XX.

XX.SUPERSTICIONES ILOCANAS QUE SE ENCUENTRAN EN EUROPAAprovechando los materiales folk-lóricos recogidos en Andalucía por D. Alejandro Guichot26y D. Luis Montoto27, en Madrid por D. Eugenio de Olavarría y Huarte28, en Cataluña por D. José Perez Ballesteros29, en Asturias por D.Luis Giner Arivau30, en Portugal por Consiglieri Pedroso en suTradiçoes populares portuguezas, y otros autores, he formado la siguiente lista de supersticiones, que supongo hayan introducido los españoles en los pasados siglos, lo que no sería extraño, puesto que en los primeros días de la dominación española, estaban en boga en la Península las creencias más absurdas.En laBiblioteca de las tradiciones españolas, hay un curioso trabajo folk-lórico del autor de laHistoria de D. Pedro I de Castilla, D. José María Montoto, que es una versión del libro V. del «Hormiguero» del P. Nyder con interesantes adiciones del traductor,en el cual se habla extensamente de los maleficios y demonios, según lossábiosde pasadas centurias.Ahora bien, casi todas las creencias ó noticias que contiene dicha obra fueron introducidas en Filipinas, y para probar este aserto, vendría aquí como de perlas mi largo juguete literario intituladoEl Diablo en Filipinas, según rezan nuestras crónicas; pero para evitar repeticiones, remito á los lectores á mi humilde libroArtículos Variossobreetnografía, historia y costumbres de Filipinas, que interesará á los folk-loristas, aunque me esté mal el decirlo.—Los gallos en llegando á viejo, ó estando siete años en alguna casa pone un huevo del que nace cierto lagarto verde que mata al dueño de la casa; ó una serpiente que si mira primero al dueño, éste morirá;pero si se adelanta en mirarla, ella es la que fina, según los portugueses31y franceses32. Del huevo nace el basilisco, según los italianos33é ingleses34, y también en el centro de Europa35. El P. Feijóo dice que «es verdad que el gallo, en su última vejez, pone un huevo.» Los gallegos é ilocanosestánacordes en que es un escorpión el contenido del huevo.—En Castilla como en Ilocos, se tiran los dientes caidos al tejado, para que nazcan otros.—Según las andaluzas, las cualidades personalesdel sacerdote que bautiza, han de influir en la suerte del bautizado. Algo de esto creen las ilocanas; pero atribuyen especialmente á la madrina ó padrino esa influencia.—Los ilocanos creen en la superstición madrileña de que si el niño enferma, cuando esté próximo á morirse, debe recibir la bendición de su madrina, pues si no, sufrirá mucho; y que todo niño que fallece, guarda una silla en el cielo á su madrina.—Si al recibir el agua del bautismo, la criatura llora, será impresionable, y si no, será de temple sufrido, segun los andaluces; y al decir de los ilocanos llegará á grande ó morirá, según haya llorado ó no.—Las nubes bajan al mar para recojer agua.—En mi citado trabajoEl Diablo en Filipinas, se menciona un caso de un temporal producido por el demonio, lo cual recuerda losnubeirosde Asturias.—Los castellanos y tagalos dicen que los gatos son muy duros para morir, porque tienensietevidas. Según los ilocanos son nueve las vidas del gato.—Los andaluces untan con aceite los piés del gato, que desean trasladar de una casa á otra, para que de ésta no se escape. Los ilocanos lo meten en un saco para conseguir el mismo objeto.—Es señal de viento correr mucho los gatos, dicen los gallegos, y los filipinos sustituyen por dichos animales las cucarachas.—Cuando el gato se lava la cara, anuncia lluvia, según los gallegos, y al decir de los ilocanos, llueve, si bañamos á dicho animal.—Los portugueses creen que «cuando un gallo canta cuatro veces antes de media noche es presagiode muerte». Los de Vigan dicen que cuando el gallo se asusta por la noche y grita es señal de que algún pariente ó amigo ha muerto.—Los ilocanos cuando bostezan, hacen una cruz sobre los labios, no para que no entre el demonio, según creencia española, sino para no ser atacado de cólera. Cuentan que en las épocas de epidemia, muchos mueren al bostezar.—El refrán castellano dice: «A quien madruga, el día (ó Dios) le ayuda.» Los ilocanos afirman que es bueno madrugar, porque el Papa bendice al mundo por la madrugada.—Lo que nos pasa el día de Año nuevo, se repite en todo el año. Así creen los castellanos é ilocanos.—Elninon crú(lignum crucis) se encuentra entre las ricas ilocanas y llaman «Cruz verdadera de Jerusalem ó pedazo de la cruz, donde murió crucificado el Redentor.» Las ilocanas como las andaluzas, creen que la cruz crece echando espigas.—Los peninsulares dicen: «Tirar el pan al suelo, ó quemarlo, es pecado.» Los ilocanos creen que si desperdician la morisqueta, sufrirán hambre.—Es malo fingirse muerto, porque Dios suele hacer que el que lo imite fallezca verdaderamente.—No conviene cruzar miradas con el que tenga mal de ojo porque nos contagiamos.—Dormir con la cabecera de la cama al Este es malo para los ilocanos. Para los peninsulares (españoles y portugueses) es bueno. El Sur es mala cabecera, para ambos: peninsulares é ilocanos.