XXIVLA CANDELARIA.—CUARESMA.—EL «TOKTOK».La Candelaria, (2 de Febrero).—Los ilocanos llevan velas á la Iglesia, pira bendecir.Estas candelas benditas óperdon, se encienden cuando estalla una tormenta y rezan trisagio; se colocan en las manos de los moribundos, y sirven para ahuyentar á los diablos. Se adornan con tiras de papel colorado para distinguirse de las demás.Miércoles de ceniza.—Empieza la cuaresma. Los niños de las escuelas oficiales de instrucción primaria, van á la Iglesia en filas de á dos, precedidos de su indispensable cruz, para ponerse ceniza en la frente. Esta señal, dicen, les imposibilita moralmente á tomar carne en toda la cuaresma.Desde este día, empiezan las canturias de la Pasión, música del canto llano. En Ilocos se emplea una sola música; y cada uno la canta, en su casa sin formar concierto como hacen los tagalos. Éstos suelen por las noches leer la Pasión en las ermitas ó visitas, dos ó tres mugeres se ponen de rodillas con las manos apoyadas en el altar; una de ellas empieza entonando alguna estrofa, la segunda contesta con la siguiente, canta luego la tercera otros versos.y después vuelve á empezar la primera, ya sabiendo, ya bajando el tono. Y todo esto es presenciado con respetuoso silencio por el público que se sienta en los bancos de la iglesia. Después pasan á la sacristía á tomar té ó la cena, preparada por el que organizó la fiesta, y entran á cantar otras mugeres. Tambien se hacen conciertos análogos en las casas, agasajando con una cena á los amigos que acudan.Otras veces, toman la Pasión como objeto de distracción, y cantando, la representan con todos sus detalles, empezando por amarrar bien al inocente que haya aceptado el papel de Cristo, y acabando por abofetear, azotar, desnudarle, etc.Viernes de cuaresma.—Ninguno, absolutamente ninguno, come carne en Ilocos. Por la tarde, desde las dos pasadas hasta las cinco, acuden las ilocanas á rezar las estaciones dentro de la Iglesia, recorriendo en grupos de 3, 4, 5 ó más los pasos colocados en las columnas, en cuyo acto prescinden del manto (velo negro y bruñido que les cubre desde la cabeza hasta los piés, arrastrando cola á diferencia dellambongde las tagalas, que solo llega poco más abajo de la cintura), que casi siempre usan al ir al templo.Fuera de éste, en las plazas que suele haber en sus alrededores, grandes cruces de madera señalan los pasos, y van á rezar delante de ellas á eso de las tres y media, los alumnos de las escuelas municipales de instrucción primaria, de ambos sexos, formando cada escuela un grupo.Entre cuatro y cinco, sale del templo en procesión el Nazareno, acompañado de unos doscientos devotos, y recorren rezando los mismos pasos.ElViernes de Dolores, ó sea la festividad de la Vírgen de esta advocación, á la imágen del Nazareno, se agregan las de la Virgen y del evangelista San Juan.Durante la cuaresma, tiene lugar en los mercados nocturnos el juego detoktok, que consiste en el choque de dos huevos, perdiendo el suyo el dueño del que reviente. El extremo agudo del huevo se llamasiko(codo), y el opuesto, que es más blando,kolodel parecido castellano. Los jugadores gritansikoókolo, según la parte del huevo, con que quieran jugar; si se encuentran dos que llamansikos, se cambian los huevos para reconocerlos, porque suele haberembirriadosó embreados. Expliquémonos: por medio de agujeros practicados con una aguja, chupan la yema y la clara del huevo, y una vez vacío, introducen en él, y ¡con qué paciencia! brea amasada con rocío ú otro aguardiente, (habiendo no poco de superstición en esto), que endurezca la cáscara. Por eso antes de jugar los examinan, mirando la luz al través de la cáscara, y si ven en ésta algo negro que no se parezca á yema, los rechazan. El exámen tiene otro objeto, y es el de ver si ya está roto el huevo, porque al cambiárselos para el reconocimiento, suelen trocarse verdaderamente para los efectos del juego, y de aquí que esta clase de jugada se llametrocadaótorkada, come dicen en Ilocos.Los ilocanos no conocen el Carnaval; los tagalos tienen una especie de tal, y es el domingo que llamande la Paz, ó sea el anterior al miércoles de ceniza. Para despedirse, dicen, de la carne, matanlechonesy comen mucho de aquella.El Domingo de Ramos, los muchachos, y losque no lo son, llevan á la Iglesia muchas palmas de coco, y algunos ramos de oliva. Las primeras van adornadas con pajaritos, culebras, estrellas, piñas y otras figuras, todas hechas de dicha palma.Después, la palma bendita se coloca en las ventanas para precaverse de los malos vientos, y las usan en zahumerio para desinfectar las casas.Por la noche, se sacan en procesión muchas imágenes de Santos y judíos, y recorren las estaciones ó altares situados en las principales calles de la población.En varias estaciones hay enramadas, de las que cuelgan toda clase de frutas y en un lado, hay altar, donde se entonan los trenos de Jeremías. Esto es en Vigan. En otros pueblos, tiene lugar la estación general, que así se llama, otro día, para que no coincidan.El martes santo, procesión.El miércoles