CXIV.

»Yo la verdad confesaré de grado:»Griego hice ya contra Ilïon campaña:»Si perdon no os merece mi pecado,»Fin poner presto á adversidad tamaña.»¡Ea! ¡heridme, matadme; destrozado»Al mar lanzadme á sosegar su saña!»Pues del hado el rigor quiere que muera,»A manos de hombres moriré siquiera.»

»Yo la verdad confesaré de grado:»Griego hice ya contra Ilïon campaña:»Si perdon no os merece mi pecado,»Fin poner presto á adversidad tamaña.»¡Ea! ¡heridme, matadme; destrozado»Al mar lanzadme á sosegar su saña!»Pues del hado el rigor quiere que muera,»A manos de hombres moriré siquiera.»

»Yo la verdad confesaré de grado:»Griego hice ya contra Ilïon campaña:»Si perdon no os merece mi pecado,»Fin poner presto á adversidad tamaña.»¡Ea! ¡heridme, matadme; destrozado»Al mar lanzadme á sosegar su saña!»Pues del hado el rigor quiere que muera,»A manos de hombres moriré siquiera.»

»Habla, y nuestras rodillas adheridoAbraza, de rodillas derribado:Movémosle á que diga su apellido,Su linaje, y mudanzas de su estado.Calló breves momentos, y dolidoMi padre Anquíses, con benigno agradoLa diestra ilustre tiende al magro jóven,Y añade muestras que el temor le roben.

»Habla, y nuestras rodillas adheridoAbraza, de rodillas derribado:Movémosle á que diga su apellido,Su linaje, y mudanzas de su estado.Calló breves momentos, y dolidoMi padre Anquíses, con benigno agradoLa diestra ilustre tiende al magro jóven,Y añade muestras que el temor le roben.

»Habla, y nuestras rodillas adheridoAbraza, de rodillas derribado:Movémosle á que diga su apellido,Su linaje, y mudanzas de su estado.Calló breves momentos, y dolidoMi padre Anquíses, con benigno agradoLa diestra ilustre tiende al magro jóven,Y añade muestras que el temor le roben.

«Yo Aqueménides soy,» dijo sinceroEl afan serenando que le aterra:«Fuí del mísero Ulíses compañero,»A Itaca tuve por nativa tierra.»Mi padre, escasa el arca de dinero,»Me aventuró á los lances de la guerra:»Llamábase Adamasto. ¡Ah, siempre el hado»Me mantuviese de mi padre al lado!

«Yo Aqueménides soy,» dijo sinceroEl afan serenando que le aterra:«Fuí del mísero Ulíses compañero,»A Itaca tuve por nativa tierra.»Mi padre, escasa el arca de dinero,»Me aventuró á los lances de la guerra:»Llamábase Adamasto. ¡Ah, siempre el hado»Me mantuviese de mi padre al lado!

«Yo Aqueménides soy,» dijo sinceroEl afan serenando que le aterra:«Fuí del mísero Ulíses compañero,»A Itaca tuve por nativa tierra.»Mi padre, escasa el arca de dinero,»Me aventuró á los lances de la guerra:»Llamábase Adamasto. ¡Ah, siempre el hado»Me mantuviese de mi padre al lado!

»Miéntras huir de esta ímpia costa emprende»Hé aquí mi gente me dejó en olvido,»En un antro que lóbrego se extiende»De manjares sangrientos esparcido:»El antro de un Ciclope. El monstruo hiende»(Oh, qué monstruo cien veces maldecido!)»Las nubes, si la frente alza espantosa;»Y nadie hablarle ni áun mirarle osa.

»Miéntras huir de esta ímpia costa emprende»Hé aquí mi gente me dejó en olvido,»En un antro que lóbrego se extiende»De manjares sangrientos esparcido:»El antro de un Ciclope. El monstruo hiende»(Oh, qué monstruo cien veces maldecido!)»Las nubes, si la frente alza espantosa;»Y nadie hablarle ni áun mirarle osa.

»Miéntras huir de esta ímpia costa emprende»Hé aquí mi gente me dejó en olvido,»En un antro que lóbrego se extiende»De manjares sangrientos esparcido:»El antro de un Ciclope. El monstruo hiende»(Oh, qué monstruo cien veces maldecido!)»Las nubes, si la frente alza espantosa;»Y nadie hablarle ni áun mirarle osa.

»Crudos devora á cuantos tristes caza.»Tendido en medio al antro donde espía,»Con la mano feroz con que atenaza»Asir dos de los nuestros vile un dia:»A golpe en un peñon los despedaza;»El umbral de la sangre se mecia;»Vi humor los miembros destilar, y ardiente»Tremer la carne al dar diente con diente.

»Crudos devora á cuantos tristes caza.»Tendido en medio al antro donde espía,»Con la mano feroz con que atenaza»Asir dos de los nuestros vile un dia:»A golpe en un peñon los despedaza;»El umbral de la sangre se mecia;»Vi humor los miembros destilar, y ardiente»Tremer la carne al dar diente con diente.

»Crudos devora á cuantos tristes caza.»Tendido en medio al antro donde espía,»Con la mano feroz con que atenaza»Asir dos de los nuestros vile un dia:»A golpe en un peñon los despedaza;»El umbral de la sangre se mecia;»Vi humor los miembros destilar, y ardiente»Tremer la carne al dar diente con diente.

»No tal Ulíses soportó; ni en ese»Trance á su fama desmintió su pecho;»Mas aguardó á que el monstruo se rindiese»De manjares y vino satisfecho:»Rindióse al fin, doblando el cuello, y fuése»Adurmiendo en la cueva, su amplio lecho;»Y su boca brotaba entre rumores,»Trozos de vianda, y de licor vapores.

»No tal Ulíses soportó; ni en ese»Trance á su fama desmintió su pecho;»Mas aguardó á que el monstruo se rindiese»De manjares y vino satisfecho:»Rindióse al fin, doblando el cuello, y fuése»Adurmiendo en la cueva, su amplio lecho;»Y su boca brotaba entre rumores,»Trozos de vianda, y de licor vapores.

»No tal Ulíses soportó; ni en ese»Trance á su fama desmintió su pecho;»Mas aguardó á que el monstruo se rindiese»De manjares y vino satisfecho:»Rindióse al fin, doblando el cuello, y fuése»Adurmiendo en la cueva, su amplio lecho;»Y su boca brotaba entre rumores,»Trozos de vianda, y de licor vapores.

»Á los Dioses llamando en nuestra ayuda,»Sorteado el peligro, á un mismo instante»Corremos en redor, y una asta aguda»Clavamos en el ojo del gigante:»Ojo, al metal que á Argivos combo escuda,»O al gran disco de Febo semejante;»Ojo único, bajo hosca ruga oculto;—»Y así vengámos su brutal insulto.

»Á los Dioses llamando en nuestra ayuda,»Sorteado el peligro, á un mismo instante»Corremos en redor, y una asta aguda»Clavamos en el ojo del gigante:»Ojo, al metal que á Argivos combo escuda,»O al gran disco de Febo semejante;»Ojo único, bajo hosca ruga oculto;—»Y así vengámos su brutal insulto.

»Á los Dioses llamando en nuestra ayuda,»Sorteado el peligro, á un mismo instante»Corremos en redor, y una asta aguda»Clavamos en el ojo del gigante:»Ojo, al metal que á Argivos combo escuda,»O al gran disco de Febo semejante;»Ojo único, bajo hosca ruga oculto;—»Y así vengámos su brutal insulto.

»¡Huid, tristes, huid! todo os conjura!»Cortad los cables sin perder momento;»Pues como ese, que agora por ventura»Ordeña, consolando su tormento,»Su grey lanosa en su caverna oscura,»Como ese horrendo Polifemo, hay ciento,»Y en magna procesion la prole infanda»Ronda esta costa, y por los montes anda.

»¡Huid, tristes, huid! todo os conjura!»Cortad los cables sin perder momento;»Pues como ese, que agora por ventura»Ordeña, consolando su tormento,»Su grey lanosa en su caverna oscura,»Como ese horrendo Polifemo, hay ciento,»Y en magna procesion la prole infanda»Ronda esta costa, y por los montes anda.

»¡Huid, tristes, huid! todo os conjura!»Cortad los cables sin perder momento;»Pues como ese, que agora por ventura»Ordeña, consolando su tormento,»Su grey lanosa en su caverna oscura,»Como ese horrendo Polifemo, hay ciento,»Y en magna procesion la prole infanda»Ronda esta costa, y por los montes anda.

