VIII

VIIIVamos á terminar este capítulo, reproduciendo la composición que dediqué al Papa Leon XIII por su jubileo sacerdotal, en elálbumpoético ofrecido por el que fué Arzobispo de Manila, Excmo. é Ilustrísimo Sr. D. Fr. Pedro Payo.LEON á naslag! ¿apayapay ayá,á nupay nacalcaldaang á baludca,napang-lao quet aoananca sanicuá,amin á lubong agrucbab quenca itá?…Essem, rag-ó, siddaao ti paltuadennati agbuya cadaguiti adú á cumablaao quenca,daguiti amin á cristiano ditoy dagáquen ar-ari á hereje ng̃a agcacapigsá.Oh …. quet daguiti pay cabusormoá gura quen apalda quenca di masaoluctanda ti Roma á carcelmoquet cunada:dayaoenyo, umasideg cayó.Ni Cristo incarina á dinacantoparucmaen ti rungsot ti Infierno,quet detoy á saona umanay á talguedmonupay agsasaramusam daguiti rigatmo.Xerxes, Alejandro Magno, Napoleon …,aoan cadaguitoy ti pumadpad quenca Leon;aoan ti nacabutbuteng á ejércitom,ng̃em ni Apo Dios quencat tumulong.Iti tinartarigagayanda saanda á naala,nupay adu quen agcacaing̃el daguidi buyotda;ng̃em ti Lang̃it impaayna quenca,agsipud ti singpet, siribmo quen emma.Iturayam daguiti amin ng̃a il-ilimanipud Irlanda aguinga Ponapí,quet mangruguí Carolinas agtungpal Scoresbyquet icutam daguiti adu á púsomi.Isut gapuna, Amami, dica aglading̃itta inagaoandaca dagá quen gupit,no masapulmo pagturayam á cas langit …pagtoonem daguitoy púsomi iti taao á napait!VERSIÓN CASTELLANA.¡Leon ilustre! ¿por qué, siendo tú mísero preso, pobre y escaso de bienes temporales, todo el mundo se inclina hoy ante ti?Causa gozo, alegría y admiración el contemplar ese inmenso gentío que acude á saludarte, destacándose entre tantos cristianos, representantes de poderosos Reyes y de príncipes herejes.¡Oh! hasta tus enemigos, cuyo odio y envidia no se pueden expresar, abren hoy las puertas de Roma, en donde te tienen encerrado, y no pueden ménos de exclamar:¡venid á saludar á ese Rey de misterioso poder!Cristo prometió que el furor del Infierno no te derrotaría; y esta palabra divina basta para sostenerte victorioso en medio de los continuados y rabiosos ataques de tus enemigos.Ni Jerjes, ni Alejandro Magno, ni Napoleon te igualan, gran Leon; careces de formidables ejércitos; pero Dios es quien te conduce á la victoria.Reinar en todo el mundo, anhelaron ellos, y no lo pudieron conseguir á despecho de sus numerosas y arrojadas huestes; más el cielo te lo ha concedido por tu virtud, sabiduría y modestia.Reinas, sí, en todos los corazones, desde Irlanda hasta Ponapé (Carolinas), y desde esta isla que recuerda tu rectitud y habilidad diplomática, hasta Scoresby.Por eso, Padre Nuestro, no te aflijas por haberte arrebatado tus dominios y demás bienes temporales. Si necesitas terreno, tan inmenso como el cielo, donde reinar …, ¡amontona nuestros corazones en la inmensidad de los océanos!