empiezan las Tinieblas, en que hay necesidad de colocar vigilantes en las puertas de la Iglesia, para que los muchachos no introduzcan piedras con que golpear los confesionarios y bancos.El jueves santo, después de las ceremonias del día, ya no suena la campana hasta el sábado sino la matraca, á no ser á las tres de la tarde del viernes, en que toca á muerto. Por la noche, procesión. El jueves y viernes santo, se establece el mercado en la plaza de la Catedral de Vigan. Todo el día, bajo un sol que abrasa, no cesa, la gente de recorrer los pasos rezando las estaciones en una plaza de la Iglesia, lo que también hacen otros dentro de ésta.El viernes santo, además de las ceremonias rituales,suele haber en Vigan sermón de Siete Palabras, si hay quien paga predicador. Por la noche procesión, á la que asisten vestidas de luto entre otros, las solteras de buena familia, las cuales sólo se ven en esta procesión y en la de las hijas de María.—En viernes santo se dejan cazar fácilmente y abundan venados y javalíes en los bosques.—Los tagalos creen que es malo meter ruido y correr, porque se mueve la cabeza del Señor.El sábado santo, al echarse al vuelo las campanas, los ilocanos sacuden los árboles y plantas, para que sean lozanos.El Domingo de Pascua, elpasabétó encuentro tiene lugar en una plaza de la ciudad bajo, un arco triunfal, del que desciende un ángel que quita á la Virgen el velo de luto.Y á la retirada, se quema á Judas en efigie ó sea un figurón relleno de bombas.—S. José es patron de los casados y de los moribundos.—S. Vicente Ferrer, abogado de los niños enfermizos.—8. Juan de Dios, de los enfermos.—Ntra. Sra. de los Remedios, patrona de las parturientes.
XXIVLA CANDELARIA.—CUARESMA.—EL «TOKTOK».La Candelaria, (2 de Febrero).—Los ilocanos llevan velas á la Iglesia, pira bendecir.Estas candelas benditas óperdon, se encienden cuando estalla una tormenta y rezan trisagio; se colocan en las manos de los moribundos, y sirven para ahuyentar á los diablos. Se adornan con tiras de papel colorado para distinguirse de las demás.Miércoles de ceniza.—Empieza la cuaresma. Los niños de las escuelas oficiales de instrucción primaria, van á la Iglesia en filas de á dos, precedidos de su indispensable cruz, para ponerse ceniza en la frente. Esta señal, dicen, les imposibilita moralmente á tomar carne en toda la cuaresma.Desde este día, empiezan las canturias de la Pasión, música del canto llano. En Ilocos se emplea una sola música; y cada uno la canta, en su casa sin formar concierto como hacen los tagalos. Éstos suelen por las noches leer la Pasión en las ermitas ó visitas, dos ó tres mugeres se ponen de rodillas con las manos apoyadas en el altar; una de ellas empieza entonando alguna estrofa, la segunda contesta con la siguiente, canta luego la tercera otros versos.y después vuelve á empezar la primera, ya sabiendo, ya bajando el tono. Y todo esto es presenciado con respetuoso silencio por el público que se sienta en los bancos de la iglesia. Después pasan á la sacristía á tomar té ó la cena, preparada por el que organizó la fiesta, y entran á cantar otras mugeres. Tambien se hacen conciertos análogos en las casas, agasajando con una cena á los amigos que acudan.Otras veces, toman la Pasión como objeto de distracción, y cantando, la representan con todos sus detalles, empezando por amarrar bien al inocente que haya aceptado el papel de Cristo, y acabando por abofetear, azotar, desnudarle, etc.Viernes de cuaresma.—Ninguno, absolutamente ninguno, come carne en Ilocos. Por la tarde, desde las dos pasadas hasta las cinco, acuden las ilocanas á rezar las estaciones dentro de la Iglesia, recorriendo en grupos de 3, 4, 5 ó más los pasos colocados en las columnas, en cuyo acto prescinden del manto (velo negro y bruñido que les cubre desde la cabeza hasta los piés, arrastrando cola á diferencia dellambongde las tagalas, que solo llega poco más abajo de la cintura), que casi siempre usan al ir al templo.Fuera de éste, en las plazas que suele haber en sus alrededores, grandes cruces de madera señalan los pasos, y van á rezar delante de ellas á eso de las tres y media, los alumnos de las escuelas municipales de instrucción primaria, de ambos sexos, formando cada escuela un grupo.Entre cuatro y cinco, sale del templo en procesión el Nazareno, acompañado de unos doscientos devotos, y recorren rezando los mismos pasos.ElViernes de Dolores, ó sea la festividad de la Vírgen de esta advocación, á la imágen del Nazareno, se agregan las de la Virgen y del evangelista San Juan.Durante la cuaresma, tiene lugar en los mercados nocturnos el juego detoktok, que consiste en el choque de dos huevos, perdiendo el suyo el dueño del que reviente. El extremo agudo del huevo se llamasiko(codo), y el opuesto, que es más blando,kolodel parecido castellano. Los jugadores gritansikoókolo, según la parte del huevo, con que quieran jugar; si se encuentran dos que llamansikos, se cambian los huevos para reconocerlos, porque suele haberembirriadosó embreados. Expliquémonos: por medio de agujeros practicados con una