CXVI.

El áureo lecho de Titon la auroraTímida deja, entre celajes raya,Y ya su lumbre, que horizontes dora,Ve la Reina infeliz de la atalaya;Ve la armada alejarse voladoraCon las velas parejas; ve la playaDesamparada, y el desnudo puerto,Y todo siente estar mudo y desierto.

El áureo lecho de Titon la auroraTímida deja, entre celajes raya,Y ya su lumbre, que horizontes dora,Ve la Reina infeliz de la atalaya;Ve la armada alejarse voladoraCon las velas parejas; ve la playaDesamparada, y el desnudo puerto,Y todo siente estar mudo y desierto.

El áureo lecho de Titon la auroraTímida deja, entre celajes raya,Y ya su lumbre, que horizontes dora,Ve la Reina infeliz de la atalaya;Ve la armada alejarse voladoraCon las velas parejas; ve la playaDesamparada, y el desnudo puerto,Y todo siente estar mudo y desierto.

Y el tierno pecho ofende y los cabellos:«¿Y esos advenedizos mi esperanzaBurlarán,» dice, «con erguidos cuellos?¿Impune al ponto el pérfido se lanza?¿No corre en armas mi ciudad á ellos?¿Naves no parten á tomar venganza?¡Id, hachas menead, asid los remos!¡Soltad las velas! ¡por el mar volemos!

Y el tierno pecho ofende y los cabellos:«¿Y esos advenedizos mi esperanzaBurlarán,» dice, «con erguidos cuellos?¿Impune al ponto el pérfido se lanza?¿No corre en armas mi ciudad á ellos?¿Naves no parten á tomar venganza?¡Id, hachas menead, asid los remos!¡Soltad las velas! ¡por el mar volemos!

Y el tierno pecho ofende y los cabellos:«¿Y esos advenedizos mi esperanzaBurlarán,» dice, «con erguidos cuellos?¿Impune al ponto el pérfido se lanza?¿No corre en armas mi ciudad á ellos?¿Naves no parten á tomar venganza?¡Id, hachas menead, asid los remos!¡Soltad las velas! ¡por el mar volemos!

»¿Qué digo? ¿Dónde estoy? ¿Qué desvaríoTrastorna mi razon? ¡Dido infelice!Ya el peso sientes de tu sino impío!Cuando partija de mi cetro hice,Convino este furor; ya, ya es tardío!¡Traidor! ¡Y luégo de él que va se diceCon los patrios Penates; que de escombrosSalvo al anciano padre sacó en hombros!

»¿Qué digo? ¿Dónde estoy? ¿Qué desvaríoTrastorna mi razon? ¡Dido infelice!Ya el peso sientes de tu sino impío!Cuando partija de mi cetro hice,Convino este furor; ya, ya es tardío!¡Traidor! ¡Y luégo de él que va se diceCon los patrios Penates; que de escombrosSalvo al anciano padre sacó en hombros!

»¿Qué digo? ¿Dónde estoy? ¿Qué desvaríoTrastorna mi razon? ¡Dido infelice!Ya el peso sientes de tu sino impío!Cuando partija de mi cetro hice,Convino este furor; ya, ya es tardío!¡Traidor! ¡Y luégo de él que va se diceCon los patrios Penates; que de escombrosSalvo al anciano padre sacó en hombros!

»¡Ah! ¡sus cuerpos hacer trozos sin cuentoPude, y de ellos sembrar la onda bravía!Matar al hijo, y el manjar sangrientoPude al padre servir; ¿quién lo impedia?Peligro, ¿cuál? ¡Morir era mi intento!¡Yo á sus tiendas llevara llama impía;Yo al padre, al hijo, á todos, muerte fiera!¡Yo los matara allí; luégo, muriera!

»¡Ah! ¡sus cuerpos hacer trozos sin cuentoPude, y de ellos sembrar la onda bravía!Matar al hijo, y el manjar sangrientoPude al padre servir; ¿quién lo impedia?Peligro, ¿cuál? ¡Morir era mi intento!¡Yo á sus tiendas llevara llama impía;Yo al padre, al hijo, á todos, muerte fiera!¡Yo los matara allí; luégo, muriera!

»¡Ah! ¡sus cuerpos hacer trozos sin cuentoPude, y de ellos sembrar la onda bravía!Matar al hijo, y el manjar sangrientoPude al padre servir; ¿quién lo impedia?Peligro, ¿cuál? ¡Morir era mi intento!¡Yo á sus tiendas llevara llama impía;Yo al padre, al hijo, á todos, muerte fiera!¡Yo los matara allí; luégo, muriera!

»¡Sol, cuya luz los ámbitos visita,Tú que todo descubres, nada ignoras!Juno, que viste mi amorosa cuitaNacer, y hoy mides mis finales horas!¡Hécate, á quien en calle tripartitaClaman de noche! ¡Furias vengadoras!¡Oh Dioses, cuantos veis mi afan postrero!¡Yo imploro compasion, justicia espero!

»¡Sol, cuya luz los ámbitos visita,Tú que todo descubres, nada ignoras!Juno, que viste mi amorosa cuitaNacer, y hoy mides mis finales horas!¡Hécate, á quien en calle tripartitaClaman de noche! ¡Furias vengadoras!¡Oh Dioses, cuantos veis mi afan postrero!¡Yo imploro compasion, justicia espero!

»¡Sol, cuya luz los ámbitos visita,Tú que todo descubres, nada ignoras!Juno, que viste mi amorosa cuitaNacer, y hoy mides mis finales horas!¡Hécate, á quien en calle tripartitaClaman de noche! ¡Furias vengadoras!¡Oh Dioses, cuantos veis mi afan postrero!¡Yo imploro compasion, justicia espero!

»Mi ruego oíd: si firme perseveraEl hado que á ese infame lleva á puerto;Si en esto Jove su querer no altera,Que el fijado confin le aguarde cierto;Mas tribu audaz contrástele siquiera,Y en peligro se mire y desconcierto,Y parta, el corazon vuelto pedazos,Del dulce nido y los filiales brazos.

»Mi ruego oíd: si firme perseveraEl hado que á ese infame lleva á puerto;Si en esto Jove su querer no altera,Que el fijado confin le aguarde cierto;Mas tribu audaz contrástele siquiera,Y en peligro se mire y desconcierto,Y parta, el corazon vuelto pedazos,Del dulce nido y los filiales brazos.

»Mi ruego oíd: si firme perseveraEl hado que á ese infame lleva á puerto;Si en esto Jove su querer no altera,Que el fijado confin le aguarde cierto;Mas tribu audaz contrástele siquiera,Y en peligro se mire y desconcierto,Y parta, el corazon vuelto pedazos,Del dulce nido y los filiales brazos.

»Y vague, auxilios mendigando; y veaCómo á los suyos la fortuna humilla;Ni el reino goce y calma que deseaPaz ajustando, á su valor mancilla.¡Herido sin sazon de muerte sea!¡Yazga insepulto en solitaria orilla!Esto, ¡oh Númenes! pido; ved en ello:Yo mi demanda con mi sangre sello.

»Y vague, auxilios mendigando; y veaCómo á los suyos la fortuna humilla;Ni el reino goce y calma que deseaPaz ajustando, á su valor mancilla.¡Herido sin sazon de muerte sea!¡Yazga insepulto en solitaria orilla!Esto, ¡oh Númenes! pido; ved en ello:Yo mi demanda con mi sangre sello.

»Y vague, auxilios mendigando; y veaCómo á los suyos la fortuna humilla;Ni el reino goce y calma que deseaPaz ajustando, á su valor mancilla.¡Herido sin sazon de muerte sea!¡Yazga insepulto en solitaria orilla!Esto, ¡oh Númenes! pido; ved en ello:Yo mi demanda con mi sangre sello.

»Vosotros, cual leales corazones,Tirios, haced de vuestros odios pruebaSobre esa raza en cien generaciones,Y honra tan grande mi ceniza os deba.Nunca amistad entre las dos naciones;No haya quien pactos de concordia mueva;Mas nacerá sobre mi tumba, fio,Quien aplaque la sed del furor mio.

»Vosotros, cual leales corazones,Tirios, haced de vuestros odios pruebaSobre esa raza en cien generaciones,Y honra tan grande mi ceniza os deba.Nunca amistad entre las dos naciones;No haya quien pactos de concordia mueva;Mas nacerá sobre mi tumba, fio,Quien aplaque la sed del furor mio.

»Vosotros, cual leales corazones,Tirios, haced de vuestros odios pruebaSobre esa raza en cien generaciones,Y honra tan grande mi ceniza os deba.Nunca amistad entre las dos naciones;No haya quien pactos de concordia mueva;Mas nacerá sobre mi tumba, fio,Quien aplaque la sed del furor mio.