—Para que las visitas no se prolonguen mucho, los ilocanos ponen sal en sus sillas (las de lasvisitas). Los españoles colocan una escoba puesta verticalmente, detrás de la puerta; los portugueses un zapato ó banco en el mismo sitio, ó echan sal á la lumbre.—Es creencia vulgar en la Península que algunas personas, nacidas conprivilegios especiales, tienen en la niña del ojo singulares figuras. Los ilocanos creen que los asesinos tienen una niña del ojo puesta al revés, esto es, cabeza abajo y piés arriba.—«Estirándose mucho, cuando se duerme, crece el cuerpo» dicen los castellanos. Los ilocanos creen crecer siempre que se estiren.—«Por cada cana que se arranque de la cabeza salen siete,» así aseguran los castellanos. Los ilocanos también aseguran que si se arrancan las canas, se multiplican.El que se baña ron agua de Mayo, se le curarán lossarpullidos36, dicen los ilocanos. Los andaluces creen que el agua de Mayo hace crecer el cabello,por eso los muchachos de aquellas provincias cuando atraviesan la calle, van descubiertos para que la lluvia les moje el cabello, cantando á la vez estos versos.Agua de MayoCrece el pelo:¿Quién te lo ha dicho,Mis dos luceros?—En viernes te cortarás las uñas para que no tengas dolor de muelas. Así se dice en España; pero los ilocanos y tagalos cuentan que es malo cortarlas en ese dia, porque «está el diablo cortándoselas tambien,» añaden los portugueses.—«De los esposos, muere primero aquel que tenga la oreja mas pequeña.»Así creen los españoles. Los ilocanos aseveran que los que tienen oreja pequeña, tienen vida corta, y vice-versa.—En España está bastante generalizado contar cosas ridículas sobre los antojos. En Ilocos es creencia que el niño debe tomar el color ó forma del objeto con que se antojen las preñadas.—Los españoles y portugueses observan para averiguar el sexo del feto con que pié acostumbra la preñada á subir primero una escalera; si el derecho será niña, y si el izquierdo, niño. Los ilocanos observan cuando la preñada se levanta de la cama, que pié levanta primero al andar; según sea el derecho ó izquierdo, será varón ó mujer el que nazca.—«El niño que nace de pié (en ilocano se llamasúnies dichoso;»—dicen los castellanos. Los de Ilocos creen que tiene el tal niño la virtud de hacer pasar la espina que se clava en la garganta del que comepescado, con solo sobar lijeramente aquella parte, ó con invocar el paciente el nombre delsúni.—Cuando los niños recien nacidos miran al techo y se ríen es que ven angelitos, afirman los andaluces. Los ilocanos creen que en ésto, los niños se sonrien, porque se les aparece su ángel de la guarda.—Para quitar el hipo á una persona, conviene que beba siete buches de agua, según los portugueses. Tambien los ilocanos beben agua.—Es señal de muerte el que el enfermo manifieste deseos de vestirse y empieze á arreglar su cama. Los ilocanos tienen otra señal muy parecida, que es cuando el paciente se limpia las uñas.—Los ilocanos y españoles rezan un padre nuestro, en sufragio del alma del que en sueños se les aparece, para que no vuelva á hacerlo.Los aparecidos—según el vulgo de Ilocos y Asturias—sólo se aparecen á los que sean capaces de resistir las emociones que su presencia ha de causar: á veces solo se anuncian por la voz, como ocurre por conducto de losmaluganan, de que hablamos en la pág. 46; y en otros casos—aunque son los menos—revisten formas de animales, como el alma de un talInsó(Lorenzo)Manangkonq, que murió en Vigan, y que después volvió en forma de perro tísico al mundo para sufrir una pena impuesta por el Eterno. Los asturianos cuentan que el alma en pena se despide dando una bofetada á la persona que cumple lo que eldifuntola mandó; y los ilocanos atribuyen á pellizcos de almas el cardenal con que algunas personas suelen amanecer sin haber recibido golpe, ó lo han recibido sin sentirlo.—La bruja, tal como la pinta el citado Arivau, es ni más ni menos quemangkukulamde los tagalos, tambien muger que tiene pacto con el demonio, y si apaleamos á los que ataque invisiblemente, ella es la que sufre los golpes, como ocurriera al zapito le la conseja asturiana.Pero en Ilocos llaman bruja á un ser fabuloso, muy parecido alasuangde los demás filipinos, el cual, como la bruja de los españoles, tiene horror á la sal, y vaga por la noche desde las doce ó antes.—En Inglaterra, España y este archipiélago, los ahullidos de perro anuncian muertes ú otras desgracias.—Don José Perez Ballesteros en elFolk-Lore gallegoescribe:—«En Filipinas comer en un plato en el que haya comido un perro chino, quita el ahogo ó fatiga.» No he oido confirmada esta noticia.—En Ilocos, como en la Península, está muy generalizada la creencia de que S. Antonio de Padua hace aparecer los objetos perdidos, por lo que los ilocanos encienden á él velas, cuando desean encontrar alguna cosa.—Los Katatao-an se aparecen á veces en forma de sudarios extendidos en los campos, lo cual recuerda á las Xanas ó lavanderas nocturnas.—Cuando son muy agudos los cuernos de la luna nueva, predicen desgracias.—Se lava la cara el sol, cuando llueve, brillando éste.