aguja, chupan la yema y la clara del huevo, y una vez vacío, introducen en él, y ¡con qué paciencia! brea amasada con rocío ú otro aguardiente, (habiendo no poco de superstición en esto), que endurezca la cáscara. Por eso antes de jugar los examinan, mirando la luz al través de la cáscara, y si ven en ésta algo negro que no se parezca á yema, los rechazan. El exámen tiene otro objeto, y es el de ver si ya está roto el huevo, porque al cambiárselos para el reconocimiento, suelen trocarse verdaderamente para los efectos del juego, y de aquí que esta clase de jugada se llametrocadaótorkada, come dicen en Ilocos.Los ilocanos no conocen el Carnaval; los tagalos tienen una especie de tal, y es el domingo que llamande la Paz, ó sea el anterior al miércoles de ceniza. Para despedirse, dicen, de la carne, matanlechonesy comen mucho de aquella.El Domingo de Ramos, los muchachos, y losque no lo son, llevan á la Iglesia muchas palmas de coco, y algunos ramos de oliva. Las primeras van adornadas con pajaritos, culebras, estrellas, piñas y otras figuras, todas hechas de dicha palma.Después, la palma bendita se coloca en las ventanas para precaverse de los malos vientos, y las usan en zahumerio para desinfectar las casas.Por la noche, se sacan en procesión muchas imágenes de Santos y judíos, y recorren las estaciones ó altares situados en las principales calles de la población.En varias estaciones hay enramadas, de las que cuelgan toda clase de frutas y en un lado, hay altar, donde se entonan los trenos de Jeremías. Esto es en Vigan. En otros pueblos, tiene lugar la estación general, que así se llama, otro día, para que no coincidan.El martes santo, procesión.El miércoles empiezan las Tinieblas, en que hay necesidad de colocar vigilantes en las puertas de la Iglesia, para que los muchachos no introduzcan piedras con que golpear los confesionarios y bancos.El jueves santo, después de las ceremonias del día, ya no suena la campana hasta el sábado sino la matraca, á no ser á las tres de la tarde del viernes, en que toca á muerto. Por la noche, procesión. El jueves y viernes santo, se establece el mercado en la plaza de la Catedral de Vigan. Todo el día, bajo un sol que abrasa, no cesa, la gente de recorrer los pasos rezando las estaciones en una plaza de la Iglesia, lo que también hacen otros dentro de ésta.El viernes santo, además de las ceremonias rituales,suele haber en Vigan sermón de Siete Palabras, si hay quien paga predicador. Por la noche procesión, á la que asisten vestidas de luto entre otros, las solteras de buena familia, las cuales sólo se ven en esta procesión y en la de las hijas de María.—En viernes santo se dejan cazar fácilmente y abundan venados y javalíes en los bosques.—Los tagalos creen que es malo meter ruido y correr, porque se mueve la cabeza del Señor.El sábado santo, al echarse al vuelo las campanas, los ilocanos sacuden los árboles y plantas, para que sean lozanos.El Domingo de Pascua, elpasabétó encuentro tiene lugar en una plaza de la ciudad bajo, un arco triunfal, del que desciende un ángel que quita á la Virgen el velo de luto.Y á la retirada, se quema á Judas en efigie ó sea un figurón relleno de bombas.—S. José es patron de los casados y de los moribundos.—S. Vicente Ferrer, abogado de los niños enfermizos.—8. Juan de Dios, de los enfermos.—Ntra. Sra. de los Remedios, patrona de las parturientes.
XXIVLA CANDELARIA.—CUARESMA.—EL «TOKTOK».La Candelaria, (2 de Febrero).—Los ilocanos llevan velas á la Iglesia, pira bendecir.Estas candelas benditas óperdon, se encienden cuando estalla una tormenta y rezan trisagio; se colocan en las manos de los moribundos, y sirven para ahuyentar á los diablos. Se adornan con tiras de papel colorado para distinguirse de las demás.Miércoles de ceniza.—Empieza la cuaresma. Los niños de las escuelas oficiales de instrucción primaria, van á la Iglesia en filas de á dos, precedidos de su indispensable cruz, para ponerse ceniza en la frente. Esta señal, dicen, les imposibilita moralmente á tomar carne en toda la cuaresma.Desde este día, empiezan las canturias de la Pasión, música del canto llano. En Ilocos se emplea una sola música; y cada uno la canta, en su casa sin formar concierto como hacen los tagalos. Éstos suelen por las noches leer la Pasión en las ermitas ó visitas, dos ó tres mugeres se ponen de rodillas con las manos apoyadas en el altar; una de ellas empieza entonando alguna estrofa, la segunda contesta con la siguiente, canta luego la tercera otros versos.y después vuelve á empezar la primera, ya sabiendo, ya bajando el tono. Y todo esto es presenciado con respetuoso silencio por el público que se sienta en los bancos de la iglesia. Después pasan á la sacristía á tomar té ó la cena, preparada por el que organizó la fiesta, y entran á cantar otras mugeres. Tambien se hacen conciertos análogos en las casas, agasajando con una cena á los amigos que acudan.Otras veces, toman la Pasión como objeto de distracción, y cantando, la representan con todos sus detalles, empezando por amarrar bien al inocente que haya aceptado el papel de Cristo, y acabando por abofetear, azotar, desnudarle, etc.Viernes de cuaresma.