»Álzate, vengador amenazante,Acelera los tiempos; y ahora, y luégo,Tu sombra por do vayan los espante;Arróllalos feroz á sangre y fuego.Y muro contra muro se levante;Y un mar contra otro mar se ensañe ciego;Y pueblo contra pueblo alce la frente;Y guerra eterna mi rencor sustente!»

»Álzate, vengador amenazante,Acelera los tiempos; y ahora, y luégo,Tu sombra por do vayan los espante;Arróllalos feroz á sangre y fuego.Y muro contra muro se levante;Y un mar contra otro mar se ensañe ciego;Y pueblo contra pueblo alce la frente;Y guerra eterna mi rencor sustente!»

»Álzate, vengador amenazante,Acelera los tiempos; y ahora, y luégo,Tu sombra por do vayan los espante;Arróllalos feroz á sangre y fuego.Y muro contra muro se levante;Y un mar contra otro mar se ensañe ciego;Y pueblo contra pueblo alce la frente;Y guerra eterna mi rencor sustente!»

Dice; y buscando al ánima salida,Á todas partes la atencion convierte;Y de Siqueo á la nutriz convidaAl misterio, que encubre, de su muerte:(De Siqueo; la suya, reducidaYace há tiempo en la patria á polvo inerte)«Barce, mi fiel nodriza, vuela» exclama:«Vé, y al sacro festin mi hermana llama.

Dice; y buscando al ánima salida,Á todas partes la atencion convierte;Y de Siqueo á la nutriz convidaAl misterio, que encubre, de su muerte:(De Siqueo; la suya, reducidaYace há tiempo en la patria á polvo inerte)«Barce, mi fiel nodriza, vuela» exclama:«Vé, y al sacro festin mi hermana llama.

Dice; y buscando al ánima salida,Á todas partes la atencion convierte;Y de Siqueo á la nutriz convidaAl misterio, que encubre, de su muerte:(De Siqueo; la suya, reducidaYace há tiempo en la patria á polvo inerte)«Barce, mi fiel nodriza, vuela» exclama:«Vé, y al sacro festin mi hermana llama.

»Con agua rociándose primero,Que traiga, dí, las víctimas, y ofrendaCual pide la expiacion: así la espero;Y tú ciñe á la sien piadosa venda.Ya celebrar la ceremonia quieroQue á Pluton ofrecí: mi pena horrendaHoy debe de acabar; que de ese injustoHoy tiro al fuego el ominoso busto.»

»Con agua rociándose primero,Que traiga, dí, las víctimas, y ofrendaCual pide la expiacion: así la espero;Y tú ciñe á la sien piadosa venda.Ya celebrar la ceremonia quieroQue á Pluton ofrecí: mi pena horrendaHoy debe de acabar; que de ese injustoHoy tiro al fuego el ominoso busto.»

»Con agua rociándose primero,Que traiga, dí, las víctimas, y ofrendaCual pide la expiacion: así la espero;Y tú ciñe á la sien piadosa venda.Ya celebrar la ceremonia quieroQue á Pluton ofrecí: mi pena horrendaHoy debe de acabar; que de ese injustoHoy tiro al fuego el ominoso busto.»

Dice; y mover esotra el paso intentaCon senil priesa. Mas la audaz amante,Terrible con la idea que apacienta,Temblorosa la faz, la vista errante,Torva en el ceño, en el mirar sangrienta,Jaspeado de visos el semblante,Pálida de la muerte ya cercanaVuela al recinto funeral insana.

Dice; y mover esotra el paso intentaCon senil priesa. Mas la audaz amante,Terrible con la idea que apacienta,Temblorosa la faz, la vista errante,Torva en el ceño, en el mirar sangrienta,Jaspeado de visos el semblante,Pálida de la muerte ya cercanaVuela al recinto funeral insana.

Dice; y mover esotra el paso intentaCon senil priesa. Mas la audaz amante,Terrible con la idea que apacienta,Temblorosa la faz, la vista errante,Torva en el ceño, en el mirar sangrienta,Jaspeado de visos el semblante,Pálida de la muerte ya cercanaVuela al recinto funeral insana.

La alta hoguera con fiero desenfadoMonta; la espada desnudó con ira(Dón no á tal ministerio destinado);Mas cuando el lecho y los vestidos mira,Memorias, ¡ay! de tiempo fortunado,Repórtase y con lágrimas suspira;Y arranca así, postrándose en el lecho,Los últimos sollozos de su pecho:

La alta hoguera con fiero desenfadoMonta; la espada desnudó con ira(Dón no á tal ministerio destinado);Mas cuando el lecho y los vestidos mira,Memorias, ¡ay! de tiempo fortunado,Repórtase y con lágrimas suspira;Y arranca así, postrándose en el lecho,Los últimos sollozos de su pecho:

La alta hoguera con fiero desenfadoMonta; la espada desnudó con ira(Dón no á tal ministerio destinado);Mas cuando el lecho y los vestidos mira,Memorias, ¡ay! de tiempo fortunado,Repórtase y con lágrimas suspira;Y arranca así, postrándose en el lecho,Los últimos sollozos de su pecho:

«¡Oh dulces prendas con mejor fortuna!¡Dulces por siempre cuando Dios queria!Mi espíritu os entrego, y mi importunaMemoria cese con la vida mia!La senda anduve que emprendí en la cuna;Viví las horas que vivir debia:Hoy, fin logrando á míseros afanes,Van á otro mundo mis augustos manes.

«¡Oh dulces prendas con mejor fortuna!¡Dulces por siempre cuando Dios queria!Mi espíritu os entrego, y mi importunaMemoria cese con la vida mia!La senda anduve que emprendí en la cuna;Viví las horas que vivir debia:Hoy, fin logrando á míseros afanes,Van á otro mundo mis augustos manes.

«¡Oh dulces prendas con mejor fortuna!¡Dulces por siempre cuando Dios queria!Mi espíritu os entrego, y mi importunaMemoria cese con la vida mia!La senda anduve que emprendí en la cuna;Viví las horas que vivir debia:Hoy, fin logrando á míseros afanes,Van á otro mundo mis augustos manes.

»Fundé yo una ciudad, ciudad preclara,Murallas propias coronó mi mano;Vengué la sombra del esposo cara;Yo tomé enmienda del malvado hermano.¡Feliz, harto feliz si no tocaraMis costas, nada más, bajel troyano!»Y aquí, á par que en el lecho el rostro imprime,«¿Moriré inulta? ¡mas muramos!» gime.

»Fundé yo una ciudad, ciudad preclara,Murallas propias coronó mi mano;Vengué la sombra del esposo cara;Yo tomé enmienda del malvado hermano.¡Feliz, harto feliz si no tocaraMis costas, nada más, bajel troyano!»Y aquí, á par que en el lecho el rostro imprime,«¿Moriré inulta? ¡mas muramos!» gime.

»Fundé yo una ciudad, ciudad preclara,Murallas propias coronó mi mano;Vengué la sombra del esposo cara;Yo tomé enmienda del malvado hermano.¡Feliz, harto feliz si no tocaraMis costas, nada más, bajel troyano!»Y aquí, á par que en el lecho el rostro imprime,«¿Moriré inulta? ¡mas muramos!» gime.

«¡Así á la eternidad partir me agrada!El Dárdano este fuego á ver acierteVolviendo de la mar una mirada,Y el triste agüero lleve de mi muerte!»Dijo; y, herida en esto, derribada,La mano en sangre tinta, el hierro fuerteManando sangre las doncellas notan,Y el palacio á gemidos alborotan.

«¡Así á la eternidad partir me agrada!El Dárdano este fuego á ver acierteVolviendo de la mar una mirada,Y el triste agüero lleve de mi muerte!»Dijo; y, herida en esto, derribada,La mano en sangre tinta, el hierro fuerteManando sangre las doncellas notan,Y el palacio á gemidos alborotan.

«¡Así á la eternidad partir me agrada!El Dárdano este fuego á ver acierteVolviendo de la mar una mirada,Y el triste agüero lleve de mi muerte!»Dijo; y, herida en esto, derribada,La mano en sangre tinta, el hierro fuerteManando sangre las doncellas notan,Y el palacio á gemidos alborotan.

Ya la Fama fatídicos rumoresVa furiosa esparciendo en giro vago;Todo es lamento y llantos y clamores;Todo es alarma de espantoso estrago.Parece cual si entrasen vencedoresLa antigua Tiro ó la imperial Cartago,O que incendio voraz llamas cruelesTendiese por los altos capiteles.

