»Mas mi padre con plácida alegríaEl rostro augusto eleva; ambas las manosTiende, y al cielo esta plegaria envía:«¡Omnipotente Júpiter, si humanos»Ruegos te mueven á clemencia pia,»Una mirada compasiva dános!»Si merecemos proteccion, propicio»Sénos, y sella el venturoso auspicio.»
»Mas mi padre con plácida alegríaEl rostro augusto eleva; ambas las manosTiende, y al cielo esta plegaria envía:«¡Omnipotente Júpiter, si humanos»Ruegos te mueven á clemencia pia,»Una mirada compasiva dános!»Si merecemos proteccion, propicio»Sénos, y sella el venturoso auspicio.»
»Mas mi padre con plácida alegríaEl rostro augusto eleva; ambas las manosTiende, y al cielo esta plegaria envía:«¡Omnipotente Júpiter, si humanos»Ruegos te mueven á clemencia pia,»Una mirada compasiva dános!»Si merecemos proteccion, propicio»Sénos, y sella el venturoso auspicio.»
»Á estas voces en súbita estampidaTronó á la izquierda; y por el vago cieloRápida estrella de esplendor vestidaHendió á la noche el nebuloso velo:Llegaba hácia nosotros, cuando al Ida,Alumbrando el camino, tuerce el vuelo;Su luengo sulco blanda luz señala,Y humo sulfúreo al esconderse exhala.
»Á estas voces en súbita estampidaTronó á la izquierda; y por el vago cieloRápida estrella de esplendor vestidaHendió á la noche el nebuloso velo:Llegaba hácia nosotros, cuando al Ida,Alumbrando el camino, tuerce el vuelo;Su luengo sulco blanda luz señala,Y humo sulfúreo al esconderse exhala.
»Á estas voces en súbita estampidaTronó á la izquierda; y por el vago cieloRápida estrella de esplendor vestidaHendió á la noche el nebuloso velo:Llegaba hácia nosotros, cuando al Ida,Alumbrando el camino, tuerce el vuelo;Su luengo sulco blanda luz señala,Y humo sulfúreo al esconderse exhala.
»Convéncese mi padre, se levanta,Da gracias á los Númenes, y adoraLa luz divina. «Gobernad mi planta,»Dice: «no más suscitaré demora.—»Y ¡oh patrios Dioses! vuestra mano santa»Reconozco que á Troya cubre ahora:»¡Mi familia guardad, guardad mi nieto!»Partamos, hijo; la Deidad respeto.»
»Convéncese mi padre, se levanta,Da gracias á los Númenes, y adoraLa luz divina. «Gobernad mi planta,»Dice: «no más suscitaré demora.—»Y ¡oh patrios Dioses! vuestra mano santa»Reconozco que á Troya cubre ahora:»¡Mi familia guardad, guardad mi nieto!»Partamos, hijo; la Deidad respeto.»
»Convéncese mi padre, se levanta,Da gracias á los Númenes, y adoraLa luz divina. «Gobernad mi planta,»Dice: «no más suscitaré demora.—»Y ¡oh patrios Dioses! vuestra mano santa»Reconozco que á Troya cubre ahora:»¡Mi familia guardad, guardad mi nieto!»Partamos, hijo; la Deidad respeto.»
»Mas ya el calor sofoca; ya se escuchaMás y más cerca el fuego turbulentoQue con los muros y edificios luchaSu furor avivando y movimiento.«Sube en mis hombros, padre: á fe que mucha»No ha de serles la carga: en todo evento,»Uno sea el peligro á entrambos; una,»O piadosa ó adversa, la fortuna.
»Mas ya el calor sofoca; ya se escuchaMás y más cerca el fuego turbulentoQue con los muros y edificios luchaSu furor avivando y movimiento.«Sube en mis hombros, padre: á fe que mucha»No ha de serles la carga: en todo evento,»Uno sea el peligro á entrambos; una,»O piadosa ó adversa, la fortuna.
»Mas ya el calor sofoca; ya se escuchaMás y más cerca el fuego turbulentoQue con los muros y edificios luchaSu furor avivando y movimiento.«Sube en mis hombros, padre: á fe que mucha»No ha de serles la carga: en todo evento,»Uno sea el peligro á entrambos; una,»O piadosa ó adversa, la fortuna.
»Ascanio venga de su padre al lado;»Tú, Creusa, seguir mis huellas cuida;»Y todos en los ánimos grabado»Tened lo que os encargo en esta huida:»Bien sabeis, servidores, de un collado»Que está de la ciudad á la salida,»Do de Céres ruinoso un templo antiguo»A un vetusto cipres yace contiguo:
»Ascanio venga de su padre al lado;»Tú, Creusa, seguir mis huellas cuida;»Y todos en los ánimos grabado»Tened lo que os encargo en esta huida:»Bien sabeis, servidores, de un collado»Que está de la ciudad á la salida,»Do de Céres ruinoso un templo antiguo»A un vetusto cipres yace contiguo:
»Ascanio venga de su padre al lado;»Tú, Creusa, seguir mis huellas cuida;»Y todos en los ánimos grabado»Tened lo que os encargo en esta huida:»Bien sabeis, servidores, de un collado»Que está de la ciudad á la salida,»Do de Céres ruinoso un templo antiguo»A un vetusto cipres yace contiguo:
»Cipres que nuestros padres reverentes»Honraron siempre en sus felices dias;—»Allí nos juntaremos, diligentes»Sendereando por diversas vias.—»Toma, ¡oh padre! los Dioses: yo de ardientes»Refriegas salgo; si las manos mias»Pusiese en ellos, en corriente clara»No lustradas aún, los profanara.»
»Cipres que nuestros padres reverentes»Honraron siempre en sus felices dias;—»Allí nos juntaremos, diligentes»Sendereando por diversas vias.—»Toma, ¡oh padre! los Dioses: yo de ardientes»Refriegas salgo; si las manos mias»Pusiese en ellos, en corriente clara»No lustradas aún, los profanara.»
»Cipres que nuestros padres reverentes»Honraron siempre en sus felices dias;—»Allí nos juntaremos, diligentes»Sendereando por diversas vias.—»Toma, ¡oh padre! los Dioses: yo de ardientes»Refriegas salgo; si las manos mias»Pusiese en ellos, en corriente clara»No lustradas aún, los profanara.»
»Callo; y encima del comun vestido,Con una piel bermeja leoninaLos anchos hombros encubrirme cuido,Y al grato peso mi cerviz se inclina.El tierno Ascanio, de mi mano asido,Conmigo á paso desigual camina:Quedóse atras mi esposa: opaca nieblaEn torno nuestro los espacios puebla.
»Callo; y encima del comun vestido,Con una piel bermeja leoninaLos anchos hombros encubrirme cuido,Y al grato peso mi cerviz se inclina.El tierno Ascanio, de mi mano asido,Conmigo á paso desigual camina:Quedóse atras mi esposa: opaca nieblaEn torno nuestro los espacios puebla.
»Callo; y encima del comun vestido,Con una piel bermeja leoninaLos anchos hombros encubrirme cuido,Y al grato peso mi cerviz se inclina.El tierno Ascanio, de mi mano asido,Conmigo á paso desigual camina:Quedóse atras mi esposa: opaca nieblaEn torno nuestro los espacios puebla.
»Mas yo que en la ciudad momentos ántesNo temí de la lid el alto estruendo,No las armas, no griegos batallantesRemolinados en tropel horrendo,Ahora al sonar las auras oscilantes,Al más leve rüido me suspendo,No temeroso por la vida mia,Sí por mi dulce carga y compañía.
»Mas yo que en la ciudad momentos ántesNo temí de la lid el alto estruendo,No las armas, no griegos batallantesRemolinados en tropel horrendo,Ahora al sonar las auras oscilantes,Al más leve rüido me suspendo,No temeroso por la vida mia,Sí por mi dulce carga y compañía.
»Mas yo que en la ciudad momentos ántesNo temí de la lid el alto estruendo,No las armas, no griegos batallantesRemolinados en tropel horrendo,Ahora al sonar las auras oscilantes,Al más leve rüido me suspendo,No temeroso por la vida mia,Sí por mi dulce carga y compañía.
»Parecíame ya llegar seguroAl deseado fin, cuando repenteCual de veloces piés que el suelo duroBatiesen, sordo estrépito se siente;Y mi padre mirando de lo oscuro,«Hijo,» dice, «huye, hijo; asoma gente:Desvía; el temeroso centelleoDe las rodelas y corazas veo.»
»Parecíame ya llegar seguroAl deseado fin, cuando repenteCual de veloces piés que el suelo duroBatiesen, sordo estrépito se siente;Y mi padre mirando de lo oscuro,«Hijo,» dice, «huye, hijo; asoma gente:Desvía; el temeroso centelleoDe las rodelas y corazas veo.»