»Ya por tercera vez brillar he visto»Las fases de la luna renovadas,»Desde que en esta soledad existo»Y á las fieras disputo sus moradas.»Cauto los monstruos de una peña avisto,»Y su voz tiemblo y tiemblo sus pisadas;»Y zonzas nutren mi existencia acerba»Silvestres bayas y arrancada hierba.

»Ya por tercera vez brillar he visto»Las fases de la luna renovadas,»Desde que en esta soledad existo»Y á las fieras disputo sus moradas.»Cauto los monstruos de una peña avisto,»Y su voz tiemblo y tiemblo sus pisadas;»Y zonzas nutren mi existencia acerba»Silvestres bayas y arrancada hierba.

»Ya por tercera vez brillar he visto»Las fases de la luna renovadas,»Desde que en esta soledad existo»Y á las fieras disputo sus moradas.»Cauto los monstruos de una peña avisto,»Y su voz tiemblo y tiemblo sus pisadas;»Y zonzas nutren mi existencia acerba»Silvestres bayas y arrancada hierba.

»Vi llegar vuestra flota á esta ribera,»Miéntras miradas de ansiedad dirijo»Cuan en léjos logro; y fuese lo que fuera,«Palpitando volé de regocijo.»Ya, ya estoy libre de esta raza fiera:»¡Ahora matadme si quereis!» Tal dijo;Y ya un bulto, áun no bien de hablar acaba,En los vecinos montes descollaba.

»Vi llegar vuestra flota á esta ribera,»Miéntras miradas de ansiedad dirijo»Cuan en léjos logro; y fuese lo que fuera,«Palpitando volé de regocijo.»Ya, ya estoy libre de esta raza fiera:»¡Ahora matadme si quereis!» Tal dijo;Y ya un bulto, áun no bien de hablar acaba,En los vecinos montes descollaba.

»Vi llegar vuestra flota á esta ribera,»Miéntras miradas de ansiedad dirijo»Cuan en léjos logro; y fuese lo que fuera,«Palpitando volé de regocijo.»Ya, ya estoy libre de esta raza fiera:»¡Ahora matadme si quereis!» Tal dijo;Y ya un bulto, áun no bien de hablar acaba,En los vecinos montes descollaba.

»Obeso Polifemo se moviaEn medio del lanígero ganado,Y á la usada ribera el paso guia:¡Gran monstruo, informe, atroz, de luz privado!Hácenle sus ovejas compañía,Consuelo solo de su adverso estado,Sírvele de baston desnudo un pino,Y con resuelto pié cata el camino.

»Obeso Polifemo se moviaEn medio del lanígero ganado,Y á la usada ribera el paso guia:¡Gran monstruo, informe, atroz, de luz privado!Hácenle sus ovejas compañía,Consuelo solo de su adverso estado,Sírvele de baston desnudo un pino,Y con resuelto pié cata el camino.

»Obeso Polifemo se moviaEn medio del lanígero ganado,Y á la usada ribera el paso guia:¡Gran monstruo, informe, atroz, de luz privado!Hácenle sus ovejas compañía,Consuelo solo de su adverso estado,Sírvele de baston desnudo un pino,Y con resuelto pié cata el camino.

»Llega á la playa de su ruta al cabo;Y al mar entrando, con sus ondas lavaDel ojo, herido del ardiente clavo,La sangre que grumosa chorreaba.Crujir los dientes le hace el dolor bravoQue el mal renueva y el enojo agrava;Y más y más se interna en la agua, y éstaLe moja apénas la cintura enhiesta.

»Llega á la playa de su ruta al cabo;Y al mar entrando, con sus ondas lavaDel ojo, herido del ardiente clavo,La sangre que grumosa chorreaba.Crujir los dientes le hace el dolor bravoQue el mal renueva y el enojo agrava;Y más y más se interna en la agua, y éstaLe moja apénas la cintura enhiesta.

»Llega á la playa de su ruta al cabo;Y al mar entrando, con sus ondas lavaDel ojo, herido del ardiente clavo,La sangre que grumosa chorreaba.Crujir los dientes le hace el dolor bravoQue el mal renueva y el enojo agrava;Y más y más se interna en la agua, y éstaLe moja apénas la cintura enhiesta.

»Temblando, y á par nuestro recibidoEl que, eso visto, la verdad decia,Las amarras soltamos sin rüido,Y el mar los remos barren á porfía.Sintió el gigante, y se volvió al sonido;Mas vió que con el brazo no podiaTocarnos ya, ni competir tampocoCon las jónicas ondas, de ira loco.

»Temblando, y á par nuestro recibidoEl que, eso visto, la verdad decia,Las amarras soltamos sin rüido,Y el mar los remos barren á porfía.Sintió el gigante, y se volvió al sonido;Mas vió que con el brazo no podiaTocarnos ya, ni competir tampocoCon las jónicas ondas, de ira loco.

»Temblando, y á par nuestro recibidoEl que, eso visto, la verdad decia,Las amarras soltamos sin rüido,Y el mar los remos barren á porfía.Sintió el gigante, y se volvió al sonido;Mas vió que con el brazo no podiaTocarnos ya, ni competir tampocoCon las jónicas ondas, de ira loco.

»Gimió entónces: el ponto se estremeceAl inmenso clamor, el viento zumba;Italia toda retemblar parece;Etna en sus hornos cóncavos retumba.Y de montes y selvas se aparece,Al són de alarma, la feroz balumbaDe los otros Ciclopes, que se ordenanEn largas filas, y las playas llenan.

»Gimió entónces: el ponto se estremeceAl inmenso clamor, el viento zumba;Italia toda retemblar parece;Etna en sus hornos cóncavos retumba.Y de montes y selvas se aparece,Al són de alarma, la feroz balumbaDe los otros Ciclopes, que se ordenanEn largas filas, y las playas llenan.

»Gimió entónces: el ponto se estremeceAl inmenso clamor, el viento zumba;Italia toda retemblar parece;Etna en sus hornos cóncavos retumba.Y de montes y selvas se aparece,Al són de alarma, la feroz balumbaDe los otros Ciclopes, que se ordenanEn largas filas, y las playas llenan.

»Yo los vi, yo, los étneos hermanos,En pié, con sendos ojos imponentes,¡Junta horrenda! mirándonos insanos,Al cielo alzadas las soberbias frentes.Tales inmoble ostentan los ancianosCipreses y los robles eminentesCima piramidal ó copa vana,En los bosques de Jove ó de Dïana.

»Yo los vi, yo, los étneos hermanos,En pié, con sendos ojos imponentes,¡Junta horrenda! mirándonos insanos,Al cielo alzadas las soberbias frentes.Tales inmoble ostentan los ancianosCipreses y los robles eminentesCima piramidal ó copa vana,En los bosques de Jove ó de Dïana.

»Yo los vi, yo, los étneos hermanos,En pié, con sendos ojos imponentes,¡Junta horrenda! mirándonos insanos,Al cielo alzadas las soberbias frentes.Tales inmoble ostentan los ancianosCipreses y los robles eminentesCima piramidal ó copa vana,En los bosques de Jove ó de Dïana.

»Con el vivo temor que nos aguija,Al sacudir el cable, al dar la vela,Torcemos á do el viento nos dirija,Y á do el viento sopló, la nave vuela.Mas porque no el azote nos aflijaEntre Scila y Caríbdis, que revelaLa voz de Heleno, que á evitarlo exhorta,Volver y el rumbo enderezar importa.

»Con el vivo temor que nos aguija,Al sacudir el cable, al dar la vela,Torcemos á do el viento nos dirija,Y á do el viento sopló, la nave vuela.Mas porque no el azote nos aflijaEntre Scila y Caríbdis, que revelaLa voz de Heleno, que á evitarlo exhorta,Volver y el rumbo enderezar importa.

»Con el vivo temor que nos aguija,Al sacudir el cable, al dar la vela,Torcemos á do el viento nos dirija,Y á do el viento sopló, la nave vuela.Mas porque no el azote nos aflijaEntre Scila y Caríbdis, que revelaLa voz de Heleno, que á evitarlo exhorta,Volver y el rumbo enderezar importa.

»Bóreas en tanto de la estrecha bocaDe Peloro enviado, nos ampara.El Pantágias pasamos, que entre rocaViva desagua; el seno de Megara,Y Tapso humilde. Nuestra quilla tocaEn sitios que Aqueménides declara;Que en rumbo inverso los corrió primero,Ya del mísero Ulíses compañero.

»Bóreas en tanto de la estrecha bocaDe Peloro enviado, nos ampara.El Pantágias pasamos, que entre rocaViva desagua; el seno de Megara,Y Tapso humilde. Nuestra quilla tocaEn sitios que Aqueménides declara;Que en rumbo inverso los corrió primero,Ya del mísero Ulíses compañero.