Ya la Fama fatídicos rumoresVa furiosa esparciendo en giro vago;Todo es lamento y llantos y clamores;Todo es alarma de espantoso estrago.Parece cual si entrasen vencedoresLa antigua Tiro ó la imperial Cartago,O que incendio voraz llamas cruelesTendiese por los altos capiteles.

Ya la Fama fatídicos rumoresVa furiosa esparciendo en giro vago;Todo es lamento y llantos y clamores;Todo es alarma de espantoso estrago.Parece cual si entrasen vencedoresLa antigua Tiro ó la imperial Cartago,O que incendio voraz llamas cruelesTendiese por los altos capiteles.

Oye el caso la hermana, y rostro y pechoDesesperada hiere en modo rudo;Al lúgubre lugar vuela derecho,Y á Dido llama con lamento agudo:«¡Y esto significaba el ara, el lecho!¡Esto intentabas! ¡Y ofenderte pudoQue te hiciese en la muerte compañía!¡Tú me engañabas, ah! ¡yo te creia!

Oye el caso la hermana, y rostro y pechoDesesperada hiere en modo rudo;Al lúgubre lugar vuela derecho,Y á Dido llama con lamento agudo:«¡Y esto significaba el ara, el lecho!¡Esto intentabas! ¡Y ofenderte pudoQue te hiciese en la muerte compañía!¡Tú me engañabas, ah! ¡yo te creia!

Oye el caso la hermana, y rostro y pechoDesesperada hiere en modo rudo;Al lúgubre lugar vuela derecho,Y á Dido llama con lamento agudo:«¡Y esto significaba el ara, el lecho!¡Esto intentabas! ¡Y ofenderte pudoQue te hiciese en la muerte compañía!¡Tú me engañabas, ah! ¡yo te creia!

»¿Por que no me invitaste, á ley de hermanos?¡Contigo á un tiempo con placer muriera!No que hora abandonada ... ¡Y por mis manosYo propia, ¡ay infeliz! alcé esta hoguera!¡Yo invocaba á los Dioses soberanosPorque, espirando tú, yo léjos fuera!¡Te perdí; me perdí: Pueblo, Senado,Patria, todo lo hundí! ¡Nada ha quedado!

»¿Por que no me invitaste, á ley de hermanos?¡Contigo á un tiempo con placer muriera!No que hora abandonada ... ¡Y por mis manosYo propia, ¡ay infeliz! alcé esta hoguera!¡Yo invocaba á los Dioses soberanosPorque, espirando tú, yo léjos fuera!¡Te perdí; me perdí: Pueblo, Senado,Patria, todo lo hundí! ¡Nada ha quedado!

»¿Por que no me invitaste, á ley de hermanos?¡Contigo á un tiempo con placer muriera!No que hora abandonada ... ¡Y por mis manosYo propia, ¡ay infeliz! alcé esta hoguera!¡Yo invocaba á los Dioses soberanosPorque, espirando tú, yo léjos fuera!¡Te perdí; me perdí: Pueblo, Senado,Patria, todo lo hundí! ¡Nada ha quedado!

»Agua traed y lavaré la herida;Yo sus heridas lavaré ... ¡Si erranteVaga en su labio un hálito de vida,Yo le recoja con mi labio amante!»Ya en el estrado fúnebre subidaTal dice, y á la hermana agonizanteElla al seno fomenta entre gemidos,Ella aplica á la sangre sus vestidos.

»Agua traed y lavaré la herida;Yo sus heridas lavaré ... ¡Si erranteVaga en su labio un hálito de vida,Yo le recoja con mi labio amante!»Ya en el estrado fúnebre subidaTal dice, y á la hermana agonizanteElla al seno fomenta entre gemidos,Ella aplica á la sangre sus vestidos.

»Agua traed y lavaré la herida;Yo sus heridas lavaré ... ¡Si erranteVaga en su labio un hálito de vida,Yo le recoja con mi labio amante!»Ya en el estrado fúnebre subidaTal dice, y á la hermana agonizanteElla al seno fomenta entre gemidos,Ella aplica á la sangre sus vestidos.

Los mustios ojos con fatiga vanaTrata de alzar la moribunda Dido:Fáltanle ya las fuerzas; sangre manaDel pecho abierto con cruel sonido.El codo apoya, y por alzar se afanaTres veces, y tres veces sin sentidoCae sobre el lecho. Con errante vistaBusca la luz, y al verla se contrista.

Los mustios ojos con fatiga vanaTrata de alzar la moribunda Dido:Fáltanle ya las fuerzas; sangre manaDel pecho abierto con cruel sonido.El codo apoya, y por alzar se afanaTres veces, y tres veces sin sentidoCae sobre el lecho. Con errante vistaBusca la luz, y al verla se contrista.

Los mustios ojos con fatiga vanaTrata de alzar la moribunda Dido:Fáltanle ya las fuerzas; sangre manaDel pecho abierto con cruel sonido.El codo apoya, y por alzar se afanaTres veces, y tres veces sin sentidoCae sobre el lecho. Con errante vistaBusca la luz, y al verla se contrista.

La excelsa Juno de mirar se dueleEl largo padecer, la ardua agonía,Y porque á desatar vínculos vueleQue áun detienen el alma, á Íris envía.¡Ah! loco amor á perecer te impele,No el hado; éste, infeliz, no era tu dia!Proserpina tu rubia cabelleraAun no ha cortado, ni Pluton te espera.

La excelsa Juno de mirar se dueleEl largo padecer, la ardua agonía,Y porque á desatar vínculos vueleQue áun detienen el alma, á Íris envía.¡Ah! loco amor á perecer te impele,No el hado; éste, infeliz, no era tu dia!Proserpina tu rubia cabelleraAun no ha cortado, ni Pluton te espera.

La excelsa Juno de mirar se dueleEl largo padecer, la ardua agonía,Y porque á desatar vínculos vueleQue áun detienen el alma, á Íris envía.¡Ah! loco amor á perecer te impele,No el hado; éste, infeliz, no era tu dia!Proserpina tu rubia cabelleraAun no ha cortado, ni Pluton te espera.

Vuela Íris vaporosa, y en su vueloBrillan las plumas con el sol enfrente;Y posándose encima: «Manda el CieloQue esta ofrenda á Pluton quite á tu frente;¡Alma, sál fuera!» dice; el rizo peloCorta aquí con la diestra, y juntamenteEl calor cesa que en el seno moraY la vida en los aires se evapora.

Vuela Íris vaporosa, y en su vueloBrillan las plumas con el sol enfrente;Y posándose encima: «Manda el CieloQue esta ofrenda á Pluton quite á tu frente;¡Alma, sál fuera!» dice; el rizo peloCorta aquí con la diestra, y juntamenteEl calor cesa que en el seno moraY la vida en los aires se evapora.

Vuela Íris vaporosa, y en su vueloBrillan las plumas con el sol enfrente;Y posándose encima: «Manda el CieloQue esta ofrenda á Pluton quite á tu frente;¡Alma, sál fuera!» dice; el rizo peloCorta aquí con la diestra, y juntamenteEl calor cesa que en el seno moraY la vida en los aires se evapora.

Ya salvo Enéas con sus naves hiende,Merced del Aquilon, la mar oscura,Y tornando á mirar, su vista ofendeLa dejada ciudad, que arde y fulgura:La causa no se ve; mas ¿quién no entiendeCuánto puede en mujer venganza duraY obstinada pasion? Y así el viajeroTerror concibe de funesto agüero.

Ya salvo Enéas con sus naves hiende,Merced del Aquilon, la mar oscura,Y tornando á mirar, su vista ofendeLa dejada ciudad, que arde y fulgura:La causa no se ve; mas ¿quién no entiendeCuánto puede en mujer venganza duraY obstinada pasion? Y así el viajeroTerror concibe de funesto agüero.

Ya salvo Enéas con sus naves hiende,Merced del Aquilon, la mar oscura,Y tornando á mirar, su vista ofendeLa dejada ciudad, que arde y fulgura:La causa no se ve; mas ¿quién no entiendeCuánto puede en mujer venganza duraY obstinada pasion? Y así el viajeroTerror concibe de funesto agüero.

Despues que ya se hubieron engolfado,Y entre agua, al fin, y cielo no ven cosaSino el cielo y el agua, azul nubladoSobre las naves sólido se posaDe lobreguez y tempestad cargado:Con tristes amenazas espantosaLa ecuórea inmensidad se entenebrece;Esfuérzanse huracanes, la onda crece.