»Parecíame ya llegar seguroAl deseado fin, cuando repenteCual de veloces piés que el suelo duroBatiesen, sordo estrépito se siente;Y mi padre mirando de lo oscuro,«Hijo,» dice, «huye, hijo; asoma gente:Desvía; el temeroso centelleoDe las rodelas y corazas veo.»
»¡Ah! en tanto que mi pié medroso excusaPor ignoradas vueltas el camino,No sé qué ínvido Dios mi ya confusaRazon de lleno á desquiciarme vino:No supe más qué fué de mi Creusa;Si la detuvo mi cruel destino,Si erró la via, ó se sentó cansada;—De entónces más, á mi clamor negada.
»¡Ah! en tanto que mi pié medroso excusaPor ignoradas vueltas el camino,No sé qué ínvido Dios mi ya confusaRazon de lleno á desquiciarme vino:No supe más qué fué de mi Creusa;Si la detuvo mi cruel destino,Si erró la via, ó se sentó cansada;—De entónces más, á mi clamor negada.
»¡Ah! en tanto que mi pié medroso excusaPor ignoradas vueltas el camino,No sé qué ínvido Dios mi ya confusaRazon de lleno á desquiciarme vino:No supe más qué fué de mi Creusa;Si la detuvo mi cruel destino,Si erró la via, ó se sentó cansada;—De entónces más, á mi clamor negada.
»Ni la eché ménos hasta haber llegadoTodos los mios, con turbada huella,Al templo antiguo y salvador collado:Reunímonos; ¡faltaba sola ella!Faltaba á su hijo, en lágrimas bañado;Faltaba á mí, que en áspera querella,¡Oh entre males tamaños mal supremo!De hombres y Dioses con furor blasfemo.
»Ni la eché ménos hasta haber llegadoTodos los mios, con turbada huella,Al templo antiguo y salvador collado:Reunímonos; ¡faltaba sola ella!Faltaba á su hijo, en lágrimas bañado;Faltaba á mí, que en áspera querella,¡Oh entre males tamaños mal supremo!De hombres y Dioses con furor blasfemo.
»Ni la eché ménos hasta haber llegadoTodos los mios, con turbada huella,Al templo antiguo y salvador collado:Reunímonos; ¡faltaba sola ella!Faltaba á su hijo, en lágrimas bañado;Faltaba á mí, que en áspera querella,¡Oh entre males tamaños mal supremo!De hombres y Dioses con furor blasfemo.
»Hijo, y padre, y penates encomiendo,Puestos y ocultos en profundo valle,A mis amigos: despechado emprendoLa ciudad recorrer hasta que halleLa infelice consorte; y no temiendoVolver á abrirme entre enemigos calle,Me ciño de la fúlgida armadura,Y entrégome al dolor y á la ventura.
»Hijo, y padre, y penates encomiendo,Puestos y ocultos en profundo valle,A mis amigos: despechado emprendoLa ciudad recorrer hasta que halleLa infelice consorte; y no temiendoVolver á abrirme entre enemigos calle,Me ciño de la fúlgida armadura,Y entrégome al dolor y á la ventura.
»Hijo, y padre, y penates encomiendo,Puestos y ocultos en profundo valle,A mis amigos: despechado emprendoLa ciudad recorrer hasta que halleLa infelice consorte; y no temiendoVolver á abrirme entre enemigos calle,Me ciño de la fúlgida armadura,Y entrégome al dolor y á la ventura.
»Llego primero al murallon oscuro,Puerta y umbral por do pasado habia;Esfuérzome á mirar, y mal seguroSigo por rastros una y otra via.Horror, silencio en el desierto muroSólo hallar pude. Á la morada miaAcudo, por si allá mi compañeraTal vez, tal vez la planta dirigiera.
»Llego primero al murallon oscuro,Puerta y umbral por do pasado habia;Esfuérzome á mirar, y mal seguroSigo por rastros una y otra via.Horror, silencio en el desierto muroSólo hallar pude. Á la morada miaAcudo, por si allá mi compañeraTal vez, tal vez la planta dirigiera.
»Llego primero al murallon oscuro,Puerta y umbral por do pasado habia;Esfuérzome á mirar, y mal seguroSigo por rastros una y otra via.Horror, silencio en el desierto muroSólo hallar pude. Á la morada miaAcudo, por si allá mi compañeraTal vez, tal vez la planta dirigiera.
»Mas de los enemigos mi moradaPresa era ya: la llama devorantePor el Ábrego rápido aventada,Crece, sube, revuélvese ondeante.Enderezo al alcázar, y en la entradaDel sagrario de Juno (en lo restanteAbandonada ya la ciudadela),Hacen Fénix y Ulíses centinela:
»Mas de los enemigos mi moradaPresa era ya: la llama devorantePor el Ábrego rápido aventada,Crece, sube, revuélvese ondeante.Enderezo al alcázar, y en la entradaDel sagrario de Juno (en lo restanteAbandonada ya la ciudadela),Hacen Fénix y Ulíses centinela:
»Mas de los enemigos mi moradaPresa era ya: la llama devorantePor el Ábrego rápido aventada,Crece, sube, revuélvese ondeante.Enderezo al alcázar, y en la entradaDel sagrario de Juno (en lo restanteAbandonada ya la ciudadela),Hacen Fénix y Ulíses centinela:
»De los templos tornados en pavesasCustodian el espléndido tesoro,Vestes sacerdotales, sacras mesas,Macizos vasos de luciente oro.Víanse en torno de las ricas presasNiños sumidos en confuso lloro,Mustias las madres que el dolor embarga,Cautiva muchedumbre en rueda larga.
»De los templos tornados en pavesasCustodian el espléndido tesoro,Vestes sacerdotales, sacras mesas,Macizos vasos de luciente oro.Víanse en torno de las ricas presasNiños sumidos en confuso lloro,Mustias las madres que el dolor embarga,Cautiva muchedumbre en rueda larga.
»De los templos tornados en pavesasCustodian el espléndido tesoro,Vestes sacerdotales, sacras mesas,Macizos vasos de luciente oro.Víanse en torno de las ricas presasNiños sumidos en confuso lloro,Mustias las madres que el dolor embarga,Cautiva muchedumbre en rueda larga.
»Allí sin fruto y por doquier demandoEl bien perdido: una vez y otra al vientoSu nombre doy, los ámbitos llenandoCon la cascada voz de mi lamento.Así por las sombrías calles andoEn su busca con ciego desatiento,Cuando al paso atraviésase y me nombra,Pálido, alto fantasma;—era su sombra.
»Allí sin fruto y por doquier demandoEl bien perdido: una vez y otra al vientoSu nombre doy, los ámbitos llenandoCon la cascada voz de mi lamento.Así por las sombrías calles andoEn su busca con ciego desatiento,Cuando al paso atraviésase y me nombra,Pálido, alto fantasma;—era su sombra.
»Allí sin fruto y por doquier demandoEl bien perdido: una vez y otra al vientoSu nombre doy, los ámbitos llenandoCon la cascada voz de mi lamento.Así por las sombrías calles andoEn su busca con ciego desatiento,Cuando al paso atraviésase y me nombra,Pálido, alto fantasma;—era su sombra.
»Tiémblame el corazon, se me enerizaEl cabello, la sangre se me hiela:Mas ella hablando así me tranquilizaY futuros destinos me revela:«¿Por qué tu corazon se martiriza,»Ó á dó tu loca fantasía vuela?»Templa el furor: no temerario oses»Al imperio oponerte de los Dioses.
»Tiémblame el corazon, se me enerizaEl cabello, la sangre se me hiela:Mas ella hablando así me tranquilizaY futuros destinos me revela:«¿Por qué tu corazon se martiriza,»Ó á dó tu loca fantasía vuela?»Templa el furor: no temerario oses»Al imperio oponerte de los Dioses.
»Tiémblame el corazon, se me enerizaEl cabello, la sangre se me hiela:Mas ella hablando así me tranquilizaY futuros destinos me revela:«¿Por qué tu corazon se martiriza,»Ó á dó tu loca fantasía vuela?»Templa el furor: no temerario oses»Al imperio oponerte de los Dioses.
