VII.

VII.OTROS SERES Y OBJETOS VENERADOS.Los ilocanos temen mucho á una ave fabulosa, invisible llamadakumao, que según el vulgo, roba cosas y personas.—El ilocano detiene sus pasos, cuando encuentra una culebra ó estornuda, como lostinguianes.—Dicen los ilocanos que el canto de la lagartija anuncia la llegada de alguna visita, y los ahullidos de los perros, la presencia de un espectro.—El raton dá ó cambia los dientes, de modo que cuando les cae alguno, lo arrojan al tejado del escusado, suplicando al raton lo cambie, y cuidando de no reir, cuando miran al monteGosing(mellado) de Ilocos Súr, so pena, dicen, de que no crecerá el diente caido. ¿Podemos, pues, opinar que el raton fué elanito de los dientes?—La lechuza, según el vulgo ilocano, anuncia alguna muerte, como el pájarosalaksaky la mariposa negra; pero esta preocupación parece la han introducido los españoles.—Si mal no recuerdo, en la vía fluvial de Ilocos Súr al Abra, hay algunas piedras tradicionales, en cuyo obsequio tiran los viajeros, morisqueta.Pasando las aguas de Zambales en mayo de 1880 á bordo del vaporRómulusen dirección á Manila, á indicación de mis paisanos, nos arrodillamos juntos para rezar delante de un peñasco en forma de horno, y me dijeron que si no cumpliamos con aquella obligación, habíamos de enfermar continuamente en Manila. En vista de todo esto, debe ser cierto, que los ilocanos adoraron en promontorios y peñascos.Tanbién veneraron á ciertos árboles, entre ellos el Bagao, según los PP. Buzeta y Bravo. Hasta ahora temen al árbol llamadotigbeg, pero si respetan este árbol, no es porque de suyo es sagrado, sino porque so cree morada del consabidomangmangkik.

VII.OTROS SERES Y OBJETOS VENERADOS.Los ilocanos temen mucho á una ave fabulosa, invisible llamadakumao, que según el vulgo, roba cosas y personas.—El ilocano detiene sus pasos, cuando encuentra una culebra ó estornuda, como lostinguianes.—Dicen los ilocanos que el canto de la lagartija anuncia la llegada de alguna visita, y los ahullidos de los perros, la presencia de un espectro.—El raton dá ó cambia los dientes, de modo que cuando les cae alguno, lo arrojan al tejado del escusado, suplicando al raton lo cambie, y cuidando de no reir, cuando miran al monteGosing(mellado) de Ilocos Súr, so pena, dicen, de que no crecerá el diente caido. ¿Podemos, pues, opinar que el raton fué elanito de los dientes?—La lechuza, según el vulgo ilocano, anuncia alguna muerte, como el pájarosalaksaky la mariposa negra; pero esta preocupación parece la han introducido los españoles.—Si mal no recuerdo, en la vía fluvial de Ilocos Súr al Abra, hay algunas piedras tradicionales, en cuyo obsequio tiran los viajeros, morisqueta.Pasando las aguas de Zambales en mayo de 1880 á bordo del vaporRómulusen dirección á Manila, á indicación de mis paisanos, nos arrodillamos juntos para rezar delante de un peñasco en forma de horno, y me dijeron que si no cumpliamos con aquella obligación, habíamos de enfermar continuamente en Manila. En vista de todo esto, debe ser cierto, que los ilocanos adoraron en promontorios y peñascos.Tanbién veneraron á ciertos árboles, entre ellos el Bagao, según los PP. Buzeta y Bravo. Hasta ahora temen al árbol llamadotigbeg, pero si respetan este árbol, no es porque de suyo es sagrado, sino porque so cree morada del consabidomangmangkik.

VII.OTROS SERES Y OBJETOS VENERADOS.Los ilocanos temen mucho á una ave fabulosa, invisible llamadakumao, que según el vulgo, roba cosas y personas.—El ilocano detiene sus pasos, cuando encuentra una culebra ó estornuda, como lostinguianes.—Dicen los ilocanos que el canto de la lagartija anuncia la llegada de alguna visita, y los ahullidos de los perros, la presencia de un espectro.—El raton dá ó cambia los dientes, de modo que cuando les cae alguno, lo arrojan al tejado del escusado, suplicando al raton lo cambie, y cuidando de no reir, cuando miran al monteGosing(mellado) de Ilocos Súr, so pena, dicen, de que no crecerá el diente caido. ¿Podemos, pues, opinar que el raton fué elanito de los dientes?—La lechuza, según el vulgo ilocano, anuncia alguna muerte, como el pájarosalaksaky la mariposa negra; pero esta preocupación parece la han introducido los españoles.—Si mal no recuerdo, en la vía fluvial de Ilocos Súr al Abra, hay algunas piedras tradicionales, en cuyo obsequio tiran los viajeros, morisqueta.Pasando las aguas de Zambales en mayo de 1880 á bordo del vaporRómulusen dirección á Manila, á indicación de mis paisanos, nos arrodillamos juntos para rezar delante de un peñasco en forma de horno, y me dijeron que si no cumpliamos con aquella obligación, habíamos de enfermar continuamente en Manila. En vista de todo esto, debe ser cierto, que los ilocanos adoraron en promontorios y peñascos.Tanbién veneraron á ciertos árboles, entre ellos el Bagao, según los PP. Buzeta y Bravo. Hasta ahora temen al árbol llamadotigbeg, pero si respetan este árbol, no es porque de suyo es sagrado, sino porque so cree morada del consabidomangmangkik.