»Bóreas en tanto de la estrecha bocaDe Peloro enviado, nos ampara.El Pantágias pasamos, que entre rocaViva desagua; el seno de Megara,Y Tapso humilde. Nuestra quilla tocaEn sitios que Aqueménides declara;Que en rumbo inverso los corrió primero,Ya del mísero Ulíses compañero.

»Hay en el golfo siciliano, en frenteDel undoso Plemirio, una isla bella,Y quiso ya la primitiva genteCon el nombre de Ortigia noble hacella.Fama es que Alfeo de Élide, latenteVino y errante bajo el mar á ella;Y ya unido, Aretusa! á tus raudalesVuela ufano á los sículos cristales.

»Hay en el golfo siciliano, en frenteDel undoso Plemirio, una isla bella,Y quiso ya la primitiva genteCon el nombre de Ortigia noble hacella.Fama es que Alfeo de Élide, latenteVino y errante bajo el mar á ella;Y ya unido, Aretusa! á tus raudalesVuela ufano á los sículos cristales.

»Hay en el golfo siciliano, en frenteDel undoso Plemirio, una isla bella,Y quiso ya la primitiva genteCon el nombre de Ortigia noble hacella.Fama es que Alfeo de Élide, latenteVino y errante bajo el mar á ella;Y ya unido, Aretusa! á tus raudalesVuela ufano á los sículos cristales.

»Habiendo allí los Númenes honrado.Y el campo atras dejado peregrinoQue el Heloro fecunda remansado,Los salientes peñascos de PaquinoRaemos. Léjos aparece el vadoQue un Dios vedó moviesen Camarino;Y el gran pueblo de Gela, y su campaña,A quien dió nombre el rio que lo baña.

»Habiendo allí los Númenes honrado.Y el campo atras dejado peregrinoQue el Heloro fecunda remansado,Los salientes peñascos de PaquinoRaemos. Léjos aparece el vadoQue un Dios vedó moviesen Camarino;Y el gran pueblo de Gela, y su campaña,A quien dió nombre el rio que lo baña.

»Habiendo allí los Númenes honrado.Y el campo atras dejado peregrinoQue el Heloro fecunda remansado,Los salientes peñascos de PaquinoRaemos. Léjos aparece el vadoQue un Dios vedó moviesen Camarino;Y el gran pueblo de Gela, y su campaña,A quien dió nombre el rio que lo baña.

»Tierra de nobles potros afamada,Acragas en seguida se presenta,Y de léjos fijó nuestra miradaEl ancho muro de que está opulenta.Selínos, la de palmas coronada,Ya atras te quedas: la onda fraudulentaDel rocalloso Lilibeo corto,Y á Drépano ¡ay, llorosa playa! aporto.

»Tierra de nobles potros afamada,Acragas en seguida se presenta,Y de léjos fijó nuestra miradaEl ancho muro de que está opulenta.Selínos, la de palmas coronada,Ya atras te quedas: la onda fraudulentaDel rocalloso Lilibeo corto,Y á Drépano ¡ay, llorosa playa! aporto.

»Tierra de nobles potros afamada,Acragas en seguida se presenta,Y de léjos fijó nuestra miradaEl ancho muro de que está opulenta.Selínos, la de palmas coronada,Ya atras te quedas: la onda fraudulentaDel rocalloso Lilibeo corto,Y á Drépano ¡ay, llorosa playa! aporto.

»Tras tanto afan, en extranjero suelo,El hado á Anquíses me robó tirano;Era en mis penas mi único consuelo,Él daba aliento á mi cansada mano.¡Oh padre bondadoso! ¡oh acerbo duelo!¡De cuántos riesgos escapaste en vano!No me anunció, entre tanto mal, HelenoDesgracia tal, ni la cruel Celeno!

»Tras tanto afan, en extranjero suelo,El hado á Anquíses me robó tirano;Era en mis penas mi único consuelo,Él daba aliento á mi cansada mano.¡Oh padre bondadoso! ¡oh acerbo duelo!¡De cuántos riesgos escapaste en vano!No me anunció, entre tanto mal, HelenoDesgracia tal, ni la cruel Celeno!

»Tras tanto afan, en extranjero suelo,El hado á Anquíses me robó tirano;Era en mis penas mi único consuelo,Él daba aliento á mi cansada mano.¡Oh padre bondadoso! ¡oh acerbo duelo!¡De cuántos riesgos escapaste en vano!No me anunció, entre tanto mal, HelenoDesgracia tal, ni la cruel Celeno!

»Meta de viajes, causa de gemidosEn Drépano encontré. De ahí del vientoVinimos por el piélago impelidos,Merced de un Dios, á vuestro ilustre asiento.»—Tal sucesos del Cielo dirigidosNarraba el héroe al auditorio atento,Contratiempos, errores y peleas:Calló, en fin, y descanso tomó Enéas.

»Meta de viajes, causa de gemidosEn Drépano encontré. De ahí del vientoVinimos por el piélago impelidos,Merced de un Dios, á vuestro ilustre asiento.»—Tal sucesos del Cielo dirigidosNarraba el héroe al auditorio atento,Contratiempos, errores y peleas:Calló, en fin, y descanso tomó Enéas.

»Meta de viajes, causa de gemidosEn Drépano encontré. De ahí del vientoVinimos por el piélago impelidos,Merced de un Dios, á vuestro ilustre asiento.»—Tal sucesos del Cielo dirigidosNarraba el héroe al auditorio atento,Contratiempos, errores y peleas:Calló, en fin, y descanso tomó Enéas.

Herida en breve de dolencia aciaga,Pábulo da la Reina en cada horaAl placer mismo de enconar la llaga,Y de fuego secreto se devora:Del héroe, su valor, su alcurnia, halagaEl pensamiento, y de su voz sonoraEl eco, y de su faz guarda el trasunto;Y tregua el vivo afan no sufre un punto.

Herida en breve de dolencia aciaga,Pábulo da la Reina en cada horaAl placer mismo de enconar la llaga,Y de fuego secreto se devora:Del héroe, su valor, su alcurnia, halagaEl pensamiento, y de su voz sonoraEl eco, y de su faz guarda el trasunto;Y tregua el vivo afan no sufre un punto.

Herida en breve de dolencia aciaga,Pábulo da la Reina en cada horaAl placer mismo de enconar la llaga,Y de fuego secreto se devora:Del héroe, su valor, su alcurnia, halagaEl pensamiento, y de su voz sonoraEl eco, y de su faz guarda el trasunto;Y tregua el vivo afan no sufre un punto.

Húmida el alba sonrió, y el diaCon luz roja entre nieblas despuntaba,Cuando á su amante hermana el paso guiaDido, y con ella así coloquio traba:«¿Qué sueño tentador, querida mia,El sueño fué que de agitarme acaba?Mas este huésped que tenemos, díme,¿Cuál corazon habrá que no le estime?

Húmida el alba sonrió, y el diaCon luz roja entre nieblas despuntaba,Cuando á su amante hermana el paso guiaDido, y con ella así coloquio traba:«¿Qué sueño tentador, querida mia,El sueño fué que de agitarme acaba?Mas este huésped que tenemos, díme,¿Cuál corazon habrá que no le estime?

Húmida el alba sonrió, y el diaCon luz roja entre nieblas despuntaba,Cuando á su amante hermana el paso guiaDido, y con ella así coloquio traba:«¿Qué sueño tentador, querida mia,El sueño fué que de agitarme acaba?Mas este huésped que tenemos, díme,¿Cuál corazon habrá que no le estime?

»¿Qué brío á su alma y brazo no acompaña?¡Cuál se pinta en su frente su destino!Yo, si mis ojos la ilusion no engaña,Que desciende de Dioses adivino;Pues torpe miedo que el semblante empaña,Siempre delata al corazon mezquino;Y él, tras tanto conflicto y prueba tanta,¡Qué de combates concluidos canta!

»¿Qué brío á su alma y brazo no acompaña?¡Cuál se pinta en su frente su destino!Yo, si mis ojos la ilusion no engaña,Que desciende de Dioses adivino;Pues torpe miedo que el semblante empaña,Siempre delata al corazon mezquino;Y él, tras tanto conflicto y prueba tanta,¡Qué de combates concluidos canta!

»¿Qué brío á su alma y brazo no acompaña?¡Cuál se pinta en su frente su destino!Yo, si mis ojos la ilusion no engaña,Que desciende de Dioses adivino;Pues torpe miedo que el semblante empaña,Siempre delata al corazon mezquino;Y él, tras tanto conflicto y prueba tanta,¡Qué de combates concluidos canta!