—Ninguno, absolutamente ninguno, come carne en Ilocos. Por la tarde, desde las dos pasadas hasta las cinco, acuden las ilocanas á rezar las estaciones dentro de la Iglesia, recorriendo en grupos de 3, 4, 5 ó más los pasos colocados en las columnas, en cuyo acto prescinden del manto (velo negro y bruñido que les cubre desde la cabeza hasta los piés, arrastrando cola á diferencia dellambongde las tagalas, que solo llega poco más abajo de la cintura), que casi siempre usan al ir al templo.Fuera de éste, en las plazas que suele haber en sus alrededores, grandes cruces de madera señalan los pasos, y van á rezar delante de ellas á eso de las tres y media, los alumnos de las escuelas municipales de instrucción primaria, de ambos sexos, formando cada escuela un grupo.Entre cuatro y cinco, sale del templo en procesión el Nazareno, acompañado de unos doscientos devotos, y recorren rezando los mismos pasos.ElViernes de Dolores, ó sea la festividad de la Vírgen de esta advocación, á la imágen del Nazareno, se agregan las de la Virgen y del evangelista San Juan.Durante la cuaresma, tiene lugar en los mercados nocturnos el juego detoktok, que consiste en el choque de dos huevos, perdiendo el suyo el dueño del que reviente. El extremo agudo del huevo se llamasiko(codo), y el opuesto, que es más blando,kolodel parecido castellano. Los jugadores gritansikoókolo, según la parte del huevo, con que quieran jugar; si se encuentran dos que llamansikos, se cambian los huevos para reconocerlos, porque suele haberembirriadosó embreados. Expliquémonos: por medio de agujeros practicados con una aguja, chupan la yema y la clara del huevo, y una vez vacío, introducen en él, y ¡con qué paciencia! brea amasada con rocío ú otro aguardiente, (habiendo no poco de superstición en esto), que endurezca la cáscara. Por eso antes de jugar los examinan, mirando la luz al través de la cáscara, y si ven en ésta algo negro que no se parezca á yema, los rechazan. El exámen tiene otro objeto, y es el de ver si ya está roto el huevo, porque al cambiárselos para el reconocimiento, suelen trocarse verdaderamente para los efectos del juego, y de aquí que esta clase de jugada se llametrocadaótorkada, come dicen en Ilocos.Los ilocanos no conocen el Carnaval; los tagalos tienen una especie de tal, y es el domingo que llamande la Paz, ó sea el anterior al miércoles de ceniza. Para despedirse, dicen, de la carne, matanlechonesy comen mucho de aquella.El Domingo de Ramos, los muchachos, y losque no lo son, llevan á la Iglesia muchas palmas de coco, y algunos ramos de oliva. Las primeras van adornadas con pajaritos, culebras, estrellas, piñas y otras figuras, todas hechas de dicha palma.Después, la palma bendita se coloca en las ventanas para precaverse de los malos vientos, y las usan en zahumerio para desinfectar las casas.Por la noche, se sacan en procesión muchas imágenes de Santos y judíos, y recorren las estaciones ó altares situados en las principales calles de la población.En varias estaciones hay enramadas, de las que cuelgan toda clase de frutas y en un lado, hay altar, donde se entonan los trenos de Jeremías. Esto es en Vigan. En otros pueblos, tiene lugar la estación general, que así se llama, otro día, para que no coincidan.El martes santo, procesión.El miércoles empiezan las Tinieblas, en que hay necesidad de colocar vigilantes en las puertas de la Iglesia, para que los muchachos no introduzcan piedras con que golpear los confesionarios y bancos.El jueves santo, después de las ceremonias del día, ya no suena la campana hasta el sábado sino la matraca, á no ser á las tres de la tarde del viernes, en que toca á muerto. Por la noche, procesión. El jueves y viernes santo, se establece el mercado en la plaza de la Catedral de Vigan. Todo el día, bajo un sol que abrasa, no cesa, la gente de recorrer los pasos rezando las estaciones en una plaza de la Iglesia, lo que también hacen otros dentro de ésta.El viernes santo, además de las ceremonias rituales,suele haber en Vigan sermón de Siete Palabras, si hay quien paga predicador. Por la noche procesión, á la que asisten vestidas de luto entre otros, las solteras de buena familia, las cuales sólo se ven en esta procesión y en la de las hijas de María.—En viernes santo se dejan cazar fácilmente y abundan venados y javalíes en los bosques.—Los tagalos creen que es malo meter ruido y correr, porque se mueve la cabeza del Señor.El sábado santo, al echarse al vuelo las campanas, los ilocanos sacuden los árboles y plantas, para que sean lozanos.El Domingo de Pascua, elpasabétó encuentro tiene lugar en una plaza de la ciudad bajo, un arco triunfal, del que desciende un ángel que quita á la Virgen el velo de luto.Y á la retirada, se quema á Judas en efigie ó sea un figurón relleno de bombas.—S. José es patron de los casados y de los moribundos.—S. Vicente Ferrer, abogado de los niños enfermizos.—8. Juan de Dios, de los enfermos.—Ntra. Sra. de los Remedios, patrona de las parturientes.