Despues que ya se hubieron engolfado,Y entre agua, al fin, y cielo no ven cosaSino el cielo y el agua, azul nubladoSobre las naves sólido se posaDe lobreguez y tempestad cargado:Con tristes amenazas espantosaLa ecuórea inmensidad se entenebrece;Esfuérzanse huracanes, la onda crece.

Despues que ya se hubieron engolfado,Y entre agua, al fin, y cielo no ven cosaSino el cielo y el agua, azul nubladoSobre las naves sólido se posaDe lobreguez y tempestad cargado:Con tristes amenazas espantosaLa ecuórea inmensidad se entenebrece;Esfuérzanse huracanes, la onda crece.

Y en alta popa el pálido piloto,«¡Qué oscuridad,» exclama, «el polo llena!¡Cuánto mal nos previenes no remoto,Oh gran padre Neptuno!» Y luégo ordenaLos aparejos recoger; al NotoTorcida vuelve la crujiente antena,Y haciendo al remador nuevo conjuro,Prosigue así gimiendo Palinuro:

Y en alta popa el pálido piloto,«¡Qué oscuridad,» exclama, «el polo llena!¡Cuánto mal nos previenes no remoto,Oh gran padre Neptuno!» Y luégo ordenaLos aparejos recoger; al NotoTorcida vuelve la crujiente antena,Y haciendo al remador nuevo conjuro,Prosigue así gimiendo Palinuro:

Y en alta popa el pálido piloto,«¡Qué oscuridad,» exclama, «el polo llena!¡Cuánto mal nos previenes no remoto,Oh gran padre Neptuno!» Y luégo ordenaLos aparejos recoger; al NotoTorcida vuelve la crujiente antena,Y haciendo al remador nuevo conjuro,Prosigue así gimiendo Palinuro:

«¡Oh magnánimo Enéas! ¡oh rey mio!No, si me enviase celestial consueloEl mismo Jove, saludar confíoA Italia nunca con aqueste cielo.¿No ves cómo del véspero sombríoLos vientos se alzan, y en contrario vueloVienen furiosos á estrellarse, y cómoCondensa el aire cerrazon de plomo?

«¡Oh magnánimo Enéas! ¡oh rey mio!No, si me enviase celestial consueloEl mismo Jove, saludar confíoA Italia nunca con aqueste cielo.¿No ves cómo del véspero sombríoLos vientos se alzan, y en contrario vueloVienen furiosos á estrellarse, y cómoCondensa el aire cerrazon de plomo?

«¡Oh magnánimo Enéas! ¡oh rey mio!No, si me enviase celestial consueloEl mismo Jove, saludar confíoA Italia nunca con aqueste cielo.¿No ves cómo del véspero sombríoLos vientos se alzan, y en contrario vueloVienen furiosos á estrellarse, y cómoCondensa el aire cerrazon de plomo?

»No es dado resistir ni ir adelante:Lidiemos no con fuerza, mas con maña,Cediendo á la Fortuna, que constanteRuta nos marca á nuestro rumbo extraña:Erice fraternal no está distante,Si ya el catado cielo no me engaña;Y así pronto, al torcer, será que veasEl sículo confin.» Respondió Enéas:

»No es dado resistir ni ir adelante:Lidiemos no con fuerza, mas con maña,Cediendo á la Fortuna, que constanteRuta nos marca á nuestro rumbo extraña:Erice fraternal no está distante,Si ya el catado cielo no me engaña;Y así pronto, al torcer, será que veasEl sículo confin.» Respondió Enéas:

»No es dado resistir ni ir adelante:Lidiemos no con fuerza, mas con maña,Cediendo á la Fortuna, que constanteRuta nos marca á nuestro rumbo extraña:Erice fraternal no está distante,Si ya el catado cielo no me engaña;Y así pronto, al torcer, será que veasEl sículo confin.» Respondió Enéas:

«Ya he visto al temporal que nos maltrata,Eso pedir, y resistir tú en vano:Rodeos tienta, á la Fortuna acata,Y miremos al término sicano.¿Y habria tierra para mí más grataQue la en que reina Acéstes, nuestro hermano,Y el caro genitor llorando yace?Allá mi escuadra guarecer me place.»

«Ya he visto al temporal que nos maltrata,Eso pedir, y resistir tú en vano:Rodeos tienta, á la Fortuna acata,Y miremos al término sicano.¿Y habria tierra para mí más grataQue la en que reina Acéstes, nuestro hermano,Y el caro genitor llorando yace?Allá mi escuadra guarecer me place.»

«Ya he visto al temporal que nos maltrata,Eso pedir, y resistir tú en vano:Rodeos tienta, á la Fortuna acata,Y miremos al término sicano.¿Y habria tierra para mí más grataQue la en que reina Acéstes, nuestro hermano,Y el caro genitor llorando yace?Allá mi escuadra guarecer me place.»

Viró el piloto: céfiros que imploraHinchen los lienzos, y la flota vuela:Ya rauda hendiendo por el mar la proraAl puerto arriba por que el nauta anhela.Y á abordar acertaron á la horaEn que amiga vió Acéstes ser la velaQue desde alto peñon léjos divisa,Y al puerto, alborozado, baja aprisa.

Viró el piloto: céfiros que imploraHinchen los lienzos, y la flota vuela:Ya rauda hendiendo por el mar la proraAl puerto arriba por que el nauta anhela.Y á abordar acertaron á la horaEn que amiga vió Acéstes ser la velaQue desde alto peñon léjos divisa,Y al puerto, alborozado, baja aprisa.

Viró el piloto: céfiros que imploraHinchen los lienzos, y la flota vuela:Ya rauda hendiendo por el mar la proraAl puerto arriba por que el nauta anhela.Y á abordar acertaron á la horaEn que amiga vió Acéstes ser la velaQue desde alto peñon léjos divisa,Y al puerto, alborozado, baja aprisa.

Á él, á quien Ninfa concibió troyanaQue el dios Crimiso requestó de amores,Tornar á ver los huéspedes le ufanaQue ama fiel en amor de sus mayores.Hórrido anda con piel de osa africana,Pertrechado de dardos voladores;Y en pompa agreste y rústico atavíoHospedaje les brinda franco y pio.

Á él, á quien Ninfa concibió troyanaQue el dios Crimiso requestó de amores,Tornar á ver los huéspedes le ufanaQue ama fiel en amor de sus mayores.Hórrido anda con piel de osa africana,Pertrechado de dardos voladores;Y en pompa agreste y rústico atavíoHospedaje les brinda franco y pio.

Á él, á quien Ninfa concibió troyanaQue el dios Crimiso requestó de amores,Tornar á ver los huéspedes le ufanaQue ama fiel en amor de sus mayores.Hórrido anda con piel de osa africana,Pertrechado de dardos voladores;Y en pompa agreste y rústico atavíoHospedaje les brinda franco y pio.

Enéas, convocando el pueblo entero,En un collado hablóles eminenteDel nuevo dia al esplendor primero:«¡Oh dardania nacion! ¡oh diva gente!Desde que al padre á quien deidad veneroSepultamos aquí, y ara dolientePusimos en su honor, si no me engañoCabal su curso ha concluido un año.

Enéas, convocando el pueblo entero,En un collado hablóles eminenteDel nuevo dia al esplendor primero:«¡Oh dardania nacion! ¡oh diva gente!Desde que al padre á quien deidad veneroSepultamos aquí, y ara dolientePusimos en su honor, si no me engañoCabal su curso ha concluido un año.

Enéas, convocando el pueblo entero,En un collado hablóles eminenteDel nuevo dia al esplendor primero:«¡Oh dardania nacion! ¡oh diva gente!Desde que al padre á quien deidad veneroSepultamos aquí, y ara dolientePusimos en su honor, si no me engañoCabal su curso ha concluido un año.

»Éste es el dia, y éstos los lugares:Triste, quísolo Dios, y sacro diaQue yo solemne, levantando altares,Do quier me hallase, allí celebraria;Que ó ya me viese en los argivos mares,Ya en las gétulas sirtes, ya en la impíaMicenas, ó cautivo ó expulsado,Siempre honraria al genitor llorado.

»Éste es el dia, y éstos los lugares:Triste, quísolo Dios, y sacro diaQue yo solemne, levantando altares,Do quier me hallase, allí celebraria;Que ó ya me viese en los argivos mares,Ya en las gétulas sirtes, ya en la impíaMicenas, ó cautivo ó expulsado,Siempre honraria al genitor llorado.

»Éste es el dia, y éstos los lugares:Triste, quísolo Dios, y sacro diaQue yo solemne, levantando altares,Do quier me hallase, allí celebraria;Que ó ya me viese en los argivos mares,Ya en las gétulas sirtes, ya en la impíaMicenas, ó cautivo ó expulsado,Siempre honraria al genitor llorado.