XX.SUPERSTICIONES ILOCANAS QUE SE ENCUENTRAN EN EUROPAAprovechando los materiales folk-lóricos recogidos en Andalucía por D. Alejandro Guichot26y D. Luis Montoto27, en Madrid por D. Eugenio de Olavarría y Huarte28, en Cataluña por D. José Perez Ballesteros29, en Asturias por D.Luis Giner Arivau30, en Portugal por Consiglieri Pedroso en suTradiçoes populares portuguezas, y otros autores, he formado la siguiente lista de supersticiones, que supongo hayan introducido los españoles en los pasados siglos, lo que no sería extraño, puesto que en los primeros días de la dominación española, estaban en boga en la Península las creencias más absurdas.En laBiblioteca de las tradiciones españolas, hay un curioso trabajo folk-lórico del autor de laHistoria de D. Pedro I de Castilla, D. José María Montoto, que es una versión del libro V. del «Hormiguero» del P. Nyder con interesantes adiciones del traductor,en el cual se habla extensamente de los maleficios y demonios, según lossábiosde pasadas centurias.Ahora bien, casi todas las creencias ó noticias que contiene dicha obra fueron introducidas en Filipinas, y para probar este aserto, vendría aquí como de perlas mi largo juguete literario intituladoEl Diablo en Filipinas, según rezan nuestras crónicas; pero para evitar repeticiones, remito á los lectores á mi humilde libroArtículos Variossobreetnografía, historia y costumbres de Filipinas, que interesará á los folk-loristas, aunque me esté mal el decirlo.—Los gallos en llegando á viejo, ó estando siete años en alguna casa pone un huevo del que nace cierto lagarto verde que mata al dueño de la casa; ó una serpiente que si mira primero al dueño, éste morirá;pero si se adelanta en mirarla, ella es la que fina, según los portugueses31y franceses32. Del huevo nace el basilisco, según los italianos33é ingleses34, y también en el centro de Europa35. El P. Feijóo dice que «es verdad que el gallo, en su última vejez, pone un huevo.» Los gallegos é ilocanosestánacordes en que es un escorpión el contenido del huevo.—En Castilla como en Ilocos, se tiran los dientes caidos al tejado, para que nazcan otros.—Según las andaluzas, las cualidades personalesdel sacerdote que bautiza, han de influir en la suerte del bautizado. Algo de esto creen las ilocanas; pero atribuyen especialmente á la madrina ó padrino esa influencia.—Los ilocanos creen en la superstición madrileña de que si el niño enferma, cuando esté próximo á morirse, debe recibir la bendición de su madrina, pues si no, sufrirá mucho; y que todo niño que fallece, guarda una silla en el cielo á su madrina.—Si al recibir el agua del bautismo, la criatura llora, será impresionable, y si no, será de temple sufrido, segun los andaluces; y al decir de los ilocanos llegará á grande ó morirá, según haya llorado ó no.—Las nubes bajan al mar para recojer agua.—En mi citado trabajoEl Diablo en Filipinas, se menciona un caso de un temporal producido por el demonio, lo cual recuerda losnubeirosde Asturias.—Los castellanos y tagalos dicen que los gatos son muy duros para morir, porque tienensietevidas. Según los ilocanos son nueve las vidas del gato.—Los andaluces untan con aceite los piés del gato, que desean trasladar de una casa á otra, para que de ésta no se escape. Los ilocanos lo meten en un saco para conseguir el mismo objeto.—Es señal de viento correr mucho los gatos, dicen los gallegos, y los filipinos sustituyen por dichos animales las cucarachas.—Cuando el gato se lava la cara, anuncia lluvia, según los gallegos, y al decir de los ilocanos, llueve, si bañamos á dicho animal.—Los portugueses creen que «cuando un gallo canta cuatro veces antes de media noche es presagiode muerte». Los de Vigan dicen que cuando el gallo se asusta por la noche y grita es señal de que algún pariente ó amigo ha muerto.—Los ilocanos cuando bostezan, hacen una cruz sobre los labios, no para que no entre el demonio, según creencia española, sino para no ser atacado de cólera. Cuentan que en las épocas de epidemia, muchos mueren al bostezar.—El refrán castellano dice: «A quien madruga, el día (ó Dios) le ayuda.» Los ilocanos afirman que es bueno madrugar, porque el Papa bendice al mundo por la madrugada.—Lo que nos pasa el día de Año nuevo, se repite en todo el año. Así creen los castellanos é ilocanos.—Elninon crú(lignum crucis) se encuentra entre las ricas ilocanas y llaman «Cruz verdadera de Jerusalem ó pedazo de la cruz, donde murió crucificado el Redentor.» Las ilocanas como las andaluzas, creen que la cruz crece echando espigas.—Los peninsulares dicen: «Tirar el pan al suelo, ó quemarlo, es pecado.» Los ilocanos creen que si desperdician la morisqueta, sufrirán hambre.—Es malo fingirse muerto, porque Dios suele hacer que el que lo imite fallezca verdaderamente.—No conviene cruzar miradas con el que tenga mal de ojo porque nos contagiamos.—Dormir con la cabecera de la cama al Este es malo para los ilocanos. Para los peninsulares (españoles y portugueses) es bueno. El Sur es mala cabecera, para ambos: peninsulares é ilocanos.—Para que las visitas no se prolonguen mucho, los ilocanos ponen sal en sus sillas (las de lasvisitas). Los españoles colocan una escoba puesta verticalmente, detrás de la puerta; los portugueses un zapato ó banco en el mismo sitio, ó echan sal á la lumbre.—Es creencia vulgar en la Península que algunas personas, nacidas conprivilegios especiales, tienen en la niña del ojo singulares figuras. Los ilocanos creen que los asesinos tienen una niña del ojo puesta al revés, esto es, cabeza abajo y piés arriba.—«Estirándose mucho, cuando se duerme, crece el cuerpo» dicen los castellanos. Los ilocanos creen crecer siempre que se estiren.—«Por cada cana que se arranque de la cabeza salen siete,» así aseguran los castellanos. Los ilocanos también aseguran que si se arrancan las canas, se multiplican.El que se baña ron agua de Mayo, se le curarán lossarpullidos36, dicen los ilocanos. Los andaluces creen que el agua de Mayo hace crecer el cabello,por eso los muchachos de aquellas provincias cuando atraviesan la calle, van descubiertos para que la lluvia les moje el cabello, cantando á la vez estos versos.Agua de MayoCrece el pelo:¿Quién te lo ha dicho,Mis dos luceros?—En viernes te cortarás las uñas para que no tengas dolor de muelas. Así se dice en España; pero los ilocanos y tagalos cuentan que es malo cortarlas en ese dia, porque «está el diablo cortándoselas tambien,» añaden los portugueses.—«De los esposos, muere primero aquel que tenga la oreja mas pequeña.»Así creen los españoles. Los ilocanos aseveran que los que tienen oreja pequeña, tienen vida corta, y vice-versa.—En España está bastante generalizado contar cosas ridículas sobre los antojos. En Ilocos es creencia que el niño debe tomar el color ó forma del objeto con que se antojen las preñadas.—Los españoles y portugueses observan para averiguar el sexo del feto con que pié acostumbra la preñada á subir primero una escalera; si el derecho será niña, y si el izquierdo, niño. Los ilocanos observan cuando la preñada se levanta de la cama, que pié levanta primero al andar; según sea el derecho ó izquierdo, será varón ó mujer el que nazca.—«El niño que nace de pié (en ilocano se llamasúnies dichoso;»—dicen los castellanos. Los de Ilocos creen que tiene el tal niño la virtud de hacer pasar la espina que se clava en la garganta del que comepescado, con solo sobar lijeramente aquella parte, ó con invocar el paciente el nombre delsúni.—Cuando los niños recien nacidos miran al techo y se ríen es que ven angelitos, afirman los andaluces. Los ilocanos creen que en ésto, los niños se sonrien, porque se les aparece su ángel de la guarda.—Para quitar el hipo á una persona, conviene que beba siete buches de agua, según los portugueses. Tambien los ilocanos beben agua.—Es señal de muerte el que el enfermo manifieste deseos de vestirse y empieze á arreglar su cama. Los ilocanos tienen otra señal muy parecida, que es cuando el paciente se limpia las uñas.—Los ilocanos y españoles rezan un padre nuestro, en sufragio del alma del que en sueños se les aparece, para que no vuelva á hacerlo.Los aparecidos—según el vulgo de Ilocos y Asturias—sólo se aparecen á los que sean capaces de resistir las emociones que su presencia ha de causar: á veces solo se anuncian por la voz, como ocurre por conducto de losmaluganan, de que hablamos en la pág. 46; y en otros casos—aunque son los menos—revisten formas de animales, como el alma de un talInsó(Lorenzo)Manangkonq, que murió en Vigan, y que después volvió en forma de perro tísico al mundo para sufrir una pena impuesta por el Eterno. Los asturianos cuentan que el alma en pena se despide dando una bofetada á la persona que cumple lo que eldifuntola mandó; y los ilocanos atribuyen á pellizcos de almas el cardenal con que algunas personas suelen amanecer sin haber recibido golpe, ó lo han recibido sin sentirlo.—La bruja, tal como la pinta el citado Arivau, es ni más ni menos quemangkukulamde los tagalos, tambien muger que tiene pacto con el demonio, y si apaleamos á los que ataque invisiblemente, ella es la que sufre los golpes, como ocurriera al zapito le la conseja asturiana.Pero en Ilocos llaman bruja á un ser fabuloso, muy parecido alasuangde los demás filipinos, el cual, como la bruja de los españoles, tiene horror á la sal, y vaga por la noche desde las doce ó antes.—En Inglaterra, España y este archipiélago, los ahullidos de perro anuncian muertes ú otras desgracias.—Don José Perez Ballesteros en elFolk-Lore gallegoescribe:—«En Filipinas comer en un plato en el que haya comido un perro chino, quita el ahogo ó fatiga.» No he oido confirmada esta noticia.—En Ilocos, como en la Península, está muy generalizada la creencia de que S. Antonio de Padua hace aparecer los objetos perdidos, por lo que los ilocanos encienden á él velas, cuando desean encontrar alguna cosa.—Los Katatao-an se aparecen á veces en forma de sudarios extendidos en los campos, lo cual recuerda á las Xanas ó lavanderas nocturnas.—Cuando son muy agudos los cuernos de la luna nueva, predicen desgracias.—Se lava la cara el sol, cuando llueve, brillando éste.