XXIVLA CANDELARIA.—CUARESMA.—EL «TOKTOK».La Candelaria, (2 de Febrero).—Los ilocanos llevan velas á la Iglesia, pira bendecir.Estas candelas benditas óperdon, se encienden cuando estalla una tormenta y rezan trisagio; se colocan en las manos de los moribundos, y sirven para ahuyentar á los diablos. Se adornan con tiras de papel colorado para distinguirse de las demás.Miércoles de ceniza.—Empieza la cuaresma. Los niños de las escuelas oficiales de instrucción primaria, van á la Iglesia en filas de á dos, precedidos de su indispensable cruz, para ponerse ceniza en la frente. Esta señal, dicen, les imposibilita moralmente á tomar carne en toda la cuaresma.Desde este día, empiezan las canturias de la Pasión, música del canto llano. En Ilocos se emplea una sola música; y cada uno la canta, en su casa sin formar concierto como hacen los tagalos. Éstos suelen por las noches leer la Pasión en las ermitas ó visitas, dos ó tres mugeres se ponen de rodillas con las manos apoyadas en el altar; una de ellas empieza entonando alguna estrofa, la segunda contesta con la siguiente, canta luego la tercera otros versos.y después vuelve á empezar la primera, ya sabiendo, ya bajando el tono. Y todo esto es presenciado con respetuoso silencio por el público que se sienta en los bancos de la iglesia. Después pasan á la sacristía á tomar té ó la cena, preparada por el que organizó la fiesta, y entran á cantar otras mugeres. Tambien se hacen conciertos análogos en las casas, agasajando con una cena á los amigos que acudan.Otras veces, toman la Pasión como objeto de distracción, y cantando, la representan con todos sus detalles, empezando por amarrar bien al inocente que haya aceptado el papel de Cristo, y acabando por abofetear, azotar, desnudarle, etc.Viernes de cuaresma.—Ninguno, absolutamente ninguno, come carne en Ilocos. Por la tarde, desde las dos pasadas hasta las cinco, acuden las ilocanas á rezar las estaciones dentro de la Iglesia, recorriendo en grupos de 3, 4, 5 ó más los pasos colocados en las columnas, en cuyo acto prescinden del manto (velo negro y bruñido que les cubre desde la cabeza hasta los piés, arrastrando cola á diferencia dellambongde las tagalas, que solo llega poco más abajo de la cintura), que casi siempre usan al ir al templo.Fuera de éste, en las plazas que suele haber en sus alrededores, grandes cruces de madera señalan los pasos, y van á rezar delante de ellas á eso de las tres y media, los alumnos de las escuelas municipales de instrucción primaria, de ambos sexos, formando cada escuela un grupo.Entre cuatro y cinco, sale del templo en procesión el Nazareno, acompañado de unos doscientos devotos, y recorren rezando los mismos pasos.ElViernes de Dolores, ó sea la festividad de la Vírgen de esta advocación, á la imágen del Nazareno, se agregan las de la Virgen y del evangelista San Juan.Durante la cuaresma, tiene lugar en los mercados nocturnos el juego detoktok, que consiste en el choque de dos huevos, perdiendo el suyo el dueño del que reviente. El extremo agudo del huevo se llamasiko(codo), y el opuesto, que es más blando,kolodel parecido castellano. Los jugadores gritansikoókolo, según la parte del huevo, con que quieran jugar; si se encuentran dos que llamansikos, se cambian los huevos para reconocerlos, porque suele haberembirriadosó embreados. Expliquémonos: por medio de agujeros practicados con una aguja, chupan la yema y la clara del huevo, y una vez vacío, introducen en él, y ¡con qué paciencia! brea amasada con rocío ú otro aguardiente, (habiendo no poco de superstición en esto), que endurezca la cáscara. Por eso antes de jugar los examinan, mirando la luz al través de la cáscara, y si ven en ésta algo negro que no se parezca á yema, los rechazan. El exámen tiene otro objeto, y es el de ver si ya está roto el huevo, porque al cambiárselos para el reconocimiento, suelen trocarse verdaderamente para los efectos del juego, y de aquí que esta clase de jugada se llametrocadaótorkada, come dicen en Ilocos.Los ilocanos no conocen el Carnaval; los tagalos tienen una especie de tal, y es el domingo que llamande la Paz, ó sea el anterior al miércoles de ceniza. Para despedirse, dicen, de la carne, matanlechonesy comen mucho de aquella.El Domingo de Ramos, los muchachos, y losque no lo son, llevan á la Iglesia muchas palmas de coco, y algunos ramos de oliva. Las primeras van adornadas con pajaritos, culebras, estrellas, piñas y otras figuras, todas hechas de dicha palma.Después, la palma bendita se coloca en las ventanas para precaverse de los malos vientos, y las usan en zahumerio para desinfectar las casas.Por la noche, se sacan en procesión muchas imágenes de Santos y judíos, y recorren las estaciones ó altares situados en las principales calles de la población.En varias estaciones hay enramadas, de las que cuelgan toda clase de frutas y en un lado, hay altar, donde se entonan los trenos de Jeremías. Esto es en Vigan. En otros pueblos, tiene lugar la estación general, que así se llama, otro día, para que no coincidan.El martes santo, procesión.El miércoles empiezan las