bien al norte del Rio Negro corre atravesando la Pampa el Rio Colorado, cuya extension y profundidad me hacen creer que sus vertientes han de estar á la falda de la Cordillera, y en este caso es muy probable que la direccion del Colorado sea en una línea casi paralela á la del Rio Negro, y que el Diamante corra por el espacio que media entre los dos, hasta su confluencia con aquel. Esta idea, Señor Marques, es muy arreglada á los principios de la geografia, y por tanto me atrevo á asegurar que el Diamante no puede dirigirse á Mendoza, porque, ó ha de ser un brazo del Colorado, ó ha de nacer en la Cordillera como los dos rios principales.

Es falsa la nota que pone Villarino á su plano, de que Mendoza no está lejos del confluente del Diamante con el Rio Negro: porque segun la latitud indicada por el mismo plano, y la que tiene Mendoza, hay á lo menos 100 leguas contadas por el meridiano, y algunas mas á San Luis, que está á la parte del norte de Mendoza. Villarino merece que se le perdone este descuido, porque no tenia delante la carta de Mendoza.

Si el rioTunuyan, que corre por Mendoza, desagua en otro rio, debe ser en el Colorado y no en el Diamante, como supone Villarino.

A vista de esto, y de lo que expuse en papel separado acerca de las pocas ventajas que ofrece el Rio Negro para el comercio, agricultura, pesca, &a., y á que no hay, ni puede haber un fundado y prudente motivo para temer por aquella parte una invasion de loe enemigos de la Corona de España, soy de parecer que el establecimiento del Rio Negro es inutil, y que para asegurar la posesion de aquel terreno, basta conservar el Fuerte del Carmen, con una mediana guarnicion.

Me alegrára tener mas lucess y conocimientos sobre estos asuntos, para satisfacer los deseos de S. E., á quien debe Vd. pedir, que, desentendiéndose de las notas del Super-Intendente, proteja á Villarino queha trabajado mucho y bien: pues el mérito contraido por este piloto es real y efectivo, y en lo demas puede caber alguna duda.

Soy de Vd., como siempre, afecto amigo y servidor.

VARELA.

En 22 de Octubre de 1783.


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