XX.SUPERSTICIONES ILOCANAS QUE SE ENCUENTRAN EN EUROPAAprovechando los materiales folk-lóricos recogidos en Andalucía por D. Alejandro Guichot26y D. Luis Montoto27, en Madrid por D. Eugenio de Olavarría y Huarte28, en Cataluña por D. José Perez Ballesteros29, en Asturias por D.Luis Giner Arivau30, en Portugal por Consiglieri Pedroso en suTradiçoes populares portuguezas, y otros autores, he formado la siguiente lista de supersticiones, que supongo hayan introducido los españoles en los pasados siglos, lo que no sería extraño, puesto que en los primeros días de la dominación española, estaban en boga en la Península las creencias más absurdas.En laBiblioteca de las tradiciones españolas, hay un curioso trabajo folk-lórico del autor de laHistoria de D. Pedro I de Castilla, D. José María Montoto, que es una versión del libro V. del «Hormiguero» del P. Nyder con interesantes adiciones del traductor,en el cual se habla extensamente de los maleficios y demonios, según lossábiosde pasadas centurias.Ahora bien, casi todas las creencias ó noticias que contiene dicha obra fueron introducidas en Filipinas, y para probar este aserto, vendría aquí como de perlas mi largo juguete literario intituladoEl Diablo en Filipinas, según rezan nuestras crónicas; pero para evitar repeticiones, remito á los lectores á mi humilde libroArtículos Variossobreetnografía, historia y costumbres de Filipinas, que interesará á los folk-loristas, aunque me esté mal el decirlo.—Los gallos en llegando á viejo, ó estando siete años en alguna casa pone un huevo del que nace cierto lagarto verde que mata al dueño de la casa; ó una serpiente que si mira primero al dueño, éste morirá;pero si se adelanta en mirarla, ella es la que fina, según los portugueses31y franceses32. Del huevo nace el basilisco, según los italianos33é ingleses34, y también en el centro de Europa35. El P. Feijóo dice que «es verdad que el gallo, en su última vejez, pone un huevo.» Los gallegos é ilocanosestánacordes en que es un escorpión el contenido del huevo.—En Castilla como en Ilocos, se tiran los dientes caidos al tejado, para que nazcan otros.—Según las andaluzas, las cualidades personalesdel sacerdote que bautiza, han de influir en la suerte del bautizado. Algo de esto creen las ilocanas; pero atribuyen especialmente á la madrina ó padrino esa influencia.—Los ilocanos creen en la superstición madrileña de que si el niño enferma, cuando esté próximo á morirse, debe recibir la bendición de su madrina, pues si no, sufrirá mucho; y que todo niño que fallece, guarda una silla en el cielo á su madrina.—Si al recibir el agua del bautismo, la criatura llora, será impresionable, y si no, será de temple sufrido, segun los andaluces; y al decir de los ilocanos llegará á grande ó morirá, según haya llorado ó no.—Las nubes bajan al mar para recojer agua.—En mi citado trabajoEl Diablo en Filipinas, se menciona un caso de un temporal producido por el demonio, lo cual recuerda losnubeirosde Asturias.—Los castellanos y tagalos dicen que los gatos son muy duros para morir, porque tienensietevidas. Según los ilocanos son nueve las vidas del gato.—Los andaluces untan con aceite los piés del gato, que desean trasladar de una casa á otra, para que de ésta no se escape. Los ilocanos lo meten en un saco para conseguir el mismo objeto.—Es señal de viento correr mucho los gatos, dicen los gallegos, y los filipinos sustituyen por dichos animales las cucarachas.—Cuando el gato se lava la cara, anuncia lluvia, según los gallegos, y al decir de los ilocanos, llueve, si bañamos á dicho animal.—Los portugueses creen que «cuando un gallo canta cuatro veces antes de media noche es presagiode muerte». Los de Vigan dicen que cuando el gallo se asusta por la noche y grita es señal de que algún pariente ó amigo ha muerto.—Los ilocanos cuando bostezan, hacen una cruz sobre los labios, no para que no entre el demonio, según creencia española, sino para no ser atacado de cólera. Cuentan que en las épocas de epidemia, muchos mueren al bostezar.—El refrán castellano dice: «A quien madruga, el día (ó Dios) le ayuda.» Los ilocanos afirman que es bueno madrugar, porque el Papa bendice al mundo por la madrugada.—Lo que nos pasa el día de Año nuevo, se repite en todo el año. Así creen los castellanos é ilocanos.—Elninon crú(lignum crucis) se encuentra entre las ricas ilocanas y llaman «Cruz verdadera de Jerusalem ó pedazo de la cruz, donde murió crucificado el Redentor.» Las ilocanas como las andaluzas, creen que la cruz crece echando espigas.—Los peninsulares dicen: «Tirar el pan al suelo, ó quemarlo, es pecado.» Los ilocanos creen que si desperdician la morisqueta, sufrirán hambre.—Es malo fingirse muerto, porque Dios suele hacer que el que lo imite fallezca verdaderamente.—No conviene cruzar miradas con el que tenga mal de ojo porque nos contagiamos.—Dormir con la cabecera de la cama al Este es malo para los ilocanos. Para los peninsulares (españoles y portugueses) es bueno. El Sur es mala cabecera, para ambos: peninsulares é ilocanos.—Para que las visitas no se prolonguen mucho, los ilocanos ponen sal en sus sillas (las de lasvisitas). Los españoles colocan una escoba puesta verticalmente, detrás de la puerta; los portugueses un zapato ó banco en el mismo sitio, ó echan sal á la lumbre.—Es creencia vulgar en la Península que algunas personas, nacidas conprivilegios especiales, tienen en la niña del ojo singulares figuras. Los ilocanos creen que los asesinos tienen una niña del ojo puesta al revés, esto es, cabeza abajo y piés arriba.—«Estirándose mucho, cuando se duerme, crece el cuerpo» dicen los castellanos. Los ilocanos creen crecer siempre que se estiren.—«Por cada cana que se arranque de la cabeza salen siete,» así aseguran los castellanos. Los ilocanos también aseguran que si se arrancan las canas, se multiplican.El que se baña ron agua de Mayo, se le curarán lossarpullidos36, dicen los ilocanos. Los andaluces creen que el agua de Mayo hace crecer el cabello,por eso los muchachos de aquellas provincias cuando atraviesan la calle, van descubiertos para que la lluvia les moje el cabello, cantando á la vez estos versos.Agua de MayoCrece el pelo:¿Quién te lo ha dicho,Mis dos luceros?—En viernes te cortarás las uñas para que no tengas dolor de muelas. Así se dice en España; pero los ilocanos y tagalos cuentan que es malo cortarlas en ese dia, porque «está el diablo cortándoselas tambien,» añaden los portugueses.—«De los esposos, muere primero aquel que tenga la oreja mas pequeña.»Así creen los españoles. Los ilocanos aseveran que los que tienen oreja pequeña, tienen vida corta, y vice-versa.—En España está bastante generalizado contar cosas ridículas sobre los antojos. En Ilocos es creencia que el niño debe tomar el color ó forma del objeto con que se antojen las preñadas.—Los españoles y portugueses observan para averiguar el sexo del feto con que pié acostumbra la preñada á subir primero una escalera; si el derecho será niña, y si el izquierdo, niño. Los ilocanos observan cuando la preñada se levanta de la cama, que pié levanta primero al andar; según sea el derecho ó izquierdo, será varón ó mujer el que nazca.—«El niño que nace de pié (en ilocano se llamasúnies dichoso;»—dicen los castellanos. Los de Ilocos creen que tiene el tal niño la virtud de hacer pasar la espina que se clava en la garganta del que comepescado, con solo sobar lijeramente aquella parte, ó con invocar el paciente el nombre delsúni.—Cuando los niños recien nacidos miran al techo y se ríen es que ven angelitos, afirman los andaluces. Los ilocanos creen que en ésto, los niños se sonrien, porque se les aparece su ángel de la guarda.—Para quitar el hipo á una persona, conviene que beba siete buches de agua, según los portugueses. Tambien los ilocanos beben agua.—Es señal de muerte el que el enfermo manifieste deseos de vestirse y empieze á arreglar su cama. Los ilocanos tienen otra señal muy parecida, que es cuando el paciente se limpia las uñas.—Los ilocanos y españoles rezan un padre nuestro, en sufragio del alma del que en sueños se les aparece, para que no vuelva á hacerlo.Los aparecidos—según el vulgo de Ilocos y Asturias—sólo se aparecen á los que sean capaces de resistir las emociones que su presencia ha de causar: á veces solo se anuncian por la voz, como ocurre por conducto de losmaluganan, de que hablamos en la pág. 46; y en otros casos—aunque son los menos—revisten formas de animales, como el alma de un talInsó(Lorenzo)Manangkonq, que murió en Vigan, y que después volvió en forma de perro tísico al mundo para sufrir una pena impuesta por el Eterno. Los asturianos cuentan que el alma en pena se despide dando una bofetada á la persona que cumple lo que eldifuntola mandó; y los ilocanos atribuyen á pellizcos de almas el cardenal con que algunas personas suelen amanecer sin haber recibido golpe, ó lo han recibido sin sentirlo.—La bruja, tal como la pinta el citado Arivau, es ni más ni menos quemangkukulamde los tagalos, tambien muger que tiene pacto con el demonio, y si apaleamos á los que ataque invisiblemente, ella es la que sufre los golpes, como ocurriera al zapito le la conseja asturiana.Pero en Ilocos llaman bruja á un ser fabuloso, muy parecido alasuangde los demás filipinos, el cual, como la bruja de los españoles, tiene horror á la sal, y vaga por la noche desde las doce ó antes.—En Inglaterra, España y este archipiélago, los ahullidos de perro anuncian muertes ú otras desgracias.—Don José Perez Ballesteros en elFolk-Lore gallegoescribe:—«En Filipinas comer en un plato en el que haya comido un perro chino, quita el ahogo ó fatiga.» No he oido confirmada esta noticia.—En Ilocos, como en la Península, está muy generalizada la creencia de que S. Antonio de Padua hace aparecer los objetos perdidos, por lo que los ilocanos encienden á él velas, cuando desean encontrar alguna cosa.—Los Katatao-an se aparecen á veces en forma de sudarios extendidos en los campos, lo cual recuerda á las Xanas ó lavanderas nocturnas.—Cuando son muy agudos los cuernos de la luna nueva, predicen desgracias.—Se lava la cara el sol, cuando llueve, brillando éste.