Tinieblas, en que hay necesidad de colocar vigilantes en las puertas de la Iglesia, para que los muchachos no introduzcan piedras con que golpear los confesionarios y bancos.El jueves santo, después de las ceremonias del día, ya no suena la campana hasta el sábado sino la matraca, á no ser á las tres de la tarde del viernes, en que toca á muerto. Por la noche, procesión. El jueves y viernes santo, se establece el mercado en la plaza de la Catedral de Vigan. Todo el día, bajo un sol que abrasa, no cesa, la gente de recorrer los pasos rezando las estaciones en una plaza de la Iglesia, lo que también hacen otros dentro de ésta.El viernes santo, además de las ceremonias rituales,suele haber en Vigan sermón de Siete Palabras, si hay quien paga predicador. Por la noche procesión, á la que asisten vestidas de luto entre otros, las solteras de buena familia, las cuales sólo se ven en esta procesión y en la de las hijas de María.—En viernes santo se dejan cazar fácilmente y abundan venados y javalíes en los bosques.—Los tagalos creen que es malo meter ruido y correr, porque se mueve la cabeza del Señor.El sábado santo, al echarse al vuelo las campanas, los ilocanos sacuden los árboles y plantas, para que sean lozanos.El Domingo de Pascua, elpasabétó encuentro tiene lugar en una plaza de la ciudad bajo, un arco triunfal, del que desciende un ángel que quita á la Virgen el velo de luto.Y á la retirada, se quema á Judas en efigie ó sea un figurón relleno de bombas.—S. José es patron de los casados y de los moribundos.—S. Vicente Ferrer, abogado de los niños enfermizos.—8. Juan de Dios, de los enfermos.—Ntra. Sra. de los Remedios, patrona de las parturientes.
XXIVLA CANDELARIA.—CUARESMA.—EL «TOKTOK».
La Candelaria, (2 de Febrero).—Los ilocanos llevan velas á la Iglesia, pira bendecir.Estas candelas benditas óperdon, se encienden cuando estalla una tormenta y rezan trisagio; se colocan en las manos de los moribundos, y sirven para ahuyentar á los diablos. Se adornan con tiras de papel colorado para distinguirse de las demás.Miércoles de ceniza.—Empieza la cuaresma. Los niños de las escuelas oficiales de instrucción primaria, van á la Iglesia en filas de á dos, precedidos de su indispensable cruz, para ponerse ceniza en la frente. Esta señal, dicen, les imposibilita moralmente á tomar carne en toda la cuaresma.Desde este día, empiezan las canturias de la Pasión, música del canto llano. En Ilocos se emplea una sola música; y cada uno la canta, en su casa sin formar concierto como hacen los tagalos. Éstos suelen por las noches leer la Pasión en las ermitas ó visitas, dos ó tres mugeres se ponen de rodillas con las manos apoyadas en el altar; una de ellas empieza entonando alguna estrofa, la segunda contesta con la siguiente, canta luego la tercera otros versos.y después vuelve á empezar la primera, ya sabiendo, ya bajando el tono. Y todo esto es presenciado con respetuoso silencio por el público que se sienta en los bancos de la iglesia. Después pasan á la sacristía á tomar té ó la cena, preparada por el que organizó la fiesta, y entran á cantar otras mugeres. Tambien se hacen conciertos análogos en las casas, agasajando con una cena á los amigos que acudan.Otras veces, toman la Pasión como objeto de distracción, y cantando, la representan con todos sus detalles, empezando por amarrar bien al inocente que haya aceptado el papel de Cristo, y acabando por abofetear, azotar, desnudarle, etc.Viernes de cuaresma.—Ninguno, absolutamente ninguno, come carne en Ilocos. Por la tarde, desde las dos pasadas hasta las cinco, acuden las ilocanas á rezar las estaciones dentro de la Iglesia, recorriendo en grupos de 3, 4, 5 ó más los pasos colocados en las columnas, en cuyo acto prescinden del manto (velo negro y bruñido que les cubre desde la cabeza hasta los piés, arrastrando cola á diferencia dellambongde las tagalas, que solo llega poco más abajo de la cintura), que casi siempre usan al ir al templo.Fuera de éste, en las plazas que suele haber en sus alrededores, grandes cruces de madera señalan los pasos, y van á rezar delante de ellas á eso de las tres y media, los alumnos de las escuelas municipales de instrucción primaria, de ambos sexos, formando cada escuela un grupo.Entre cuatro y cinco, sale del templo en procesión el Nazareno, acompañado de unos doscientos devotos, y recorren rezando los mismos pasos.ElViernes de Dolores, ó sea la festividad de la Vírgen de esta advocación, á la imágen del Nazareno, se agregan las de la Virgen y del evangelista San Juan.Durante la cuaresma, tiene lugar en los mercados nocturnos el juego detoktok, que consiste en el choque de dos huevos, perdiendo el suyo el dueño del que reviente. El extremo agudo del huevo se llamasiko(codo), y el opuesto, que es más blando,kolodel parecido castellano. Los jugadores gritansikoókolo, según la parte del huevo, con que quieran jugar; si se encuentran dos que llamansikos, se cambian los huevos para reconocerlos, porque suele haberembirriadosó embreados. Expliquémonos: por medio de agujeros practicados con una aguja, chupan la yema y