»Eterno, irrevocable es mi desvíoDe un nuevo enlace al criminal deseo;Que mi esperanza en flor y el amor mioYacen con las cenizas de Siqueo.Mas si á mis ojos sin fulgor sombríoPudiese arder la antorcha de Himeneo,Sólo de este héroe la gentil presenciaCapaz fuera á vencer mi resistencia.

»Eterno, irrevocable es mi desvíoDe un nuevo enlace al criminal deseo;Que mi esperanza en flor y el amor mioYacen con las cenizas de Siqueo.Mas si á mis ojos sin fulgor sombríoPudiese arder la antorcha de Himeneo,Sólo de este héroe la gentil presenciaCapaz fuera á vencer mi resistencia.

»Eterno, irrevocable es mi desvíoDe un nuevo enlace al criminal deseo;Que mi esperanza en flor y el amor mioYacen con las cenizas de Siqueo.Mas si á mis ojos sin fulgor sombríoPudiese arder la antorcha de Himeneo,Sólo de este héroe la gentil presenciaCapaz fuera á vencer mi resistencia.

»Confesártelo quiero: desde el diaQue el doméstico altar fué enrojecidoPor la venganza del hermano impíaCon la inocente sangre del marido,Sólo aqueste extranjero á simpatíaHa logrado moverme, y su latidoVolver al corazon, que ya se inflama;El calor siento de la extinta llama.

»Confesártelo quiero: desde el diaQue el doméstico altar fué enrojecidoPor la venganza del hermano impíaCon la inocente sangre del marido,Sólo aqueste extranjero á simpatíaHa logrado moverme, y su latidoVolver al corazon, que ya se inflama;El calor siento de la extinta llama.

»Confesártelo quiero: desde el diaQue el doméstico altar fué enrojecidoPor la venganza del hermano impíaCon la inocente sangre del marido,Sólo aqueste extranjero á simpatíaHa logrado moverme, y su latidoVolver al corazon, que ya se inflama;El calor siento de la extinta llama.

»Mas hiéndase y sepúlteme en su senoLa tierra; el padre del Olimpo santoMe precipite al retumbar del truenoEn la mansion de noche eterna y llanto,Si es ¡oh pudor! que mi deber no lleno,Si tu sagrado código quebranto.Pues de todo mi amor hice á él promesa,Amar debo su sombra, honrar su huesa!»

»Mas hiéndase y sepúlteme en su senoLa tierra; el padre del Olimpo santoMe precipite al retumbar del truenoEn la mansion de noche eterna y llanto,Si es ¡oh pudor! que mi deber no lleno,Si tu sagrado código quebranto.Pues de todo mi amor hice á él promesa,Amar debo su sombra, honrar su huesa!»

»Mas hiéndase y sepúlteme en su senoLa tierra; el padre del Olimpo santoMe precipite al retumbar del truenoEn la mansion de noche eterna y llanto,Si es ¡oh pudor! que mi deber no lleno,Si tu sagrado código quebranto.Pues de todo mi amor hice á él promesa,Amar debo su sombra, honrar su huesa!»

Dice; y baña en sus lágrimas, vencida,El seno amigo. Respondióle Ana:«Tú, á quien más amo que mi propia vida,Qué, ¿pasarás la juventud lozanaSin coger flores con que amor convida,Sin lograr frutos de que amor se ufana?¿Piensas que de los vivos los cuidadosVan el sueño á inquietar de los finados?

Dice; y baña en sus lágrimas, vencida,El seno amigo. Respondióle Ana:«Tú, á quien más amo que mi propia vida,Qué, ¿pasarás la juventud lozanaSin coger flores con que amor convida,Sin lograr frutos de que amor se ufana?¿Piensas que de los vivos los cuidadosVan el sueño á inquietar de los finados?

Dice; y baña en sus lágrimas, vencida,El seno amigo. Respondióle Ana:«Tú, á quien más amo que mi propia vida,Qué, ¿pasarás la juventud lozanaSin coger flores con que amor convida,Sin lograr frutos de que amor se ufana?¿Piensas que de los vivos los cuidadosVan el sueño á inquietar de los finados?

»Fuese así, ¿qué les debes? No hubo amante,Ni hoy en esta nacion, ni ántes en Tiro,Que tu pecho ablandase de diamante:Á Yárbas desdeñaste, y el suspiroDe tantos de que al África arrogante,Claros guerreros, alabarse miro.¿Mas á tu amor y utilidad te opones?Oye á ese amor y mira á estas regiones.

»Fuese así, ¿qué les debes? No hubo amante,Ni hoy en esta nacion, ni ántes en Tiro,Que tu pecho ablandase de diamante:Á Yárbas desdeñaste, y el suspiroDe tantos de que al África arrogante,Claros guerreros, alabarse miro.¿Mas á tu amor y utilidad te opones?Oye á ese amor y mira á estas regiones.

»Fuese así, ¿qué les debes? No hubo amante,Ni hoy en esta nacion, ni ántes en Tiro,Que tu pecho ablandase de diamante:Á Yárbas desdeñaste, y el suspiroDe tantos de que al África arrogante,Claros guerreros, alabarse miro.¿Mas á tu amor y utilidad te opones?Oye á ese amor y mira á estas regiones.

»Las gétulas ciudades aguerridasDe una parte amenazan al Estado;Ves allá los indómitos Numidas,La Sirte inhospital: por otro ladoLos Barceos errantes y homicidas,El árido desierto y abrasado;¿Y lo que ha de venir de Tiro sabes?¿Qué, si el airado hermano apresta naves?

»Las gétulas ciudades aguerridasDe una parte amenazan al Estado;Ves allá los indómitos Numidas,La Sirte inhospital: por otro ladoLos Barceos errantes y homicidas,El árido desierto y abrasado;¿Y lo que ha de venir de Tiro sabes?¿Qué, si el airado hermano apresta naves?

»Las gétulas ciudades aguerridasDe una parte amenazan al Estado;Ves allá los indómitos Numidas,La Sirte inhospital: por otro ladoLos Barceos errantes y homicidas,El árido desierto y abrasado;¿Y lo que ha de venir de Tiro sabes?¿Qué, si el airado hermano apresta naves?

»Fué de los Dioses voluntad, no dudo,Favor de Juno, que en tu bien se esmera,Que frigios buques tras embate rudoSaludasen al fin nuestra ribera.¿Qué no promete tan dichoso nudo?Con la troyana juventud guerrera¡Cuánto en gloria y poder la patria gana!¡Qué gran nacion la que verás mañana!

»Fué de los Dioses voluntad, no dudo,Favor de Juno, que en tu bien se esmera,Que frigios buques tras embate rudoSaludasen al fin nuestra ribera.¿Qué no promete tan dichoso nudo?Con la troyana juventud guerrera¡Cuánto en gloria y poder la patria gana!¡Qué gran nacion la que verás mañana!

»Fué de los Dioses voluntad, no dudo,Favor de Juno, que en tu bien se esmera,Que frigios buques tras embate rudoSaludasen al fin nuestra ribera.¿Qué no promete tan dichoso nudo?Con la troyana juventud guerrera¡Cuánto en gloria y poder la patria gana!¡Qué gran nacion la que verás mañana!

»En tanto á la Deidad en los altaresInclina en tu favor con sacrificios,Miéntras al extranjero en tus hogaresObligas con benévolos oficios.Causas proponle de aguardar: los maresAgitados de vientos impropicios,La flota inhábil para alzar el vuelo,El pluvioso Orïon y ambiguo el cielo.»

»En tanto á la Deidad en los altaresInclina en tu favor con sacrificios,Miéntras al extranjero en tus hogaresObligas con benévolos oficios.Causas proponle de aguardar: los maresAgitados de vientos impropicios,La flota inhábil para alzar el vuelo,El pluvioso Orïon y ambiguo el cielo.»

»En tanto á la Deidad en los altaresInclina en tu favor con sacrificios,Miéntras al extranjero en tus hogaresObligas con benévolos oficios.Causas proponle de aguardar: los maresAgitados de vientos impropicios,La flota inhábil para alzar el vuelo,El pluvioso Orïon y ambiguo el cielo.»

