XXVIIILA CONCEPCIÓN.—LAS PASCUAS.La Concepción, patrona de los estudiantes del seminario de Vigan. Cuando estaban los Paulistas al frente de dicho establecimiento, se celebraba en grande esta festividad: los estudiantes, vestidos de marinos ó cosa así, daban en la víspera un paseo que podríamos llamar de antorchas, si en vez de éstas, no llevasen faroles de papel. Iban acompañados de una banda de música y paraban delante de los cuadros de la Vírgen que algunas casas ponían de manifiesto en las ventanas, para entonar el canto religiosoJuro seguir, Dios mio.La fachada del seminario, adornada con banderolas y arcos de telas abullonadas, se iluminaba profusamente. Delante de ella, daba serenata una ó dos bandas de música y se elevaban globos aerostáticos de papel.Al día siguiente, misa, sermón, comunión general de los escolares y procesión.Ahora las hijas de María rivalizan á los estudiantes en celebrar mejor esta, festividad, pues reconocen asimismo como Patrona á María Inmaculada.Las Pascuas: Empieza la animación con las Misas de Aguinaldo. Un cuarto de hora antes de las cuatro de la madrugada, un repique general de campanas interrumpe el tranquilo sueño de los ilocanos, é inmenso gentío acude en tropel a la Iglesia del pueblo para oir la misa de aguinaldo. El templo de Vigan se ilumina en esta sola ocasión con arañas de papel.Después de la misa, grupos de lindas jóvenes, acompañadas de sus pretendientes (tambien los hay de un sólo sexo), recorren las calles de la ciudad, iluminadas en varias partes por cilíndricos hornillos de barro, del tamaño de un plato pequeño, donde se cuece la golosina ilocana llamadabibingka.Los transeuntes que rebosan de alegría, se acercan á estos hornillos para comprar lo que allí se confecciona, y labibingkerapara atender á tantos consumidores aventa con supaypay(abanico) de bambú que recuerda la forma de un guión de Iglesia y á cada momento levanta la tapadera con su carga de brasas, para ver si ya está sazonada labibingka, y si vé que falta calor debajo, mete más leña por allí. En Ilocos no se usa el carbon como combustible, sino en las fraguas.Cuando ya cada cual tiene subibingkaen la mano, comiendo en plena calle, sin necesidad de mesa ni de cubiertos, se dirigen á la próxima colina de Mira, situada al SO. de Vigan, desde la cual se descubren la población, las fértiles huertas y campiñas de los alrededores, la mar, el pueblo vecino de Bantay y los montes de Abra. Y si nó, á losamenos jardines de S. Julian, Ayusan, Kotta, etc. ó á tomar baños en las aguas del manso Abra.Antes de salir el sol, cuando la aurora ya llena de resplandores la faz de la tierra, entonces son de ver hermosas pollitas con sus camisas de franela de varios colores y con su pañuelo casi tan grande como un abrigo, liado al cuello y tendido sombre el hombro derecho; y sobre las espaldas un haz de finos y negros cabellos. Ya se retiran alegres á sus casas llevando flores en las manos ó en la cabellera, y al rededor de ellas algunos galanes, llevando cada cual una caña-dulce con sus punzantes hojas, que no parecen sino como signos de elección por parte de sus bellas compañeras, cual nueva vara de S. José.Y por las noches, los niños y muchachos del vecindario arrastran por las calles encendidos conejos de papel con ruedas, y la población se ilumina con faroles de papel, de múltiples figuras, como de estrellas, buques, culebras, hombres, mujeres etc., etc.En la Noche-Buena, la alegría aumenta. Unos preparan con dulce afan elsinumanó golosina que se ha de dar á los chicuelos y mendigantes, que acudan á pedir algún aguinaldo; otros terminan ó hacen las primeras pruebas de algún farol á veces de mecanismo curioso, como p. ej., el que se requiera para despertar la hilaridad de los transeuntes, presentándoles la figura de una culebra que acomete á un chino, el cual se defiende con un palo.Varias bandas de música, alguna orquesta ó comparsa de jóvenes, vestidos de marinos, recorre la población ó dá serenatas