»Vencer no pienses mi eternal reposo,»No contigo llevarme á otra ribera:»Védaloaquélque todopoderoso»En las sedes olímpicas impera.»Vasto mar que surcar, amado esposo,»Largo destierro que cumplir te espera;»Mucho errarás; empero, finalmente,»Llegarás á las playas de Occidente:
»Vencer no pienses mi eternal reposo,»No contigo llevarme á otra ribera:»Védaloaquélque todopoderoso»En las sedes olímpicas impera.»Vasto mar que surcar, amado esposo,»Largo destierro que cumplir te espera;»Mucho errarás; empero, finalmente,»Llegarás á las playas de Occidente:
»Vencer no pienses mi eternal reposo,»No contigo llevarme á otra ribera:»Védaloaquélque todopoderoso»En las sedes olímpicas impera.»Vasto mar que surcar, amado esposo,»Largo destierro que cumplir te espera;»Mucho errarás; empero, finalmente,»Llegarás á las playas de Occidente:
»A Hesperia, patria de ínclitos varones,»A donde ameno y dilatado ondea»El lidio Tibre, que en besar los dones»De sus fértiles ribas se recrea.»Ancho imperio, magníficos blasones,»Régia consorte encontrarás; ni sea»Mi memoria á tu pecho dolorosa:»Harto has llorado á tu apartada esposa.
»A Hesperia, patria de ínclitos varones,»A donde ameno y dilatado ondea»El lidio Tibre, que en besar los dones»De sus fértiles ribas se recrea.»Ancho imperio, magníficos blasones,»Régia consorte encontrarás; ni sea»Mi memoria á tu pecho dolorosa:»Harto has llorado á tu apartada esposa.
»A Hesperia, patria de ínclitos varones,»A donde ameno y dilatado ondea»El lidio Tibre, que en besar los dones»De sus fértiles ribas se recrea.»Ancho imperio, magníficos blasones,»Régia consorte encontrarás; ni sea»Mi memoria á tu pecho dolorosa:»Harto has llorado á tu apartada esposa.
»Que no á la nuera de la cipria Diva,»La hija del frigio Rey, reduce el hado»A sierva humilde de matrona aquiva:»¡No irá á ver, no, del vencedor airado»Soberbios techos mísera cautiva!»La madre de los Dioses á su lado»Me acoge. ¡Adios! por nuestro Ascanio vela;»¡Amale siempre, y tu dolor consuela!»
»Que no á la nuera de la cipria Diva,»La hija del frigio Rey, reduce el hado»A sierva humilde de matrona aquiva:»¡No irá á ver, no, del vencedor airado»Soberbios techos mísera cautiva!»La madre de los Dioses á su lado»Me acoge. ¡Adios! por nuestro Ascanio vela;»¡Amale siempre, y tu dolor consuela!»
»Que no á la nuera de la cipria Diva,»La hija del frigio Rey, reduce el hado»A sierva humilde de matrona aquiva:»¡No irá á ver, no, del vencedor airado»Soberbios techos mísera cautiva!»La madre de los Dioses á su lado»Me acoge. ¡Adios! por nuestro Ascanio vela;»¡Amale siempre, y tu dolor consuela!»
»Yo que la oia en lágrimas deshecho,Mil cosas fuí á decir, cuando en sombríosCelajes se encubrió. Tres veces le echoAl cuello los amantes brazos mios,Y tres veces, ¡oh pena! los estrechoContra el burlado corazon vacíos,Desvanecida á mi anheloso empeñoCual humo vano ó fábrica de un sueño.
»Yo que la oia en lágrimas deshecho,Mil cosas fuí á decir, cuando en sombríosCelajes se encubrió. Tres veces le echoAl cuello los amantes brazos mios,Y tres veces, ¡oh pena! los estrechoContra el burlado corazon vacíos,Desvanecida á mi anheloso empeñoCual humo vano ó fábrica de un sueño.
»Yo que la oia en lágrimas deshecho,Mil cosas fuí á decir, cuando en sombríosCelajes se encubrió. Tres veces le echoAl cuello los amantes brazos mios,Y tres veces, ¡oh pena! los estrechoContra el burlado corazon vacíos,Desvanecida á mi anheloso empeñoCual humo vano ó fábrica de un sueño.
»La noche terminó con mi porfía,Y torné. Con portátiles haberesNotable multitud llegado habia,Ausente yo, cabe el altar de Céres.Apellídanme todos jefe y guia:«Contigo,» dicen, «á doquier esperes»¡Ay! alejarnos del confin troyano,»Rostro haremos al lóbrego Oceano.»
»La noche terminó con mi porfía,Y torné. Con portátiles haberesNotable multitud llegado habia,Ausente yo, cabe el altar de Céres.Apellídanme todos jefe y guia:«Contigo,» dicen, «á doquier esperes»¡Ay! alejarnos del confin troyano,»Rostro haremos al lóbrego Oceano.»
»La noche terminó con mi porfía,Y torné. Con portátiles haberesNotable multitud llegado habia,Ausente yo, cabe el altar de Céres.Apellídanme todos jefe y guia:«Contigo,» dicen, «á doquier esperes»¡Ay! alejarnos del confin troyano,»Rostro haremos al lóbrego Oceano.»
»Allí varones y hembras, niños, viejos,Y larga y miserable muchedumbre.Y ya anunciaban pálidos reflejosAl sol, del Ida sobre la ardua cumbre.Ocupadas las puertas á lo léjos,Huye de auxilio la postrer vislumbre:Cedo á la suerte: á recibir me inclinoMi padre, y á los montes me encamino.
»Allí varones y hembras, niños, viejos,Y larga y miserable muchedumbre.Y ya anunciaban pálidos reflejosAl sol, del Ida sobre la ardua cumbre.Ocupadas las puertas á lo léjos,Huye de auxilio la postrer vislumbre:Cedo á la suerte: á recibir me inclinoMi padre, y á los montes me encamino.
»Allí varones y hembras, niños, viejos,Y larga y miserable muchedumbre.Y ya anunciaban pálidos reflejosAl sol, del Ida sobre la ardua cumbre.Ocupadas las puertas á lo léjos,Huye de auxilio la postrer vislumbre:Cedo á la suerte: á recibir me inclinoMi padre, y á los montes me encamino.
«Despues que el Cielo la inculpada genteDe Príamo y troyana monarquíaDerribó en tierra, y la ciudad potenteEn círculos de humo perecia;Tambien por alta inspiracion presente,Mas sin saber por dónde el hado guiaO dó hemos de parar, labramos pinosQue á otras playas nos lleven peregrinos.
«Despues que el Cielo la inculpada genteDe Príamo y troyana monarquíaDerribó en tierra, y la ciudad potenteEn círculos de humo perecia;Tambien por alta inspiracion presente,Mas sin saber por dónde el hado guiaO dó hemos de parar, labramos pinosQue á otras playas nos lleven peregrinos.
«Despues que el Cielo la inculpada genteDe Príamo y troyana monarquíaDerribó en tierra, y la ciudad potenteEn círculos de humo perecia;Tambien por alta inspiracion presente,Mas sin saber por dónde el hado guiaO dó hemos de parar, labramos pinosQue á otras playas nos lleven peregrinos.
»Éramos cabe Antandro congregadosAl pié de Ida, y no bien pintó el estío,Manda mi padre en brazos de los hadosSoltar velas del viento al albedrío.Con llanto el puerto dejo, y los amadosCampos do Troya fué; y á la onda fioMi pueblo, y prole, y Dioses tutelares,Y empiézome á engolfar en altos mares.
»Éramos cabe Antandro congregadosAl pié de Ida, y no bien pintó el estío,Manda mi padre en brazos de los hadosSoltar velas del viento al albedrío.Con llanto el puerto dejo, y los amadosCampos do Troya fué; y á la onda fioMi pueblo, y prole, y Dioses tutelares,Y empiézome á engolfar en altos mares.
»Éramos cabe Antandro congregadosAl pié de Ida, y no bien pintó el estío,Manda mi padre en brazos de los hadosSoltar velas del viento al albedrío.Con llanto el puerto dejo, y los amadosCampos do Troya fué; y á la onda fioMi pueblo, y prole, y Dioses tutelares,Y empiézome á engolfar en altos mares.
»Cae por allá un país que Marte amparaY el austero Licurgo rigió un dia;Extensas tierras son que el Trace ara,A quien ley de hospedaje nos unia;Y viéronse sus Dioses en un araCon los Dioses de Troya en compañíaCuando imperio feliz fuimos: ahoraAllí arribamos con humilde prora.
»Cae por allá un país que Marte amparaY el austero Licurgo rigió un dia;Extensas tierras son que el Trace ara,A quien ley de hospedaje nos unia;Y viéronse sus Dioses en un araCon los Dioses de Troya en compañíaCuando imperio feliz fuimos: ahoraAllí arribamos con humilde prora.
»Cae por allá un país que Marte amparaY el austero Licurgo rigió un dia;Extensas tierras son que el Trace ara,A quien ley de hospedaje nos unia;Y viéronse sus Dioses en un araCon los Dioses de Troya en compañíaCuando imperio feliz fuimos: ahoraAllí arribamos con humilde prora.