Ana habló así; y el reprimido fuegoTorna de Dido en llamas encendidas,Y en esperanzas del amor más ciegoLas timideces de pudor nacidas.Juntas, altares visitando, el ruegoCantan de paz, y ovejas escogidasOfrecen, segun rito, á Febo, á CéresQue leyes da, y al Dios de los placeres

Ana habló así; y el reprimido fuegoTorna de Dido en llamas encendidas,Y en esperanzas del amor más ciegoLas timideces de pudor nacidas.Juntas, altares visitando, el ruegoCantan de paz, y ovejas escogidasOfrecen, segun rito, á Febo, á CéresQue leyes da, y al Dios de los placeres

Ana habló así; y el reprimido fuegoTorna de Dido en llamas encendidas,Y en esperanzas del amor más ciegoLas timideces de pudor nacidas.Juntas, altares visitando, el ruegoCantan de paz, y ovejas escogidasOfrecen, segun rito, á Febo, á CéresQue leyes da, y al Dios de los placeres

Más que á todos á Juno, la que enlazaCuellos de amantes con feliz cadena,La Reina acude, y si ofrecerle trazaBlanca novilla, que inmolar ordena,Entre uno y otro cuerno ella la tazaDe sagrado licor derrama llena;Y si, ornado el altar, favores pide,La sacra ceremonia ella preside.

Más que á todos á Juno, la que enlazaCuellos de amantes con feliz cadena,La Reina acude, y si ofrecerle trazaBlanca novilla, que inmolar ordena,Entre uno y otro cuerno ella la tazaDe sagrado licor derrama llena;Y si, ornado el altar, favores pide,La sacra ceremonia ella preside.

Más que á todos á Juno, la que enlazaCuellos de amantes con feliz cadena,La Reina acude, y si ofrecerle trazaBlanca novilla, que inmolar ordena,Entre uno y otro cuerno ella la tazaDe sagrado licor derrama llena;Y si, ornado el altar, favores pide,La sacra ceremonia ella preside.

Torna á iniciar con cada nueva auroraNueva fiesta. Con labios anhelantesSu destino en las víctimas exploraConsultando las fibras palpitantes.La ciencia del augur ¡oh cuánto ignora!Ni ¿cuál rito sanó pechos amantes?Consume fuego halagador la vida,Fresca recata el corazon su herida.

Torna á iniciar con cada nueva auroraNueva fiesta. Con labios anhelantesSu destino en las víctimas exploraConsultando las fibras palpitantes.La ciencia del augur ¡oh cuánto ignora!Ni ¿cuál rito sanó pechos amantes?Consume fuego halagador la vida,Fresca recata el corazon su herida.

Torna á iniciar con cada nueva auroraNueva fiesta. Con labios anhelantesSu destino en las víctimas exploraConsultando las fibras palpitantes.La ciencia del augur ¡oh cuánto ignora!Ni ¿cuál rito sanó pechos amantes?Consume fuego halagador la vida,Fresca recata el corazon su herida.

Tal la Reina abrasada incierta gira:Así tambien en la selvosa CretaAlgun vago pastor de léjos tiraA cierva incauta rápida saeta;El, que clavó el arpon tal vez no mira;Ella en bosques y valles huye inquieta,Y en vano huyendo de librarse trata,Que va con ella el dardo que la mata.

Tal la Reina abrasada incierta gira:Así tambien en la selvosa CretaAlgun vago pastor de léjos tiraA cierva incauta rápida saeta;El, que clavó el arpon tal vez no mira;Ella en bosques y valles huye inquieta,Y en vano huyendo de librarse trata,Que va con ella el dardo que la mata.

Tal la Reina abrasada incierta gira:Así tambien en la selvosa CretaAlgun vago pastor de léjos tiraA cierva incauta rápida saeta;El, que clavó el arpon tal vez no mira;Ella en bosques y valles huye inquieta,Y en vano huyendo de librarse trata,Que va con ella el dardo que la mata.

Y ya á Enéas á ver los muros guiaY primores le enseña por do viene;Empezados proyectos le confía,Va á hablar tal vez, y al pronto se detiene;O ya en festines, en cayendo el dia,Con preguntas, cual ántes, le entretiene;Que lances torne á referir le agrada,Y torna á oirle, de su voz colgada.

Y ya á Enéas á ver los muros guiaY primores le enseña por do viene;Empezados proyectos le confía,Va á hablar tal vez, y al pronto se detiene;O ya en festines, en cayendo el dia,Con preguntas, cual ántes, le entretiene;Que lances torne á referir le agrada,Y torna á oirle, de su voz colgada.

Y ya á Enéas á ver los muros guiaY primores le enseña por do viene;Empezados proyectos le confía,Va á hablar tal vez, y al pronto se detiene;O ya en festines, en cayendo el dia,Con preguntas, cual ántes, le entretiene;Que lances torne á referir le agrada,Y torna á oirle, de su voz colgada.

Tambien á veces la infeliz, hallandoEl semblante del héroe en su semblante,Estrecha á Ascanio contra el seno blando,Por si engañado Amor duerme un instante.Y cuando todos se retiran, cuandoSu móvil faz, á trechos radïante,Con velo funeral cubre la lunaY se hunden las estrellas una á una;

Tambien á veces la infeliz, hallandoEl semblante del héroe en su semblante,Estrecha á Ascanio contra el seno blando,Por si engañado Amor duerme un instante.Y cuando todos se retiran, cuandoSu móvil faz, á trechos radïante,Con velo funeral cubre la lunaY se hunden las estrellas una á una;

Tambien á veces la infeliz, hallandoEl semblante del héroe en su semblante,Estrecha á Ascanio contra el seno blando,Por si engañado Amor duerme un instante.Y cuando todos se retiran, cuandoSu móvil faz, á trechos radïante,Con velo funeral cubre la lunaY se hunden las estrellas una á una;

Cuando todo á los vivos aconsejaTomar descanso, en la desierta salaPasea sus congojas, y honda queja,Consigo á solas, de su pecho exhala;Ó en el lecho tal vez caer se dejaQue ocupó en el festin, y se regalaCon el amado, que al amado ausentePresente le ve allí; le oye, le siente.

Cuando todo á los vivos aconsejaTomar descanso, en la desierta salaPasea sus congojas, y honda queja,Consigo á solas, de su pecho exhala;Ó en el lecho tal vez caer se dejaQue ocupó en el festin, y se regalaCon el amado, que al amado ausentePresente le ve allí; le oye, le siente.

Cuando todo á los vivos aconsejaTomar descanso, en la desierta salaPasea sus congojas, y honda queja,Consigo á solas, de su pecho exhala;Ó en el lecho tal vez caer se dejaQue ocupó en el festin, y se regalaCon el amado, que al amado ausentePresente le ve allí; le oye, le siente.

Suspensa en tanto la comun tarea,Ni en ejercicios de armas se solazaLa juventud, ni en concluir se empleaNadie ya el puerto, ni en murar la plaza:No se alza más la torre gigantea;Inconcluso, rüinas amenazaTodo el muro, y la máquina que osaHasta el cielo empinarse, asombra ociosa.

Suspensa en tanto la comun tarea,Ni en ejercicios de armas se solazaLa juventud, ni en concluir se empleaNadie ya el puerto, ni en murar la plaza:No se alza más la torre gigantea;Inconcluso, rüinas amenazaTodo el muro, y la máquina que osaHasta el cielo empinarse, asombra ociosa.

Suspensa en tanto la comun tarea,Ni en ejercicios de armas se solazaLa juventud, ni en concluir se empleaNadie ya el puerto, ni en murar la plaza:No se alza más la torre gigantea;Inconcluso, rüinas amenazaTodo el muro, y la máquina que osaHasta el cielo empinarse, asombra ociosa.

La hija de Saturno, la que al ladoReina de Jove, ha visto á la infelice;Ve que al amor inmola ya el cuidadoDe su fama, y á Vénus llega, y dice:«Rica presa hijo y madre habeis logradoQue una mujer la planta en red desliceQue dos Dioses le armaron de concierto,¡Es gran conquista y memorable, cierto!

La hija de Saturno, la que al ladoReina de Jove, ha visto á la infelice;Ve que al amor inmola ya el cuidadoDe su fama, y á Vénus llega, y dice:«Rica presa hijo y madre habeis logradoQue una mujer la planta en red desliceQue dos Dioses le armaron de concierto,¡Es gran conquista y memorable, cierto!

La hija de Saturno, la que al ladoReina de Jove, ha visto á la infelice;Ve que al amor inmola ya el cuidadoDe su fama, y á Vénus llega, y dice:«Rica presa hijo y madre habeis logradoQue una mujer la planta en red desliceQue dos Dioses le armaron de concierto,¡Es gran conquista y memorable, cierto!

»Mal pudiera ignorar que sospechosasTú de Cartago las mansiones hallas;Yo sé que en tus recelos no reposasCuando ves de Cartago las murallas.Mas ¿no habrá fin á tan acerbas cosas?¿Siempre hemos de reñir duras batallas?Justo es ya que finquemos, si te place,Eterna paz en venturoso enlace.