tocando y cantando frente á las casas en demanda de algún aguinaldo.La animación se prolonga hasta el amanecer, cuidando de tomar el tradicionalarroz-caldoy otros sabrosos platos, con que apagar el hambre que han tenido por la abstinencia del día anterior, porque es de saber que los ilocanos son católicos hasta el fanatismo.En la Noche-Buena se abre en Vigan al público el Arbol de Navidad, el Belen de doña Pateria, que es bastante bueno y no hay ningún vecino que durante las Pascuas no vaya á visitarlo.A la mañana siguiente, después de la misa, circula por las calles mucha gente: los campesinos visitan las casas de los ricos recibiendo por aguinaldo algún tabaco,sinuman, cuartos ó vino.Lo mismo hace la orquesta de la Iglesia, yendo á las casas á repetir los villancicos, que cantara la noche anterior en el coro.Y la clase acomodada visita personalmente á sus amigos y conocimientos. En las provincias ilocanas todavía no se emplean para estos casos las tarjetas, á no ser los estudiantes que envían á sus padres ó alguna tía, parienta ó novia unaandanadade versos en ilocano ó castellano, pero arreglados según la especial poética filipina, que veremos en su lugar. Pero cuidado que el papel es lujoso, y las letras góticas, á veces doradas.Las bromas del día de Inocentes no se conocen en Ilocos.[Illustration]
XXVIIILA CONCEPCIÓN.—LAS PASCUAS.La Concepción, patrona de los estudiantes del seminario de Vigan. Cuando estaban los Paulistas al frente de dicho establecimiento, se celebraba en grande esta festividad: los estudiantes, vestidos de marinos ó cosa así, daban en la víspera un paseo que podríamos llamar de antorchas, si en vez de éstas, no llevasen faroles de papel. Iban acompañados de una banda de música y paraban delante de los cuadros de la Vírgen que algunas casas ponían de manifiesto en las ventanas, para entonar el canto religiosoJuro seguir, Dios mio.La fachada del seminario, adornada con banderolas y arcos de telas abullonadas, se iluminaba profusamente. Delante de ella, daba serenata una ó dos bandas de música y se elevaban globos aerostáticos de papel.Al día siguiente, misa, sermón, comunión general de los escolares y procesión.Ahora las hijas de María rivalizan á los estudiantes en celebrar mejor esta, festividad, pues reconocen asimismo como Patrona á María Inmaculada.Las Pascuas: Empieza la animación con las Misas de Aguinaldo. Un cuarto de hora antes de las cuatro de la madrugada, un repique general de campanas interrumpe el tranquilo sueño de los ilocanos, é inmenso gentío acude en tropel a la Iglesia del pueblo para oir la misa de aguinaldo. El templo de Vigan se ilumina en esta sola ocasión con arañas de papel.Después de la misa, grupos de lindas jóvenes, acompañadas de sus pretendientes (tambien los hay de un sólo sexo), recorren las calles de la ciudad, iluminadas en varias partes por cilíndricos hornillos de barro, del tamaño de un plato pequeño, donde se cuece la golosina ilocana llamadabibingka.Los transeuntes que rebosan de alegría, se acercan á estos hornillos para comprar lo que allí se confecciona, y labibingkerapara atender á tantos consumidores aventa con supaypay(abanico) de bambú que recuerda la forma de un guión de Iglesia y á cada momento levanta la tapadera con su carga de brasas, para ver si ya está sazonada labibingka, y si vé que falta calor debajo, mete más leña por allí. En Ilocos no se usa el carbon como combustible, sino en las fraguas.Cuando ya cada cual tiene subibingkaen la mano, comiendo en plena calle, sin necesidad de mesa ni de cubiertos, se dirigen á la próxima colina de Mira, situada al SO. de Vigan, desde la cual se descubren la población, las fértiles huertas y campiñas de los alrededores, la mar, el pueblo vecino de Bantay y los montes de Abra. Y si nó, á losamenos jardines de S. Julian, Ayusan, Kotta, etc. ó á tomar baños en las aguas del manso Abra.Antes de salir el sol, cuando la aurora ya llena de resplandores la faz de la tierra, entonces son de