»Fundé en su corva orilla la primeraCiudad, y á sus colonos apellido,En mi memoria, Enéadas; mas eraInfausto el punto. Mal correspondido,A mi madre la Diosa de Citera,Y á los electos Númenes convido;Y en balde un toro albo, como á soloRey de los Dioses, al Saturnio inmolo.
»Fundé en su corva orilla la primeraCiudad, y á sus colonos apellido,En mi memoria, Enéadas; mas eraInfausto el punto. Mal correspondido,A mi madre la Diosa de Citera,Y á los electos Númenes convido;Y en balde un toro albo, como á soloRey de los Dioses, al Saturnio inmolo.
»Fundé en su corva orilla la primeraCiudad, y á sus colonos apellido,En mi memoria, Enéadas; mas eraInfausto el punto. Mal correspondido,A mi madre la Diosa de Citera,Y á los electos Númenes convido;Y en balde un toro albo, como á soloRey de los Dioses, al Saturnio inmolo.
»Era allí un cerro, y en su cima habiaDe puntas erizado un mirto: atentoLa ara á vestir de verde lozanía,Acudo, y ramas arrancar intento.Miéntras raíces desvolver porfíaMi mano (¡oh singular, oh atroz portento!)Brotar contemplo de las ramas rotasSangre que el suelo empapa en negras gotas.
»Era allí un cerro, y en su cima habiaDe puntas erizado un mirto: atentoLa ara á vestir de verde lozanía,Acudo, y ramas arrancar intento.Miéntras raíces desvolver porfíaMi mano (¡oh singular, oh atroz portento!)Brotar contemplo de las ramas rotasSangre que el suelo empapa en negras gotas.
»Era allí un cerro, y en su cima habiaDe puntas erizado un mirto: atentoLa ara á vestir de verde lozanía,Acudo, y ramas arrancar intento.Miéntras raíces desvolver porfíaMi mano (¡oh singular, oh atroz portento!)Brotar contemplo de las ramas rotasSangre que el suelo empapa en negras gotas.
»De espanto helado el corazon flaquea;Mas recobrado tiro de otra ramaPor descubrir lo que el prodigio sea,Y otra vez sangre el vástago derrama.Confuso, dando de una en otra idea,Ya á Marte invoco que á los Getas ama,Ya á las huéspedas Ninfas de la selvaPorque el signo de horror fausto se vuelva.
»De espanto helado el corazon flaquea;Mas recobrado tiro de otra ramaPor descubrir lo que el prodigio sea,Y otra vez sangre el vástago derrama.Confuso, dando de una en otra idea,Ya á Marte invoco que á los Getas ama,Ya á las huéspedas Ninfas de la selvaPorque el signo de horror fausto se vuelva.
»De espanto helado el corazon flaquea;Mas recobrado tiro de otra ramaPor descubrir lo que el prodigio sea,Y otra vez sangre el vástago derrama.Confuso, dando de una en otra idea,Ya á Marte invoco que á los Getas ama,Ya á las huéspedas Ninfas de la selvaPorque el signo de horror fausto se vuelva.
»Con esta mira y con esfuerzo nuevoTercera rama desraigar decido;Mas cuando, hincada la rodilla, prueboSu rigor á vencer, siento un sonido(No sé si ose decir, ó callar debo):Una voz funeral hiere mi oido:«¡Ay! ¿por qué, Enéas, las entrañas mias»Rompes? ¡No manches más tus manos pias!
»Con esta mira y con esfuerzo nuevoTercera rama desraigar decido;Mas cuando, hincada la rodilla, prueboSu rigor á vencer, siento un sonido(No sé si ose decir, ó callar debo):Una voz funeral hiere mi oido:«¡Ay! ¿por qué, Enéas, las entrañas mias»Rompes? ¡No manches más tus manos pias!
»Con esta mira y con esfuerzo nuevoTercera rama desraigar decido;Mas cuando, hincada la rodilla, prueboSu rigor á vencer, siento un sonido(No sé si ose decir, ó callar debo):Una voz funeral hiere mi oido:«¡Ay! ¿por qué, Enéas, las entrañas mias»Rompes? ¡No manches más tus manos pias!
»Hijo yo fuí de la nacion troya,»¿Y al que ya conociste ofendes muerto?»¡Esa sangre no es de árboles do mana!»¡Ah! ¡que de esta region huyas te advierto,»Aurívora region, playa inhumana!»Yo Polidoro soy: yace cubierto»Mi cuerpo aquí de flechas homicidas,»Ahora en ásperas ramas convertidas.»
»Hijo yo fuí de la nacion troya,»¿Y al que ya conociste ofendes muerto?»¡Esa sangre no es de árboles do mana!»¡Ah! ¡que de esta region huyas te advierto,»Aurívora region, playa inhumana!»Yo Polidoro soy: yace cubierto»Mi cuerpo aquí de flechas homicidas,»Ahora en ásperas ramas convertidas.»
»Hijo yo fuí de la nacion troya,»¿Y al que ya conociste ofendes muerto?»¡Esa sangre no es de árboles do mana!»¡Ah! ¡que de esta region huyas te advierto,»Aurívora region, playa inhumana!»Yo Polidoro soy: yace cubierto»Mi cuerpo aquí de flechas homicidas,»Ahora en ásperas ramas convertidas.»
»Adolorido, absorto me suspendo,Sin voz, yerto el cabello. ¡Polidoro!El mismo ¡ay! á quien Príamo, sintiendoVacilar en su mano el cetro de oroAl amago de ejército tremendo,Fió en secreto espléndido tesoro,Y á que ajeno creciese á la desgracia,A cargo le envió del Rey de Tracia.
»Adolorido, absorto me suspendo,Sin voz, yerto el cabello. ¡Polidoro!El mismo ¡ay! á quien Príamo, sintiendoVacilar en su mano el cetro de oroAl amago de ejército tremendo,Fió en secreto espléndido tesoro,Y á que ajeno creciese á la desgracia,A cargo le envió del Rey de Tracia.
»Adolorido, absorto me suspendo,Sin voz, yerto el cabello. ¡Polidoro!El mismo ¡ay! á quien Príamo, sintiendoVacilar en su mano el cetro de oroAl amago de ejército tremendo,Fió en secreto espléndido tesoro,Y á que ajeno creciese á la desgracia,A cargo le envió del Rey de Tracia.
»Mas el perverso príncipe, copiandoEn su porte mudanzas de la suerte,Triunfante al ver de Agamemnon el bandoEn contra del caido se convierte;Y todo fuero con furor nefandoAtropella, y al mísero da muerte,Y le asalta el caudal. ¿Qué de maldades,Sacrílega sed de oro, no persuades?
»Mas el perverso príncipe, copiandoEn su porte mudanzas de la suerte,Triunfante al ver de Agamemnon el bandoEn contra del caido se convierte;Y todo fuero con furor nefandoAtropella, y al mísero da muerte,Y le asalta el caudal. ¿Qué de maldades,Sacrílega sed de oro, no persuades?
»Mas el perverso príncipe, copiandoEn su porte mudanzas de la suerte,Triunfante al ver de Agamemnon el bandoEn contra del caido se convierte;Y todo fuero con furor nefandoAtropella, y al mísero da muerte,Y le asalta el caudal. ¿Qué de maldades,Sacrílega sed de oro, no persuades?
»Vuelto en mí del espanto que me hielaHablo á mi padre, y á los jefes junto,Lo que voz misteriosa me revelaNarro, y el parecer comun pregunto.Todos proponen darnos á la velaY aquel sitio de horror dejar al punto;No sin que al desdichado compatricioPagado hayamos el postrer oficio.
»Vuelto en mí del espanto que me hielaHablo á mi padre, y á los jefes junto,Lo que voz misteriosa me revelaNarro, y el parecer comun pregunto.Todos proponen darnos á la velaY aquel sitio de horror dejar al punto;No sin que al desdichado compatricioPagado hayamos el postrer oficio.
»Vuelto en mí del espanto que me hielaHablo á mi padre, y á los jefes junto,Lo que voz misteriosa me revelaNarro, y el parecer comun pregunto.Todos proponen darnos á la velaY aquel sitio de horror dejar al punto;No sin que al desdichado compatricioPagado hayamos el postrer oficio.
»Túmulo, pues, alzámosle de arena,Y á los manes dos aras que guarnecenCipres y tristes fajas; la melenaSueltan matronas que en redor parecen.Altos vasos que ó leche tibia llena,Ó sangre consagrada, allí se ofrecen:La tumba al alma errante da acogida,Y clamamos la eterna despedida.