XX.SUPERSTICIONES ILOCANAS QUE SE ENCUENTRAN EN EUROPAAprovechando los materiales folk-lóricos recogidos en Andalucía por D. Alejandro Guichot26y D. Luis Montoto27, en Madrid por D. Eugenio de Olavarría y Huarte28, en Cataluña por D. José Perez Ballesteros29, en Asturias por D.Luis Giner Arivau30, en Portugal por Consiglieri Pedroso en suTradiçoes populares portuguezas, y otros autores, he formado la siguiente lista de supersticiones, que supongo hayan introducido los españoles en los pasados siglos, lo que no sería extraño, puesto que en los primeros días de la dominación española, estaban en boga en la Península las creencias más absurdas.En laBiblioteca de las tradiciones españolas, hay un curioso trabajo folk-lórico del autor de laHistoria de D. Pedro I de Castilla, D. José María Montoto, que es una versión del libro V. del «Hormiguero» del P. Nyder con interesantes adiciones del traductor,en el cual se habla extensamente de los maleficios y demonios, según lossábiosde pasadas centurias.Ahora bien, casi todas las creencias ó noticias que contiene dicha obra fueron introducidas en Filipinas, y para probar este aserto, vendría aquí como de perlas mi largo juguete literario intituladoEl Diablo en Filipinas, según rezan nuestras crónicas; pero para evitar repeticiones, remito á los lectores á mi humilde libroArtículos Variossobreetnografía, historia y costumbres de Filipinas, que interesará á los folk-loristas, aunque me esté mal el decirlo.—Los gallos en llegando á viejo, ó estando siete años en alguna casa pone un huevo del que nace cierto lagarto verde que mata al dueño de la casa; ó una serpiente que si mira primero al dueño, éste morirá;pero si se adelanta en mirarla, ella es la que fina, según los portugueses31y franceses32. Del huevo nace el basilisco, según los italianos33é ingleses34, y también en el centro de Europa35. El P. Feijóo dice que «es verdad que el gallo, en su última vejez, pone un huevo.» Los gallegos é ilocanosestánacordes en que es un escorpión el contenido del huevo.—En Castilla como en Ilocos, se tiran los dientes caidos al tejado, para que nazcan otros.—Según las andaluzas, las cualidades personalesdel sacerdote que bautiza, han de influir en la suerte del bautizado. Algo de esto creen las ilocanas; pero atribuyen especialmente á la madrina ó padrino esa influencia.—Los ilocanos creen en la superstición madrileña de que si el niño enferma, cuando esté próximo á morirse, debe recibir la bendición de su madrina, pues si no, sufrirá mucho; y que todo niño que fallece, guarda una silla en el cielo á su madrina.—Si al recibir el agua del bautismo, la criatura llora, será impresionable, y si no, será de temple sufrido, segun los andaluces; y al decir de los ilocanos llegará á grande ó morirá, según haya llorado ó no.—Las nubes bajan al mar para recojer agua.—En mi citado trabajoEl Diablo en Filipinas, se menciona un caso de un temporal producido por el demonio, lo cual recuerda losnubeirosde Asturias.—Los castellanos y tagalos dicen que los gatos son muy duros para morir, porque tienensietevidas. Según los ilocanos son nueve las vidas del gato.—Los andaluces untan con aceite los piés del gato, que desean trasladar de una casa á otra, para que de ésta no se escape. Los ilocanos lo meten en un saco para conseguir el mismo objeto.—Es señal de viento correr mucho los gatos, dicen los gallegos, y los filipinos sustituyen por dichos animales las cucarachas.—Cuando el gato se lava la cara, anuncia lluvia, según los gallegos, y al decir de los ilocanos, llueve, si bañamos á dicho animal.—Los portugueses creen que «cuando un gallo canta cuatro veces antes de media noche es presagiode muerte». Los de Vigan dicen que cuando el gallo se asusta por la noche y grita es señal de que algún pariente ó amigo ha muerto.—Los ilocanos cuando bostezan, hacen una cruz sobre los labios, no para que no entre el demonio, según creencia española, sino para no ser atacado de cólera. Cuentan que en las épocas de epidemia, muchos mueren al bostezar.—El refrán castellano dice: «A quien madruga, el día (ó Dios) le ayuda.» Los ilocanos afirman que es bueno madrugar, porque el Papa bendice al mundo por la madrugada.—Lo que nos pasa el día de Año nuevo, se repite en todo el año. Así creen los castellanos é ilocanos.—Elninon crú(lignum crucis) se encuentra entre las ricas ilocanas y llaman «Cruz verdadera de Jerusalem ó pedazo de la cruz, donde murió crucificado el Redentor.» Las ilocanas como las andaluzas, creen que la cruz crece echando espigas.—Los peninsulares dicen: «Tirar el pan al suelo, ó quemarlo, es pecado.» Los ilocanos creen que si desperdician la morisqueta, sufrirán hambre.—Es malo fingirse muerto, porque Dios suele hacer que el que lo imite fallezca verdaderamente.—No conviene cruzar miradas con el que tenga mal de ojo porque nos contagiamos.—Dormir con la cabecera de la cama al Este es malo para los ilocanos. Para los peninsulares (españoles y portugueses) es bueno. El Sur es mala cabecera, para ambos: peninsulares é ilocanos.—Para que las visitas no se prolonguen mucho, los ilocanos ponen sal en sus sillas (las de lasvisitas). Los españoles colocan una escoba puesta verticalmente, detrás de la puerta; los portugueses un zapato ó banco en el mismo sitio, ó echan sal á la lumbre.—Es creencia vulgar en la Península que algunas personas, nacidas conprivilegios especiales, tienen en la niña del ojo singulares figuras. Los ilocanos creen que los asesinos tienen una niña del ojo puesta al revés, esto es, cabeza abajo y piés arriba.—«Estirándose mucho, cuando se duerme, crece el cuerpo» dicen los castellanos. Los ilocanos creen crecer siempre que se estiren.—«Por cada cana que se arranque de la cabeza salen siete,» así aseguran los castellanos. Los ilocanos también aseguran que si se arrancan las canas, se multiplican.El que se baña ron agua de Mayo, se le curarán lossarpullidos36, dicen los ilocanos. Los andaluces creen que el agua de Mayo hace crecer el cabello,por eso los muchachos de aquellas provincias cuando atraviesan la calle, van descubiertos para que la lluvia les moje el cabello, cantando á la vez estos versos.Agua de MayoCrece el pelo:¿Quién te lo ha dicho,Mis dos luceros?—En viernes te cortarás las uñas para que no tengas dolor de muelas. Así se dice en España; pero los ilocanos y tagalos cuentan que es malo cortarlas en ese dia, porque «está el diablo cortándoselas tambien,» añaden los portugueses.—«De los esposos, muere primero aquel que tenga la oreja mas pequeña.»Así creen los españoles. Los ilocanos aseveran que los que tienen oreja pequeña, tienen vida corta, y vice-versa.—En España está bastante generalizado contar cosas ridículas sobre los antojos. En Ilocos es creencia que el niño debe tomar el color ó forma del objeto con que se antojen las preñadas.—Los españoles y portugueses observan para averiguar el sexo del feto con que pié acostumbra la preñada á subir primero una escalera; si el derecho será niña, y si el izquierdo, niño. Los ilocanos observan cuando la preñada se levanta de la cama, que pié levanta primero al andar; según sea el derecho ó izquierdo, será varón ó mujer el que nazca.—«El niño que nace de pié (en ilocano se llamasúnies dichoso;»—dicen los castellanos. Los de Ilocos creen que tiene el tal niño la virtud de hacer pasar la espina que se clava en la garganta del que comepescado, con solo sobar lijeramente aquella parte, ó con invocar el paciente el nombre delsúni.—Cuando los niños recien nacidos miran al techo y se ríen es que ven angelitos, afirman los andaluces. Los ilocanos creen que en ésto, los niños se sonrien, porque se les aparece su ángel de la guarda.—Para quitar el hipo á una persona, conviene que beba siete buches de agua, según los portugueses. Tambien los ilocanos beben agua.—Es señal de muerte el que el enfermo manifieste deseos de vestirse y empieze á arreglar su cama. Los ilocanos tienen otra señal muy parecida, que es cuando el paciente se limpia las uñas.—Los ilocanos y españoles rezan un padre nuestro, en sufragio del alma del que en sueños se les aparece, para que no vuelva á hacerlo.Los aparecidos—según el vulgo de Ilocos y Asturias—sólo se aparecen á los que sean capaces de resistir las emociones que su presencia ha de causar: á veces solo se anuncian por la voz, como ocurre por conducto de losmaluganan, de que hablamos en la pág. 46; y en otros casos—aunque son los menos—revisten formas de animales, como el alma de un talInsó(Lorenzo)Manangkonq, que murió en Vigan, y que después volvió en forma de perro tísico al mundo para sufrir una pena impuesta por el Eterno. Los asturianos cuentan que el alma en pena se despide dando una bofetada á la persona que cumple lo que eldifuntola mandó; y los ilocanos atribuyen á pellizcos de almas el cardenal con que algunas personas suelen amanecer sin haber recibido golpe, ó lo han recibido sin sentirlo.—La bruja, tal como la pinta el citado Arivau, es ni más ni menos quemangkukulamde los tagalos, tambien muger que tiene pacto con el demonio, y si apaleamos á los que ataque invisiblemente, ella es la que sufre los golpes, como ocurriera al zapito le la conseja asturiana.Pero en Ilocos llaman bruja á un ser fabuloso, muy parecido alasuangde los demás filipinos, el cual, como la bruja de los españoles, tiene horror á la sal, y vaga por la noche desde las doce ó antes.—En Inglaterra, España y este archipiélago, los ahullidos de perro anuncian muertes ú otras desgracias.—Don José Perez Ballesteros en elFolk-Lore gallegoescribe:—«En Filipinas comer en un plato en el que haya comido un perro chino, quita el ahogo ó fatiga.» No he oido confirmada esta noticia.—En Ilocos, como en la Península, está muy generalizada la creencia de que S. Antonio de Padua hace aparecer los objetos perdidos, por lo que los ilocanos encienden á él velas, cuando desean encontrar alguna cosa.—Los Katatao-an se aparecen á veces en forma de sudarios extendidos en los campos, lo cual recuerda á las Xanas ó lavanderas nocturnas.—Cuando son muy agudos los cuernos de la luna nueva, predicen desgracias.—Se lava la cara el sol, cuando llueve, brillando éste.