VIIIVamos á terminar este capítulo, reproduciendo la composición que dediqué al Papa Leon XIII por su jubileo sacerdotal, en elálbumpoético ofrecido por el que fué Arzobispo de Manila, Excmo. é Ilustrísimo Sr. D. Fr. Pedro Payo.LEON á naslag! ¿apayapay ayá,á nupay nacalcaldaang á baludca,napang-lao quet aoananca sanicuá,amin á lubong agrucbab quenca itá?…Essem, rag-ó, siddaao ti paltuadennati agbuya cadaguiti adú á cumablaao quenca,daguiti amin á cristiano ditoy dagáquen ar-ari á hereje ng̃a agcacapigsá.Oh …. quet daguiti pay cabusormoá gura quen apalda quenca di masaoluctanda ti Roma á carcelmoquet cunada:dayaoenyo, umasideg cayó.Ni Cristo incarina á dinacantoparucmaen ti rungsot ti Infierno,quet detoy á saona umanay á talguedmonupay agsasaramusam daguiti rigatmo.Xerxes, Alejandro Magno, Napoleon …,aoan cadaguitoy ti pumadpad quenca Leon;aoan ti nacabutbuteng á ejércitom,ng̃em ni Apo Dios quencat tumulong.Iti tinartarigagayanda saanda á naala,nupay adu quen agcacaing̃el daguidi buyotda;ng̃em ti Lang̃it impaayna quenca,agsipud ti singpet, siribmo quen emma.Iturayam daguiti amin ng̃a il-ilimanipud Irlanda aguinga Ponapí,quet mangruguí Carolinas agtungpal Scoresbyquet icutam daguiti adu á púsomi.Isut gapuna, Amami, dica aglading̃itta inagaoandaca dagá quen gupit,no masapulmo pagturayam á cas langit …pagtoonem daguitoy púsomi iti taao á napait!VERSIÓN CASTELLANA.¡Leon ilustre! ¿por qué, siendo tú mísero preso, pobre y escaso de bienes temporales, todo el mundo se inclina hoy ante ti?Causa gozo, alegría y admiración el contemplar ese inmenso gentío que acude á saludarte, destacándose entre tantos cristianos, representantes de poderosos Reyes y de príncipes herejes.¡Oh! hasta tus enemigos, cuyo odio y envidia no se pueden expresar, abren hoy las puertas de Roma, en donde te tienen encerrado, y no pueden ménos de exclamar:¡venid á saludar á ese Rey de misterioso poder!Cristo prometió que el furor del Infierno no te derrotaría; y esta palabra divina basta para sostenerte victorioso en medio de los continuados y rabiosos ataques de tus enemigos.Ni Jerjes, ni Alejandro Magno, ni Napoleon te igualan, gran Leon; careces de formidables ejércitos; pero Dios es quien te conduce á la victoria.Reinar en todo el mundo, anhelaron ellos, y no lo pudieron conseguir á despecho de sus numerosas y arrojadas huestes; más el cielo te lo ha concedido por tu virtud, sabiduría y modestia.Reinas, sí, en todos los corazones, desde Irlanda hasta Ponapé (Carolinas), y desde esta isla que recuerda tu rectitud y habilidad diplomática, hasta Scoresby.Por eso, Padre Nuestro, no te aflijas por haberte arrebatado tus dominios y demás bienes temporales. Si necesitas terreno, tan inmenso como el cielo, donde reinar …, ¡amontona nuestros corazones en la inmensidad de los océanos!