ver hermosas pollitas con sus camisas de franela de varios colores y con su pañuelo casi tan grande como un abrigo, liado al cuello y tendido sombre el hombro derecho; y sobre las espaldas un haz de finos y negros cabellos. Ya se retiran alegres á sus casas llevando flores en las manos ó en la cabellera, y al rededor de ellas algunos galanes, llevando cada cual una caña-dulce con sus punzantes hojas, que no parecen sino como signos de elección por parte de sus bellas compañeras, cual nueva vara de S. José.Y por las noches, los niños y muchachos del vecindario arrastran por las calles encendidos conejos de papel con ruedas, y la población se ilumina con faroles de papel, de múltiples figuras, como de estrellas, buques, culebras, hombres, mujeres etc., etc.En la Noche-Buena, la alegría aumenta. Unos preparan con dulce afan elsinumanó golosina que se ha de dar á los chicuelos y mendigantes, que acudan á pedir algún aguinaldo; otros terminan ó hacen las primeras pruebas de algún farol á veces de mecanismo curioso, como p. ej., el que se requiera para despertar la hilaridad de los transeuntes, presentándoles la figura de una culebra que acomete á un chino, el cual se defiende con un palo.Varias bandas de música, alguna orquesta ó comparsa de jóvenes, vestidos de marinos, recorre la población ó dá serenatas tocando y cantando frente á las casas en demanda de algún aguinaldo.La animación se prolonga hasta el amanecer, cuidando de tomar el tradicionalarroz-caldoy otros sabrosos platos, con que apagar el hambre que han tenido por la abstinencia del día anterior, porque es de saber que los ilocanos son católicos hasta el fanatismo.En la Noche-Buena se abre en Vigan al público el Arbol de Navidad, el Belen de doña Pateria, que es bastante bueno y no hay ningún vecino que durante las Pascuas no vaya á visitarlo.A la mañana siguiente, después de la misa, circula por las calles mucha gente: los campesinos visitan las casas de los ricos recibiendo por aguinaldo algún tabaco,sinuman, cuartos ó vino.Lo mismo hace la orquesta de la Iglesia, yendo á las casas á repetir los villancicos, que cantara la noche anterior en el coro.Y la clase acomodada visita personalmente á sus amigos y conocimientos. En las provincias ilocanas todavía no se emplean para estos casos las tarjetas, á no ser los estudiantes que envían á sus padres ó alguna tía, parienta ó novia unaandanadade versos en ilocano ó castellano, pero arreglados según la especial poética filipina, que veremos en su lugar. Pero cuidado que el papel es lujoso, y las letras góticas, á veces doradas.Las bromas del día de Inocentes no se conocen en Ilocos.[Illustration]
XXVIIILA CONCEPCIÓN.—LAS PASCUAS.La Concepción, patrona de los estudiantes del seminario de Vigan. Cuando estaban los Paulistas al frente de dicho establecimiento, se celebraba en grande esta festividad: los estudiantes, vestidos de marinos ó cosa así, daban en la víspera un paseo que podríamos llamar de antorchas, si en vez de éstas, no llevasen faroles de papel. Iban acompañados de una banda de música y paraban delante de los cuadros de la Vírgen que algunas casas ponían de manifiesto en las ventanas, para entonar el canto religiosoJuro seguir, Dios mio.La fachada del seminario, adornada con banderolas y arcos de telas abullonadas, se iluminaba profusamente. Delante de ella, daba serenata una ó dos bandas de música y se elevaban globos aerostáticos de papel.Al día siguiente, misa, sermón, comunión general de los escolares y procesión.Ahora las hijas de María rivalizan á los estudiantes en celebrar mejor esta, festividad, pues reconocen asimismo como Patrona á María Inmaculada.Las Pascuas: Empieza la animación con las Misas de Aguinaldo. Un cuarto de hora antes de las cuatro de la madrugada, un repique general de campanas interrumpe el tranquilo sueño de los ilocanos, é inmenso gentío acude en tropel a la Iglesia del pueblo para oir la misa de aguinaldo. El templo de Vigan se ilumina en esta sola