XX.SUPERSTICIONES ILOCANAS QUE SE ENCUENTRAN EN EUROPA

Aprovechando los materiales folk-lóricos recogidos en Andalucía por D. Alejandro Guichot26y D. Luis Montoto27, en Madrid por D. Eugenio de Olavarría y Huarte28, en Cataluña por D. José Perez Ballesteros29, en Asturias por D.Luis Giner Arivau30, en Portugal por Consiglieri Pedroso en suTradiçoes populares portuguezas, y otros autores, he formado la siguiente lista de supersticiones, que supongo hayan introducido los españoles en los pasados siglos, lo que no sería extraño, puesto que en los primeros días de la dominación española, estaban en boga en la Península las creencias más absurdas.En laBiblioteca de las tradiciones españolas, hay un curioso trabajo folk-lórico del autor de laHistoria de D. Pedro I de Castilla, D. José María Montoto, que es una versión del libro V. del «Hormiguero» del P. Nyder con interesantes adiciones del traductor,en el cual se habla extensamente de los maleficios y demonios, según lossábiosde pasadas centurias.Ahora bien, casi todas las creencias ó noticias que contiene dicha obra fueron introducidas en Filipinas, y para probar este aserto, vendría aquí como de perlas mi largo juguete literario intituladoEl Diablo en Filipinas, según rezan nuestras crónicas; pero para evitar repeticiones, remito á los lectores á mi humilde libroArtículos Variossobreetnografía, historia y costumbres de Filipinas, que interesará á los folk-loristas, aunque me esté mal el decirlo.—Los gallos en llegando á viejo, ó estando siete años en alguna casa pone un huevo del que nace cierto lagarto verde que mata al dueño de la casa; ó una serpiente que si mira primero al dueño, éste morirá;pero si se adelanta en mirarla, ella es la que fina, según los portugueses31y franceses32. Del huevo nace el basilisco, según los italianos33é ingleses34, y también en el centro de Europa35. El P. Feijóo dice que «es verdad que el gallo, en su última vejez, pone un huevo.» Los gallegos é ilocanosestánacordes en que es un escorpión el contenido del huevo.—En Castilla como en Ilocos, se tiran los dientes caidos al tejado, para que nazcan otros.—Según las andaluzas, las cualidades personalesdel sacerdote que bautiza, han de influir en la suerte del bautizado. Algo de esto creen las ilocanas; pero atribuyen especialmente á la madrina ó padrino esa influencia.—Los ilocanos creen en la superstición madrileña de que si el niño enferma, cuando esté próximo á morirse, debe recibir la bendición de su madrina, pues si no, sufrirá mucho; y que todo niño que fallece, guarda una silla en el cielo á su madrina.—Si al recibir el agua del bautismo, la criatura llora, será impresionable, y si no, será de temple sufrido, segun los andaluces; y al decir de los ilocanos llegará á grande ó morirá, según haya llorado ó no.—Las nubes bajan al mar para recojer agua.—En mi citado trabajoEl Diablo en Filipinas, se menciona un caso de un temporal producido por el demonio, lo cual recuerda losnubeirosde Asturias.—Los castellanos y tagalos dicen que los gatos son muy duros para morir, porque tienensietevidas. Según los ilocanos son nueve las vidas del gato.—Los andaluces untan con aceite los piés del gato, que desean trasladar de una casa á otra, para que de ésta no se escape. Los ilocanos lo meten en un saco para conseguir el mismo objeto.—Es señal de viento correr mucho los gatos, dicen los gallegos, y los filipinos sustituyen por dichos animales las cucarachas.—Cuando el gato se lava la cara, anuncia lluvia, según los gallegos, y al decir de los ilocanos, llueve, si bañamos á dicho animal.—Los portugueses creen que «cuando un gallo canta cuatro veces antes de media noche es presagiode muerte». Los de Vigan dicen que cuando el gallo se asusta por la noche y grita es señal de que algún pariente ó amigo ha muerto.—Los ilocanos cuando bostezan, hacen una cruz sobre los labios, no para que no entre el demonio, según creencia española, sino para no ser atacado de cólera. Cuentan que en las épocas de epidemia, muchos mueren al bostezar.—El refrán castellano dice: «A quien madruga, el día (ó Dios) le ayuda.» Los ilocanos afirman que es bueno madrugar, porque el Papa bendice al mundo por la madrugada.—Lo que nos pasa el día de Año nuevo, se repite en todo el año. Así creen los castellanos é ilocanos.—Elninon crú(lignum crucis) se encuentra entre las ricas ilocanas y llaman «Cruz verdadera de Jerusalem ó pedazo de la cruz, donde murió crucificado el Redentor.» Las ilocanas como las andaluzas, creen que la cruz crece echando espigas.—Los peninsulares dicen: «Tirar el pan al suelo, ó quemarlo, es pecado.» Los ilocanos creen que si desperdician la morisqueta, sufrirán hambre.—Es malo fingirse muerto, porque Dios suele hacer que el que lo imite fallezca verdaderamente.—No conviene cruzar miradas con el que tenga mal de ojo porque nos contagiamos.—Dormir con la cabecera de la cama al Este es malo para los ilocanos. Para los peninsulares (españoles y portugueses) es bueno. El Sur es mala cabecera, para ambos: peninsulares é ilocanos.—Para que las visitas no se prolonguen mucho, los ilocanos ponen sal en sus sillas (las de lasvisitas). Los españoles colocan una escoba puesta verticalmente, detrás de la puerta; los portugueses un zapato ó banco en el mismo sitio, ó echan sal á la lumbre.—Es creencia vulgar en la Península que algunas personas, nacidas conprivilegios especiales, tienen en la niña del ojo singulares figuras. Los ilocanos creen que los asesinos tienen una niña del ojo puesta al revés, esto es, cabeza abajo y piés arriba.—«Estirándose mucho, cuando se duerme, crece el cuerpo» dicen los castellanos. Los ilocanos creen crecer siempre que se estiren.—«Por cada cana que se arranque de la cabeza salen siete,» así aseguran los castellanos. Los ilocanos también aseguran que si se arrancan las canas, se multiplican.El que se baña ron agua de Mayo, se le curarán lossarpullidos36, dicen los ilocanos. Los andaluces creen que el agua de Mayo hace crecer el cabello,por eso los muchachos de aquellas provincias cuando atraviesan la calle, van descubiertos para que la lluvia les moje el cabello, cantando á la vez estos versos.Agua de MayoCrece el pelo:¿Quién te lo ha dicho,Mis dos luceros?—En viernes te cortarás las uñas para que no tengas dolor de muelas. Así se dice en España; pero los ilocanos y tagalos cuentan que es malo cortarlas en ese dia, porque «está el diablo cortándoselas tambien,» añaden los portugueses.—«De los esposos, muere primero aquel que tenga la oreja mas pequeña.»Así creen los españoles. Los ilocanos aseveran que los que tienen oreja pequeña, tienen vida corta, y vice-versa.—En España está bastante generalizado contar cosas ridículas sobre los antojos. En Ilocos es creencia que el niño debe tomar el color ó forma del objeto con que se antojen las preñadas.—Los españoles y portugueses observan para averiguar el sexo del feto con que pié acostumbra la preñada á subir primero una escalera; si el derecho será niña, y si el izquierdo, niño. Los ilocanos observan cuando la preñada se levanta de la cama, que pié levanta primero al andar; según sea el derecho ó izquierdo, será varón ó mujer el que nazca.—«El niño que nace de pié (en ilocano se llamasúnies dichoso;»—dicen los castellanos. Los de Ilocos creen que tiene el tal niño la virtud de hacer pasar la espina que se clava en la garganta del que comepescado, con solo sobar lijeramente aquella parte, ó con invocar el paciente el nombre delsúni.—Cuando los niños recien nacidos miran al techo y se ríen es que ven angelitos, afirman los andaluces. Los ilocanos creen que en ésto, los niños se sonrien, porque se les aparece su ángel de la guarda.—Para quitar el hipo á una persona, conviene que beba siete buches de agua, según los portugueses. Tambien los ilocanos beben agua.—Es señal de muerte el que el enfermo manifieste deseos de vestirse y empieze á arreglar su cama. Los ilocanos tienen otra señal muy parecida, que es cuando el paciente se limpia las uñas.—Los ilocanos y españoles rezan un padre nuestro, en sufragio del alma del que en sueños se les aparece, para que no vuelva á hacerlo.Los aparecidos—según el vulgo de Ilocos y Asturias—sólo se aparecen á los que sean capaces de resistir las emociones que su presencia ha de causar: á veces solo se anuncian por la voz, como ocurre por conducto de losmaluganan, de que hablamos en la pág. 46; y en otros casos—aunque son los menos—revisten formas de animales, como el alma de un talInsó(Lorenzo)Manangkonq, que murió en Vigan, y que después volvió en forma de perro tísico al mundo para sufrir una pena impuesta por el Eterno. Los asturianos cuentan que el alma en pena se despide dando una bofetada á la persona que cumple lo que eldifuntola mandó; y los ilocanos atribuyen á pellizcos de almas el cardenal con que algunas personas suelen amanecer sin haber recibido golpe, ó lo han recibido sin sentirlo.—La bruja, tal como la pinta el citado Arivau, es ni más ni menos quemangkukulamde los tagalos, tambien muger que tiene pacto con el demonio, y si apaleamos á los que ataque invisiblemente, ella es la que sufre los golpes, como ocurriera al zapito le la conseja asturiana.Pero en Ilocos llaman bruja á un ser fabuloso, muy parecido alasuangde los demás filipinos, el cual, como la bruja de los españoles, tiene horror á la sal, y vaga por la noche desde las doce ó antes.—En Inglaterra, España y este archipiélago, los ahullidos de perro anuncian muertes ú otras desgracias.—Don José Perez Ballesteros en elFolk-Lore gallegoescribe:—«En Filipinas comer en un plato en el que haya comido un perro chino, quita el ahogo ó fatiga.» No he oido confirmada esta noticia.—En Ilocos, como en la Península, está muy generalizada la creencia de que S. Antonio de Padua hace aparecer los objetos perdidos, por lo que los ilocanos encienden á él velas, cuando desean encontrar alguna cosa.—Los Katatao-an se aparecen á veces en forma de sudarios extendidos en los campos, lo cual recuerda á las Xanas ó lavanderas nocturnas.—Cuando son muy agudos los cuernos de la luna nueva, predicen desgracias.—Se lava la cara el sol, cuando llueve, brillando éste.