VIIIVamos á terminar este capítulo, reproduciendo la composición que dediqué al Papa Leon XIII por su jubileo sacerdotal, en elálbumpoético ofrecido por el que fué Arzobispo de Manila, Excmo. é Ilustrísimo Sr. D. Fr. Pedro Payo.LEON á naslag! ¿apayapay ayá,á nupay nacalcaldaang á baludca,napang-lao quet aoananca sanicuá,amin á lubong agrucbab quenca itá?…Essem, rag-ó, siddaao ti paltuadennati agbuya cadaguiti adú á cumablaao quenca,daguiti amin á cristiano ditoy dagáquen ar-ari á hereje ng̃a agcacapigsá.Oh …. quet daguiti pay cabusormoá gura quen apalda quenca di masaoluctanda ti Roma á carcelmoquet cunada:dayaoenyo, umasideg cayó.Ni Cristo incarina á dinacantoparucmaen ti rungsot ti Infierno,quet detoy á saona umanay á talguedmonupay agsasaramusam daguiti rigatmo.Xerxes, Alejandro Magno, Napoleon …,aoan cadaguitoy ti pumadpad quenca Leon;aoan ti nacabutbuteng á ejércitom,ng̃em ni Apo Dios quencat tumulong.Iti tinartarigagayanda saanda á naala,nupay adu quen agcacaing̃el daguidi buyotda;ng̃em ti Lang̃it impaayna quenca,agsipud ti singpet, siribmo quen emma.Iturayam daguiti amin ng̃a il-ilimanipud Irlanda aguinga Ponapí,quet mangruguí Carolinas agtungpal Scoresbyquet icutam daguiti adu á púsomi.Isut gapuna, Amami, dica aglading̃itta inagaoandaca dagá quen gupit,no masapulmo pagturayam á cas langit …pagtoonem daguitoy púsomi iti taao á napait!VERSIÓN CASTELLANA.¡Leon ilustre! ¿por qué, siendo tú mísero preso, pobre y escaso de bienes temporales, todo el mundo se inclina hoy ante ti?Causa gozo, alegría y admiración el contemplar ese inmenso gentío que acude á saludarte, destacándose entre tantos cristianos, representantes de poderosos Reyes y de príncipes herejes.¡Oh! hasta tus enemigos, cuyo odio y envidia no se pueden expresar, abren hoy las puertas de Roma, en donde te tienen encerrado, y no pueden ménos de exclamar:¡venid á saludar á ese Rey de misterioso poder!Cristo prometió que el furor del Infierno no te derrotaría; y esta palabra divina basta para sostenerte victorioso en medio de los continuados y rabiosos ataques de tus enemigos.Ni Jerjes, ni Alejandro Magno, ni Napoleon te igualan, gran Leon; careces de formidables ejércitos; pero Dios es quien te conduce á la victoria.Reinar en todo el mundo, anhelaron ellos, y no lo pudieron conseguir á despecho de sus numerosas y arrojadas huestes; más el cielo te lo ha concedido por tu virtud, sabiduría y modestia.Reinas, sí, en todos los corazones, desde Irlanda hasta Ponapé (Carolinas), y desde esta isla que recuerda tu rectitud y habilidad diplomática, hasta Scoresby.Por eso, Padre Nuestro, no te aflijas por haberte arrebatado tus dominios y demás bienes temporales. Si necesitas terreno, tan inmenso como el cielo, donde reinar …, ¡amontona nuestros corazones en la inmensidad de los océanos!