»Hénos hoy las cenizas paternalesÁ honrar dispuestos en amigo suelo,Traidos á rendir obsequios talesNo sin visible ordenacion del Cielo.Honradlas, pues; pedid vientos iguales,Y que él, fundada la ciudad que anhelo,En templo que en su honor alzado seaVotos añales renovar nos vea.

»Hénos hoy las cenizas paternalesÁ honrar dispuestos en amigo suelo,Traidos á rendir obsequios talesNo sin visible ordenacion del Cielo.Honradlas, pues; pedid vientos iguales,Y que él, fundada la ciudad que anhelo,En templo que en su honor alzado seaVotos añales renovar nos vea.

»Hénos hoy las cenizas paternalesÁ honrar dispuestos en amigo suelo,Traidos á rendir obsequios talesNo sin visible ordenacion del Cielo.Honradlas, pues; pedid vientos iguales,Y que él, fundada la ciudad que anhelo,En templo que en su honor alzado seaVotos añales renovar nos vea.

»Acéstes, que de Teucro se gloría,Por cada nao dos bueyes os da ahora:Vengan á este festin en compañíaNuestros Penates con los que él adora;Que despues, si con rayos de alegríaCiñere al orbe la novena aurora,Por mí á vosotros cual primeras fiestasRegatas en la mar serán propuestas.

»Acéstes, que de Teucro se gloría,Por cada nao dos bueyes os da ahora:Vengan á este festin en compañíaNuestros Penates con los que él adora;Que despues, si con rayos de alegríaCiñere al orbe la novena aurora,Por mí á vosotros cual primeras fiestasRegatas en la mar serán propuestas.

»Acéstes, que de Teucro se gloría,Por cada nao dos bueyes os da ahora:Vengan á este festin en compañíaNuestros Penates con los que él adora;Que despues, si con rayos de alegríaCiñere al orbe la novena aurora,Por mí á vosotros cual primeras fiestasRegatas en la mar serán propuestas.

»El que en la lucha, en la veloz carreraÓ al duro cesto á competir se atreve,El que con mano á disparar certeraEl dardo agudo y la saeta leve,Concurran á la lid que los espera,Y quien ganare el premio, ése le lleve.Orad en tanto, compañeros mios,Y de hoja en derredor la sien cubríos.»

»El que en la lucha, en la veloz carreraÓ al duro cesto á competir se atreve,El que con mano á disparar certeraEl dardo agudo y la saeta leve,Concurran á la lid que los espera,Y quien ganare el premio, ése le lleve.Orad en tanto, compañeros mios,Y de hoja en derredor la sien cubríos.»

»El que en la lucha, en la veloz carreraÓ al duro cesto á competir se atreve,El que con mano á disparar certeraEl dardo agudo y la saeta leve,Concurran á la lid que los espera,Y quien ganare el premio, ése le lleve.Orad en tanto, compañeros mios,Y de hoja en derredor la sien cubríos.»

Calla; el materno mirto orna su frente:Lo imita Helimo, y en su edad floridaAscanio, y en la suya decadenteAcéstes, y otros y otros en seguida.Va él al sepulcro entre infinita gente,Y por sacra costumbre establecida,Sanguínea libacion en taza dobleOfrece, y fresca leche, y néctar noble.

Calla; el materno mirto orna su frente:Lo imita Helimo, y en su edad floridaAscanio, y en la suya decadenteAcéstes, y otros y otros en seguida.Va él al sepulcro entre infinita gente,Y por sacra costumbre establecida,Sanguínea libacion en taza dobleOfrece, y fresca leche, y néctar noble.

Calla; el materno mirto orna su frente:Lo imita Helimo, y en su edad floridaAscanio, y en la suya decadenteAcéstes, y otros y otros en seguida.Va él al sepulcro entre infinita gente,Y por sacra costumbre establecida,Sanguínea libacion en taza dobleOfrece, y fresca leche, y néctar noble.

Y luégo el ara de purpúreas rosasEsparce en torno con su propia mano;Y «¡Salve, oh padre!» clama, «y vos, preciosasCenizas á mi amor vueltas en vano!¡Salve, oh ánima y sombra milagrosas!¡No te dió, oh padre, el Cielo soberanoLlegar á Italia y cabe el Tibre amigoLa anunciada heredad gozar conmigo!»

Y luégo el ara de purpúreas rosasEsparce en torno con su propia mano;Y «¡Salve, oh padre!» clama, «y vos, preciosasCenizas á mi amor vueltas en vano!¡Salve, oh ánima y sombra milagrosas!¡No te dió, oh padre, el Cielo soberanoLlegar á Italia y cabe el Tibre amigoLa anunciada heredad gozar conmigo!»

Y luégo el ara de purpúreas rosasEsparce en torno con su propia mano;Y «¡Salve, oh padre!» clama, «y vos, preciosasCenizas á mi amor vueltas en vano!¡Salve, oh ánima y sombra milagrosas!¡No te dió, oh padre, el Cielo soberanoLlegar á Italia y cabe el Tibre amigoLa anunciada heredad gozar conmigo!»

Tersa, en esta sazon, salir se miraDel fondo sepulcral sierpe que ondeaY en siete roscas de alongada espiraCon manso halago el túmulo rodea:Cerúleas manchas, al compas que gira,Desvuelve, con que el lomo se hermosea,Y semejan las puntas de la escamaAureos destellos y matiz de llama.

Tersa, en esta sazon, salir se miraDel fondo sepulcral sierpe que ondeaY en siete roscas de alongada espiraCon manso halago el túmulo rodea:Cerúleas manchas, al compas que gira,Desvuelve, con que el lomo se hermosea,Y semejan las puntas de la escamaAureos destellos y matiz de llama.

Tersa, en esta sazon, salir se miraDel fondo sepulcral sierpe que ondeaY en siete roscas de alongada espiraCon manso halago el túmulo rodea:Cerúleas manchas, al compas que gira,Desvuelve, con que el lomo se hermosea,Y semejan las puntas de la escamaAureos destellos y matiz de llama.

Tal, mirándola el sol, Íris destellaY de luz entre nublos se matiza.Visto el héroe la sierpe, el labio sellaAbsorto; mas recelos tranquiliza,Que inocente entre pulcras tazas ella,Gustando los manjares, se desliza,Y en doméstico giro placenteroTorna á ocultarse do salió primero.

Tal, mirándola el sol, Íris destellaY de luz entre nublos se matiza.Visto el héroe la sierpe, el labio sellaAbsorto; mas recelos tranquiliza,Que inocente entre pulcras tazas ella,Gustando los manjares, se desliza,Y en doméstico giro placenteroTorna á ocultarse do salió primero.

Tal, mirándola el sol, Íris destellaY de luz entre nublos se matiza.Visto el héroe la sierpe, el labio sellaAbsorto; mas recelos tranquiliza,Que inocente entre pulcras tazas ella,Gustando los manjares, se desliza,Y en doméstico giro placenteroTorna á ocultarse do salió primero.

Ó genio tutelar de Anquíses fuereLa sierpe, ó númen que el lugar ampara,Enéas fausto augurio de ello infiereY con nuevo fervor dones repara:Dos ovejas, segun usanza, hiere,Dos cerdos, dos novillos ante el ara,Novillos de negral cerviz; al pasoQue néctar liba en espumante vaso.

Ó genio tutelar de Anquíses fuereLa sierpe, ó númen que el lugar ampara,Enéas fausto augurio de ello infiereY con nuevo fervor dones repara:Dos ovejas, segun usanza, hiere,Dos cerdos, dos novillos ante el ara,Novillos de negral cerviz; al pasoQue néctar liba en espumante vaso.

Ó genio tutelar de Anquíses fuereLa sierpe, ó númen que el lugar ampara,Enéas fausto augurio de ello infiereY con nuevo fervor dones repara:Dos ovejas, segun usanza, hiere,Dos cerdos, dos novillos ante el ara,Novillos de negral cerviz; al pasoQue néctar liba en espumante vaso.

Con esto de las lóbregas regionesSalvos los manes de su padre evoca;Y, todos imitando sus acciones,Hace cada uno lo que hacer le toca:Quién acude al altar con oblaciones,Ó en órden á la lumbre ollas coloca;Quién en la hierba víctimas destriza,Quién tuesta entrañas ó la llama atiza.