la clara del huevo, y una vez vacío, introducen en él, y ¡con qué paciencia! brea amasada con rocío ú otro aguardiente, (habiendo no poco de superstición en esto), que endurezca la cáscara. Por eso antes de jugar los examinan, mirando la luz al través de la cáscara, y si ven en ésta algo negro que no se parezca á yema, los rechazan. El exámen tiene otro objeto, y es el de ver si ya está roto el huevo, porque al cambiárselos para el reconocimiento, suelen trocarse verdaderamente para los efectos del juego, y de aquí que esta clase de jugada se llametrocadaótorkada, come dicen en Ilocos.Los ilocanos no conocen el Carnaval; los tagalos tienen una especie de tal, y es el domingo que llamande la Paz, ó sea el anterior al miércoles de ceniza. Para despedirse, dicen, de la carne, matanlechonesy comen mucho de aquella.El Domingo de Ramos, los muchachos, y losque no lo son, llevan á la Iglesia muchas palmas de coco, y algunos ramos de oliva. Las primeras van adornadas con pajaritos, culebras, estrellas, piñas y otras figuras, todas hechas de dicha palma.Después, la palma bendita se coloca en las ventanas para precaverse de los malos vientos, y las usan en zahumerio para desinfectar las casas.Por la noche, se sacan en procesión muchas imágenes de Santos y judíos, y recorren las estaciones ó altares situados en las principales calles de la población.En varias estaciones hay enramadas, de las que cuelgan toda clase de frutas y en un lado, hay altar, donde se entonan los trenos de Jeremías. Esto es en Vigan. En otros pueblos, tiene lugar la estación general, que así se llama, otro día, para que no coincidan.El martes santo, procesión.El miércoles empiezan las Tinieblas, en que hay necesidad de colocar vigilantes en las puertas de la Iglesia, para que los muchachos no introduzcan piedras con que golpear los confesionarios y bancos.El jueves santo, después de las ceremonias del día, ya no suena la campana hasta el sábado sino la matraca, á no ser á las tres de la tarde del viernes, en que toca á muerto. Por la noche, procesión. El jueves y viernes santo, se establece el mercado en la plaza de la Catedral de Vigan. Todo el día, bajo un sol que abrasa, no cesa, la gente de recorrer los pasos rezando las estaciones en una plaza de la Iglesia, lo que también hacen otros dentro de ésta.El viernes santo, además de las ceremonias rituales,suele haber en Vigan sermón de Siete Palabras, si hay quien paga predicador. Por la noche procesión, á la que asisten vestidas de luto entre otros, las solteras de buena familia, las cuales sólo se ven en esta procesión y en la de las hijas de María.—En viernes santo se dejan cazar fácilmente y abundan venados y javalíes en los bosques.—Los tagalos creen que es malo meter ruido y correr, porque se mueve la cabeza del Señor.El sábado santo, al echarse al vuelo las campanas, los ilocanos sacuden los árboles y plantas, para que sean lozanos.El Domingo de Pascua, elpasabétó encuentro tiene lugar en una plaza de la ciudad bajo, un arco triunfal, del que desciende un ángel que quita á la Virgen el velo de luto.Y á la retirada, se quema á Judas en efigie ó sea un figurón relleno de bombas.—S. José es patron de los casados y de los moribundos.—S. Vicente Ferrer, abogado de los niños enfermizos.—8. Juan de Dios, de los enfermos.—Ntra. Sra. de los Remedios, patrona de las parturientes.
La Candelaria, (2 de Febrero).—Los ilocanos llevan velas á la Iglesia, pira bendecir.
Estas candelas benditas óperdon, se encienden cuando estalla una tormenta y rezan trisagio; se colocan en las manos de los moribundos, y sirven para ahuyentar á los diablos. Se adornan con tiras de papel colorado para distinguirse de las demás.
Miércoles de ceniza.—Empieza la cuaresma. Los niños de las escuelas oficiales de instrucción primaria, van á la Iglesia en filas de á dos, precedidos de su indispensable cruz, para ponerse ceniza en la frente. Esta señal, dicen, les imposibilita moralmente á tomar carne en toda la cuaresma.
Desde este día, empiezan las canturias de la Pasión, música del canto llano. En Ilocos se emplea una sola música; y cada uno la canta, en su casa sin formar concierto como hacen los tagalos. Éstos suelen por las noches leer la Pasión en las ermitas ó visitas, dos ó tres mugeres se ponen de rodillas con las manos apoyadas en el altar; una de ellas empieza entonando alguna estrofa, la segunda contesta con la siguiente, canta luego la tercera otros versos.y después vuelve á empezar la primera, ya sabiendo, ya bajando el tono. Y todo esto es presenciado con respetuoso silencio por el público que se sienta en los bancos de la iglesia. Después pasan á la sacristía á tomar té ó la cena, preparada por el que organizó la fiesta, y entran á cantar otras mugeres. Tambien se hacen conciertos análogos en las casas, agasajando con una cena á los amigos que acudan.
Otras veces, toman la Pasión como objeto de distracción, y cantando, la representan con todos sus detalles, empezando por amarrar bien al inocente que haya aceptado el papel de Cristo, y acabando por abofetear, azotar, desnudarle, etc.