VII.OTROS SERES Y OBJETOS VENERADOS.Los ilocanos temen mucho á una ave fabulosa, invisible llamadakumao, que según el vulgo, roba cosas y personas.—El ilocano detiene sus pasos, cuando encuentra una culebra ó estornuda, como lostinguianes.—Dicen los ilocanos que el canto de la lagartija anuncia la llegada de alguna visita, y los ahullidos de los perros, la presencia de un espectro.—El raton dá ó cambia los dientes, de modo que cuando les cae alguno, lo arrojan al tejado del escusado, suplicando al raton lo cambie, y cuidando de no reir, cuando miran al monteGosing(mellado) de Ilocos Súr, so pena, dicen, de que no crecerá el diente caido. ¿Podemos, pues, opinar que el raton fué elanito de los dientes?—La lechuza, según el vulgo ilocano, anuncia alguna muerte, como el pájarosalaksaky la mariposa negra; pero esta preocupación parece la han introducido los españoles.—Si mal no recuerdo, en la vía fluvial de Ilocos Súr al Abra, hay algunas piedras tradicionales, en cuyo obsequio tiran los viajeros, morisqueta.Pasando las aguas de Zambales en mayo de 1880 á bordo del vaporRómulusen dirección á Manila, á indicación de mis paisanos, nos arrodillamos juntos para rezar delante de un peñasco en forma de horno, y me dijeron que si no cumpliamos con aquella obligación, habíamos de enfermar continuamente en Manila. En vista de todo esto, debe ser cierto, que los ilocanos adoraron en promontorios y peñascos.Tanbién veneraron á ciertos árboles, entre ellos el Bagao, según los PP. Buzeta y Bravo. Hasta ahora temen al árbol llamadotigbeg, pero si respetan este árbol, no es porque de suyo es sagrado, sino porque so cree morada del consabidomangmangkik.

VII.OTROS SERES Y OBJETOS VENERADOS.

Los ilocanos temen mucho á una ave fabulosa, invisible llamadakumao, que según el vulgo, roba cosas y personas.—El ilocano detiene sus pasos, cuando encuentra una culebra ó estornuda, como lostinguianes.—Dicen los ilocanos que el canto de la lagartija anuncia la llegada de alguna visita, y los ahullidos de los perros, la presencia de un espectro.—El raton dá ó cambia los dientes, de modo que cuando les cae alguno, lo arrojan al tejado del escusado, suplicando al raton lo cambie, y cuidando de no reir, cuando miran al monteGosing(mellado) de Ilocos Súr, so pena, dicen, de que no crecerá el diente caido. ¿Podemos, pues, opinar que el raton fué elanito de los dientes?—La lechuza, según el vulgo ilocano, anuncia alguna muerte, como el pájarosalaksaky la mariposa negra; pero esta preocupación parece la han introducido los españoles.—Si mal no recuerdo, en la vía fluvial de Ilocos Súr al Abra, hay algunas piedras tradicionales, en cuyo obsequio tiran los viajeros, morisqueta.Pasando las aguas de Zambales en mayo de 1880 á bordo del vaporRómulusen dirección á Manila, á indicación de mis paisanos, nos arrodillamos juntos para rezar delante de un peñasco en forma de horno, y me dijeron que si no cumpliamos con aquella obligación, habíamos de enfermar continuamente en Manila. En vista de todo esto, debe ser cierto, que los ilocanos adoraron en promontorios y peñascos.Tanbién veneraron á ciertos árboles, entre ellos el Bagao, según los PP. Buzeta y Bravo. Hasta ahora temen al árbol llamadotigbeg, pero si respetan este árbol, no es porque de suyo es sagrado, sino porque so cree morada del consabidomangmangkik.

Los ilocanos temen mucho á una ave fabulosa, invisible llamadakumao, que según el vulgo, roba cosas y personas.

—El ilocano detiene sus pasos, cuando encuentra una culebra ó estornuda, como lostinguianes.

—Dicen los ilocanos que el canto de la lagartija anuncia la llegada de alguna visita, y los ahullidos de los perros, la presencia de un espectro.

—El raton dá ó cambia los dientes, de modo que cuando les cae alguno, lo arrojan al tejado del escusado, suplicando al raton lo cambie, y cuidando de no reir, cuando miran al monteGosing(mellado) de Ilocos Súr, so pena, dicen, de que no crecerá el diente caido. ¿Podemos, pues, opinar que el raton fué elanito de los dientes?

—La lechuza, según el vulgo ilocano, anuncia alguna muerte, como el pájarosalaksaky la mariposa negra; pero esta preocupación parece la han introducido los españoles.

—Si mal no recuerdo, en la vía fluvial de Ilocos Súr al Abra, hay algunas piedras tradicionales, en cuyo obsequio tiran los viajeros, morisqueta.

Pasando las aguas de Zambales en mayo de 1880 á bordo del vaporRómulusen dirección á Manila, á indicación de mis paisanos, nos arrodillamos juntos para rezar delante de un peñasco en forma de horno, y me dijeron que si no cumpliamos con aquella obligación, habíamos de enfermar continuamente en Manila. En vista de todo esto, debe ser cierto, que los ilocanos adoraron en promontorios y peñascos.

Tanbién veneraron á ciertos árboles, entre ellos el Bagao, según los PP. Buzeta y Bravo. Hasta ahora temen al árbol llamadotigbeg, pero si respetan este árbol, no es porque de suyo es sagrado, sino porque so cree morada del consabidomangmangkik.


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