»Mal pudiera ignorar que sospechosasTú de Cartago las mansiones hallas;Yo sé que en tus recelos no reposasCuando ves de Cartago las murallas.Mas ¿no habrá fin á tan acerbas cosas?¿Siempre hemos de reñir duras batallas?Justo es ya que finquemos, si te place,Eterna paz en venturoso enlace.

»Mal pudiera ignorar que sospechosasTú de Cartago las mansiones hallas;Yo sé que en tus recelos no reposasCuando ves de Cartago las murallas.Mas ¿no habrá fin á tan acerbas cosas?¿Siempre hemos de reñir duras batallas?Justo es ya que finquemos, si te place,Eterna paz en venturoso enlace.

»Cuanto pudo halagar tu fantasía,Todo lo tienes á sabor cumplido:Dido muere de amor: la llama impíaCala y consume el corazon de Dido.Que esta nacion rijamos tuya y miaCon igual potestad, es lo que pido:Dido al Troyano obedecer se vea;Dote fiada á ti Cartago sea.»

»Cuanto pudo halagar tu fantasía,Todo lo tienes á sabor cumplido:Dido muere de amor: la llama impíaCala y consume el corazon de Dido.Que esta nacion rijamos tuya y miaCon igual potestad, es lo que pido:Dido al Troyano obedecer se vea;Dote fiada á ti Cartago sea.»

»Cuanto pudo halagar tu fantasía,Todo lo tienes á sabor cumplido:Dido muere de amor: la llama impíaCala y consume el corazon de Dido.Que esta nacion rijamos tuya y miaCon igual potestad, es lo que pido:Dido al Troyano obedecer se vea;Dote fiada á ti Cartago sea.»

Vénus, cual si no hubiese en sus razonesLa mira penetrado traicioneraDe llevar á las líbicas regionesEl reinado feliz que á Italia espera,«Acojo,» respondió «lo que propones;Que en vez de ello altercar, demencia fuera:Falta sólo que el vínculo que dicesEfectos logre, cual prevés, felices.

Vénus, cual si no hubiese en sus razonesLa mira penetrado traicioneraDe llevar á las líbicas regionesEl reinado feliz que á Italia espera,«Acojo,» respondió «lo que propones;Que en vez de ello altercar, demencia fuera:Falta sólo que el vínculo que dicesEfectos logre, cual prevés, felices.

Vénus, cual si no hubiese en sus razonesLa mira penetrado traicioneraDe llevar á las líbicas regionesEl reinado feliz que á Italia espera,«Acojo,» respondió «lo que propones;Que en vez de ello altercar, demencia fuera:Falta sólo que el vínculo que dicesEfectos logre, cual prevés, felices.

»Yo, yo temo del Hado los arcanos;Ni decir sé si Júpiter se pagaDe que, uniéndose Tirios y Troyanos,Solo un pueblo la union de entrambos haga.Mas tú los pensamientos soberanosDel mismo Jove suplicante indaga;Que es derecho de esposa; y de consunoObraremos despues.» Respondió Juno:

»Yo, yo temo del Hado los arcanos;Ni decir sé si Júpiter se pagaDe que, uniéndose Tirios y Troyanos,Solo un pueblo la union de entrambos haga.Mas tú los pensamientos soberanosDel mismo Jove suplicante indaga;Que es derecho de esposa; y de consunoObraremos despues.» Respondió Juno:

»Yo, yo temo del Hado los arcanos;Ni decir sé si Júpiter se pagaDe que, uniéndose Tirios y Troyanos,Solo un pueblo la union de entrambos haga.Mas tú los pensamientos soberanosDel mismo Jove suplicante indaga;Que es derecho de esposa; y de consunoObraremos despues.» Respondió Juno:

«Fíalo á mi prudencia, que lo aplazaPara su tiempo. A lo que está primeroPor el pronto atendamos: con qué trazaLograremos el fin, decirte quiero.Salir han concertado al monte á cazaDido y Enéas: que saldrán esperoCuando el sol tienda desde la alta cumbreLos primeros destellos de su lumbre.

«Fíalo á mi prudencia, que lo aplazaPara su tiempo. A lo que está primeroPor el pronto atendamos: con qué trazaLograremos el fin, decirte quiero.Salir han concertado al monte á cazaDido y Enéas: que saldrán esperoCuando el sol tienda desde la alta cumbreLos primeros destellos de su lumbre.

«Fíalo á mi prudencia, que lo aplazaPara su tiempo. A lo que está primeroPor el pronto atendamos: con qué trazaLograremos el fin, decirte quiero.Salir han concertado al monte á cazaDido y Enéas: que saldrán esperoCuando el sol tienda desde la alta cumbreLos primeros destellos de su lumbre.

»Yo, en viendo las garzotas de coloresAgitarse, y que empiezan la espesuraCon cuerdas á ceñir los cazadores,Recia borrasca moveré en la altura,El cielo en torno asordaré á rumores,Granizo lanzaré de nube oscura;Dispersos correrán, y á todos ladosCon ciega sombra toparán cerrados.

»Yo, en viendo las garzotas de coloresAgitarse, y que empiezan la espesuraCon cuerdas á ceñir los cazadores,Recia borrasca moveré en la altura,El cielo en torno asordaré á rumores,Granizo lanzaré de nube oscura;Dispersos correrán, y á todos ladosCon ciega sombra toparán cerrados.

»Yo, en viendo las garzotas de coloresAgitarse, y que empiezan la espesuraCon cuerdas á ceñir los cazadores,Recia borrasca moveré en la altura,El cielo en torno asordaré á rumores,Granizo lanzaré de nube oscura;Dispersos correrán, y á todos ladosCon ciega sombra toparán cerrados.

»Dido y el Rey de la troyana genteEn una gruta entónces á deseoReparo buscarán: seré presente,Y haré, si tu favor cordial poseo,Que á consorcio se obliguen permanente,Y el juramento sellará Himeneo.»Tal su ardid Juno expone á Vénus; y éstaSonrisa de adhesion dió por respuesta.

»Dido y el Rey de la troyana genteEn una gruta entónces á deseoReparo buscarán: seré presente,Y haré, si tu favor cordial poseo,Que á consorcio se obliguen permanente,Y el juramento sellará Himeneo.»Tal su ardid Juno expone á Vénus; y éstaSonrisa de adhesion dió por respuesta.

»Dido y el Rey de la troyana genteEn una gruta entónces á deseoReparo buscarán: seré presente,Y haré, si tu favor cordial poseo,Que á consorcio se obliguen permanente,Y el juramento sellará Himeneo.»Tal su ardid Juno expone á Vénus; y éstaSonrisa de adhesion dió por respuesta.

Aurora en tanto de la mar saliaHermosa: y redes ya de claros hilosLa alegre multitud trae á porfía,Y lonas, y venablos de anchos filos:A la vez llegan con sagaz jauríaA caballo los ágiles Masilos;Y á Dido, que en la régia alcoba áun tarda,Region florida en el umbral aguarda.

Aurora en tanto de la mar saliaHermosa: y redes ya de claros hilosLa alegre multitud trae á porfía,Y lonas, y venablos de anchos filos:A la vez llegan con sagaz jauríaA caballo los ágiles Masilos;Y á Dido, que en la régia alcoba áun tarda,Region florida en el umbral aguarda.

Aurora en tanto de la mar saliaHermosa: y redes ya de claros hilosLa alegre multitud trae á porfía,Y lonas, y venablos de anchos filos:A la vez llegan con sagaz jauríaA caballo los ágiles Masilos;Y á Dido, que en la régia alcoba áun tarda,Region florida en el umbral aguarda.

Soberbio de oro y grana, el campo huella,Y espumoso un bridon tasca el bocado:Ya ella sale á montarle, y va con ellaEl juvenil cortejo alborozado.Su clámide purpúrea franja bellaPinta; es áureo el carcaj que lleva al lado;La veste ciñe en áureo broche; en oroCoge de sus cabellos el tesoro.

Soberbio de oro y grana, el campo huella,Y espumoso un bridon tasca el bocado:Ya ella sale á montarle, y va con ellaEl juvenil cortejo alborozado.Su clámide purpúrea franja bellaPinta; es áureo el carcaj que lleva al lado;La veste ciñe en áureo broche; en oroCoge de sus cabellos el tesoro.

Soberbio de oro y grana, el campo huella,Y espumoso un bridon tasca el bocado:Ya ella sale á montarle, y va con ellaEl juvenil cortejo alborozado.Su clámide purpúrea franja bellaPinta; es áureo el carcaj que lleva al lado;La veste ciñe en áureo broche; en oroCoge de sus cabellos el tesoro.