Con esto de las lóbregas regionesSalvos los manes de su padre evoca;Y, todos imitando sus acciones,Hace cada uno lo que hacer le toca:Quién acude al altar con oblaciones,Ó en órden á la lumbre ollas coloca;Quién en la hierba víctimas destriza,Quién tuesta entrañas ó la llama atiza.

Con esto de las lóbregas regionesSalvos los manes de su padre evoca;Y, todos imitando sus acciones,Hace cada uno lo que hacer le toca:Quién acude al altar con oblaciones,Ó en órden á la lumbre ollas coloca;Quién en la hierba víctimas destriza,Quién tuesta entrañas ó la llama atiza.

Ya los caballos de Faeton lozanosTraen sereno el deseado dia:Con el nombre de Acéstes, montes, llanosEl anuncio feliz corrido habia;Y así acuden los pueblos comarcanosEn tropel rebosante de alegría,Ya á ver los espectáculos propuestos,Ya el prez tambien á disputar dispuestos.

Ya los caballos de Faeton lozanosTraen sereno el deseado dia:Con el nombre de Acéstes, montes, llanosEl anuncio feliz corrido habia;Y así acuden los pueblos comarcanosEn tropel rebosante de alegría,Ya á ver los espectáculos propuestos,Ya el prez tambien á disputar dispuestos.

Ya los caballos de Faeton lozanosTraen sereno el deseado dia:Con el nombre de Acéstes, montes, llanosEl anuncio feliz corrido habia;Y así acuden los pueblos comarcanosEn tropel rebosante de alegría,Ya á ver los espectáculos propuestos,Ya el prez tambien á disputar dispuestos.

En medio el circo iluminó la auroraCopia de premios á los ojos grata;El verde ramo y palma triunfadora,Preciado honor del que mejor combata:Y armas, trípodes, vestes que decoraPurpúreo ardor, talentos de oro y plata;Y de alto sitio súbito la trompaManda sonando que la lid se rompa.

En medio el circo iluminó la auroraCopia de premios á los ojos grata;El verde ramo y palma triunfadora,Preciado honor del que mejor combata:Y armas, trípodes, vestes que decoraPurpúreo ardor, talentos de oro y plata;Y de alto sitio súbito la trompaManda sonando que la lid se rompa.

En medio el circo iluminó la auroraCopia de premios á los ojos grata;El verde ramo y palma triunfadora,Preciado honor del que mejor combata:Y armas, trípodes, vestes que decoraPurpúreo ardor, talentos de oro y plata;Y de alto sitio súbito la trompaManda sonando que la lid se rompa.

Y á par la rompen con igual arreoCuatro naves selectas en la armada:Con remeros briosos, por MnesteoVa la rápida Priste gobernada(Mnesteo, á quien despues ítalo veo,Del cual, ¡oh Memio! descender te agrada):Guias toma á su cargo la Quimera,Que ciudad, más que nave, se creyera:

Y á par la rompen con igual arreoCuatro naves selectas en la armada:Con remeros briosos, por MnesteoVa la rápida Priste gobernada(Mnesteo, á quien despues ítalo veo,Del cual, ¡oh Memio! descender te agrada):Guias toma á su cargo la Quimera,Que ciudad, más que nave, se creyera:

Y á par la rompen con igual arreoCuatro naves selectas en la armada:Con remeros briosos, por MnesteoVa la rápida Priste gobernada(Mnesteo, á quien despues ítalo veo,Del cual, ¡oh Memio! descender te agrada):Guias toma á su cargo la Quimera,Que ciudad, más que nave, se creyera:

En triple órden de remos á ésta mueveCon gran vigor la juventud troyana:Sergesto generoso (á quien le debeLa gente Sergia su renombre ufana)El gran Centauro á dirigir se atreve:Cloanto (á quien por tronco la romanaFamilia de Cluento reconoce)La Scila azul turquí monta veloce.

En triple órden de remos á ésta mueveCon gran vigor la juventud troyana:Sergesto generoso (á quien le debeLa gente Sergia su renombre ufana)El gran Centauro á dirigir se atreve:Cloanto (á quien por tronco la romanaFamilia de Cluento reconoce)La Scila azul turquí monta veloce.

En triple órden de remos á ésta mueveCon gran vigor la juventud troyana:Sergesto generoso (á quien le debeLa gente Sergia su renombre ufana)El gran Centauro á dirigir se atreve:Cloanto (á quien por tronco la romanaFamilia de Cluento reconoce)La Scila azul turquí monta veloce.

Hay distante en el mar un risco, enfrenteDe las riberas que la espuma baña:Cuando el Cielo se entolda, el mar furenteConcentra allí su bramadora saña:Mas á erguirse el peñon torna imponenteCuando duerme la líquida campaña,Y da en flanco espacioso al ágil mergoPara enjugarse al sol plácido albergo.

Hay distante en el mar un risco, enfrenteDe las riberas que la espuma baña:Cuando el Cielo se entolda, el mar furenteConcentra allí su bramadora saña:Mas á erguirse el peñon torna imponenteCuando duerme la líquida campaña,Y da en flanco espacioso al ágil mergoPara enjugarse al sol plácido albergo.

Hay distante en el mar un risco, enfrenteDe las riberas que la espuma baña:Cuando el Cielo se entolda, el mar furenteConcentra allí su bramadora saña:Mas á erguirse el peñon torna imponenteCuando duerme la líquida campaña,Y da en flanco espacioso al ágil mergoPara enjugarse al sol plácido albergo.

Allí una meta de frondosa encinaEnéas pone, á donde el nauta vayaA doblar la carrera, y si lo atina,En bajel vencedor torne á la playa.La suerte á los caudillos determinaPuesto; cada uno en alta popa rayaPor la vestida púrpura y el oro,Y á lo léjos esplende su tesoro.

Allí una meta de frondosa encinaEnéas pone, á donde el nauta vayaA doblar la carrera, y si lo atina,En bajel vencedor torne á la playa.La suerte á los caudillos determinaPuesto; cada uno en alta popa rayaPor la vestida púrpura y el oro,Y á lo léjos esplende su tesoro.

Allí una meta de frondosa encinaEnéas pone, á donde el nauta vayaA doblar la carrera, y si lo atina,En bajel vencedor torne á la playa.La suerte á los caudillos determinaPuesto; cada uno en alta popa rayaPor la vestida púrpura y el oro,Y á lo léjos esplende su tesoro.

Bañados con aceite relucienteLas desnudas espaldas, y ceñidosCon ramaje de álamo la frente,Al banco acuden los demas, fornidos;Y, la mano en los remos impaciente,Y atentos al anuncio los oidos,Codicia de loor, sed de combateLes hinche el corazon, que duda y late.

Bañados con aceite relucienteLas desnudas espaldas, y ceñidosCon ramaje de álamo la frente,Al banco acuden los demas, fornidos;Y, la mano en los remos impaciente,Y atentos al anuncio los oidos,Codicia de loor, sed de combateLes hinche el corazon, que duda y late.

Bañados con aceite relucienteLas desnudas espaldas, y ceñidosCon ramaje de álamo la frente,Al banco acuden los demas, fornidos;Y, la mano en los remos impaciente,Y atentos al anuncio los oidos,Codicia de loor, sed de combateLes hinche el corazon, que duda y late.

El clarin resonó; y en un momentoTodos del puesto arrancan á porfía:Retiembla el mar, retumba el firmamentoCon el náutico estruendo y gritería:Abren los brazos al batir violentoSurcos iguales y espumosa via,Y á un tiempo remos y tridentes prorasLas aguas por doquier rompen sonoras.

El clarin resonó; y en un momentoTodos del puesto arrancan á porfía:Retiembla el mar, retumba el firmamentoCon el náutico estruendo y gritería:Abren los brazos al batir violentoSurcos iguales y espumosa via,Y á un tiempo remos y tridentes prorasLas aguas por doquier rompen sonoras.

El clarin resonó; y en un momentoTodos del puesto arrancan á porfía:Retiembla el mar, retumba el firmamentoCon el náutico estruendo y gritería:Abren los brazos al batir violentoSurcos iguales y espumosa via,Y á un tiempo remos y tridentes prorasLas aguas por doquier rompen sonoras.

No en el estadio así se precipitaCarro de dos corceles que se arrojaLa palma á arrebatar, ni tal se agitaEl conductor que la tardanza enoja;El cual el volador tiro concitaSacudiendo sobre él la brida floja;Blande el azote, y á blandirlo atento,Parece, de encorvado, ir por el viento.

No en el estadio así se precipitaCarro de dos corceles que se arrojaLa palma á arrebatar, ni tal se agitaEl conductor que la tardanza enoja;El cual el volador tiro concitaSacudiendo sobre él la brida floja;Blande el azote, y á blandirlo atento,Parece, de encorvado, ir por el viento.