»Túmulo, pues, alzámosle de arena,Y á los manes dos aras que guarnecenCipres y tristes fajas; la melenaSueltan matronas que en redor parecen.Altos vasos que ó leche tibia llena,Ó sangre consagrada, allí se ofrecen:La tumba al alma errante da acogida,Y clamamos la eterna despedida.
»Túmulo, pues, alzámosle de arena,Y á los manes dos aras que guarnecenCipres y tristes fajas; la melenaSueltan matronas que en redor parecen.Altos vasos que ó leche tibia llena,Ó sangre consagrada, allí se ofrecen:La tumba al alma errante da acogida,Y clamamos la eterna despedida.
»Así las sacras ceremonias, gravesCumplido habiendo, á la señal primeraQue el Austro da con hálitos suavesDe que onda masa nuestra flota espera,Corremos á la mar: sacan las navesMis compañeros, cubren la ribera;Cruzamos ya los líquidos desiertos,Y atras irse miramos playas, puertos.
»Así las sacras ceremonias, gravesCumplido habiendo, á la señal primeraQue el Austro da con hálitos suavesDe que onda masa nuestra flota espera,Corremos á la mar: sacan las navesMis compañeros, cubren la ribera;Cruzamos ya los líquidos desiertos,Y atras irse miramos playas, puertos.
»Así las sacras ceremonias, gravesCumplido habiendo, á la señal primeraQue el Austro da con hálitos suavesDe que onda masa nuestra flota espera,Corremos á la mar: sacan las navesMis compañeros, cubren la ribera;Cruzamos ya los líquidos desiertos,Y atras irse miramos playas, puertos.
»Allá en mitad de los Egeos maresHay una isla entre todas la más grata,Que, Númenes por siempre tutelares,A Dóris bella y á Neptuno acata:Ella un tiempo rondaba los lugaresConvecinos; ya errante el mar no trata:Apolo entre las Cíclades fijóla,Y allí inmóvil contrasta viento y ola.
»Allá en mitad de los Egeos maresHay una isla entre todas la más grata,Que, Númenes por siempre tutelares,A Dóris bella y á Neptuno acata:Ella un tiempo rondaba los lugaresConvecinos; ya errante el mar no trata:Apolo entre las Cíclades fijóla,Y allí inmóvil contrasta viento y ola.
»Allá en mitad de los Egeos maresHay una isla entre todas la más grata,Que, Númenes por siempre tutelares,A Dóris bella y á Neptuno acata:Ella un tiempo rondaba los lugaresConvecinos; ya errante el mar no trata:Apolo entre las Cíclades fijóla,Y allí inmóvil contrasta viento y ola.
»Allí abordamos, y el dichoso abrigoGozamos con que el puerto nos convida;Miéntras de Apolo la ciudad bendigo,A darnos sale el Rey franca acogida.Anio en mi padre abraza á un viejo amigo;Anio, á quien, porque al par que le apellidaMinistro un Dios, un pueblo Rey le nombra,Con la ínfula el laurel la sien le asombra.
»Allí abordamos, y el dichoso abrigoGozamos con que el puerto nos convida;Miéntras de Apolo la ciudad bendigo,A darnos sale el Rey franca acogida.Anio en mi padre abraza á un viejo amigo;Anio, á quien, porque al par que le apellidaMinistro un Dios, un pueblo Rey le nombra,Con la ínfula el laurel la sien le asombra.
»Allí abordamos, y el dichoso abrigoGozamos con que el puerto nos convida;Miéntras de Apolo la ciudad bendigo,A darnos sale el Rey franca acogida.Anio en mi padre abraza á un viejo amigo;Anio, á quien, porque al par que le apellidaMinistro un Dios, un pueblo Rey le nombra,Con la ínfula el laurel la sien le asombra.
»Yo al templo secular devoto llego:«¡Buen Dios!» exclamó, «¡término seguro»Dá á nuestro error, á nuestro afan sosiego,»Dá fundar feliz prole y propio muro!»Nueva Troya lo llames, ó del fuego»Hurtados restos y de Aquíles duro,»Salva el tesoro, tú, que va conmigo;»Dí, ¿cuál norte, cuál voz, cuál rumbo sigo?
»Yo al templo secular devoto llego:«¡Buen Dios!» exclamó, «¡término seguro»Dá á nuestro error, á nuestro afan sosiego,»Dá fundar feliz prole y propio muro!»Nueva Troya lo llames, ó del fuego»Hurtados restos y de Aquíles duro,»Salva el tesoro, tú, que va conmigo;»Dí, ¿cuál norte, cuál voz, cuál rumbo sigo?
»Yo al templo secular devoto llego:«¡Buen Dios!» exclamó, «¡término seguro»Dá á nuestro error, á nuestro afan sosiego,»Dá fundar feliz prole y propio muro!»Nueva Troya lo llames, ó del fuego»Hurtados restos y de Aquíles duro,»Salva el tesoro, tú, que va conmigo;»Dí, ¿cuál norte, cuál voz, cuál rumbo sigo?
»Señal dá, en fin, y á nuestra mente envía»Tu inspiracion.» Callé, y en tal momentoYa el pórtico, ya el lauro se movia,Y el monte en torno retembló en su asiento.El velo que la trípo de cubriaGimió, abrióse el sagrario: al pavimentoInclinamos las frentes confundidos,Y sacra voz hirió nuestros oidos:
»Señal dá, en fin, y á nuestra mente envía»Tu inspiracion.» Callé, y en tal momentoYa el pórtico, ya el lauro se movia,Y el monte en torno retembló en su asiento.El velo que la trípo de cubriaGimió, abrióse el sagrario: al pavimentoInclinamos las frentes confundidos,Y sacra voz hirió nuestros oidos:
»Señal dá, en fin, y á nuestra mente envía»Tu inspiracion.» Callé, y en tal momentoYa el pórtico, ya el lauro se movia,Y el monte en torno retembló en su asiento.El velo que la trípo de cubriaGimió, abrióse el sagrario: al pavimentoInclinamos las frentes confundidos,Y sacra voz hirió nuestros oidos:
«¡Fuertes Troyanos! ved que la fortuna»Hinchado el seno de la patria os muestra»Que á vuestra raza fomentó en la cuna;»¡Buscad, buscad la antigua madre vuestra!»Id; allí Enéas, sin mudanza alguna,»Cimentará su casa, y de su diestra»El cetro heredarán sobre las gentes»Hijos, nietos, lejanos descendientes.»
«¡Fuertes Troyanos! ved que la fortuna»Hinchado el seno de la patria os muestra»Que á vuestra raza fomentó en la cuna;»¡Buscad, buscad la antigua madre vuestra!»Id; allí Enéas, sin mudanza alguna,»Cimentará su casa, y de su diestra»El cetro heredarán sobre las gentes»Hijos, nietos, lejanos descendientes.»
«¡Fuertes Troyanos! ved que la fortuna»Hinchado el seno de la patria os muestra»Que á vuestra raza fomentó en la cuna;»¡Buscad, buscad la antigua madre vuestra!»Id; allí Enéas, sin mudanza alguna,»Cimentará su casa, y de su diestra»El cetro heredarán sobre las gentes»Hijos, nietos, lejanos descendientes.»
»Habló Apolo; y llenó los corazones,Amargada por dudas, la alegría,Pues «¿Dó aquellas están patrias regiones?»Preguntábamos todos á porfía.Mi padre ya de viejas tradicionesRecuerdos en su mente revolvia:«¡Oid, nobles!» prorumpe; «yo el secreto,»Á vuestras esperanzas interpreto.
»Habló Apolo; y llenó los corazones,Amargada por dudas, la alegría,Pues «¿Dó aquellas están patrias regiones?»Preguntábamos todos á porfía.Mi padre ya de viejas tradicionesRecuerdos en su mente revolvia:«¡Oid, nobles!» prorumpe; «yo el secreto,»Á vuestras esperanzas interpreto.
»Habló Apolo; y llenó los corazones,Amargada por dudas, la alegría,Pues «¿Dó aquellas están patrias regiones?»Preguntábamos todos á porfía.Mi padre ya de viejas tradicionesRecuerdos en su mente revolvia:«¡Oid, nobles!» prorumpe; «yo el secreto,»Á vuestras esperanzas interpreto.
»Hay una isla en el mar, Creta nombrada,»Cuna ya nuestra, con su monte Ida,»Cuna tambien de Júpiter sagrada,»De cien ricas ciudades guarnecida.»Trocó el gran Teucro esa feliz morada»Con la retea costa: á su venida»Ni allí á Pérgamo halló, ni halló poblados,»Sino hombres por los valles derramados.