Asoma ya la juventud troyana;Gozoso llega Ascanio, Enéas llegaRadiante de hermosura soberana,Y las bandas, cual príncipe, congrega.No en gentileza ó majestad le ganaApolo, cuando hurtándose á la vegaDel Janto, ó á la Licia envuelta en hielos,Fiestas instaura en la materna Délos:

Asoma ya la juventud troyana;Gozoso llega Ascanio, Enéas llegaRadiante de hermosura soberana,Y las bandas, cual príncipe, congrega.No en gentileza ó majestad le ganaApolo, cuando hurtándose á la vegaDel Janto, ó á la Licia envuelta en hielos,Fiestas instaura en la materna Délos:

Asoma ya la juventud troyana;Gozoso llega Ascanio, Enéas llegaRadiante de hermosura soberana,Y las bandas, cual príncipe, congrega.No en gentileza ó majestad le ganaApolo, cuando hurtándose á la vegaDel Janto, ó á la Licia envuelta en hielos,Fiestas instaura en la materna Délos:

Honran al Dios, su altar ciñendo santo,Y Cretenses y Dríopes en coro,Y abigarrados Agatirsos, cantoMezclando y danzas en tropel sonoro;El de Cinto en las cumbres vaga en tanto;Orna el suelto cabello, á par del oro,Con tiernas hojas de gentil guirnalda,Y los dardos retiemblan á la espalda.

Honran al Dios, su altar ciñendo santo,Y Cretenses y Dríopes en coro,Y abigarrados Agatirsos, cantoMezclando y danzas en tropel sonoro;El de Cinto en las cumbres vaga en tanto;Orna el suelto cabello, á par del oro,Con tiernas hojas de gentil guirnalda,Y los dardos retiemblan á la espalda.

Honran al Dios, su altar ciñendo santo,Y Cretenses y Dríopes en coro,Y abigarrados Agatirsos, cantoMezclando y danzas en tropel sonoro;El de Cinto en las cumbres vaga en tanto;Orna el suelto cabello, á par del oro,Con tiernas hojas de gentil guirnalda,Y los dardos retiemblan á la espalda.

Cuando al monte llegaron y al sagradoDe hojosos laberintos, á deshoraDel risco descolgándose empinadoVen la silvestre cabra trepadora.Mueve á los ciervos súbito cuidado,Y la manada al campo voladoraCruza; nube de polvo en torno crece,Y los montes dejando, desparece.

Cuando al monte llegaron y al sagradoDe hojosos laberintos, á deshoraDel risco descolgándose empinadoVen la silvestre cabra trepadora.Mueve á los ciervos súbito cuidado,Y la manada al campo voladoraCruza; nube de polvo en torno crece,Y los montes dejando, desparece.

Cuando al monte llegaron y al sagradoDe hojosos laberintos, á deshoraDel risco descolgándose empinadoVen la silvestre cabra trepadora.Mueve á los ciervos súbito cuidado,Y la manada al campo voladoraCruza; nube de polvo en torno crece,Y los montes dejando, desparece.

Ascanio revolviendo va á doquieraSu brioso caballo por el llano,Y ya á los unos en veloz carrera,Ora á los otros se adelanta ufano.Entre inermes rebaños, aplaudieraUn jabalí espumoso haber á mano,Y ruega que del áspero boscajeAlgun rojo leon al campo baje.

Ascanio revolviendo va á doquieraSu brioso caballo por el llano,Y ya á los unos en veloz carrera,Ora á los otros se adelanta ufano.Entre inermes rebaños, aplaudieraUn jabalí espumoso haber á mano,Y ruega que del áspero boscajeAlgun rojo leon al campo baje.

Ascanio revolviendo va á doquieraSu brioso caballo por el llano,Y ya á los unos en veloz carrera,Ora á los otros se adelanta ufano.Entre inermes rebaños, aplaudieraUn jabalí espumoso haber á mano,Y ruega que del áspero boscajeAlgun rojo leon al campo baje.

Hé aquí el cielo amenaza, óyense truenos,Sigue granizo y tempestad oscura;Y, Tirios y Troyanos de afan llenos,Cada cual por su lado huir procura:Ni de Vénus al nieto acosa ménosEl cielo: albergues van por la llanuraBuscando: de las sierras eminentesSe despeñan las aguas á torrentes.

Hé aquí el cielo amenaza, óyense truenos,Sigue granizo y tempestad oscura;Y, Tirios y Troyanos de afan llenos,Cada cual por su lado huir procura:Ni de Vénus al nieto acosa ménosEl cielo: albergues van por la llanuraBuscando: de las sierras eminentesSe despeñan las aguas á torrentes.

Hé aquí el cielo amenaza, óyense truenos,Sigue granizo y tempestad oscura;Y, Tirios y Troyanos de afan llenos,Cada cual por su lado huir procura:Ni de Vénus al nieto acosa ménosEl cielo: albergues van por la llanuraBuscando: de las sierras eminentesSe despeñan las aguas á torrentes.

Iba el troyano capitan con Dido,Y á una gruta se acogen á deseo:Presagia la alma Tierra con rüido,Y Juno, al rito atenta, el himeneo:El cielo en los misterios instruido,Alumbró con siniestro centelleo;Las Ninfas á que el monte da moradas,Gimieron en las cumbres elevadas.

Iba el troyano capitan con Dido,Y á una gruta se acogen á deseo:Presagia la alma Tierra con rüido,Y Juno, al rito atenta, el himeneo:El cielo en los misterios instruido,Alumbró con siniestro centelleo;Las Ninfas á que el monte da moradas,Gimieron en las cumbres elevadas.

Iba el troyano capitan con Dido,Y á una gruta se acogen á deseo:Presagia la alma Tierra con rüido,Y Juno, al rito atenta, el himeneo:El cielo en los misterios instruido,Alumbró con siniestro centelleo;Las Ninfas á que el monte da moradas,Gimieron en las cumbres elevadas.

¡Oh raíz de infortunio, hora funesta!No alimenta en su amor furtiva llamaLa Reina ya, ni miramiento prestaA lo que honor ó la opinion reclama:Por velo da á su culpa manifiestaNombre de matrimonio. Y ya la FamaPor cuantas villas Africa numeraCanta con voz los hechos pregonera.

¡Oh raíz de infortunio, hora funesta!No alimenta en su amor furtiva llamaLa Reina ya, ni miramiento prestaA lo que honor ó la opinion reclama:Por velo da á su culpa manifiestaNombre de matrimonio. Y ya la FamaPor cuantas villas Africa numeraCanta con voz los hechos pregonera.

¡Oh raíz de infortunio, hora funesta!No alimenta en su amor furtiva llamaLa Reina ya, ni miramiento prestaA lo que honor ó la opinion reclama:Por velo da á su culpa manifiestaNombre de matrimonio. Y ya la FamaPor cuantas villas Africa numeraCanta con voz los hechos pregonera.

Fama aquella malvada se apellidaQue es veloz como igual no ha visto el cielo,En su movilidad está su vida,Y le crecen las fuerzas con el vuelo:En los primeros pasos va encogida;Luégo se alza ambiciosa: por el sueloHumildemente rateando empieza;Luégo esconde en las nubes la cabeza.

Fama aquella malvada se apellidaQue es veloz como igual no ha visto el cielo,En su movilidad está su vida,Y le crecen las fuerzas con el vuelo:En los primeros pasos va encogida;Luégo se alza ambiciosa: por el sueloHumildemente rateando empieza;Luégo esconde en las nubes la cabeza.

Fama aquella malvada se apellidaQue es veloz como igual no ha visto el cielo,En su movilidad está su vida,Y le crecen las fuerzas con el vuelo:En los primeros pasos va encogida;Luégo se alza ambiciosa: por el sueloHumildemente rateando empieza;Luégo esconde en las nubes la cabeza.

Llena de ardor contra los Dioses, creo,La Tierra hubo á la Fama hija postrera,Póstuma hermana á Encélado y á Ceo,Agil de miembros y de piés ligera.Cuantas plumas, enorme monstruo y feo,Ciñendo al cuerpo va, ¿quién tal creyera?Tantos debajo oculta ojos despiertos,Tantas bocas y oidos siempre abiertos.

Llena de ardor contra los Dioses, creo,La Tierra hubo á la Fama hija postrera,Póstuma hermana á Encélado y á Ceo,Agil de miembros y de piés ligera.Cuantas plumas, enorme monstruo y feo,Ciñendo al cuerpo va, ¿quién tal creyera?Tantos debajo oculta ojos despiertos,Tantas bocas y oidos siempre abiertos.