No en el estadio así se precipitaCarro de dos corceles que se arrojaLa palma á arrebatar, ni tal se agitaEl conductor que la tardanza enoja;El cual el volador tiro concitaSacudiendo sobre él la brida floja;Blande el azote, y á blandirlo atento,Parece, de encorvado, ir por el viento.

Clamores suenan por el bosque umbríoDe grupos en el triunfo interesados;Vuelve herida la playa el vocerío,Y le vuelven en ecos los collados.Entre gente y rumor Gias con bríoHendió el primero los salobres vados;Cloanto á par, mejor en remos, viene,Bien que el peso la nave le detiene.

Clamores suenan por el bosque umbríoDe grupos en el triunfo interesados;Vuelve herida la playa el vocerío,Y le vuelven en ecos los collados.Entre gente y rumor Gias con bríoHendió el primero los salobres vados;Cloanto á par, mejor en remos, viene,Bien que el peso la nave le detiene.

Clamores suenan por el bosque umbríoDe grupos en el triunfo interesados;Vuelve herida la playa el vocerío,Y le vuelven en ecos los collados.Entre gente y rumor Gias con bríoHendió el primero los salobres vados;Cloanto á par, mejor en remos, viene,Bien que el peso la nave le detiene.

Priste y Centauro en pos á una se lanzan,Y cada cual adelantarse espera:Alternativamente ora se alcanzanCuando alguna tomó la delantera;Ora las proas ateniendo, avanzanCon larga quilla en rápida carrera;Ya al escollo llegando iban, en suma,Resuelto el ponto en albicante espuma.

Priste y Centauro en pos á una se lanzan,Y cada cual adelantarse espera:Alternativamente ora se alcanzanCuando alguna tomó la delantera;Ora las proas ateniendo, avanzanCon larga quilla en rápida carrera;Ya al escollo llegando iban, en suma,Resuelto el ponto en albicante espuma.

Priste y Centauro en pos á una se lanzan,Y cada cual adelantarse espera:Alternativamente ora se alcanzanCuando alguna tomó la delantera;Ora las proas ateniendo, avanzanCon larga quilla en rápida carrera;Ya al escollo llegando iban, en suma,Resuelto el ponto en albicante espuma.

Hé aquí entre todos victorioso GiasA su piloto reprendiendo, exclama:«¿Por qué á derecha desviar porfías?Torna, Menétes, do el honor nos llama:Las otras por el mar rueden baldías;Nuestra nave el peñon deja que lama!»Tal dice; mas temiendo ímpio bajíoTuerce hácia el mar Menétes el navío.

Hé aquí entre todos victorioso GiasA su piloto reprendiendo, exclama:«¿Por qué á derecha desviar porfías?Torna, Menétes, do el honor nos llama:Las otras por el mar rueden baldías;Nuestra nave el peñon deja que lama!»Tal dice; mas temiendo ímpio bajíoTuerce hácia el mar Menétes el navío.

Hé aquí entre todos victorioso GiasA su piloto reprendiendo, exclama:«¿Por qué á derecha desviar porfías?Torna, Menétes, do el honor nos llama:Las otras por el mar rueden baldías;Nuestra nave el peñon deja que lama!»Tal dice; mas temiendo ímpio bajíoTuerce hácia el mar Menétes el navío.

Y otra vez Gias con furor le intima:«Torna, Menétes, á la izquierda!» En estoSiente á Cloanto que le viene encimaY á ganarle de mano acude presto:Ya á las rocas sonantes se aproximaEntre ellas y él lanzándose interpuesto,Y á ambos atras dejándolos de pronto,En bajel triunfador boga en el ponto.

Y otra vez Gias con furor le intima:«Torna, Menétes, á la izquierda!» En estoSiente á Cloanto que le viene encimaY á ganarle de mano acude presto:Ya á las rocas sonantes se aproximaEntre ellas y él lanzándose interpuesto,Y á ambos atras dejándolos de pronto,En bajel triunfador boga en el ponto.

Y otra vez Gias con furor le intima:«Torna, Menétes, á la izquierda!» En estoSiente á Cloanto que le viene encimaY á ganarle de mano acude presto:Ya á las rocas sonantes se aproximaEntre ellas y él lanzándose interpuesto,Y á ambos atras dejándolos de pronto,En bajel triunfador boga en el ponto.

Al mancebo en la faz saltóle el lloro,Y hasta los huesos le mordió la ira:Ni oye la voz del personal decoroNi de los suyos la salud ya mira;Mas de alta popa al piélago sonoroBrusco á Menétes de cabeza tira;Y activo en su lugar, exhorta, empeña,Y, rigiendo el timon, va hácia la peña.

Al mancebo en la faz saltóle el lloro,Y hasta los huesos le mordió la ira:Ni oye la voz del personal decoroNi de los suyos la salud ya mira;Mas de alta popa al piélago sonoroBrusco á Menétes de cabeza tira;Y activo en su lugar, exhorta, empeña,Y, rigiendo el timon, va hácia la peña.

Al mancebo en la faz saltóle el lloro,Y hasta los huesos le mordió la ira:Ni oye la voz del personal decoroNi de los suyos la salud ya mira;Mas de alta popa al piélago sonoroBrusco á Menétes de cabeza tira;Y activo en su lugar, exhorta, empeña,Y, rigiendo el timon, va hácia la peña.

Menétes, de los años abatido,Salir apénas del abismo pudo;Y sacudiendo el húmedo vestidoTrepa á secarse en el peñon desnudo.Rió la juventud cuando le vidoHundirse de cabeza al golpe rudo;Bregar luégo, y despues que brega y nada,Revesar la onda que tragó salada.

Menétes, de los años abatido,Salir apénas del abismo pudo;Y sacudiendo el húmedo vestidoTrepa á secarse en el peñon desnudo.Rió la juventud cuando le vidoHundirse de cabeza al golpe rudo;Bregar luégo, y despues que brega y nada,Revesar la onda que tragó salada.

Menétes, de los años abatido,Salir apénas del abismo pudo;Y sacudiendo el húmedo vestidoTrepa á secarse en el peñon desnudo.Rió la juventud cuando le vidoHundirse de cabeza al golpe rudo;Bregar luégo, y despues que brega y nada,Revesar la onda que tragó salada.

Viendo á Gias, Mnesteo la esperanzaCobra de rebasarle. Al par rebosaSergesto en ella, y, el primero, alanzaSu nave hácia el peñasco presurosa:Esta, mitad á su rival se avanza,Mitad la Priste su costado acosa;Y en fuerza del peligro y del deseo,Recorriendo el bajel habló Mnesteo:

Viendo á Gias, Mnesteo la esperanzaCobra de rebasarle. Al par rebosaSergesto en ella, y, el primero, alanzaSu nave hácia el peñasco presurosa:Esta, mitad á su rival se avanza,Mitad la Priste su costado acosa;Y en fuerza del peligro y del deseo,Recorriendo el bajel habló Mnesteo:

Viendo á Gias, Mnesteo la esperanzaCobra de rebasarle. Al par rebosaSergesto en ella, y, el primero, alanzaSu nave hácia el peñasco presurosa:Esta, mitad á su rival se avanza,Mitad la Priste su costado acosa;Y en fuerza del peligro y del deseo,Recorriendo el bajel habló Mnesteo:

«Soldados de Héctor, que la patria miaMiró á mi lado en la final pelea!Como en las sirtes gétulas fué un dia,En este lance vuestro aliento sea;Cual ya en el jonio mar, vuestra osadía,O en las rápidas ondas de Malea.Ni aspiro á ser primero. ¡Oh, si pudiese ...No; á quien lo dió Neptuno, el triunfo es de ése!

«Soldados de Héctor, que la patria miaMiró á mi lado en la final pelea!Como en las sirtes gétulas fué un dia,En este lance vuestro aliento sea;Cual ya en el jonio mar, vuestra osadía,O en las rápidas ondas de Malea.Ni aspiro á ser primero. ¡Oh, si pudiese ...No; á quien lo dió Neptuno, el triunfo es de ése!

«Soldados de Héctor, que la patria miaMiró á mi lado en la final pelea!Como en las sirtes gétulas fué un dia,En este lance vuestro aliento sea;Cual ya en el jonio mar, vuestra osadía,O en las rápidas ondas de Malea.Ni aspiro á ser primero. ¡Oh, si pudiese ...No; á quien lo dió Neptuno, el triunfo es de ése!