VIIIVamos á terminar este capítulo, reproduciendo la composición que dediqué al Papa Leon XIII por su jubileo sacerdotal, en elálbumpoético ofrecido por el que fué Arzobispo de Manila, Excmo. é Ilustrísimo Sr. D. Fr. Pedro Payo.LEON á naslag! ¿apayapay ayá,á nupay nacalcaldaang á baludca,napang-lao quet aoananca sanicuá,amin á lubong agrucbab quenca itá?…Essem, rag-ó, siddaao ti paltuadennati agbuya cadaguiti adú á cumablaao quenca,daguiti amin á cristiano ditoy dagáquen ar-ari á hereje ng̃a agcacapigsá.Oh …. quet daguiti pay cabusormoá gura quen apalda quenca di masaoluctanda ti Roma á carcelmoquet cunada:dayaoenyo, umasideg cayó.Ni Cristo incarina á dinacantoparucmaen ti rungsot ti Infierno,quet detoy á saona umanay á talguedmonupay agsasaramusam daguiti rigatmo.Xerxes, Alejandro Magno, Napoleon …,aoan cadaguitoy ti pumadpad quenca Leon;aoan ti nacabutbuteng á ejércitom,ng̃em ni Apo Dios quencat tumulong.Iti tinartarigagayanda saanda á naala,nupay adu quen agcacaing̃el daguidi buyotda;ng̃em ti Lang̃it impaayna quenca,agsipud ti singpet, siribmo quen emma.Iturayam daguiti amin ng̃a il-ilimanipud Irlanda aguinga Ponapí,quet mangruguí Carolinas agtungpal Scoresbyquet icutam daguiti adu á púsomi.Isut gapuna, Amami, dica aglading̃itta inagaoandaca dagá quen gupit,no masapulmo pagturayam á cas langit …pagtoonem daguitoy púsomi iti taao á napait!VERSIÓN CASTELLANA.¡Leon ilustre! ¿por qué, siendo tú mísero preso, pobre y escaso de bienes temporales, todo el mundo se inclina hoy ante ti?Causa gozo, alegría y admiración el contemplar ese inmenso gentío que acude á saludarte, destacándose entre tantos cristianos, representantes de poderosos Reyes y de príncipes herejes.¡Oh! hasta tus enemigos, cuyo odio y envidia no se pueden expresar, abren hoy las puertas de Roma, en donde te tienen encerrado, y no pueden ménos de exclamar:¡venid á saludar á ese Rey de misterioso poder!Cristo prometió que el furor del Infierno no te derrotaría; y esta palabra divina basta para sostenerte victorioso en medio de los continuados y rabiosos ataques de tus enemigos.Ni Jerjes, ni Alejandro Magno, ni Napoleon te igualan, gran Leon; careces de formidables ejércitos; pero Dios es quien te conduce á la victoria.Reinar en todo el mundo, anhelaron ellos, y no lo pudieron conseguir á despecho de sus numerosas y arrojadas huestes; más el cielo te lo ha concedido por tu virtud, sabiduría y modestia.Reinas, sí, en todos los corazones, desde Irlanda hasta Ponapé (Carolinas), y desde esta isla que recuerda tu rectitud y habilidad diplomática, hasta Scoresby.Por eso, Padre Nuestro, no te aflijas por haberte arrebatado tus dominios y demás bienes temporales. Si necesitas terreno, tan inmenso como el cielo, donde reinar …, ¡amontona nuestros corazones en la inmensidad de los océanos!