ocasión con arañas de papel.Después de la misa, grupos de lindas jóvenes, acompañadas de sus pretendientes (tambien los hay de un sólo sexo), recorren las calles de la ciudad, iluminadas en varias partes por cilíndricos hornillos de barro, del tamaño de un plato pequeño, donde se cuece la golosina ilocana llamadabibingka.Los transeuntes que rebosan de alegría, se acercan á estos hornillos para comprar lo que allí se confecciona, y labibingkerapara atender á tantos consumidores aventa con supaypay(abanico) de bambú que recuerda la forma de un guión de Iglesia y á cada momento levanta la tapadera con su carga de brasas, para ver si ya está sazonada labibingka, y si vé que falta calor debajo, mete más leña por allí. En Ilocos no se usa el carbon como combustible, sino en las fraguas.Cuando ya cada cual tiene subibingkaen la mano, comiendo en plena calle, sin necesidad de mesa ni de cubiertos, se dirigen á la próxima colina de Mira, situada al SO. de Vigan, desde la cual se descubren la población, las fértiles huertas y campiñas de los alrededores, la mar, el pueblo vecino de Bantay y los montes de Abra. Y si nó, á losamenos jardines de S. Julian, Ayusan, Kotta, etc. ó á tomar baños en las aguas del manso Abra.Antes de salir el sol, cuando la aurora ya llena de resplandores la faz de la tierra, entonces son de ver hermosas pollitas con sus camisas de franela de varios colores y con su pañuelo casi tan grande como un abrigo, liado al cuello y tendido sombre el hombro derecho; y sobre las espaldas un haz de finos y negros cabellos. Ya se retiran alegres á sus casas llevando flores en las manos ó en la cabellera, y al rededor de ellas algunos galanes, llevando cada cual una caña-dulce con sus punzantes hojas, que no parecen sino como signos de elección por parte de sus bellas compañeras, cual nueva vara de S. José.Y por las noches, los niños y muchachos del vecindario arrastran por las calles encendidos conejos de papel con ruedas, y la población se ilumina con faroles de papel, de múltiples figuras, como de estrellas, buques, culebras, hombres, mujeres etc., etc.En la Noche-Buena, la alegría aumenta. Unos preparan con dulce afan elsinumanó golosina que se ha de dar á los chicuelos y mendigantes, que acudan á pedir algún aguinaldo; otros terminan ó hacen las primeras pruebas de algún farol á veces de mecanismo curioso, como p. ej., el que se requiera para despertar la hilaridad de los transeuntes, presentándoles la figura de una culebra que acomete á un chino, el cual se defiende con un palo.Varias bandas de música, alguna orquesta ó comparsa de jóvenes, vestidos de marinos, recorre la población ó dá serenatas tocando y cantando frente á las casas en demanda de algún aguinaldo.La animación se prolonga hasta el amanecer, cuidando de tomar el tradicionalarroz-caldoy otros sabrosos platos, con que apagar el hambre que han tenido por la abstinencia del día anterior, porque es de saber que los ilocanos son católicos hasta el fanatismo.En la Noche-Buena se abre en Vigan al público el Arbol de Navidad, el Belen de doña Pateria, que es bastante bueno y no hay ningún vecino que durante las Pascuas no vaya á visitarlo.A la mañana siguiente, después de la misa, circula por las calles mucha gente: los campesinos visitan las casas de los ricos recibiendo por aguinaldo algún tabaco,sinuman, cuartos ó vino.Lo mismo hace la orquesta de la Iglesia, yendo á las casas á repetir los villancicos, que cantara la noche anterior en el coro.Y la clase acomodada visita personalmente á sus amigos y conocimientos. En las provincias ilocanas todavía no se emplean para estos casos las tarjetas, á no ser los estudiantes que envían á sus padres ó alguna tía, parienta ó novia unaandanadade versos en ilocano ó castellano, pero arreglados según la especial poética filipina, que veremos en su lugar. Pero cuidado que el papel es lujoso, y las letras góticas, á veces doradas.Las bromas del día de Inocentes no se conocen en Ilocos.[Illustration]