Aprovechando los materiales folk-lóricos recogidos en Andalucía por D. Alejandro Guichot26y D. Luis Montoto27, en Madrid por D. Eugenio de Olavarría y Huarte28, en Cataluña por D. José Perez Ballesteros29, en Asturias por D.Luis Giner Arivau30, en Portugal por Consiglieri Pedroso en suTradiçoes populares portuguezas, y otros autores, he formado la siguiente lista de supersticiones, que supongo hayan introducido los españoles en los pasados siglos, lo que no sería extraño, puesto que en los primeros días de la dominación española, estaban en boga en la Península las creencias más absurdas.

En laBiblioteca de las tradiciones españolas, hay un curioso trabajo folk-lórico del autor de laHistoria de D. Pedro I de Castilla, D. José María Montoto, que es una versión del libro V. del «Hormiguero» del P. Nyder con interesantes adiciones del traductor,en el cual se habla extensamente de los maleficios y demonios, según lossábiosde pasadas centurias.

Ahora bien, casi todas las creencias ó noticias que contiene dicha obra fueron introducidas en Filipinas, y para probar este aserto, vendría aquí como de perlas mi largo juguete literario intituladoEl Diablo en Filipinas, según rezan nuestras crónicas; pero para evitar repeticiones, remito á los lectores á mi humilde libroArtículos Variossobreetnografía, historia y costumbres de Filipinas, que interesará á los folk-loristas, aunque me esté mal el decirlo.

—Los gallos en llegando á viejo, ó estando siete años en alguna casa pone un huevo del que nace cierto lagarto verde que mata al dueño de la casa; ó una serpiente que si mira primero al dueño, éste morirá;pero si se adelanta en mirarla, ella es la que fina, según los portugueses31y franceses32. Del huevo nace el basilisco, según los italianos33é ingleses34, y también en el centro de Europa35. El P. Feijóo dice que «es verdad que el gallo, en su última vejez, pone un huevo.» Los gallegos é ilocanosestánacordes en que es un escorpión el contenido del huevo.

—En Castilla como en Ilocos, se tiran los dientes caidos al tejado, para que nazcan otros.

—Según las andaluzas, las cualidades personalesdel sacerdote que bautiza, han de influir en la suerte del bautizado. Algo de esto creen las ilocanas; pero atribuyen especialmente á la madrina ó padrino esa influencia.

—Los ilocanos creen en la superstición madrileña de que si el niño enferma, cuando esté próximo á morirse, debe recibir la bendición de su madrina, pues si no, sufrirá mucho; y que todo niño que fallece, guarda una silla en el cielo á su madrina.

—Si al recibir el agua del bautismo, la criatura llora, será impresionable, y si no, será de temple sufrido, segun los andaluces; y al decir de los ilocanos llegará á grande ó morirá, según haya llorado ó no.

—Las nubes bajan al mar para recojer agua.

—En mi citado trabajoEl Diablo en Filipinas, se menciona un caso de un temporal producido por el demonio, lo cual recuerda losnubeirosde Asturias.

—Los castellanos y tagalos dicen que los gatos son muy duros para morir, porque tienensietevidas. Según los ilocanos son nueve las vidas del gato.

—Los andaluces untan con aceite los piés del gato, que desean trasladar de una casa á otra, para que de ésta no se escape. Los ilocanos lo meten en un saco para conseguir el mismo objeto.

—Es señal de viento correr mucho los gatos, dicen los gallegos, y los filipinos sustituyen por dichos animales las cucarachas.

—Cuando el gato se lava la cara, anuncia lluvia, según los gallegos, y al decir de los ilocanos, llueve, si bañamos á dicho animal.

—Los portugueses creen que «cuando un gallo canta cuatro veces antes de media noche es presagiode muerte». Los de Vigan dicen que cuando el gallo se asusta por la noche y grita es señal de que algún pariente ó amigo ha muerto.

—Los ilocanos cuando bostezan, hacen una cruz sobre los labios, no para que no entre el demonio, según creencia española, sino para no ser atacado de cólera. Cuentan que en las épocas de epidemia, muchos mueren al bostezar.

—El refrán castellano dice: «A quien madruga, el día (ó Dios) le ayuda.» Los ilocanos afirman que es bueno madrugar, porque el Papa bendice al mundo por la madrugada.

—Lo que nos pasa el día de Año nuevo, se repite en todo el año. Así creen los castellanos é ilocanos.

—Elninon crú(lignum crucis) se encuentra entre las ricas ilocanas y llaman «Cruz verdadera de Jerusalem ó pedazo de la cruz, donde murió crucificado el Redentor.» Las ilocanas como las andaluzas, creen que la cruz crece echando espigas.

—Los peninsulares dicen: «Tirar el pan al suelo, ó quemarlo, es pecado.» Los ilocanos creen que si desperdician la morisqueta, sufrirán hambre.

—Es malo fingirse muerto, porque Dios suele hacer que el que lo imite fallezca verdaderamente.

—No conviene cruzar miradas con el que tenga mal de ojo porque nos contagiamos.

—Dormir con la cabecera de la cama al Este es malo para los ilocanos. Para los peninsulares (españoles y portugueses) es bueno. El Sur es mala cabecera, para ambos: peninsulares é ilocanos.

—Para que las visitas no se prolonguen mucho, los ilocanos ponen sal en sus sillas (las de lasvisitas). Los españoles colocan una escoba puesta verticalmente, detrás de la puerta; los portugueses un zapato ó banco en el mismo sitio, ó echan sal á la lumbre.

—Es creencia vulgar en la Península que algunas personas, nacidas conprivilegios especiales, tienen en la niña del ojo singulares figuras. Los ilocanos creen que los asesinos tienen una niña del ojo puesta al revés, esto es, cabeza abajo y piés arriba.

—«Estirándose mucho, cuando se duerme, crece el cuerpo» dicen los castellanos. Los ilocanos creen crecer siempre que se estiren.

—«Por cada cana que se arranque de la cabeza salen siete,» así aseguran los castellanos. Los ilocanos también aseguran que si se arrancan las canas, se multiplican.

El que se baña ron agua de Mayo, se le curarán lossarpullidos36, dicen los ilocanos. Los andaluces creen que el agua de Mayo hace crecer el cabello,por eso los muchachos de aquellas provincias cuando atraviesan la calle, van descubiertos para que la lluvia les moje el cabello, cantando á la vez estos versos.

Agua de MayoCrece el pelo:¿Quién te lo ha dicho,Mis dos luceros?

Agua de Mayo

Crece el pelo:

¿Quién te lo ha dicho,

Mis dos luceros?

—En viernes te cortarás las uñas para que no tengas dolor de muelas. Así se dice en España; pero los ilocanos y tagalos cuentan que es malo cortarlas en ese dia, porque «está el diablo cortándoselas tambien,» añaden los portugueses.

—«De los esposos, muere primero aquel que tenga la oreja mas pequeña.»

Así creen los españoles. Los ilocanos aseveran que los que tienen oreja pequeña, tienen vida corta, y vice-versa.

—En España está bastante generalizado contar cosas ridículas sobre los antojos. En Ilocos es creencia que el niño debe tomar el color ó forma del objeto con que se antojen las preñadas.

—Los españoles y portugueses observan para averiguar el sexo del feto con que pié acostumbra la preñada á subir primero una escalera; si el derecho será niña, y si el izquierdo, niño. Los ilocanos observan cuando la preñada se levanta de la cama, que pié levanta primero al andar; según sea el derecho ó izquierdo, será varón ó mujer el que nazca.

—«El niño que nace de pié (en ilocano se llamasúnies dichoso;»—dicen los castellanos. Los de Ilocos creen que tiene el tal niño la virtud de hacer pasar la espina que se clava en la garganta del que comepescado, con solo sobar lijeramente aquella parte, ó con invocar el paciente el nombre delsúni.

—Cuando los niños recien nacidos miran al techo y se ríen es que ven angelitos, afirman los andaluces. Los ilocanos creen que en ésto, los niños se sonrien, porque se les aparece su ángel de la guarda.

—Para quitar el hipo á una persona, conviene que beba siete buches de agua, según los portugueses. Tambien los ilocanos beben agua.

—Es señal de muerte el que el enfermo manifieste deseos de vestirse y empieze á arreglar su cama. Los ilocanos tienen otra señal muy parecida, que es cuando el paciente se limpia las uñas.

—Los ilocanos y españoles rezan un padre nuestro, en sufragio del alma del que en sueños se les aparece, para que no vuelva á hacerlo.

Los aparecidos—según el vulgo de Ilocos y Asturias—sólo se aparecen á los que sean capaces de resistir las emociones que su presencia ha de causar: á veces solo se anuncian por la voz, como ocurre por conducto de losmaluganan, de que hablamos en la pág. 46; y en otros casos—aunque son los menos—revisten formas de animales, como el alma de un talInsó(Lorenzo)Manangkonq, que murió en Vigan, y que después volvió en forma de perro tísico al mundo para sufrir una pena impuesta por el Eterno. Los asturianos cuentan que el alma en pena se despide dando una bofetada á la persona que cumple lo que eldifuntola mandó; y los ilocanos atribuyen á pellizcos de almas el cardenal con que algunas personas suelen amanecer sin haber recibido golpe, ó lo han recibido sin sentirlo.

—La bruja, tal como la pinta el citado Arivau, es ni más ni menos quemangkukulamde los tagalos, tambien muger que tiene pacto con el demonio, y si apaleamos á los que ataque invisiblemente, ella es la que sufre los golpes, como ocurriera al zapito le la conseja asturiana.

Pero en Ilocos llaman bruja á un ser fabuloso, muy parecido alasuangde los demás filipinos, el cual, como la bruja de los españoles, tiene horror á la sal, y vaga por la noche desde las doce ó antes.

—En Inglaterra, España y este archipiélago, los ahullidos de perro anuncian muertes ú otras desgracias.

—Don José Perez Ballesteros en elFolk-Lore gallegoescribe:—«En Filipinas comer en un plato en el que haya comido un perro chino, quita el ahogo ó fatiga.» No he oido confirmada esta noticia.

—En Ilocos, como en la Península, está muy generalizada la creencia de que S. Antonio de Padua hace aparecer los objetos perdidos, por lo que los ilocanos encienden á él velas, cuando desean encontrar alguna cosa.

—Los Katatao-an se aparecen á veces en forma de sudarios extendidos en los campos, lo cual recuerda á las Xanas ó lavanderas nocturnas.

—Cuando son muy agudos los cuernos de la luna nueva, predicen desgracias.

—Se lava la cara el sol, cuando llueve, brillando éste.


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