VIII

Vamos á terminar este capítulo, reproduciendo la composición que dediqué al Papa Leon XIII por su jubileo sacerdotal, en elálbumpoético ofrecido por el que fué Arzobispo de Manila, Excmo. é Ilustrísimo Sr. D. Fr. Pedro Payo.LEON á naslag! ¿apayapay ayá,á nupay nacalcaldaang á baludca,napang-lao quet aoananca sanicuá,amin á lubong agrucbab quenca itá?…Essem, rag-ó, siddaao ti paltuadennati agbuya cadaguiti adú á cumablaao quenca,daguiti amin á cristiano ditoy dagáquen ar-ari á hereje ng̃a agcacapigsá.Oh …. quet daguiti pay cabusormoá gura quen apalda quenca di masaoluctanda ti Roma á carcelmoquet cunada:dayaoenyo, umasideg cayó.Ni Cristo incarina á dinacantoparucmaen ti rungsot ti Infierno,quet detoy á saona umanay á talguedmonupay agsasaramusam daguiti rigatmo.Xerxes, Alejandro Magno, Napoleon …,aoan cadaguitoy ti pumadpad quenca Leon;aoan ti nacabutbuteng á ejércitom,ng̃em ni Apo Dios quencat tumulong.Iti tinartarigagayanda saanda á naala,nupay adu quen agcacaing̃el daguidi buyotda;ng̃em ti Lang̃it impaayna quenca,agsipud ti singpet, siribmo quen emma.Iturayam daguiti amin ng̃a il-ilimanipud Irlanda aguinga Ponapí,quet mangruguí Carolinas agtungpal Scoresbyquet icutam daguiti adu á púsomi.Isut gapuna, Amami, dica aglading̃itta inagaoandaca dagá quen gupit,no masapulmo pagturayam á cas langit …pagtoonem daguitoy púsomi iti taao á napait!VERSIÓN CASTELLANA.¡Leon ilustre! ¿por qué, siendo tú mísero preso, pobre y escaso de bienes temporales, todo el mundo se inclina hoy ante ti?Causa gozo, alegría y admiración el contemplar ese inmenso gentío que acude á saludarte, destacándose entre tantos cristianos, representantes de poderosos Reyes y de príncipes herejes.¡Oh! hasta tus enemigos, cuyo odio y envidia no se pueden expresar, abren hoy las puertas de Roma, en donde te tienen encerrado, y no pueden ménos de exclamar:¡venid á saludar á ese Rey de misterioso poder!Cristo prometió que el furor del Infierno no te derrotaría; y esta palabra divina basta para sostenerte victorioso en medio de los continuados y rabiosos ataques de tus enemigos.Ni Jerjes, ni Alejandro Magno, ni Napoleon te igualan, gran Leon; careces de formidables ejércitos; pero Dios es quien te conduce á la victoria.Reinar en todo el mundo, anhelaron ellos, y no lo pudieron conseguir á despecho de sus numerosas y arrojadas huestes; más el cielo te lo ha concedido por tu virtud, sabiduría y modestia.Reinas, sí, en todos los corazones, desde Irlanda hasta Ponapé (Carolinas), y desde esta isla que recuerda tu rectitud y habilidad diplomática, hasta Scoresby.Por eso, Padre Nuestro, no te aflijas por haberte arrebatado tus dominios y demás bienes temporales. Si necesitas terreno, tan inmenso como el cielo, donde reinar …, ¡amontona nuestros corazones en la inmensidad de los océanos!

Vamos á terminar este capítulo, reproduciendo la composición que dediqué al Papa Leon XIII por su jubileo sacerdotal, en elálbumpoético ofrecido por el que fué Arzobispo de Manila, Excmo. é Ilustrísimo Sr. D. Fr. Pedro Payo.

LEON á naslag! ¿apayapay ayá,á nupay nacalcaldaang á baludca,napang-lao quet aoananca sanicuá,amin á lubong agrucbab quenca itá?…Essem, rag-ó, siddaao ti paltuadennati agbuya cadaguiti adú á cumablaao quenca,daguiti amin á cristiano ditoy dagáquen ar-ari á hereje ng̃a agcacapigsá.Oh …. quet daguiti pay cabusormoá gura quen apalda quenca di masaoluctanda ti Roma á carcelmoquet cunada:dayaoenyo, umasideg cayó.Ni Cristo incarina á dinacantoparucmaen ti rungsot ti Infierno,quet detoy á saona umanay á talguedmonupay agsasaramusam daguiti rigatmo.Xerxes, Alejandro Magno, Napoleon …,aoan cadaguitoy ti pumadpad quenca Leon;aoan ti nacabutbuteng á ejércitom,ng̃em ni Apo Dios quencat tumulong.Iti tinartarigagayanda saanda á naala,nupay adu quen agcacaing̃el daguidi buyotda;ng̃em ti Lang̃it impaayna quenca,agsipud ti singpet, siribmo quen emma.Iturayam daguiti amin ng̃a il-ilimanipud Irlanda aguinga Ponapí,quet mangruguí Carolinas agtungpal Scoresbyquet icutam daguiti adu á púsomi.Isut gapuna, Amami, dica aglading̃itta inagaoandaca dagá quen gupit,no masapulmo pagturayam á cas langit …pagtoonem daguitoy púsomi iti taao á napait!