XXVIIILA CONCEPCIÓN.—LAS PASCUAS.La Concepción, patrona de los estudiantes del seminario de Vigan. Cuando estaban los Paulistas al frente de dicho establecimiento, se celebraba en grande esta festividad: los estudiantes, vestidos de marinos ó cosa así, daban en la víspera un paseo que podríamos llamar de antorchas, si en vez de éstas, no llevasen faroles de papel. Iban acompañados de una banda de música y paraban delante de los cuadros de la Vírgen que algunas casas ponían de manifiesto en las ventanas, para entonar el canto religiosoJuro seguir, Dios mio.La fachada del seminario, adornada con banderolas y arcos de telas abullonadas, se iluminaba profusamente. Delante de ella, daba serenata una ó dos bandas de música y se elevaban globos aerostáticos de papel.Al día siguiente, misa, sermón, comunión general de los escolares y procesión.Ahora las hijas de María rivalizan á los estudiantes en celebrar mejor esta, festividad, pues reconocen asimismo como Patrona á María Inmaculada.Las Pascuas: Empieza la animación con las Misas de Aguinaldo. Un cuarto de hora antes de las cuatro de la madrugada, un repique general de campanas interrumpe el tranquilo sueño de los ilocanos, é inmenso gentío acude en tropel a la Iglesia del pueblo para oir la misa de aguinaldo. El templo de Vigan se ilumina en esta sola ocasión con arañas de papel.Después de la misa, grupos de lindas jóvenes, acompañadas de sus pretendientes (tambien los hay de un sólo sexo), recorren las calles de la ciudad, iluminadas en varias partes por cilíndricos hornillos de barro, del tamaño de un plato pequeño, donde se cuece la golosina ilocana llamadabibingka.Los transeuntes que rebosan de alegría, se acercan á estos hornillos para comprar lo que allí se confecciona, y labibingkerapara atender á tantos consumidores aventa con supaypay(abanico) de bambú que recuerda la forma de un guión de Iglesia y á cada momento levanta la tapadera con su carga de brasas, para ver si ya está sazonada labibingka, y si vé que falta calor debajo, mete más leña por allí. En Ilocos no se usa el carbon como combustible, sino en las fraguas.Cuando ya cada cual tiene subibingkaen la mano, comiendo en plena calle, sin necesidad de mesa ni de cubiertos, se dirigen á la próxima colina de Mira, situada al SO. de Vigan, desde la cual se descubren la población, las fértiles huertas y campiñas de los alrededores, la mar, el pueblo vecino de Bantay y los montes de Abra. Y si nó, á losamenos jardines de S. Julian, Ayusan, Kotta, etc. ó á tomar baños en las aguas del manso Abra.Antes de salir el sol, cuando la aurora ya llena de resplandores la faz de la tierra, entonces son de ver hermosas pollitas con sus camisas de franela de varios colores y con su pañuelo casi tan grande como un abrigo, liado al cuello y tendido sombre el hombro derecho; y sobre las espaldas un haz de finos y negros cabellos. Ya se retiran alegres á sus casas llevando flores en las manos ó en la cabellera, y al rededor de ellas algunos galanes, llevando cada cual una caña-dulce con sus punzantes hojas, que no parecen sino como signos de elección por parte de sus bellas compañeras, cual nueva vara de S. José.Y por las noches, los niños y muchachos del vecindario arrastran por las calles encendidos conejos de papel con ruedas, y la población se ilumina con faroles de papel, de múltiples figuras, como de estrellas, buques, culebras, hombres, mujeres etc., etc.En la Noche-Buena, la alegría aumenta. Unos preparan con dulce afan elsinumanó golosina que se ha de dar á los chicuelos y mendigantes, que acudan á pedir algún aguinaldo; otros terminan ó hacen las primeras pruebas de algún farol á veces de mecanismo curioso, como p. ej., el que se requiera para despertar la hilaridad de los transeuntes, presentándoles la figura de una culebra que acomete á un chino, el cual se defiende con un palo.Varias bandas de música, alguna orquesta ó comparsa de jóvenes, vestidos de marinos, recorre la población ó dá serenatas