»Mas no el pudor postreros ir consiente;Lo que honor manda, compañeros, pido.»Calla; saca, á su voz, vigor su gente;Cruje la popa al golpe repetido;Huye la mar; anhélito frecuenteBrotan las secas fauces con sonido;Los cuerpos dobla agitacion extraña,Y abundante sudor sus miembros baña.

»Mas no el pudor postreros ir consiente;Lo que honor manda, compañeros, pido.»Calla; saca, á su voz, vigor su gente;Cruje la popa al golpe repetido;Huye la mar; anhélito frecuenteBrotan las secas fauces con sonido;Los cuerpos dobla agitacion extraña,Y abundante sudor sus miembros baña.

»Mas no el pudor postreros ir consiente;Lo que honor manda, compañeros, pido.»Calla; saca, á su voz, vigor su gente;Cruje la popa al golpe repetido;Huye la mar; anhélito frecuenteBrotan las secas fauces con sonido;Los cuerpos dobla agitacion extraña,Y abundante sudor sus miembros baña.

Hé aquí vencer les dió súbito caso;Y fué así que forzando espacio estrecho,Metió Sergesto el imprudente vasoEntre las peñas á encallar derecho:La roca retembló con el fracaso;Se oyó el remo crujir cuasi deshechoEn puntas de coral, do sin defensaEntró la proa y se aferró suspensa.

Hé aquí vencer les dió súbito caso;Y fué así que forzando espacio estrecho,Metió Sergesto el imprudente vasoEntre las peñas á encallar derecho:La roca retembló con el fracaso;Se oyó el remo crujir cuasi deshechoEn puntas de coral, do sin defensaEntró la proa y se aferró suspensa.

Hé aquí vencer les dió súbito caso;Y fué así que forzando espacio estrecho,Metió Sergesto el imprudente vasoEntre las peñas á encallar derecho:La roca retembló con el fracaso;Se oyó el remo crujir cuasi deshechoEn puntas de coral, do sin defensaEntró la proa y se aferró suspensa.

Los marinos con alto clamoreoHacen si al pronto yertos, de ferradosChuzos y picas oportuno empleoPor desclavar los remos quebrantados.Gozoso en tanto, á buen remar, Mnesteo,Propicios ya los vientos y los hados,Tiende el rumbo á do el piélago declina,Y raudo y libre por el mar camina.

Los marinos con alto clamoreoHacen si al pronto yertos, de ferradosChuzos y picas oportuno empleoPor desclavar los remos quebrantados.Gozoso en tanto, á buen remar, Mnesteo,Propicios ya los vientos y los hados,Tiende el rumbo á do el piélago declina,Y raudo y libre por el mar camina.

Los marinos con alto clamoreoHacen si al pronto yertos, de ferradosChuzos y picas oportuno empleoPor desclavar los remos quebrantados.Gozoso en tanto, á buen remar, Mnesteo,Propicios ya los vientos y los hados,Tiende el rumbo á do el piélago declina,Y raudo y libre por el mar camina.

Cual vuela por el campo, alborotadaCon el pavor de súbito estallido,La paloma que tiene en la albarradaSu dulce imperio y su amoroso nido;Bate sobre su rústica moradaLas plumas, al salir, con recio ruido,Y despues remontándose en el cieloLas alas tiende en silencioso vuelo:

Cual vuela por el campo, alborotadaCon el pavor de súbito estallido,La paloma que tiene en la albarradaSu dulce imperio y su amoroso nido;Bate sobre su rústica moradaLas plumas, al salir, con recio ruido,Y despues remontándose en el cieloLas alas tiende en silencioso vuelo:

Cual vuela por el campo, alborotadaCon el pavor de súbito estallido,La paloma que tiene en la albarradaSu dulce imperio y su amoroso nido;Bate sobre su rústica moradaLas plumas, al salir, con recio ruido,Y despues remontándose en el cieloLas alas tiende en silencioso vuelo:

Así la Priste, que fatiga tantaTomaba forcejando la postrera,Con ímpetu espontáneo se levantaY huyendo por las ondas va ligera.Lo primero, á Sergesto se adelantaCon su nave entre escollos prisionera,Y allí haciendo le deja vanos votosE ideando volar con remos rotos.

Así la Priste, que fatiga tantaTomaba forcejando la postrera,Con ímpetu espontáneo se levantaY huyendo por las ondas va ligera.Lo primero, á Sergesto se adelantaCon su nave entre escollos prisionera,Y allí haciendo le deja vanos votosE ideando volar con remos rotos.

Así la Priste, que fatiga tantaTomaba forcejando la postrera,Con ímpetu espontáneo se levantaY huyendo por las ondas va ligera.Lo primero, á Sergesto se adelantaCon su nave entre escollos prisionera,Y allí haciendo le deja vanos votosE ideando volar con remos rotos.

Tras Gias sigue, y á su nao pujante,Falta ya de piloto, desafía:Vence; sólo Cloanto va delante;Y vuela en pos, creciendo su osadía:Redóblase la grita estimulanteDe los espectadores, que á porfíaRoncos aplauden su feliz carrera,Y los ecos en torno hinchen la esfera.

Tras Gias sigue, y á su nao pujante,Falta ya de piloto, desafía:Vence; sólo Cloanto va delante;Y vuela en pos, creciendo su osadía:Redóblase la grita estimulanteDe los espectadores, que á porfíaRoncos aplauden su feliz carrera,Y los ecos en torno hinchen la esfera.

Tras Gias sigue, y á su nao pujante,Falta ya de piloto, desafía:Vence; sólo Cloanto va delante;Y vuela en pos, creciendo su osadía:Redóblase la grita estimulanteDe los espectadores, que á porfíaRoncos aplauden su feliz carrera,Y los ecos en torno hinchen la esfera.

Los unos, que triunfantes se creyeran,Ya en riesgo el triunfo, coronarlo ansían:Incompleto, la palma no quisieran;Completo, por la palma moririan:Los otros eso mismo osan y esperan;Porque triunfando van, triunfar confían,Y pudieran juntándose ambas prorasPartir el premio á un tiempo vencedoras.

Los unos, que triunfantes se creyeran,Ya en riesgo el triunfo, coronarlo ansían:Incompleto, la palma no quisieran;Completo, por la palma moririan:Los otros eso mismo osan y esperan;Porque triunfando van, triunfar confían,Y pudieran juntándose ambas prorasPartir el premio á un tiempo vencedoras.

Los unos, que triunfantes se creyeran,Ya en riesgo el triunfo, coronarlo ansían:Incompleto, la palma no quisieran;Completo, por la palma moririan:Los otros eso mismo osan y esperan;Porque triunfando van, triunfar confían,Y pudieran juntándose ambas prorasPartir el premio á un tiempo vencedoras.

Mas á orar atinó de esta maneraCloanto, ambas las manos extendiendo:«¡Oh Númenes que el piélago venera,Cuyos dominios con mi nave hiendo!Si el triunfo me cumplís, en la riberaUn blanco toro en vuestro honor ofrendo;Tiraré sus entrañas á estos mares,Y néctar bañará vuestros altares.»

Mas á orar atinó de esta maneraCloanto, ambas las manos extendiendo:«¡Oh Númenes que el piélago venera,Cuyos dominios con mi nave hiendo!Si el triunfo me cumplís, en la riberaUn blanco toro en vuestro honor ofrendo;Tiraré sus entrañas á estos mares,Y néctar bañará vuestros altares.»

Mas á orar atinó de esta maneraCloanto, ambas las manos extendiendo:«¡Oh Númenes que el piélago venera,Cuyos dominios con mi nave hiendo!Si el triunfo me cumplís, en la riberaUn blanco toro en vuestro honor ofrendo;Tiraré sus entrañas á estos mares,Y néctar bañará vuestros altares.»

Dijo; y á par oyó de Forco ancianoLa vírgen Panopea sus acentos;Y el coro de Nereidas soberanoCondolióse en sus huecos aposentos:Movió la nao Portumno con su mano,Y fugaz como soplo de los vientos,Y no ménos veloz que alada flecha,El hondo puerto penetró derecha.

Dijo; y á par oyó de Forco ancianoLa vírgen Panopea sus acentos;Y el coro de Nereidas soberanoCondolióse en sus huecos aposentos:Movió la nao Portumno con su mano,Y fugaz como soplo de los vientos,Y no ménos veloz que alada flecha,El hondo puerto penetró derecha.

Dijo; y á par oyó de Forco ancianoLa vírgen Panopea sus acentos;Y el coro de Nereidas soberanoCondolióse en sus huecos aposentos:Movió la nao Portumno con su mano,Y fugaz como soplo de los vientos,Y no ménos veloz que alada flecha,El hondo puerto penetró derecha.


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