LEON á naslag! ¿apayapay ayá,á nupay nacalcaldaang á baludca,napang-lao quet aoananca sanicuá,amin á lubong agrucbab quenca itá?…Essem, rag-ó, siddaao ti paltuadennati agbuya cadaguiti adú á cumablaao quenca,daguiti amin á cristiano ditoy dagáquen ar-ari á hereje ng̃a agcacapigsá.Oh …. quet daguiti pay cabusormoá gura quen apalda quenca di masaoluctanda ti Roma á carcelmoquet cunada:dayaoenyo, umasideg cayó.Ni Cristo incarina á dinacantoparucmaen ti rungsot ti Infierno,quet detoy á saona umanay á talguedmonupay agsasaramusam daguiti rigatmo.

LEON á naslag! ¿apayapay ayá,

á nupay nacalcaldaang á baludca,

napang-lao quet aoananca sanicuá,

amin á lubong agrucbab quenca itá?…

Essem, rag-ó, siddaao ti paltuadenna

ti agbuya cadaguiti adú á cumablaao quenca,

daguiti amin á cristiano ditoy dagá

quen ar-ari á hereje ng̃a agcacapigsá.

Oh …. quet daguiti pay cabusormo

á gura quen apalda quenca di masao

luctanda ti Roma á carcelmo

quet cunada:dayaoenyo, umasideg cayó.

Ni Cristo incarina á dinacanto

parucmaen ti rungsot ti Infierno,

quet detoy á saona umanay á talguedmo

nupay agsasaramusam daguiti rigatmo.

Xerxes, Alejandro Magno, Napoleon …,aoan cadaguitoy ti pumadpad quenca Leon;aoan ti nacabutbuteng á ejércitom,ng̃em ni Apo Dios quencat tumulong.Iti tinartarigagayanda saanda á naala,nupay adu quen agcacaing̃el daguidi buyotda;ng̃em ti Lang̃it impaayna quenca,agsipud ti singpet, siribmo quen emma.Iturayam daguiti amin ng̃a il-ilimanipud Irlanda aguinga Ponapí,quet mangruguí Carolinas agtungpal Scoresbyquet icutam daguiti adu á púsomi.Isut gapuna, Amami, dica aglading̃itta inagaoandaca dagá quen gupit,no masapulmo pagturayam á cas langit …pagtoonem daguitoy púsomi iti taao á napait!

Xerxes, Alejandro Magno, Napoleon …,

aoan cadaguitoy ti pumadpad quenca Leon;

aoan ti nacabutbuteng á ejércitom,

ng̃em ni Apo Dios quencat tumulong.

Iti tinartarigagayanda saanda á naala,

nupay adu quen agcacaing̃el daguidi buyotda;

ng̃em ti Lang̃it impaayna quenca,

agsipud ti singpet, siribmo quen emma.

Iturayam daguiti amin ng̃a il-ili

manipud Irlanda aguinga Ponapí,

quet mangruguí Carolinas agtungpal Scoresby

quet icutam daguiti adu á púsomi.

Isut gapuna, Amami, dica aglading̃it

ta inagaoandaca dagá quen gupit,

no masapulmo pagturayam á cas langit …

pagtoonem daguitoy púsomi iti taao á napait!

VERSIÓN CASTELLANA.¡Leon ilustre! ¿por qué, siendo tú mísero preso, pobre y escaso de bienes temporales, todo el mundo se inclina hoy ante ti?Causa gozo, alegría y admiración el contemplar ese inmenso gentío que acude á saludarte, destacándose entre tantos cristianos, representantes de poderosos Reyes y de príncipes herejes.¡Oh! hasta tus enemigos, cuyo odio y envidia no se pueden expresar, abren hoy las puertas de Roma, en donde te tienen encerrado, y no pueden ménos de exclamar:¡venid á saludar á ese Rey de misterioso poder!Cristo prometió que el furor del Infierno no te derrotaría; y esta palabra divina basta para sostenerte victorioso en medio de los continuados y rabiosos ataques de tus enemigos.Ni Jerjes, ni Alejandro Magno, ni Napoleon te igualan, gran Leon; careces de formidables ejércitos; pero Dios es quien te conduce á la victoria.Reinar en todo el mundo, anhelaron ellos, y no lo pudieron conseguir á despecho de sus numerosas y arrojadas huestes; más el cielo te lo ha concedido por tu virtud, sabiduría y modestia.Reinas, sí, en todos los corazones, desde Irlanda hasta Ponapé (Carolinas), y desde esta isla que recuerda tu rectitud y habilidad diplomática, hasta Scoresby.Por eso, Padre Nuestro, no te aflijas por haberte arrebatado tus dominios y demás bienes temporales. Si necesitas terreno, tan inmenso como el cielo, donde reinar …, ¡amontona nuestros corazones en la inmensidad de los océanos!