tocando y cantando frente á las casas en demanda de algún aguinaldo.La animación se prolonga hasta el amanecer, cuidando de tomar el tradicionalarroz-caldoy otros sabrosos platos, con que apagar el hambre que han tenido por la abstinencia del día anterior, porque es de saber que los ilocanos son católicos hasta el fanatismo.En la Noche-Buena se abre en Vigan al público el Arbol de Navidad, el Belen de doña Pateria, que es bastante bueno y no hay ningún vecino que durante las Pascuas no vaya á visitarlo.A la mañana siguiente, después de la misa, circula por las calles mucha gente: los campesinos visitan las casas de los ricos recibiendo por aguinaldo algún tabaco,sinuman, cuartos ó vino.Lo mismo hace la orquesta de la Iglesia, yendo á las casas á repetir los villancicos, que cantara la noche anterior en el coro.Y la clase acomodada visita personalmente á sus amigos y conocimientos. En las provincias ilocanas todavía no se emplean para estos casos las tarjetas, á no ser los estudiantes que envían á sus padres ó alguna tía, parienta ó novia unaandanadade versos en ilocano ó castellano, pero arreglados según la especial poética filipina, que veremos en su lugar. Pero cuidado que el papel es lujoso, y las letras góticas, á veces doradas.Las bromas del día de Inocentes no se conocen en Ilocos.[Illustration]
XXVIIILA CONCEPCIÓN.—LAS PASCUAS.
La Concepción, patrona de los estudiantes del seminario de Vigan. Cuando estaban los Paulistas al frente de dicho establecimiento, se celebraba en grande esta festividad: los estudiantes, vestidos de marinos ó cosa así, daban en la víspera un paseo que podríamos llamar de antorchas, si en vez de éstas, no llevasen faroles de papel. Iban acompañados de una banda de música y paraban delante de los cuadros de la Vírgen que algunas casas ponían de manifiesto en las ventanas, para entonar el canto religiosoJuro seguir, Dios mio.La fachada del seminario, adornada con banderolas y arcos de telas abullonadas, se iluminaba profusamente. Delante de ella, daba serenata una ó dos bandas de música y se elevaban globos aerostáticos de papel.Al día siguiente, misa, sermón, comunión general de los escolares y procesión.Ahora las hijas de María rivalizan á los estudiantes en celebrar mejor esta, festividad, pues reconocen asimismo como Patrona á María Inmaculada.Las Pascuas: Empieza la animación con las Misas de Aguinaldo. Un cuarto de hora antes de las cuatro de la madrugada, un repique general de campanas interrumpe el tranquilo sueño de los ilocanos, é inmenso gentío acude en tropel a la Iglesia del pueblo para oir la misa de aguinaldo. El templo de Vigan se ilumina en esta sola ocasión con arañas de papel.Después de la misa, grupos de lindas jóvenes, acompañadas de sus pretendientes (tambien los hay de un sólo sexo), recorren las calles de la ciudad, iluminadas en varias partes por cilíndricos hornillos de barro, del tamaño de un plato pequeño, donde se cuece la golosina ilocana llamadabibingka.Los transeuntes que rebosan de alegría, se acercan á estos hornillos para comprar lo que allí se confecciona, y labibingkerapara atender á tantos consumidores aventa con supaypay(abanico) de bambú que recuerda la forma de un guión de Iglesia y á cada momento levanta la tapadera con su carga de brasas, para ver si ya está sazonada labibingka, y si vé que falta calor debajo, mete más leña por allí. En Ilocos no se usa el carbon como combustible, sino en las fraguas.Cuando ya cada cual tiene subibingkaen la mano, comiendo en plena calle, sin necesidad de mesa ni de cubiertos, se dirigen á la próxima colina de Mira, situada al SO. de Vigan, desde la cual se descubren la población, las fértiles huertas y campiñas de los alrededores, la mar, el pueblo vecino de Bantay y los montes de Abra. Y si nó, á losamenos jardines de S. Julian, Ayusan, Kotta, etc. ó á tomar baños en las aguas del manso Abra.Antes de salir el sol, cuando la aurora ya llena de resplandores la faz de la tierra, entonces son de ver hermosas pollitas con sus camisas de franela de varios colores y con su pañuelo casi tan grande como un abrigo, liado al cuello y tendido sombre el hombro derecho; y sobre las espaldas un haz de finos y negros cabellos. Ya se retiran alegres á sus casas llevando flores en las manos ó en la cabellera, y al rededor de ellas algunos galanes, llevando cada cual una caña-dulce con sus punzantes hojas, que no parecen sino como signos de elección por parte de sus bellas compañeras, cual nueva vara de S. José.Y por las noches, los niños y muchachos del vecindario arrastran por las calles encendidos conejos de papel con ruedas, y la población se ilumina con faroles de papel, de múltiples figuras, como de estrellas, buques, culebras, hombres, mujeres etc., etc.En la Noche-Buena, la alegría aumenta. Unos preparan con dulce afan elsinumanó golosina que se ha de dar á los chicuelos y mendigantes, que acudan á pedir algún aguinaldo; otros terminan ó hacen las primeras pruebas de algún farol á veces de mecanismo curioso, como p. ej., el que se requiera para despertar la hilaridad de los transeuntes, presentándoles la figura de una culebra que acomete á un chino, el cual se defiende con un palo.Varias bandas de música, alguna orquesta ó comparsa de jóvenes, vestidos de marinos, recorre la población ó dá serenatas tocando y cantando frente á las casas en demanda de algún aguinaldo.La animación se prolonga hasta el amanecer, cuidando de tomar el tradicionalarroz-caldoy otros sabrosos platos, con que apagar el hambre que han tenido por la abstinencia del día anterior, porque es de saber que los ilocanos son católicos hasta el fanatismo.En la Noche-Buena se abre en Vigan al público el Arbol de Navidad, el Belen de doña Pateria, que es bastante bueno y no hay ningún vecino que durante las Pascuas no vaya á visitarlo.A la mañana siguiente, después de la misa, circula por las calles mucha gente: los campesinos visitan las casas de los ricos recibiendo por aguinaldo algún tabaco,sinuman, cuartos ó vino.Lo mismo hace la orquesta de la Iglesia, yendo á las casas á repetir los villancicos, que cantara la noche anterior en el coro.Y la clase acomodada visita personalmente á sus amigos y conocimientos. En las provincias ilocanas todavía no se emplean para estos casos las tarjetas, á no ser los estudiantes que envían á sus padres ó alguna tía, parienta ó novia unaandanadade versos en ilocano ó castellano, pero arreglados según la especial poética filipina, que veremos en su lugar. Pero cuidado que el papel es lujoso, y las letras góticas, á veces doradas.Las bromas del día de Inocentes no se conocen en Ilocos.[Illustration]
La Concepción, patrona de los estudiantes del seminario de Vigan. Cuando estaban los Paulistas al frente de dicho establecimiento, se celebraba en grande esta festividad: los estudiantes, vestidos de marinos ó cosa así, daban en la víspera un paseo que podríamos llamar de antorchas, si en vez de éstas, no llevasen faroles de papel. Iban acompañados de una banda de música y paraban delante de los cuadros de la Vírgen que algunas casas ponían de manifiesto en las ventanas, para entonar el canto religiosoJuro seguir, Dios mio.
La fachada del seminario, adornada con banderolas y arcos de telas abullonadas, se iluminaba profusamente. Delante de ella, daba serenata una ó dos bandas de música y se elevaban globos aerostáticos de papel.
Al día siguiente, misa, sermón, comunión general de los escolares y procesión.
Ahora las hijas de María rivalizan á los estudiantes en celebrar mejor esta, festividad, pues reconocen asimismo como Patrona á María Inmaculada.
Las Pascuas: Empieza la animación con las Misas de Aguinaldo. Un cuarto de hora antes de las cuatro de la madrugada, un repique general de campanas interrumpe el tranquilo sueño de los ilocanos, é inmenso gentío acude en tropel a la Iglesia del pueblo para oir la misa de aguinaldo. El templo de Vigan se ilumina en esta sola ocasión con arañas de papel.