»Hay una isla en el mar, Creta nombrada,»Cuna ya nuestra, con su monte Ida,»Cuna tambien de Júpiter sagrada,»De cien ricas ciudades guarnecida.»Trocó el gran Teucro esa feliz morada»Con la retea costa: á su venida»Ni allí á Pérgamo halló, ni halló poblados,»Sino hombres por los valles derramados.
»Hay una isla en el mar, Creta nombrada,»Cuna ya nuestra, con su monte Ida,»Cuna tambien de Júpiter sagrada,»De cien ricas ciudades guarnecida.»Trocó el gran Teucro esa feliz morada»Con la retea costa: á su venida»Ni allí á Pérgamo halló, ni halló poblados,»Sino hombres por los valles derramados.
»Él, si éstas que aprendí no son infieles»Memorias, los cimientos socïales»De Troya echó, y el culto de Cibéles»Trajo, con sus misterios y atabales,»Los carros con leones por corceles,»Los bosques sacros, y áun en nombre iguales.»¡Partamos! el oráculo dichoso»Allá nos llama, á la region de Gnoso.
»Él, si éstas que aprendí no son infieles»Memorias, los cimientos socïales»De Troya echó, y el culto de Cibéles»Trajo, con sus misterios y atabales,»Los carros con leones por corceles,»Los bosques sacros, y áun en nombre iguales.»¡Partamos! el oráculo dichoso»Allá nos llama, á la region de Gnoso.
»Él, si éstas que aprendí no son infieles»Memorias, los cimientos socïales»De Troya echó, y el culto de Cibéles»Trajo, con sus misterios y atabales,»Los carros con leones por corceles,»Los bosques sacros, y áun en nombre iguales.»¡Partamos! el oráculo dichoso»Allá nos llama, á la region de Gnoso.
»Ni estamos léjos de su orilla grata;»Tres luces gastaremos. Falta sólo»Que aplaquen dones al que el mar maltrata,»Que amparo preste el que serena el polo.»Dice, y en la ara sendos toros mataA Neptuno y á tí, divino Apolo;Sendas ovejas al Invierno negra,Blanca á Favonio que la mar alegra.
»Ni estamos léjos de su orilla grata;»Tres luces gastaremos. Falta sólo»Que aplaquen dones al que el mar maltrata,»Que amparo preste el que serena el polo.»Dice, y en la ara sendos toros mataA Neptuno y á tí, divino Apolo;Sendas ovejas al Invierno negra,Blanca á Favonio que la mar alegra.
»Ni estamos léjos de su orilla grata;»Tres luces gastaremos. Falta sólo»Que aplaquen dones al que el mar maltrata,»Que amparo preste el que serena el polo.»Dice, y en la ara sendos toros mataA Neptuno y á tí, divino Apolo;Sendas ovejas al Invierno negra,Blanca á Favonio que la mar alegra.
»La voz se esparce que del patrio sueloProscrito Idomeneo huido habia,Que á huéspedes librando de recelo,Creta sus puertas solitaria abria.Y así á Ortigia dejando, hendiendo á vueloEl mar, á Náxos báquica y sombríaCosteando vencemos, á Oleáros,Verde Donisa y albicante Páros.
»La voz se esparce que del patrio sueloProscrito Idomeneo huido habia,Que á huéspedes librando de recelo,Creta sus puertas solitaria abria.Y así á Ortigia dejando, hendiendo á vueloEl mar, á Náxos báquica y sombríaCosteando vencemos, á Oleáros,Verde Donisa y albicante Páros.
»La voz se esparce que del patrio sueloProscrito Idomeneo huido habia,Que á huéspedes librando de recelo,Creta sus puertas solitaria abria.Y así á Ortigia dejando, hendiendo á vueloEl mar, á Náxos báquica y sombríaCosteando vencemos, á Oleáros,Verde Donisa y albicante Páros.
»Entrambos por las Cíclades ligerosY el mar corremos de islas esparcido,Y emúlanse, al pasar, mis compañerosCon clamores y náutico ruido;«¡A Creta! á Creta!» gritan vocingleros;«¡A nuestra patria, á nuestro antiguo nido!»E hiriéndonos en popa aura serena,Al fin tocamos la anhelada arena.
»Entrambos por las Cíclades ligerosY el mar corremos de islas esparcido,Y emúlanse, al pasar, mis compañerosCon clamores y náutico ruido;«¡A Creta! á Creta!» gritan vocingleros;«¡A nuestra patria, á nuestro antiguo nido!»E hiriéndonos en popa aura serena,Al fin tocamos la anhelada arena.
»Entrambos por las Cíclades ligerosY el mar corremos de islas esparcido,Y emúlanse, al pasar, mis compañerosCon clamores y náutico ruido;«¡A Creta! á Creta!» gritan vocingleros;«¡A nuestra patria, á nuestro antiguo nido!»E hiriéndonos en popa aura serena,Al fin tocamos la anhelada arena.
»Fundé una villa, mi dorado sueño,Que Pérgamo llamé: del nombre ufanosA los colonos miro, y los empeñoA alzar el muro y á arraigarse hermanos.Yace en la enjuta orilla el hueco leño:Yo dicto comun ley, reparto llanos;Y á cultivar se entregan los mancebosNuevos lazos de amor y campos nuevos.
»Fundé una villa, mi dorado sueño,Que Pérgamo llamé: del nombre ufanosA los colonos miro, y los empeñoA alzar el muro y á arraigarse hermanos.Yace en la enjuta orilla el hueco leño:Yo dicto comun ley, reparto llanos;Y á cultivar se entregan los mancebosNuevos lazos de amor y campos nuevos.
»Fundé una villa, mi dorado sueño,Que Pérgamo llamé: del nombre ufanosA los colonos miro, y los empeñoA alzar el muro y á arraigarse hermanos.Yace en la enjuta orilla el hueco leño:Yo dicto comun ley, reparto llanos;Y á cultivar se entregan los mancebosNuevos lazos de amor y campos nuevos.
»Hé aquí, el aire infestando de repente,El contagio cruel sacude el ala;Infausto nuncio de estacion doliente,Los arboredos y sembrados tala:La vida va arrastrando fallecienteQuien ya el aliento último no exhala:El Can ardiente estrago sordo hace;Marchito el lustre de los campos yace.
»Hé aquí, el aire infestando de repente,El contagio cruel sacude el ala;Infausto nuncio de estacion doliente,Los arboredos y sembrados tala:La vida va arrastrando fallecienteQuien ya el aliento último no exhala:El Can ardiente estrago sordo hace;Marchito el lustre de los campos yace.
»Hé aquí, el aire infestando de repente,El contagio cruel sacude el ala;Infausto nuncio de estacion doliente,Los arboredos y sembrados tala:La vida va arrastrando fallecienteQuien ya el aliento último no exhala:El Can ardiente estrago sordo hace;Marchito el lustre de los campos yace.
»Y, sustento negando yermo el suelo,Mi padre del oráculo divinoManda que vamos á implorar consueloTornando á abrirnos por el mar camino:Que cuál término, diga, al mustio dueloDe este pueblo reserva peregrino;A quién habemos de acudir; á dóndeEnderezar el rumbo corresponde.
»Y, sustento negando yermo el suelo,Mi padre del oráculo divinoManda que vamos á implorar consueloTornando á abrirnos por el mar camino:Que cuál término, diga, al mustio dueloDe este pueblo reserva peregrino;A quién habemos de acudir; á dóndeEnderezar el rumbo corresponde.
»Y, sustento negando yermo el suelo,Mi padre del oráculo divinoManda que vamos á implorar consueloTornando á abrirnos por el mar camino:Que cuál término, diga, al mustio dueloDe este pueblo reserva peregrino;A quién habemos de acudir; á dóndeEnderezar el rumbo corresponde.
»Era alta noche y muda: en mi retiroYacia yo, la mente aletargada,Cuando delante á los Penates miroQue hurté al incendio en la fatal jornada.Por mis ventanas, en su errante giroLograba á la sazon la luna entrada,Y del brillo bañados macilentoEllos me hablaban con benigno acento:
»Era alta noche y muda: en mi retiroYacia yo, la mente aletargada,Cuando delante á los Penates miroQue hurté al incendio en la fatal jornada.Por mis ventanas, en su errante giroLograba á la sazon la luna entrada,Y del brillo bañados macilentoEllos me hablaban con benigno acento:
»Era alta noche y muda: en mi retiroYacia yo, la mente aletargada,Cuando delante á los Penates miroQue hurté al incendio en la fatal jornada.Por mis ventanas, en su errante giroLograba á la sazon la luna entrada,Y del brillo bañados macilentoEllos me hablaban con benigno acento:
«No temas,» me decian; «pues de parte»De Apolo, que oficioso nos envía,»Los destinos venimos á anunciarte»Que él, volviendo tú allá, te anunciaria.»Tu brazo nos salvó de adverso Marte,»Librónos tu piedad de llama impía;»Hemos seguido tu fortuna, y fieles»Navegamos contigo en tus bajeles.