Llena de ardor contra los Dioses, creo,La Tierra hubo á la Fama hija postrera,Póstuma hermana á Encélado y á Ceo,Agil de miembros y de piés ligera.Cuantas plumas, enorme monstruo y feo,Ciñendo al cuerpo va, ¿quién tal creyera?Tantos debajo oculta ojos despiertos,Tantas bocas y oidos siempre abiertos.

Estridente en la sombra mueve el alaDe noche, y entre tierra y cielo vuela;Nunca el sueño sus párpados regala!De dia, misterioso centinela,En techo ó torre altísima se instala,Y asombro dando á las ciudades, vela,Y con ardor igual, doquier que gira,Divulga la verdad y la mentira.

Estridente en la sombra mueve el alaDe noche, y entre tierra y cielo vuela;Nunca el sueño sus párpados regala!De dia, misterioso centinela,En techo ó torre altísima se instala,Y asombro dando á las ciudades, vela,Y con ardor igual, doquier que gira,Divulga la verdad y la mentira.

Estridente en la sombra mueve el alaDe noche, y entre tierra y cielo vuela;Nunca el sueño sus párpados regala!De dia, misterioso centinela,En techo ó torre altísima se instala,Y asombro dando á las ciudades, vela,Y con ardor igual, doquier que gira,Divulga la verdad y la mentira.

Lo mismo ahora, ufana, diligente.Mezcla verdades y ficciones vanas,Y esparciéndolas vuela entre la genteCorriendo las provincias comarcanas:Que ha arribado, de Troya procedente,Enéas á las playas africanas;Que le acoge, y consiente en ser su esposa,La soberana de Cartago hermosa;

Lo mismo ahora, ufana, diligente.Mezcla verdades y ficciones vanas,Y esparciéndolas vuela entre la genteCorriendo las provincias comarcanas:Que ha arribado, de Troya procedente,Enéas á las playas africanas;Que le acoge, y consiente en ser su esposa,La soberana de Cartago hermosa;

Lo mismo ahora, ufana, diligente.Mezcla verdades y ficciones vanas,Y esparciéndolas vuela entre la genteCorriendo las provincias comarcanas:Que ha arribado, de Troya procedente,Enéas á las playas africanas;Que le acoge, y consiente en ser su esposa,La soberana de Cartago hermosa;

Más: que olvidando públicos cuidados.En la red del placer entretenidos,Gozan los dias del invierno helados,Por amor, lo que duren, encendidos:La ímpia Diosa por campos y pobladosVa esto poniendo en bocas y en oidos,Y al rey Yárbas torciendo, llega en breve,Le inflama el alma, y á furor le mueve.

Más: que olvidando públicos cuidados.En la red del placer entretenidos,Gozan los dias del invierno helados,Por amor, lo que duren, encendidos:La ímpia Diosa por campos y pobladosVa esto poniendo en bocas y en oidos,Y al rey Yárbas torciendo, llega en breve,Le inflama el alma, y á furor le mueve.

Más: que olvidando públicos cuidados.En la red del placer entretenidos,Gozan los dias del invierno helados,Por amor, lo que duren, encendidos:La ímpia Diosa por campos y pobladosVa esto poniendo en bocas y en oidos,Y al rey Yárbas torciendo, llega en breve,Le inflama el alma, y á furor le mueve.

Robó á la ninfa Garamanta un diaJove Amon; de éstos hijo Yárbas era;El cual cien templos dedicado habia,En los vastos dominios en que impera,A su padre, y cien aras, donde ardiaVelador fuego que morir no espera:El suelo en sangre víctimas coloran;Tiernas guirnaldas el dintel decoran.

Robó á la ninfa Garamanta un diaJove Amon; de éstos hijo Yárbas era;El cual cien templos dedicado habia,En los vastos dominios en que impera,A su padre, y cien aras, donde ardiaVelador fuego que morir no espera:El suelo en sangre víctimas coloran;Tiernas guirnaldas el dintel decoran.

Robó á la ninfa Garamanta un diaJove Amon; de éstos hijo Yárbas era;El cual cien templos dedicado habia,En los vastos dominios en que impera,A su padre, y cien aras, donde ardiaVelador fuego que morir no espera:El suelo en sangre víctimas coloran;Tiernas guirnaldas el dintel decoran.

El rumor revolviendo que le aquejaYárbas allí, entre estatuas tutelares,Gime alzando las palmas; ni se alejaSin fatigar con ruegos los altares:«¡Oh Jove omnipotente, á quien festejaCon obsequios del Dios de los lagaresLa gente maura en recamados lechos!¿Ves, dí, la iniquidad de humanos pechos?

El rumor revolviendo que le aquejaYárbas allí, entre estatuas tutelares,Gime alzando las palmas; ni se alejaSin fatigar con ruegos los altares:«¡Oh Jove omnipotente, á quien festejaCon obsequios del Dios de los lagaresLa gente maura en recamados lechos!¿Ves, dí, la iniquidad de humanos pechos?

El rumor revolviendo que le aquejaYárbas allí, entre estatuas tutelares,Gime alzando las palmas; ni se alejaSin fatigar con ruegos los altares:«¡Oh Jove omnipotente, á quien festejaCon obsequios del Dios de los lagaresLa gente maura en recamados lechos!¿Ves, dí, la iniquidad de humanos pechos?

»¿Ves? ¿Ó cuando á las nubes rompe el senoEl fuego, y tiembla el hombre, asombro es vano?¿No es voz de tu furor el ronco trueno?¿Ciegos salen los rayos de tu mano?Vino aquí errante una mujer: terrenoCompró para ciudad pequeña: un llanoLa dí que cultivado la abastase;A su dominacion yo eché la base.

»¿Ves? ¿Ó cuando á las nubes rompe el senoEl fuego, y tiembla el hombre, asombro es vano?¿No es voz de tu furor el ronco trueno?¿Ciegos salen los rayos de tu mano?Vino aquí errante una mujer: terrenoCompró para ciudad pequeña: un llanoLa dí que cultivado la abastase;A su dominacion yo eché la base.

»¿Ves? ¿Ó cuando á las nubes rompe el senoEl fuego, y tiembla el hombre, asombro es vano?¿No es voz de tu furor el ronco trueno?¿Ciegos salen los rayos de tu mano?Vino aquí errante una mujer: terrenoCompró para ciudad pequeña: un llanoLa dí que cultivado la abastase;A su dominacion yo eché la base.

»Y ella ayer desechóme por marido;¡Ah! ¡y ella un huésped hoy sienta á su lado!Y éste que unge el cabello y va servidoDe eunucos, nuevo Páris, y el tocadoMeonio ciñe, en vergonzoso olvido,Gozando libre está de un bien robado;¡Y yo, que en darte culto no reposo,Llevo infeliz renombre de dichoso!»

»Y ella ayer desechóme por marido;¡Ah! ¡y ella un huésped hoy sienta á su lado!Y éste que unge el cabello y va servidoDe eunucos, nuevo Páris, y el tocadoMeonio ciñe, en vergonzoso olvido,Gozando libre está de un bien robado;¡Y yo, que en darte culto no reposo,Llevo infeliz renombre de dichoso!»

»Y ella ayer desechóme por marido;¡Ah! ¡y ella un huésped hoy sienta á su lado!Y éste que unge el cabello y va servidoDe eunucos, nuevo Páris, y el tocadoMeonio ciñe, en vergonzoso olvido,Gozando libre está de un bien robado;¡Y yo, que en darte culto no reposo,Llevo infeliz renombre de dichoso!»

Tal, asido al altar, Yárbas gemia;Y oyendo el Padre su clamor prolijoVió la copia de amantes que yaciaEn torpes lazos, y á Mercurio dijo:«Óyeme, y cruza la region vacía;Los céfiros te ayuden, vuela, hijo;Vé al Rey troyano que en Cartago olvidaMansiones do Fortuna le convida.

Tal, asido al altar, Yárbas gemia;Y oyendo el Padre su clamor prolijoVió la copia de amantes que yaciaEn torpes lazos, y á Mercurio dijo:«Óyeme, y cruza la region vacía;Los céfiros te ayuden, vuela, hijo;Vé al Rey troyano que en Cartago olvidaMansiones do Fortuna le convida.

Tal, asido al altar, Yárbas gemia;Y oyendo el Padre su clamor prolijoVió la copia de amantes que yaciaEn torpes lazos, y á Mercurio dijo:«Óyeme, y cruza la region vacía;Los céfiros te ayuden, vuela, hijo;Vé al Rey troyano que en Cartago olvidaMansiones do Fortuna le convida.


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