Viernes de cuaresma.—Ninguno, absolutamente ninguno, come carne en Ilocos. Por la tarde, desde las dos pasadas hasta las cinco, acuden las ilocanas á rezar las estaciones dentro de la Iglesia, recorriendo en grupos de 3, 4, 5 ó más los pasos colocados en las columnas, en cuyo acto prescinden del manto (velo negro y bruñido que les cubre desde la cabeza hasta los piés, arrastrando cola á diferencia dellambongde las tagalas, que solo llega poco más abajo de la cintura), que casi siempre usan al ir al templo.
Fuera de éste, en las plazas que suele haber en sus alrededores, grandes cruces de madera señalan los pasos, y van á rezar delante de ellas á eso de las tres y media, los alumnos de las escuelas municipales de instrucción primaria, de ambos sexos, formando cada escuela un grupo.
Entre cuatro y cinco, sale del templo en procesión el Nazareno, acompañado de unos doscientos devotos, y recorren rezando los mismos pasos.
ElViernes de Dolores, ó sea la festividad de la Vírgen de esta advocación, á la imágen del Nazareno, se agregan las de la Virgen y del evangelista San Juan.
Durante la cuaresma, tiene lugar en los mercados nocturnos el juego detoktok, que consiste en el choque de dos huevos, perdiendo el suyo el dueño del que reviente. El extremo agudo del huevo se llamasiko(codo), y el opuesto, que es más blando,kolodel parecido castellano. Los jugadores gritansikoókolo, según la parte del huevo, con que quieran jugar; si se encuentran dos que llamansikos, se cambian los huevos para reconocerlos, porque suele haberembirriadosó embreados. Expliquémonos: por medio de agujeros practicados con una aguja, chupan la yema y la clara del huevo, y una vez vacío, introducen en él, y ¡con qué paciencia! brea amasada con rocío ú otro aguardiente, (habiendo no poco de superstición en esto), que endurezca la cáscara. Por eso antes de jugar los examinan, mirando la luz al través de la cáscara, y si ven en ésta algo negro que no se parezca á yema, los rechazan. El exámen tiene otro objeto, y es el de ver si ya está roto el huevo, porque al cambiárselos para el reconocimiento, suelen trocarse verdaderamente para los efectos del juego, y de aquí que esta clase de jugada se llametrocadaótorkada, come dicen en Ilocos.
Los ilocanos no conocen el Carnaval; los tagalos tienen una especie de tal, y es el domingo que llamande la Paz, ó sea el anterior al miércoles de ceniza. Para despedirse, dicen, de la carne, matanlechonesy comen mucho de aquella.
El Domingo de Ramos, los muchachos, y losque no lo son, llevan á la Iglesia muchas palmas de coco, y algunos ramos de oliva. Las primeras van adornadas con pajaritos, culebras, estrellas, piñas y otras figuras, todas hechas de dicha palma.Después, la palma bendita se coloca en las ventanas para precaverse de los malos vientos, y las usan en zahumerio para desinfectar las casas.
Por la noche, se sacan en procesión muchas imágenes de Santos y judíos, y recorren las estaciones ó altares situados en las principales calles de la población.
En varias estaciones hay enramadas, de las que cuelgan toda clase de frutas y en un lado, hay altar, donde se entonan los trenos de Jeremías. Esto es en Vigan. En otros pueblos, tiene lugar la estación general, que así se llama, otro día, para que no coincidan.
El martes santo, procesión.
El miércoles empiezan las Tinieblas, en que hay necesidad de colocar vigilantes en las puertas de la Iglesia, para que los muchachos no introduzcan piedras con que golpear los confesionarios y bancos.
El jueves santo, después de las ceremonias del día, ya no suena la campana hasta el sábado sino la matraca, á no ser á las tres de la tarde del viernes, en que toca á muerto. Por la noche, procesión. El jueves y viernes santo, se establece el mercado en la plaza de la Catedral de Vigan. Todo el día, bajo un sol que abrasa, no cesa, la gente de recorrer los pasos rezando las estaciones en una plaza de la Iglesia, lo que también hacen otros dentro de ésta.
El viernes santo, además de las ceremonias rituales,suele haber en Vigan sermón de Siete Palabras, si hay quien paga predicador. Por la noche procesión, á la que asisten vestidas de luto entre otros, las solteras de buena familia, las cuales sólo se ven en esta procesión y en la de las hijas de María.
—En viernes santo se dejan cazar fácilmente y abundan venados y javalíes en los bosques.
—Los tagalos creen que es malo meter ruido y correr, porque se mueve la cabeza del Señor.
El sábado santo, al echarse al vuelo las campanas, los ilocanos sacuden los árboles y plantas, para que sean lozanos.
El Domingo de Pascua, elpasabétó encuentro tiene lugar en una plaza de la ciudad bajo, un arco triunfal, del que desciende un ángel que quita á la Virgen el velo de luto.
Y á la retirada, se quema á Judas en efigie ó sea un figurón relleno de bombas.
—S. José es patron de los casados y de los moribundos.
—S. Vicente Ferrer, abogado de los niños enfermizos.
—8. Juan de Dios, de los enfermos.
—Ntra. Sra. de los Remedios, patrona de las parturientes.