«No temas,» me decian; «pues de parte»De Apolo, que oficioso nos envía,»Los destinos venimos á anunciarte»Que él, volviendo tú allá, te anunciaria.»Tu brazo nos salvó de adverso Marte,»Librónos tu piedad de llama impía;»Hemos seguido tu fortuna, y fieles»Navegamos contigo en tus bajeles.
«No temas,» me decian; «pues de parte»De Apolo, que oficioso nos envía,»Los destinos venimos á anunciarte»Que él, volviendo tú allá, te anunciaria.»Tu brazo nos salvó de adverso Marte,»Librónos tu piedad de llama impía;»Hemos seguido tu fortuna, y fieles»Navegamos contigo en tus bajeles.
»En grato premio á tu favor, mañana»Al cielo hemos de alzar tus descendientes;»Mas hoy, á esa ciudad que soberana»Herencia haremos de invencibles gentes»(Que esto es tuyo, no nuestro), el paso allana:»Lo harás, si en largo viaje no consientes»Reposo: asiento muda: el Dios profeta»No te brindó con descansar en Creta.
»En grato premio á tu favor, mañana»Al cielo hemos de alzar tus descendientes;»Mas hoy, á esa ciudad que soberana»Herencia haremos de invencibles gentes»(Que esto es tuyo, no nuestro), el paso allana:»Lo harás, si en largo viaje no consientes»Reposo: asiento muda: el Dios profeta»No te brindó con descansar en Creta.
»En grato premio á tu favor, mañana»Al cielo hemos de alzar tus descendientes;»Mas hoy, á esa ciudad que soberana»Herencia haremos de invencibles gentes»(Que esto es tuyo, no nuestro), el paso allana:»Lo harás, si en largo viaje no consientes»Reposo: asiento muda: el Dios profeta»No te brindó con descansar en Creta.
»Hay de antiguo un país, con apellido»De Hesperia por los Griegos señalado,»Pueblo en trances de guerra asaz temido,»Tierra asaz grata á la labor de arado.»Fué primero de Enotrios poseido,»Y hoy Italia se nombra, por dictado»De famoso caudillo procedente,»Si ya constante tradicion no miente.
»Hay de antiguo un país, con apellido»De Hesperia por los Griegos señalado,»Pueblo en trances de guerra asaz temido,»Tierra asaz grata á la labor de arado.»Fué primero de Enotrios poseido,»Y hoy Italia se nombra, por dictado»De famoso caudillo procedente,»Si ya constante tradicion no miente.
»Hay de antiguo un país, con apellido»De Hesperia por los Griegos señalado,»Pueblo en trances de guerra asaz temido,»Tierra asaz grata á la labor de arado.»Fué primero de Enotrios poseido,»Y hoy Italia se nombra, por dictado»De famoso caudillo procedente,»Si ya constante tradicion no miente.
»¡Ésta, ésta es nuestra patria verdadera!»Que allí Dárdano y Yasio nacimiento»Tuvieron; aquel Dárdano, primera»Cepa de nuestra raza. Tú contento»Vé, y de ello al viejo genitor entera»Por cierto. Y de Corito en seguimiento»A los ausonios términos navega.»Mansion en Dicte Júpiter te niega.»
»¡Ésta, ésta es nuestra patria verdadera!»Que allí Dárdano y Yasio nacimiento»Tuvieron; aquel Dárdano, primera»Cepa de nuestra raza. Tú contento»Vé, y de ello al viejo genitor entera»Por cierto. Y de Corito en seguimiento»A los ausonios términos navega.»Mansion en Dicte Júpiter te niega.»
»¡Ésta, ésta es nuestra patria verdadera!»Que allí Dárdano y Yasio nacimiento»Tuvieron; aquel Dárdano, primera»Cepa de nuestra raza. Tú contento»Vé, y de ello al viejo genitor entera»Por cierto. Y de Corito en seguimiento»A los ausonios términos navega.»Mansion en Dicte Júpiter te niega.»
»Como esto ví y oí (no en sueños vanosEran; que bien las sienes discerniaVeladas, y los rostros soberanos,Y áun bañaba en sudor mi frente fria),Salto del lecho atónito: las manosExtiendo suplicante; ofrezco piaLibacion en mi hogar: de ahí contentoCorro á mi padre, y la vision le cuento.
»Como esto ví y oí (no en sueños vanosEran; que bien las sienes discerniaVeladas, y los rostros soberanos,Y áun bañaba en sudor mi frente fria),Salto del lecho atónito: las manosExtiendo suplicante; ofrezco piaLibacion en mi hogar: de ahí contentoCorro á mi padre, y la vision le cuento.
»Como esto ví y oí (no en sueños vanosEran; que bien las sienes discerniaVeladas, y los rostros soberanos,Y áun bañaba en sudor mi frente fria),Salto del lecho atónito: las manosExtiendo suplicante; ofrezco piaLibacion en mi hogar: de ahí contentoCorro á mi padre, y la vision le cuento.
»Del doble orígen la falacia sienteÉl, y confiesa que sufrido habiaCon la antigua señal error reciente:«¡Hijo,» así hablaba, «á quien la suerte impía»Burla cruel! Casandra solamente»Hizo de estos sucesos profecía;»Y á menudo se oyó, recuerdo ahora,»¡Hesperia! ¡Italia!de su voz sonora.
»Del doble orígen la falacia sienteÉl, y confiesa que sufrido habiaCon la antigua señal error reciente:«¡Hijo,» así hablaba, «á quien la suerte impía»Burla cruel! Casandra solamente»Hizo de estos sucesos profecía;»Y á menudo se oyó, recuerdo ahora,»¡Hesperia! ¡Italia!de su voz sonora.
»Del doble orígen la falacia sienteÉl, y confiesa que sufrido habiaCon la antigua señal error reciente:«¡Hijo,» así hablaba, «á quien la suerte impía»Burla cruel! Casandra solamente»Hizo de estos sucesos profecía;»Y á menudo se oyó, recuerdo ahora,»¡Hesperia! ¡Italia!de su voz sonora.
»¿Mas quién iba á pensar que á Hesperia iria»Nuestra gente jamás? ¿Ni quién pudiera»A Casandra creer? ¡Hoy, hoy nos guia»Voz infalible que partir impera!»Tal dijo, y aplaudimos á porfía.Quedan algunos en la infiel ribera;Y el áncora levando y la esperanzaEl hueco leño al piélago se lanza.
»¿Mas quién iba á pensar que á Hesperia iria»Nuestra gente jamás? ¿Ni quién pudiera»A Casandra creer? ¡Hoy, hoy nos guia»Voz infalible que partir impera!»Tal dijo, y aplaudimos á porfía.Quedan algunos en la infiel ribera;Y el áncora levando y la esperanzaEl hueco leño al piélago se lanza.
»¿Mas quién iba á pensar que á Hesperia iria»Nuestra gente jamás? ¿Ni quién pudiera»A Casandra creer? ¡Hoy, hoy nos guia»Voz infalible que partir impera!»Tal dijo, y aplaudimos á porfía.Quedan algunos en la infiel ribera;Y el áncora levando y la esperanzaEl hueco leño al piélago se lanza.
»Cuando ya nos hubimos engolfado,Y entre agua y cielo, al fin, no vemos cosaSino el cielo y el agua, azul nubladoSobre mi nave sólido se posaDe lobreguez y tempestad cargado.Con tristes amenazas espantosaLa ecuórea inmensidad se entenebrece,Esfuérzanse huracanes, la onda crece.
»Cuando ya nos hubimos engolfado,Y entre agua y cielo, al fin, no vemos cosaSino el cielo y el agua, azul nubladoSobre mi nave sólido se posaDe lobreguez y tempestad cargado.Con tristes amenazas espantosaLa ecuórea inmensidad se entenebrece,Esfuérzanse huracanes, la onda crece.
»Cuando ya nos hubimos engolfado,Y entre agua y cielo, al fin, no vemos cosaSino el cielo y el agua, azul nubladoSobre mi nave sólido se posaDe lobreguez y tempestad cargado.Con tristes amenazas espantosaLa ecuórea inmensidad se entenebrece,Esfuérzanse huracanes, la onda crece.
»¡Tristes! que arrebatándonos el vientoen la vasta extension, á golpe duro,Relámpagos cruzando el firmamento,Ciegos erramos sobre el ponto oscuro.Todo es horror el húmedo elemento:¿Es dia? ¿es noche? el mismo PalinuroNada distingue; en negro torbellinoSacudido del rumbo, perdió el tino.