VERSIÓN CASTELLANA.

¡Leon ilustre! ¿por qué, siendo tú mísero preso, pobre y escaso de bienes temporales, todo el mundo se inclina hoy ante ti?Causa gozo, alegría y admiración el contemplar ese inmenso gentío que acude á saludarte, destacándose entre tantos cristianos, representantes de poderosos Reyes y de príncipes herejes.¡Oh! hasta tus enemigos, cuyo odio y envidia no se pueden expresar, abren hoy las puertas de Roma, en donde te tienen encerrado, y no pueden ménos de exclamar:¡venid á saludar á ese Rey de misterioso poder!Cristo prometió que el furor del Infierno no te derrotaría; y esta palabra divina basta para sostenerte victorioso en medio de los continuados y rabiosos ataques de tus enemigos.Ni Jerjes, ni Alejandro Magno, ni Napoleon te igualan, gran Leon; careces de formidables ejércitos; pero Dios es quien te conduce á la victoria.Reinar en todo el mundo, anhelaron ellos, y no lo pudieron conseguir á despecho de sus numerosas y arrojadas huestes; más el cielo te lo ha concedido por tu virtud, sabiduría y modestia.Reinas, sí, en todos los corazones, desde Irlanda hasta Ponapé (Carolinas), y desde esta isla que recuerda tu rectitud y habilidad diplomática, hasta Scoresby.Por eso, Padre Nuestro, no te aflijas por haberte arrebatado tus dominios y demás bienes temporales. Si necesitas terreno, tan inmenso como el cielo, donde reinar …, ¡amontona nuestros corazones en la inmensidad de los océanos!

¡Leon ilustre! ¿por qué, siendo tú mísero preso, pobre y escaso de bienes temporales, todo el mundo se inclina hoy ante ti?

Causa gozo, alegría y admiración el contemplar ese inmenso gentío que acude á saludarte, destacándose entre tantos cristianos, representantes de poderosos Reyes y de príncipes herejes.

¡Oh! hasta tus enemigos, cuyo odio y envidia no se pueden expresar, abren hoy las puertas de Roma, en donde te tienen encerrado, y no pueden ménos de exclamar:¡venid á saludar á ese Rey de misterioso poder!

Cristo prometió que el furor del Infierno no te derrotaría; y esta palabra divina basta para sostenerte victorioso en medio de los continuados y rabiosos ataques de tus enemigos.

Ni Jerjes, ni Alejandro Magno, ni Napoleon te igualan, gran Leon; careces de formidables ejércitos; pero Dios es quien te conduce á la victoria.

Reinar en todo el mundo, anhelaron ellos, y no lo pudieron conseguir á despecho de sus numerosas y arrojadas huestes; más el cielo te lo ha concedido por tu virtud, sabiduría y modestia.

Reinas, sí, en todos los corazones, desde Irlanda hasta Ponapé (Carolinas), y desde esta isla que recuerda tu rectitud y habilidad diplomática, hasta Scoresby.

Por eso, Padre Nuestro, no te aflijas por haberte arrebatado tus dominios y demás bienes temporales. Si necesitas terreno, tan inmenso como el cielo, donde reinar …, ¡amontona nuestros corazones en la inmensidad de los océanos!


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