Después de la misa, grupos de lindas jóvenes, acompañadas de sus pretendientes (tambien los hay de un sólo sexo), recorren las calles de la ciudad, iluminadas en varias partes por cilíndricos hornillos de barro, del tamaño de un plato pequeño, donde se cuece la golosina ilocana llamadabibingka.
Los transeuntes que rebosan de alegría, se acercan á estos hornillos para comprar lo que allí se confecciona, y labibingkerapara atender á tantos consumidores aventa con supaypay(abanico) de bambú que recuerda la forma de un guión de Iglesia y á cada momento levanta la tapadera con su carga de brasas, para ver si ya está sazonada labibingka, y si vé que falta calor debajo, mete más leña por allí. En Ilocos no se usa el carbon como combustible, sino en las fraguas.
Cuando ya cada cual tiene subibingkaen la mano, comiendo en plena calle, sin necesidad de mesa ni de cubiertos, se dirigen á la próxima colina de Mira, situada al SO. de Vigan, desde la cual se descubren la población, las fértiles huertas y campiñas de los alrededores, la mar, el pueblo vecino de Bantay y los montes de Abra. Y si nó, á losamenos jardines de S. Julian, Ayusan, Kotta, etc. ó á tomar baños en las aguas del manso Abra.
Antes de salir el sol, cuando la aurora ya llena de resplandores la faz de la tierra, entonces son de ver hermosas pollitas con sus camisas de franela de varios colores y con su pañuelo casi tan grande como un abrigo, liado al cuello y tendido sombre el hombro derecho; y sobre las espaldas un haz de finos y negros cabellos. Ya se retiran alegres á sus casas llevando flores en las manos ó en la cabellera, y al rededor de ellas algunos galanes, llevando cada cual una caña-dulce con sus punzantes hojas, que no parecen sino como signos de elección por parte de sus bellas compañeras, cual nueva vara de S. José.
Y por las noches, los niños y muchachos del vecindario arrastran por las calles encendidos conejos de papel con ruedas, y la población se ilumina con faroles de papel, de múltiples figuras, como de estrellas, buques, culebras, hombres, mujeres etc., etc.
En la Noche-Buena, la alegría aumenta. Unos preparan con dulce afan elsinumanó golosina que se ha de dar á los chicuelos y mendigantes, que acudan á pedir algún aguinaldo; otros terminan ó hacen las primeras pruebas de algún farol á veces de mecanismo curioso, como p. ej., el que se requiera para despertar la hilaridad de los transeuntes, presentándoles la figura de una culebra que acomete á un chino, el cual se defiende con un palo.
Varias bandas de música, alguna orquesta ó comparsa de jóvenes, vestidos de marinos, recorre la población ó dá serenatas tocando y cantando frente á las casas en demanda de algún aguinaldo.
La animación se prolonga hasta el amanecer, cuidando de tomar el tradicionalarroz-caldoy otros sabrosos platos, con que apagar el hambre que han tenido por la abstinencia del día anterior, porque es de saber que los ilocanos son católicos hasta el fanatismo.
En la Noche-Buena se abre en Vigan al público el Arbol de Navidad, el Belen de doña Pateria, que es bastante bueno y no hay ningún vecino que durante las Pascuas no vaya á visitarlo.
A la mañana siguiente, después de la misa, circula por las calles mucha gente: los campesinos visitan las casas de los ricos recibiendo por aguinaldo algún tabaco,sinuman, cuartos ó vino.
Lo mismo hace la orquesta de la Iglesia, yendo á las casas á repetir los villancicos, que cantara la noche anterior en el coro.
Y la clase acomodada visita personalmente á sus amigos y conocimientos. En las provincias ilocanas todavía no se emplean para estos casos las tarjetas, á no ser los estudiantes que envían á sus padres ó alguna tía, parienta ó novia unaandanadade versos en ilocano ó castellano, pero arreglados según la especial poética filipina, que veremos en su lugar. Pero cuidado que el papel es lujoso, y las letras góticas, á veces doradas.
Las bromas del día de Inocentes no se conocen en Ilocos.
[Illustration]