»¡Tristes! que arrebatándonos el vientoen la vasta extension, á golpe duro,Relámpagos cruzando el firmamento,Ciegos erramos sobre el ponto oscuro.Todo es horror el húmedo elemento:¿Es dia? ¿es noche? el mismo PalinuroNada distingue; en negro torbellinoSacudido del rumbo, perdió el tino.
»¡Tristes! que arrebatándonos el vientoen la vasta extension, á golpe duro,Relámpagos cruzando el firmamento,Ciegos erramos sobre el ponto oscuro.Todo es horror el húmedo elemento:¿Es dia? ¿es noche? el mismo PalinuroNada distingue; en negro torbellinoSacudido del rumbo, perdió el tino.
»Ya tres dias llevábamos enterosY tres noches á oscuras, desmandados,Cuando léjos notamos placenterosVisos de tierra, y asomar collados,Y humo al cielo subir. Los marinerosLas antenas calando arrebatados,Asen del remo, y al batir continoCubren de espuma el líquido camino.
»Ya tres dias llevábamos enterosY tres noches á oscuras, desmandados,Cuando léjos notamos placenterosVisos de tierra, y asomar collados,Y humo al cielo subir. Los marinerosLas antenas calando arrebatados,Asen del remo, y al batir continoCubren de espuma el líquido camino.
»Ya tres dias llevábamos enterosY tres noches á oscuras, desmandados,Cuando léjos notamos placenterosVisos de tierra, y asomar collados,Y humo al cielo subir. Los marinerosLas antenas calando arrebatados,Asen del remo, y al batir continoCubren de espuma el líquido camino.
»Al suyo las Estrófades, del senoLibrados de las ondas, nos invitan:Ínsulas son que con renombre helenoEn el vasto mar Jonio se acreditan.Allí, allí la terrífica CelenoY las arpías de su casta habitan,Del tiempo en que de Fíneo y sus moradasLas alejó el temor, nunca saciadas.
»Al suyo las Estrófades, del senoLibrados de las ondas, nos invitan:Ínsulas son que con renombre helenoEn el vasto mar Jonio se acreditan.Allí, allí la terrífica CelenoY las arpías de su casta habitan,Del tiempo en que de Fíneo y sus moradasLas alejó el temor, nunca saciadas.
»Al suyo las Estrófades, del senoLibrados de las ondas, nos invitan:Ínsulas son que con renombre helenoEn el vasto mar Jonio se acreditan.Allí, allí la terrífica CelenoY las arpías de su casta habitan,Del tiempo en que de Fíneo y sus moradasLas alejó el temor, nunca saciadas.
»¡Arpías, horda atroz, monstruos furiales!Generacion igual jamás vió el mundo,Ni peste más cruel á los mortalesEnvió el cielo ni abortó el profundo:Alado el cuerpo, rostros virginales;Arroja el seno vil vestigio inmundo;Corvas manos y piés, garfios rapantes;Pálidos siempre de hambre los semblantes.
»¡Arpías, horda atroz, monstruos furiales!Generacion igual jamás vió el mundo,Ni peste más cruel á los mortalesEnvió el cielo ni abortó el profundo:Alado el cuerpo, rostros virginales;Arroja el seno vil vestigio inmundo;Corvas manos y piés, garfios rapantes;Pálidos siempre de hambre los semblantes.
»¡Arpías, horda atroz, monstruos furiales!Generacion igual jamás vió el mundo,Ni peste más cruel á los mortalesEnvió el cielo ni abortó el profundo:Alado el cuerpo, rostros virginales;Arroja el seno vil vestigio inmundo;Corvas manos y piés, garfios rapantes;Pálidos siempre de hambre los semblantes.
«Áun no bien nuestra flota anclado habia,Cuando notamos por allí ganadosVacunos y lanares ir sin guiaLedos paciendo en abundosos prados.Hicimos en la grey carnicería;Brindamos con los fáciles bocadosA los Dioses, á Júpiter; y á priesaAderezamos la campestre mesa.
«Áun no bien nuestra flota anclado habia,Cuando notamos por allí ganadosVacunos y lanares ir sin guiaLedos paciendo en abundosos prados.Hicimos en la grey carnicería;Brindamos con los fáciles bocadosA los Dioses, á Júpiter; y á priesaAderezamos la campestre mesa.
«Áun no bien nuestra flota anclado habia,Cuando notamos por allí ganadosVacunos y lanares ir sin guiaLedos paciendo en abundosos prados.Hicimos en la grey carnicería;Brindamos con los fáciles bocadosA los Dioses, á Júpiter; y á priesaAderezamos la campestre mesa.
»Ya el manjar suculento en sillas blandasDe céspedes gustábamos. En éstoDejan sus montes las aéreas bandasCon ala resonante y salto presto;Nos rapan de revuelo las viandas;Todo lo manchan con su aliento infesto;Y fuera de ofender vista y olfato,El viento hieren con aullido ingrato.
»Ya el manjar suculento en sillas blandasDe céspedes gustábamos. En éstoDejan sus montes las aéreas bandasCon ala resonante y salto presto;Nos rapan de revuelo las viandas;Todo lo manchan con su aliento infesto;Y fuera de ofender vista y olfato,El viento hieren con aullido ingrato.
»Ya el manjar suculento en sillas blandasDe céspedes gustábamos. En éstoDejan sus montes las aéreas bandasCon ala resonante y salto presto;Nos rapan de revuelo las viandas;Todo lo manchan con su aliento infesto;Y fuera de ofender vista y olfato,El viento hieren con aullido ingrato.
»De ahí en el hueco de un peñon antigoOtra vez el banquete cauto extiendo,De corvas selvas al repuesto abrigoCon sombra en torno de negror horrendo.Ya ponia en el ara el fuego amigo,Y otra vez de cien partes con estruendoBaja improviso el escuadron nefando,Y royendo revuela y escarbando.
»De ahí en el hueco de un peñon antigoOtra vez el banquete cauto extiendo,De corvas selvas al repuesto abrigoCon sombra en torno de negror horrendo.Ya ponia en el ara el fuego amigo,Y otra vez de cien partes con estruendoBaja improviso el escuadron nefando,Y royendo revuela y escarbando.
»De ahí en el hueco de un peñon antigoOtra vez el banquete cauto extiendo,De corvas selvas al repuesto abrigoCon sombra en torno de negror horrendo.Ya ponia en el ara el fuego amigo,Y otra vez de cien partes con estruendoBaja improviso el escuadron nefando,Y royendo revuela y escarbando.
»Al arma llamo; en la soez canallaHacer estrago, en cuanto vuelva, ordeno:Y ocultamos á intento de batallaEntre las hojas y el verdor amenoCuchillas y broqueles. Todo calla ...Mas ya que por la orilla vió MisenoQue acuden en tropel, de una alta rocaDo atalayaba, su bocina toca.
»Al arma llamo; en la soez canallaHacer estrago, en cuanto vuelva, ordeno:Y ocultamos á intento de batallaEntre las hojas y el verdor amenoCuchillas y broqueles. Todo calla ...Mas ya que por la orilla vió MisenoQue acuden en tropel, de una alta rocaDo atalayaba, su bocina toca.
»Al arma llamo; en la soez canallaHacer estrago, en cuanto vuelva, ordeno:Y ocultamos á intento de batallaEntre las hojas y el verdor amenoCuchillas y broqueles. Todo calla ...Mas ya que por la orilla vió MisenoQue acuden en tropel, de una alta rocaDo atalayaba, su bocina toca.
»Corremos á la seña, en lid no usadaLa impía raza á extirpar del mar salida;Mas ¡vano esfuerzo! que lesion la espadaNo hace en las plumas, ni en el cuerpo herida.Infectan cuanto muerden de pasada,Y hedor esparcen en su impune huida;Y una de ellas, Celeno, en yerta alturaInfausta así con voz siniestra augura:
»Corremos á la seña, en lid no usadaLa impía raza á extirpar del mar salida;Mas ¡vano esfuerzo! que lesion la espadaNo hace en las plumas, ni en el cuerpo herida.Infectan cuanto muerden de pasada,Y hedor esparcen en su impune huida;Y una de ellas, Celeno, en yerta alturaInfausta así con voz siniestra augura:
»Corremos á la seña, en lid no usadaLa impía raza á extirpar del mar salida;Mas ¡vano esfuerzo! que lesion la espadaNo hace en las plumas, ni en el cuerpo herida.Infectan cuanto muerden de pasada,Y hedor esparcen en su impune huida;Y una de ellas, Celeno, en yerta alturaInfausta así con voz siniestra augura: